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Luz y taquígrafos. Los taquígrafos escriben para nosotros la historia de España a una velocidad cinco veces más rápida de lo que se considera normal, entre 160 y 200 palabas por minuto. Tienen una gran capacidad de concentración, grandes habilidades lingüísticas y no se les escapa un gesto, un murmullo o un silencio. Aunque ya no hay en España academias donde aprender una profesión que hace visible lo invisible, Gloria, Javier o Ana siguen siendo maestros de taquígrafos y estenotipistas. Estos oficios, casi en peligro de extinción continúan aportando claridad e imparcialidad y dotando de significado la frase: Luz y taquígrafos. Ana Rivero, por ejemplo, ha trabajado durante 50 años en el Congreso de los Diputados anotando cada palabra, cada gesto y cada pelea, para elaborar el registro puro, sin añadidos, del día a día de nuestra democracia.

Marco Ulpio Trajano fue emperador de Roma entre los años 98 y 117 de nuestra era, considerado por muchos historiadores como el mejor gobernante que tuvo la Ciudad Eterna. Bajo su mandato, el Imperio alcanzó su máxima extensión territorial, tras las guerras dacias y la expansión hacia Oriente. Pero Trajano no fue solo un conquistador, fue también un administrador eficaz, un legislador respetuoso y un gobernante cercano al Senado.

Fede Cardelús y la periodista y escritora Raquel Piñeiro presentan ‘Un país en la pantalla’, un libro que recorre la historia y la cultura audiovisual de España, a través del cine y las series de televisión. Nos invitan, además, a visitar los lugares que sirvieron de escenario de estos rodajes y a descubrir cómo han cambiado.

El cirujano-barbero que viajó en las naos del siglo XV no era un sabio de universidad, sino un hombre práctico, acostumbrado al bisturí, al cauterio y al dolor. Había aprendido su oficio entre talleres y campos de batalla.

La serie de podcast de “Conversaciones con José María Brunet” sobre memoria y retos de España recibe en esta ocasión al fiscal Carlos Castresana, que acaba de publicar un muy documentado libro sobre una parte de la historia universal de la infamia, la que se refiere a los casos de error o desviación de poder en el ámbito judicial. La obra se titula “Bajo las togas”, cita parcial de la sentencia dictada en 1947 tras uno de los juicios de Nuremberg, el que tuvo lugar contra jueces del régimen nazi. El volumen contiene un detallado relato de numerosos casos en los que la justicia no logró su propósito de interpretar y aplicar rectamente la ley o en los que, por diversos factores, se pervirtieron sus objetivos. De ahí que su subtítulo sea el de “Errores judiciales y otras infamias”. Carlos Castresana ha destacado por su labor en materia de justicia internacional, ámbito en el que aún queda mucho por desarrollar y consolidar. Nuestro invitado fue el autor de las denuncias contra las Juntas Militares de Argentina y Chile, y sus dictámenes resultaron clave para la detención del dictador chileno Augusto Pinochet por orden de la Audiencia Nacional. En su página web, la Universidad de Guadalajara, que le nombró doctor honoris causa en 2003, nos dice que “con sus actuaciones en este caso, Carlos Castresana abrió la posibilidad de aplicar la justicia a nivel global, más allá del paso del tiempo y de los fueros e inmunidades diplomáticas de los políticos del pasado”. Nuestro invitado está adscrito ahora a la Fiscalía del Tribunal de Cuentas. La lucha contra la corrupción ha sido otra sus especialidades, como uno de los primeros miembros de la Fiscalía Anticorrupción. A lo largo de su trayectoria Castresana ha tenido asimismo ocasión de acercarse a los medios de comunicación y la problemática que puede generar el seguimiento de los procesos judiciales. Entre 1995 y 1997 fue portavoz de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), asociación que luego presidió entre 1997 y 1999.

En los siglos XVI y XVII, Nápoles fue una de las ciudades más pobladas, ricas y estratégicas de la Monarquía Hispánica. Capital de un vasto reino y sede virreinal, desempeñó un papel central en la defensa y la logística del imperio en el Mediterráneo y en Europa.

El vino napolitano no actuó como un producto de prestigio. Lo hizo como un recurso estructural: alimento, fuente de ingresos y elemento de socialización. Vinos sencillos, producidos en un sistema agrícola compartido con otros territorios mediterráneos de la Corona, abastecieron a una población numerosa, a guarniciones, galeras y ejércitos en continuo movimiento.

A través del vino, Nápoles revela su integración plena en una cultura vitivinícola hispánica común, vivida en prácticas, circuitos y consumos, más allá de los relatos nacionales posteriores.

Ha pasado a la historia como uno de los mayores dirigentes militares de la historia. Ahondamos en su figura y en su legado para la historia. Hablamos de Julio Cesar, un dirigente histórico.

De las tablillas babilónicas aprendimos no solo sus remedios, sino también su modo de mirar el cuerpo humano como un espejo del cosmos, lo que sucede dentro del hombre refleja lo que ocurre en el universo.

Victoria Eugenia de Battenberg, no quiso ser reina. Eso cuenta en su libro la periodista Pilar Eyre. Cuenta que era "una mujer extraordinaria: culta, solidaria, de mentalidad liberal, moderna y muy leal". Ahora TVE ha estrenado una mini serie, "ENA. La Reina Victoria Eugenia", creada por Javier Olivares que cuenta como Victoria Eugenia, la reina que nadie quiso, luchó por ser feliz en una época amarga, marcada por dos guerras mundiales, una guerra civil y la pandemia de la gripe española. La esposa del Rey Alfonso XIII, además de ser una "reina de cine", porque también hay algunas películas sobre ella, protagoniza ahora una exposición que recorre su vida pública y privada desde su niñez en la corte inglesa. Objetivo Igualdad muestra algunas de las cosas que se pueden ver en esta muestra. Se pueden ver sus retratos, trajes y una recreación de sus habitaciones en el Palacio Real. Se puede visitar hasta el 5 de abril en la Galería de las Colecciones Reales en Madrid.

Goliarda Sapienza nació en 1924 en una familia italiana profundamente política, educada fuera de los márgenes convencionales y marcada desde niña por la disidencia y el pensamiento crítico. Su vida atravesó algunos de los territorios más incómodos del siglo XX: el fascismo, la posguerra, la militancia, la creación artística y la exclusión. Fue actriz de teatro y cine antes de volcarse por completo en la escritura, pero nunca encontró un lugar estable en los circuitos culturales ni editoriales de su tiempo.

Tras la muerte de su madre sufrió una grave crisis personal que la llevó a intentos de suicidio y a internamientos psiquiátricos, experiencias que transformaron su mirada y su obra. Vivió largos periodos de pobreza y rechazo editorial, convencida de que su escritura no debía adaptarse para ser aceptada. En los años ochenta fue encarcelada por robo, una vivencia que convirtió en materia literaria sin victimismo ni moralismo.

Murió en 1996 sin reconocimiento público, pero su obra fue redescubierta después y hoy se considera fundamental para entender la literatura europea contemporánea. Su vida y su escritura forman un mismo gesto: el de no renunciar nunca a la libertad interior, aunque el precio fuera altísimo

Seguimos conversando con Javier Velasco Oliaga y Maudy Ventosa, autores de la biografía Margarita Landi. La rubia del velo y la pistola (Alianza Editorial). En esta entrevista nos adentramos en el trabajo de la periodista en el semanario de sucesos El Caso: cómo fue su aprendizaje junto a la policía de Madrid, cómo viajó sola por España para conocer a las familias de víctimas y asesinos, de qué manera lidiaba con la censura y por qué los casos de violencia contra las mujeres y de pederastia la indignaban especialmente.

A finales del siglo XIX, Europa se encuentra en una encrucijada: el mundo está cambiando rápidamente, con nuevas ideologías, avances científicos y sociales… La estructura misma de la sociedad está a punto de transformarse para siempre. En ese contexto, surge un hombre con una idea radical: unir al mundo a través del deporte. El barón de Coubertin no solo quería que los atletas se enfrentaran, sino que el deporte fuera una forma de elevar al ser humano.

Desde el año 552 al 624 la zona más meridional de la Península Ibérica, así como la fracción africana del Estrecho de Gibraltar, formó parte del Imperio Romano de Oriente, es decir del Imperio Bizantino. Esta región fue anexionada por Justiniano I en su deseo de restaurar las antiguas fronteras del Imperio, naciendo así la provincia de Spania, cuya capital se asentó en la antigua Cartago Nova, que pasó a llamarse Carthago Spartaria.

Yolanda Peña Cervantes, profesora de Arqueología en la UNED

Toda Aznárez fue reina consorte de Pamplona entre los años 905 y 925, y regente tras la muerte de su esposo, mientras su hijo era menor. La Península en aquella época era un tablero de tensiones entre los reinos cristianos del norte y el Califato de Córdoba. Y aun así, Toda se sentó frente a Abderramán III, su propio sobrino, para negociar la paz. Un gesto audaz que revela su inteligencia política.

La noche cae sobre Ítaca y, con ella, empieza la cuenta atrás para la venganza de Ulises. En el canto XIX de la Odisea, Ulises comienza los preparativos. Disfrazado de mendigo y con la ayuda de Atenea, ordena a Telémaco retirar las armas del salón. Es el primer movimiento táctico de la matanza que se acerca.

Mientras el palacio duerme, todo es tensión contenida. Penélope baja al gran salón. Majestuosa, triste, lúcida. Frente a ella se sienta un mendigo… que ella no sabe que es su marido. Ella pregunta por Ulises…¡a Ulises! La emoción está a punto de romperlo todo, pero Ulises se contiene: sus ojos, dice Homero, son de hierro.

Penélope evoca su estratagema del telar, su resistencia, su soledad. Ulises inventa su identidad cretense y, con un detalle prodigioso, describe la ropa que llevaba el propio Ulises al partir hacia Troya. Penélope llora por su marido… sin saber que lo tiene delante.

Entonces llega una de las escenas más conmovedoras del poema: Euriclea, la nodriza, lava los pies del mendigo y reconoce la cicatriz que Ulises se hizo de joven cazando un jabalí. Lo reconoce, pero Ulises la obliga a callar. Aún no. Todavía no.

Después, Penélope cuenta su sueño de las ocas y el águila, habla de las dos puertas de los sueños —marfil y cuerno— y anuncia la prueba definitiva: el arco de Ulises y las doce hachas. Sin saberlo, está preparando el escenario del castigo.

Este canto es una muestra de cómo nos va conduciendo ese maestro del suspense que es Homero: identidad oculta, reconocimiento contenido, lágrimas reprimidas, venganza en marcha. No hay serie como la Odisea.

Contamos con la colaboración del helenista, poeta y traductor de la Odisea, Juan Manuel Macías.

Como no hay nada más moderno que los clásicos grecolatinos les ponemos música actual. La banda sonora del Canto XIX de la Odisea está formada por “Light of the Seven”, de Ramin Djawadi; “The Shadow of Your Smile” por Dean Martin; “I See Fire”, de Ed Sheeran y “Experience” de Ludovico Einaudi.

En la imagen “Euriclea reconoce a Ulises” de Edward Poynter (1865).

Fede Cardelús y la historiadora María José Rubio recuerdan una efeméride: en 2026 se cumplen 250 años de la independencia de Estados Unidos. Este acontecimiento suele contarse desde la mirada anglosajona, pero que no puede entenderse sin la participación de otras potencias europeas, entre ellas, España, y de personajes clave como Bernardo de Gálvez y su esposa, Felicitas de Saint-Maxent.

El misterio del Maestro de Palanquinos. ¿Quién fue el Maestro de Palanquinos?, ¿cómo identificar las obras de este enigmático pintor de finales del siglo XV? A principios del siglo XX, un historiador reseñó por primera vez los trabajos de este desconocido artista y, cien años más tarde, otro investigador se ha propuesto desentrañar sus secretos.

Mara Peterssen y la historiadora Carmen Guillén presentan ‘Redimir y adoctrinar. El Patronato de Protección a la Mujer’, un ensayo que arroja luz sobre esta institución franquista encargada de la represión y el adoctrinamiento moral de las mujeres ‘descarriadas’.