Dicen los naturalistas que "la suerte de LaLiBéLuLa, la guapa la desea"... será verdad. No hay bicho más afortunado en esta poza que ella
Dicen los naturalistas que "la suerte de LaLiBéLuLa, la guapa la desea"... será verdad. No hay bicho más afortunado en esta poza que ella. Reconozcámoslo, a simple vista, su vuelo fugaz nos deja en la retina la imagen de una delicada hada apresurada... incluso cuando detiene su vuelo y se mantiene flotando en el éter nos parece grácil, estilizada, cromada en tonos siempre apetecibles... sin embargo, a veces detiene... entonces, posada levemente sobre un junco o deslizándose sobre la enorme hoja de un nenúfar, podemos verla con detenimiento. Acerquémonos... Ved esos ojos enormes, compuestos por treinta mil facetas distintas. esas fauces, a priori inofensivas pero letales. esas patillas de alambre. Reconozcámoslo, LaLiBéLuLa es fea. la pregunta por tanto es ¿cómo su fealdad puede transmitirnos esa sensación de belleza? Como a ella el asunto parece traérsela al pairo, tratemos de entender esta volátil paradoja sin sacar los pies de esta refrescante poza, aquí hay que mojarse (07/10/09)