Los Paradores de Castilla y León se convertirán en pocos meses en Puntos Violeta, tras completar sus trabajadores un proceso de formación para detectar situaciones, atender, apoyar y acompañar a las víctimas de violencia machista.
Los puntos violeta son puntos de referencia seguros para víctimas de este tipo de violencia y su red de puntos continúa creciendo. Son más de 60 los paradores que ya forman parte de ella, y ahora se han incorporado dos nuevos en Segovia, el ubicado en la capital y el de La Granja de San Ildefonso.
La iniciativa parte del convenio, suscrito hace un año con el Ministerio de Igualdad, cuyo objetivo es convertir todos los establecimientos de la red de paradores en Puntos Violeta, dotándolos de una responsabilidad más allá de su actividad turística y contribuyendo activamente a la protección de las mujeres.
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