www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
351070
No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

-He llegado a un acuerdo con él.

A ver, Fabián,...

...esto no me va a gustarte nada, pero...

Que no tenía otro remedio.

Le he ofrecido el 50% de la fábrica a cambio de su silencio.

Y cuando ella ha entrado y los ha visto,...

...los ha echado de esta casa diciendo que iban a llenar...

...todo de piojos y liendres.

Y todo delante de Miguel,...

...que creía que eran los Reyes Magos de verdad.

Venían a traerle un regalo.

-No podemos seguir en esta situación.

Nuestros sentimientos son honestos, legítimos y sinceros.

Y no debemos avergonzarnos de ellos tengamos la edad que tengamos.

Se acabó el esconder nuestra pasión.

Mostrémonos ante la sociedad como lo que somos,...

...una pareja de enamorados que quieren hacer juntos...

...el resto del camino... unidos por las manos y en un corazón.

Pura... -¡Oh!

-¿Se quiere usted casar conmigo?

-¿Cómo se atreve a echarlos de esa forma?

-Porque estaban vestidos con harapos.

Y ella y la vieja esa que ha metido en casa,...

...le reían las gracias mientras ellos lo ensuciaban todo.

-Habían venido a darle una sorpresa al niño.

Se suponía que eran los Reyes y Miguel estaba muy ilusionado.

No puedo entender cómo pudo hacer algo así.

-Porque no voy a consentir que en mi casa vengan...

...payasos para divertir al bastardo.

-Pero se suponía que era para conseguir algo.

Por eso le doy la mitad de la fábrica,...

...para que me deje en paz.

-¿Por qué no viene? ¿Por qué no quiere la fábrica?

-Es una embaucadora que te tiene embrujado.

¿Es que no lo ves?

Andrea no está a tu altura.

Y yo me avergüenzo, sí, me avergüenzo de vivir...

...bajo su mismo techo.

Porque es mala y despreciable.

-Pues tendrá que aprender a respetarla...

Porque aquí soy yo el que mantiene esta casa...

...y soy yo el que decide cómo se debe vivir en ella.

¿Está entendido?

-No puedo creer lo que estoy oyendo.

Estás tratándome así por culpa de esa mujer.

A mí, a tu madre.

Hubo que aprender a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez, de hambre y escasez,...

...de vencedores y vencidos.

Amar en tiempos revueltos.

Tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

-Dos horas ya.

Mira si conozco a ese malnacido, te dije que no iba a venir.

-Todavía es Policía, le ha podido surgir...

...algún imprevisto.

Lo que quiero es acabar con esto de una vez.

Pero no,...

...no va a venir.

Él no quiere la mitad de la fábrica, lo quiere todo.

Mi dinero, mi vida, no parará hasta verme muerto.

-Si es normal que te pongas nervioso.

-Si ha estado en casa, habló con mi mujer y con mi hijo.

Esta es otra de sus jugarretas.

Lo que quiere es ver cómo cedo.

¡Cómo me humillo!

Tú no le conoces tan bien como yo. -Ya, Fabián, ya.

Lo que quiere es sacarte de quicio.

Pero no es conveniente que te vea así de esta manera.

Se abre una puerta.

-¿Estás listo?

-Perdón por el retraso.

Pero es que he tenido mucho trabajo en comisaría.

Uno de mis agentes ha descubierto un caso de soborno.

Figúrese, alguien que intentaba comprar a un policía.

Qué vergüenza, por favor.

¿Qué pasa?

¿Se ha muerto alguien?

Vaya cara de sotas que gastamos aquí en esta casa.

¡Era un chiste, hombre!

-Este no es un momento para bromas, estamos aquí para cerrar un trato.

-Toma. Un acuerdo privado.

Lo ha preparado mi abogado.

Hay que formalizarlo ante un notario,...

...pero eso llevará tiempo.

Para agilizar los trámites, he firmado las dos copias.

-¿Y no hay nada de beber en esta casa tan bonita?

Es que con tanta letra, a palo seco, no sé si voy a poder.

Palomita, anda, ponme otra copita, mujer.

-Te aseguro que el contrato refleja...

...plenamente el acuerdo al que llegamos.

-En tal caso, ¿no le importará...

...que lo lea con tranquilidad, ¿verdad?

No todos los días recupera uno lo que siempre le ha pertenecido...

...por derecho propio.

¿Puedo?

Vamos a ver... Vamos a ver.

Una pregunta: aquí dice que los socios serán...

...Robles y Rafael Serrano, ¿por qué su nombre primero?

¿Eh? -Si te fijas...

-¿No le otorgará esto más poder que a mí?

-No, fíjate en la cláusula tercera, punto uno.

Verás que a cada parte le corresponde el 50% exacto.

El orden de los nombres no significa nada,...

...pero si quieres lo cambiamos.

Pero llevará un día hacer las copias nuevas.

-No sea tan quisquilloso, era una duda simplemente.

Hay que ver, Fabián.

Las vueltas que da la vida, ¿verdad?

Un día estás arriba, siendo el heredero...

...de un negocio próspero, y al día siguiente estás...

...de patitas en la calle.

¿Y qué significa eso? Nada.

Porque al día siguiente vuelves a ser el dueño del negocio...

...y quién sabe si esto no es más que el principio...

...de una bonita amistad. -Déjate de monsergas,...

...que los dos sabemos por qué te cedo la mitad...

...de la fábrica. Y esto no es el principio de nada.

¿Entiendes? A partir de ahora tú vas...

...a cobrar tus beneficios y punto, se acabó,...

...no hay nada más.

No permitiré que interfieras en la gestión de la fábrica.

-Lo haría si me diera la gana.

Pero no lo voy a hacer.

Prefiero ser policía, don Fabián.

Ya sabe, garantizar la seguridad ciudadana,...

...vigilar el cumplimiento de la ley,...

Eso es lo mío.

Y a usted lo voy a vigilar muy de cerca.

Me informará de la marcha del negocio todos los meses.

Y me pagará religiosamente, sin excusas.

-Lo haré para perderte de vista.

-En ese caso...

Nadie tendrá ningún problema.

Bueno...

Pues...

Ya somos socios.

Don Fabián, deberíamos celebrarlo, ¿no?

Palomita, ponte otra copa que te invito yo.

-Yo me marcho.

-Vamos a celebrarlo.

Paloma.

Ponte una copa, mujer. -No tengo nada que celebrar.

-Bueno.

-Si no te importa, vete apurando que nos tenemos que ir todos.

-Supongo que piensas que te has librado de mí, ¿verdad?

Arrieritos somos.

Dile que vengan por mí, que me lleven a ese frente...

...donde quiero...

...estar contigo.

¿Dónde encuentro alivio yo?

Si matarme alguien pudiera, que tu ausencia...

...me envenena.

Cambio un cigarrillo por un trozo de pan.

Dicen que si algo callas, te puedes salvar.

Tuvimos que esconder,...

...maldita la verdad,...

...mi patria en mi calvario, qué lástima me da.

Por mucho que te espere...

...no vas a volver.

Por mucho que te busque...

...y hasta el amanecer.

Me parto el labio hablando contra la pared.

Por mucho que te espere.

Llueve sangre en la ciudad,...

...sangre azul, roja y enferma.

El cielo es un mar...

...de ceniza.

Aplauso.

-Así que este es el sitio de moda ahora en Madrid.

-Ya ves, todo el mundo viene a La Cueva.

-Te advierto que el señor Serrano Súñer...

...está perdiendo el favor del Caudillo.

-Los Estados Unidos son una gran potencia.

Si entran en la guerra complicarán las cosas a Hitler.

Ese paralítico de Roosevelt no es rival para el mariscal Rommel.

En cuestión de semanas, se van a enterar.

-Nada, nada que envidiar a Riscal, ni a Chicote, ni a Negresco.

Esto está montado a todo tren.

-Pero Riscal y Chicote tienen nombre desde hace tiempo.

Eso no es fácil de conseguir.

-Bueno, La Cueva tiene un arma que los demás no tienen.

Ese bombón.

Con una pieza así, este local va a volar.

-¿Te importa que cambiemos de tema?

-¿Pero qué te pasa, hombre? Vaya nochecita llevas.

-Nada, problemas de trabajo.

-Siempre igual.

Desde que vendiste la mitad de tu fábrica no eres el mismo.

-Tuve que aceptar un socio por compromiso.

Pero me vino bien para hacer una ampliación de capital.

Si era por eso, haberme llamado.

Sabes que siempre busco nuevas inversiones.

Y no te habría amargado como ese socio.

-Gonzalo, Gonzalo, conociéndote, te prefiero de amigo.

Además no tuve elección.

De haber rechazado la oferta, habría sido malo para la empresa...

...y los trabajadores.

-Pero esta situación no es buena para ti.

Y tus ingresos están cayendo en picado.

-Bueno, me marcho.

Quiero pasarme por el hospital...

...para ver a Rodrigo, le dan el alta.

-¿En serio? ¿Ya está recuperado? -No del todo.

Pero lleva un mes en el hospital mejorando y puede hacerlo en casa.

Además faltan camas.

La llegada de heridos es más numerosa de lo deseable.

-Y que lo digas. Esas heridas en la cabeza son terribles.

-Sí, hemos tenido suerte.

Un disparo como ese, lo normal es que te mate.

-Sí y tantos chicos en la flor de la vida...

Que se han quedado allí enterrados en la nieve.

Sin una triste lápida que los recuerde.

-Bueno, me voy.

-Ánimo, Fabián, ánimo.

-Buenos días, doña Loreto. -Buenos días.

Don Fabián. -Hola, Consuelo.

-Rodrigo, hijo...

-Hoy ha desayunado como un león.

Rodrigo, nos vamos a casa.

-¿Qué tal ha pasado la noche? -Muy bien.

Con los sedantes se ha quedado muy quietecito.

Luego hasta se ha despertado de buen humor.

Ahora es cuando le han empezado las jaquecas.

Pero ahora le inyectaré una buena dosis de morfina.

-¿Han dicho algo nuevo de quitarle la metralla?

-El doctor Márquez ha sido muy tajante.

Una operación queda descartada. Demasiado riesgo.

Dice que las crisis irían remitiendo con el tiempo.

-Con el tiempo... vaya alivio.

-Vamos al coche, no cojas frío, mi amor.

Que vamos a casa.

Con cuidado, agárrate.

La cabeza, hijo, la cabecita. Cuidado, hijo.

-Yo voy aquí. -Sujeta esto, Consuelo.

Dios mío, no me puedo creer que haya venido a casa.

-Pues claro que sí, claro que sí.

-Rodrigo, que hoy te pongo tu medicina.

Cuando le empiezan las jaquecas se le hace insoportable...

...pero enseguida se pondrá mejor. -Tienes una mano que da gusto.

-Cuando se le coge el tranquillo es fácil.

-Consuelo, Fabián y yo estamos muy agradecidos por todos...

...tus cuidados. -No es nada.

-¡Cómo que no! Si has aprendido a poner...

...inyecciones y todo. ¿Sabes lo que significa para él?

Si no fuera por ti, habría practicantes entrando...

...en casa todo el tiempo, gente extraña cuidándole.

-Poner inyecciones en fácil, todos deberían saberlo hacer.

Eso y otros procedimientos básicos, de hecho estoy pensando en dar...

...cursos para madres. Unos primeros auxilios...

...bien aprendidos pueden salvar muchas vidas.

Ahí está.

Ahí está.

Abre, Rodrigo. Ahora a acostarse y descasar, ¿eh?

-Yo te ayudo, hijo. Ah, despacito, cariño.

Despacito, despacito... Así, siéntate, ahí...

Así, así.

Bueno, yo ahora tengo que ir a hacer unos recados...

...pero enseguida vuelvo. -No tardes mucho.

-Te lo prometo. -Gracias por todo, Consuelo.

-Hasta luego, hija.

-Cuidado. Ven, vamos a la cama.

Y te acuestas, ¿eh, mi amor? Hala, hijo.

-Marcelino, hijo, dile a Manolita que deje la escoba para otro...

...momento, ¿pero no se dará cuenta de que a la gete le molesta?

-Dígaselo usted, padre, que conmigo está que muerde.

-Vamos, dile que lo deje para otro rato, que...

...al paso que vamos nos quedamos sin clientela...

...en el bar. ¡No seas calzonazos!

-No soy calzonazos, padre.

Manolita, cariñín, ¿no puedes dejar la limpieza...

...para otro momento? -Para otro momento...

Cuatro días me harían falta para dejar este sitio presentable.

-Es que estas cosas se hacen con el bar cerrado.

-Mira, estas cosas no se hacen ni con el bar cerrado, abierto...

...o entornado. Aquí no limpió nadie en un año.

Hay mugre por todos lados. ¿Productos de limpieza?

Ni uno. Esta escoba está para tirarla ya.

-Si quieres lo hablamos después, cuando los clientes...

...no estén aquí. Que les molestas.

-¡Quita, quita y no me pises lo barrido!

Dios mío, cuánta suciedad... ¡Cuánta mierda, por favor!

-Baja la voz, por favor. -Ven aquí, mira.

Este suelo, ya no se sabe ni de qué color es.

La barra, toca. Toca.

¿Qué? Pegajosa.

Y los vasos no se acuerdan ni de lo que era el jabón.

-Esto es un bar de hombres y no nos quejamos.

-Claro, los hombres sólo se quejan cuando una limpia.

Los hombres son unos cerdos.

A ver, ¿cuándo fue la última limpieza general?

-General, general... Aquí generales pocos.

Somos todos civiles. -¿Conque sí, eh?

Pues se acabó.

¡Zafarrancho en el combate! Mira Marcelino, ahora mismo...

...te vas a ir a la tienda, a comprar todo lo necesario...

...para limpiar, pero no elijas tú, dile a la dependienta...

...que es para limpiar un cuchitril en el que sólo han entrado...

...hombres durante años. Ella ya sabrá qué tiene que darte.

¿Qué? ¿Cómo vamos a hacer limpieza...

...general estando todo el mundo bebiendo?

Eso tiene fácil solución: señores, venga vayan...

...acabando lo que están tomando que vamos a cerrar.

Venga. -Manolita, que en tu estado...

...no estás para hacer esfuerzos. -Bueno, pues ayúdame, venga.

Vete a comprar y no te quedes como un pasmarote.

-Bueno, pero intenta ser razonable mujer...

-Mira, una persona razonable no puede vivir en una porqueriza.

O mañana tenemos esto limpio como la patena, o yo, Marcelino...

Me vuelvo para el pueblo como que me llamo Manuela, ¿eh?

-Volando, voy.

-Le ruego que no tenga en cuenta sus palabras, Rodrigo...

...tiene dolores terribles de cabeza y tiene...

...que tratarse con morfina. A veces le afecta a los nervios...

...y se pone agresivo.

El tratamiento lleva su tiempo, por ahora lleva un mes en Madrid...

Y bueno, ya no pierde la conciencia como antes, pero...

Los dolores persisten.

-Hola, Venancio. -Arriba España.

Hola, Rodrigo. ¿Cómo te encuentras?

-Tengo mis ratos buenos. -Siéntese, por favor.

Les dejo que hablen tranquilos.

-No te imaginas lo que ha sido aquello.

Nuestra Guerra fue una broma comparada con Rusia.

-Bueno, para eso está la división azul, para llevar los ideales...

...de Falange al corazón de Europa y darle su merecido...

...a esos comunistas. -¿Darle su merecido?

Lo único que hicimos fue dejarnos masacrar como conejos.

No cumplíamos las órdenes porque ni siquiera sabíamos...

...dónde estábamos.

Y lo peor de todo, es que luchábamos contra campesinos.

Contra trabajadores muertos de hambre...

...y de frío, igual que nosotros.

-Es comprensible que estés afectado por el combate.

Te has portado como un héroe, ahí, en el cuerpo a cuerpo,...

...es donde se muestra el verdadero valor de un falangista.

(SUSPIRA) Eso de Rusia...

Es un delirio de Hitler.

Y la División Azul...

La cuota que Franco le está pagando a Alemania por lo de la Guerra.

-Pero... ¿qué dices, Rodrigo? -¡La verdad...!

Y la están aprovechando para debilitar Falange.

Me ha costado mucho darme cuenta.

Pero, al final, he comprendido...

Nos mandan a morir a la estepa para retrasar la revolución...

Y poder seguir chupando del bote.

-Pero siempre hemos querido una Europa fascista.

El Fascismo es una cruzada universal.

-En la guerra...

No hay ideales.

En la guerra sólo hay muerte y destrucción.

Allí sólo vale matar o morir.

-Es que para eso hemos ido a Rusia, ¡maldita sea!

Para matar comunistas o morir como falangistas.

-Pues esos comunistas, están bien guarecidos...

...en las poblaciones de los zares. ¡Igual que nuestro caudillo!

A eso...

A eso he ido a Rusia, a cebar un cerdo que otro se está comiendo.

Nos han timado...

Venancio... a ti también.

Nos han timado.

¿Te acuerdas de Estevil?

Le clavaron una bayoneta.

Y le dejaron desangrarse como a un perro.

¿Tú sabes lo que es ver morir a un amigo de esa manera?

¿Qué ideales merece eso?

-¿Tú...?

¿Tú viste eso? -Intenté ayudarle...

Pero me pegaron un tiro.

Tuve suerte.

Si no estaría muerto, igual que él.

¿Sabes lo que hacían con los cadáveres?

Los enterraban en la nieve...

Por si la Guerra dura hasta el deshielo.

Así los enemigos se desmoralizarían...

Al ver los cadáveres de sus compañeros.

-¡Malditos comunistas!

(LLORA) -¡Nosotros, Venancio...!

¡Nosotros hacíamos eso!

(GRITANDO) ¡Despierta de una vez!

(ASUSTADO) -Rodrigo... déjame.

No sabes lo que dices.

Se cierra la puerta. -Rodrigo, ¿qué pasa?

-Señor Rueda, si es usted tan amable...

Rodrigo necesita descansar, no puede alterarse así.

-Claro, claro, ya me marcho.

Tu enfermera tiene razón: no debes alterarte.

-No... no soy su enfermera.

Soy su novia.

-En ese caso mis mejores deseos para la pareja. Enhorabuena.

Rodrigo... deseo que te mejores...

...con la ayuda de esta bella joven.

Y que puedas aclarar tus ideas.

-Nunca me sale.

-¿Cuál te falta? -¡Ahí va! ¿Qué haces vestido así?

¿Ya eres cura? -Que no...

Es el uniforme de postulante, debo llevarlo el último trimestre.

-¿Y en Semana Santa? -Todo el tiempo.

-Qué vergüenza, debo ir así por la calle y me muero.

Seguro que todos se ríen de ti. -Pues sí...

Más o menos, así que para un poco, ¿vale?

-Mira... son actores de películas, ¿te gustan?

Tengo casi toda la colección, pero hay uno que no me sale.

-El de Tarzán, seguro. -Sí, cómo lo sabes.

-Que estoy en los escolapios, no en el desierto.

-No se puede conseguir a Johnny Weismuller, si tus amigos curas...

-¡Que no soy cura! Soy pos-tu-lan-te.

-Si algún amigo, de esos, postulante lo tiene...

Di que doy 20 cromos por él. (RÍE SOCARRONAMENTE)

-A mí la que me gusta es Jane. -Bah, esa sale muchas veces.

-Con ese vestidito de piel, tan corto, se le ve todo.

-Pero ¿no eres cura? Eso no te puede gustar.

-Que no soy cura, lo que pasa es que los becados llevamos sotana.

-¿Me dejas verla o no? -No que es pecado.

-Qué roñoso eres, siempre lo has sido.

-Pues perdóname, padre, que he pecado.

-Qué buena está.

Esta sí es una mujer.

-Conmigo no hace falta que finjas, ya sé que los curas sois maricones.

-¿Maricón? -Sí...

-¿Maricón yo? -¡Sí!

-¡Dímelo otra vez, hombre! (AMBOS RÍEN Y GRITAN)

-¿Cómo te encuentras?

-Estoy muy bien...

Termino una cosa y ya.

-¿Qué es?

-Mira.

Es... mi diario.

Bueno, no sé si le puedo llamar así.

No hay fechas ni nada.

Estando en Rusia me di cuenta que...

...mis compañeros se volvían locos si no pensaban en nada.

Así que decidí plasmar mis decisiones.

Mis pensamientos...

...para mantener la cordura entre tanta locura.

Todo lo que le he dicho a Venancio es verdad.

No estoy delirando, Consuelo.

Es sólo que he aprendido a ver las cosas de otra manera.

-Deberías apartar de tu mente...

...todos estos recuerdos tan dolorosos para ti.

-Hoy empieza una nueva etapa en mi vida.

Y son esos recuerdos hermosos los que quiero plasmar.

-¿Quieres que lo lea? -Por favor.

-Consuelo me ha dicho por primera vez...

...que es mi novia.

-No me lo esperaba.

-Es lo que siento.

Me siento tu novia, Rodrigo.

-Pero tú nunca me has aceptado.

Ni siquiera cuando me despedí, cuando me fui a Rusia.

-Lo sé.

-Ni en tus cartas.

Ni en el hospital. Nunca un gesto.

-Yo siempre estuve allí, contigo.

Nunca te rechacé.

-Y nunca me aceptaste.

¿Por qué ahora, Consuelo?

-¿Te...?

¿Te compadeces de mí?

-No.

Te quiero, Rodrigo.

Debí haberte aceptado ya cuando te fuiste al frente.

Lo comprendí entonces.

Te escribía cartas diciéndote que te amaba, pero...

Las rompía porque no sabía cómo expresarlos en un papel.

Quería decírtelo cara a cara.

Luego, a tu vuelta,...

...no encontré el momento.

Estabas enfermo y necesitabas cuidados,...

...no una declaración de amor.

Estaban tus padres, los médicos... En fin.

No encontré el momento.

Y hoy me ha salido así. Sin más.

-¿Sabes cuánto tiempo llevo soñando en este momento?

La ilusión de que este día llegará me mantenía con vida en el frente.

-Rodrigo.

Me moría de miedo sólo de pensar que te pudiesen herir.

(RODRIGO Y EL NIÑO) Uno, dos, tres,...

...cuatro y cinco.

-5 añitos.

Dios, qué listo es.

Es listo como una ardilla. Se nota que es sobrino mío.

-Bueno, Miguel, vamos a ver que nos da Rosario para merendar.

El tío Rodrigo tiene una herida en la cabeza...

...y tiene que descansar. -Vale.

-Vamos.

-A merendar. -A merendar.

-Está sano, como si nunca hubiese estado enfermo.

Sí.

La verdad es que se ha recuperado de todo.

No queda ni rastro de la enfermedad.

-Y el médico dice que tiene la talla de un niño de su edad.

-Es increíble.

Después de haber estado de orfanato en orfanato,...

...y con una familia que a saber cómo lo ha cuidado...

...y el tifus.

Se nota que corre buena sangre por sus venas.

-¿Y tú cómo te encuentras, soldado?

-Muy bien.

Sobre todo ahora que estoy en casa.

Y Consuelo y yo hemos formalizado relaciones.

Al fin. No me lo puedo creer.

-No nos habéis dicho nada. -Bueno, es que ha sido...

...hoy. Ahora mismo.

-Claro. Yo tenía un presentimiento sobre vosotros.

Consuelo se turnaba para cuidarte y yo decía:

"Esto no es simple amistad".

Con razón te has recuperado tan pronto.

-Bueno, voy a felicitar a Consuelo.

Dios mío. Cuánto me alegro por ti.

Ahora tienes que recuperarte muy pronto.

Que tienes una boda a la vista. -De acuerdo.

Vas a ser muy, muy feliz.

-Tú también eres feliz, ¿verdad?

Tu matrimonio funciona...

...y al fin te han devuelto a tu hijo sano.

Sí.

No me quejo.

-Quiero que sepas que te estoy muy agradecido por hacerme caso.

Al final, parece que nuestro pacto ha salido bien para todos.

Eso parece.

(EL NIÑO BALBUCEA) -Sí, sí.

Se llama así porque sabe a fruta.

Tutti frutti que en italiano significa todas las frutas.

Pero, Miguel, el último que te comes que luego no comes nada.

Hola, mamá. -Hola.

-Miguel, ¿quieres darle un beso a la abuela?

-Yo no soy la abuelita de nadie. Cariño, límpiate la boquita...

...primero que luego me manchas y huelo a tutti frutti.

¿Eh, corazón? -Ve con Socorro, que te dé un baño.

No quiere usted oler a tutti frutti, ¿no?

Claro. Prefiere oler a whisky.

-No empecemos con tus impertinencias.

Porque hoy no me van a afectar.

-¿Ha hablado con mi padre? -No. ¿Por qué, ha pasado algo?

-No, no ha pasado nada.

Pero la semana pasada hablé con él para la compra de unas tierras...

-Para variar. -Y da la sensación...

...de que no se acuerdan el uno del otro.

-Así es mucho mejor. Si no nos vemos, no peleamos.

-En ese sentido me parece bien.

Pero intente disimular su aventura con Arturo de la Palma.

Se va a enterar todo Madrid. -¿Aventura?

¿Pero de qué estás hablando?

¡Cualquiera que te oiga, Mario!

Te he dicho mil veces que Arturo es sólo un amigo.

Oye, ¿y tú por qué no vas a afearle la conducta a tu padre?

A él y a sus amiguitas de Extremadura.

Empezando por la criada esa. ¿Cómo se llama?

-¿Benita? -Sí, esa, que es medio tonta.

Y terminando por todos los burdeles de la comarca. ¡Faltaría más!

Tienes mil motivos para criticarle a él y no a mí.

-¿Va usted a seguir bebiendo?

-Sí. Voy a seguir bebiendo. Estoy en mi casa y hago lo que quiero.

¿Alguna cosa más?

-Pues sí. Debería visitar a los Robles.

No ha aparecido por allí desde que Rodrigo volvió de Rusia.

-Mario, sabes perfectamente que los hospitales me dan...

-No, ya no está en ningún hospital. Ha vuelto a su casa esta mañana.

Así que no se preocupe.

Y por cierto, se va a casar con Consuelo, la amiga de Andrea.

-¡Ay, por favor, otra mosquita muerta, de verdad!

¡Es que es fantástico! ¡Ay!

-¡Es increíble! Antes, mantenía las formas...

...pero ahora ya ni eso.

Intente, como mínimo, ser una buena suegra...

...ya que no piensa comportarse como una esposa decente.

-En cuanto a las perspectivas, tenemos un contacto prometedor.

Suponemos cierta mano en el concurso...

...para la construcción de casas cuartel de la guardia civil.

-No es mármol, pero la Guardia Civil cimenta a conciencia.

-Espléndido. Quién nos iba a decir, eh, don Fabián,...

...que llegaríamos a picar tan alto.

-En el balance, aparte de los retrasos del Ministerio,...

...podrás ver que tenemos algunos impagados.

-Bueno, pocos, no llega al 15% de la facturación.

-Si quieres más detalles, Isidro te los puede dar.

Pero en el despacho.

-No, hombre, no, faltaría más. Su palabra es suficiente.

-Junto a los beneficios tienes los datos de costes y tesorería.

-Sinceramente, don Fabián... Y a usted también, don Isidro,...

...les felicito por cómo llevan el tinglado.

Y si les puedo ayudar,...

...dando un empujoncito aquí, dejando caer dos palabras...

Yo estaré encantado en contribuir.

-Si no tiene más preguntas, eso es todo.

-Entonces, Isidro, qué tal los planes de boda.

-Van.

-Bueno, ¿pero ya hay fecha?

¡Coño, habla que estamos entre amigos!

-Bueno, no está fijada, pero pronto, eso sí.

Nos hacen falta unos papeles.

El certificado de fallecimiento del marido de Pura.

Pura es viuda. Pero no se molestó en anotarlo en el libro de familia.

-¡Bueno, con la burocracia hemos topado!

Si quieres pego un par de voces en el registro civil.

Son como autómatas.

-No, no, no. Gracias, Rafael.

Pura quiere llevar sus cosas ella misma y a mí me parece bien.

-Una mujer de los pies a la cabeza. No sabes cómo te envidio.

Por cierto, no te lo debería decir pero, ya tengo tu regalo de boda.

-Rafael, no tenías que haberte molestado.

-Y sé que te va a encantar.

Bueno, don Fabián... Pues nada, lo dicho.

Si necesitan que eche una mano, me lo dicen;...

...si no, hasta el mes que viene.

Y aunque usted no lo crea, para mí,...

...tan importante como los beneficios son sus informes.

Y ver cómo lleva el tinglado.

¿Estamos?

Buenos días.

-¡El tinglado, el tinglado!

¿Pero qué se ha creído ese miserable advenedizo?

Me va a decir cómo llevar una empresa.

Si no sabe distinguir debe y haber. -Don Fabián, es su socio.

Y si quiere que le diga la verdad, le veo más razonable que antes.

-¿Razonable? ¡Se está riendo de mí!

¡Se está riendo de mí! ¡Se ríe de mí!

-¡No, no besas eso, no, déjalo! ¡No bebas eso, déjalo, ven!

-No deberían dejarle solo.

-No, estaba con usted. -Eres una niñera.

-Así que, podía tener usted más cuidado, eh.

-Eres una niñera. -No, cariño, yo no soy tu niñera.

-Oye, ¿te ha llegado ya eso? -¿El qué?

-El certificado de defunción de tu José.

-No, aún no.

Esto para la luz, esto para el agua...

-Oye, ¿y a qué están esperando? -Ay, cómo quieres que lo sepa.

Yo sé lo que todos: que una propone y el registro civil dispone.

-Verás, te han dicho que yo soy tu abuelita. Pero no es verdad.

Yo me llamo Eulalia. -Y ya está.

-Y ya está. Eulalia y nada más. -¿Y de apellido?

-De apellido me llamo Ayala de la Torre.

Pero tú no eres un Ayala, cariño. Tú te llamas: Miguelito Expósito.

-No. -Sí, mi amor. Miguelito Expósito.

Y debes aprenderlo. Porque si no lo aprendes ahora...

-Me llamo Miguelito Expósito. -Eso es.

Si no lo aprendes ahora, quizás alguien te lo enseñará en su día.

Y eso no conviene.

-Quiero que nos casemos, Consuelo.

-Tú te casas con Mario...

Yo salvo a Antonio...

...y Consuelo se olvida de su gran amor.

Un plan perfecto.

Amar en tiempos revueltos - T1 - Capítulo 83

11 ene 2006

Rafael aparece finalmente y él y Fabián firman el contrato que les convierte en socios de la fábrica. Paso de tiempo: primavera del 42. Paloma ha puesto la Cueva en marcha, que pronto se convierte en uno de los locales de moda de Madrid. Rodrigo regresa de la División Azul con una herida en la cabeza. Consuelo se converte en su enfermera y ambos formalizan relaciones. Manolita se instala en el bar, una vez casada con Marcelino, y empieza a poner orden. Sito y Angel se reencuentran en las vacaciones de Semana Santa. Germán le hace prometer a Ángel que, cuando muera, cantará ¿La Internacional¿ en su entierro.

ver más sobre "Amar en tiempos revueltos - T1 - Capítulo 83" ver menos sobre "Amar en tiempos revueltos - T1 - Capítulo 83"
Programas completos (1710)

Los últimos 4.652 programas de Amar en tiempos revueltos

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos