Podría parecer que Stanislav hace fotos de los destrozos, pero su verdadero objetivo son los estudiantes ucranianos que no han podido acabar el curso por culpa de la guerra, aunque hayan decidido tener su peculiar álbum de graduación.
"Ha sido emocionalmente muy difícil, reconoce Olga, pero necesitábamos mostrar nuestra realidad, nuestro dolor.", dice Olga, una de las graduadas.