El gigante tecnológico chino HUAWEI ha presentado un nuevo sistema operativo para sus productos. Una alternativa a Android de Google y en definitiva una respuesta al veto que el gobierno de Trump puso a sus productos.
El gigante tecnológico chino Huawei acaba de presentar su propio sistema operativo para móviles. Se llama HarmonyOS y, en teoría, le permitirá evitar la dependencia de Android desarrollado por Google. Este movimiento llega justo después de que la Administración de Trump haya renovado su veto a Huawei.
- Ante la amenaza de Estados Unidos de que sus terminales no puedan utilizar el sistema de Google
- Es un sistema modular de código abierto que también se puede utilizar en televisiones y coches
La decisión de suspender la autonomía de Cachemira promete más tensión aún en uno de los lugares más convulsos del planeta. Una disputa entre Pakistán y la India a la que también se puede sumar China, y que intentamos comprender junto a Ana Ballesteros, investigadora del CIDOB y del Observatorio Político y Electoral del Mundo árabe y musulmán.
Wall Street se recupera después de la intervención de China para estabilizar el yuan
- Las Bolsas europeas, sin embargo, vuelven a cerrar en números rojos por el temor a la guerra de divisas
- El asesor económico de Trump asegura que están dispuestos a retomar las negociaciones con Pekín
El economista Rafael pampillón, profesor en el IE Business School, ha señalado que la guerra comercial entre Estados Unidos y China es un foco de incertidumbre que perjudica a la economía global, lo que puede afectar a España, aunque también ha resaltado que abre "oportunidades de negocio" que las empresas españolas pueden aprovechar.
China ha dado un paso más en la guerra comercial que libra con Estados Unidos al permitir que su moneda se devalúe hasta niveles inéditos en los últimos once años. El movimiento -respuesta al anuncio la semana pasada del presidente de EE.UU., Donald Trump, de imponer nuevos aranceles a productos chinos- ha provocado caídas generalizadas en las Bolsas mundiales, que temen que cada vez esté más lejos un acuerdo que ponga fin al enfrentamiento entre las dos principales economías.
Rebajar el valor de una moneda hace que una economía sea más competitiva hacia el exterior y favorece las exportaciones, pero puede traer problemas al país, sobre todo en dos aspectos: el encarecimiento de las importaciones -especialmente importante es en el caso de la factura del petróleo- y en el de la fuga de capitales que se puede dar, lo que afectaría a la estabilidad financiera.
Además, el banco central chino "no permitirá que el yuan se debilite demasiado" porque tendría "efectos graves y desestabilizadores en la economía" en un contexto de desaceleración, advierte Stephen Innes, analista de Vanguard Markets, según recoge AFP. De hecho, Pekín ha estado buscando consolidar su moneda en los últimos años después de la inestabilidad financiera sufrida en 2015.
La guerra comercial entre ambos países se inició en febrero de 2018 y, desde entonces, ha tocado varios puntos. El más importante, la imposición de aranceles fijada por EE.UU. en diferentes fases, respondida por China de forma inmediata. Pero también ha afectado a otros sectores, como la tecnología -con Huawei como gran damnificada- y la suspensión de compra de productos agrícolas estadounidenses.
Toda esta situación ha provocado que los organismos internacionales, como el FMI, adviertan del impacto de la guerra comercial en la economía mundial, algo que parece lejos de resolverse. Los últimos acontecimientos han hecho temblar a los mercados financieros de todo el mundo, donde se han observado caídas en las Bolsas, más acusadas en las europeas incluso que en las estadounidenses.
Y eso es porque, en estos momentos, es la economía europea la que tiene menos fuerza, con el sector manufacturero en recesión y con el crecimiento económico -en clara desaceleración- sostenido por el consumo. Al mismo tiempo, y como siempre ocurre en momentos de inestabilidad, se están fortaleciendo los denominados activos refugio, en este caso sobre todo el yen japonés y el oro.
Los expertos consideran que, mientras se mantenga la incertidumbre sobre los próximos pasos en la escalada comercial, la situación no cambiará. Además, advierten de que las tensiones pueden afectar también a otros terrenos como son las tierras raras, fundamentales para el desarrollo de la industria tecnológica y de las que China produce más del 70% a nivel global.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. ha designado este lunes a China como país "manipulador de divisas" y ha amenazado con tomar represalias para acabar con sus "injustas" ventajas competitivas en el marco del Fondo Monetario Internacional (FMI), en una nueva escalada en la guerra comercial, después de que, este lunes, el Banco Popular de China (BPC, central) dejara caer con fuerza su divisa, el yuan.
Esta institución se ha opuesto "firmemente" a la decisión estadounidense y ha asegurado que Pekín no ha usado y no usará el yuan para hacer frente a las fricciones comerciales. "Designar a China como un manipulador de divisas perjudica seriamente las reglas internacionales", ha asegurado el banco central chino en un comunicado en el que muestra su compromiso en mantener un tipo de cambio "razonable y estable".
El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, ha anunciado que "actuará con el Fondo Monetario Internacional para eliminar la ventaja competitiva creada por las últimas acciones de China" al haber devaluado el yuan, de manera que para comprar un dólar ahora hacen falta siete yuanes, en lo que supone la ruptura de una barrera psicológica para los inversores y algo que no ocurría desde 2008.
A juicio del Tesoro, "el propósito de la devaluación de la moneda de China es obtener una ventaja competitiva injusta en el comercio internacional" y el "patrón" de acciones de Pekín para devaluar su moneda supone una violación de los compromisos alcanzados en el marco de las reuniones de líderes del G20.
Además, vuelve a instar al Gobierno del presidente chino, Xi Jinping, a "mejorar la transparencia del tipo de cambio y las operaciones y objetivos de gestión de reservas".
La decisión del Tesoro, una de las mayores formas de sanción que ese departamento puede imponer a un país, se produce solo horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusara a Pekín de "manipulación de divisas" e instara a la Reserva Federal (Fed) a tomar medidas al respecto.
La guerra comercial entre ambos países se inició en febrero de 2018 y, desde entonces, ha tocado varios puntos. El más importante, la imposición de aranceles fijada por EE.UU. en diferentes fases, respondida por China de forma inmediata. Pero también ha afectado a otros sectores, como la tecnología -con Huawei como gran damnificada- y la suspensión de compra de productos agrícolas estadounidenses.
Toda esta situación ha provocado que los organismos internacionales, como el FMI, adviertan del impacto de la guerra comercial en la economía mundial, algo que parece lejos de resolverse. Los últimos acontecimientos han hecho temblar a los mercados financieros de todo el mundo, donde se han observado caídas en las Bolsas, más acusadas en las europeas incluso que en las estadounidenses.
Miguel Otero, investigador principal del Real Instituto Elcano y profesor del Instituto de Empresa ha explicado en 14 horas que las guerras de divisas "normalmente acaban en guerras comerciales, que nos llevan a una escala de conflicto perjudicial para todos".
Otero ha explicado que las guerras de divisas se producen cuando las grandes potencias intentan modificar el tipo de cambio de su moneda. "Se prefiere tener un valor de la moneda más bajo o más alto dependiendo del ajuste macroecononómico".
Existen, según Otero, distintas maneras de modificar el tipo de cambio. "Bajar el tipo de interés es una de ellas, el objetivo es aumentar la cantidad de dinero en circulación para que se devalúe su valor".
Miguel Otero considera que España, al estar dentro de la Unión Europea, no puede tomar una medida en solitario para frentar esta escala de tensión. "La respuesta debe ser europea. Un opción es apostar por una política monetaria más expansiva, también intentar conseguir una coodinación multilateral entre China y Estados Unidos, y si esta fracasa, la última de las opciones podría ser introducir aranceles mediomabientales a China para frenar la entrada de producto devaluado".
Estados Unidos acusa formalmente a China de manipular el yuan y dejarlo caer para paliar el daño que le están haciendo los aranceles impuestos por Trump y para dar oxígeno a sus exportaciones. Hacía 25 años que la Casa Blanca no daba ese paso que no tiene consecuencias legales, pero sí peso simbólico. Se trata de hacer oficial el enfado, una especie de amenaza de futuras sanciones que ayer llenó de preocupación a los inversores. Informa Aitor Sánchez
China eleva el tono contra los manifestantes de Hong Kong: "Quienes juegan con fuego perecerán por fuego"
- "Esto tiene que parar", ha avisado el portavoz chino para la región, que no ha descartado el uso de la fuerza
- Más de 12.000 agentes antidisturbios han llegado a una ciudad vecina para un simulacro de disolución de protestas
- Los expertos no creen que China siga dejando que su moneda se debilite demasiado por sus consecuencias negativas
- Los analistas advierten de que las tierras raras y la deuda pública de EE.UU. pueden ser los siguientes campos de batalla
China se defiende de las acusaciones de EEUU, tras calificarle de manipulador de divisas. No ha gustado nada en Washington la decisión de Pekín de devaluar su moneda, a mínimos desde hace más de 10 años dañando así las negociaciones comerciales.
- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos amenaza con tomar represalias y anuncia que actuará con el FMI
- China rechaza la denominación y asegura que ni ha usado ni usará su moneda como arma en la guerra comercial
China suspende la compra de productos agrícolas de EE.UU. en respuesta a los nuevos aranceles
- La subida de aranceles por EE.UU. y la devaluación del yuan acentúan la tensión en la guerra comercial entre ambos países
- Además, la aerolínea estatal china Air China ha anunciado que dejará de operar una ruta Pekín-Hawái-Pekín
Más de 80 personas arrestadas, la paralización de los servicios de transporte, miles de manifestantes, barricadas y calles cortadas es el balance de la huelga general convocada este lunes en Hong Kong por trabajadores de una veintena de sectores para demandar reformas democráticas.
El paro, histórico en la ex colonia británica, ahora región administrativa especial de China, no solo es una vuelta de tuerca más en la crisis política de la ciudad motivada por las protestas que piden la retirada completa de la controvertida propuesta de ley de extradición. También supone un reto a la autoridad de Pekín, bajo cuya soberanía se encuentra Hong Kong.
Según la agencia Efe, los activistas han desarrollado la protesta por siete distritos de la ciudad desde las 13.00 hora local (07.00 hora española). Protegidos con paraguas y escudos improvisados, han asediado al menos cinco comisarías de Policía y prendido fuego a papeleras y contenedores. Los agentes han tratado de dispersarlos con gas lacrimógeno. La cifra total de arrestos desde que comenzaron las protestas el 9 de junio supera ya el medio millar.
De "extremadamente peligrosa" ha calificado la situación la jefa del Ejecutivo hongkonés, Carrie Lam. Ocho líneas de metro han dejado de funcionar total o parcialmente, entre ellos la línea que conecta la megalópolis con el aeropuerto, donde a las 10:00 hora local -00:04 hora peninsular española-, 230 habían sido cancelados, según el diario hongkonés South China Morning Post.
Este lunes han reaparecido grupos vestidos de blanco -pertenecientes a mafias locales, según Efe- blandiendo barras metálicas para golpear a los uniformados de negro, el color que la mayoría de manifestantes prodemocráticos identifica con la protesta.
Ocupada por Reino Unido tras las llamadas 'Guerras del Opio' a mediados del S. XIX, Hong Kong fue devuelta a Pekín en 1997 en un régimen con un grado especial de autonomía. Este lunes, la ciudad ha vivido su primera huelga desde 1967. Se han bloqueado túneles y ocupado calles en zonas tan emblemáticas como el distrito del Almirantazgo.
La tensión en la ex colonia viene de lejos y no solo la ha alimentado el descontento con el control de Pekín. El crecimiento económico de China también ha propiciado un desembarco de chinos continentales cuyo poder adquisitivo ha influido en el equilibrio económico de la zona y, desde hace años, no es visto con buenos ojos por muchos hongkoneses. Chris Yeung, veterano comentarista político y fundador de Hong Kong Citizen News, no recuerda haber visto altercados de este calibre: "Hong Kong está en su momento más caótico desde el traspaso de la soberanía y desde los disturbios (de izquierda) en 1967", ha dicho a Efe.
China ha dejado caer este lunes su moneda, el yuan, a siete unidades por dólar -un mínimo que no se alcanzaba desde abril de 2008- después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el jueves la imposición de nuevos aranceles sobre las exportaciones del gigante asiático. La devaluación del yuan supone una vuelta de tuerca más en la guerra comercial entre ambos países.
Wall Street sufre su peor cierre del año después de que China deje caer el yuan a niveles de 2008
- La moneda del gigante asiático se devalúa hasta siete yuanes por dólar tras el movimiento del Banco Popular Chino
- El Departamento del Tesoro de EE.UU. designa a China como país "manipulador de divisas"
- Ocho líneas de metro han dejado de funcionar total o parcialmente, entre ellas la que conecta con el aeropuerto
- Es la primera huelga desde 1967 y desafía la autoridad de Pekín, con soberanía en la ciudad desde 1997
- Unos 120.000 manifestantes, según los organizadores, se han congregado en el distrito comercial de Mong Kok
- Los grupos opositores han convocado una huelga general para el próximo lunes