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Israel vuelve a las urnas este lunes para elegir a su primer ministro y desbloquear la situación política del país tras dos comicios seguidos de fracasos en la formación de gobierno en 2019, aunque su población parece más preocupada por las noticias sobre el coronavirus. 

Las encuestas prevén que los resultados no difieran gradualmente de los que se registraron tras las últimas elecciones de abril y septiembre, cuando las formaciones fueron incapaces de pactar un gobierno de coalición.

Los dos principales partidos son el derechista Likud, de Benjamín Netanyahu, y su rival de centro derecha, Beny Gantz. Ninguno puede gobernar en solitario; necesitan pactar para llegar a una mayoría simple. El problema es que incluso con sus posibles socios, tampoco ninguno alcanza los 61 escaños necesarios.

De volver a quedar la situación en punto muerto, habría unas cuartas elecciones, lo que podría empujar a Israel a tener problemas económicos. El país aún no ha aprobado su presupuesto para 2020, lo que afectará a la sanidad, la educación o las infraestructuras.

Israel acude de nuevo a las urnas en unas terceras elecciones generales con las que no parece que vayan a lograr superar el bloqueo político, al menos es lo que se extrae de las encuestas que auguran un resultado muy similar al de los dos comicios anteriores. Un escenario incierto e inédito.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado este martes el plan con el que aspira a conseguir la paz en Oriente Próximo. Se trada de una "solución realista de dos Estados": reconoce la soberanía de Israel sobre territorios ocupados y propone que Palestina tenga su capital en el este de Jerusalén. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha acompañado a Trump en un "día histórico". El plan cuenta con el pleno rechazo de Palestina.

En Gaza ha sido una madrugada de intercambio de proyectiles a uno y otro lado de la Franja. El Gobierno de Israel ha confirmado varios ataques contra objetivos de Hamás, en respuesta a un proyectil lanzado supuestamente por fuerzas palestinas. Esta situación ha obligado al primer ministro, Benjamín Netanyahu a abandonar un mitin de la campaña de primarias de su partido. Su liderazgo al frente del Likud está bastante deteriorado por los casos de corrupción y ante la incapacidad de formar un gobierno en Israel.

Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí en funciones, se enfrenta a tres acusaciones por corrupción, una de ellas, por soborno, especialmente grave. La situación de "El rey Bibi", como le apodan en su país, se complica además porque la presentación formal de cargos se produce en un momento de grave crisis política. Ni Netanyahu ni el centrista Beny Gantz han conseguido formar gobierno y, por primera vez en la historia de Israel, el presidente ha tenido que dejar en manos del Parlamento el último intento de evitar una tercera repetición de las elecciones. Informe Semanal aborda el tema con la ayuda de varios analistas y expertos, en un reportaje elaborado por el corresponsal de TVE en Jerusalén, Javier Gutiérrez.

El fiscal general de Israel ha acusado este jueves al primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, de fraude, cohecho y abuso de confianza en tres casos de corrupción. La acusación se produce en pleno bloqueo político en el país después de que Beni Gantz y Netanyahu fuera incapaces de formar Gobierno. El primer ministro mantiene su inocencia y asegura que las acusaciones de la Fiscalía constituyen un "golpe de Estado".

En Israel, más cerca de unos nuevos comicios. Después de dos elecciones generales este año, sigue sin haber gobierno. Fracasan las negociaciones entre los dos principales candidatos Benni Gantz y Benjamin Netanyahu. Este miércoles terminaba el plazo para conformar un gobierno en este país y evitar así una repetición electoral, pero finalmente las negociaciones han fracasado.

Estados Unidos ha dejado de considerar ilegales los asentamientos judíos en Cisjordania. Estas colonias israelíes en territorio palestino empezaron a construirse en 1967 y hoy en día hay más de 200 en los que viven más de 600.000 colonos. Israel alega que no se trata de territorios ocupados, sino de territorios en disputa. La Autoridad Palestina asegura que Israel construye allí infraestructuras que restringen la autoridad de movimiento de los palestinos.

Tras fracasar en el intento de formar una coalición de gobierno, el Primer Ministro Istraelí Binyamín Netanyahu ha rechazado el encargo de formar gobierno, después de un mes de negociaciones. Tras repetir la votación electoral y de dicho fracaso, todo apunta a que Netanyahu entregará ese mandato a su rival Benny Gantz, líder del partido azul y blanco, a quién acusa de rechazar su propuesta de coalición. 

Netanyahu, que no consigue sumar con sus aliados naturales los 61 escaños necesarios para gobernar, dispondrá de otros 28 días para formar coalición. Si no se da esta situación, se abrirán nuevos escenarios en los que cabe la posibilidad de volver a las urnas o de que el Parlamento proponga a un nuevo candidato a la presidencia.