Esta semana vamos a visitar a algunos niños y niñas que prácticamente viven en el hospital sometidos a quimio, a radio y a diferentes intervenciones quirúrgicas, pendientes siempre de los avances de la ciencia proque los cánceres en éstos pequeños pacientes suelen ser enfermedades raras. Y las empresas farmacéuticas no apuestan por la curación de estos enfermos, no les sale rentable. No es justo que sólo vean euros y no les pongan cara y sentimiento a esas criaturas que podrían combatir su enfermedad con un poco de compromiso también por su parte. Porque estos niños podrían, podrán, hacer una vida normal cuando sean adultos.
Pero son los padres, en muchos casos, quienes buscan fórmulas para aportar dinero a la investigación concreta del cáncer que padece un hijo o una hija. De hecho, a través de una oyente, nos ha llegado el caso de una niña de 4 años, Alba, que lleva desde los 8 meses luchando contra el Sarcoma de Ewing. He querido conocer de cerca su historia y la de otros muchos pequeños y adolescentes que quieren vivir y lo demuestran a diario.