Consumo gustoLa cueva del juego08/06/2019
TP
Si entra usted en una cueva, encontrará oscuridad, a pesar de los grandes luminosos de calle que le incitan a entrar. Allí no sabrá si es de día o de noche. Tampoco sabrá qué hora es. Allí no hay reloj, precisamente para que no lo sepa. Allí hay ruido infernal. Incluso puede encontrar una nube de humo irrespirable. Si sigue mucho tiempo allí, verá cómo le falta el aliento. El aliento vital.