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Cristina Gallach, Secretaria de Estado de Asuntos Exteriores, está en Gambia para colaborar con el país en la prevención de la inmigración ilegal. En directo en Las mañanas de RNE ha dicho que van a ayudar en muchos ámbitos. "Les ayudamos para que la gestión costera sea más eficaz. Las patrullas de la Guarcia Civil la hacen con marinos locales, así aprenden y ven cómo se puede utilizar un material, la lancha, mucho mejor que la que ellos tienen. Por eso vamos a hacer una donación de material", explica.

Pero la ayuda también será en el ámbito económico. "No han tenido una pandemia médica, de salud, es un país de gente muy joven y no ha habido prácticamente muertos por el COVID. La pandemia ha sido económica, porque los turistas no vienen", y añade que también colaboran a nivel político.

Sobre el nuevo Pacto Europeo sobre migración y asilo, explica que los procesos europeos siempre son lentos. "Somos muchos y tenemos intereses estratégicos distintos."

¿Cómo están las cosas en un momento extremadamente delicado para el continente, que está a punto de alcanzar el medio millón de muertes en esta pandemia? También, un vistazo a la vecina África, tras haber conocido cifras de esta segunda ola que sacude a todo el planeta. Con los corresponsales en Bruselas, María Carou, en Londres, Sara Alonso, en Berlín, Gabriel Herrero, en Roma, Jordi Barcia, y París, Paco Forjas.

Aquí empezó todo”, explica la corresponsal de RTVE, Ana Jiménez, desde Túnez. Hace diez años el joven Mohamed Bouazizi, vendedor ambulante, se prendió fuego delante del ayuntamiento de su pueblo. Estaba harto y humillado por sobornar, cada día, a la policía para poder vender un poco de fruta. Bouazizi murió, días más tardes, sin saber que había encendido la mecha de la rabia y la indignación de otros cientos de miles de jóvenes. La llamaron la Revolución de los Jazmines por sus manifestaciones pacíficas. Una ola de solidaridad y protestas recorrió el país. Lo que calló la prensa nacional, lo contaron los jóvenes en las redes sociales. Pero Bouazizi murió sin saber que acabaría con 20 años de dictadura de Ben Ali y que se convertiría en mártir.

En el epicentro donde comenzaron las primaveras árabes no han cambiado algunas cosas: sigue habiendo mucho paro entre los jóvenes y graves desigualdades. Pero Túnez ha sido el único en lograr una democracia y en tener una nueva constitución". Bouazizi murió, sin saber, que hizo soñar a millones de jóvenes de otros países como Libia y Egipto. También Yemen y Siria, que siguen en guerra. 

Hace 10 años que empezó a florecer una revolución. El mundo árabe despertó, y el detonante fue una tragedia. Mohamed Bouazizi, un vendedor ambulante, se prendió fuego delante de una oficina gubernamental en Túnez como protesta porque la policía le confiscó sus productos.

Desde entonces la movilización social se multiplicó y cruzó fronteras. Fue el nacimiento de la Primavera Árabe, aunque su efecto no fue el mismo en todos los países. En marzo Siria cumplirá 10 años del conflicto más cruento del siglo XXI. En Yemen ya son seis.

En Egipto el régimen de Al Sisi se ha demostrado tan brutal como el de Mubarak. Libia es un caos de milicias enfrentadas que han fragmentado al país y tan solo Túnez ha alcanzado cierta estabilidad aunque la situación política y económica siguen deteriorándose allí donde nació la revolución. Hay quien dice que de la primavera se pasó al invierno árabe.

"La respuesta que hemos estado promoviendo y que hemos hecho ha sido basada en el conocimiento del contexto, del contexto sociocultural". La antropóloga Julienne Anoko ha participado en un encuentro profesional en Casa África donde ha compartido su experiencia en la gestión del coronavirus en el continente.

El grupo yihadista nigeriano Boko Haram se ha atribuido el secuestro de centenares de estudiantes de una escuela de educación secundaria atacada el pasado viernes en el estado de Katsina, en el noroeste de Nigeria.

Hombres armados atacaron en la noche del viernes la Escuela de Secundaria de Ciencias del Gobierno, un colegio masculino situado en la ciudad de Kankara. En la escuela había en total 839 estudiantes, según las autoridades, pero no está claro cuántos permanecen en manos del grupo armado. Según las autoridades locales, son 333, pero Boko Haram asegura que retiene a 523.

El gobernador del estado ha afirmado que los secuestradores han establecido contacto y que ya se estaba discutiendo sobre la liberación de los chicos, dando a entender que los captores eran bandidos. 

Boko Haram, que significa "la educación no islámica es pecado", lucha por imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur. Una de sus armas es el secuestro.En 2014, secuestró a más de 200 chicas en Chibok, un suceso que conmocionó al mundo.

Foto: El líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, habla en un vídeo distribuido por el grupo yihadista. Vía Reuters. 

El grupo terrorista Boko Haram asume la autoría del secuestro de 300 niños y adolescentes de un colegio en Nigeria. Marina López, gestora de proyectos de Street Child España comenta en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso que estamos hablando de contextos muy débiles y que es necesario proteger tanto a los jóvenes como a sus familias en situación de enorme vulnerabilidad con escasos recursos en la que toda ayuda es poca. También recuerda que la situación es muy difícil en Nigeria pero también en otros países africanos.

El presidente Pedro Sánchez ha desvinculado el aplazamiento de la cumbre de Marruecos con el anuncio de Donald Trump de reconocer la soberanía marroquí sobre el sahara occidental. El Frente Polisario cree que esa decisión no le corresponde al presidente saliente de Estados Unidos. Los saharauis siguen esperando el referéndum prometido por la ONU.

La ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya, ha llamado este jueves a respetar las resoluciones de las Naciones Unidas sobre la cuestión del Sáhara Occidental, tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de que reconocería la soberanía marroquí sobre ese territorio en disputa.

"Le damos la bienvenida a esa normalización como hemos dado la bienvenida a todas y cada una de las normalizaciones que ha tenido lugar en estas últimas semanas, como no podría ser de otra manera. Ahora bien, queda por resolver la paz entre israelíes y palestinos y queda por resolver la cuestión del Sáhara Occidental. Y en ambos casos la posición de España es muy clara: respeto a las resoluciones de Naciones Unidas", ha dicho.

Haizam Amirah, investigador principal del Real Instituto Elcano), duda de que la decisión del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara traiga paz al territorio"No parece que vaya a contribuir a la paz", ha afirmado en una entrevista en el Telediario en la que ha analizado las consecuencias de la noticia.

"Es un reconocimiento de Trump, habrá que ver si es un reconocimiento de EE. UU. cuando haya un cambio de Administración", ha apuntado, en referencia a las pocas semanas que quedan para que el presidente electo, Joe Biden, asuma el mandato. 

Amirah considera que esto puede "sacudir el escenario en el Norte de África" y que el acercamiento entre el estado judío-israelí y el marroquí no parece que vaya a "mejorar los derechos de los palestinos". Además, el investigador ha subrayado que se trata de una decisión "tomada al margen del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas" que altera los equilibrios en el territorio.