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Kenia ha sido durante muchos años un ejemplo extraordinario en materia de acogida de refugiados. Más de 600.000 personas procedentes de Somalia, Sudán del Sur y otros países del este de África han encontrado en Kenia la seguridad y la protección que necesitaban. Huían de la guerra, de la hambruna provocada por la sequía o porque eran perseguidas. Ahora, las cosas han cambiado. El viernes pasado el gobierno de Nairobi anunció el cierre de los principales campamentos, alegando que los refugiados representan un lastre económico y un riesgo para la seguridad nacional de Kenia. Hablamos con María Jesús Vega, portavoz de ACNUR en España.

La portavoz de Acnur en España, María Jesús Vega, crítica que en la crisis de los refugiados "la ditribución de la responsabilidad entre los 28 es alarmantemente desigual". Además advierte de que "tenemos que tener cuidado de no victimizar a los refugiados, es importante reforzar medidas de seguridad, pero al mismo tiempo que controlan sus fronteras, los países europeos dar protecciona a las personas que huyen de la persecución y la guerra".

Para hacer frente a la crisis de refugiados, la mayor que sufre Europa desde la Segunda Guerra Mundial, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) celebra un foro en Ginebra.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha inaugurado el encuentro con una solicitud de mayor solidaridad internacional.

"ACNUR estima que al menos el 10% de los refugiados sirios necesitan ser asentados u otra forma de admisión en un tercer país. Esto representa 480.000 personas, un número relativamente pequeño comparado con los que acogen Turquía, Líbano y Jordania", ha recordado Ban.

Según las estimaciones de ACNUR, Turquía acoge a 2,7 millones de sirios; Líbano, con una población de cuatro millones de habitantes alberga a un millón de refugiados; en Jordania viven 600.000; 250.000 en Irak y 120.000 en Egipto.

En Calais, continúa el desmantelamiento del campo de inmigrantes conocido como la jungla. Este martes no se están registrando enfrentamientos ni disturbios. Más tensa, aunque también sin incidentes, parece la situación en la frontera de Grecia con macedonia, donde sigue aumentando el número de refugiados acampados frente a la valla levantada. La situación es extrema y el Gobierno de Atenas está desbordado intentando gestionar la llegada de asilados, que en los últimos días se ha disparado. Acnur ha actualizado datos: más de 131.700 personas llegaron a Europa en los dos primeros meses de este año, la mayoría entraron a través de Grecia.

Se cumple este miércoles un año de la campaña I Belong. Esta iniciativa fue puesta en marcha por ACNUR para conseguir que en un plazo de diez años no haya niños apátridas en el mundo. Doce meses después, la agencia de la ONU para los refugiados publica las conclusiones de un informe titulado Aquí estoy. Aquí pertenezco: la urgente necesidad de acabar con la apatridia infantil. María Jesús Vega, portavoz de ACNUR, nos detalla las conclusiones de este documento.