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Esta semana apostamos por un thriller de violencia psicológica muy Kubrik con el estreno de Feedback (2019). Una historia en la que se mezcla violencia y horror que hurga en lo más profundo del alma humana. El primer largometraje de Pedro C. Alonso, protagonizado por Ivana Baquero (El laberinto del fauno) narra la historia del locutor de radio Jarvis Dolan (Eddie Marsan).

Feedback (2019)

Reparto: Ivana Baquero, Eddie Marsan, Paul Anderson

Somos Cine - Feedback - Ver ahora

Jarvis Dolan, una estrella de la radio, conduce un sarcástico y exitoso programa que se emite todas las noches. Un día, dos individuos enmascarados entran por la fuerza en la emisora: si Jarvis y su equipo no siguen sus instrucciones, los matan a todos. La indicación más importante es que la emisión del programa continúe de modo que los oyentes no sospechen qué está pasando.

Autómata (2014)

Reparto: Antonio Banderas, Melanie Griffith

Somos Cine - Autómata - Ver ahora

La Tierra. Un futuro próximo. Jacq Vaucan, agente de seguros de la corporación cibernética ROC, está a punto de ser padre. Ante el incierto futuro al que se enfrenta la Humanidad, la responsabilidad de traer una nueva vida al mundo le ahoga. En medio de este conflicto existencial, Vaucan investiga una serie de extraños casos que involucran a Autómatas que han trasgredido sus protocolos de seguridad. Lo que en principio parece un expediente rutinario, arrastrará a Vaucan a ser testigo de acontecimientos determinantes para el futuro de la Humanidad.

Un día perfecto para volar (2015)

Reparto: Sergi López, Marc Recha

Para todos los públicos Somos cine - Un día perfecto para volar - ver ahora
Transcripción completa

(OFF) "Mi padre y yo,

cuando viene a buscarme al colegio a Barcelona, de vuelta a casa,

subimos a una montaña

y volamos una cometa".

"Es una cometa que papá ha hecho para mí".

"Una cometa de color amarillo,

con unos ojos redondos y negros".

(Ventisca)

(Ruido)

Papá.

¿Papá?

(Truenos)

(Truenos)

(Truenos)

(Truenos)

¿Dónde estabas?

Buscando cobertura.

¿Dónde?

Aquí, al lado. Quería llamar y no...

Como hace tanto viento.

¿No hay cobertura?

No.

¿Por qué no?

Porque sopla demasiado el viento.

¿Y cuando sopla no hay cobertura?

No.

Si hay mucho viento no hay cobertura.

Y ya está. ¿Entiendes?

Pues en casa de mamá hay cobertura cuando sopla el viento.

Porque mamá vive en Barcelona y allí hay diez mil antenas

y hay mucha más cobertura.

¿Dónde están las antenas?

En los tejados.

En los tejados.

¿Y aquí?

¿Ves antenas?

Sí.

¿Ah, sí? ¿Dónde?

Con cuidado. Así.

Mira, ya se me ha enredado.

Se ha liado todo.

El Gigante ha escondido las antenas.

Al Gigante no le gustan las antenas.

¿Por qué no?

Porque cuando vuela su cometa mágica

se le enredan los hilos.

¿Tú hablas con el gigante?

¿Gigante? ¿Qué?

No, se lo digo al gigante.

¿Gigante?

¿Qué quieres, sinvergüenza?

Gigante, es que hay muchas antenas y las antenas dan cobertura.

No me gustan las antenas.

No me gustan. Las he cogido todas.

¿Y a quién se las has dado?

Las cogieron esos malditos peces.

Las cogieron y se hicieron casas con las antenas.

Y ahora no las quieren devolver.

Tengo hambre. Tengo hambre.

Pues devuélvelas.

Dile a los peces que queremos llamar.

Pues me voy para allá, con los peces,

a quitarles las antenas.

Hala, adiós.

Se ha ido.

Venga, ayúdame.

Coge, coge la cometa que vamos a volarla.

Desde aquí volará genial.

Coge, cógela con las dos manos, con las dos.

No, si... Cógelas con las dos manos.

Un poco más. Un poco más.

Un poco más. Levanta, levántala.

Un poco más. Un poco más.

Un poco... más, más.

¿Más hilo?

Va, ya.

Cuando yo diga la suelto.

La suelto en una, dos, tres, ya.

A ver, levántala. Tira, tira.

Levántala. Levántala. Levántala.

Ven, ven. Mira, cógela.

¿Más arriba?

Así, así.

Hay que ir tirando. Ve tirando.

(OFF) "Papá hace años que me cuenta un cuento,

que se inventa cada mañana cuando me acompaña

con el coche al colegio".

"Es un cuento de miles de capítulos,

en el que aparece un gigante que siempre tiene hambre".

"Papá hace las voces de todos los personajes

y yo, sentado en la sillita del asiento de atrás,

le escucho y hablo con ellos".

Tengo pipí.

Pues mea.

¿Algún problema?

¿Eh?

¿Qué te pasa?

Esto lo de desabrocharme. Esto...

Ya está.

Cuidado con el viento de cara, ¿eh?,...

Ya estoy. ...que te mearías encima.

(RÍE) Ya lo sé.

¿Estás ya? Sí.

Espera, que te ayudo. A este botón le cuesta mucho.

Venga.

Sergi.

¿Qué?

¿Por qué no vamos por ese camino?

¿Ahora?

¿Para... para qué?

Para buscar cerditos.

¿No querías volar la cometa? No.

¿Ah, no?

Es que se ha roto. No, no, no se ha roto.

Solo se ha enredado aquí,

entre estas zarzas. Hay que...

sacarla de aquí y ya está.

Ya, pero vamos a buscar cerditos.

No sé, no sé si le gustaría mucho al Gigante, ¿eh?

No, porque no está.

No está... Sí que está, sí.

Eso es lo que crees.

El Gigante siempre está, el Gigante lo ve todo.

¿El el planeta Saturno?

¿El Gigante? ¿Bromeas? Pues claro.

Hay que ayudar a los cerditos

porque si no el Gigante se los comerá.

Ya, pero, ¿y cómo?

¿Qué quieres que hagamos con los jabalíes?

Pues... llevarlos al coche.

(RÍE)

¿Al coche?

No caben en el coche.

Y no se dejan coger.

Y además,

si nos encontramos una hembra con jabatillos

es peligroso.

¿Por qué?

Porque pueden morder.

Porque son muy fuertes.

Muy fuertes.

Mucho. Mucho.

Mucho.

¿Te acuerdas del jabalí ese cuando íbamos en el coche?

Sí, casi chocamos, ¿eh?

¿Y si choca

el coche con un jabalí qué pasa?

Pues que seguramente el jabalí muere

y el coche se abolla.

¿Y nos haríamos daño?

Depende, depende, si vas despacio no.

Depende de la velocidad.

Sergi, ¿los cerditos qué comen?

Los cerditos comen de todo.

Lo que más, tubérculos.

¿Ah, sí?

¿Buscan raíces?

Sí, buscan raíces, tubérculos, sí.

Gusanos... Lo que pueden.

Como las... las piedras que hemos visto antes

que estaban levantadas.

¿Eh? Hacen agujeros...

Sergi, ¿por qué los jabalíes viven en el bosque?

Porque están más tranquilos. No les gusta el ruido.

¿Y las motos que hemos visto antes?

No, las motos tampoco les gustan.

Y las que hemos visto antes...

Les pondrán una multa.

Sí, señor.

Y tendrán que pagar mucho dinero.

Claro, porque no iban por el camino.

Sí. Iban... ¿Por dónde iban?

Por... por... por fuera de la carretera.

Y eso no se puede hacer.

Está prohibido.

Venga.

Vamos a volar la cometa.

Si viene el Gigante no podremos.

(OFF) "Vivimos en un pueblo cerca de la costa".

"Y nos bañamos en una cala donde no hay nadie".

"Para llegar tenemos que atravesar un pinar

y bajar por un barranco,

al lado de las vías del tren".

"Es una cala grande llena de guijarros enormes

y cormoranes negros,

que viven en los acantilados".

"Si hay temporal la arena de la cala desaparece".

"Papá dice que en el fondo del mar

hay unas vías de agua dulce,

que brotan del interior de las montañas,

y que al contacto con el agua salada

hace que esta

se vuelva de un color lechoso".

"A mí me gusta".

Mira qué agujero.

Y cuántas raíces.

Ajá. Es lo que buscan.

Raíces. A lo mejor ha olido algún...

algún gusano u otra cosa.

O una garrapata.

Una garrapata...

Mira, aquí han empezado a hurgar. Hurgando, hurgando, hurgando...

Esto lo hacen con el hocico.

Los jabalíes tienen un hocico muy duro.

Lo tiene muy duro. Mira...

Pero... ¿Qué?

Ponen el morro aquí debajo y lo levantan con la cabeza.

¿Con esta piedra? ¿Eh?

Sí, sí. ¡Hala!

Sí. ¿No se hacen daño?

No, tienen un hocico hecho para levantar piedras.

Como Perurena, ¿sabes? Parece... parece una motosierra.

Es una máquina. Un jabalí es una máquina.

Y empujan hacia aquí, hurgando, hurgando...

así, y lo levantan, ¿ves?

Esta piedra, mira.

Nosotros no la podemos ni mover. Bueno, ellos tampoco han podido.

Porque tienen que hacer un agujero muy hondo.

¿Has visto? Aquí empezaron a hurgar.

Con el hocico. Así.

Así.

Van haciendo así, así con la cabeza

y se van metiendo dentro.

Vaya agujero.

Y fíjate, si el morro es así de grande, si esto es el morro,

imagínate lo grande que debe ser. Es todo esto.

Sí, han metido el morro aquí dentro.

Todo esto es el hocico.

Así de gordo. Es un jabalí grande.

Si metes la mano igual se te... se...

metes la mano y se te sube un gusano.

Vete a saber.

Gusanos o una raíz, lo que tú decías, también puede...

¿Ves al fondo? Una raíz.

Aquí hay una raíz.

Lo ha hundido y todo. Lo ha hundido todo.

No queda ni una raíz. Se las han zampado.

¿Está húmedo el fondo? No.

No. ¿Está seco?

Aquí sí. Met la mano.

Eso es porque ya tiene unos cuantos días.

La tierra ya estaba seca, bien seca, sí.

Además aquí debajo hay roca.

Exacto, sí.

Por eso se llama macizo, ¿eh?

El Macizo Garraf es una masa enorme de...

piedra calcárea.

Es macizo, es algo comprimido, lleno, denso.

¿Así? Hazlo.

Es verdad, se te abre.

Es verdad, tienes como líneas.

¿Hay alguien?

(VOZ FINGIDA) No, no hay nadie.

Oye.

¿Quién ha hablado?

¿Hola?

(VOZ FINGIDA) No, no hay nadie.

¿Hola?

Uh.

¡Hop! ¿Aquí?

¿Para allá? Sí.

Venga.

Hala. ¡Mira, un paracaídas!

¡Allí!

Ah, sí.

¿Se ha tirado?

¿Es un paracaídas?

Parece un globo.

(Música animada de guitarra)

¿Qué es eso? ¿Una cometa?

No, una cometa no puede ir tan arriba.

¿Qué es?

Es pegajoso. ¿Por qué?

Pues para atrapar a los mosquitos...

A ver, tócalo. ¡Oh!

¿Ves? Está hecho para eso. Es su trampa. Se quedan pegados.

Es como pegajoso.

A mí no se me pega.

A mí no se me queda porque si hago así...

A ver, tócalo tú. Mira, ¿ves?

Solo lo tocas un poco y...

(Continúa la música)

¿Has visto? Es como una guitarra.

Se queda...

Espera, espera.

(Continúa la música)

No hago nada.

No te haré nada. No te haré nada.

No te haré nada. Mira hacia allí.

Mira hacia allí. Venga, mira hacia allí.

Tienes que afeitarte.

Tienes que afeitarte por aquí.

No me acuerdo.

¿Una qué...? ¿Una golondrina dices? Sí, una golondrina.

Se parece pero no. Es...

Ah, claro, las golondrinas tiene esto blanco.

Esto es un vencejo.

Mira, mira, mira, mira.

Tiene las alas muy... muy largas, muy desproporcionadas.

Mira. ¿Me lo dejas?

No pueden volar.

Desde el suelo no pueden elevarse.

Es el corazón, ¿no?

Nos lo llevaremos a casa.

Pero en casa no sobrevivirá, tenemos que dejarlo libre.

Este puede que haya venido con...

Quizá volando volando se haya enganchado

en los pantalones voladores del Gigante

y el Gigante al llegar ha hecho así

y se encontró un vencejo en los bolsillos.

Está tranquilo.

Ah. Ah.

Así. Espera. Pobrecillo.

No sé qué le han hecho.

Cómo abre la boca. A ver si te come la nariz.

Venga, tú, ¿qué hacemos ahí?

Tendríamos que buscar un sitio un poco alto y soltarlo.

Cuando están en tierra no pueden volar.

¿Por qué? Abren las alas así

y tocan el suelo.

¡Ah!

(Canto de pájaro)

¿Por qué no me cuentas el cuento del Gigante?

¿El cuento del Gigante?

Sí.

Aquella mañana el Gigante se levantó muy temprano,

muy temprano, muy temprano.

Y había gruñido como cada mañana.

¡Oh, qué hambre tengo! ¡Tengo mucha hambre!

Me comería unos bueyes o unos cerditos.

Me comeré unos cerditos. Me comeré unos cerditos

con el hambre que tengo.

Y se le ocurrió irse hacia la playa.

Se puso sus pantalones voladores,

cogió el paraguas mágico y...

salió volando por la ventana a la playa.

Iba por encima del bosque buscando cerditos y decía:

"¡Ay, cerditos! ¿Dónde estáis? ¿Dónde os escondéis?".

"¿Dónde os escondéis? Que tengo hambre. ¡Qué hambre!".

Mientras tanto, en otro sitio,

el conejo blanco de las orejas rojas

había salido con su cesta de mimbre a buscar

unas hierbas, un poco de romero, tomillo, un poco de lavanda.

Y caminando, caminando, caminando, caminando sin parar,

cruzó el bosque de los Winwanwe,

que son unos árboles centenarios

que vigilan que nadie dañe el bosque,

y que no hablan nuestro idioma.

hablan Winwanwe.

Entonces el conejo blanco de las orejas rojas

llegó donde estaba la Seta Mágica.

(RONCA)

Porque roncaba.

¿Sí o no? Sí.

¿Y cómo roncaba la Seta Mágica?

Como tú. Como yo.

Y se acercó y le dijo:

"Seta Mágica, Seta Mágica, despierta",

dijo el conejo blanco de las orejas rojas.

"Despierta, despierta".

"Merendaremos, merendaremos".

Mientras tanto, mientras tanto,

en la playa... El Gigante había llegado a la playa

y como tenía tanta hambre...

"¡Oh, qué hambre tengo!".

Se acercó a unas rocas y todos los cangrejos peludos

se escondieron en los agujeros,

porque al Gigante

le gustaban los cangrejos peludos.

Se los comía así...

Se los comía como si fuesen pipas.

Se los comía y los cangrejos se iban.

Se escondían.

Y, claro, el tío tenía ganas de bañarse.

Muchas ganas. Y se metió en el agua.

Pero, claro, como era tan grande...

Se quitó primero los pantalones voladores.

Plantó el paraguas mágico en la arena,

se metió en el agua...

Y, claro, se iba metiendo en el agua,

pero era tan grande que el agua

le llegaba siempre por las rodillas.

"Y qué rabia, no puedo bañarme del todo".

No podía terminar de bañarse del todo,

siempre le llegaba el agua hasta las rodillas.

¿Y se va hacia el fondo, el fondo, el fondo,

el fondo, el fondo, el fondo,

el fondo, el fondo, el fondo, el fondo, el fondo del todo?

Bueno, tan al fondo puede que sí, pero...

él sigue siendo un gigante y eso

tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

Lo malo que tiene es que a lo mejor consigue

que le llegue en lugar de hasta la rodilla,

tan hacia el fondo quizá le llegue hasta la barriga.

Pero no acababa de...

¿Y si se zambulle?

También. Si se zambulle debe intentar

no golpearse la cabeza contra un continente.

Claro.

¿Por qué no se lo dices?

Claro.

¡Cuidado, vigila, Gigante!

No metas la cabeza

porque si no ya verás las cervicales

si te golpeas con un continente.

Con gafas.

¿Eh? Con gafas.

¿Qué gafas?

Con las gafas del Gigante para el mar.

¿Con unas gafas? Sí.

Se ve que sacó unas gafas

que se había hecho él con trozos de cristales

y plástico que se había encontrado y unas antenas torcidas.

Se había hecho unas gafas

para ir a buscar mejillones gigantes

al fondo del mar.

Y...

Como si fuese su huerto.

Como si fuese su huerto.

Y entonces el conejo blanco de orejas rojas

cuando pasaba por el bosque de los Winwanwe,

los Winwanwe le dijeron:

(HABLA EXTRANJERO)

Que significa...

Voy a... El Gigante ha pasado por aquí

y está buscando los cerditos.

¿Qué dices, Winwanwe? ¿Cómo que no?

¿Qué dices?

¿Qué dices?, decía el conejo blanco

de las orejas rojas.

Que no ha ido a buscar a los cerditos.

Le ha picado la araña venenosa.

Aún no.

Primero tiene que ir... que ir... como el Gigante tenía hambre

se metió en el agua y empezó a ver unas manchas blancas

por todas partes... Que eran medusas.

...medusas, que en Menorca se llaman...

Bors. Bors.

Y cogió, abrió el paraguas mágico

y de dentro del paraguas aparecieron

longanizas, sobrasadas, fuet, butifarras...

y también un salabardo.

Un salabardo. Un salabardo.

Un salabardo... ¿Cómo es?

Un salabardo inmenso.

De hecho en lugar de hablar de un salabardo,

era tan enorme que en realidad... Un salabardo.

Sí, señor.

Y con su salabardo el Gigante

empezó a coger medusas, a coger medusas,

y a los cinco minutos tenía una montaña de medusas en la playa.

Cogió una olla que tenía el tío escondida entre las rocas,

hizo una hoguera, puso las medusas dentro

y dijo: "Aquí falta algo".

Agua de río. ¡Aquí falta agua!

Necesitamos agua dulce. "¡El agua del río!", Gigante.

El agua del río dónde, de qué río.

Pues el de los Winwanwe, ¿ya no te acuerdas?

Oh, es verdad, el agua que pasa por el bosque de los Winwanwe.

Tienes razón.

Y entonces el Gigante hizo así...

y se fue volando otra vez hacia el río, hacia el río...

mientras pasaba volando, cuando iba por encima del bosque,

el conejo blanco de orejas rojas escuchó un ruido.

Se asustó y se metió en una madriguera.

La araña venenosa. Que estaba en un huerto.

Era un huerto donde había unos tomates.

Que eran del Gigante.

Que eran del Gigante. Que era tomates, tomates...

Grandes. Grandes como bueyes.

Eran tomates mágicos también.

Como bueyes. Como bueyes mágicos,

bueyes mágicos.

Y que, claro, el Gigante para hacerse una ensalada pues...

con dos de estos tomates se la podía hacer.

El conejo se escondió dentro de la madriguera,

que era, como bien dices, donde estaba la araña venenosa.

La araña venenosa que tiene un... unas pica...

Los ocho ojos. Tiene ocho ojos.

Ocho ojos, sí, señor.

¿Y qué hace la araña venenosa todo el rato?

Quiero picar. Quiero picar. Quiero...

Quiere picar. Está todo el día igual.

Es una manía suya, es su personalidad.

Y todo el rato quiere picar porque quiere comerse a alguien.

"Quiero picar a alguien". "Quiero picar a alguien

porque tengo mucha hambre y quiero picar a alguien".

"Quiero picar, quiero picar".

"Qué hambre tengo, te picaré".

Y el conejillo dijo: "Ajá, ahora sacaré las piedras luminosas

y esto lo arreglo yo enseguida".

Y metió la mano en el zurrón...

Y tenía un agujero. Sí, señor.

El zurrón tenía un agujero.

Las piedras luminosas se habían perdido por el camino

y no había polvos mágicos ni nada.

Y el conejo estaba de repente dentro de ese agujero oscuro.

húmedo, pegajoso, con telarañas.

Y la araña se fue acercando,

se fue acercando, se fue acercando, se fue acercando y...

el conejito estaba, estaba atrapado...

Entonces la araña venenosa...

Se acercó así muy despacito y...

Le picó, le picó en la espalda...

En la espalda.

Le picó en la espalda...

Le picó en la espalda y el conejo...

el conejo notaba que el veneno iba entrando en su cuerpo

y se iba durmiendo.

Y se quedaba como... como... como inmóvil.

Y se quedó totalmente paralizado en el suelo. Y la araña

se acercó.

Entonces le lanzó el hilo,

le hizo girar como un pollo

y le envolvió haciendo un capullo blanco

y le dejó ahí.

(RÍE)

¡Gigante, Gigante, el conejo ha picado al...!

(RÍE)

¡El conejo ha picado a la araña!

¡El conejo con sus pinchos!

Y la araña de las orejas rojas... Ay, no.

Que no es así.

Tú díselo, díselo al Gigante. Díselo.

¡Gigante, la araña venenosa

ha picado al conejo blanco de orejas rojas!

Y el Gigante: "Bah, el gigante de la puñeta,

el conejo de la puñeta".

"A mí este conejo de la puñeta me da igual".

No, di que no. No, no, no, no.

No. Ve a ayudarle. Ve a ayudarle.

Ve a ayudarle. Si no... Si no...

nunca más podremos contar el cuento.

Pues voy, voy enseguida y...

Salió corriendo hacia la playa.

Sorbió, sorbió, el agua del río. Hizo...

Aspiró el agua,

de una especie de poza enorme que había...

Se la guardó dentro,

con la boca hinchada,

y se fue volando, aunque ya no volaba tan rápido...

Iba...

Porque iba lleno, le salía el agua por las orejas.

Y entonces llega a la playa,

va a la olla,

llena de medusas, que estaba ya un poco...

Qué rollo, ¿no?

Lanzó todo el agua dentro, hizo fuego,

dejó la sopa haciendo chup chup...

Haciendo chup chup. Y... Haciendo chup chup.

Y se marchó.

Vio la madriguera de la araña venenosa

y con su brazo de gigante...

Metió el brazo, metió el brazo...

Fue pasándolo así por los canales y túneles

buscando al conejo

a ver si lo tocaba con los dedos.

Y la araña venenosa...

con sus ocho ojos lo vio y dijo:

¿Qué dijo?

¡Te picaré! ¡Te picaré!

¡Picaré! ¡Te picaré!

¡Piraré! Y ese ruido.

Hacía un ruido. Hacía...

Te picaré.

Te picaré.

Cogió y le...

le picó en el dedo al Gigante.

Le picó en el dedo y... al Gigante.

Le hizo daño. Sacó la mano de golpe...

Y dio... dio puñetazos contra el suelo...

Exacto. Hizo así contra el suelo.

¡Pom!

Dio un puñetazo contra el suelo

que hizo temblar el suelo y tembló...

el bosque de los Winwanwe,

templó el continente entero, el Montseny incluso,

que nunca tiembla, el Montseny incluso.

Todo tembló.

Y eso fue algo que todo el mundo recuerda.

Y, claro, en el bosque los jóvenes Winwanwe,

que son los más altos y que tienen los ojos en las hojas

se asustaron mucho, dijeron: "¿Qué pasa? ¿Qué pasa aquí?".

Y ellos lo vieron con sus propios ojos,

con los ojos vieron de lejos

vieron al Gigante tumbado en el suelo.

Vieron que le había picado... que le había picado con el...

la araña venenosa le había picado

y que el Gigante estaba allí en el suelo,

inmóvil...

con la mano...

"No sé qué me pasa. No sé qué me pasa".

Estaba inmóvil y dijeron:

"Oye, no puede ser, este Gigante, estos golpes que da este Gigante

no puede ser, muy mal. Muy mal, no puede ser".

"Habrá que hacer algo". Hicieron una asamblea popular.

Con la gente del bosque, jabalís, corzos, todos vinieron.

Y al final vino,

evidentemente, vino la Seta Mágica,

que fue quien cerró la reunión. Y dijo:

"Esto sí que no puede ser".

"Voy a ir allá con otro zurrón

con más piedras luminosas y más polvo mágico".

"Esto lo arreglo en un...".

Se fue para allá, poco a poco,

y se acercó. Entonces así entró en la guarida...

Ahí estaba el conejo en un capullo.

"Pobre conejo". Y el tío acercó las piedras luminosas

y la telaraña se deshizo.

Cuando acercó las piedras colocó las piedras así,

y con solo acercarlas, así, despacito,

la telaraña se...

se iba desintegrando, se deshacía toda.

El conejo salió, aunque seguía dormido, pero

aún estaba dormido.

Cogió el polvo mágico

y lo tiró por el cuerpo, las orejas, la nariz,

los pies, la tripa, un poco de polvo esparcido...

Y el tío empezó a revivir y se salvó.

Y dijeron: "Hombre, ¿y el Gigante?".

El Gigante pobre estaba en el suelo así...

El veneno había hecho efecto y estaba...

No se podía mover, estaba inmóvil.

Le acercaron las piedras luminosas,

les tiró el polvo mágico...

por encima y se curó.

Entonces, de repente, cuando todo parecía estar solucionado

y la araña ya tenía sus gafas de sol y todo,

oyeron como un...

un gran ruido. Miraron al horizonte por encima de los pinos

y vieron que se acercaba una...

masa inmensa de color rojo,

porque la sopa de medusa hirviendo, hirviendo, hirviendo,

se había salido de la olla,

se había hecho grande

y era como una especie de espuma de color rojo,

que se acercaba por el bosque.

Todos tenían miedo y dijeron:

"¿Qué hacemos? ¿Qué haremos?".

El Gigante lo sorbió todo y se lo comió todo.

El Gigante es un fenómeno,

lo sorbió...

Cogió toda, toda la espuma...

Se puso como una especie de bola

y en lugar de irse volando con los pantalones mágicos

se fue como un globo.

Fue volando por encima del bosque,

atravesó las nubes, se fue hacia el mar

y cuando llegó al mar...

Como los globos...

Así.

Y toda la espuma de medusa cayó al agua

y como el agua estaba fría

provocó una reacción química alucinante

que hizo...

Se convirtió en una especie de... de pasta

que de hecho era un helado de fresa,

era como un helado de fresa inmenso en medio del mar, como un iceberg,

de color rojo.

Y, claro, resulta que todos estaban contentos,

muy contentos, y empezaron a decir:

"Hombre, el Gigante al final puede que sea buen tío".

"Cogieron las hierbas que tenía

en el cesto de mimbre del conejo mágico,

el conejo de las oreja rojas,

se hicieron unas hierbas, un té,

con hierbas medicinales, todos juntos,

con la seta, los árboles y los Winwanwe

y todos y...

celebraron una fiesta y...

colorín colorado...

Este cuento se ha acabado. Eso.

(Música suave de guitarra)

(OFF) "Cuando llueve los pájaros callan

y la lluvia salpica las hojas de los algarrobos".

"Cuando llueve siempre salimos a pasear".

"Levanto la cabeza y abro los ojos

para ver cómo caen las gotas".

"Las hormigas se esconden y no hay nadie".

(Continúa la música)

Sergi, ¿cómo se hace el viento?

¿El qué? El viento.

¿Cómo se hace?

El viento se hace...

Bueno, porque el aire...

Cuando hay distintas presiones en el aire, una presión hace...

¿Lo ves?

Una presión aprieta al otro aire y entonces hace...

para que haya viento...

Además, es por la diferencia de temperatura que hay

entre el ecuador, que es cálido, y los polos que son fríos.

¿Lo entiendes?

Y en el espacio el viento es el...

movimiento masivo de gases.

Es como si el Gigante se hubiese tirado un pedo enorme.

En el espacio no hay oxígeno.

¿En el espacio hay Gigantes?

Hombre, no podrían vivir, ¿no?

¿No? Si no hay oxígeno, dices, ¿no?

¿Y si no hubiese viento

las nubes cómo llegarían a las montañas?

Pues no podrían ir.

No podrían ir y...

no reventarían nunca y no habría lluvia.

Y si no hubiese lluvia...

se acabarían los ríos.

Nos moriríamos.

Sí.

No habría árboles, ni peces.

Si no hay humanos, ¿qué harían los aviones?

No podrían volar, no existirían, claro.

Hay aviones que vuelan sin nadie. ¿Ah, sí?

Sí, son eléctricos. ¿Eléctricos?

Sí.

Los conducen los robots.

¿Cómo sabes tú eso?

¿Y si preparamos para cenar una sopa de tomillo?

¿Pero vienes a cenar?

Tú no puedes venir a cenar.

Sí que puedo.

Puedo ir como el Gigante.

¿Ah, sí? ¿Seguro? Como el Gigante.

¿No cena en tu casa el Gigante a veces?

Nunca cena porque no cabe.

Pero si vienes a cenar tienes que quedarte a dormir.

Claro que sí.

Claro.

Se ha enredado.

¿Qué pasa?

¿Se ha enredado?

Ah, coge. Cógela por aquí. Cógela.

A ver, sin tirar muy fuerte porque si no puede...

Mira...

Levanta. Levanta.

¿Así?

Ojo, ojo, ojo atrás.

Si no hay viento.

Podríamos ir más allá.

¿Ahí arriba? Sí, ahí arriba.

La cojo yo, igual la levanto.

Llegarás, ¿no? Vale.

Cógela, a ver si...

Acércate. Acércate un poco.

Acércate un poco. Así, así.

Tengo que ir más atrás y no puedo. Si tiro la romperé.

Ya está.

Uno, dos...

Una, dos, tres y...

ya.

Suéltala.

¿La sueltas?

Claro, si la dejas en el suelo seguro que...

Bueno, no.

Esto no funciona.

(Ventisca)

(Ventisca)

(Ruido)

Sergi.

Quiero hablar con la araña venenosa.

A la araña no le gusta hablar con niños.

¿Por qué no?

Porque no quiere que le hagan muchas preguntas.

Yo no hago muchas preguntas.

No muchas.

Sergi.

¿Por qué hace frío en las simas?

Porque están bajo tierra y bajo tierra

y bajo tierra está húmedo. Cae agua.

¿Y no entra el sol?

Los murciélagos no necesita sol.

No.

¿Qué comen?

Insectos, arañas...

¿Cómo los ven si todo está oscuro?

Porque tienen algo parecido a un radar.

Como los delfines.

¿Y las arañas?

¿Las arañas qué?

¿Si tienen un radar?

¿Qué comen? ¿Comen mosquitos?

Eh... Moscas. De todo.

¿Verdura?

Pues la araña venenosa es muy grande.

Porque come tomates mágicos.

Y al Gigante no le gusta,

porque es su huerto.

(Música animada de guitarra)

(Continúa la música)

(Continúa la música)

(Canto de chicharras)

Cuidado.

Con estas no podremos hacer chocolate.

Ya, porque están verdes.

Hay que esperar a que maduren.

¿Cuándo las podemos coger?

En verano. ¿Cómo las uvas?

Eso es.

Esa también...

Aquella. Esta.

La que he tocado.

¿Vamos a buscar la cometa?

No, no, ahora no.

¿Qué pasa?

¿Vamos al coche? No, al coche no.

¿Por qué no?

Tengo frío.

¿Qué pasa?

Me voy a la sima.

Quiero ir.

No, tú no.

Me dijiste que un día iríamos.

(Canto de chicharras)

(Canto más fuerte)

¿Qué tienes en la espalda?

¿Te duele? No.

(Música dramática de guitarra)

(Truenos)

Si sopla el viento volamos la cometa.

Pero no siempre sopla el viento.

Y papá se sienta en una roca y esperamos.

Entonces buscamos piedras, piedras con formas de animales.

Esperamos hasta que llega el viento.

Pero el viento no se mueve y no podemos volar la cometa.

(Continúa la música)

Anda, cógela.

Venga, ve allí.

(Continúa la música)

(Zumbido)

(Zumbido)

(Zumbido)

Una abeja. Una abeja. No te muevas. No te muevas.

A ver.

No te muevas. ¿Dónde está?

No, ya se ha ido.

Menos mal que me he quedado quieto. No me he movido.

Porque ha entrado por aquí. A ver...

Una avispa.

Menos mal que no me ha picado.

Porque...

Y se ha escondido aquí.

Ah.

A ver... Toma.

Coge esto y lo desenredaremos.

Ven.

Esta cometa no vuela. Porque está un poco liada.

Hay muchos mohos. Levanta el pie.

A ver...

Papá, ¿qué hacías? Había ido a buscar agua.

¿Por qué no venías?

Espera. La cogemos así...

Hay que conseguir que esté arriba porque si no...

Ahora soltamos un poco... ¡Ups!

Es que cada vez que vaya hacia abajo

tienes que hacer como has hecho hoy.

Como haces.

Si no sopla el viento no podemos hacer nada.

Y si se enreda por aquí...

después es un lío.

Mira, ahora ha dejado de soplar. Vuelvo a tirar.

No tires. No tires.

A ver, tira.

Ahora.

A ver...

Vale, voy allí. Suelto.

Tira.

Ahora no sopla el viento.

Una, dos... Tres.

Ahora, ahora, ahora.

Tira del hilo, ya. Tira, tira.

Espera, espera.

Despacio, despacio.

Ahora no tires.

Ahora...

Mira, mira. Mírala.

No tires tanto. No tires.

No sé cómo se ha enredado.

La próxima vez si no sopla viento no vueles la cometa.

Papá, mira.

¿Qué? Que mires.

¿Qué es?

No sé, un espantapájaros.

¿Un espantapájaros? ¿Dónde? Allí.

Está abandonado. Hace ya mucho que nadie lo toca.

Solo el Gigante.

¿Quieres hablar con él?

Llámalo.

¡Gigante! ¿Qué?

No, tú no, el Gigante.

(VOZ FINGIDA) ¡Oh! ¿Qué pasa?

Pues que, ¿a ti te gustan los espantapájaros?

¿Qué quieres, sinvergüenza?

¿Si te gustan los espanta... espantapájaros?

¿Los espantapájaros? Sí.

¿Estos espantapájaros?

Se los llevaron los peces voladores.

No, aún queda uno.

Sí, me lo ha dicho Sergi.

¿Ha vuelto? Sí.

¿Dónde estaba?

Aquí, me ha ayudado con la cometa.

¿En serio has visto a Sergi?

Sí.

Roc, Sergi no está.

¿Nos echa de menos?

Sí.

¿Sabes una cosa?

Cuando lleguemos a Rivas cogemos las gafas y las aletas

y nos vamos a la playa a bañarnos.

Pero no se lo digas al Gigante, ¿eh?

¿Por qué no?

Porque si se lo dices se bañará

y cuando el Gigante se baña toda la playa se llena de agua.

¿Por qué?

Porque el Gigante pesa mucho y al meterse dentro...

todo el agua sube y se va hacia las rocas.

Y los cangrejos peludos se van, no les gusta.

¿Por qué no?

Porque los cangrejos quieren agua.

Y si no tienen agua, problemas.

...que solo choquen con las olas y ya está.

Exacto.

Papá. ¿Qué?

¿Le dirás a Sergi que ya sé nadar?

Papá.

¿Papá?

(Música animada de guitarra)

(Continúa la música)

Somos cine - Un día perfecto para volar - ver ahora

En un día con viento, un niño hace volar una cometa junto a su padre en un paraje costero solitario. Cuando el viento torna áspero, el padre ha de ayudar a su hijo a buscar la cometa porque esta se ha enredado en unos arbustos. Juntos, divagando por la naturaleza, empezarán la narración de una historia protagonizada por un gigante que siempre tiene hambre al que pondrá voz el padre, y con quien entablará conversación su hijo.

Viaje al cuarto de una madre (2018)

Reparto: Anna Castillo, Lola Dueñas

Para todos los públicos Somos Cine - Viaje al cuarto de una madre - Ver ahora
Transcripción completa

(DUERMEN)

(Móvil)

¿Sí? (TELÉFONO) Buenas tardes,

¿puedo hablar con el titular de la línea?

No, no puede.

¿Quién era? Nada, propaganda.

Mamá, habría que arreglar lo del teléfono.

(Ruido de motor)

Mamá.

Mamá, cierra.

(Portazo)

¿Te ha dicho algo Bea?

No, no. Tendrías que insistir.

Sí, me dijo que hablará con Águeda el lunes.

Ay. Hija, ¿te he pinchado?

Qué bruta.

Te han crecido. No, es la regla.

¿Quieres que llame a Águeda?

No, no hace falta.

Sube.

Leonor, ¿te va bien el lunes?

Es Águeda, ¿te va bien el lunes por la mañana?

Vale. Sí, el lunes a esa hora está allí.

Claro.

Ya le enseñas tú las cosas.

Muchas gracias, Águeda.

Mamá,

voy a salir un rato.

¿Con el frío que hace?

Anda, ven, siéntate aquí un poquito conmigo.

Es que he quedado. ¿No quieres que veamos la serie?

¿La vemos mañana?

¿Y después cómo lo apago?

Eh... baja la pantalla y ya está, ya la apago yo luego.

¿Seguro que no quieres verla?

(SERIE EN ORDENADOR) ¿Estás bien? -Sí, pero me trae recuerdos,

ya sabes, y no demasiado buenos.

-Sí.

(Música)

Vamos a fumar, ¿te vienes? No, tía, que hace frío.

¿Qué tal? -Muy bien.

-Hola.

¿Qué tal? Bien.

¿Cuándo has llegado? Ayer, ay, tía,

hacía un siglo que no entraba por aquí.

No te has perdido nada.

¿Qué tal, cómo estás? Como siempre.

¿Y en casa qué tal?

Bien.

¿Tu madre? Pues mi madre

se ha enganchado a ver series. Ah, muy bien.

Así está entretenida. Claro.

Oye, que me dijo mi prima que ya no estás con Santi.

No, ya no.

¿Y qué tal estás? Yo, bien, estoy bien.

Bueno, bien, si es que, tía,

los cambios al final son para mejor.

Ya. Me voy a fumar un piti, ¿quieres?

Ya no fumo.

Joder, qué frío.

¿Esto? Esto no es nada comparado con lo que hace allí.

Oye, qué tal el curro.

Ah, muy bien, tía, la gente es supermaja

y las propinas están de puta madre.

Lo que pasa es que tenía ganas de venir.

¿Ya has descansado? No.

Londres es de puta madre, te encantaría, tienes que ir,

pero es que tenía ganas de ver a la "family".

Mi padre me presentó a su novia. ¿Y qué tal?

Una imbécil. (RÍE)

¿Sí? Sí.

Oye, ¿vas a estar en Nochevieja?

Estoy aquí hasta el día dos.

¿Qué plan hay? ¿Tú, qué crees?

(RÍE) Un remix, ¿no?

¿Qué pasa, que no vas a ir, no?

No creo. Anda, tía, vamos,

que nos echamos unas risas.

(Móvil)

Tía, espera.

(HABLA EN INGLÉS)

Mamá, venga, a dormir.

(Música)

Buenas noches, cielo. Buenas noches.

Bea. ¿Qué?

¿Las cuelgo aquí?

Sí, cuélgalas aquí, "porfa".

Hazte hueco, tía. ¿Cuántas hay?

Pues 200. ¿200 faldas?

Sí, coge más de allí donde Águeda.

¿Puedes? Sí, sí.

Oye, cualquier duda que tengas me dices, ¿vale?

Sí, Bea me explica todo. Bien.

¿Tú sabes que tu madre y yo

empezamos juntas en la plancha? ¿Sí?

Hey.

¿Te vienes luego? Hemos quedado en mi casa.

No sé. Se lo dije a Laura también.

Ay, vente, anqué sea un rato.

Vale. ¿Sí?

Ahora te veo. Hasta ahora.

Hola, ¿tienes fuego?

Sí, un momentito, aquí.

Hasta luego. -No, no, quédatelo.

¿Sí? Gracias. ¿Eres la hija de Estrella, no?

Sí. Es la mejor costurera

que pasó por aquí, siempre con una sonrisa.

Gracias. Hasta luego.

Mamá.

Más plancha no.

Anda, ayúdame con eso.

¿Estos son tuyos o míos?

Tuyos.

Mamá,

me gustaría apuntarme a clases de inglés.

¿Y dónde te vas a apuntar?

Pues hay una chica que da clases.

¿Quién?

No la conoces. ¿Es profesora?

Claro, oye, esto está para tirarlo.

¿Y cuánto cobra?

20 euros la hora, creo.

¿20 euros la hora? Ni que fuera inglesa.

¿Y cuántas clases quieres hacer?

Pues no sé, un par a la semana.

Casi 200 euros al mes.

Hombre, pero ahora cobro.

¿Y cómo es que ahora te da por eso?

Pues no sé...

Me iría bien, igual puedo estudiar turismo el año que viene.

¿Turismo, eso te gusta?

Claro.

Nunca dijiste que te gustase eso del turismo.

Bueno, te lo digo ahora, ¿no?

¿Eso qué salidas tiene? Muchísimas.

Si la gente viaja un montón.

Ya.

¿Pero no querías que volviera a estudiar?

Claro. Sí, ya veo.

Leonor, no digas tonterías,

sabes que siempre te animamos con los estudios.

¿Por qué sigues hablando en plural?

No me di cuenta, cielo.

Dame, lo guardo yo.

¿Tenedor o cuchara? Hija, ¿no ves que es caldo?

Toma, llévate esto.

¿Vemos un capítulo? Vale.

(SERIE) No le des vueltas estas cosas pasan.

-Eso me hace que esté mal.

-Era buen tío, pero iba a convertirse

y tu novio solo vino aquí por ti.

-¿Y tú, por qué has venido?

-Porque es lo único que se me da bien.

-Te haces el duro, pero al final te quedas con nosotros.

-Teníais el mapa, cuando entremos no habrá vuelta atrás.

¡Ah!

(LLORA)

Mamá.

¿Qué haces aquí?

Que he salido antes.

¿Estás bien? Sí.

¿Qué te ha pasado?

Ah, nada, que me he quemado. ¿A ver? Déjame verlo.

Mamá,

¿me echas la crema?

¿Te duele? Ya menos.

(Móvil)

¿Sí?

Sí, hola.

Sí.

Le ha mandado Flamacin.

(Móvil)

Nada, que se lo deje al aire para que se seque solo.

Sí.

Sí, Leonor, cógelo.

(Móvil)

Sí. Hola, buenas, ¿podría hablar

con el titular de la línea? ¿De qué se trata?

¿Si es tan amable me dice su nombre para dirigirme a usted?

Leonor. De acuerdo, Leonor,

¿me podría pasar con el titular de la línea, por favor?

No, no puede ponerse. ¿Y cuándo podría atenderme?

¿Qué día le iría bien? Ninguno, está muerto.

No, de verdad, es que además tengo el estómago revuelto.

Sí, qué oportuno.

Algo a la plancha.

Sí, unas gambitas, a lo mejor, sí.

Bueno, claro, cuando quieras.

Bueno.

Dale recuerdos.

Feliz año, adiós.

¿Quién era? Una oferta de teléfono.

¿Te has puesto la crema? No.

¿Y qué te pasa en el estómago?

Que lo tengo un poquito revuelto.

¿Era Águeda? Sí.

¿Qué quería? Nada, para saber

cómo tenías la quemadura.

Hala, ya está. ¿No te ha dicho nada del cotillón?

Hija, se te va a quedar una marca.

Mamá, yo voy a ir.

¿No quieres ir un rato? No.

¿Por qué? Porque no me apetece.

Pero irá todo el mundo.

¿Sabes que un poco de aloe vera te vendría bien?

Mamá, venga, empieza.

Primera campanada.

(Campanadas)

(Campanadas)

¡Feliz Año Nuevo!

El primer año que me las consigo comer todas.

Seguro que eso te trae más suerte. Me tocará la lotería este año.

Espectacular, espectacular.

Para las clases de inglés.

Cuando cobres me lo devuelves.

Me ha dicho Águeda que está muy contenta contigo.

(Música)

Feliz Año. Igualmente.

Cariño. Águeda.

Feliz Año Nuevo. Igualmente.

Tu madre... En casa.

Feliz Año, Leonor.

-Feliz Año. ¿Qué tal?

Tía, ya pensaba que te habías rajado.

No. Vamos a pedir, quedan 10 minutos.

¿De qué? La barra libre, niña, vamos.

(Música)

¿Ya estás aquí? Sí.

¿Qué estás viendo? Un rollo.

¿Quieres que veamos un capítulo? ¿Ahora?

(TELEVISIÓN) Señoras y señores, esta noche,

con nosotros, un invitado muy especial.

¿Qué pasa, que no lo quieres?

Sí.

Es que he encontrado otra manera mejor de aprender inglés.

Y es gratis.

Bueno, de hecho me pagan.

Cuidando a unos niños

que son ingleses.

¿Qué ingleses? Unos ingleses.

¿Y cuándo vas a hacer eso? Los fines de semana.

No, entre semana.

¿Y vas a poder con todo?

No, dejaré la plancha.

Leonor, por favor, eh, si acabas de empezar las cosas,

no se dejan así. ¿Y cómo se dejan?

Pues no se dejan y menos de un día para otro.

Si es que no se me da bien. Pero, hija mía,

cómo se te va a dar bien

si acabas de empezar, nadie nace sabiendo.

Me pagarán más con lo otro.

¿Cuánto más?

¿Cuánto más? 150 libras a la semana

con comida y alojamiento incluído, solo pago el viaje.

¿Qué viaje, qué dices? A Londres.

Ah, ¿para eso era el dinero?

Para pagar el viaje. No.

Buenas noches.

(Pasos)

(Timbre)

Hola, qué tal. Hola.

Feliz Año Nuevo. Igualmente.

¿Qué le pasa, cómo está? Nada, la tensión un poco alta,

el lunes iremos al médico.

-Tendríamos que llevarle hoy. -Sí, mamá.

-Mira, mamá, qué vestido más bonito.

-Anda. Sí, me lo hizo mi madre.

¿Son de las monjas? No, de Estepa.

Me las trae cada año mi cuñado Luis, son riquísimas.

-Mamá, yo quiero uno igual.

-Luego le pedimos el patrón a Estrella.

Mamá,

que no voy a ir a ningún lado.

Ah, muy bien.

(HACE SONAR EL DEDAL)

(HACE SONAR EL DEDAL MÁS RÁPIDO)

(AUMENTA LA VELOCIDAD DEL GOLPETEO)

(Se abre una puerta)

(ENCIENDE LA ESTUFA)

No va.

(ENCIENDE LA ESTUFA)

Los Reyes se han adelantado.

Allí llueve mucho, ¿no?

Son de Gore-Tex.

¿No te las pruebas? Sí.

Qué calentitas.

Gracias.

También te hará falta un buen abrigo.

Mamá, pues allí hay mercadillo

de muebles antiguos y ropa de segunda mano superchulo.

No te vayas a comprar ropa de segunda mano.

A saber quién se lo habrá puesto.

¿Sabes cómo se llama el mercadillo? Pulgas.

¿Ves tú? Anda... coge esto. (RÍE)

¿Sabes qué me gustaría ver a mí?

¿Qué? El bar ese famoso de Los Beatles.

¿Te gustan Los Beatles? Claro y los Dire Straits.

Ese bar está en Liverpool no en Londres.

Uy...

Mamá, es un poco vieja, ¿no?

Si casi no se ha usado, está nueva.

¿Todavía estás así?

Dóblalo bien, vas a llegar con todo arrugado.

¿No has echado un paraguas? No me cabe, compraré uno allí.

¿Y si llueve cuando llegues? Déjame hacer la maleta.

(TV) Hay que reflejar las subidas salariales en el empleo,

sobre todo, empleos relacionados con el turismo.

(Agua de la ducha)

(Se oye el agua de la ducha)

(Se corta el agua)

(Teléfono)

-Gonzalo. -Hola, madre.

-¿Estás despierto? -Estoy despierto.

-¿Estás con alguien? -No, estoy solo.

-Tienes la voz rara, ¿estás enfermo?

-Sí, es muy temprano.

(Tono de llamada)

Hello. ¿Está Leonor?

No, sorry, she's go now. She'll be back in an hour.

¡Leonor! Are you her mother?

Hello!

(Suena un teléfono)

(Agua de la ducha)

(Suena un teléfono)

(Agua de la ducha)

¿Sí? ¡Hola!

¡Hija! No hay manera de hablar contigo.

Es que salí y me dejé el móvil en casa.

Tendrías que llevarlo siempre encima.

Sí, mamá.

¿Adónde fuiste?

A dar una vuelta por aquí.

¿Llamaste a tu amiga?

No, no, al final no.

¿Y eso?

Nada, que está muy liada y vive en la otra punta de la ciudad.

¿Fuiste sola? No, fui con Vita.

Vita es una chica que trabaja en la casa de al lado, es lituana.

¿Lituana?

Sí, pero sabe un poco de español porque vivió en Barcelona.

¿Qué vas a hacer hoy?

Pues iré al súper, que tengo que hacer la comida hoy.

Pero ¿no cocinaban ellos?

Sí, pero trabajan todo el día y no tienen tiempo ni de fregar.

¿Quién friega? El lavavajillas.

Pero los platos no se meten solos en el lavavajillas.

Vale.

Oye, ¿qué vas a cocinar? ¿Te explico una receta?

No, he buscado en Internet.

¿Cuál? ¡Mamá! Pues una...

Hija, ¿qué te pasa?

Nada.

Oye, lo de la ventana, ¿te lo han arreglado?

Sí, sí...

¿Te han cambiado el cierre?

Me lo cambian el lunes.

No, Leonor, insiste con eso, te pillarás un resfriado.

Que sí, mamá, que vienen el lunes.

Bueno... ¿Y los niños qué tal se portan?

Bien, bien, son muy buenos.

Oye, mamá, no puedo entretenerme mucho.

Bueno, cielo.

Llámame cuando acuestes a los niños.

Vale, esta noche te llamo. Un beso.

Un beso. Adiós.

Adiós.

(ENCIENDE LA ESTUFA)

(SUSPIRA)

(RESPIRA DE FORMA AGITADA)

(Suena un teléfono)

¿Sí? Hola, buenos días.

¿Podría hablar con el titular?

Ahora no puede atenderle.

Llamo de su compañía telefónica para hacerle una promoción

para renovar su móvil, llamadas ilimitadas durante un año

y 4 gigas de conexión a Internet.

¿Gratis? Sí, totalmente, gratuito.

Es una promoción especial que le ofrecemos a los clientes.

¿Me lo mandan a casa?

Por supuesto, ¿me podría decir su nombre?

Estrella.

De acuerdo, para beneficiarse de esta promoción

necesito verificar unos datos con el titular.

¿Qué datos? Ya se los doy yo.

Por seguridad la grabación solo la puede hacer el titular.

¿Y no se puede hacer de otra manera?

No, no es posible.

Puedo llamar más tarde, ¿a qué hora estará?

¿Dentro de una hora le va bien?

(Agua de la ducha)

(CON VOZ GRAVE) Hola.

(CON VOZ MÁS GRAVE) Hola.

(VOZ GRAVE) Hola.

(UN POCO MENOS GRAVE) Hola.

(CON VOZ GRAVE) Hola, buenas tardes.

Cuatro, cinco, tres, ocho,

dos, dos, cinco, cero.

¿Su fecha de nacimiento?

23 de abril de 1959.

La grabación se ha realizado correctamente. Gracias.

No cuelgue, le pasamos una encuesta para valorar nuestro servicio.

Que pase una buena tarde.

Igualmente, buenas tardes.

(VA CAMBIANDO EL TONO DE LLAMADA DEL MÓVIL)

(Mensaje de Whatsapp)

(Mensaje de Whatsapp)

(LA MÁQUINA DE COSER DEJA DE FUNCIONAR)

No...

(LE DA AL PEDAL Y NO HACE NADA)

(SOPLA)

A ver.

Se ha gripado el casquillo del eje del garfio.

¿Qué arreglo tiene?

Habrá que quitarlo y poner uno nuevo.

¿Te corre mucha prisa?

Quería acabar una camisa para mi hija.

La vi solo un día en la fábrica.

Es que se ha ido a Londres.

¿Qué hace allí? Trabaja de Au pair.

¿Cuidando niños? Sí, unos mellizos.

Ya, es que lo de planchar no era lo suyo.

(Vibrador de un móvil)

(Mensaje de Whatsapp)

(Mensaje de Whatsapp)

(SUENA UN MENSAJE GRABADO EN INGLÉS)

(TONO DE LLAMADA)

Hello.

Leonor.

Mamá, ¿qué pasa?

Has despertado a todos.

¿Estás bien?

Sí, claro.

Mamá, es tardísimo.

Hija, no me he dado cuenta de la hora.

¿Ya estabas en la cama?

Pues claro. Mamá, se te va la pinza.

Anda, vete a dormir, mañana te llamo.

Verás tú ahora... ¿Qué pasa?

Nada, pero mejor hablamos mañana, ¿vale?

Hasta mañana. Hasta mañana.

(LA MÁQUINA FUNCIONA BIEN)

Hala, a coser y a cantar.

Bien.

Gracias, Miguel. No hay de qué.

¿Qué te debo? Nada.

¿Cómo que nada? Nada, nada.

Ya me pagarás otro día.

¿Otro día cuándo?

No te preocupes, me haces una camisa y en paz.

¡Miguel, espera!

Me da pena que estén muertas de risa.

Está nueva.

¿Te gustan las rayas? Mucho, me encantan.

Toma, llévatela.

¿Ah, sí?

Estrella, ¿te gustan los boleros?

Es porque estamos preparando un número para el concurso.

¿Qué concurso? El de bailes de salón.

Yo bailo fatal. No, no, no te preocupes,

no es por eso, estamos emparejados,

pero algo de vestuario nos vendría genial.

Una cosa vistosa, algo especial, diferente.

¿Vistoso? Ajá.

No tenemos mucho presupuesto pero te pagaremos más

cuando ganemos el premio.

¿Cuántos sois? 16.

¿16? Miguel, son muchos.

¿Por qué no se lo dices a Águeda?

Tienen maquinaria y están acostumbradas a esas cantidades.

Ya, es que ellas están muy liadas y no es lo mismo, ¿sabes?

Creo que tienes más gusto.

Además, seguro que nos das suerte.

¿Yo? Sí.

(Mensaje de Whatsapp)

Es mi hija.

Bueno, pues yo ya me voy.

Vale. Muchas gracias.

Adiós.

(Voces lejanas)

(Timbre)

Venimos a por lo de las medidas.

¿Qué medidas?

-La de los trajes. -Los demás vienen de camino.

(Murmullo)

¿Tu niña cómo está?

Muy bien, muy contenta.

¿Está en Alemania? En Inglaterra.

Uy, con la que hay allí liada. A ver si la echan.

-¿Qué dices? ¿Por qué la van a echar?

-La hija de Elena estaba en Estados Unidos por una beca.

¿Una beca de qué? No sé.

Algo gordo habrá sido cuando está allí.

Esa chiquilla es un coco. Llegará lejos.

¿Qué quieres que te diga?

No me gustaría que mi niña fuera tan lista.

Todo no se puede. Aquí hay unos vestidos monísimos.

Me encanta el rojo. Esto favorece mucho.

Bueno, pues ya está.

Siguiente.

Yo.

(Suena el teléfono)

(Suena el teléfono)

¿Sí? Mamá.

Leonor, ¿qué pasa? Nada, nada.

¿Te he despertado?

No, no, no.

Es que no me has contestado a los whatsapps.

Hija, es que no los he visto.

¿Qué pasa?

Nada. ¿Seguro?

Sí. Que estaba preocupada, porque como no me decías nada...

¿Mamá? Ahora los leo, hija.

Qué bonita foto. Me encanta.

Sí. Es un poco sosa, ¿no? Es mejor hacerla con gente.

A mí me gusta más así.

Felicidades, mamá.

Muchas gracias, cielo.

Pues yo estaba más cerca de lo que pensaba,

porque en metro no tardas nada.

Hoy tenías libre, ¿no? Sí.

Pero, al final, un rato, porque Benjamin se ha puesto

con 37,5 de fiebre y he tenido que sacarlos de la guardería.

¿Y cómo es que no han ido sus padres?

Porque ella tenía una entrega muy importante

y se tenía que ir al despacho y él estaba siempre fuera.

Yo es que no entiendo para qué tienen hijos.

Tengo yo un trabajo. Sí, pues menudo trabajo tienes,

que no puedes ni descansar tu día libre.

Vale.

Leonor.

Me voy a la casa, mamá. Adiós.

Adiós.

¿Vale? Ah, sí. Perfecto.

Muy bien.

Pues nada, me lo llevo puesto, ¿no?

Que tengo que repasarlo y plancharlo.

¿Con leche o solo? Solo, por favor.

Es mi cumpleaños. Anda, mujer. Eso se avisa, ¿no?

Apóyala aquí.

Faltan las velas. Un momentito.

Aquí.

Pide un deseo.

Bueno, uno breve, que me quemo. (SOPLA)

Ya verás. Se te va a cumplir.

(Suena música latina)

Cinco, seis, siete. Y el básico.

Cinco, seis, siete. Cuarenta y cinco.

Cinco, seis, siete. Vuelta a la chica.

Cinco, seis, siete. New York.

New York con vuelta. ¡Muy bien!

Vuelta. Y recto.

Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Sombrero.

Cinco, seis, siete. Pivote de ella.

Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Pásala.

Un, dos, tres. Cinco, seis, siete.

Un, dos, tres. Semana Santa.

Cinco, seis, siete.

¡Felicidades! ¡Oh!

(RÍEN) ¿Qué haces aquí?

¿Cómo has venido? He cogido un taxi.

¿Por qué no me has avisado? Porque era una sorpresa.

Estás guapísima. Y tú. Estás muy guapa.

Me gusta mucho la camisa. ¿Es nueva?

¿Has comido algo? Sí. Me he comido

un bocadillo en el aeropuerto. Estás muy delgada.

No, mamá. Estoy igual. Estás muy delgada.

¿Y estos trajes? Un encargo, hija.

Son para un concurso de baile. ¿Un concurso de baile?

Uno que es mañana. ¿Aquí en el pueblo?

Sí. Viene gente de fuera y todo.

No veas qué marcha.

¿Y te pagan? Claro.

¿Cuánto? 300 euros.

¿300 euros por todo?

Mamá, pide más. Aquí hay un montón de curro.

Hija, son amigos.

En Londres te pagarían 300 por uno solo.

Esto no es Londres.

¡Hum!

¿Te queda mucho, mamá? Ya acabo, hija. Es lo último.

La tela es preciosa. Este color se lleva un montón.

Cuidado, a ver si lo vas a manchar.

(Sonido exprimidor eléctrico)

Va superbién. ¿Cuándo la has comprado?

La compré el otro día. Estaba de oferta.

Te he hecho un zumo.

¿Hay jamón? No, hija. No sabía que venías.

Cuidado.

Así.

¿Cabe ahí? Sí.

Aquí.

Hija, ¿sin pan ni nada?

¿Qué tal?

A mí me gustaba más antes.

A mí me gusta más así. Más espacio.

Ya, pero es más incómodo para comer.

A ver.

Aunque yo allí siempre como en mi cuarto.

¿En tu cuarto? Sí.

El salón solo lo puedo usar cuando no están ellos.

¿Y eso? No me lo habías contado, Leonor.

Bueno.

(ENCIENDE EL TELEVISOR)

Jo, qué alegría entenderlo todo.

Cosquillitas.

¿Vas a salir hoy? ¿A dónde?

Pues a dar una vuelta con tus amigas.

No lo sé. Luego veo.

¿Les has dicho que estás aquí?

Tendrán ganas de verte.

¿Quieres que vayamos luego a ver el concurso?

¿El concurso? Qué pereza, ¿no?

Bueno, ve tú si quieres. No, hija.

Para un fin de semana que estás aquí...

Podríamos hacer algo las dos.

¿Hacemos una cena de lujo

y brindamos con vino? ¡Ah! Te voy a hacer mi plato estrella.

¿Cuál? El risotto de setas. Vas a flipar.

Leonor. Aquí.

Mamá, ya está la cena.

¡Mamá, venga!

¡Mamá!

¿Qué haces? Mira.

¿Te gusta?

Sí.

Mamá, ¿por qué no te pones este vestido, que es muy bonito?

Eso ya no me cabe a mí.

¿Cómo no te va a caber? Claro que te cabe.

¿Qué? ¿Cómo lo ves? Un poco arrugado.

Anda, mamá.

(Sonido agua)

Listo.

¿Seguro que no quieres venir? No.

Si ahora voy a llamar a Bea,

a ver qué hace y así las veo un rato.

(TV) ¿Dónde vas a ir? ¿A la isla?

-Supongo. ¿Dónde, si no?

-¿Crees que, tal vez,

vendrías a vivir con nosotros?

-¿Contigo?

(APAGA EL TELEVISOR)

(ENCIENDE EL TEMPORIZADOR)

(TOCA EL ACORDEÓN)

(SOLLOZA)

(TOCA EL ACORDEÓN)

(SOLLOZA)

¿Ya estás aquí?

Sí. Es que no había mucho ambiente. ¿Ah, no?

Pues tus amigas han ido a ver el concurso.

Ven. Ven aquí.

¿Qué pasa? Nada.

¿Seguro? Sí.

(SUSPIRA)

Mamá, es que no aguanto más en esa casa. No quiero ir.

¿Pero adónde vas a ir? No lo sé. Pero allí no.

Leonor, de verdad, no hay quien te entienda.

No. Pero escucha.

Es que me voy a mudar a casa de una amiga.

¿Qué amiga? Mi amiga lituana.

Que su compañero de piso se va dos meses fuera

y me va a alquilar la habitación.

¿Y cuándo has decidido eso? No me has contado nada.

Mamá, porque no quería preocuparte.

Leonor, ahora sí me estás preocupando.

Mamá, me estaban explotando.

Y Londres es muy caro y es muy gris.

Bueno, tampoco era el trabajo de tu vida, ¿no?

Con esa canción te quedabas frita siempre.

¿Qué haces?

¿Has vuelto a fumar?

Al final, no ganaron el concurso. ¿Ah, no?

Lo han hecho fatal. Fatal. Los peores de todos.

Aunque tendrías que haber visto el vestuario de los que han ganado.

¿Cómo eran? Horrible. Una horterada.

Me gustaría saber tocar bien.

Ya no me acuerdo de nada.

¿Y por qué no te buscas unas clases?

Seguro que allí hay sitios muy buenos.

Muy buenos y muy caros.

Pues vendemos mis trajes a 300 euros cada uno.

Tú no deberías fumar. Tú tampoco.

¿Estás lista? Creo que sí.

Somos Cine - Viaje al cuarto de una madre - Ver ahora

Leonor y su madre, Estrella, viven juntas en un pequeño pueblo. Ambas se protegen y se cuidan como mejor saben hacerlo, incluso cuando se enfrentan a una nueva etapa de la vida en la que su mundo en común se tambalea. Este invierno ambas tendrán que emprender un viaje para dejar de ser hija y madre las veinticuatro horas del día y descubrir quiénes pueden llegar a ser por separado.

La adopción (2015)

Reparto: Nora Navas

No recomendado para menores de 12 años Versión española - La adopción - Ver ahora
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No tenemos la dirección.

(HABLA EN SU IDIOMA)

Este te ha dicho lo mismo. Aquí hay un teléfono, no sé.

(HABLAN EN SU IDIOMA)

¿Cómo estás? Cansada.

Bueno, ya estamos aquí, ¿eh?

Yo tengo buen pálpito. ¿Sí?

¿Tú? Yo me fío de ti.

¿Donde está el neceser amarillo? ¿Eh?

El neceser. El amarillo.

Lo puse en la maleta grande, estaba llena de botes.

No.

¿Eh? ¿Qué pasa?

Tenía unas pastillas que me había dado mi madre.

¿Y eso?

Para dormir bien, quiero estar descansada cuando sea la cita.

Cómo te cuida tu mami, ¿eh? ¡Qué rabia!

Espera, espera.

Ven que te haga un masajito. Ya verás.

Por aquí.

Así no sé si me voy a relajar mucho, ¿eh?

No sé.

Está asqueroso el café, ¿no? Está asqueroso.

Vamos a por ropa, venga.

Oye, Natalia, digo yo, si voy así a la primera entrevista, ¿qué?

(RÍE)

A mí me encanta.

A ver qué dice la gorda.

(CON ACENTO RUSO) Si matrioska rusa dice cosa, tú haces cosa.

Si no, yo enfado mucho, mucho. Mucho, mucho.

Mucho.

¿Estás bien? Un poco mareada.

A ver si vas a estar embarazada.

Todavía estamos a tiempo de anularlo todo si quieres.

Así me gusta, que sonrías un poquito, Natalia.

Verás como todo va a salir bien.

Natalia, Natalia.

(HABLA EN SU IDIOMA)

(Llanto bebé)

(Música triste)

Es muy pequeño, ¿no?

Sí, bueno, pero eso no tiene nada que ver Natalia.

¿La cabeza no te ha parecido que era...?

¿Qué? No sé, que tenía algo raro.

Si quieres, lo rechazamos. No, no, no.

No estoy diciendo esto, no estoy diciendo esto.

Natalia, si no estás segura, es lo mejor que podemos hacer.

Es que no lo sé, no lo sé.

Mira, lo único que sé es lo que ha dicho el médico,

que se podría operar y que volvería a ver.

(Música)

¿Por qué no hablas con tu padre?

Que te dé su opinión como médico, solo eso, ¿no?

¿Mi padre? Paso, paso de que se meta aquí.

A ver Natalia no hace falta que resuelvas ahora

solo tienes que por favor eche un vistazo a estas fotos.

Revienta.

Es una locura.

Lo de la vista es lo menos, es aparte.

¿Sabes lo que es la microcefalia?

Natalia, pregúntale cuáles son los síntomas por favor.

Retraso mental, convulsiones, expectativa de vida bastante corta

y más cosas que mejor no os cuento. ¿Estás seguro, papá?

Seguro no, solo son unas fotos,

y ante la duda creo que es mejor dejarlo, ¿no?

Natalia, ¿qué es lo que estáis haciendo?

¿Cómo? ¿Cómo que qué estamos haciendo?

¿Qué dices? ¿Cómo que qué estamos haciendo?

¿Por qué así? ¿Por qué en esas condiciones?

¿Pero el qué, papá? ¿Cómo quieres que lo hagamos?

¿Eh? ¿Cómo quieres que hagamos esto, papá?

Sí, dime, Susana.

Sí, estoy hablando con Natalia.

¿Me dejas hablar con él? ¿Para qué, Daniel?

¿Me dejas hablar con él, por favor?

Hola, hola, Daniel. Carlos, ¿qué tal? ¿Cómo estás?

Estaba hablando con Susana, os tengo que dejar

que tengo que ir a buscarla a clase de gimnasia.

¿Tienes un momento, por favor? Sí, sí, dime, dime.

¿Tú crees que sería una buena idea que un médico de aquí

nos acompañara en la siguiente cita?

(VOZ ENTRECORTADA) Sí, creo que sería lo mejor, sí.

¿Carlos? ¿Papá?

Se ha colgado. ¡Papá!

Espera, espera. Carlos. Papá.

Carlos. Sí, Daniel, Natalia, ¿me oís?

Sí, estamos aquí. Dime, ¿qué decías?

Digo que creo que sería lo mejor, pero no debéis jugar con eso.

Papá, ¿quién está jugando? ¿Quién está jugando?

Natalia, tranquila, tranquila.

Escúchame, Carlos, el problema que tenemos es el siguiente.

No nos fiamos de nadie aquí.

El médico del orfanato donde estuvimos nos mintió

o nos lo ocultó, no lo sé, es igual.

La cuestión es: ¿tú nos puedes ayudar, por favor?

¿Conoces algún médico en esta ciudad, alguien de confianza?

No, y no se me ocurre como...

¿No conoces a alguien? De los congresos,

algún contacto del hospital, papá, algo.

Si quieres, me puedes ayudar.

Me puedes ayudar, papá.

Papá.

Va a ser tu nieto, ¿eh, papá?

Bueno, veré qué es lo que puedo hacer.

Te llamo en unos días.

Natalia. ¿Qué?

¿No hay niños sanos en ese país?

No va a hacer nada.

(Música)

¿Ya? Así.

Vale. Muy bien.

(Música)

Qué lugar más precioso, ¿no? Oye, ¿qué te pasa?

¿Tú llevarías un niño con sida?

¿O alguno con hepatitis C o con alguna malformación?

¿Tú te lo llevarías? No tiene sentido, Natalia.

Yo estaba preparada para lo que nos habían dicho,

los niños del orfanato, el retraso en el lenguaje, en el desarrollo.

Yo estaba preparada, pero no sé, estoy perdida.

Si vinimos hasta aquí fue para llevarnos un niño sano, ¿sí o no?

Lo estamos intentando, ¿no?

Sí, pero no sé, no sé dónde está el límite.

No lo sé, no sé lo que soy capaz de hacer, no lo sé.

No nos adelantemos a los acontecimientos.

Veremos lo que hay y decidiremos sobre la marcha.

Ahora no pienses más en eso.

No puedo no pensar, Daniel, no puedo no pensar.

¿Y si nos toca un niño sano?

¿Guapo, fuerte, y luego es una mala persona, por ejemplo?

Un niño con muy mala leche, imagínate.

Niño que nos grita, nos putea, nos pega todo el día,

nos tiene ahí.

O un payaso. No.

Peor, a mí me dan muchísimo miedo los payasos.

Un niño bueno, pero muy feo.

Pues este no tiene novia si es feo. ¿Y?

Y se queda en casa hasta el final de sus días.

Eh, eh.

(Teléfono)

Natalia. El móvil.

Natalia. ¿Dónde está?

Lo tienes aquí. Mi padre.

Papá. Sí.

¿En serio?

Sí, sí, un momento, un boli, un boli.

Espera un momento, papá. Dime.

Malakov, Malakov, con "k".

Hospital Infantil.

Ajá.

Mañana.

Vale, perfecto. Gracias, papá, gracias.

¿Qué? ¿Qué?

Un pediatra, un jefazo de la hostia

que ha conectado a través de un amigo de no sé qué.

Está dispuesto a ayudarnos.

Nos espera mañana en el hospital. Muy bien tu padre, ¿eh?

Ahora nos vestimos, nos cambiamos y nos vamos a cenar.

No, dame un beso.

Más largo, ¿no? Claro que sí.

(Teléfono)

Mira qué mona. Malina se llamaba.

Bueno, se llama Malina. Guapísima.

Y sana, estaba perfecta, no tenía absolutamente nada.

Buena, buena.

Finalmente, el juez nos dijo que no y que no.

Que no podíamos llevárnosla. ¿Por qué?

Pues no sabemos, es que aquí no te cuentan nada.

Y pensamos: "Lo dejamos, volvemos a casa".

Porque ya lo habíamos pagado todo por anticipado.

¿Entonces vosotros pagasteis todo el dinero desde España?

Todo, 10 000 euros, sí.

Ahora tenemos la tercera cita, que es la última,

a ver si hay más suerte con un niño mayor.

Parece que hay más y que...

Seguro.

Pero yo ya no me fío de nadie, pero de nadie.

Hay que ir con cuidado porque... No, no, de verdad.

Nos toca. Bueno, suerte, perdonad.

Que vaya bien.

(HABLA EN SU IDIOMA)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

Serás hija de puta,

tú, tú, tú. Por favor...

Es que no puedes ponerte así.

¿Tú has visto la tía que soberbia, por favor?

Sí, bueno, para mí también es una gilipollas,

pero no puedes insultarle en la cara, Daniel.

Si no se enteran. Bueno, ni que sea en chino, ¿eh?

No nos lo podemos permitir.

Estamos en sus manos, joder.

(HABLA EN SU IDIOMA)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

La verdad es que no sé lo que hacemos aquí, Natalia.

Son todos unos corruptos en el país, todos.

La psicóloga de mierda, el centro de adopciones, todo el mundo,

Llevamos dos años preparando el puto expediente de los cojones,

Pidiendo certificados, haciéndonos pruebas médicas, lo que haga falta.

Y, al final, se trata solo de comprar un niño.

Pero nosotros no, Dani. ¿No qué, Natalia?

Nosotros también vamos a comprar un niño.

Nosotros no sabíamos que era así. Si a Lila no se la hubieran jugado

ni nos habíamos enterado, ¿sabes?

Bueno, ¿y qué quieres hacer?

Mandarlos a tomar por el culo a todos y largarnos de aquí,

esto es lo que haría. Mandarlos a todos a tomar

por el culo y largarnos a casa. No, Dani.

Dani, nos lo hemos currando un huevo para llegar hasta aquí,

un huevo. No nos podemos ir ahora, ¿eh?

Tranquilo, no nos podemos ir ahora y tirarlo todo por la borda.

Si quieres abrimos otra vía, lo que tú quieras.

(SUSURRA) No nos podemos ir ahora.

¿Eh?

¿Vale?

Tenemos que estar aquí juntos.

¿Vale?

Ya verás como este no llama.

No empieces a pensar mal.

¿Cómo quieres que piense, Natalia, si no han hecho más que tratarnos

como gilipollas desde que hemos llegado?

(Música)

¿Estás segura que tienes cobertura?

Sí, tiene cobertura, ¿eh?

Y ya no va a llamar a estas horas, por favor.

Yo me voy a dormir.

(Música)

No contesta.

(Risas)

¡De mierda, me cago en Dios!

Que se te va la olla, Dani. Para nada.

Pero ¿cómo se te ocurre amenazarle con mi padre?

¿Qué eres un mafioso o qué? A estos hay que cogerlos

por los cojones. Mitkus no es así.

Mitkus nos sacó la pasta. 1000 E, Dani.

no es por el dinero, Natalia,

nos quería engañar, todo el mundo, ¿no lo ves?

Ya verás como se pone las pilas. Eso no lo sabes.

Lo que sé es que estamos en un país de mierda

y que no sé porque tuvimos que venir aquí.

Bueno, sí, porque tú querías un niño rubio.

¿Qué dices? Lo que oyes, sí.

Es así, y hemos hecho las cosas como tú querías,

pero ahora las vamos a hacer a mi manera.

Tú también querías un hijo, ¿o a eso también te he obligado?

No me has obligado, pero si llego a saber que tenemos que pasar

por esta mierda, igual me lo pienso.

Muy bien, vete a la mierda, Dani. Natalia.

Natalia.

(Música)

(Móvil)

¿Se ha puesto o no se ha puesto las pilas?

¿Lo ves? Que sí.

(HABLAN EN SU IDIOMA)

Vamos a llamar a Mitkus, que anule lo de los dos niños.

No, no, lo siento pero no.

¿Cómo? Que no lo veo claro,

que no me fío de esta, no nos ha enseñado ni una foto.

Lo siento, Natalia, ¿sabes lo que yo haría?

Montarles el pollo con Mitkus y que les den por el culo

a ese departamento de una vez. Dani, por favor,

esto me da mucho miedo a mí, no, por favor.

Bueno, si lo tienes claro, llama a Mitkus.

Que no lo tengo claro, lo que a mí me parece

es que quién coño somos nosotros para poner patas arriba el sistema,

ya está.

Está bien, está bien.

Llamamos a Mitkus y le decimos que nos olvidamos de los niños,

y seguimos con Lila, ¿vale? Sí.

Y que sea lo que Dios quiera.

(Música)

Como esta cabrona nos engañe, me la cargo.

Dani, por favor. ¿Qué?

No insultes.

¿Por qué, si no se entera? No lo sabes.

¿No lo sé?

Perdona, perdona, ¿verdad que si te digo que tú eres

una hija de puta, a ti no te molesta?

¿Lo ves? No le molesta, me parece que le gusta y todo.

Oye, hija de puta gorda, o sea, gorda hija de puta,

eso es lo que es. ¿Has visto?

(RÍEN)

Es terapéutico, prueba. Gorda.

Muy bien, hazlo otra vez.

Puta. Otra vez.

Puta gorda.

Gorda estalinista...

(Música)

(SUSPIRA)

(HABLA EN SU IDIOMA)

Natalia, ¿estás bien?

¡Natalia, cariño! Mi amor, mi amor...

No pasa nada, ten, toma, toma.

(SOLLOZA) Me quiero ir a casa. Cariño, toma.

(SOLLOZA) Me quiero ir a casa. Ya está, ya está, escúchame.

Escúchame, Natalia, no, no.

Escúchame, escúchame, mi amor, esto ya se acaba.

Escúchame, se acaba, va a salir bien, te lo juro.

Te lo juro que se acaba y va a salir bien.

(SOLLOZA) Quiero irme a casa. Natalia, escúchame.

Mírame a los ojos, mírame. Mírame, bonita.

Mírame, mírame, mírame.

Te juro que se va a acabar bien esto, te lo prometo.

Te lo prometo, ven, mi amor.

(HABLA EN SU IDIOMA)

(SUSURRA) Deja que lea la ficha. ¿Para qué, Natalia?

Si es una farsa, ¿no lo ves? Bueno, vale.

(HABLA EN SU IDIOMA)

Sí, a ver si encuentro a mi padre, ya está.

Sí. ¿No?

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(SUSURRA) Hija de puta...

Dice que depende del tamaño y de dónde esté.

Si es pequeño, no pasa nada, pero que si es grande,

pues que será el reflejo de una enfermedad cerebral grave.

O sea que no...

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(Música)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

¿Sabes qué? Me parece que ellos también nos están poniendo a caldo.

Ya, bueno, me la suda.

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(Música)

(TELÉFONO) "Yo los veo muy bien,

de todas maneras, me gustaría que lo viera Mitkus".

No, Mitkus ya no... No, no creo que lo vea ya.

¿Ah, no? ¿Por qué? ¿Qué pasa? Es muy largo de explicar, papá,

pero mira que carita que tiene, te lo comes.

Pero no hay nada que me deba preocupar, ¿no?

No, mujer, para quedar más tranquilo, yo te digo,

los análisis están muy bien, no se ve nada especial.

Oye, en cuanto estéis en España, os iré a visitar.

Eso espero, papi.

Venga, felicidades a los dos, y a disfrutarlo.

Un beso muy fuerte. Adiós, Carlos, gracias por todo.

Adiós, Daniel, adiós. Te quiero, chao. Corto.

Bueno, Natalia, escucha, nos quedan muchas cosas por hacer todavía,

es posible que nos tengamos que quedar en este pueblucho de mierda

una eternidad, pero...

(Teléfono)

Un momento.

¡Mamá, por fin! Un momentito.

Es tan bonito, mamá, es la cosa más bonita del mundo,

que te lo comes. ¿Has visto las fotos? ¿No?

Bueno, pues que te ayude alguien a abrir el archivo.

Bueno, es igual, ya las verás, bueno, una preciosidad, mamá.

No, ahora queda el juicio, que no sé, queda poco tiempo.

Que sí, mamá. Vale. Yo te llamo y te lo digo.

Un beso muy fuerte, te quiero, chao, chao.

¿Brindamos ya? Sí.

Por Jonas... Por nosotros.

Y por nosotros, y por Jonas, por los tres.

(Música)

(HABLAN EN OTRO IDIOMA)

(Música)

(Teléfono)

(Continúa la música)

(Piano)

Dani, Dani, Dani, ¿dónde está la cartera?

En el cajón de la cómoda, creo.

Yo me voy, ¿vale?

(Música)

(Música animada)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(Música animada)

(Televisión)

Hostia...

(MURMURA) Muy bien...

Dani.

Se ha ido la luz.

Dani, haz algo.

No puedo, Natalia, no puedo.

Estoy metido en este agujero de mierda

y no sé cómo salir de aquí.

No lo hago para hacerte daño, ¿eh? Pues me lo haces.

Andrei, por fin.

(HABLA EN SU IDIOMA)

No te entiendo. Persona, "laborare".

¿Dónde "laborare"?

(HABLA EN SU IDIOMA)

¿Ahora?

(HABLA EN SU IDIOMA)

No, Andrei, no, cuando "reparare" todo, tú "home".

Ahora tú te quedas aquí.

No, Andrei, hace frío, no tenemos luz...

(GRITA) ¡Oye, oye!

¿No has oído lo que dice mujer o qué?

Hasta que no arregles esto, no te vas, ¿entendido?

(HABLA EN INGLÉS)

Dani, un minuto, por favor. No, no quiero.

¿No? No, no quiero.

¿No? Muy bien, pues que te den.

Andrei, conmigo ¿vale? Te las tomas conmigo, ¿vale?

Yo te enseño.

¡Ton! Una uva. ¡Ton! Otra uva...

No te entiendo, y con uvas, menos.

(SUSPIRA)

(Música)

Dani, ¿no vas a venir?

No, Natalia, no.

Hasta que no sepa si existe el abuelo

o es otra mentira de Lila, no quiero ver más al niño.

No puedo. Muy bien.

(Puerta)

(Conversación)

(CANTA NANA EN SU IDIOMA)

(RESPIRA CON ANSIEDAD)

Necesito hablar con ella.

¡No me mintáis, coño!

(LLORA)

¿Qué hacía ahí?

(HABLA EN SU IDIOMA)

(CANTA EN SU IDIOMA)

(RÍE)

Habituarse.

(Música)

(Continúa la música)

(Música)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(LLORA)

(Música)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(HABLA EN SU IDIOMA)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

Buena fortuna.

¿Natalia?

Ey, Natalia.

Eh, cariño.

Cariño.

¿Qué te pasa, amor?

Mírame, mírame.

Respira, respira.

Respira, Natalia.

Me ahogo.

(LLORA)

Natalia.

Eh, Natalia.

Ven, ven.

Shh, ya está.

Basta, amor, basta.

Basta.

Basta.

Basta, basta. ¿De acuerdo?

Ya está.

Ya está.

(LLORA)

(Música)

(Llaman a la puerta)

Espera.

(HABLA EN SU IDIOMA)

(HABLA EN SU IDIOMA)

Daniel...

(HABLA EN SU IDIOMA)

Daniel. ¿Qué?

Por favor.

Vamos a tener que negociarlo. No.

No tenemos 6000 E. Yo no voy a negociar.

No tenemos dinero. Se encuentra, ¿vale?

Se encuentra... Sí, lo hablamos luego.

"Papá, sé que en los últimos años no hemos tenido una relación fácil.

Lo sé.

Supongo que algunos de los desastres que habéis cometido mamá y tú

han tenido algo que ver con todo esto.

Cosas de familia.

Pero qué te puedo decir yo que me he metido en este lío

con el propósito de formar una familia.

Quién lo hubiera dicho, ¿no?

No sé, papá, te escribo toda esta introducción

para pedirte que me prestes dinero.

Sabes que nunca te he pedido dinero a ti,

y espero no tener que volver a hacerlo, pero necesito 6000 E,

un poquito más en dólares y con cierta urgencia

porque tiene que ser antes del juicio.

Ha aparecido el abuelo del niño,

que se ha sumado a la larga lista de gente que nos está sacando la pasta.

Y te aseguro que no podemos hacer otra cosa que pagarle.

Se lo damos después del juicio, ¿eh? No, antes.

No seas absurda, por favor. Me quiero quedar tranquila.

¿Tranquila? Como le des el dinero... Este tipo quiere 6000 E,

yo le doy 6000 E y ya está. ¿No ves que es ridículo, por favor?

Daniel, no sé si es ridículo, no soy una negocianta.

Tengo miedo que si no piense que desconfiamos.

¿Cómo no vamos a desconfiar? ¿Y que se ponga en contra nuestra

en el juicio? ¿Cómo no vamos a desconfiar?

Si le das la pasta, este igual no se presenta.

Prefiero arriesgarme. Pero ¿no ves que es irracional?

No, yo que sé, es lo que menos miedo me da.

Por favor, piensa un poco con la cabeza.

Mira, el dinero desde mi padre, y he decidido lo que hacer con él.

Claro. No me acordaba de papa y de tu familia de ricos.

Por una vez, por una puta vez, déjame hacer las cosas a mi manera.

Hacer las cosas a tu manera es no contar más conmigo, ¿verdad?

Natalia, tú ya no me quieres.

¿Qué dices? Lo que oyes, lo que oyes.

Soy un soporte, un sostén, colaborador perfecto, pero nada más.

¿Un sostén? ¡Sí, un sostén de mierda!

Todo el día ahí tirado. Un sostén de mierda, sí.

O sea, ¿que es verdad entonces? Es verdad.

¡Que no me quieres, Natalia! No me quieres como antes.

Dani, por favor, las cosas no son así.

Para mí tú eres lo más importante que hay.

Aunque todo saliera mal, lo seguiría siendo.

Pero yo ya no soy para ti, ¿verdad? No. ¿Sabes lo que eres tú?

Un egoísta. Sí. ¿Ah, sí?

Es muy egoísta por tu parte sacar esto en el peor momento.

Natalia, no hay momentos cuando todo se va a la mierda. ¿No lo ves?

¡Dani, pasado mañana es el juicio! ¡¿Estás o no estás?!

Por eso me quieres solo, ¿verdad?

¡Dani, joder! ¿Sabes qué te digo?

Que cojas tu mierda de dinero y se lo lleves tú al cabrón ese.

¿La mierda de dinero que te ha salvado el culotantas veces?

¿Me lo echas en cara ahora? No, pero si quieres te lo digo.

¡El dinero que ha pagado los tratamientos in vitro!

Yo estoy harto de estar en deuda contigo.

¿Sí? Pues haberme dado un hijo, ¡hostia!

Vale, perdón. Vete a la mierda, Natalia.

Vete a la mierda.

(Música triste)

(Continúa la música)

Mira, una nena. Una nena.

Nene, nene.

Cueste lo que cueste, te sacaré de aquí.

¿Dani?

(Pitido fuera de cobertura)

Dani, son más de las once ya.

No sé, llámame. Dime algo. Joder.

No sé dónde te has metido. Por favor, dime algo.

Estoy sufriendo, coño.

(Música)

(Continúa la música)

¡No me toques, hijo de puta!

¡Dejadlo!

(Música)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(HABLAN EN SU IDIOMA)

(Música)

A casa.

¿Quieres una fotografía allí?

(Música)

Ya está.

Oye, Natalia, avísame si te vas, ¿no?

Pero si estaba aquí, un momento, ¿eh? Vale.

¿Lo tienes tú? Venga.

¿Lo tienes? Sí.

Me voy con esta. Muy bien.

Te aviso, ¿eh? Tranquilo. Vale.

Chao, Lila.

(Música)

(Música créditos)

Versión española - La adopción - Ver ahora

Premiada en 2015 en la Seminci de Valladolid, esta es una coproducción hispano-lituana que retrata los problemas de una pareja española que llega a un país del Este de Europa para adoptar a un niño. El sueño de ambos (Nora Navas y Francesc Garrido) por adoptar amenaza con tornarse en una pesadilla...

Julieta (2016), de Almodóvar

Reparto: Emma Suárez, Adriana Ugarte

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Julieta - Ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Timbre)

Hola, Lorenzo, te abro. Hola.

¿Cómo vas? Estoy hecha un lío.

¿Por qué? No sé qué libros llevarme.

No es imprescindible, si echas de menos alguno,

lo puedes comprar por Internet. No.

No me gusta comprarme libros que ya tengo.

Me hace sentirme mayor.

(RÍE)

En este momento pareces una niña.

Bueno, ¿además de los libros te falta mucho?

Todavía tengo que hacer algunas compras.

Julieta, nos vamos a Portugal, no al desierto.

Puedes volver a Madrid cuando quieras.

Me gustaría no volver a Madrid, si puedo evitarlo.

Muchas gracias. ¿Por qué?

Por no dejarme envejecer solo.

Eres tú el que no me deja sola a mí.

¿Julieta?

¡Bea!

No me lo puedo creer. ¿Julieta?

¡Madre mía! Qué sorpresa.

Hace justo una semana me encontré con tu hija en el lago Como.

¿Te encontraste con Antía? Sí, imagínate.

Nos quedamos mirando y yo la abordé porque ella no me reconocía.

Tú, sin embargo, estás igual, Julieta.

Mejor, incluso.

Y ¿qué te dijo?

Que había bajado a la ciudad a comprarle cosas a sus hijos.

Que tiene tres, dos chicos y una chica.

Sí, no sé cómo se las arregla.

¿Tú tienes hijos? No, ni siquiera me he casado.

Es una lástima, pero tengo mucha prisa.

No sabes cuánto me alegro de verte tan bien, Julieta.

¿Dónde vives?

En Milán y Nueva York.

Soy editora de complementos de "Vogue", viajo mucho.

Al lago Como fui a hacer una sesión de fotos.

Qué bien. Oye, saluda a tu madre. Bueno...

Mamá murió hace tres años. Lo siento.

Mi hermano vive aquí, hemos quedado con él y mis sobrinas,

pero ya llegamos tarde.

Y ¿qué más te dijo Antía?

Poco. Le pregunté por ti y me dijo que seguías viviendo aquí en Madrid.

Y mira qué casualidad. Sí, aquí sigo.

Y aquí seguiré.

Y ¿la encontraste bien a ella? Sí.

Y eso que iba a cara lavada. Muy delgada.

Pero guapa, ¿eh?

De verdad, me alegro mucho de verte tan bien, Julieta.

Adiós.

-Oye, ¿qué pasa? -Perdón.

(Móvil)

(Móvil)

(Timbre)

¿Sí? Soy yo, ábreme.

Hola.

¿Estás bien? Tengo el agua hirviendo.

Anoche te llamé y no me contestaste.

Necesitaba estar sola.

¿Has terminado ya con las maletas? ¿Con las cajas?

Lo he deshecho todo.

Me quedo en Madrid, Lorenzo.

¿Es una broma?

¿Qué tontería es esa?

No voy a poder acompañarte.

¿Por qué? ¿Qué pasó?

Sé que no te mereces esto,

pero te ruego que no me hagas preguntas.

No me voy contigo a Portugal.

Me quedo en Madrid.

¿Qué ocurre, Julieta?

Lo he pensado bien y...

¿No me digas que no lo habías pensado hasta ahora?

Llevamos casi un año planeándolo,

Ayer dijiste "No volveré a Madrid, si puedo evitarlo".

¿Qué fue lo que pasó de pronto?

No insistas, por favor.

¿Me das un vaso de agua?

No te reconozco, Julieta. Te estás comportando como una loca.

Lo sé.

No puedo creer que estemos hablando de esto.

Anoche me di cuenta de que me estaba engañando.

Que no quiero irme de Madrid.

Y que prefiero estar sola.

Siempre supe que había algo importante en tu vida.

Que nunca compartiste conmigo.

Nunca quisiste hablar sobre eso.

Y siempre te lo respeté.

Me gustaría que siguieras respetándolo.

Hola, Inocencio. Sí.

¡Señora Julieta!

¡Cuánto tiempo! Sí, mucho.

Por casualidad, ¿no llegó algo de correo para mí?

En todos estos años, no.

Acabo de volver a Madrid

y me gustaría alquilar mi piso de entonces.

¿Está libre? No.

Creí que se había ido fuera de España.

Sí, pero he vuelto.

Y echo de menos esta calle.

¿Hay algún otro libre?

El segundo izquierdo está vacío.

Qué maravilla.

¿Puedo verlo? Le faltan muebles y no está pintado.

No importa.

Voy a por la llave.

Está un poco sucio.

Me lo quedo, Inocencio.

Pero no está para mudarse, señora Julieta.

Si me da su teléfono, yo la aviso.

No hace falta, de verdad.

Con que funcione la cocina y el baño, yo me ocupo del resto.

La cocina y el baño están nuevos.

Estupendo.

"Antía,

dos hijos y una hija,

ha bajado al lago Como a comprar.

Tal vez vive en un pueblo suizo cercano y caro

y ha ido a comprar a Italia, que es mucho más barato.

Va sin maquillaje.

Y está delgada.

Piensa que sigo viviendo en Madrid".

¿A ti te ha gustado el cole? ¿Lo habéis pasado bien?

Y ¿tú?

(Aplausos)

"Querida Antía:

voy a contarte todo lo que no tuve ocasión de contarte.

Porque eras una niña.

Porque me resultaba demasiado doloroso

o por simple pudor.

Pero ya no eres una niña.

Beatriz me ha dicho que tienes tus propios hijos.

Tres, nada menos.

Eres una mujer adulta.

Y una madre.

¿Por dónde empezar?

Te hablaré de tu padre.

Cuando preguntaste cómo lo conocí, te dije que fue en un tren.

Pero no te lo conté todo.

(Tren)

Yo tenía 25 años.

Era una noche muy desapacible y hacía mucho viento".

(Rama)

¿Está libre el asiento?

Sí.

Qué impresionante esa rama, ¿verdad?

¿Le ha asustado?

Pues sí.

¿Viaja usted sola?

Sí.

Cuando la he visto sola, he pensado "Qué bien, así nos damos compañía

el uno al otro".

No tiene ganas de hablar.

Qué lástima.

Perdón, tengo que salir.

Espero que no se acerque mucho al tren.

No le tiene miedo al tren.

Va en busca de una hembra.

La huele en el aire.

¿Te apetece tomar algo?

"Xoan me dijo que se llamaba Xoan

y yo le dije que Julieta.

Me dijo que estaba casado

y que Ana, su mujer, estaba en coma desde hacía cinco años.

Yo le dije que daba clases de filología clásica

y que estaba sustituyendo a una profesora enferma.

Xoan me dijo que era pescador,

que tenía tres gamelas.

Iba a Madrid a comprar un motor para una de ellas.

También me dijo que toda su vida había vivido junto al mar.

En la casa que su abuelo compró cuando vino de Cuba".

(Claxon)

Diez minutos de parada.

Diez minutos de parada.

Diez minutos de parada. ¿Te apetece estirar las piernas?

No voy bien abrigada, gracias.

Hasta ahora.

(Claxon)

Por Dios, pero ¿qué pasa?

-El tren ha parado. -¿Por qué? ¿Así de golpe?

Sí, por favor, entren. No se preocupen, no es nada.

A mí me ha caído una bolsa en la cabeza y casi me mata.

Hemos chocado con algo.

He visto un ciervo corriendo junto al tren.

No, hombre, por Dios. Qué cosas dice.

Sí, yo también lo he visto.

Que no hemos chocado con nada.

Por favor, vuelvan a sus sitios y no tapen el pasillo,

que el tren se pondrá en marcha en seguida.

-Pues he visto un ciervo. -Y yo, y no me pongo tan pesada.

¿Han visto al hombre que iba ahí sentado?

¿El de las gafas y el jersey negro?

Sí, yo lo vi por el pasillo, estará por ahí.

En la parada bajó al andén, lo vi caminando por la nieve.

Iba sin abrigo, por eso me fijé.

Yo creo que iba "mamao".

¿Ese? Ese está dando vueltas todavía por la estación,

por eso hemos parado.

Cógelo.

¿Qué haces aquí? Vuelve al vagón. Vas a coger una pulmonía.

¿Qué lleváis en la camilla? ¿Eh?

¿Es el ciervo?

No. ¿Por qué dices eso?

¿Es un hombre?

Vamos, sube. ¿Es él?

¿Por eso hemos parado?

Un hombre con un jersey negro.

(TARTAMUDEA) Y que llevaba gafas.

Por favor, sube al tren. Vamos.

Él iba sentado donde vas tú ahora.

Quería hablar, pero...

A mí me molestaba cómo me miraba.

Por eso hui de aquí.

¿Cómo iba a suponer que estaba tan mal?

Cualquier chica habría hecho lo mismo.

Yo debería haberme dado cuenta.

No te tortures, se habría suicidado igual.

¿Por qué llevaba una maleta vacía?

No sé.

Supongo que no quería llamar la atención.

Pero lo tenía todo planeado antes de subirse al tren.

Nadie se suicida porque una chica,

aunque sea tan guapa como tú, no quiera hablar contigo.

No puedo dormir.

Yo tampoco.

"Thálasa, hals y póntos".

Las tres palabras significan "mar" en griego.

"Póntos" es "mar" y "alta mar" y se refiere al mar como camino.

El camino de la aventura.

Por eso, Ulises es el héroe marino por excelencia.

Por ejemplo,

cuando Ulises llega a la isla de Calipso,

agotado después de un naufragio,

la ninfa Calipso, que era guapa de no dar...

Marcos, ¿quién te parece la mujer más guapa?

-Tú. -(RÍEN)

Eso no vale porque soy la profesora y no está bien visto

que la profesora tenga sexo con sus alumnos. Dime otra.

Kim Basinger.

Monísima, mucho más guapa que yo, pelota.

Ángela Molina. También, preciosa.

Pues, como Kim Basinger y Ángela Molina juntas.

Así era la ninfa Calipso.

Y le ofreció a Ulises todo lo imaginable.

A ver, Diego, algo que le ofreciera realmente importante.

Su cuerpo.

Eso lo primero, pero además, algo con lo que todos hemos soñado.

¿La juventud eterna? Exacto.

Y la inmortalidad.

Sin embargo, Ulises lo rechazó.

Y se echó al mar enfrentándose a un sinfín de peligros.

¿Cuál de las tres acepciones

elegiríais para hablar del mar tan añorado por Ulises?

¿Thálasa? No.

¡Póntos! ¡Eso es!

Póntos, póntos, el mar.

El alta mar,

el camino de la aventura y lo desconocido.

(Puerta)

¡Pasa!

Hola. Hola, Julieta. Siéntate, por favor.

Gracias.

La profesora Martínez se reincorpora la próxima semana, así que...

Aquí termina tu periodo de suplencia.

Estamos muy contentos con tu trabajo.

Muy contentos, de verdad, Julieta.

Nunca ha habido tanta asistencia a las clases de literatura clásica.

Muchas gracias.

He disfrutado mucho estos seis meses.

Qué bien, me alegro.

Bueno... Espera.

Ha llegado esta carta, es para ti.

¿Es para ti, Julieta?

Sí, sí.

"Querida Julieta:

no sé si sigues trabajando en el colegio.

Ojalá porque es la única dirección tuya que tengo.

Me acuerdo mucho de ti.

No se me va de la cabeza la noche del tren.

Ana sigue igual o peor.

Aunque solo estuve dos días fuera, a la vuelta la encontré peor.

Cuando estás encima no te das cuenta de esas cosas.

Hoy no he salido a pescar.

La mar está muy picada y esta tarde habrá tormenta.

Me gustaría verte aparecer entre la lluvia.

Buscando un lugar donde guarecerte

y que ese lugar fuera mi casa".

(Ladrido)

Pero ¡bueno!

Canelo, no seas pesado.

Hola.

Me parece que llegas tarde, el entierro fue ayer.

Pero entra si quieres y te tomas un café.

Yo soy la que lleva la casa.

¡Ven, Canelo!

Déjala ahí.

Vamos a la cocina.

¿Cuándo conociste a Ana?

¿A Ana? No la conocía. Ya me parecía a mí.

Porque ella no se movió de aquí en los últimos seis años.

El mar...

Impresiona mucho la primera vez, ¿verdad?

Siéntate.

O sea, que has venido a ver a Xoan.

¿Quieres una pasta? No.

No creo que vuelva esta noche.

Está con Hada.

¿Conoces a Hada?

Hace cerámicas y esculturas.

Ana y Hada eran muy amigas,

cuando Ana todavía hablaba o podía escuchar.

La pobre estaba hecha un vegetal y un hombre necesita una mujer.

Pero yo no soy quién para criticar a Xoan.

¿Más café?

No. Pues dame la taza.

Bueno, ¿qué haces?

Te da tiempo a coger el autobús de las 20:00.

Pasa aquí mismo, en la plaza.

Vamos.

Si quieres puedes venir a casa y te acompaña mi marido.

No es molestia ninguna.

Estoy cansada.

Preferiría esperar aquí si a usted no le importa.

¿Dónde?

Ahí mismo, en el recibidor.

¿Sola?

Bueno...

Yo me quedaría contigo, pero no puedo.

Tengo a mi marido desatendido estos días.

Bueno...

Canelo se queda a hacerte compañía de todos modos.

Gracias.

Cuidado no te quedes dormida y pierdas el autobús.

¿Te llamo al teléfono por si acaso?

No hace falta.

Te llamo.

Canelo, ven aquí.

Hola, hola.

¿Qué?

Ven aquí, sube. ¡Sube!

¿Qué pasa?

(SUSURRA) No te despiertes.

Recibí tu carta y he venido.

No me pude imaginar que tu mujer...

No pienses en eso ahora.

Buenos días.

Qué ricas las pastas.

Son típicas de aquí.

Estoy haciendo el desayuno.

Es que tenía mucha hambre. ¿Hay algo para mí?

Abre la boca.

(RÍE)

(RÍE) ¡No!

Cuando recibí tu carta, lo tomé como una invitación

para venir a verte.

Esa era mi intención.

No podía imaginarme que tu mujer hubiera muerto.

Lo siento.

Ha sido lo mejor.

Esto no era vida.

Marian me llamó para decirme que te dejó aquí esperando el bus,

pero que no estaba segura de que te fueras.

Me dijo que estabas con una mujer.

Ava, creo.

Es una vieja amiga, ya la conocerás.

Es artista, como tú.

Yo no soy artista.

Doy clases de literatura clásica.

Y ahora ni eso.

Bueno, seguro que te cae bien, ya verás.

Yo creo que me voy a ir hoy.

No sé muy bien qué hago aquí.

Pescar, hoy hace buen día. Nos vamos a ir a pescar.

Marian, Julieta, creo que ya os conocéis.

Deja, ya lo hago yo.

¿Se queda hoy?

Sí.

Nos vamos de pesca.

Yo no tenía trabajo.

No tenía prisa.

Pensé quedarme solo unos días.

Tenía que decirle algo a Xoan,

pero lo iba aplazando.

Era una vida nueva,

extraña para una mujer que viene del sol,

pero acogedora.

Las noches se me pasaban volando entre los brazos de Xoan.

Me sentía atrapada

y, a la vez, libre.

¿Puedo tocarlo? Claro, cógelo si quieres.

¡Como pesa! 4 kg, así que ten cuidado.

Pensé que era terracota.

Es de bronce, pero al final es de una pátina de terracota,

del color de las rocas junto al faro.

¡Y qué fuerza tiene!

Intento que mis esculturas sean compactas,

que el viento no pueda tirarlas.

Como la gente de aquí.

La gente de aquí es muy dura.

Visitaba con frecuencia a Ava.

Me gustaba verla trabajar

y fumar.

Y a ella le gustaba que le contara historias mitológicas,

como a ti cuando eras pequeña.

Los dioses crearon al hombre y a otros seres

con ayuda de arcilla y fuego.

Les concedieron los atributos necesarios

para su supervivencia.

A unos les dieron pelaje

y a otros alas para volar.

Cuando le llegó el turno al hombre,

los dioses descubrieron que se les habían acabado los dones,

así que el hombre nació

desnudo,indefenso en medio de la naturaleza.

Estoy embarazada, Ava.

¿De quién?

De Xoan.

Ya venía embarazada de Madrid.

¿Y él lo sabe?

No.

No le quiero presionar.

Tienes que decírselo. Xoan adora los niños.

"A los pocos meses de nacer, te llevé donde tus abuelos

para que te conocieran y conocieran a Xoan.

Dos años después, volvimos a visitarles.

El abuelo Samuel se había prejubilado.

Era el maestro del pueblo y lo había dejado para convertirse

en labrador.

Había vendido la casa en la que yo había crecido

y se había comprado otra en el campo.

Mira, ahí están.

¿Necesitáis alguna cosita más? Nada más, muchas gracias.

Que lo paséis bien. Sí.

¡Eh! ¡Eh!

(RÍEN)

Hola, hija.

¡Oy! ¿Quién está aquí? ¡Mira!

¿Le das un besito al abuelo?

¿Qué tal el viaje? Largo, la verdad. Venimos muertas.

Mira, te voy a presentar.

-Ella es Sanáa. -Hola.

Julieta. Perdona.

Esta maravilla es Antía.

¿Traes alguna maleta?

Sí, una marrón. Tiene mi nombre escrito.

-¿Puedes traerla? -Sí.

Y un carro. Vale.

¿Mamá?

Bien, nos vamos apañando. Ahora la verás.

¿Y esta chica?

Esta es Sanáa, la chica de la que te hablé.

¿Esta es la mujer que os ayuda?

Se ocupa de mamá, me echa una mano con la tierra...

Ha sido suerte encontrarla. Nos ha cambiado la vida.

Venga, vamos al coche.

¿No echas de menos la escuela?

No tengo tiempo.

Entre tu madre y la tierra, se me pasan los días volando.

No te imaginaba jubilándote

y mucho menos prejubilándote. Estamos mejor así.

Tu madre y yo siempre soñamos

vivir en el campo.

¿Hablas español, Sanáa?

Un poco.

¿Un poco? Un poco.

Habla divinamente.

Es que es un poco tímida.

La conocimos hace ocho años, en el Festival

de Música Sacra de Fez.

Se hizo muy amiga de tu madre

y seguimos en contacto con ella.

Es una suerte que ahora esté viviendo con nosotros.

¡Qué bonita!

La casa no tiene lujos,

pero hemos ganado en calidad de vida.

¿Cuál es la habitación de mamá?

Esa ventana que da a la parra.

¿A ti te gusta la casa?

(ASIENTE) ¿Sí?

Después te enseño la casa. Sí.

Ahora quiero ver a mamá.

A ver si tienes suerte y está despierta.

Sara, ha llegado Julieta.

¿Julieta?

Sí, Julieta. Nuestra hija.

¿Nuestra hija?

Hola, mamá.

Ya estamos aquí.

¿No te alegras de vernos?

Esta es Antía.

No la reconoces porque está grandísima.

Os he preparado la habitación de enfrente.

Así estáis más cerca.

No, yo prefiero quedarme aquí.

Yo dormiré con mamá

y a la niña la pongo en la cama pequeña.

Le diré a Sanáa que cambie la ropa de la cama.

Ahí es donde duerme ella.

¿Julieta?

¿Mamá?

¿Qué haces aquí?

He venido a verte.

Me he traído a la niña.

¿Qué niña?

Antía.

Mi hija.

Mírala.

¡Qué hermosa está!

Tiene ya dos años.

Dos años.

Antía, ven, que te voy a dar unas fresas buenísimas.

No, ahora no, que está recién cambiada y se pone perdida.

¿No le dices nada a mamá?

Estás guapísima, Sara.

-Ya tengo todos los tarros. -Muy bien.

Papá, ¿puedo hablar contigo? Sí, claro.

-Sanáa, atiende a Sara y a la niña. -Muy bien.

Y que no se despierte la niña. Vale.

¿Cómo os arregláis con mamá cuando vais al mercado?

Siempre se queda uno de los dos con ella.

Cuando fuisteis a recogerme, la habíais dejado sola,

encerrada en su habitación.

No me gusta encerrarla, Julieta.

Lo hago para protegerla.

Esto no es vida para mamá.

Julieta, estamos todo lo bien que se puede estar.

¿Sabes lo que costaría meterla en una residencia?

Pensé que habías contratado a una mujer.

Sanáa la cuida.

Sanáa cuida de la tierra y de ti.

No sigas por ahí, Julieta.

Mamá necesita algo más que alguien que la asee y le haga la cama.

Tú tienes tu vida.

Desgraciadamente, lejos de aquí.

He intentado molestarte lo menos posible,

pero hemos pasado por muchas dificultades.

Y créeme si te digo que ahora estamos mejor que nunca.

Hija, sé más generosa y más comprensiva conmigo.

¡Ay! ¡Ya están aquí las andaluzas!

Pero, Antía, ¡qué grande!

(RÍEN)

Hola. Hola, cariño.

Pensaba que no volvíais. ¡Uy!

Llevamos un palizón... "Jartura" de viaje.

¿Tú te acuerdas de tu padre? Vengo para entregar mi alma a Dios.

¿Qué tal tu madre? Bueno, fatal. Ahora te cuento.

¡Venga! ¡Venga, mi gorda!

Mi padre se ha liado con la chica que cuida a mi madre.

¿Tu madre se da cuenta?

Mi madre se consume, pobre.

Encerrada en su habitación.

¿Y eso?

Un tatuaje.

¿Aj? (RÍE)

¿"A" significa Antía y "J" Julieta?

Sí.

Cuidado, todavía está tierno.

"Me pregunto si vives en el interior o en la costa.

Y si todavía te gusta pescar.

A los nueve años ya salías con tu padre en el barco.

Querías ser pescador, como él".

¿Cómo te voy a dejar ir al campamento como lo de los Addams?

Yo quiero ir así.

Bueno, pues la gente tiene que ver que tienes frente.

Que tienes unos ojos, nariz, una boca,

unas orejas... Ay, mamá, no digas chorradas.

Oye, Antía, de verdad, que te vas de vacaciones, vas a divertirte.

No quiero ir, yo quiero quedarme.

No se puede hacer siempre lo que una quiera.

¿Qué le pasa a mi niña?

Papá, no quiero irme.

Ahora que estoy de vacaciones, puedo ir a pescar contigo siempre.

(RÍE)

¿No decías que necesitabas ayuda? (ASIENTE)

¿Que estabas mayor? ¡Ay, la pescadora!

Prometo que cuando vuelvas, te contrato de marinero, ¿eh?

Te cojo la palabra, ¿eh?

Anda, venga, loba de mar.

Pásatelo bien.

¿Ya te vas, Antía?

(SUSPIRA)

Bueno, vendrás a visitarme a mi casa cuando vuelvas, ¿eh?

-¿Ya no estarás aquí? -No, cariño, ya no estaré,

pero prométeme que vendrás a verme. Vamos.

-Te lo prometo. -Cuídateme mucho.

Venga, vamos.

Hale, hale.

¿Por qué se va Marian?

Su marido está enfermo, se va para cuidarlo.

¿No la echas tú?

Pero ¿qué cosas dices? ¡Claro que no!

Si le pides que se quede, seguro que se queda.

Antía, la gente tiene derecho a jubilarse.

Hola, Mariela. Julieta.

¿Dejamos la mochila? No, no, la mochila se viene conmigo.

Mamá, perdóname si he estado borde.

No te preocupes. Antía.

Antía Feijoo. Antía Feijoo.

Te quiero. Yo te quiero mucho.

Aquí te tengo. Anda que no vas rápido, ¿eh?

¿Quieres que prepare algo para cenar antes de irme?

No hace falta. Inés debe estar al llegar.

Si no encuentras algo, llámame a casa.

Gracias.

Bueno.

Pues me voy.

¿Te llevas la sudadera de Xoan?

Xoan me la regaló hace tiempo.

No me llevo nada que no sea mío.

¿Va en serio lo de dar clases en un colegio?

Sí.

Creo que te estás equivocando.

Yo no quiero ser solo ama de casa, Marian.

Tengo una profesión que me gusta y hace tiempo que quiero volver.

La profesión de una mujer es su familia

y si quieres mantenerla unida,

lo mejor que puedes hacer es quedarte en casa.

Eso es asunto mío.

Si te vas, pasará lo de siempre.

¿Qué quieres decir?

¿Qué pasa siempre?

¿Se ha ido ya Marian? Sí.

La nueva estará al llegar.

Espero que sea más discreta.

¿Por qué lo dices?

Cuando vine hace 13 años, Marian me dijo que no te esperara,

que pasabas la noche con Ava.

Y ahora me ha dicho algo parecido.

Cuando fui a ver a mis padres con Antía, hace 10 años,

volviste a pasar las noches con Ava.

(Timbre)

Hola, soy Inés.

¿Te importaría venir mañana?

Marian lo dejó todo hecho.

Claro, por supuesto. Vengo mañana. Muy bien, gracias.

Venga, hasta luego. Hasta mañana.

A Ava la conozco desde los 15 años.

Nunca hemos estado liados,

pero follábamos de vez en cuando.

Pensaba decírtelo muchas veces,

pero no sabía cómo.

Yo no soy muy de hablar, de eso ya te habrás dado cuenta,

pero Antía y tú sois lo más importante de mi vida.

Eso lo sabes, ¿verdad?

¿No vas a decirme nada?

No.

¿Qué vas a hacer?

Voy a dar un paseo

y preparar las clases.

Yo creo que saldré a pescar.

(TELEVISIÓN) ...en la zona de la Ría de El Ferrol.

Este cambio está provocando una fuerte marejada con olas

de seis a ocho metros.

Se recomienda el cese de cualquier actividad pesquera

y navegación que se pueda estar realizando en la zona.

Con la expresa recomendación a todas las embarcaciones

de volver a sus respectivos puertos de amarre.

Japón lanzó ayer su primera sonda de observación de Marte,

un artefacto de 535 kilos denominado "Nozomi", esperanza,

que dentro de 15 meses se instalará en órbita marciana

para transmitir datos durante dos años.

El lanzamiento se hizo hacia las 3:12.

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Sí?

Ava, perdona que te llame.

Solo quería saber si Xoan está contigo.

¿Xoan? No.

¿Tienes idea de dónde puede estar?

¿Todavía no ha vuelto?

No.

Pues habrá salido a pescar.

Pues espero que no,

porque fíjate qué tormenta.

Dicen algo en la televisión. (TV) El naufragio de una gamela

a tres millas al norte de la desembocadura

de la ría de Ferrol.

Su ocupante no ha sido localizado aún

y se teme seriamente por su vida, debido al mal estado de la mar.

En la misma situación se encuentra

una embarcación de recreo con tres tripulantes.

La fuerte marejada, con olas que han superado los seis metros,

ha impedido que...

Soy el juez Vicente Louro.

Para poder levantar el cadáver, necesito que lo reconozca.

Siento hacerle pasar por esto.

Por la violencia del temporal, el cadáver no está íntegro.

(Teléfono)

Deja, ya voy yo.

¿Sí?

Es Antía.

¿Antía?

Es del campamento y quiere hablar contigo.

Venga, Julieta, tienes que hablar con ella.

Vamos.

Antía.

Mamá, soy yo.

Jo, ¿qué le pasa a tu móvil?

Te hemos llamado mazo de veces y no lo coges.

No lo sé, no lo habré oído, hija.

¿Cómo estás, tesoro?

Muy bien.

Mañana iremos Ava y yo a buscarte.

Vamos a salir pronto para no hacerte esperar.

No hace falta, mamá.

Estoy con mi amiga Bea, la he conocido aquí.

Nos hemos hecho mazo de amigas.

¿Puedo irme a pasar una semana con ellos a Madrid?

No te importa, ¿verdad?

Pero no los conocemos.

Es mi amiga, mamá.

Bueno, te paso con su madre y que ella te lo cuente.

Hola, ¿qué tal?

Mira, soy Claudia, la madre de Beatriz.

¿Cómo está mi hija?

Bien, fenomenal.

No la conocía de antes, pero creo que el campamento le ha sentado bien.

Mira, te quería pedir permiso para llevarla con nosotras a Madrid.

Antía y mi hija se ha hecho íntimas y están ambas muy pesadas, la verdad.

¿No es mañana cuando termina el campamento?

Sí, sí, lo que pasa es que yo me he adelantado

y bueno, pues me las quería llevar esta tarde, ¿qué te parece?

Bueno.

Si le hace ilusión.

Julieta, ¿qué tal? Soy Claudia.

Pasa, pasa, por favor.

Lo siento muchísimo, de verdad.

¿Qué tal el viaje?

Pasa.

Las niñas están jugando al fondo. No les he dicho nada.

¿A Antía no le ha parecido raro que venga a por ella hoy?

Está enfadada porque cree que vienes a llevártela

y ha llamado a Xoan, pero Xoan no le ha respondido, claro.

¿Dónde se lo digo?

Yo creo que ahí vais a estar más cómodas.

¿Quieres tomar algo, comer algo?

No sé.

Bueno, pues pasa.

Pasa mejor.

Voy a buscarla.

Hola, mamá.

Hola, cielo.

¿Qué tal?

Siéntate.

Oye, te dije que me dejaras unos días más.

Pero no pongas esa cara, que estamos de vacaciones.

¿Cómo está papá? Tiene un morro, pasa de mí.

Antía, tengo que decirte algo.

Dime.

A los dos días de irte hubo una tormenta.

El barco en el que iba papá y dos barcos más desaparecieron.

Ninguno se salvó.

¿Y papá?

Papá tampoco.

¿Papá ha muerto?

Sí.

Antía.

Pero ¿por qué se fue a pescar si había tormenta?

La tormenta estalló por la tarde

y tu padre salió por la mañana.

Siento hablarte de esto, pero mi marido y yo hemos organizado

un viaje a la Patagonia y Bea ahora no quiere venirse con nosotros.

Quiere quedarse con Antía, aquí en casa.

Ah, ¿sí?

Evidentemente, no pueden estar solas. No, claro.

He pensado que por qué no te instalas con ellas aquí.

El niño se viene con nosotros.

¿Aquí? Las dos niñas y tú.

Después de lo que ha ocurrido, te vendrá bien descansar

y Antía está más distraída en Madrid.

Pues...

La tata Rosa se encarga de todo.

Podéis salir a pasear, ir al cine, descansar.

No me he traído ropa.

Pero puedes usar la mía.

Yo tengo de todo, gabardinas,

camisas anchas que ahora me están estrechas y a ti te quedarán mejor.

Ahora te pruebas lo que quieras.

Toma, pásamela.

¡"Cuidao"! ¡Eh, eh! Una, dos.

Vamos, tía, venga.

"Las cosas sucedían sin mi participación,

premonizándose unas a otras".

Hola, buenos días. Hola.

Venimos a ver el piso que se alquila.

Sí, un segundito.

Síganme.

La cocina.

El papel es un poco agobiante. No, el papel mola.

Si nos aburrimos, se pinta.

Nos lo quedamos. Además, estamos muy cerca.

"Bea y tú encontrasteis un piso cerca de donde vivía ella.

Me hicisteis alquilarlo.

Para entonces, yo no podía con mi alma,

pero tú estabas fuerte como un roble.

Habías madurado de golpe.

Volviste a Redes con Ava para cerrar la casa y ponerla a la venta.

En Madrid, Bea cuidaba de mí.

No habría sobrevivido sin vosotras.

A tu vuelta, no hablamos mucho del viaje.

Tú no querías entristecerme

y yo no tenía fuerzas para preguntarte".

Venga, te vamos a poner de pie.

-Bea, ven aquí y ayúdame. -Voy.

Ponla aquí.

Ahí, no te resbales.

Venga, ponle la toalla.

Eh... cógeme esa toalla grande.

-¿Esta de aquí? -Sí, esa misma.

Ahí está, muy bien.

La otra.

Cuidado.

Frótale bien en la espalda.

Vas a entrar en calor.

No quiero que se me enfríe.

Ahora termina de secarte con el secador.

Hola, mamá.

Hola.

Si quieres que merendemos juntas, date prisa,

que he quedado después con Bea para estudiar.

¿Te gusta como está quedando?

Sí.

Creo que mañana me pondré con el salón.

No hace falta mamá, ya me he acostumbrado al empapelado,

y a Bea le encanta.

Bueno, Bea tiene una casa preciosa color vainilla,

y no tiene que vivir aquí.

¿Quieres que te prepare un sándwich?

Bueno, pero date prisita.

"Superé la depresión con tu ayuda

y encontré un trabajo que podía hacer en casa,

corregir pruebas de imprenta.

El resto del tiempo lo dedicaba a ti.

No necesitaba más.

Cuatro años más tarde, cuando Bea se fue a Estados Unidos,

tú elegiste un retiro espiritual en los Pirineos,

un retiro que duraría tres meses.

hasta que volvieras para entrar en la universidad.

Me horrorizaba separarme de ti.

pero habías salido muy poco en los últimos años.

Siempre pendiente de mí y de tus estudios.

No tenía derecho a negártelo.

Además.

(Timbre)

Ya eras mayor de edad".

¿Sí?

Sí, soy yo.

Ahora bajo.

Es el taxi, ya está abajo.

¿Te llevas la red? Sí.

Deja, mamá, ya puedo yo.

Bueno, cuídate mucho, y diviértete.

Cuídate tú también, mamá.

Y no te preocupes si llamo o te escribo poco.

¿Vas a estar incomunicada?

Mamá, que es un retiro. Lo importante es desconectar, ¿no?

¿Y si me pongo mala?

No me hagas chantaje, por favor.

Claro que no, tesoro.

Tengo trabajo, y además quiero ordenar mis apuntes.

A lo mejor les doy forma de libro.

Estaré entretenida.

Eso está muy bien.

Déjame acompañarte a la estación.

Recuerda que no te gustan las despedidas.

Bueno.

Adiós.

Hola. Hola.

Soy la madre de Antía Feijóo.

Quedé con ella en recogerla hoy.

Sígame.

¿Julieta Arcos? Sí.

Soy la madre de Antía. Yo soy Juana.

Qué lugar tan impresionante.

Le he pedido a Liliana que nos sirva un poco de té aquí fuera.

¿Sabe Antía que estoy aquí?

Sí. Estoy deseando verla.

Estos tres meses sin ella se me han hecho tan largos.

Claro.

Comprendo que tendrán sus razones,

pero la incomunicación este tiempo ha sido lo más duro.

¿Me va a hacer esperar mucho?

Julieta, la cuestión es que Antía no está.

¿No es esta la casa?

He seguido las indicaciones... Sí, la casa es esta.

Cuando Antía le escribió, pensaba que estaría aquí,

pero al final decidió irse.

Podía haberme avisado,

vengo conduciendo desde Madrid. Lo sé.

¿Y dónde se ha ido?

Espero que esté cerca.

No puedo decírselo.

¿Cómo?

Que no puedo decirle dónde está, lo siento.

¿Es que no lo sabe?

Usted es la responsable. Claro que lo sé,

pero Antía me pidió que no se lo dijera.

¿Insinúa que mi hija no quiere verme?

A ver, Julieta,

Antía ha elegido su propio camino y usted no forma parte de él.

Entiendo que para una madre debe de ser muy doloroso,

pero ella le ruega que lo acepte.

Creo que voy a llamar a la policía.

Haga lo que quiera.

Lo mejor es que empiece a aceptar la realidad.

Comprendo que no es fácil.

¿Qué le han hecho a mi hija estos tres meses?

La hemos ayudado, Julieta.

Su hija llegó en un estado de extrema necesidad.

¿Necesidad de qué?

A mi hija nunca le ha faltado nada.

Sin embargo se sentía sola, y muy desgraciada.

Su hija descubrió aquí que su vida carecía de una dimensión espiritual.

¿Qué quiere decir?

Entiendo que no se formó en un hogar basado en la fe.

La encontró aquí.

Que me lo diga ella misma.

¿Dónde está?

No puedo decírselo.

Lo importante es que Antía ahora está mejor que nunca y es muy feliz.

Si deja un momento de pensar en usted y piensa en su hija,

debería estar contenta.

No puede decirme esto.

No se desespere.

Tal vez decida ponerse en contacto con usted, pero dele tiempo.

"Denuncié tu desaparición a la policía.

Contraté a un detective privado.

Durante los primeros meses, no me dediqué a otra cosa

que a buscarte por todos los medios.

Lo único que descubrí fue lo poco que sabía de ti".

(Timbre)

¿Julieta Arcos? Sí, soy yo.

Le traigo una carta.

¿Me firma aquí, por favor?

Gracias.

Antía.

Hola papá. Hola, Julieta.

¿Has visto la foto que te he mandado?

Sí, la estoy viendo. ¿Ves qué guapo es tu hermano?

Sí.

Está muy guapo. ¿Cuándo vas a venir a conocerle?

Ahora no puedo, papá, ya te dije que estoy muy ocupada.

Lo siento, pero tengo que dejarte.

Te llamo yo, ¿eh?

No me castigues más, Julieta.

¿No tengo derecho a ser feliz tras la muerte de tu madre?

Prefiero no hablar de la muerte de mamá.

Recuerda que sigues siendo mi hija, y Antía mi nieta.

La última vez que la vi, todavía era una niña.

Dale muchos besos cuando la veas. Se los daré.

Besos para vosotros también.

"Durante los tres primeros años, compré una tarta en tu cumpleaños.

Me consolaba la idea de celebrar la llegada de una postal tuya

y al menos ver tu letra en la dirección.

No esperaba más,

pero era esperar demasiado.

Los tres primeros años, tirar una tarta al cubo de la basura

para celebrar tu cumpleaños se convirtió en una tradición".

Inocencio.

Dejo el piso, me voy fuera de España.

¿Y cuándo lo deja?

Cuanto antes, dentro de una semana.

Perdón.

Inocencio, siento el escándalo de anoche.

El inquilino de abajo se quejaba.

Ya no tendrá que soportarme.

Adiós.

"Busqué un barrio de Madrid que nunca hubieras pisado.

Quería vivir en un lugar donde no hubiera huellas tuyas,

que nada me recordara a ti".

Hola, cariño.

Hola.

No, no, no te levantes.

Sí. No, no, no.

Sí, sí me levanto.

¿Cómo estás, amor?

Bueno,

el último brote me ha dejado inmóvil toda la parte izquierda.

¿Tú qué tal en tu nueva casa?

Mejor.

Es como si viviera en otra ciudad.

Son preciosas.

Yo también te he traído un regalo.

Está ahí en la bolsa.

El hombre sentado.

Muchas gracias, Ava.

Antes de que te vayas, me gustaría contarte algo.

No explica nada, pero... No hace falta,

entre nosotras hace tiempo que está todo muy claro.

Es sobre Antía.

Cuando fuimos a recoger vuestra casa, a Redes, vino Marian.

Antía, mi niña.

Yo no pude evitar que viera a Antía y que hablara con ella.

Le contó todos los detalles sobre el último día de Xoan.

Vuestra discusión y que...

y que Xoan se echó a la mar

a pesar de que la mar estaba picada aquel día.

Pero si Marian no estaba allí.

Se había ido a su casa a las 23:00.

Por lo visto, Xoan la llamó para saber de qué habíais hablado.

Antía no me comentó nada,

ni me preguntó nunca nada.

A mí sí me preguntó.

Quería que le confirmara si habíais discutido por mi culpa,

si era cierto que la mar estaba picada.

Yo no tenía ni idea del estado de la mar.

El resto, le dije que eso no eran cosas para hablarlas con una niña.

Se puso hecha una fiera.

Me insultó, me dijo que era una puta.

Nos echaba la culpa a ti y a mí porque Xoan saliera a pescar.

No lo puedo entender.

Nunca me hizo el menor reproche.

No hablábamos mucho, es verdad,

pero las adolescentes son misteriosas,

y yo no quería agobiarla.

Dame.

El día que se fue de viaje, Antía me llamó.

Hola, Ava, ¿cómo estás?

Antía. Bueno, regular.

Hoy me han dado el diagnóstico, esclerosis múltiple,

pero no se lo digas a tu madre, ya la llamaré yo.

Ava, me gustaría hablar contigo,

pero no sé si es el momento.

Volvió a hacerme las mismas preguntas.

Solo había cambiado un detalle.

La culpa se extendía a las tres.

Ella se incluía también.

¿Y cuál era su culpa?

Haberse ausentado y haber sido feliz en el campamento.

Le dije que ninguna teníamos la culpa de lo que pasó

y que si fuéramos culpables, ya habíamos sufrido bastante castigo.

Entonces Antía me dijo

que cada una tiene lo que se merece.

"Te eduqué en la misma libertad que me educaron mis padres.

Cuando nos mudamos a Madrid y caí en aquella depresión,

no te dije nada,

pero me asfixiaba un tremendo sentimiento de culpa

por la muerte de tu padre y la del hombre del tren.

Siempre evité hablarte de ello.

Quería que crecieras libre de culpa,

pero tú la percibiste

y a pesar de mi silencio,

te la acabé contagiando como si fuera un virus".

Pidió que sedaran.

La realidad es... Fue duro.

Perdón, Lorenzo Gentile.

Nos vimos en el ascensor, en el hospital.

Hasta luego. Adiós.

Pensé para mí: "Qué mujer tan guapa

y tan abatida".

Seguramente debe haber venido a visitar a alguien muy grave.

No me imaginé que era nuestra querida Ava.

Por Ava. Por Ava.

Uy.

Ava me habló de ti.

¿Y qué te dijo?

Tengo una amiga que tienes que conocer.

"Ava me dejó en herencia a Lorenzo.

Nunca le hablé de ti.

No había una sola huella tuya en la casa.

No existías.

Empecé una nueva vida con él.

Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses y en años.

Había días que no pensaba en ti.

Cuando un exdrogadicto, por muchos años que lleve limpio,

recae una sola vez,

la recaída es fatal.

Me abstuve de ti durante años,

pero cometí el error de recaer en la esperanza de encontrarte,

o saber de ti.

Esa absurda esperanza ha devorado la débil base

sobre la que había construido mi nueva vida.

Ya no me queda nada.

Solo existes tú.

Tu ausencia llena mi vida por completo y la destruye".

Pasa, aquí, aquí.

Aquí, aquí.

No, aquí.

Pasa.

Uy.

¡Buena jugada!

No.

¡Toma, dale!

¿Julieta?

¡Julieta!

¡Julieta, soy yo, Bea!

¿Beatriz?

¿Eres tú de verdad?

Claro.

¿Estás bien, Julieta?

Vamos...

Con lo bien que estabas cuando te vi.

(LLORA) Esas dos niñas me han recordado a ti y a Antía.

Son mis sobrinas.

¿Qué te ha pasado?

(LLORA) La última vez estabas tan bien...

Cuando nos encontramos no te dije nada.

Pero no veo a Antía,

ni sé nada de ella desde hace 12 años.

¿12 años?

¿De verdad te la encontraste, como me dijiste?

Sí.

Sí me la encontré.

Y fue muy desagradable, eso no te lo dije.

¿Desagradable?

¿Por qué?

Antía no quería hablar conmigo.

Hizo lo posible por evitarme.

Decía que no me conocía,

que la había confundido con otra persona.

Pero yo sabía que era ella.

Al final no le quedó más remedio que hablar conmigo.

¿Y lo de los niños? ¿Es cierto?

Sí.

Tres. Cuando yo la vi iba con dos de ellos.

Pero ¿por qué no quería hablar contigo?

Eras su mejor amiga.

Éramos más que eso, Julieta.

Desde el campamento nos volvimos inseparables,

¿no te acuerdas?

Sí, claro.

Estabais siempre juntas. No podíamos vivir la una sin la otra.

Lástima que al final fuera un infierno.

¿Un infierno?

Ya veo que no sabes nada.

No.

No sé nada.

Me fui a estudiar diseño a Nueva York para huir de tu hija.

Entonces, un día la llamé,

y me dijo que se iba a un retiro a los Pirineos.

A mí me parecía bien con tal de que me dejara tranquila.

¿Y volvisteis a hablar? ¿Estuvisteis en contacto?

Bueno, me llamó una vez.

Pero ya era otra persona.

¿En qué sentido?

Me dijo que se avergonzaba de nuestra relación

y que no quería saber nada de mí.

Que ella era una nueva persona,

que por fin había encontrado su camino

y que yo ya no formaba parte de él.

Hablaba como una fanática, Julieta.

Me dio miedo.

¡Cuidado!

-¿Qué pasó? -¿Está bien?

Llama a una ambulancia.

Lorenzo.

¿Qué tal?

Tengo la boca seca.

Sí. A ver.

Qué casualidad que estuvieras allí

cuando el accidente.

Volví de Portugal hace cuatro días.

Fui a tu casa a ver si tenía suerte y te veía salir.

Pero me cambié de casa, Lorenzo.

Ya no vivo allí.

Ya lo sé.

¿Y cómo te has enterado?

Porque los primeros días te seguí para ver qué hacías.

¿Me seguiste?

Cualquiera menos distraída que tú se hubiera dado cuenta.

Y cuando comprendí que...

Me estaba convirtiendo en uno de esos

personajes obsesivos de Patricia Highsmith,

escondiéndome por las esquinas o...

Haciendo guardia alrededor de tu casa,

dejé de seguirte

y me fui a Portugal a escribir.

Volví hace unos días.

Perdona que me despidiera tan mal de ti, Lorenzo.

¿Los has leído?

No, no he tenido tiempo y tampoco me hubiera atrevido.

Léelos si quieres y, después, destrúyelos.

"Querida mamá:

no sé si vives en Madrid o si vives en la misma casa,

pero no tengo otra dirección donde escribirte.

Tengo tres hijos.

Xoan, el mayor de ellos,

con solo nueve años,

ha muerto ahogado en un río.

Y yo estoy loca de dolor.

En estos momentos,

los peores de toda mi vida,

pienso en ti.

Ahora entiendo lo que has debido sufrir

por mi desaparición.

No podía imaginármelo.

Nadie que no lo haya sufrido puede imaginárselo".

No pienso pedirle ninguna explicación.

Solo quiero acompañarla.

Pero no me invita a verla.

Después de 13 años no se atreve.

Pero te ha puesto el remite.

Si no te vas,

te voy a dar mi vida.

Si no te vas,

vas a saber quién soy.

Vas a tener

lo que muy pocas gentes.

Algo

muy tuyo,

mucho, mucho amor.

Ay,

cuánto diera yo

por verte una vez más,

amor de mi cariño.

Por Dios que si te vas

me vas a hacer llorar

como cuando era un niño.

Si tú te vas

se va a acabar

mi mundo.

El mundo donde solo

existes tú.

No te vayas,

no quiero que te vayas.

Porque si tú te vas,

en ese mismo instante

muero yo.

Somos Cine - Julieta - Ver ahora

Julieta es la historia de la difícil relación entre una madre (Emma Suárez) y su hija (Adriana Ugarte) entre las que se interpone un secreto guardado durante muchos años. Es un retrato sobre la culpa, la pérdida y el dolor. Por su interpretación, Emma Suárez recibió el Goya a la mejor actriz.

La vida y nada más (2017)

Reparto: Andrew Bleechington, Regina Williams

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - La vida y nada más - Ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad-TVE.

No volveré a pasar por esa mierda.

¡Se acabó!

Estoy harta, estoy aquí. ¡Mírame!

¡Aquí! ¡Se acabó!

¡Lárgate de aquí, joder!

¡Fuera!

¿No te mueves?

Por mí como si te quedas de pie.

Esa señoría es una excusa muy pobre.

No tuvo problemas para robar en los coches

así que tiene que asistir a sus sesiones de terapia.

Viene con la excusa de: "tengo problema de transporte".

No tuvo ningún problema para ir a robar en aquellos coches

pero ahora tiene problemas para ir a terapia.

Su madre no está en libertad vigilada pero él sí.

¿Le dijo que va a terapia? Sí, señor.

Me estoy enterando ahora de que no ha ido

ni a una sesión de terapia.

¿Alguna pregunta para la señora Williams

del fiscal o la defensa?

No, señoría.

-No, señoría.

Le dije: "agente, de qué droga me está hablando,

¿quiere meterme en más líos?".

Y me dice, "voy a cachearte voy a encontrarla

y vas a pagar el pato.

Me da igual que vaya contra la ley voy a hacerlo".

Y dijo: "tenemos un problema porque cada vez que yo la saco

la droga vuelve a mi bolsillo".

El poli le mira y le dice "¿cómo que vuelve a tu bolsillo?".

El poli estaba flipando.

Mark dice, "sobre todo cuando la tiro al wáter

cuando la tiro acaba volviendo a mi bolsillo".

El poli le dice al compi "¿te crees esa mierda?"

Y el compi le suelta: "y yo qué sé, tío".

A ver, ensénamelo.

Mark se mete la mano en los gayumbos,

saca la droga y se la da al poli que le suelta:

"Así que si la tiro por el wáter aparecerá en tu pantalón".

Mark le mira y dice: "sí, eso es lo que estoy diciendo".

El poli la echa al wáter, tira de la cadena

se va por el desagüe y tras unos segundos

el poli nos mira y dice: "¿dónde está la droga?".

Mark le mira y le suelta: "¿Qué droga?".

¡Nos libramos!

No tenían pruebas, ni cocaína, ni otras drogas.

No había nada, ¿sabes?

Nos libramos pero éramos my jóvenes, Mark tenía 15 años y yo 17.

Quiero decir que tenía 17 pero estaba a punto de cumplir los 18

Pude acabar en la cárcel por tomar una mala decisión

y querer ganar pasta rápido. ¿Me entiendes?

La vida depende de las decisiones que tomas.

Estás en esa edad en que tienes que tomar

mejores decisiones para ti mismo.

Ya sé que no tienes a tu padre solo a tu hermana pequeña

y a tu madre.

No tienes una figura paterna a mí me pasaba igual.

He pasado por lo mismo créeme cuando te digo que te entiendo

Te digo esto porque te quiero.

Si jugara con tu cariño me lo cargaría.

Quiero que confíes en mí.

El caso es que cuando entendí

que el hecho de que me faltara alguien, me haría más fuerte,

y me motivaría para ser mucho mejor padre en un futuro.

Asumí la responsabilidad y decidí ser mejor y esforzarme

para hacerlo bien, para ser perfecto.

Y no hablo de serlo a ojos de los demás

sino que siempre que estés ahí para apoyar a tu madre y a tu hermana

serás perfecto.

El mejor.

Son muchas decisiones y hay gente que no está,

tu padre no está, mi padre no está.

¿Sabes qué les decía a mis hermanas? "Mi padre no vale nada".

Cuando la cosa se puso fea salió echando leches, ¿comprendes?

Nos dejó tirados.

Ten cuidado.

Buen chico, ven aquí.

Ven aquí.

Ven, vamos. Ven aquí.

Ven aquí, ven aquí.

Vuelve, vuelve.

"De pronto, lo entendí,

mientras las imágenes flotaban en mi cabeza,

vi cómo sería de mayor.

Me había convertido en alguien rico, y famoso,

tenía una casa lujosa un coche caro

y una familia adorable.

Luego vi a mi madre justo ante mí,

estaba radiante de orgullo por mis logros.

Me hizo un gesto para que le diera un abrazo

me acerqué chapoteando en el agua

que me llegaba a las rodillas a la cintura y al pecho".

"Ya voy, mamá".

Alguien me puede decir porque no lo entiendo,

¿cómo tienes tantos platos sin fregar?

Primero te echan del colegio, me paso el día en el Juzgado

y vuelvo del trabajo para encontrarme esta mierda.

¡Friégalos ahora!

Ni que hubieras hecho una puta fiesta.

Ya sabré si te has traído a tus amiguitos.

Ni se han pasado. ¡Más te vale que no!

¡Joder!

¡Cuida esa puta boca!

No despiertes a mi niña.

(Trinos)

¿Por qué coges dos?

No necesitas dos.

Coge uno.

Voy a comprobar.

Voy a comprobar lo que tenemos.

Hay que echar gasolina.

Esto es lo que necesitas.

Nos va a llevar una hora reparar la valla.

Una hora o así.

Vamos, empieza tú.

(Ruido sierra)

Si queréis recibir lo que Dios os tiene reservado para hoy

repetid conmigo de corazón y en voz alta:

"Señor Jesucristo". -Señor Jesucristo.

Entra en mí, -Entra en mí.

Perdona mis pecados. -Perdona mis pecados.

Purifícame. -Purifícame.

Libérame. -Libérame.

Jesús. -Jesús.

Gracias por morir por mí. -(REPITEN)

Creo que resucitarás. -(REPITEN)

Y que regresarás a por mí. -(REPITEN)

Lléname con el Espíritu Santo. -(REPITEN)

Dame la pasión tras la pérdida. -(REPITEN)

El ansia por tu palabra. -(REPITEN)

Y santidad para predicar el evangelio -(REPITEN)

¡Oh, Jesucristo! -(REPITEN)

Estoy salvado. -(REPITEN)

He renacido. -(REPITEN)

Sin pecado. -(REPITEN)

Me espera el cielo. -(REPITEN)

Porque te llevo en el corazón. -(REPITEN)

Como ministro del evangelio sé que si morís ahora

iréis al cielo lleváis a Jesús en el corazón.

Si os equivocáis, no debéis apartaros del Señor.

Id hacia Él porque os ama, tiene planes para vosotros.

Ha sido un placer, que Dios os bendiga.

Por cierto, en la Iglesia tenemos bolsas de comida gratis

pasad por allí les gustará veros.

A menudo pienso en ella pienso en dónde estaría

y cuántos años tendría ahora.

Podría estar en la universidad y también pienso mucho

en la oportunidad que pudo tener y que ya no tiene.

¿Me explico?

Lo que intento decir...

Tú hazme caso porque puedes perder la vida en un segundo, ¿entiendes?

Y si la pierdes, no la recuperas.

Cuando te vas, no hay vuelta atrás.

Una estupidez puede hacerte perder la vida,

así que, en general,

tienes que tomarte las cosas con calma.

No busques problemas.

Por favor, aléjate de los problemas.

Ese hombre me ha dejado traerte esta mañana

para sacarte de la calle.

Tu madre dice que tienes que salir de ella.

Tiene miedo de que una noche la llamen por teléfono

y le digan que has muerto.

Quédate con una cosa hoy vuelvas o no a trabajar con nosotros,

creo que nos serías de utilidad.

Pero hagas lo que hagas, esfuérzate por lo que quieres.

Ya está.

Suelta.

¿Qué coño haces?

Había cogido el cuchillo. ¿Y por eso le pegas?

Porque podría haberse cortado.

Vale, pero no vuelvas a pegarle.

¡Mal! El cuchillo es caca.

No me hace gracia. Para.

¡Para! ¿Vale?

Él tiene razón.

(La niña llora)

Tiene razón.

Vale, ya está bien.

¿Vale?

Ya sabéis que me he metido en líos y la clase de persona que soy

por eso soy idóneo para el puesto

porque he estado en el mismo sitio en que estáis ahora.

¡Rebelándome!

Rebelándome contra todo y siguiendo el camino y los pasos

de aquellos que se suponía que tenían que guiarme

que eran mis padres.

Habla como si conociera a mi familia.

Tienes a un familiar en la cárcel. ¡Eso lo sé!

Y también sé que la gente va a la cárcel

por meterse en líos.

Pero no sabe lo que pasó.

No necesito saber qué pasó, conozco el resultado.

Eso es lo más importante.

Y podríamos investigar qué fue lo que pasó

pero a fin de cuentas,

o estás libre o muerto o en la cárcel.

Son las tres consecuencias.

Cuando dices que parece que te conozco y también a tu familia

es así, porque os conozco. Qué va.

Y quiero evitar que tú acabes preso.

(Risas de niños)

Hola.

¿Me esperabas? Sí.

(Sirena coche de policía)

Abre la puerta.

¡Mamá! Acuéstate.

¡Mamá!

Los líderes tienen el poder absoluto

por el concepto de la soberanía popular.

Las tres palabras de la Constitución que nos indican que el pueblo

tiene el poder son: "nosotros, el pueblo".

Son las más significativas del documento

porque son el aspecto más importante de la Constitución

que nosotros, el pueblo,

ostentamos el poder en el nuevo Gobierno

que estamos construyendo.

¿Qué opináis del juramento de lealtad?

¿Quién quiere recitármelo? ¡Vamos, Robert!

"Juro lealtad a la bandera de los EE.UU. de América

y a la república que representa,

una nación bajo Dios, indivisible...".

(Bullicio)

¿Cuántas personas viven contigo? Somos tres.

¿Tres? ¿Y quiénes son esas tres?

Mi madre, mi hermana y yo.

Muy bien.

Tú, tu madre y tu hermana.

¿Y qué edad tiene tu hermana? Tres.

Tres años.

Vale.

Veo que no has mencionado a tu padre.

¿Qué relación tienes con él? No tengo ninguna.

Y eso, ¿por qué?

Está en la cárcel. ¡Ah, ya!

¿Sabes por qué motivo?

Creo que fue...Ah...

Fue por agresión o algo así.

De acuerdo.

¿Y con qué frecuencia hablas con él?

No muy a menudo, me escribe pero...

Así que, te escribe.

¿Te gustaría hablar más con él?

Pues...

Claro.

No pareces muy seguro al decirlo.

Eh...

Sí, sí.

¿Sí? ¿Te gustaría hablar más con él? Muy bien, de acuerdo.

Dime una cosa,

¿quiénes son tus modelos a seguir?

Sí.

Lo que tú digas.

Deja eso, es basura.

Tengo una sorpresa para ti. ¿Qué?

Cierra los ojos.

¡Ciérralos!

No los abras aún.

Ciérralos.

Ábrelos.

(LlORANDO): ¡Mamá!

¡Mamá!

¡Mamá!

¡Mamá!

Ven, tranquila.

No pasa nada.

Schssss.

Schssss.

No pasa nada.

Tranquila. ¡Mamá!

Venga.

Vamos, no te rayes, tío.

Es llegar y pum, lo petamos.

Claro, tronco.

No sé si quiero meterme en eso. Échale huevos, hombre.

Sí, échaselos.

¿No necesitabas pasta?

Claro que sí. ¡No seas maricón!

Es que no quiero volver a pasar por el puto Juzgado.

No vamos a pisarlo, ni de coña. -A no ser que tengas algún curro.

Todo de negro y con una pipa. ¿Estamos?

Con capucha.

¡Eso es!

¿Estás conmigo o qué?

Te voy a dar a ti la mayor parte.

(Alarma del coche)

(Ladridos)

El plato del día.

¿Con tomate y ensalada de col? Muy bien.

Tráigame un poco de leche. Sí, señor.

A mí también. Sí, señora. Enseguida.

Gracias. No hay de qué.

Gracias.

Y qué le digo cuando me pregunte por su padre.

Tú no puedes culparte por eso que no te afecte,

tu hija te necesita, necesita tu apoyo.

Así que vas a tener que sobreponerte, cielo.

Sé que estás sufriendo

pero ahora la niña te necesita más que nunca.

Podríamos hacer una noche de chicas para que te distraigas un poco.

A todas nos vendrá bien distraernos.

¿Para luego volver a la misma mierda?

Eso es cierto.

Es la vida, somos madres. Es verdad.

Por desgracia, nosotras no podemos joderlos

dejarlos preñados y mandarlos a parir al hospital.

Así que, tienes que cuidarla.

Ojalá pudiera joderle de otra manera.

Ojalá pudieras.

Oye, no sé, cielo,

tú tienes a tu niña y lo estás haciendo bien.

Tienes trabajo, te compraste la casa Es verdad.

Lo estás sacando todo adelante sin su ayuda.

Eres independiente. Por mucho que decida irse,

al final tendrá que pagarte.

Se recoge lo que se siembra. Sí, ya sé que es muy duro.

Y el final del túnel, la luz al final,

parece muy lejos pero tú, avanza.

Hay que ir paso a paso. Así es.

Día a día, cielo, no queda otra. Eso te hará fuerte.

(Televisión)

Gracias por llevarme.

Todo sea por nuestros hijos hay que sacarlos adelante.

Vaya, por Dios, mi coche también anda fino.

Era lo que nos faltaba. No, tranquila.

Lo único que nos queda es rezar y hacerlo lo mejor posible.

Continuar. Y seguir luchando.

No puedo hacer otra cosa.

(Radio)

La niña va muy bien. ¿Sí? Qué bien.

Estupendo.

Me preocupa qué pasara cuando tenga la edad de él.

¡Y tanto!

No le temo al futuro solo espero haberle inculcado valores

para cuando los necesite.

Yo también cometí errores a la edad de Andrew, pero...

Como todos.

Si te metes en líos a esa edad, ya no sales.

Aún no me has respondido.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando aquí?

Te lo pregunto porque no soy de esta zona

y podíamos al salir de trabajar ir a tomar algo.

¡Uf!

Estoy buscando sitio donde tomar algo tranquilos.

Pues te equivocas de mujer. ¿Tú no sales?

Va a ser que no.

¿Y qué haces? ¿Trabajas y...? Y trabajo.

Como la canción: "Work, work, work".

Ya.

Tu marido estará muy orgulloso.

Su mujer vuelve a casa de trabajar y... no sale.

¿Nunca sales?

No eres de por aquí, no es culpa tuya

pero, ¿sabes qué pienso? ¿Lo sabes?

¡Que les den a los hombres! ¡Vaya!

¿Que les den a los hombres?

¿Por qué... te sientes así?

¿Tienes niños? ¿A qué viene tanta pregunta?

Pregunto porque has dicho que le den a los hombres.

¿Cuánto le queda a esa hamburguesa? ¡Ya va!

¿Y qué... qué ocurrió?

¿Tuviste algún problema? Perdona.

Solo quiero comprenderlo no es que quiera meterme en tu vida.

Toma. Menos mal.

Es por curiosidad.

¿Es para mí? Toma.

Qué bien. Aquí tienes. ¿Algo más?

Tengo kepchup. ¡Qué bien huele!

¿Salsa para la carne? No le echo salsa, solo...

No quiero que te falte de nada. Solo quería saber...

Y picante. ¿Algo más? Lo que quería era...

Era saber algo de ti. Ya sabes suficiente.

Diviértete esta noche.

¿No me has dicho dónde tengo que ir?

Sube. Gracias.

No hay de qué. ¿Me coges esto?

Sí, ya lo tengo.

Vamos, ten cuidado.

Estoy mayor para esto.

(Risas)

Que no quepo. Primero los pies. ¡Animo!

(Risas)

Vas a tener que bajar alguna talla. Casi estás.

¡Nena, vaya culo!

(Risas)

¡Menea ese culito!

Si la reparación cuesta menos de lo que he puesto en la factura,

podríamos bajarle un poco el precio.

Quizá 100 o 200 menos. ¿Y también podría subir?

No, señora, eso sería lo máximo.

Vale. Me lo han traído hasta aquí, ¿lo podrían revolcar a otro sitio?

Por supuesto, si me da una dirección se lo llevamos.

Vale. Estupendo.

¿Y no me costaría nada? La grúa sería 55

si no lo repara aquí serían 55 .

(Suspiro)

(Maquinaria)

¿Puedo sentarme?

Es un país libre.

¡Venga, siéntate! Y...

Te quito el café.

Ya está.

Dime cómo estás de verdad.

Sobrevivo.

¿Y ya está?

¿Y cuándo vas a dejar que me acerque?

¿Cuándo vamos...

vas a dejarme que te lleve a algún sitio?

Porque la última vez que... hablamos Hablaste tú.

Bueno, yo hablaba.

Tú me dijiste...

hiciste aquella afirmación: "que les den a los hombres".

Quería saber a qué te referías con eso.

¿Y tú qué crees? Bueno, supongo que...

lo decías pensando en alguien concreto.

No, no me refería a nadie en concreto.

¡A los hombres! ¿Por qué dices eso?

Cuando no ha habido... Es mi opinión.

Cada uno tiene su opinión. Sí.

Se basa en la experiencia. Pero es como si yo dijera...

es como si conociera a una buena persona

que quisiera conocerme y yo le dijera:

"que les den a las mujeres".

¿No te parece algo fuera de tono?

Sí, porque es una buena persona que quiere conocerte y le dices:

"que les den a las mujeres". Entonces, ¿no lo ves algo grosero?

A mí me parece... Sí, pero bueno, es tu opinión.

Sí, sí, es cierto. Sigues insistiendo.

Para ti qué significa "que les den a los hombres".

Pues... ¡Que te pires, coño!

Escucha.

Quiero saber una cosa. ¿Qué?

Espera.

A ti... ¿A que te gustan las bailarinas?

¿Te gustan las strippers? ¿Qué?

¿Cómo te llamas? ¿Que cómo me llamo?

¿Te gustan las strippers? Ahora...

¿Quieres que te haga un baile guarro?

No tienes que ponerte así. No tengo que ponerme de ningún modo.

No soy de esas personas. Entonces, ¿qué quieres?

Llevarte a algún sitio, nada más.

Con suerte, a algún sitio especial.

Si te apetece.

Te he dicho que me gustas ¿qué tiene de malo

que quiera conocerte si me gustas?

No tiene nada de malo pero, ¿y si a mí no me gustas?

Bueno, eso...

ya lo has dicho.

Tú decides.

¿Tienes hijos? Sí, tengo.

¿Cuántos? Tengo dos.

Qué bonito. ¿Y tú?

También. Vale.

Si eres un hombre que intenta conocer a una mujer,

de todas las preguntas,

no me esperaba que me preguntaras eso.

Yo no soy de esa clase.

Me parece que intentas conseguir lo que buscan todos.

No. Yo soy un tío muy trabajador.

Algo lo que sea por mis hijos para que no les falta de nada.

Para eso trabajo.

Solo quiero pasar un rato contigo.

Si tú me dejas, claro, en mi tiempo libre

o cuando tú tengas tiempo libre. No tengo tiempo libre.

¿Trabajas las 24 horas? Sí.

¿Toda la semana? Cuando libro, trabajo.

Bueno, lo entiendo, me dijiste que eras madre soltera

así que, lo entiendo,

pero lo único que te pido es ¿un par de horas?

¿Qué quieres hacer en un par de horas?

Pues dar una vuelta, ir al cine.

O cenar juntos.

Bueno, lo que sea. ¿Qué te gustaría?

Nada, irme a casa. Eres de las aburridas.

Si tú lo dices. No digo nada, estaba preguntándote.

Yo... No sé que...

Yo lo llamo ser responsable.

Ya, pero las personas responsables también tienen una vida.

Yo la tengo. Sí.

Yo tengo una vida.

Mi vida es trabajar y mis hijos.

No. Sí, venga.

Vamos.

No quiero. Calla y vámonos.

Sube la cabeza.

Tengo tu mochila. ¡Hala, vamos!

Yo no enciendo la tele cuando llego. ¡Menuda mierda!

Estoy harta de oírlo tengo un montón de clientes

que siempre están con: "¡Trump, Hillary, Trump, Hillary!".

¿De qué coño van?

Qué mierda. ¡Que les follen!

Solo quiero levantarme y saber que alguien dirige el país

si es que seguimos teniendo país. Lo espero.

No creo que...

Igual pasa como en la peli 'La noche de las bestias',

voy a cerrarlo todo con llave.

No sé qué quieren gobierne quien gobierne.

Porque lo que tenga que pasar, pasará, así que no...

Sí, claro, pasará. Justo.

Está hecho un verdadero desastre esa es mi opinión.

Me da exactamente igual quien vaya a gobernar.

Sí, es verdad.

Hay mucho que hacer no puedo esperar más.

Tengo que irme. Ya tendría que estar aquí.

¿Marisco o elsones?

Después podemos jugar al billar si quieres.

Me parece bien. ¿Quieres?

¿Qué tal el día?

Bien. Me alegro.

Así que...

¿Sabes jugar?

Voy a ir a por esa.

(Televisión de fondo)

¡Oh! Por poco.

¿Y tu hija, Robert? ¿Eh?

¿Cómo está? Muy bien.

¿Has hablado con ella?

Sí.

Intento hablar con ellos a diario aunque bueno...

Hablo cuando su madre me deja.

Ya sabes cómo sois las tías,

os gusta darnos caña, ser un poco vengativas.

Pero aparte de eso, va todo bien.

No culpes a las tías. ¿Por qué no?

Alguien tendrá la culpa.

Supongo.

¿Y tu hijo? Mi hijo está bien.

¿Sí? Está bien.

¿Ah, sí? Hum, hum.

¿Cuántos años tienes?

¿En serio?

¿Me sales con esas?

Bueno, quiero saberlo.

39.

¿Y tú?

Has sacado el tema.

Es una grosería preguntar la edad a una mujer.

¿Ah, sí? Una grosería.

Me has ofendido.

Así que las mujeres pueden preguntar la edad a los hombres,

pero no al revés.

¡Vamos!

Tengo curiosidad.

No voy a decírtelo.

¿No me lo dices?

(Música)

Muy bien. Déjame ver si lo acierto.

¡Venga! Si me equivoco, te...

Tengo toda la noche.

Voy a decir 32.

¿Me he acercado?

Si metes la siguiente, quizás te lo diga.

Vale. Trato hecho.

¡Cuidado!

No empieces.

¡Cuidado!

No hagas trampas, Robert.

¡Cállate!

Me lo has puesto fácil.

¿Qué haces la semana que viene?

(Bullicio)

(Televisión)

Desde la Segunda Guerra Mundial los gobiernos unificados

han sido la excepción pero esta noche podríamos tener otro.

Pero qué mensaje hay implícito, Trump no ha ganado aún

pero lo está haciendo mejor de lo que muchos pensaban

en bastantes Estados.

¿Qué mensaje saca de todo esto como republicano de toda la vida?

¿Cómo ha tenido éxito?

Salió a la calle, se enfrentó al establishment

y lo intentó todo.

Como te dije, mi última relación fue muy....

Bueno, no fue bien,

pero eso ya es pasado.

¿Qué quieres de mí?

Quiero conocerte.

Quiero ser tu amigo y...

algo más, quizá.

¿Puedo preguntarte algo?

¿Qué piensas de mí en realidad?

Sé sincera.

Porque la última vez me dijiste que yo era casi un acosador.

No sé pero fue algo... gracioso.

No pude quitármelo de la cabeza,

volviendo a casa.

Así que, en serio, ¿qué es lo que piensas de mí?

Creo que puede que seas un buen hombre

pero... una parte de mí piensa que todo es una pose

y que llevas aquí dos meses para ver si pillas.

No.

¡Schsss!

(Quejidos de la niña)

(Besos)

Vamos.

Duérmete.

A ver si vemos algún caimán.

Al bajar, siempre solemos ver alguno.

No quiero empezar a contar una historia

y que de pronto aparezca un caimán.

¿Y el caimán? No lo sé.

Aquí es donde lo he aprendido todo.

Mamá. ¿Sí?

¿Lo has vito?

¿La has hecho?

La razón por la que están como animales protegidos...

Mira. Estupendo.

Esta se llama serpiente de agua marrón.

Serpiente marrón. Eso ha dicho.

Mamá.

¿Me das tu juguete?

¿Puedo jugar? Es un robot.

¿Un robot? Da las buenas noches.

Quiero acabar el zumo. Muy bien, acábatelo.

¿Puedo jugar con tu robot mientras bebes?

Sí. Qué bien.

¿Y qué hace? ¿Dice algo? No.

¿No habla? ¡Vaya!

¿Y qué hace?

Se le acabaron las pilas. ¡Ah!

Yo te las compro, ¿vale?

No soy como los demás.

Y cómo lo sé.

¿Cómo lo sabes?

Tal vez si me dieras tiempo para demostrarte

la clase de hombre que soy podrías saberlo.

Pero creo que desconfías de mí.

Y no es de mí de quien deberías desconfiar.

¿Entiendes lo que digo?

¿Por qué voy a confiar en ti? Has venido a esta casa para...

Para tener una relación con mi madre y yo no...

Es una mujer preciosa ¿por qué no iba a querer hacerlo?

Está claro.

¿Qué quieres exactamente de mi madre?

Regina.

¿Vamos a estar hablando de lo mismo toda la noche?

Sí, porque quiero saber

con qué tipo de hombre está tratando mi madre.

¡Listos y...!

(Redoble de tambor)

¡Listos!

(Himno)

(MEGAFONÍA) El encuentro va a comenzar en unos minutos.

(Bullicio)

MEGAFONÍA: Vayan ocupando sus localidades.

¡Vamos, vamos, vamos!

¡No os descoloquéis!

(MEGAFONÍA): En unos instantes se reanudará el encuentro.

(Música)

"Andrew, ¿cómo estás?".

"Espero que estés bien y que seas un joven de provecho".

"Yo estoy bien".

"Pienso en escribirte a menudo pero no sé cómo hacerlo,

porque eres muy joven".

"Sé que eres muy inteligente

pero creo que debo simplificar las cosas

hasta que tengas la edad suficiente

para entender lo que necesito que sepas".

"Leo muchos libros e intento aprender todo lo que puedo".

"La educación es una de las pocas cosas

que nadie puede arrebatarnos".

"Por eso es tan importante que te apliques en el instituto".

"Miro tus fotos continuamente, ¿por qué sales tan serio?".

"Las fotos son para toda la vida".

"Deberías sonreír más".

"Aquí paso mucho tiempo serio

pero siempre hay momentos y razones para sonreír".

"La situación y el entorno son los que hacen

que esté casi siempre serio".

"No es así como quiero estar, lejos de ti".

"Pero tengo que jugar las cartas que me ha dado la vida".

"En cuanto a lo de no verme o no saber de mí, más a menudo,

quizá algún día pueda responder a esa pregunta".

"Tú mismo".

"Yo haré cuanto esté en mi mano

para ser una buena influencia en tu vida

durante los próximos 7 años y medio y en adelante".

"Desde aquí dentro no puedo hacer mucho

para ponerme en contacto contigo".

"Solo escribirte".

"Si te llegan las cartas y los libros que te mando,

quiero que te sientes tranquilo y que los leas".

"No hago esto para matar el tiempo lo hago porque es mi responsabilidad

como padre y hombre negro

para hacer que tu mente siga el camino correcto".

"¿Qué asignatura te gusta menos del instituto?".

"La mía era Ciencias porque era difícil desde el principio".

"Todo se basaba en experimentos y había que formular hipótesis

y buscar soluciones".

"Aquello me volvía loco".

"No podía sentarme y pararme a pensarlo".

"Quizás sientas lo mismo cuando empecemos a conocernos".

"Iremos poco a poco".

"He intentado mantener el contacto durante los últimos años

pero Regina no ayuda".

"Dile a tu madre que quieres escribirme".

"Siéntate y escríbeme".

"Cuéntame cómo estás".

"Hay muchas cosas que quiero enviarte".

"Te quiero, hijo".

"Cuídate. Papá".

Hasta luego.

Que paséis buena tarde. Tú también.

Hasta mañana. Adiós.

Tiene hambre, quiere comer.

¿Quieres que coma? Sí.

Dale de comer.

Es igual que mi bebé.

Tiene un chupete, mira.

¿Le has hecho el dibujo a mamá? Sí.

¡Eso es!

Pero yo, ¿qué te he hecho? Si ni siquiera te conozco.

¿Estás bien? ¿Eh?

Estoy bien.

Si tienes hambre, hay unos perritos calientes.

Oye, ¿por qué os peleasteis mi madre y tú anoche?

No nos peleamos.

Tuvimos una discusión, nada más.

Pues a mí me sonó a una bronca de las gordas.

No, para nada.

No le pegué a tu madre.

Estuvimos hablando un poco.

Dijo sus cosas y yo las mías y lo dejamos estar.

¿Sabes? Como hacemos los adultos.

Que no vuelva a pasar.

¿A qué viene eso?

Te estoy hablando.

¿Me dejas así?

Ese es tu problema.

Le diré a tu madre que hable contigo No pienso decirte nada.

No me gusta despertar a mis hijos

por discutir contigo, ni con otro hombre.

¡Ni de coña!

No están acostumbrados, yo tampoco, así que vamos a resolverlo ahora.

Estás a tiempo de echarte atrás.

Has elegido esto pero veo que no puedes con ello.

¿He dicho algo de eso? Es lo que has dicho.

Que si Andrew esto Andrew lo otro.

No quiero que me cuentes tus problemas, pero necesito...

Lo que quiero saber es ¿qué coño vas a traer a esta casa?

A la casa en la que vives.

A la cama que compartes conmigo, los dos compartimos el mismo aire.

Eso quiero saber.

El resto de tu mierda, me da lo mismo.

Solo quiero que entiendas

que te quiero.

La pelea de anoche, fue anoche. Lo fue.

Dejémoslo estar.

Pero es algo que no quiero que vuelva a repetirse.

No se repetirá.

¿Y cómo lo sabes?

Voy a hacerlo por los niños.

Confía en mí.

Por favor.

Entonces, tú le dices, sé que me quieres.

Por qué no dicen: "eh, somos pareja".

No pueden, están en una especie de juego social primitivo, ¿verdad?

Gracias.

Este te quedará muy bien.

Deséame suerte. -Vamos, ánimo.

Gracias.

Vale. Bien.

"Los labios que deben usar en su plegaria".

"Oh, santa amada, dejad que hagan los labios

lo que las manos hacen o rezan desesperados".

"Los santos no se apiadan aunque accedan a las plegarias".

"Quiero recoger el fruto de mis plegaria

y por vuestros labios queden los míos,

libres de pecado".

"Ahora tienen mis labios el pecado de los vuestros".

"¿De mis labios? Qué ofensa tan deliciosa".

"Devolvedme mi pecado".

"Besáis con maestría".

(Aplausos)

¿Qué pensáis de esta historia de amor?

Me gustaría verla.

No, en serio, ¿os emociona? ¿O no os dice nada?

Te sientes como si te apuñalaran. -Creo que tienen mucha química.

No sé. -¿En serio?

No, no lo sé.

Va a hacer trampa.

¿Qué quiere de mí?

Estoy harto de que las tías me llamen.

No paran. -Vamos, no fastidies.

¿Te mandan mensajes? -No, me llama.

No para de darme por el culo.

Joder.

No lo descartes, juega. -¡Claro que sí!

¿Qué llevas?

Plántate.

Vamos, juega. -No hagas trampas.

No lleva nada.

Qué paliza.

(Música)

¿De quién es? -De Stefanie.

¡Venga, tío!

¡Toma!

¡Coge el balón de una puta vez!

¡Eh, tío, mira antes de pasar!

¡Cúbrele, joder!

¡Cuidado!

(Soplidos)

¿Lo hacemos juntos?

¿Eh? Sí.

Vamos a hacerlos juntos. Siéntate.

Vamos.

(Soplidos)

¿Quieres comer un poco? Sí.

Yo te enseño.

Lo coges así y lo muerdes.

Quiero ese trozo. ¿Quieres el pequeño?

Sí. ¿Por qué el pequeño?

Porque... Y ahora sopla.

Sopla.

Déjame a mí.

Toma.

Mira si está caliente primero.

Muy bien.

Tienes que soplarlos todos.

Sóplalos.

¿Te gusta?

Hum, hum.

Se llama "Gélido mundo".

¿Quieres oírlo? Sí.

Gélido mundo.

Porque es un mundo muy frío para un chico.

"Este gélido mundo te masticará y te escupirá.

Si debes creer en algo créetelo sin una duda.

Si la miras desde abajo la cima está muy lejos.

Vas dando pasos un día tras otro.

No hay más remedio que hacerlo a tu manera.

Cuanto más alto subes más temes a la altura

te da miedo mirar hacia abajo así que sigues.

Aunque hallarás obstáculos a su debido tiempo

sigue adelante con la cabeza alta y no llores.

La edad le pesará a tu alma

pero nunca serás muy mayor para la meta.

El engaño acecha en cada esquina pero si estás decidido, aprenderás.

La vista al frente pertrechado y centrado,

listo para asombrar a quien te observe".

¿Te gusta?

Pues...

Vamos a inventarnos algo. Lo intento.

Empezaré yo.

Arraigada en la oscuridad de mi piel

hay un poco de canela y otro poco de...

Franela.

(Risas)

Estaba pensando lo mismo que tú.

Canela y franela, ¿qué significa?

Pues no lo sé. Me has matado.

Déjame.

Estaba pensando lo mismo pero cuando lo has dicho...

Es que no tiene ningún sentido.

No, tal vez no.

Tengo que pensarlo.

Yo creo que deberías intentarlo y volver a estudiar.

No. Trabajo todo el día.

¿Te ayudo? No, gracias.

Ya tengo bastante ayuda.

Lo he encontrado.

¿Lo has encontrado? Sí.

Menos mal que no te llamé.

¿Han vuelto a traerlo? Vamos.

¡Cariño! ¿Y Andrew?

No lo sé.

¿Puedo? Sube.

¿No te ayudo? Ya tengo ayuda.

Échate hacia atrás. De pie.

¿Qué ayuda tienes? La que tengo aquí.

Está todo por el suelo. ¡Todo!

¿Por qué no les has dicho a Andrew que limpie?

Puede hacerlo él. Yo quiero probarlo.

¿Y si las leyes son injustas?

¿Y si favorecen a un grupo poderoso en detrimento de otro?

Buena pregunta.

Eso significaría que no sois libres

que existe una ley ilegítima que hay que cambiar

y podéis llevarlo al extremo como ellos

y afirmar que todo el sistema es injusto.

¿Estás bien?

Sí, bien.

Es que no tengo hambre.

¿Qué te pasa?

Nada.

No es nada importante.

(Timbre)

Hay que irse.

Bueno, ya sé que no somos amigos y que me he plantado aquí

pero si necesitas hablar con un...

Aquí me... tienes.

Pongo el cronómetro.

Tío, eso es trampa.

No vale doblar la muñeca.

Y qué culpa tengo yo de que tengas el brazo tan corto.

¿Puedo dejarle la solicitud aquí? Claro, yo me la quedo.

Gracias.

A usted.

(Televisión)

Buenos días.

Tienes dos me ha parecido ver.

Vale.

¿De qué edades?

14 y 3.

Estoy...

intentando pensarlo muy bien.

Ya.

Verás, al enterarse de que están embarazadas

todas piensan: "No es un buen momento

ni buen lugar, ni buen nada".

Es un cambio enorme en la vida.

Cada persona toma sus decisiones.

La decisión solo te compete a ti.

¿Vale?

Sí.

(Suspiro)

¿Estás pensando en tenerlo o...?

¿O qué?

No sé, yo solo,

solo quiero saber lo que vamos a hacer.

Esto...

No vuelvas a preguntarme eso.

No te enfades, cariño. Yo...

Pues no me enfades, irrumpes en mi vida

y me preguntas si voy a tenerlo. No sé qué voy a hacer.

Es una pena que lo consideres una opción.

No, yo no lo considero una opción, solo te pregunto.

Para saber qué tengo que hacer.

Eso intento decir.

¿Y qué pasa si decido no tenerlo? ¿Qué harás?

¿De qué hablas?

Seguiré aquí.

Seguiré tanto si lo tienes como si no.

Venga, tío, no cuentes trolas.

(Bullicio)

¿Nos estuviste espiando mientras lo hablábamos?

¿Vas a tenerlo? Mira, chaval...

No, no. Espera un poco.

No quiero oír esto. Para empezar...

¿Qué cojones haces preguntándole esa gilipollez?

No seas agresivo, cálmate. ¿Cómo le preguntas eso?

No te pongas agresivo. En serio, me tienes hasta los huevos

¡Deja ya a mi hijo! ¡Hasta los huevos!

¡Ya vale! ¿Me vas a sacar una navaja?

Sí, te voy a sacar una navaja. Estate quieto, hazme caso.

¿Me va a rajar? ¡Hazlo! Vete, por favor.

¿Irme adónde? ¡Vete de una puta vez!

Quiero ver de qué es capaz con esa navaja de mierda.

¡Vete! ¡Fuera!

¡Lárgate! ¿Me vas a rajar con eso?

¿De dónde coño la has sacado? Voy a matarte.

¡Vete! ¿Sabes qué?

No voy a aguantar a este mierda.

No tengo por qué aguantar esto.

¿De dónde coño ha salido? ¡Dame esa mierda!

¡He dicho que me la des!

¡Dame la puta navaja!

Si no tuvieras esa puta navaja en la mano, te molería a palos.

¡Largo de aquí!

No tienes que preocuparte no pienso volver.

Pero cómo vas a cuidar del bebé.

Será mejor que decidas qué vas a hacer.

¿Ahora? Está decidido. ¡Me estás echando!

Está decidido, ya lo hemos hablado.

Si no puedes aguantarlo y está claro que no,

¿de qué coño vas a hacerte cargo tú? Le defenderás hasta el final.

Por eso sé que no va a cambiar. Seguirá con la misma mierda.

Ahora voy a ser yo la que te está mintiendo.

Por el simple hecho de que sigues malcriándolo.

No lo malcrío, estoy... Te vas a quedar sola.

No lo malcrío, estoy intentando hacer de él

un puñetero hombre de verdad. Ninguno va a querer estar contigo.

Pero tú no me ayudas en absoluto. Ningún tío querrá estar contigo.

Tú no me ayudas en absoluto porque si no te habrías calmado

para que pudiéramos tener una conversación.

Yo tengo que calmarme pero tu hijo puede atacarme.

Al menos yo intenté hablar con él. Eres...

(Trinos)

(Ruido de navaja)

¿Eres gilipollas?

Podrías haber matado a alguien.

He estado buscándote toda la puta noche

y debería estar trabajando.

¿Qué quieres?

¿De qué hablas? ¿Que qué coño quieres de mí?

Robert se ha ido y llevas una navaja

¿Qué coño quieres, Andrew?

¿Yo? Nada. ¿No quieres nada?

Es tu vida la que estás jodiendo no la mía.

Estoy aquí y a tu lado. ¡Tienes que sentar esa cabeza!

Toda la noche por ahí. ¡Tú no pagas las facturas!

¡Ve a tu cuarto! ¡Joder!

No dije que lo hicieras. ¡Cierra la boca!

Y no vuelvas abrirla.

¡Ve a tu cuarto!

Qué buena era la mierda de ayer, estaba que te cagas.

Me quedé dormido en el bus, me quedé frito.

¿Qué dices, amor mío?

¿Soy una montaña?

¿Una montaña?

No puedes escalarme.

(Risas)

Cómo ha bajado la temperatura.

¿Te interesa? ¿Vas a probar el trabajo?

Tengo que hacerlo, lo necesito.

Tengo que cambiar de curro. Ya.

(Timbre)

¿Es ese que viene? -Sí, ese.

Hola, hermano. Tranquilo, tranquilo.

Ven aquí.

Tenemos que hablar contigo.

Síguenos.

¿De qué...?

Tío, no vuelvas a hacerlo, la próxima vez será peor.

¡Que os den! ¡Uuuh!

¿Le rompo las piernas? Yo me encargo de esos cabrones, tío.

¡Joder!

(MEGAFONÍA): Vamos a comenzar. Todo el mundo atento.

Seguid las indicaciones.

Soy trabajadora, tengo que pagar muchas facturas.

Me adapto bien y quiero trabajar.

Hay muchas cosas que hacer.

¿Qué traes ahí? Un curriculum.

Ah, vale, creo que me lo enviaste por email.

Sí, pero quería asegurarme. Está muy bien, te lo agradezco.

Dices que tienes dos hijos y eres madre soltera.

¿Qué turnos son los que sueles hacer? Hago mañanas y tardes.

Mañanas y tardes.

Aquí te ofrecemos un puesto de supervisora con turnos rotativos.

Rotan de noches a fines de semana y algunas mañanas.

No podría prometerte nada pero intentaríamos solucionar

lo de tu disponibilidad. Vale.

¿De acuerdo? De acuerdo.

Bien, muy bien.

Dejando tu vida personal háblame de tu formación académica.

Acabé el instituto y empecé en la universidad

pero no terminé.

Vale.

Y he estado trabajando desde entonces.

¿Y a qué colegio fuiste? Al Lifle.

No está mal, no está mal.

Está al lado del TCC si no me equivoco. Muy bien.

De acuerdo.

Muy bien. ¡Eso es!

Así. Muy bien.

Gracias. De nada.

Y me marcho ya.

No está aquí.

¡Estás aquí!

Ahora te toca a ti.

Tienes que encontrarme, cierra los ojos y cuenta hasta 5.

1. Sin trampas.

2,

2, 3, 4

5.

¡Voy a buscarte! Mamá.

(Risas)

Me has pillado vamos a jugar una vez más.

Una vez más.

1.

No. ¿Por qué no?

Ahí no te encontraría es muy grande.

Vamos. 1, 2...

No repitas el escondite, ¿vas a esconderte en el mismo sitio?

1, 2

3...¡5!

Quería que te calmases. A mí también me estresó la situación

Te pedí que te fueses,

hasta que pudiéramos arreglarlo.

¿Y eso qué significa? Es lo que quiero saber.

¿Para qué...

has venido?

Para verte.

Dijiste que nos diéramos un tiempo.

Sí, lo dije. ¿Pero cuánto hace?

Vale, no importa porque no debería ni haber venido.

Solo te digo que he seguido tu consejo.

Si tienes algo que decirme por favor, hazlo.

No tengo nada que decirte solo que ahora me encuentro muy bien

Vale.

Estoy bebiendo menos y...

Bueno, estoy...

Intento ser feliz

Si ese es el problema... No me importa venir a tu casa.

He venido a verte. Tú...

Si no quieres hablar conmigo, me voy.

Pero no me dices para qué has venido en realidad.

Lo he dicho, para arreglar la relación.

No marees la perdiz.

Por favor, si no es lo que quieres, dímelo.

No va a funcionar, ya lo sabes.

Mira toda la mierda que ha pasado.

En serio.

Nos peleamos por tu... por tu hijo.

Me dejaste tirado por tu hijo. Te cabreaste.

No lograba calmarte. No, no, no.

Dime lo que quieras.

Dime cómo te sientes, si quieres pero sabes por qué te eché.

No tenía dónde coño ir. ¿Se te ocurrió pensarlo?

No hables mal, por favor, porque yo también sé decir tacos.

Si empiezas, yo también puedo seguir.

¿Que no funcionará? Vale.

Y ahora, ¿qué?

¿Qué harás con el bebé? ¿Te importa?

Te pregunto. ¿Te importa?

A tomar por culo.

¿No quieres decírmelo? Pues no me lo digas.

Así es, eso mismo te digo yo.

(Música)

(Teléfono)

El teléfono. Tráemelo.

Toma.

¡Oh!

Ten.

Me da igual dónde comas, siéntate donde quieras.

(Programa de televisión)

Eh, tronco, ¿vienes con un amiguito? -Ven, te queremos decir una cosa.

¿Qué estás diciendo? -Te vamos a dar de hostias.

¿Adónde vais, tíos?

¡Venga, dale, dale fuerte!

Estará en reanimación unos 30 minutos.

Antes de irse, debe ir al baño para ver cómo va el sangrado.

Si la compresa está muy empapada o si aumenta los calambres,

díganoslo antes de irse para que se lo digamos al médico.

Vale.

En las próximas dos semanas siga las instrucciones,

nada de relaciones sexuales ni tampones, solo compresas.

Tómese la temperatura durante una semana.

Si tiene más de 38 durante más de cuatro horas,

podría haber infección, en ese caso, llámenos de inmediato

y controle el sangrado.

¿Tiene alguna pregunta?

Voy a buscar al médico le hará una ecografía.

Si decide someterse al procedimiento le daremos segunda cita.

Vale.

Hubo malentendido entre mi hijo y yo.

No volverá a ocurrir. De acuerdo.

No quería...

Lo que tienes que hacer es centrarte de una puta vez

y dedicarte a las cosas de tu edad. Estoy centrado.

¡Centrado por los cojones!

Eres igualito que tu padre y no me hables

como si yo fuera una madre irresponsable.

¡Joder, cuántas veces...! ¡Vigila esa boca! No me hables así.

Yo solo te pregunto cuántas veces te han echado de un trabajo.

¿Eso importa? Sigo adelante.

Eso sí. Sí.

¿Cuántas veces nos hemos cambiado de casa?

En ninguna funcionaba la electricidad.

Te he dicho que vigiles ese tonito conmigo.

No te lo he dicho, ¿no? ¡Largo de mi casa!

Eres un puto maleducado de mierda. Igualito que tu padre.

De tal palo, tal... ¡Que te largues!

(Trinos)

Esa también.

¡Uuuuh!

¡Cuidado! -¿Qué haces?

Casi me da en la nariz.

(Risas)

Ven aquí.

Espera, ahora vuelvo.

Eh, tío qué haces.

Vale.

¿Eres de por aquí?

¿No?

Vale.

Verás...

Es un parque privado.

¿Puedes estar aquí?

¿Es un sí o un no?

Oye, tío, te estoy hablando.

¿Estás bien?

Estás empezando a ponerme nervioso quedándote callado.

En este parque juegan mis hijos.

Vale, pues...

¿Tendré que llamar a la policía?

-Ve al final de la calle, hay otro parque allí.

Te lo he advertido. ¡Vamos!

Chaval, ¿no me oyes? ¡Te he dicho que te vayas!

¡Levántate de ahí y lárgate de aquí!

¿O qué?

Estate quieto y piensa lo que estás haciendo.

-Guarda eso, por favor.

No queremos problemas. solo queríamos decirte

que no deberías estar aquí.

(Llanto del niño)

(Sirena de la policía)

(Trinos)

(Trinos)

Saca las manos de los bolsillos.

Eh, no te muevas, no tienes por qué salir herido.

¡Saca las manos de los bolsillos!

¡Obedece! -¡Alto!

No tienes que salir herido.

Ponte rodillas.

Saca las manos de los bolsillos.

¡De rodillas! ¡Despacio!

Espósalo. -Pon las manos en alto.

Sobre la cabeza, entrelazadas.

Quiero ver a mi hijo. Entiendo su frustración...

Si no, no se quedaría ahí diciendo que no puede verlo.

¡No quiero oír eso! La entiendo.

Quiero verla coger ese teléfono deme el número, yo llamo.

Tiene ahí toda la información debe ir al Juzgado

solo puedo decirle que vaya mañana a la sala 3 del Juzgado, a las 9.

La jueza Longut llevará el caso. No puedo ir al Juzgado.

No puedo esperar tanto, ¿ha hablado con alguien?

No puede hacerlo si no hay un tutor.

Solo quiero llamar, ya lo han fichado.

¿Está herido, está herido?

Cuando vaya mañana al Juzgado sabrá qué ha pasado.

¿Está herido? ¿Está bien? Sí, pero tendrá que esperar a mañana.

Tiene la palabra.

Señoría, la Fiscalía pide al tribunal que detenga a este joven

está en libertad vigilada por robar dentro de los coches.

Ahora vuelve con un delito grave se le acusa de esgrimir una navaja

ante una mujer y su marido y la mujer está embarazada.

El señor Johnson ya ha estado en este Juzgado

y ahora ha vuelto.

La Fiscalía pide que sea detenido.

Es un peligro para la sociedad.

Señora Fenlon.

Señoría, no ponemos en duda los 12 puntos que le dan autoridad

para detener a este joven sin embargo,

está a punto de cumplir la mayoría de edad

y tiene pocos antecedentes y mucho apoyo en casa.

Sé que su madre desea que vuelva a casa

y que se asegurará de que obedezca las normas que dicte el tribunal.

Si lo ponen bajo arresto domiciliario con un dispositivo de seguimiento,

se asegurará de que acate las normas y alertará a las autoridades

en caso de que las infrinja.

Se acerca la Navidad y a la familia le gustaría

que estuviera en casa.

La madre quiere decir unas palabras.

-Señora Williams.

Buenos días, señora jueza.

Quiero mucho a mi hijo

por eso le pido que lo mande a casa.

Acataré todas las normas y las disposiciones

que usted dicte.

Ha sido un año duro para él y le he dicho algunas cosas

de las que me arrepiento y me gustaría pedirle perdón.

Pero si lo manda usted a casa estaré allí ayudándole.

-Señor Troley.

-Señoría, entiendo que su madre le quiera

y que el joven tenga problemas pero su conducta va a peor.

Sé que la Navidad se acerca pero también se acerca

para las víctimas del caso.

El Sr. Johnson escogió su camino y hay que privarle de la libertad.

-¿Quiere añadir algo? -No, señoría.

-Señora William, estoy de acuerdo con la Fiscalía

la conducta del Sr. Johnson está empeorando.

Al principio eran delitos contra la propiedad

y ahora contra las personas.

Considero que el tribunal no debe dejarlo en libertad.

Siento que coincida con la Navidad pero así son las cosas.

Permanecerá detenido 21 días.

Señora secretaria, ¿me dice la fecha?

-La lectura de cargos será el 19 de diciembre

y el juicio el 28 de diciembre a las 9.

-De acuerdo.

¿Cómo se llama su abogada?

¿Y cómo se llama el menor?

Me temo que cabe la posibilidad de que se planteen

transferir a su hijo.

Significaría que enviarían el caso al tribunal de adultos.

No tiene por qué ser así porque podrían pedirle 5 años

aunque no tiene por qué pasar pero no nos interesa

que lo transfieran al tribunal de adultos

así que, eso es lo que más preocupa ahora mismo.

Hay que volver al tribunal el 29.

Allí podremos hablar de posibles defensas

y de si Andrew quiere ir a juicio.

Y me reuniré formalmente con la Fiscalía del Estado

para hablar del caso y ver si tienen una oferta a considerar

ya imagino que ahora mismo cree que no debería aceptar una oferta.

Sí.

Pero...

Al menos deberíamos tener esa opción.

Si deciden transferir el caso no habrá nada que hacer,

no podremos pararlo, así que, esperemos que eso no ocurra.

Sabemos que los designios del Señor son inescrutables.

Ya os dicho que no es un Dios tradicional

pero hay cosas que el Señor no quiere que carguéis

y que quiere

que superéis por Él.

En cuanto a vuestros problemas la gente rumoreará sobre ellos

pero Él quiere que los superéis.

Queréis que la gente los olvide y que nadie se acuerde de ellos

pero hay cosas que sí que quiere que aprendáis.

(Música)

(Timbre)

No tendrá una copia de sus cargos tal vez.

Le traeré una copia del informe policial.

Hay que irse. ¿Por qué?

Estoy jugando. ¡Vamos!

Venga.

No le habíamos visto por aquí.

Le hicimos varias preguntas y nos sacó la navaja, así que...

Me es incómodo hablar de esto.

Si estoy importunándola, me marcharé

La cuestión es que puede que transfieran a mi hijo

y lo juzguen como si fuera un adulto

Si quiere que me vaya, me voy,

lo último que quiero es causarle molestias,

solo quería encontrar algún alivio para poder dormir

y averiguar qué paso en realidad con mi hijo.

Su hijo no contestaba y no creo que sea correcto

que venga a un parque con una navaja.

Yo solo quería proteger a mi familia.

No sabía lo de la navaja.

Tuvo que pasar algo para que él la sacara

y es lo que intento averiguar, qué pasó.

Verá, siento mucho lo que ha pasado.

No me siento cómoda hablando del tema.

Vale. Quería decirle que nunca les habría hecho daño

ni a sus hijos, ni a su marido.

Arriba.

¿No te he dicho que bajes de ahí?

(Bullicio)

¿Dicen que mi hijo fue a un parque para amenazar con navaja a la gente?

No, su hijo fue a un parque se le acercó gente

que no le hizo nada y decidió amenazarlos con una navaja.

¿Cómo saben que no querían hacerle nada?

Por el testimonio de su hijo y el de los demás

en el lugar donde sucedieron los hechos.

Y cuando les dio ese testimonio, ¿había algún adulto, algún abogado?

En ese momento no hace falta que hubiera un adulto o un abogado.

Si es un niño, debe haber un abogado o un adulto.

Conforme a la ley del Estado,

no es necesario que los padres estén presentes.

Deberían haberle puesto un abogado. Es mi hijo.

Pero este no es lugar ni el momento adecuado

para hablar de este tema. Jamás es un buen momento

para hablar del hijo de nadie con las fuerzas del orden.

Solo quiero que mi hijo vuelva a casa.

# Estrellita,

# dónde estás.

# Me pregunto

# qué serás #.

Hola, Andrew. Sí.

Vamos a repasar lo que hemos hablado antes.

Tenemos un acuerdo.

No te juzgarán como adulto si te declaras culpable

y vas a un programa de prevención de conducta de riesgo.

El programa que nos proponen dura entre 9 y 12 meses.

Cuando terminases el programa seguirías bajo supervisión

durante un tiempo de 4 a 6 meses.

Pero puede alargarse hasta que cumplas los 21 años

si no demuestras buena conducta. ¿Entiendes esta parte?

Sí, la entiendo. Vale. ¿Vas a querer hacerlo?

Sí. Muy bien.

Tu madre, ¿entiende que es lo que tiene que hacer Andrew?

¿Está de acuerdo?

¿Cree que la declaración de culpabilidad

es lo mejor para usted? Sí.

Acepto la declaración y dicto la siguiente sentencia.

Será declarado delincuente juvenil

e ingresará en un centro de prevención de conductas de riesgo

a eso le seguirá la libertad condicional.

Van a tomarle muestras de ADN.

En este caso, renunciaremos al informe previo del menor.

Todos los cargos van a ejecutarse paralelamente.

Ahora le remito al Departamento de Justicia de Menores.

¿La Fiscalía quiere decir algo? -No, señoría.

¿Y la defensa? -¿Hay fecha de revisión?

Sí. ¿Secretaria? -El 11 de enero a las 9 de la mañana.

Gracias. Muy bien.

Se le transfiere al Departamento de Justicia de Menores.

Suerte, señor Johnson.

(Llaves)

(Abren la puerta)

(Gorjeos de un bebé)

Ya voy.

(Quejidos del bebé)

Ya está. ¡Schsss!

¿Estás bien?

¿Seguro que estás bien?

Necesito saber que estás bien.

Ya está.

"Ahora tienes un hermano pequeño del que serás su referente.

Espero que vuelvas a casa, hijo,

para que puedas quererle, cuidarle,

y darle tanto amor como le das a Nisi.

Tu nuevo hermano me recuerda a ti

y las esperanzas que tenía puestas en ti de pequeño

pero con los años,

todo eso desaparece y la rabia lo reemplaza.

Lo siento, hijo.

Cuando vuelvas, te ayudaré a sobreponerte

y a salir adelante.

Tengo fe en ti.

Hasta que vuelvas, te echaremos de menos.

Te quiere, mamá".

Iba a mandártela

pero cuando encontraba el valor lo perdía.

Significa...

mucho.

Ya estás en casa ahora solo quiero

que te quedes aquí.

Cuenta conmigo para todo.

Si necesitas ayuda, pídemela.

No dejes que las cosas vayan empeorando hasta explotar.

No es bueno.

No es bueno.

Te quiero, mamá.

Yo también, amor.

Quiero que te quedes en casa.

Que estés seguro.

¿Necesitas algo?

Quítese el reloj y los zapatos

y póngalos en la bandeja.

Déjelo ahí.

¿Cuándo nos vamos? -Sí, vale.

Calla, calla.

Venga aquí.

Quítese los zapatos.

Levántese.

Bien, déjelo ahí.

Dese la vuelta.

(Llanto de un niño)

¡Vamos, calla, calla!

Dese la vuelta.

Abra los brazos.

Puede pasar.

¿Vamos a verle?

Claro que vamos a verle.

No, mejor la semana que viene.

Su visita es sin contacto físico.

Está a punto de llegar.

Una vez dentro busca un sitio libre.

Los niños no han podido venir hoy pero te mandan un beso.

Ya sé que está deseando verlos el próximo día me acompañarán.

Ayer estuvimos viendo a tu madre sigue con sus achaques de siempre.

No puede andar mucho.

-Te mandan muchos recuerdos.

Está preparando una fiesta para cuando salgas.

Nos sabes las ganas que tengo de que llegue ese día.

Ya queda menos.

Anímate.

-La semana que viene no voy a poder venir.

Vendrá tu hermano.

Bueno, eso ahora mismo...

Lo importante es que el tiempo vaya pasando

y tú te encuentres con mucha fuerza.

¡Sí!

(Risas)

-Tengo muchas ganas de daros un abrazo.

Ya llegará el día.

Eso es lo más importante saber que estáis bien.

Lo demás me da igual.

-La semana que viene me gustaría que viniesen a los niños.

(Chirrido de puerta)

Subtitulación realizada por Paloma Masa Barroso.

Somos cine - La vida y nada más - Ver ahora

Andrew, un adolescente afro-americano, anhela encontrar su sitio en la Norteamérica actual. Con su madre, Regina, quien a su vez desea encontrar algo más en su vida que ocuparse de sus hijos, Andrew se verá forzado a sufrir la presión de las responsabilidades familiares. Además, su búsqueda por comunicarse con su ausente padre le llevará a tomar un peligroso camino.

Embarazados (2016)

Reparto: Paco León, Alexandra Jiménez

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Embarazados - Ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Recibido al menos un mensaje diario

de alguna chica pidiéndome que le deje embarazada.

A mí me han escrito hasta un par de gemelas

ofreciéndoseme para un trío. ¿De verdad?

Sí. Es muy fuerte.

Me mandan unos tuits tan fuertes que no me atrevo ni a retuitearlos.

Yo creo que muchas veces no me atrevo ni retuitear las fotos.

Una y nos vamos.

Chao.

Lo ideal es menos de 25, 26, 27 como mucho.

Más de 30 ya es peligroso. Más de 35 es un suicidio.

Las de más de 35 no te ven como un ser humano.

Para ellas eres solo un depósito de semen.

En serio.

Están absolutamente emisión túnel en sus cabezas,

todo el rato se repite el mismo mantra.

El tiempo se acaba, el tiempo se acaba.

Es verdad... ¿Ves a esas tías de ahí?

Ahora mismo vamos tú y yo, las convencemos de que somos heteros,

de que hemos acabado el bachillerato

y de que las drogas no nos han dejado secuelas,

y las tenemos con las bragas bajadas en menos de una hora.

Te lo garantizo. Vamos, venga.

Que no, hombre, que no. ¿Tú estás loco?

¿No has oído lo que te acabo de decir?

Esas te comen vivo.

Acabas empujando un carrito de gemelos en menos que canta un gallo.

Tú lo que necesitas para solucionar lo tuyo

es una de 25 para que puedas follar hasta que se te salten las lágrimas.

¿Esa soy yo? Sí.

Oye, esto se está amuermando. Vámonos, ¿no?

Tienes razón.

Bueno, hasta mañana. Hasta luego.

¡25!

Todo llega.

¿Tú crees?

¿Premenopausia?

No te asustes, suena peor de lo que es.

Básicamente, tu cuerpo ha interpretado que ya no ibas

a querer hijos y ha enviado una orden a tu sistema reproductivo

de autodestruirse. Dios mío.

Pero si solo tengo 37.

Una mujer de más de 35 tiene la mitad de posibilidades

de quedarse embarazada que una de 20.

Así que, reproductivamente, sí, eres casi una anciana.

Ha dicho una anciana.

Pero, como suele ser habitual,

no eres la única que va a necesitar ayuda.

Porque Francisco... Fran, Fran. Que soy estéril...

Bueno, no del todo.

Tienes lo que se llama un semen de baja calidad.

Pocos espermatozoides con poca movilidad

y muchos de ellos con malformaciones.

Sí, pocos, vagos y anormales. Eso es.

Pero no os preocupéis.

Cada día veo parejas como vosotros y, de verdad,

que la in-vitro da muy buen resultado.

Tendríais que empezar a medicaros.

La medicación son hormonas, ¿no? Efectivamente, ¿por qué?

Porque he oído que afectan mucho a algunas mujeres en lo emocional.

Todas las mujeres estáis locas.

Las hormonas solo lo acentúan un poco.

Te despistas 15 años de nada y ya estás premenopáusica.

Pocos, vagos y anormales. Qué guay.

Bueno, mira, lo mismo decían de los hippies

y cambiaron el curso de la historia, ¿no?

No, Fran. Llevamos un año intentándolo.

Teníamos que haber venido antes.

Además, ya has oído al médico. Somos ancianos.

Hay que pensarlo bien, ¿eh?

La in-vitro es muy dura. Hay que estar 100 % convencido.

¿Perdona?

¿Cómo sabes tú tanto de la in-vitro?

Porque he visto un documental en YouTube.

Sale una pareja a la que la in-vitro les había destrozado la vida.

¿Ah, sí?

La chica se había metido en una secta.

Había un gurú que había convencido a un montón de mujeres

que iban a venir extraterrestres a inseminarlas.

¿Extraterrestres?

A follárselas a todas.

Yo creo que necesitamos un periodo de reflexión.

¿Cuánto? No sé. Hasta que lo tengamos claro.

Indefinido, ¿no? Sí.

Muy bien.

(Música)

Últimamente tengo un sueño que se me repite mucho.

Llego un día a casa y no hay nadie.

Está todo en silencio.

Y digo: "Me voy a preparar un gintonic".

Preparo un gintonic, me pongo a ver el fútbol y, de repente,

me invade una sensación de paz tan heavy que digo:

"Hostias, esto es el paraíso".

Cago en el punto niño de los huevos. A ver, tú. Ven un momento.

Toma.

No, no, no. Chocolate no. Perdón, ¿es alérgico?

No, es que es malísimo antes de los cuatro años.

Ah...

Mira, mi amor. Te voy a dar una galletita de fructosa.

Perdón. Es que tú también...

Ten.

¿Es del pueblo? Está espectacular. Luego te llevas uno.

Mi suegro nos ha enviado otra remesa. Bueno, ¿y vosotros qué tal?

¿Qué os han dicho? Bien, muy bien.

Estoy premenopáusica. ¿Qué?

Premenopáusica. Y el semen de Fran no sirve ni para hacer caldo.

Ay, qué asco, Alina, por favor.

Cogedla con la lengua, mira.

¿Las madres antes eran así?

¿Cómo habrá sobrevivido la humanidad sin galletas de fructosa?

¿Qué te pasa? Nada.

Estoy reflexionando. ¿No estamos en periodo de reflexión?

¿Es por lo de la in-vitro? No...

Estoy pensando a quién voy a votar en las próxima elecciones,

no te jode...

No te pongas así porque solo llevamos una tarde de reflexión.

Ya, ¿pero a qué estás esperando?

¿A que se te aparezca el maestro Yoda en sueños

o lo vas a consultar de cañas con Guille y Tito?

Dímelo cuanto antes, por favor, porque necesitaría saber

de quién depende mi futuro.

Pues lo mismo si me presionas me bloqueo y es peor.

Ya...

¿Y si lo seguimos intentando por el método tradicional, Alina?

Alina, de trigo... Alina de maíz...

Buenas noches, amor.

Pues tú te lo has buscado.

Me voy a apuntar a una web de ligoteo.

¿Eh, dónde vas? ¿No irás a hacerte una paja, no?

No...

Que no tienes el semen como para ir desperdiciándolo por ahí.

Ponerte a mirar porno no te va a ayudar a decidirte.

Ay...

(Música)

"50 millones de resultados.

A ver, no sé qué hacer.

Mi chica está totalmente obsesionada con hacer la in-vitro

y yo no lo veo claro.

Me da miedo que no dé resultado.

También me da miedo que dé resultado.

No sé, estoy hecho un lío.

Estamos muy bien, nos queremos, el sexo es genial,

ya verdad es que no veo necesidad de meterse en este follón.

Tampoco quiero perderla".

"Hola, superconfuso. Estoy exactamente igual que tú.

¿Qué hiciste?".

(TV) "Llega lo último en cosmética.

El tratamiento de diamantes más eficaz...".

(Mensaje)

"Acabo de ver tu mensaje y me he dicho:

'Tengo que echar una mano a este chico'...

La ha mandado a la mierda...

"Chantajes... He renacido, he vuelto a la vida.

Me he liberado de las cadenas.

Esa tía me había castrado y ahora no paro de follar.

Juzga tú mismo".

Joder...

¿Qué? ¿Qué tal en la web de ligoteo?

¿Tienes alguna cita?

Ali...

¿Tú has pensado en la terrorífica posibilidad de que sean dos?

Imagínate a Chucky y la hermana de Chucky

en sus tronas con la cara llena de puré.

¿Estás seguro?

Pensándolo muy friamente,

tampoco hay tanta diferencia a como lo estamos haciendo, ¿no?

Ali...

Me tengo que ir a trabajar.

(Música)

"Chantajes a mí...

La mandé a la mierda y ahora no paro de follar".

(Música animada)

Hola...

Mira, Gloria, nuestra nueva becaria, Fran, nuestro director creativo.

¿Qué tal? Encantada. Igual.

¿Has diseñado tú esta maravilla que acabo de ver?

Sí, bueno, sí. Lo he diseñado casi todo yo.

¿Te ha gustado? Buenísimo, de verdad.

Yo he hecho la programación. ¿Ah, sí? Con Flash, ¿no? Imagino.

Sí, bueno...

Hemos trabajado con Flash, con After Effects

y con un programa nuevo que he diseñado yo

que optimiza hasta un 30 % los movimientos.

¿Nos perdonas un momentito? Sí, claro.

No te rasques tanto. Es que me aprieta un poco...

¿No vamos a entrevistar a nadie más o qué?

¿Pero tú la has visto bien?

A mí esta me parece bien.

Ya, pero a los demás no los vamos a despedir sin entrevistarles, ¿no?

Si queréis puedo hablar yo con ellos.

¡Ali!

Hola, pequeñín, ¿qué pasa?

¿Sabes que dentro de nada va a tener un primito o una primita?

Me lo tienes que contar todo, pero estoy con el grupo de lactancia.

¿Quieres pasar? ¿Puedo?

Claro, pasa. Vale.

Llevo ya dos meses intentando que se vuelva a enganchar

y no veo avances.

-Chicas, esta es mi hermana Alina. Hola.

Hola. ¿Os importa si me quedo un rato?

Bienvenida. Gracias.

Tu insistencia hace que estemos superorgullosas.

-Ya, pero es que yo me desespero.

Os prometo que cada vez que abro un bote de leche

es como si me metiera un clavo en el corazón.

-Somos mamíferos.

Tu pecho fabrica lo que tu cachorro necesita.

Confía en la naturaleza.

Pero ¿qué edad tiene? ¿Manuela?

Manuela tiene cinco años. ¿Y aún toma teta?

Ya decidirá ella cuándo quiere dejarlo.

Mientras lo necesita.

Bueno, ¿pero tú lo querías dejar, no?

¿Lo querías dejar?

Bueno, lo estaba pensando. -¿Cómo que pensando?

¿Tú sola?

-Ya, es que ahora con el trabajo se me complica todo.

Se me acaba la jornada reducida y mi jefa no es precisamente comprensiva.

-Entonces no es que quieras dejarlo, es que te obligan.

¿Has pensando en el mensaje

que le estás mandando a tu hijo si lo dejas?

Luego no te quejes en la guardería si se pone a morder.

-Pero bueno, ¿dónde está el problema, Alma?

Te puedes llevar el sacaleches al trabajo.

(RÍE)

Venga ya. ¿Te vas a sacar la leche en el bufete?

Perdón. Que nada, que me voy.

Bueno, estamos aquí echando la partida de los jueves.

Quédate y juegas. Mejor otro día.

Hasta luego. Hasta mañana, Gloria.

(IMITA) Hasta mañana, Gloria.

Tú ríete, pero ya he conseguido que me invite a su casa a una fiesta.

Que vive con otras dos de 25. El paraíso, vaya.

Fijo.

¿Te imaginas levantarte por la mañana

y encontrarte con las dos compañeras de piso?

En tanga, haciéndote el desayuno. Qué asco, ¿eh?

Si te la follas no quiero saberlo. Serías el primero en enterarte.

Oye, vente... He pillado un M...

Cremita vichisua...

No, no creo que el M le venga bien a mi semen.

Es que la semana que viene empiezo la in-vitro.

¿La in-vitro? Sí.

Bueno, ¿qué pasa? Tenemos la munición de fogueo?

Pues... más o menos. ¿Cómo que más o menos?

Pocos, vagos y anormales. Ese es mi semen.

Pocos, vagos y anormales. Qué crack.

Chicos... Llegas tarde.

No sabéis lo que me ha pasado. Fran se va a hacer la in-vitro.

¿Qué es eso, un perro? Un perro.

Me lleva siguiendo desde la parada del autobús.

Ha sido verte y ha salido directo a por mí.

Como si me conociese...

De verdad que lo he intentado todo para despistarlo,

pero es que... me ha sido imposible.

Bueno, mira, tu primer flechazo.

Hombre, saca al perro de aquí, que tiene que tener pulgas y de todo.

Fran, ¿te vas a hacer la in-vitro?

Sí...

¿Es vuestra primera vez?

Sí. Sí.

Ya me parecía, qué monos. Yo soy de las veteranas. Mi sexta.

Al principio parece que lo de las hormonas y los pinchazos

es lo peor...

pero lo verdaderamente duro es la beta.

Mi marido ya no quiere venir más. Le comprendo, ¿eh?

Yo también me he puesto límites. Diez como máximo.

¿Diez intentos? ¿Qué es la beta?

No les asustes a los pobres. -Alina Alba.

Sí... Vamos.

Suerte.

En la naturaleza, la fecundación es un proceso muy sencillo.

Un espermatozoide, un óvulo... un embrión.

Nosotros vamos a llevar a los espermatozoides de Fran

hasta las mismísimas puertas del óvulo de Alina.

Pero en lugar de que tengan que subir en bici el Tourmalet,

nosotros los vamos a llevar en helicóptero hasta la meta.

En fin... todo facilidades para conseguir ese embrión

que luego implantaremos en Alina. ¿Entendido?

Claro, que si luego el niño no aprueba las matemáticas

o le toman el pelo en el cole, no se admiten reclamaciones.

¿Esto lo hace con todos sus pacientes

o es que nos ha tocado el día del humor?

Es muy importante desdramatizar un poco.

¿Jugáis al golf? No...

Pues esto es muy parecido al golf.

Es normal que al primer golpe no lo consigamos,

pero poco a poco nos iremos acercando.

Muy mal se nos tiene que dar para que no consigamos meter la bola

en el agujerito.

Así que, sobre todo tranquilidad.

Estos para Francisco, Fran.

Estas para Alina. Una cada ocho horas.

Y...

¿Podemos seguir manteniendo...? Claro, hombre.

A ver si hay suerte y por lo menos metéis un gol,

aunque sea en la prórroga.

¿Por qué no mandamos a la mierda a este imbécil?

Porque es el mejor. Lo dicen en todos los foros.

Además, ya he pagado la mitad. ¿Cómo que has pagado la mitad?

¿Por qué? ¿Y por qué no?

Había un descuento. No, no. A ver, a ver...

Si vamos a hacer esto tenemos que tener unas reglas muy claras.

La primera, no ocultar información. Muy bien.

La segunda, no escaquearse. Vale...

Y la tercera, no obsesionarse.

Recuerda lo que dijo del golf, ¿vale?

Ajá. Pero yo qué soy, ¿el hoyo?

Efectivamente.

El hoyo.

(RESOPLA)

(Música)

Ya...

Es poco, ¿no?

Es que no es fácil ahí, en el bote.

No está diseñado bien. Espérate.

Voy a preguntar si es posible con esto.

Vale.

(Mensaje)

¿Podrías intentarlo otra vez? Eh...

Si no puedes, lo intentamos con eso, pero no creo que...

Al 14. Mira a ver que procurador tenemos.

Okey... Ahora te veo.

Uy, ¿quién está aquí? Mi Martín. ¿Qué pasa?

Gracias. Que justo esta tarde tengo una reunión con mi jefa.

Si le sube la fiebre le das Apiretal. El termómetro está en mi habitación.

Que no vea muchos dibujos.

Nico, te tomas todo el zumo, ¿vale?

Ali, cuando puedas congelas esto. Besitos.

Chao. Adiós.

Bueno...

(GRUÑE)

¿Tienes el juego de Fran? ¿Me lo pones?

Pónmelo. Nico, espérate... Para.

Para... Nico, oye, ¿tú no tenías fiebre?

A ver... Vamos a ver.

(Música)

Hala...

Tía Alina, ¿tú tienes clítoris?

Oye, Nico. ¿Por qué coges el móvil sin mi permiso?

Eso no se hace.

¿Qué es el clítoris?

(RÍE)

Eh...

Vamos a ver...

El clítoris es una cosa muy divertida que tenemos las chicas.

¿Y dónde está?

Pues...

Está escondido en una cueva secreta.

Hola, soy Anita, y no soy una niña normal...

No, porque tengo superpoderes.

Cuando me enfado me convierto en... Friki Girl.

Puedo hacerme invisible o volver atrás en el tiempo

para dar su merecido a los abusones del cole.

Friki Girl. Pronto estaré en vuestros móviles y tabletas.

Friky Girl, Contra las niñas pijas.

Bueno, ¿qué? Está de puta madre.

Yo creo que le falta mucho curro. Guille, ¿tú qué dices?

¿Qué?

Macho, ¿lo tienes que llevar a todos los lados?

¿Qué quieres que haga?

Si lo dejo fuera, se pone a aullar como un loco.

Bueno, la presentación es mañana así que está de puta madre.

Y hablo yo.

Con ese entusiasmo, ni aunque le lleváramos "Los Simpson".

¿Comemos?

Y tú mañana intenta no rascarte, por dios.

Guille, ¿vienes?

Tío, desde el cariño. Por ahí mal, por ahí mal.

Joder, con el señor de las bestias. Tú ni caso.

Mira, voy a hacer una foto y la subimos al Instagram.

¿Dónde estabas?

Tengo la extracción de óvulos y llego tarde.

Ya lo siento, Ali. Me ha entretenido mi jefa.

¿Quieres que te acompañemos? No, tranquila.

Va a venir Fran. Bueno...

Oye, ¿y a ti qué te pasa?

Me han ofrecido llevar un caso en el Supremo.

¿Es para estar así? He dicho que no.

Pero ¿por qué? Porque eso supone 16 horas al día.

Perdona, Ali, que no te quiero agobiar.

Venga, vete ya. Vale... Bueno.

Oye, ¿me va a ir bien, verdad? Buf...

Te van a sacar unos óvulos como melones, ya verás.

Fran, estoy en la clínica.

¿Te acuerdas que hoy a las 6

teníamos las extracción de óvulos, verdad?

Te he dejado un pósit en la nevera y te he mandado un WhatsApp.

Alina Alba. Sí...

Necesito cinco minutos. Mi marido no encuentra aparcamiento.

Miriam Romero.

Hay un parking en esta misma calle. Qué bien. Se lo digo ahora mismo.

Pero vamos a ver, Fran. ¿Se puede saber dónde coño estás?

Ya me han llamado, pero no quiero entrar sola.

Fran, haz el favor. Haz el favor.

Otra vez has dejado el teléfono móvil en el baño.

Hasta luego. Gracias, Kathy.

¿Qué pasa?

¿Vosotros no miráis el Twitter mientras cagáis o qué?

Pues no. Yo mientras cago solo cago. Estoy concentrado en eso.

El otro día cagué un número dos, perfecto.

Yo con un gorila así encogido. Mierda, me tengo que ir.

Pero ¿qué pasa? Que tenemos que dejarlo todo preparado para mañana.

Vuelvo luego. ¿Tienes extracción?

Sí. No te preocupes.

Ni te vas a enterar.

¿Tú también has pasado por esto? También.

Ahora me están llevando el embarazo. ¿Te quedaste a la primera?

Sí, he tenido suerte.

Y es raro, ¿eh? Porque yo no suelo tener suerte.

Vaya...

Entiéndeme...

Quiero decir que no soy de esa clase de personas

que consiguen las cosas a la primera.

Yo tengo que estar ahí, pin, pin, pin... ¿Me entiendes?

Sí...

Tú vas a tener suerte, ya verás. Lo intuyo.

Yo soy muy intuitiva, ¿eh?

Oye, mañana me han invitado para que vaya a una reunión

de mi grupo de betaespera.

Suena un poquito a secta,

pero es muy útil para darnos ánimos unas a otras.

Vente si te apetece.

Pues no lo sé.

Depende cómo se me quede el cuerpo después de lo de hoy.

Anímate.

Por cierto, soy Verónica.

Extrapecista y futura madre soltera.

Yo Alina, encantada. Encantada.

-Alina Alba... Sí.

Si no pasas ahora tendrás que esperar al ciclo del mes que viene.

Tú misma.

-Esto es como coger higos maduros de una higuera.

Hay que apretar lo justo, ni más ni menos,

para que no se estropeen.

¿Has cogido alguna vez higos, Alina?

No. Yo tengo un huerto.

Paso allí los fines de semana. Podando, abonando, cavando.

Qué vida tan completa.

El huerto, el golf, los embriones...

Perdón, ¿puedo?

Bueno...

Esto ya está. Diez hermosos óvulos.

En los próximos tres días os llamaremos para la implantación.

Puede ser en cualquier momento, así que tenéis que estar disponibles.

Atentos al móvil, ¿entendido?

Ali, que te juro que me dejé el teléfono en el baño.

Pregúntale a Tito y a Guillermo.

Ali...

Alina, por favor.

Alina...

Joder, no te pongas así tampoco.

Porque he llegado solo media hora tarde.

He estado en una reunión. Se me ha ido la cabeza, joder.

Estoy muy cabreada contigo, Fran.

Pero esto son las hormonas.

¿Cómo se te puede olvidar una cosa así?

¿Tú sabes cómo me he sentido? ¿Lo sabes?

Como una mierda, Fran. Como una mierda así de grande.

Ya está. No, no está.

Ahora mismo tendríamos que estar celebrando

que me han sacado diez óvulos.

No va a volver a pasar, ¿vale? Nunca más, te lo prometo.

A partir de ahora voy a estar contigo en esto.

¿De verdad?

Ay...

Mañana tengo una reunión con un grupo de betaespera.

Ya sé que suena a secta,

pero en realidad es un grupo de parejas que está pasando

por lo mismo que nosotros, y yo creo que nos vendría muy bien ir.

Vale, vale, vale. ¿Mañana a qué hora?

A las cinco. No puedo.

Es la presentación de la serie.

Llevamos años esperando este momento. No puedo faltar.

Siempre va a haber algo por delante, ¿verdad, Fran?

Me voy a dar una vuelta... sola.

Hola.

¿Es para regalo? Es para mí.

¡Qué guay!

(Música triste)

Alina, no merece la pena que nos enfademos.

Estamos hechos el uno para el otro.

Si crees que esto lo va a solucionar Heisenberg vas listo.

Ya, pero es que...

he comprado nubes.

Lo he arreglado para ir contigo a lo de la secta.

¿Has cambiado la presentación? Van Tito y Guillermo.

No... Tienes que ir. Quiero ir contigo.

No, ve a la presentación.

Que voy a ir contigo a lo de la secta y punto.

¿Quieres una nube?

Pues cógela.

(Música)

Oye, le tendríamos que hacer su propio canal de YouTube al baby.

Claro.

Igual nos sacamos un sobresueldo.

Y un Pinterest con todas sus fotos.

Ahora, Twitter ni tocarlo hasta que por lo menos cumpla los cinco años.

Mira...

Este...

nos lo vamos a fumar tú y yo cuando acabes la cuarentena.

Antes ni tocarlo.

Es maría pata negra.

De la del primo de Tito. María del monte.

Gracias.

El día diez me hicieron la transferencia.

Dos embriones de clase A,

uno de siete células y otro de ocho.

Y...

la betaespera está siendo muy dura.

Yo intento estar tranquila y positiva,

pero es que no...

no tengo dolor de pechos ni nada. -Y ayer sangró.

-¿Lo habéis consultado con el doctor?

Bueno, pues entonces tranquilidad.

La espera siempre crea angustia.

Pero muchas veces todo sale bien.

Por eso hoy he querido que viniera con nosotros Verónica.

Ya veis que ella va a ser una mamá.

Tenéis que confiar y ser positivas. Venga, un aplauso para Verónica.

Bueno, y hoy también tenemos con nosotros

a Alina y a Fran por primera vez.

Alina, ¿qué tal? Muy bien.

Bueno, hola. Soy Alina.

Estoy a punto de que me implanten mis primeros embriones.

Y la verdad es que...

De momento estamos muy tranquilos. Estupendo, Alina.

Fran. Hola, me llamo Fran.

Y la verdad es que, por ahora, ni me estoy enterando.

Yo creo que esto hay que tomárselo un poco con deportividad.

Que si funciona, genial y si no, tampoco pasa nada.

Que no hay que convertirlo en una tragedia.

Quiero decir, que igual es que no podemos tener hijos.

Pues tampoco... es el fin de la humanidad.

Yo conozco a mucha gente que no ha tenido hijos

y que ha sido muy feliz.

Mi tía abuela, mi tía Trini no tuvo hijos

y disfrutó muchísimo de la vida.

Una mujer moderna

que viajó por todo el mundo.

Conservo yo todavía una cerbatana que me...

(Móvil)

Que me trajo de Brasil cuando era pequeño. Es...

Perdón, ¿eh? Perdón, lo siento.

Tito.

No, que ahora mismo no puedo hablar, que estoy aquí en un... coloquio.

¿Sí? De puta madre.

Venga, te llamo luego. Hasta ahora.

Perdón...

Y bueno, un poco eso, ¿no?

Me tuve que salir de la comunidad del anillo.

Joder, pero qué guay... Friki Girl. Por Friki Girl.

Por Friki Girl.

Y por el semen de Fran.

(CANTAN) "Pocos, vagos y anormales.

Pocos, vagos y anormales".

Chicos, chicos... Me parto la polla con vosotros.

Bueno, y por si fuera poco, hoy es el cumple de nuestra becaria maciza.

¿En serio?

Ha montado una fiesta en su casa y va a estar llena de tías de 25.

¿Pero estamos invitados? Pues claro que estamos invitados.

O sea, los tres. Los tres.

Vamos a ser los abuelos. Pero ¿qué dices?

Si es justo nuestro target.

Licenciadas en paro con ganas de trabajar

en una empresa como la nuestra.

La última y vamos.

Hola, ¿está Gloria? Hombre...

Ya pensé que nos íbamos a quedar sin tíos buenos en la fiesta.

-Hola...

Nuestro target...

(Música)

Yo creo que estamos un poquito mayores para esto, ¿no?

La semana que viene vuelvo al gimnasio a saco.

Hombre, pero si habéis venido. ¿Qué tal?

Muy bien. Cuánto me alegro.

Bienvenidos. Muchas gracias.

La fiesta está en el jardín.

(Música)

El tema es que se me pone una tía delante

y es que me empiezo a rascar. No es algo que pueda evitar.

¿Eres Guillermo, verdad?

Sí.

Creo que fui alumna tuya en un curso de programación en HTML.

No sé... Había mucha gente. Era un curso online.

Te he reconocido por la foto de perfil,

aunque estás mejor al natural. Gracias.

Me encantó el curso.

De hecho, el curro que tengo ahora lo conseguí gracias a él.

Ah, pues qué práctico, ¿no?

Ahora han sacado un software nuevo que no necesita ni HTML ni nada.

Es una pasada.

Si saco tiempo, a lo mejor hago un taller

y si quieres te aviso o lo cuelgo en Facebook y eso, ¿vale?

Genial.

Bueno, nos vemos. Claro.

Pero tronco, que te ha entrado una tía.

¿Tú crees?

Y qué es esto de "Nos vemos".

Fran, código HTML. ¿En serio?

Hostia, qué fricaza. Es perfecta para ti.

No sabes ni su nombre.

¡Eh, cuidado, cuidado, cuidado!

¡Ahí va! ¿Qué pasa?

Que te he quemado el pelo un poquito.

Pero ¿qué dices? ¿Me has quemado mucho o qué?

Pero ¿tú qué llevas? ¿Llevas laca?

¿Y tú con qué te enciendes los cigarros, con un lanzallamas?

¿Me has quemado mucho?

A ver, son cuatro mechones un poco chamuscados,

pero ahora lo corto y ya está.

Llamo a Gloria, que nos traiga unas tijeras,

y lo hacemos ahora mismo.

¿Quemar y cortar la misma noche? No, gracias.

¿Por qué no? Si es solo igualártelo un poquito.

Pero bueno, ¿tú quién te crees que eres?

¿Eduardo Manostijeras o qué?

No, que corra el aire,

que ya has hecho suficiente por mí esta noche, gracias.

¿Qué pasa? ¿Cómo vais?

Veo que os habéis hecho amigos de Teresa, mi vecina favorita.

Ellos son mis jefes.

-¿El pirómano es tu jefe? Bueno, ha sido sin querer...

¿Qué ha pasado? -Me ha quemado el pelo.

Es que no soporta las coletas altas...

Pues menos mal que no ha sido en la cara, que si no...

Perdóname... Vamos a bailar.

(Mensaje)

(CANTAN)

Me recuerda a las New York Dolls.

¿Te acuerdas de...? ¿Lo conoces?

El año que viene me voy a ir a Nueva York.

¿Has estado?

Pues he estado un par de veces, pero de turismo, nada más.

Yo me voy a ir una temporada larga a hacer un curso de cine.

Qué guay. ¿Por que no pruebas a irte para allá?

No sé, siendo creativo tendrías muchas más oportunidades.

Pues lo pensé en su día y no lo hice.

Ahora es todo más complicado. Tampoco eres tan viejo.

De verdad, ¿eh? Gracias, ¿eh?

Es que no...

me quiero convertir en alguien que se arrepienta de lo que no ha hecho.

¿Y Tito y Guillermo? Se han ido hace un rato.

Pues...

Yo me voy a tener que ir también.

No me apetece nada, pero...

En fin.

Me voy.

Buenos días.

Menudo fiestón. ¿Qué guay, no?

¿Vas a salir? Sí.

Me acaban de llamar de la clínica. En una hora hay que estar allí.

Te he estado llamando, pero lo tienes apagado.

Y bueno, también he estado llamando a Tito,

a Guillermo, pero ninguno de los dos me ha cogido.

Los tienes muy bien enseñados. No sé.

Yo los he dejado ahí, en...

En un after, superdesfasados. No habrán oído el teléfono.

Me ducho y nos vamos. O no...

Puedes quedarte aquí tranquilamente durmiendo la mona,

mientras a mí me meten en el útero el embrión de nuestro futuro hijo.

¿En serio?

Pues no sabes lo que te lo agradezco, porque estoy...

Como ya nunca salgo. ¡Fran!

¿Queda ibuprofeno?

Esto es como los concursos de triples del All-Star.

¿Te gusta el baloncesto, Fran?

¿Qué?

Perdón.

Ay, mira, ya está listo.

(Timbre)

Su pedido. Tique.

Hasta luego.

¿Me traes la soja de la cocina, por favor?

Y la mantita, que tengo frío.

Y otra cosa. ¿Qué?

Perdona, tengo que estar en reposo absoluto.

Eso era en el hospital.

No creo que les pase nada a los embriones

si vas un momento a la cocina, pero ¿qué quieres?

Nada, no quiero nada, ya me levanto yo.

No, venga, ¿qué quieres, qué quieres?

Fruta. ¿Fruta antes de comer?

Es que es mejor tomarla antes de comer.

No queda.

¿Bajo al chino?

¿Adónde tengo que bajar?

Al Supercor, que todavía estará abierto.

Pero antes de salir pásame la progesterona,

que ya me toca.

Esto no, esto no es la progesterona.

La progesterona son los óvulos.

¿Dónde tienes la cabeza cuando el médico nos cuenta las cosas?

Te estás volviendo loca, ¿lo sabes, no?

Se me pasará. Pues a ver si se te pasa pronto.

¿Manzana está bien? Pink Lady, golden, reineta...

No quiero fallar.

Buenos días.

¿Qué tal, Fran?

¿Sabías que hay un montón de apps para perros?

Le encanta.

Está todo flipado el tío.

¿Y esto?

Es la camita del perro.

Pero tronco, que este es mi sitio.

Además, está todo lleno de cables.

Ya, yo creo que le gusta por eso, por el calorcito del ordenata.

Que ya está bien. El perro no se puede quedar aquí.

Si te lo vas a quedar, te lo llevas a tu casa,

y si no a la perrera.

Pero es que mi casa es muy pequeña, además, estoy todo el día aquí.

Me cago en mi puta madre. Fran, pero ¿qué haces?

Que le vas a hacer daño. Tu casa o la perrera, elije.

Tu casa o la perrera.

(Música)

Tronco, te has pasado con Guille esta mañana.

No ha abierto la boca en todo el día.

Ya... Bueno, me voy.

Una cervecita. No puedo. Tengo plan casero.

¿La conozco?

Perfectamente.

Gallina vieja hace buen caldo. Hay que probar de todo, chaval.

(Música)

Hasta luego.

No sabía que ibas a ser padre, felicidades.

Todavía no es seguro.

Me alegro de todas formas, hasta luego.

(Música)

He encontrado esta página de Internet que está genial.

¿Has encargado el desayuno por Internet?

Sí, mira, trae fruta fresca.

Está recién cortada, lo pone en la web.

¿Qué pasa? ¿Está mala?

(Música)

Fran, ¿tanto te cuesta coger un cuchillo y partirme una pera?

¿Es eso lo que quieres? Que te parta una pera.

No, no te preocupes, que ya me la apaño yo.

No, no, no, te la parto yo.

¿Quieres también café? No, prefiero té.

Pues el té, si no te importa, lo haces tú,

que yo no sé cómo va.

Tienes mil tipos de té y unos van con hierbabuena,

otros van con anís y otros con su puta madre.

Y también está la bolita esa que yo no sé hasta dónde hay que llenarla

ni cuánto tiempo tiene que hervir ni cuánto reposar.

Así que mejor te la haces tú, ¿vale?

¿Y esto cuándo se lo enseñamos a Fran?

Es que a Fran no se le enseña nada hasta que yo lo diga, ¿entendido?

¿Qué es eso?

A ver, Fran, es solo una propuesta que no han hecho.

¿Una propuesta de qué?

Quieren que sea un poco más guapa.

¿Pero cómo coño va a ser guapa si se llama Friki Girl?

Que nuestro target habría que ampliarlo un poco.

¿Es guapo Bart Simpson? ¿Es guapo Bob Esponja? ¿Es guapo Shin Chan?

Que no se han enterado de nada, que no se han enterado de nada.

A ver, Fran, no te pongas en plan talibán.

Tienen que opinar algo, es su trabajo.

Es el juego al que llevamos años queriendo jugar.

¿Eso es lo que les dijisteis en la reunión?

¿Que es el juego al que llevamos años queriendo jugar?

Yo estoy con Tito, es normal que quieran opinar.

Tenía que haber estado yo en esa reunión.

Pues te voy a decir una cosa, si llegas a estar tú,

que nunca habríamos llegado hasta aquí.

¿Qué?

¿De verdad pensáis eso? Además, ¿a dónde hemos llegado?

¿A dónde coño hemos llegado?

¿A que nos lo quieran cambiar todo y no se hayan enterado de nada?

Tenemos una serie cojonuda que nos van a destrozar

y a vosotros os da lo mismo.

¿Pero tú de qué vas? ¿De artista maldito?

Tranquilo, tranquilo.

Vete que te dé un poquito el aire, chaval.

Por encima de mi cadáver, ¿eh? Por encima de mi cadáver.

Joder, te has tomado en serio lo del reposo, ¿eh?

¿Qué tal?

De puta madre.

Han llamado los de Cartoon y dicen que les gusta mucho la serie,

pero que Friki Girl tiene que ser guapa

y que ya no se llamará Friki Girl, sino que se llamará Barbie Girl

y jugará a las princesas con sus amigas.

Lo siento.

Y lo peor es que Tito y Guillermo están como si nada,

les da lo mismo. Yo...

A lo mejor es porque tampoco es para tanto.

¿Cómo que no es para tanto?

¿Cómo que no es para tanto?

Friki Girl es así porque no puede ser de otra manera.

Porque si es de otra manera,

no solo se cargan el personaje, sino que se cargan la serie, joder.

Es que es imposible que sea guapa, imposible.

Si hubiera ido yo a esa reunión,

se la podía haber explicado a los de la tele,

pero no, había que ir a la mierda esa de las locas de la beta.

La reunión más importante de mi vida laboral

y no pude ir, joder.

Te dije que no hacía ninguna falta que vinieras.

Buenos, sí, no hace falta que vengas significa

si no vienes, me vas a oír el resto de mi vida,

que nos conocemos, Alina.

Oye, Fran... ¿Oye qué? ¿Qué pasa ahora?

¿Ya estamos con la lagrimita de las hormonas o qué?

Me estas hartando. ¿Te estoy hartando de qué?

¿De qué te estás hartando? ¿Eh?

Si vives como una reina.

Ahora quiero tener hijos, si no puedo, da igual, no pasa nada,

fecundación in vitro o embriones congelados, lo que haga falta.

Porque lo más importante del mundo es tener hijos.

Y eso que todavía no estás embarazada,

yo no me quiero ni imaginar cuando lo estés.

No me quiero ni imaginar. ¿A qué viene todo esto?

Pues viene a que estoy hasta las pelotas

de que haya que hacer siempre lo que a ti te dé la gana.

Y que nuestra vida gire en torno a la mierda esta de la in vitro,

cuando te he dicho por activa y por pasiva

que yo no necesito tener hijos.

¿Qué? ¿Qué me has dicho? ¿Tú a mí qué me has dicho?

Porque yo nunca lo he oído.

Porque tú oyes solo lo que te da la gana.

¡A lo mejor es porque tú no te expresas lo suficientemente claro!

¿Quieres que te sea claro? Por favor.

No quiero tener hijos, ¿lo pilla? ¿Te queda claro?

¿Qué te pasa? Que no quiero tener hijos.

¿Y me lo dices ahora? Sí, te lo digo ahora.

Gracias.

Incluso un poquito tarde, ¿no? ¿Qué pasa si ya estoy embarazada?

Prefieres que no lo esté.

Esto es como una hipoteca, ¿no?

Nos tenemos que quedar hasta que terminemos de pagarla.

Uy, no, qué va.

Esto es mucho más importante que una hipoteca.

Además, no tienes por qué pagarla si no quieres.

Esa es la ventaja, Fran. Pues de puta madre.

¿Dónde vas, Alina?

Alina.

(Música)

(Canción en inglés)

Alina. Hola.

¿Me puedo quedar? He discutido con Fran.

Claro.

(Música)

(Mensaje)

(Música)

Los de Cartoon ya me han llamado dos veces esta mañana.

(Música)

Fran.

Fran.

A ver, que no pasa nada, que tampoco hagamos un drama.

Lo de Cartoon era una oportunidad,

pero a lo mejor tampoco era para tanto.

Podemos tirar con los anuncios de Kellogg's y antigripales.

Si empezamos a ceder, acabaríamos destrozando la serie.

Si no lo vemos, no lo vemos.

(Música)

Ahora mismo voy a llamar y le voy a decir

que "Friki Girl" es así y punto.

Siempre podemos hacer un crowdfunding y colgarlo en Youtube.

¿Un crowdfunding?

Anda, déjame leer qué proponen.

Mamá, ¿tú tienes clítoris?

-Nicolás, ¿tú a quién le has oído decir eso?

-La tía Alina me dijo que las chicas tienen clítoris.

-¿Y qué más te dijo la tía Alina?

-Pues que es muy divertido. -Qué guay.

-¿Y Martín tiene? -No, Martín no tiene clítoris.

-Mamá, quiero clítoris.

(RÍE)

(TOCA LA PUERTA) ¿Puedo pasar? Estás en tu casa.

Oye, ¿tú qué le has dicho al niño? ¿Qué le he dicho de qué?

Del clítoris.

Me preguntó, ¿qué querías que le dijera?

Ah, pues nada, muy bien, ahora se va a dedicar

a buscar la cueva secreta de todas las niñas de su clase,

que lo conozco. Que cachondo.

Sí, muy cachondo.

Mira, Ali, cuando tú tengas niños les hablas

del clítoris, del coño, de la polla, de lo...

-Vamos a ver, Alina, los embriones no han prosperado.

Simplemente hay que volver a empezar, ¿de acuerdo?

Todavía te quedan congelados.

Recuerda que a cada golpe estamos más cerca.

No voy a seguir con el tratamiento. ¿Estás segura?

Piénsalo bien, con tu diagnóstico, cuanto más lo dejes, más se complica.

Esto es como el partido de tenis.

Una vez que llegas al tie-break, no puedes abandonar.

Una sola metáfora deportiva más y te juro que te tragas el chisme ese.

(Música)

Mírame a mí. Estoy bien solo, no necesito hijos.

¿Para qué iba a querer yo tener un hijo?

¿Cómo para qué? Sí, ¿para qué?

¿Para qué iba a querer tener yo un hijo?

Pero, a ver, ¿tú crees que tu padre se preguntó eso?

Hombre, pues no.

¿Cómo para qué?

Qué idea más mercantilista del tema, vamos,

para quererlo, para cuidarlo, para...

A ver quién te va a cuidar a ti cuando seas viejo, no sé.

Entonces, ¿quieres o no quieres?

No.

Pues eso. Pues eso.

(Música)

Quería saber cómo estabas. Pues mal.

Pero tú no querías ese hijo, así que para ti mucho mejor, ¿no?

Yo nunca dije que no quisiera ese hijo, Alina.

¿Pero tú piensas las cosas antes de hablar

o vas por la vida soltando lo primero que se te ocurre, Fran?

Yo pensaba que había algo muy fuerte entre tú y yo, pero ya...

Ya me he perdido, no sé qué pensar.

Yo aún lo creo. ¿Crees? ¿Qué crees?

En lo nuestro.

¿Sabes, Fran? Cuando tenía dos años, tuve tosferina.

Algo parecido al asma, pero más grave.

Mi padre me contó que me ahogaba por las noches

y que probaron con todo, pero yo no mejoraba.

Hasta que un pediatra le contó que si me subía andando cada día

una colina de 700 metros durante un mes me curaría seguro,

por el cambio de presión, los bronquios y todo ese rollo.

Y cada día, durante un mes,

ni padre subía la colina conmigo en brazos.

Estábamos allí un rato, respirando aire puro y luego me volvía a bajar.

Cada día,

hasta que dejé de ahogarme y de toser.

Y aquí estoy.

Bravo por tu padre.

(Música)

Tú lo que querrías es volver y que todo fuera como antes, Fran,

pero ya no es antes, es ahora.

(Música)

Y ya no amanecerá como era antes.

(Música)

Lo siento.

(Música)

Te llamaré para recoger mis cosas.

(Música)

(Canción en inglés)

La verdad es que no sé dónde ponerte, hija.

¿Pero tú exactamente qué haces? Community manager.

Diseño web.

Internet.

Te voy a poner en otro.

Oiga, he oído que si ahora se quiere montar algo,

se puede capitalizar el paro. ¿Usted sabe algo de esto?

Espera un momento.

Paco, ¿de lo de capitalizar el paro le puedes informar tú?

(Música)

Hola. Hola.

Felicidades.

Gracias, ¿pero cómo sabías que era hoy?

Una que tiene sus contactos.

(Música)

Bueno, chicos, hasta mañana.

Adiós.

¿Tú sabías que hoy era su cumpleaños?

No sé ni cuándo es el mío.

Bueno, me voy. Una cervecita, ¿no?

Es que tengo cita con la peluquería para el perro.

Tío, ¿tu vida tenía sentido antes de encontrar a ese chucho?

Sí, pues no sabes lo que se liga paseando al perro por el parque.

Increíble.

Oye yo tengo entradas para The Brownies. ¿Te apetece?

(Música)

Espera un momento.

(Música)

¿A qué vamos a jugar? ¿A los médicos?

¿Rosa o azul?

Eh... azul mismo.

(Música)

Date la vuelta. ¿La vuelta?

Te va a encantar. A ver.

¿Estás depilado? Eh... no.

No pasa nada.

(Música)

Vamos a ver.

Cuidado, cuidado. Entero no, para, para.

(GIMEN)

(Música)

Tito me ha pedido dos copias del teaser.

¿Me lo pones aquí? Vale, ahora te las grabo.

¿Qué? ¿Qué tal con esta? Bien.

A lo mejor es mucha tralla para ti.

¿Por? Pues...

Por lo que se escucha desde el piso de Teresa.

¿Qué es lo que se escucha?

(Música)

Toma, la vuelta. Me he equivocado de agujero, da igual.

He sido malo, he sido malo.

(GIME)

(Música)

Hola.

¿Puedes? Sí, sí.

También te he traído el sacaleches.

Jolín, justo se me ha olvidado que tengo curro hasta las mil.

Ya que lo has traído, le doy un poco.

¿Nos sentamos aquí mismo?

Hostia, no.

-Alma, ¿se puede saber qué haces?

-Le estoy dando el pecho a mi hijo, no es ninguna vergüenza.

-¿Y crees que esta es la imagen que queremos para nuestra empresa?

-Bueno, es mi media hora de descanso, puedo hacer lo que me dé la gana

y donde me dé la gana.

-Y tiene que ser aquí, tirada en la calle,

como una rumana y con una teta fuera.

Aquí se viene a trabajar y como mucho, te ordeñas en el baño.

(Música)

¿Sabes por qué le estoy dando de mamar?

-¡Por el amor de Dios! -Porque tengo las tetas a reventar.

-Guárdate eso. -Mira.

(GRITA)

Qué asco, ¿qué haces? Loca, por favor, ¡qué asco!

No vas a volver a la oficina ni para poner cafés,

loca, más que loca.

(Música)

Pues ya está, se acabaron mis problemas laborales.

(RÍE)

Hola.

Qué bonitas, me encantan, gracias.

Es feucho, pero me han dicho que luego se arregla.

¿No te parece que se da un aire a Woody Allen?

¿Sospechas que pueda ser el donante?

No sé, yo lo pedí con estudios, pero...

Yo lo veo igualito que tú.

¿Quieres cogerlo? ¿Puedo?

Ten cuidado, que me ha costado 8000 euros.

(Música)

Yo quería tener un hijo, pero con Fran.

¿Y sin Fran no?

Si te animas, nos podríamos echar una mano.

Seríamos dos madres autónomas con hijos de padres desconocidos.

No digas que no mola.

(Música)

Si vas a hacerlo, hazlo ahora que todavía estás a tiempo.

A lo mejor, dentro de diez años te preguntas: "¿Por qué no lo hice?"

Y para entonces quizás ya ni te acuerdes de Fran.

Ahora mismo me fumaba un cigarro.

(Música)

(Señal de llamada)

Hola, soy Fran, deja tu mensaje.

(Música)

Hola, Fran. Fran he decidido volver a hacerme la in vitro.

Voy a hacerlo con un donante anónimo,

necesitaba contártelo antes de empezar.

(GIMEN)

Tranquilo, no voy a utilizar nuestros embriones.

También quería pedirte que vendamos el coche.

Necesito el dinero.

Puedes contarlo si quieres. No, no hace falta.

Cómo son las cosas, ¿eh?

Si te hubieras quedado embarazada, ahora estaríamos juntos.

Y con un hijo.

Pero la cosa ha estado...

Tener que decidirlo, ¿no? En quererlo.

Me equivoqué, Fran. Te arrastré a hacer cosas que no querías hacer.

Pero, mira, yo ahora voy a convertirme en mamá

y tú en un soltero de oro.

Y todos tan contentos.

Que vaya muy bien.

(Canción en italiano)

¡Tenemos segunda temporada! ¡Bien! ¡Bien!

Chicos, tenemos segunda temporada.

(Aplausos)

Y ahora que estamos de celebración, quiero deciros

que le voy a dar un primito a Wondergate.

¿Eh? Que voy a ser papá.

Enhorabuena.

Pero, ¿tú no eras el de hijos para qué?

Ya, colega, pero si Teresa se ha quedado preñada con 45 tacos,

es que este niño tiene que nacer. ¿45 años?

Sí, tío. ¿A que no los aparenta? Mira.

Su primera instantánea, mira.

La verdad es que tiene toda tu cabeza.

A este voy a criarlo yo.

Ya se lo he dicho a Teresa, voy a ser el primer hombre de mi familia

en ocuparse personalmente de su hijo.

Que no tengo ni idea, pero aprenderé.

Estoy pensando en montar aquí una guardería.

¿En serio? Sí, en serio.

Algo en plan sueco, contratar a alguien

para que esté con los críos mientras nosotros curramos.

Un momento, o sea, perros no y niños sí. ¿Por qué?

Hola, ellos son Nadia y Adrián.

Hoy no tienen cole y su madre se ha ido a Polonia.

¿Podrían quedarse aquí mientras yo limpio?

¿Veis? No paro de recibir señales.

No te preocupes, Kathy, si estamos pensando en montar una guardería.

¿Sabéis jugar a la play? (AMBOS) Sí.

¿Sí?

Gracias.

(Llanto bebé)

Hola, ¿todo bien?

Se acaba de calmar, es que tenía gases y...

Lleva dos horas sin parar.

Tengo deseos de estrangularlo.

Bueno, tú no te agobies, yo no sé muy bien cómo,

pero al final se sale adelante, ¿de acuerdo?

¿Huelo a mierda?

¿Por qué no te vas a dar una ducha? Me quedo yo con él.

Ven aquí, chiquitín. Gracias.

Ay, cómo pesa.

Por cierto, creo que tienes más pedidos.

¿Ah sí? Sí.

Qué bien. De puta madre.

¿A ti qué te dan de comer? Madre mía.

(Música)

(HABLA EN INGLÉS)

(Música)

Adiós, ¿eh?

(Música)

A ver, chicos, la línea ya está marcada

y además que yo voy a venir una vez al mes

para ir revisando lo de los capítulos.

Es que no es solo por lo de Wonder, es por todo.

Llevamos tres años partiéndonos la cara

y cuando empiezan las cosas a funcionar, te piras.

Tener un socio en Londres siempre da caché.

Además, que aquí entre unas cosas y otras

vais a estar bastante entretenidos, ¿eh?

Te vamos a echar de menos, cabronazo.

Lo sé, hijos de puta, lo sé.

Oye, ¿se le está poniendo dura a alguien?

(RÍE)

(Música triste)

(Música rápida)

Fran.

Hola. Hola.

¿Qué tal? Muy bien por ahora.

¿De cuánto estás? 24 semanas.

¿Y son? ¿Cuántas son? 40.

40, eso es.

Estás guapa. Gracias.

Tú también estás... muy bien.

Diferente, te quedan muy bien las gafas.

Sí, no estoy mal.

Oye, ¿y tu hermana?

Muy bien, cambio de vida radical.

Se han ido a hacer quesos al caserío.

Qué valientes. Sí, mucho.

Bueno, hay que tirarse a la piscina. Es el signo de los tiempos.

Pues he venido a traerte esto.

Estuve desmontando la casa y, bueno, aparecieron cosas tuyas.

¿Te mudas? Sí, a Londres.

A Londres.

Mañana.

También quería disculparme contigo.

Porque yo...

Alina, yo nunca he pretendido hacerte daño,

pero sé que te lo hice

y que te culpé de muchas cosas que no...

Tú no me obligaste a nada.

Es que yo me agobié y...

Y lo estropeé.

(Música)

No quería irme sin que lo supieras.

Me alegro muchísimo de que al final haya salido todo bien para ti.

Oye, perdona, ¿de qué talla son estas botas?

(Música)

37.

¿Y los vestidos? Es que parecen un poco pequeños.

Perdona, perdóname un momento.

¡Fran!

(Música)

Gracias.

(Música)

Pues este lo mismo me lo quedo yo. ¿Es de tu hermana?

¿A que adivino en quién estás pensando?

Te parecerá raro, pero esto de que se vaya a Londres

me ha descolocado mucho.

Te da pena. Sí, no sé.

Es como que ahora sí que le pierdo para siempre

y ni siquiera me he despedido.

Pues llámale,

las cosas hay que cerrarlas o te persiguen toda la vida.

¿Y qué le digo?

O mejor, vas a verle y le llevas esto.

Le dices que te ha recordado a él, que le va a dar suerte. Toma.

¿Cómo le voy a llevar esto, Verónica?

No seas tonta. A lo peor te llevas un polvo de despedida.

¿Con esta barriga?

A los tíos les ponen cachondos las embarazadas.

Un trío en toda regla.

Tienes casi 40 tacos y él se va mañana.

A estas alturas de la película,

o te arriesgas a cagarla o la cagas fijo.

Venga.

Llévate mi coche, lárgate.

Pero que te largues.

Cada día trato de acertar

por dónde saldrás.

Eso es tanto como adivinar qué nos va a pasar.

Has estado, hace tiempo,

algo raro por momentos.

Me pregunto algo inquieta qué nos va...

(TARAREA)

Yo me guardo la esperanza

y las cosas que en la plaza

nos dijimos hoy.

Sin embargo, mientras tanto,

yo me guardo la esperanza

y las cosas que en la plaza

nos dijimos hoy.

Ahora que te vas pediré perdón y dirás que no

y estará muy bien, ya sabes por qué.

Yo me esconderé, ahora que te vas

ya no saldré más, dime para qué,

si no te voy a ver.

Cuando pase el tiempo conocerás a alguien más

y me olvidarás, y es que es lo normal.

Aunque nos dé rabia siempre ocurre igual

y nos esforzarnos en disimular.

(Timbre)

Hola, ¿quién eres? ¿Quién eres tú?

Yo he preguntado primero. Soy Alina, ¿está Fran?

Hola, ¿qué quieres? Que qué quiero.

Eso digo yo. Vale, pues adiós.

No, no, espera, espera. Es que quiero darle esto a Fran si está.

¿Con quién estáis hablando, chicos? Con una chica, ¿es tu novia?

Alina. Hola.

Pasa, pasa. Gracias.

Chicos, ¿por qué no vais a la cocina a elegir la pizza?

He venido a traerte esto.

A ver.

Es muy fea, pero te va a dar suerte.

Es... horrorosa.

Muchas gracias.

(Pitido)

Fran, está pitando el horno.

Pues no lo toquéis, que ahora voy yo.

Son los nietos de Kathy, que no tenía con quién dejarlos y...

Pero ya ves cómo está la casa.

Mejor os dejo. No, quédate un rato,

y así me echas una mano con ellos.

Bueno. ¿Sí?

¿Se mueve? Sí, ahora mismo ha dado una patada.

Mira. A ver.

-Fran, mira qué patadón.

¿Quieres tocar?

¿Cuándo va a nacer? En dos meses, ¿no?

Sí, en agosto.

¿Y cómo se va a llamar? Rafaela.

No me jodas. ¿Rafaela? ¿No lo sabías?

Bueno, mi madre y mi abuela se llamaban Rafaela.

¿Están muertas? Sí, están muertas, las dos.

¿Y tu padre? También.

Bueno, menos mal que tienes novio. Sí, menos mal.

Bueno, a ver, ¿os gusta la pizza así?

Sí. Pues así va a ser.

Bueno, bueno, bueno.

Con este tema yo he quemado las pistas de baile.

Vais a flipar.

(Canción en inglés)

(RÍEN)

¿Estás bien? No.

Eres un viejo.

Soy un chaval, soy un chaval. No, eres un viejo.

¿Ahora a quién le toca? A mí, a mí.

-No, a mí.

Eh, me toca a mí elegir la canción.

Y la tengo. A ver.

Quiero bailar,

quiero ganar,

quiero ese trofeo.

Uh.

Va a ser un poco difícil.

(Canción en inglés)

(Timbre)

(Canción en inglés)

Espera, han llamado, ¿no? Sí, han llamado.

Oh, chicos, se acabó la fiesta.

Hola, ¿cómo se han portado? Fenomenal, han cenado ya.

Alina, enhorabuena. Gracias.

¿Cómo no me has dicho nada?

Mil gracias, hasta luego. -Adiós, Alina.

Adiós. Adiós, ratones.

Bueno, pues yo también me voy.

Ha sido una tarde muy divertida. Inesperada, pero...

Que vaya muy bien en Londres y... Gracias.

Colgarás fotos en Twitter y todo eso.

Sí, claro, supongo que sí, ya irás viendo.

(Música)

Te sienta bien el embarazo.

(Música)

Alina.

(Música)

Joder, estoy hecho un viejo.

(Música)

Bájame, que estoy muy gorda.

¿Quieres ver algo gordo?

(Música)

Alina. ¿Mmm?

Vente conmigo a Londres.

(Música)

(Canción en inglés)

Somos Cine - Embarazados - Ver ahora

Una pareja trata de concebir un bebé pese a algunos inconvenientes: él tiene un esperma pobre, vago y anormal, y ella se encuentra en etapa premenopáusica a pesar de tener sólo 37 años

Las furias (2016)

Reparto: Bárbara Lennie, Alberto San Juan, Pepe Sacristán

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - Las furias - Ver ahora
Transcripción completa

(GRITA)

Vamos, María, que el abuelo te está esperando.

Venga, cariño.

(Risas)

-¡Hola, María!

(CHARLAN AL FONDO)

(MARÍA) Tío, has estado muy bien. -¿De verdad, bonita?

¿Me has reconocido entre los figurantes?

-Déjate. Cuando ha dicho: "Habla, Edipo."

Los pelos como escarpias. -Tienes una visión...

-El tío Héctor y la tía Ana.

¡Hola, María!

-La abuela, que se ha puesto muy guapa.

-¡Eh, aquí está!

(APLAUDEN)

-¡Bravo! -¡Bravo!

(MARÍA) ¡Oye, dejadme pasar! ¡Dejadme pasar!

¿Estabas nervioso, abuelo?

No, porque sabía que si tenía algún problema,

tú podías sustituirme.

-Déjame la cámara que te grabe con el abuelo.

(RÍEN)

¡Yupi!

Se sabe el texto de cabo a rabo.

Y no solo el texto.

María, cuéntales a todos quiénes son las Furias.

Ay, papá, cuando esta noche se despierte con pesadillas

te voy a llamar a ti para calmarla.

Bueno. Aki, atiende, que se lo sabe mejor que tú.

-Gea, la Diosa Tierra, estaba tan harta

de que su esposo, Urano, Dios del Cielo,

estuviera encima de ella de noche y de día

que le dio a Cronos, uno de los hijos

que habían tenido juntos,

una hoz para que le cortara a su padre... ¡los huevos!

¡Hala, toma! Testículos, cariño.

Deja a la niña. Sigue, mi amor, sigue.

Las gotas de sangre de la herida

cayeron sobre la madre tierra,

¡Y de ahí nacieron las Furias!

Tisífone. Tisífone, Alecto y Megera.

Cabeza de perro, ¡guau!,

¡alas de murciélago

y serpientes en lugar de cabello!

¡Quita, quita, abuelo!

¿Las Furias existen?

No, las Furias no existen.

Claro que existen.

Cuando alguien hace algo contra la familia

se introducen en su mente como un veneno

hasta obligarlo a expiar sus culpas o enloquecerlo.

Por eso hay que tener mucho cuidado

con lo que uno hace con los suyos.

Nunca sale gratis.

(Gentío)

-¡Ah!

(SUSURRA) Paso a paso.

Paso a paso...

(RESOPLA)

(RESOPLA)

¿Qué, ya? Sí, ya.

Marga, dale.

No puedo, Julia. No puedo más. No puedo ni abrir esto.

(RADIO) "Los enfrentamientos, las faltas de respeto...".

¿Qué estás...?

# Hablar no es tan difícil. #

(RÍE)

Es muy básico, pero está bueno.

Dijo ella mientras se tragaba una mierda.

(RÍE)

(RADIO) Respira para calmar la furia.

Visualiza a tu hija.

Visualiza la conversación que tenéis pendiente.

Es casualidad, te lo juro.

(RADIO) Visualiza cómo quieres que acabe esa conversación

y lo que tú puedes hacer para que eso suceda.

Y recuerda:

# Hablar no es tan difícil.

# Hablar no es tan difícil. #

¡Marga! ¡Dale, vení!

(Sintonía del programa)

Seguimos recibiendo llamadas en "La visión de Casandra".

También atenderé vuestros comentarios,

dudas, preocupaciones y cualquier otra cosa

que queráis compartir a través de nuestra página Web:

"www.lavisiondecasandra.es".

Ya os he dicho alguna vez que las palabras

que elegimos para definirnos son importantes.

Amarga.

No es una buena elección

ni siquiera como seudónimo, amiga.

No es idea mía.

Así es como me llama mi hija.

¿Y crees que tiene alguna razón para hacerlo?

Seguro.

Las razones por las que queremos hacer las cosas

son tan limitadas como nuestra imaginación.

Otra cosa es que sean verdad. Marga.

Tu verdad no, la verdad.

Y ven conmigo a buscarla.

La tuya guárdatela, que diría Machado.

Me cuesta quedar con mi hija para tomar café

como para citarla en busca de la verdad.

¿Qué pasó entre vosotras para que os alejarais tanto?

La vida, que no es poco.

Pero no estoy aquí para hablar de mi hija,

Sino de mi nieta.

No, no, no. No serás de esas abuelas

que tratan de enmendar en sus nietas

lo que no hicieron con sus hijas.

No, soy de esas abuelas capaces de ver cómo su hija

se está equivocando con la suya.

Pará, pará, Marga. No, no...

¿Casandra?

¿Casandra?

Estoy aquí.

¿Y cuál es ese gran error que crees que tu hija

está cometiendo con tu nieta?

Mi nieta ha tenido un episodio psicótico.

Pero ahora está bien.

Está controlada, medicada.

Y siente la necesidad de tomar las riendas de su vida.

Entiendo que su madre esté asustada.

Pero no le hace ningún bien tratándola como una incapacitada.

Tú pareces saber muchísimo sobre el tema.

Algo sé. ¿Y tu hija no?

También, pero...

Es tarde.

No voy a llegar. Hala, listo.

Nuestros oyentes no saben tanto

como tú pareces saber sobre estos episodios.

Antes de juzgar me gustaría que todos

se hicieran una idea de lo que una madre,

en el caso de tu hija, puede haber vivido.

Seguro que todo el mundo se la hace.

Seguro que no.

Es verdad que los episodios psicóticos son cada vez

más frecuentes en una sociedad como la nuestra, tan estresada.

Pero nadie que no los haya vivido

puede saber lo que sucede.

Porque hay que estar ahí

para ver a tu hija...

perder completamente el control

sobre sí misma y poner en peligro su vida.

Hay que estar ahí cuando una madre puede leer

en los ojos de su hija terrores inimaginables.

Hay que estar ahí cuando tu hija te mira

como si fueras su peor enemigo...

y por más que hagas, no puedes llegar a ella.

Hay que estar ahí.

Casandra.

Y ahora un poquito de música antes de la siguiente llamada.

Hija puta...

Hola, Héctor, soy yo.

Oye, he dejado que la niña saliera a dar una vuelta.

Me dijo que lo mismo pasaba a verte por el despacho.

Si está por allí dame un toque. Estoy un poco preocupado. ¿Vale?

Chao.

(Puerta)

¿Leo?

¡Leo!

(GRITA)

(Gentío, semáforo)

María. -María...

Eh, María.

Cielo, estamos aquí. -María.

Ya está, ya está. -¿Qué pasa?

Me han...

Me han robado el... -Ya, cariño, ya.

Ya pasó, ya pasó. -Los cascos.

Ya está, vamos a casa. María, vamos a casa.

Se está equivocando con María.

Y vos sentiste de pronto la necesidad de decírselo.

A ella y a todos los oyentes.

Hablar no es tan difícil...

(SUSPIRA)

Sé que lo de mañana te asusta,

pero lo que acabas de hacer

no es la mejor manera de afrontarlo.

A lo mejor estás haciendo todo lo posible

para no tener que hacerlo.

¿Ese es su diagnóstico, doctora?

No, no lo es.

Pero si quieres podemos convertir esto

en un diagnóstico profesional. Lo tengo claro.

No te pedí nada de esto.

No lo hago porque nadie me lo pida.

Tengo 65 años.

Me parece que puedo hacer lo que me dé la gana

sin tener que pedir permiso a nadie.

He asistido a todas las malas decisiones de mis hijos

sin poder decir ni mu.

¿Vos me estás equiparando con las malas decisiones

que tomaron tus hijos?

Julia.

No voy a llegar.

No...

Es tarde, no...

No voy a llegar.

¿Papá?

(TOCA EL CLAXON)

¡Papá!

¡Papá!

¡Papá!

¡Papá!

¡Papá!

No voy a llegar.

¡Leo!

Es tarde, no voy a llegar.

Ya, papá, pero tranquilo que no hay función.

No pasa nada. Se me ha escapado.

¿Qué es tan gracioso? ¿Me lo explicas?

(Silbido)

¿María?

María, ¿qué ha pasado? Nada.

He salido y me he encontrado con los tíos.

¿Has salido sola? ¿Pero tú en qué piensas?

Que no ha pasado nada. María,

el doctor dijo que con tranquilidad

hasta terminar la medicación.

Jolín, mamá. ¿Es que sólo lo oí yo?

Casandra, tranquila, no ha pasado nada.

Pero podía haber pasado. No ha pasado.

Héctor, mañana nos vemos en casa de mamá.

Casandra. Mañana, Héctor. Mañana.

(RECITA) Mañana y mañana dando pequeños pasos

hasta la sílaba final del tiempo.

La vida no es más que una sombra fugaz,

un pobre actor que se agita en el escenario

y al que nunca volverá a escucharse,

un cuento narrado por un idiota lleno de ruido y de furia...

(LOS DOS) Que no significa nada.

Magnífico, papá, los pelos como escarpias.

Id a tomar algo. Nos quedamos con papá y con María.

-No necesito que nadie se quede conmigo.

Gracias por traerla.

Nos vemos. -Vale.

Anda, súbete a casa con el abuelo.

La cena está preparada. -He estado bien, papá.

Ya lo sé. Venga, súbete. Nosotros vamos enseguida.

Tu hermana está superada por los acontecimientos.

En cuanto Gus encuentre trabajo todo irá mejor.

Ojalá. No creo que ayude al estado de tu sobrina

que su madre esté... -Yo la veo mucho mejor.

Un pequeño empujoncito y todo estará en su sitio.

(ELLA RÍE) -¿Qué?

Nada, me admira que la misma información genética

pueda producir individuos tan diferentes.

Me acabas de hacer sentir

como un documental de "National Geographic".

"El Ponte Alegre adulto, un hermoso macho dominante,

se abalanza sobre la hembra."

Eres un payaso.

Herencia genética.

La genética de tu familia es puro drama, cariño.

¿Los Ponte Alegre? -Los Ponte Alegre.

-Podía ser peor, yo tenía una compañera en el colegio

que se llamaba Isabelita Macía Pajas.

La pobre se pasó todo el bachillerato

intentando honrar sus apellidos.

-Deberían haberos puesto nombres de cómicos

para honrar vuestros apellidos.

Mi padre decía que los personajes cómicos

gustaban mucho pero nadie los tomaba en serio.

¿Qué estaba recitando? -"Macbeth".

¿Cómo puede recordar los textos si no sabe ni quién es?

Pequeños pasos hasta la sílaba final del tiempo.

¿Vas a decírselo mañana?

¿A quién, a mi madre y a Casandra?

Ni muerto.

Venga, Cas, la niña necesita probarse,

que empiece a tener el control.

Le han reducido la medicación. Ahora conocemos los síntomas.

Duerme bien, yo creo que ya... Ya ¿qué?

¿Te estás sacando la carrera de psiquiatría

ahora que tienes tiempo libre?

Estarás muerta de hambre.

¿Qué te apetece? He preparado croquetas.

¿O quieres un gazpacho fresquito? ¿Qué te apetece?

¿Qué me apetece?

¿Qué me apetece?

Me apetece que nos separemos.

Vámonos a casa.

Cas.

No pienso moverme de aquí hasta que no me digas

que esto que has dicho es porque estás muy cansada.

No pienso moverme. Muy cansada, Gus.

Muy muy cansada.

Mucho.

Cansadísima.

De todo.

No quiero hablar.

Me vale con las pastillas.

¿Quieres estar dopada el resto de tu vida?

Sí. El resto de mi vida...

El resto.

La pasta que se ha tenido que gastar en la reforma.

Y, bueno, ahora la verás a ella.

Creo que también ha aprovechado y se ha alicatado la cara.

Oye, por favor. Acabo de tener una regresión infantil.

¿Infantil? Cuando mamá empezó tú ya peinabas alguna cana, guapo.

Parece que fue otra vida.

Era otra vida.

Y cállate, que no oigo.

Hablar nos obliga a ordenar, a cuestionarnos.

Encontrar nuevas perspectivas para averiguar

qué es lo que nos produce el dolor y poder sosegarlo.

Siempre que oigo a mamá hablar con sus pacientes

me acuerdo de Mari Carmen y sus muñecos.

Por favor. Es que es imposible

que ese tono comprensivo y cariñoso salga de ella.

Seguro que tiene a alguien haciéndole voces.

Las pastillas...

¿Pero es que usted se cree que de verdad sirve de algo

que yo me ponga a hablar de mi vida a estas alturas?

¿Qué alturas? La altura de saber que esto

que estamos haciendo es completamente ridículo.

¿Por qué te parece ridículo que intentemos...?

¿Qué? ¿Eh, qué?

Usted es tan vieja como yo.

Y si lo sabe, ¿para qué vamos a hablar?

Nos quedaremos en silencio usted y yo

hasta que se consuma el tiempo.

Yo solo vengo aquí porque mi hija se empeña y es muy pesada.

Pero no quiero hablar.

No, no quiero hablar.

Solo quiero las pastillas.

Y que se calle.

¡Cállate! Te va a pillar.

Vos deberías saber que esas conversaciones son privadas.

Es parte de mi terapia.

Solo escuchar las sesiones de mi madre

me permite saber que tiene

cierta empatía con el ser humano.

Solo cuando cobro.

Hasta luego. Hasta luego.

Julia.

No te vayas.

Tengo consulta, Marga.

Tranquila.

Sí, va a ir todo bien.

Chao.

Muy interesante tu programa de ayer.

¿Sí? No pude escucharlo.

Ah, no te perdiste nada, una abuela delirando.

Dispara mamá, tengo prisa.

Mamá, tengo que ir a la radio. Sí, ya, ya.

Bueno, pues...

(SE ACLARA LA VOZ)

Que lo que quería deciros...

Mamá, estoy empezando a preocuparme.

¿Estás enferma? ¿Parezco enferma?

No, de hecho estás guapísima. Gracias.

Pero un poco rara. Di ya lo que tengas que decir.

Es que no sé cómo.

Eh... quería deciros que...

Es que yo...

voy a vender Casa Alegre. ¿Qué?

¿Qué? ¿Por qué?

Porque es mía, porque puedo.

Y porque necesito dinero. También es nuestra y de papá.

No, la casa es herencia directa de mi padre.

Ni siquiera se planteó cuando me separé de tu padre.

Aki está viviendo allí. ¿Has hablado con él?

Su teléfono no está operativo.

Vamos todos los veranos.

Voy a cerrar la consulta y quiero viajar. Necesito dinero.

Un poco tarde para comerte el mundo, ¿no?

Es lo que me faltaba.

Repartirás lo que saques, claro. Claro.

Pues no voy a repartir. Solo quería que lo supierais.

Forma parte de nuestra vida.

Hemos crecido en esa casa.

¿Pero qué estás haciendo? Está hecho, Casandra.

Viajar ¿adónde? ¿Con quién?

No puedes hacer esto y pretender no dar

ni la más mínima explicación.

¿Tengo que darte explicaciones a ti?

No te habrás liado con alguien. Sería el colmo, vamos.

¿El colmo? ¿El colmo de qué?

Te has liado con alguien. No...

No es asunto tuyo.

¿Cómo que no es...? ¿Cómo que...?

¿Cómo que no es asunto mío? Espera, mamá.

Mamá, por favor, no me dejes con la palabra en la boca.

Te exijo una explicación. Haz el favor.

-Dile a tu madre que podemos ajustar el precio.

Tú tienes mucho talento. -Si no consigo tocar nada.

Porque una cosa es el talento y otra la ejecución.

Eso es lo que vamos a trabajar ahora.

Es que prefiero el fútbol. -Ya, ya.

Y dice mi madre que las dos cosas no puede ser.

Mira, no te cobro las clases.

En cuanto tu madre te escuche, seguro que busca el dinero.

Es que tampoco me gusta mucho.

Pero si te encanta tocar la guitarra.

No.

Pues va a tener razón el de la oficina del paro.

Voy a tener que reciclarme.

Aprovecha si quieres que cambie algo como padre.

Si puedo dejar de ser músico,

también puedo convertirme en otro padre, digo yo.

Llevo menos tiempo ejerciendo.

Papá.

Ey, ey, ey. No pasa nada, cariño. No te preocupes por nada.

De verdad, cariño.

¿Qué pasa? No pasa nada, de verdad.

¿Qué pasa?

Hola. No pasa nada. No pasa nada. Todo está bien, ¿verdad, cariño?

Sentaos, por favor. Tengo que hablar con vosotros.

Cariño, tranquila, ¿eh?

Papá y yo... Déjame hablar, mamá.

Sin interrumpirme, por favor.

Yo estoy bien. -Ya, ya, ya...

¡Papá!

Esto que me ha pasado ha sido duro para todos.

Pero ya está.

Me tomo unas medicinas,

voy a mis sesiones y siento que vuelvo a estar en control.

Sí, cariño... Déjame, mamá.

Pero no conseguiré estar en control si no me dais un poco de espacio.

Nosotros... -¿Queréis escucharme?

Yo necesito espacio. Y vosotros también.

Tú no vas a encontrar otro trabajo si solo estás pendiente de mí.

No es culpa tuya. -Sí que lo es.

Por lo menos en parte. Sé que la situación laboral

es dura, pero tú no te mueves por mi culpa.

Que no, María. Y yo estoy bien. ¡Sí!

Papá, no te concentras en lo que te tienes que concentrar.

Y tú, mamá, te concentras

en lo que no tienes que concentrarte.

Hija, yo estoy como siempre.

De casa al trabajo y del trabajo a casa.

Bueno, pierdes tiempo por el camino.

No sé a qué te refieres. Sí que lo sabes.

Y yo sé que es por mi culpa. Por eso necesito que comprendáis

que estoy bien y podéis dejar de hacer cosas que no necesito.

María, no sé de qué hablas. Mamá, no me lo pongas más difícil.

Sé lo que vi y sabes lo que haces. No es eso de lo que quiero hablar.

¿Qué viste? Últimamente has visto cosas

que no son verdad. Como estoy loca, alucino.

Yo no he dicho eso. Sí lo has dicho pero no es el tema.

¿Qué viste? -No es el tema.

El tema es que yo estoy bien. Pues no lo parece, hija.

A mí tampoco me parece que estéis bien

y no paráis de decirme lo bien que estáis.

Yo estoy bien.

¿Sí? ¿Con papá o con tu compañero de trabajo?

No es eso de lo que quiero hablar.

Hola. -Hola.

No tengo mucho tiempo. ¿Comemos en la cafetería?

¿Pescadito congelado y seco? Qué rico.

Prefiero un bocadillo en el quiosco del parque.

¿Qué quería tu madre? -Decirnos que va a vender

Casa Alegre. -¿Y eso?

Bueno, quiere jubilarse, viajar... -¿Y qué le has dicho?

¿Qué le voy a decir, Ana? Es su casa.

Bueno, le he dicho que antes de que dé la llave podíamos

pasar un fin de semana juntos y aprovecharlo

para que tú y yo nos casemos.

¿En la casa? -En la casa.

¿Con todos allí...? -Con todos allí.

O sea, una boda, boda. -Una boda, boda.

No es lo que habíamos hablado... -Ya.

Bueno, vale.

¿Vale? -¿Qué?

Nada. Vale. -¿Por qué lo dices en ese tono?

¿Qué tono? Has dicho: "vale", yo he dicho "vale".

¿No vale mi "vale"?

Puedo decirlo porque, aunque seas un capullo

después de 20 años eres mi capullo.

Entiendo que te quieras casar en la casa, y más ahora

que tu madre ha decidido venderla por su cuenta.

Mi padre no va a venir. Está muy mayor para viajar

y el contacto con tu familia le harán saltar los baipases.

¿Y ahora podemos irnos a comer? Tengo una colonoscopia a las 4.

¿Una colonoscopia? -Sí.

Me has puesto muy cachondo.

(OYENTE DEL PROGRAMA) Y no sé si es porque se sentía amenazado...

(Mensaje)

Casandra, no te puedes imaginar. Es que no te puedes imaginar.

Al principio estaba tímido pero después se fue viniendo arriba

y fue flipante no, lo siguiente.

Así que he pesado

que si las reconciliaciones van a ser así...

Ahora unos segundos de publicidad.

¿Cómo publicidad? No he terminado. ¡Gus!

(OYENTE) ¿Casandra? ¿Qué?

¿Qué dices?

¿Hay alguien ahí? Es que no sé qué has dicho...

-Ha dicho que nunca pensó que pudiera dejar de amarte.

Pero que a partir de ahora va a poner todo de su parte

para aprender a hacerlo.

Gus, por favor.

Voy a ir a la boda porque tu hermano

es mi amigo del alma.

No me puedo marchar inmediatamente pero lo haré en cuanto pueda.

Hasta entonces, aléjate de mí. Escúchame, fue una tontería.

¡No quiero oírlo, coño!

No quiero saberlo, no quiero verte.

No te quiero.

¿Hola?

¿Hola?

Hola. ¿Qué pasa? ¿No me oíste?

¿No habíamos quedado en cenar juntas?

Sí, ya sé. Perdón. Se me hizo medio tarde.

Me encontré con unas amigas... Y el plan era más divertido

que cenar con la abuela. Oh, bueno...

Ya veo que fue rebién la conversación con tus hijos.

Si hubieras estado aquí lo sabrías.

Tenía pacientes, Marga.

La verdad, no sé si tiene mucho sentido que me jubile

para viajar con mi pareja

cuando mi pareja tiene cada vez más trabajo.

Es que tu pareja no está en edad de jubilarse.

Ni te pidió que te jubiles.

Ni que les digas a tus hijos nada que no les quieras decir.

Tú pareja lo único que quiere

es que decidas lo que te haga más feliz.

No he podido.

Me han hecho sentir como si tuviera siete años.

Mira, yo creo que lo mejor es que mañana los llames,

vuelvan a venir, dejamos la puerta abierta

y que nos agarren cogiendo.

A lo loco.

Yo pago por ver la cara de tu hija.

Les he dicho que iba a vender Casa Alegre.

¿Cómo?

Es lo único que se me ha ocurrido cuando no pude...

Y cuando mi hija empezó a hablar ya me cerré en banda.

El espíritu Ponte Alegre...

Y de pronto Héctor nos dijo que nos fuésemos todos juntos

un fin de semana para celebrar su boda allí.

¿Su boda? ¿Se casa?

Sí, se casan. ¿Qué quilombo armaste? ¡Para!

No te puedo dejar sola.

No. No.

¿Por qué no me acompañas?

¿Como tu asistente?

Como...

Como...

No voy a quererte nada.

No, no... Mira, Julia, por favor...

No, no. Bastante tengo con lo que tengo. No.

Si voy es como tu pareja, que es lo que soy.

Si no, me quedo en casa.

Ven conmigo, por favor.

Ve entrando si quieres. Voy a aparcar ahí.

(GRITA)

¡Nunca! ¡Nunca...!

Yo también me alegro mucho de verte.

Pareces un náufrago. Eso es exactamente lo que soy.

Date una ducha. Quítate esto, anda.

Te recordaba más guapo.

La memoria no es de las cosas que mejor funcionan en esta familia.

Mamá, siento mucho lo que te dije el otro día por teléfono.

¿Y no sientes las barbaridades que escribiste en ese capítulo?

¿Si las siento o si me arrepiento de haberlas escrito?

(RÍE)

¿Cómo va tu libro?

Como la familia sobre la que escribo:

con mucho esfuerzo.

Ayuda a Julia con el equipaje. ¿Julia?

Mi asistente. ¿Está buena?

Sí.

(RÍEN)

Esto parece una pocilga. Solo hago limpieza espiritual.

Si me hubiera encontrado con una psicóloga como tú

jamás habría abandonado el psicoanálisis.

¿Abandonado? Jamás empezaste. No me digas.

Entonces eras tú haciendo prácticas conmigo.

Lo recuerdo como una tortura.

Nunca te fíes de la memoria de los Ponte Alegre.

Es uno de nuestros puntos flacos. No, la de los Alegre, no.

Esa tara es herencia de tu padre. Es verdad. Tú nunca olvidas nada.

Y yo que pensaba que este rencuentro familiar

iba a ser una pesadilla...

¿Dónde dejo esto? En mi habitación.

Yo te acompaño, mira. Es una casa complicada. Por aquí.

(Claxon)

Debe ser Casandra.

¿Viene con papá?

Ajá. ¿Hace mucho que no le ves?

Mucho.

Hala, corre a darte un baño de autoestima.

Por aquí, por la escalera.

¿Te llevo la maleta?

No, está bien.

¡Hola, Gus! ¿Qué tal el viaje? Inolvidable.

¿Pasa algo? La vida, que no es poco.

¿De verdad la vas a vender? Tú también has venido. Qué bien.

Cada día eres más imprescindible, ¿no?

Los viajes lo desorientan mucho. Pero se acuerda de ti, abuela.

A lo mejor la casa le trae recuerdos.

No entiendo por qué la vendes.

El abuelo necesita que todo le sea familiar.

Lo he estropeado todo.

Papá y mamá se van a separar por mi culpa.

María, María... María...

Escucha, tus padres son adultos.

Pase lo que pase entre ellos, no es culpa tuya.

Deja de llorar.

Tenemos mucho que hacer.

¿Te acuerdas de la primera vez que vinimos juntos aquí?

Me alegro de que estés enfadado contigo.

Ah, ¿sí?

Mucho.

He estado muy preocupada estos meses

pensando que vivía con un zombi. Mira...

-¿Quién está aquí? ¡Hola!

¿Quién está aquí? ¡Mi vida!

(RÍE)

Cariño... Cachalote mío...

Hueles a campo que tiras para atrás.

Vivo en contacto con la naturaleza.

De hecho la llevas casi toda encima, cerdo.

¿Qué?

Voy a buscar las maletas que faltan.

Oye, ¿estáis bien? ¿Gus y yo?

Sí. Sí.

Bueno, la verdad es que no estamos en nuestro mejor momento.

Que no me entere yo. Adoro a tu marido.

Ya. De hecho, debería haberse casado contigo.

O con Héctor. ¿Con Héctor?

Mucho más amigo mío desde siempre. Sí, claro.

Por eso no le has llamado ni una vez desde que te viniste.

He estado muy concentrado en el libro.

Bueno, esa es otra. A mí ni nombrarme, Aquiles.

Cariño, te guste o no eres una Ponte Alegre.

Tengo que contar la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

Tienes razón. Me muero de ganas

por llegar al capítulo en el que el hijo pequeño

del famoso actor quiere seguir los pasos de su padre

y termina en la casa familiar escribiendo su biografía.

Intentaré solaparlo con algún capítulo divertido

para no hacerlo coincidir con el de la hija,

que tras intentar seguir los pasos de su madre,

acaba en la radio haciendo horóscopos.

¡Yo no hago horóscopos! Te gusta sacarla a pasear.

(RÍE)

Difícil va a ser encontrar el capítulo divertido.

No te creas. Algunas tragedias, con distancia, dan mucha risa

Y en esta casa tenemos grandes momentos.

No me creo que la vaya a vender.

Pues dice Héctor que no hay manera de impedírselo.

¿A él qué coño le importa? Si está forrado, no te jode.

Yo no tengo ni...

Ahí está.

El príncipe troyano.

¡Ven aquí!

¿Te acuerdas del escenario que montamos ahí,

en el jardín, por mi cumple?

El rey loco y su bufón. ¡Hermanita!

¡Mi sobrina favorita! -¡Tío Aki!

¡Mi vida!

Soy tu única sobrina. -Única en todo.

Por lo que he oído incluso has desarrollado superpoderes.

Yo soy el hombre pez y tú eres la "sirenuca".

Locos,

pero poderosos.

Leonardo Ponte.

No sabe ni quién soy, ¿no?

Tu abuelo es la prueba viviente

de que la cara es el espejo del alma.

Se le ha borrado la mierda y hasta parece bueno.

Ven, María. Vamos a ver al tío Héctor.

(TODOS HABLAN Y RÍEN)

Corte ilustre de Polonia que de admiraciones tantas

sois testigos.

¡Atended, que vuestro príncipe os habla!

¡Bravo! ¡Bravo, papá!

¡Bravo al primer actor! -¡Bravo!

(RÍEN)

¡Bravo, Leo!

¿Subo a la habitación de siempre? -Sí.

¿Héctor? ¡Héctor!

Mi príncipe troyano.

Estamos en casa.

Estamos en casa.

Venga.

(TODOS) # Soy el que soy y el de ayer no soy hoy.

# Igual y distinto a cada paso que doy.

# Uno y diez mil, vivir es cambiar, somos mutantes

# hasta la hora final. #

(GRITAN Y VITOREAN)

¡Salón de actos de los Marianistas! -¡No! ¡No, por favor!

Sí, salón de actos de los Marianistas.

El público enfervorecido por la actuación de...

(TODOS) ¡Del Gueto!

Gus atacando con la guitarra, un servidor toca la batería.

Y Aquiles Porto Alegre, el vocalista del grupo...

Y justo en el silencio en el que yo tenía que cantar,

entró mi padre para hundirme en la miseria.

Se abren las puertas y aparece el ínclito actor.

Todo el mundo le mira, lógicamente, a él.

Y él, en vez de cerrar la boca, dice: "Pero no, por favor".

(TODOS) "Hoy es a mi hijo a quien tienen que mirar".

Desquítate, Aquiles. Desquítate aquí hoy. Vamos.

¡Huy, qué sorpresa! ¡Neka! (VARIOS) ¡Nekane!

Bueno, estás... ¡Por favor!

(RÍEN)

Qué ilusión, cariño. Qué sorpresón, ¿no?

Es que no tenía ni idea ni de que tuvieras pareja.

Es que no tengo. Ah. ¿Entonces con quién?

Aki, no me lo puedo creer. -¡Tío!

Nekane y yo llevamos por lo menos 20 años que nada.

Absolutamente. -El crío es mío.

Decidí inseminarme. Y estás guapísima.

Me alegro mucho de verte. Y yo a vosotros.

Me hace mucha ilusión ser yo quien os case.

Y a nosotros, señora concejala.

Pasaos por el ayuntamiento y lo arreglamos.

Allí estaremos. (GUS TOCA LA GUITARRA)

Me encantaba esa canción. -A todas.

Mira Casandra cómo le mira.

(TOCA LA GUITARRA)

# La vida se pasa esperando el mañana y puede que el mañana

# no lo llegues a ver.

# Aquí y ahora hay que celebrar, que me mires, que me veas

# que desees lo que deseas. Es un instante,

# un momento fugaz, que se va, que se fue

# que nunca va a volver.

# Aquí y ahora, no existe el mañana,

# lo que dura, dure

# porque nada va a durar.

# Si dejas de oler lo que has de beber,

# puede que pronto te pueda vencer.

# Aquí y ahora, ahora y aquí.

# Tal vez mañana no lo puedas decir... #

Gus. Gus, por favor, vale ya.

Joder, tienes que entenderlo. Fue una tontería.

(BORRACHO) Gus, Casandra. ¡Casandra, Gus!

Toda la vida juntos y aún buscando el momento para pelar la pava.

Héctor... -¡Os quiero, joder!

¡Por favor!

Cómo os quiero. -Ya lo saben, Héctor.

Pero no basta con saberlo. Hay que recordarlo.

Hay que celebrarlo. -Eso.

Cómo os quiero. Os quiero un huevo a los dos.

Daos un beso para que ella vea

lo mucho que os queréis después de tantos años.

Llevamos casi los mismos. -No de forma oficial.

Con un pie dentro y otro fuera. Ellos son el compromiso.

Daos un beso. -Héctor, vete a la cama.

Daos un beso. Daos un beso. ¡Coño! ¡Joder!

¡Por favor! ¡Suéltame, coño!

(VOMITA)

Ay, ay, Héctor.

(RÍE)

Estos son los restos de Héctor Ponte Alegre.

Hay que quererse, chicos, hay que quererse ahora

porque esta es la verdad de lo que somos.

Hala, ya, muy bien. Anda, vamos a la cama.

Sí, venga. -Verás mañana, qué resaca.

Dejadlo como está, vamos.

Ahora os ayudo. No te preocupes, lo hago yo.

¿Te ayudo? Héctor, cariño...

Sí, por favor, gracias.

María, ¿por qué no recoges lo de la mesa?

Sí, yo me quedo con mamá lavando los platos.

Por favor. ¿Qué?

Pero si estamos bien, cariño, de verdad, estamos bien.

(Risas)

(Voces de lejos y risas)

Tengo 45 tacos

y estoy aquí sentado entre papá y mamá,

como cuando se me prohibía levantarme de la mesa

hasta que terminase de cenar.

Puedes levantarte cuando quieras.

Ya no te preocupa si me alimento o no.

¿Tu asistente tiene pareja?

Sí.

Bueno, no soy celoso.

Su pareja sí, mucho.

Qué torpe, así la perderá pronto.

Habló el experto.

Experto soy, en joder relaciones,

pero experto, como todos los Ponte Alegre.

Tus hermanos siguen con las mismas personas hace ya más de 20 años.

Porque Gus y Ana son muy voluntariosos,

pero ni Casandra lo es

ni, desde luego, Héctor. Ellos son como nosotros.

¿Cómo somos nosotros?

Los Ponte Alegre,

un imperativo que solo cuenta con uno mismo para llevarse a cabo.

Aquí, no, por favor.

No, a mí también me aburre muchísimo.

He escarbado tanto para el libro que, a veces...

Ahora lo único que quiero es forrarme

y que me pase como a papá.

¿Verdad, figura?

Vivir para olvidar.

Voy a tirarle los tejos a tu asistente

a ver si se me pasa la morriña

y me pongo alegre.

Qué suerte la tuya no estar aquí

para ver el gran fracaso de tu vida.

Ojalá te quede un resquicio de memoria para...

¿Qué está pasando, abuelo?

¿Eh?

(Voces de aves nocturnas)

¿Qué está pasando?

(Chirrido de los grillos)

(Cesa el chirrido)

(Música suave de piano)

(Crescendo musical)

Hacemos un lote con lo antiguo y que lo subasten.

Cas. ¿Y el Chillida?

Por favor, lo vendió tu padre

hace más de 10 años para hacer el "Edipo",

a mis espaldas, cuando no le permití hipotecar esta casa.

Quién te ha visto y quién te ve. "Leo, es la casa familiar,

no podemos arriesgarnos a perderla".

Cas... ¿Podemos dejar esto?

No, el inventario hay que hacerlo ahora que estamos juntos.

No quiero más sorpresas. No hay prisa.

¿No? ¿No estabas como loca por empezar tu misterioso viaje?

Cas. Cas, Cas, Cas...

¿De verdad no vas a decirnos a santo de qué todo esto?

Cuando uno viaja no se le pregunta por qué, sino, dónde, con quién.

Vamos a seguir. No, vamos a rematar.

El escritorio del despacho me lo quedo, a Gus le gusta mucho.

¿A que sí, Gus? No quiero nada.

(Risas)

Hola. ¿De dónde vienes?

De correr por la playa.

No te saltes la medicación, cielo. No me la salté, mamá.

¿Cambiasteis al abuelo?

No, se me olvidó con el follón este.

Pues lo primero es lo primero.

Abuelo, ven, que te cambio el pañal.

Oye, ¿la cubertería de plata?

Ahí debería estar. No está aquí.

La madre que lo parió.

Esa soy yo y no tengo nada que ver.

¡Aki! Verás qué se inventa

para justificar que se pulió la cubertería.

(RÍE)

Sois como niños.

(Rock metal)

Héctor, el gran domador de caballos.

Casandra, la que ve el futuro

y Aquiles, el de la gloria eterna.

Grandes nombres para grandes proyectos de seres humanos.

Hos... Mira, a lo mejor vosotros estáis de vacaciones, ¿no?,

y os divertís mucho, pero yo estoy trabajando,

si no os importa iros un poco a la mierda.

Ay.

Usted perdone. -Esto va también por ti, sirenuca.

Fuera.

Aquiles, llegamos tarde.

Si uno examina detenidamente la historia de cualquier familia,

seguro que encuentra algún episodio

que solo podría justificarse

por la existencia de estas tres hijas de... Urano.

Las Furias son tres perras que no conocen la compasión,

ni el amor, ni el perdón.

Su alimento es el remordimiento

y la culpa y solo el sacrificio las sosiega.

Claro que si tuviéramos que matar a un animal

por cada uno que se porta mal con la familia,

no quedaría ser vivo sobre la Tierra, ¿verdad, María?

Verdad, María.

María.

María.

No puede tenerte todo el día esclavizada.

Ella lo intenta, conozco a mi madre,

pero, hay que frenarla. ¿Quieres que la denunciemos?

No. Aki... Mira, esta parte de la costa

es una cosa impresionante... Impresionante, sí.

...pero hace falta que te la enseñe alguien

que la conozca bien, y ese soy yo.

No puedo, en serio, es que... Te previno contra mí, ¿verdad?

Sí, no, tiene que ser eso, porque tus encantos no fallan.

Nunca, por eso no te puedes negar.

Estoy atravesando una etapa difícil, delicada,

mi autoestima está por los suelos,

me parece que tienes una obligación como psicóloga.

La obsesión compulsiva no es mi especialidad.

¿Cuál es? Seguro que la padezco. (RÍE)

Julia...

Está aquí, mamá,

inventariando enseres de la casa.

¿Seguimos?

# Te pone la asistente. #

(TARAREA)

Le pongo a la asistente.

¿Qué te pasa con mi hermana? -¿A mí? Nada.

Vivir es cambiar.

# Somos mutantes hasta la hora final. #

Qué mal has cantado siempre, coño.

¿Y tú, por qué tanta prisa por casaros?

Llevamos 20 años ya, joder. -Por eso.

Bueno, tenemos un patrimonio, cualquier día pasa algo, bueno...

Qué romántico.

Gus.

¡Me voy a cagar en tu puta madre!

¡Soy el rey del acantilado! -¡Una polla!

¡Soy el rey del acantilado! -¡Una mierda, eres!

Ya te tengo.

-¡Ah!

¡Por el atajo no vale!

¡Soy el rey!

¡Por el atajo no vale!

¡Soy el rey! -¡Por el atajo no vale!

(AÚLLA)

¡Soy el rey! -¡No!

Soy el rey. -Si vas por el atajo, no.

¿Has visto? La única regla que sigue mi hermano:

para ser rey, no cojas el atajo. -Es que no eres rey.

Soy el rey, soy el rey. -No.

¡Soy el rey, soy el rey...!

No, no lo eres, gilipollas. -Soy el rey. Soy el rey.

No eres el rey. -¡Soy el rey!

¡No eres el rey! (GUS) ¿Qué coño hacéis, hombre?

¡Si coges el atajo, no eres el rey!

Hay cosas que no cambian. -Todo cambia, Héctor,

aunque no queramos, y casi siempre a peor.

Lo siento, se trata de mi familia.

Aceptad este genocidio y sosegaos.

¡Mierda!

¡Ah!

¡No!

(SUSPIRA)

(RÍEN)

Héctor, ¿qué haces? ¡No!

No. Héctor...

¡Ah!

Héctor, me haces daño.

Héctor, ¡ah!

¡Que me haces daño!

¡Ah!

Que me haces daño...

(HÉCTOR LLORA)

(Música de tensión)

(Crescendo musical)

(Fin de música)

Voy a dar un paseo para bajar la comida.

¿Te acompaño? Prefiero ir sola.

Lo siento.

Necesito una voluntaria.

(Música de tensión)

Lo siento.

(Crescendo musical)

(Crujido)

(Música suave de guitarra)

(GUS TARAREA)

Es precioso.

(Susurros y siseos)

(GRITA)

Si alguien como tú es una simple asistente,

yo solo aspiro a ser el asistente de la asistente.

Aquí, no, en serio. No puedo...

Solo quiero pasear contigo, no te estoy proponiendo matrimonio.

Sí, ya, pero... Mira,

no me des ninguna explicación. El mercado laboral está fatal,

lo comprendo, trabajar para una profesional como mi madre

es muy importante para ti, aunque te advierto cuando termines,

serás tú quien necesite tratamiento psiquiátrico.

Sí. No es verdad, no es así tu mamá.

Llevo mucho más tiempo con ella que tú, hazme caso.

Además, no tiene por qué enterarse.

Mira, hagamos una cosa, vamos a dejar estas bolsas aquí...

y nos escaqueamos. No puedo.

En serio, aquí no puedo.

¿Qué te pasa?

Perdóname, padezco el síndrome de Stendhal,

me mareo delante de la belleza.

¿Qué hacéis?

Nos vamos de paseo. Adiós, mamá.

¿Vamos? No, no puedo, en serio.

Seguro que mi madre puede prescindir un ratito de ti,

¿a que sí, mamá? Pues no.

(Ambiente de tormenta)

No puedo prescindir de ella, ni siquiera un ratito.

Vamos para dentro.

Sí, vamos.

Aquí...

(Truenos)

(Llueve con fuerza)

Marga.

Marga, esperá.

Marga.

Marga, ¿puedes esperarme, por favor?

(Truenos)

Ya está, tenía que pasar, no fue de la mejor manera,

pero, podés hablar ahora, tienes la oportunidad de hablar.

No puedo. Ya está hecho, Marga.

Lo he visto en sus ojos. ¿Qué viste en sus ojos, qué?

A mí, a mí.

Marga, basta, mírame, mírame, mírame a los ojos.

¿Qué ves?

Es un espejismo, Julia, una equivocación.

No, no puedo, no puedo, no puedo.

Marga, ahora es cuando deberías avergonzarte,

ahora pareces una vieja ridícula, Marga.

¡No te acuso, lluvia, de ingrata!

¡Nunca un reino te di

ni te llamé hija!

¡Esta tormenta del espíritu

me quita todo el sentimiento,

salvo el que late aquí!

Ingratitud filial,

vuestro viejo padre...

generoso

que os lo dio todo de corazón.

¿No me amáis?

¿No me amáis?

(BABLBUCE) No me amas.

¿Eh?

Vamos a casa, papá.

¡Ah!

(Gruñidos)

(JADEA)

(GRITA)

Hay que despachar lo que queda. Ahora no.

Ahora, sí. Yo, también, tengo planes,

también me quiero liberar, también me da igual todo.

¡Casandra! Casandra, ¿qué?

¿Has movido un dedo para que esto no suceda?

¿Hiciste algo para impedir

que se destruya lo poco que queda de esta familia?

Pero ¿cómo traes así a papá? ¿Deje yo que se fuera solo?

Por favor, vale, ¿eh?, paso de ti y paso de todo.

¿Y qué has hecho, aparte de quejarte y joder a Gus?

Oye. Creo que de eso no puedes opinar.

Por favor, Gus, el príncipe opina sobre todo.

No abras la boca que te la cierro de una hostia.

¿Cuánta pasta sacas de la venta? Aquí no.

¿A que vas a pillar, a que lo organizaste tú?

(MARÍA GRITA) ¡No, no!

¿María?

María. ¿Qué pasa?

María. ¿Qué pasa?

¡María!

(LLORA)

(GRITA) -¡María!

María, cariño, ¿qué ha pasado? ¿Qué pasa, hija?

Tranquila. Lo de encima es solo barro.

María, cariño, tranquila.

La encontré en el cercado de los cerdos

atacando a uno con un cuchillo de mantequilla.

Tranquila. También mató a una gallina.

-María. Mírame, mi amor. Mírame.

Mi niña. Niña.

(MARÍA LLORA)

Niña. Papá, ven, ven.

Mi niña. Ven.

Mi niña...

(LLORA)

Chis.

Son ellas.

Mamá.

Son las Furias.

Méritos suficientes hemos hecho

para que estén cabreadas, ¿verdad, mamá?

-Me cago en la... (MARÍA)¡No, no!

(GRITAN)

(MARÍA) ¡No! ¡María, por favor!

¡María, basta! ¡María! ¡No! ¡No!

Escúchame. Escúchame, mi amor, María.

Las Furias no existen y tú lo sabes. Y tú lo sabes.

¡Sí existen! No existen. Escúchame, María.

No existen. (GRITA) ¡Sí existen!

No, cariño. Son los cuentos de tu abuelo. No existen.

Sí existen, mamá. No existen, cariño.

¿No ves lo que nos están haciendo?

¿No lo ves?

(LLORA)

Ya está, ya está. Chis...

(Llanto de María lejano)

Eh.

(SISEA)

Hola, princesa.

Eh. ¿Te quieres casar conmigo?

¿Sabes de qué me acabo de acordar? Del día que naciste.

Yo te cogí en brazos en el hospital.

Y tú abriste los ojos y me miraste mucho rato

con los ojos abiertos así, como ahora.

Le dije a tu madre: "Esta niña sabe cosas".

Eh. ¡No, no, no, no!

No, no, no. No, no.

Hoy tus oídos están cerrados por fiesta, ¿eh?

Hoy solo hay una banda sonora posible.

(TARAREA LA "MARCHA NUPCIAL")

(RÍE)

¿Marga?

(RÍE)

Marga.

Marga.

Hola, Leo.

¿Dónde está Marga?

No está.

¿Te acostaste con él muchas veces?

¿Una no era demasiado?

¿Más de cinco?

¿Alguna vez en casa?

No.

¿Te gustaba su polla?

Por favor. Por favor.

¿Te comió el coño?

Tienes que aprender a hacértela tú solito, rey.

Venga, Héctor, coño.

Hola, Gus.

Nekane, estás espectacular. -De gorda.

¿Sabes si está tu hermano arriba? -No lo sé.

¿Puedo hablar un momento con vos? -Hola.

Hoy no archivo nada que no esté dentro del...

(TARAREA LA "MARCHA NUPCIAL")

Te estaba buscando.

Y puede que me encuentres. -Que solo quería decirte

que si, cuando te tengas que ir de esta casa,

no tienes adónde ir, te puedes quedar en la mía.

Yo pienso quedarme con mi madre hasta que el crío sea mayor.

Mi casa es tan tranquila como esta y allí puedes escribir y...

Caza y captura de un padre para tu hijo.

¿De verdad crees que querría un padre como tú para mi hijo?

(Llaman a la puerta)

Estás preciosa.

Da mala suerte ver a la novia antes de la boda.

¿Quién dice que da mala suerte? ¿Quién?

¡Que salga, que le calzo una hostia que no lo conocerá

ni su puta madre! ¿Quién lo dice? ¡Sal, agorero!

Hay que ver qué listo soy.

No todo el mundo es capaz de ver la suerte que tiene.

Yo te miro y la veo.

Así que no pienso dejar de mirarte en todo el día.

Todo el día. Te voy a mirar todo el día.

Todo el día.

(Música triste)

(TARAREA LA "MARCHA NUPCIAL")

Héctor.

Héctor.

Creí que era tu hermano. No paro de decepcionarte.

Aki... Aki.

¿No os arregláis juntas?

A las mujeres os encanta hacerlo, ¿no?

Aki. ¿O la cosa cambia cuando...?

Aki. Marga.

Mamá me cuesta.

Es que se me ha metido una imagen en la cabeza que...

Voy a ponerme elegante.

Marga, ¿esto tuyo es un descubrimiento reciente

o viene de toda la vida?

Me ha hecho replantearme toda nuestra historia familiar.

Aki, se casa tu hermano. Solo te pido...

No me pidas nada. Me la suda la boda.

Me la suda mi hermano. Me la sudas tú.

Y vete reconsiderando la idea de vender la casa.

Si todo pasa por la venta de la casa...

Te juro que como me tenga que mover de esta casa,

se enterarán de lo tuyo con Julia hasta en la China.

Me da igual, hijo.

Ah, ¿sí, Marga? Lo estoy viendo.

La ex mujer del famosísimo actor se hace bollera

y se lía con una chica que podría ser su hija.

¡Uf! Me voy a forrar en los platós.

¡Ay, ay, ay, ay!

(TARAREA LA "MARCHA NUPCIAL")

Vamos allá.

Comparecen don Héctor Ponte Alegre y doña Ana Luisa Herrera Martín,

al objeto de contraer matrimonio civil.

Hago constar que se cumplieron las prescripciones legales

para la celebración de este matrimonio civil

y que no se presentó ni denunció impedimento.

Casandra ha pedido dedicaros unas palabras. Cas.

(RÍE)

La verdad es que ahora no sé qué decir. A ver.

Bueno, que...

¿Qué os voy a decir a vosotros que no sepáis?

Que lleváis tantos años juntos...

Tantos como Gus y yo.

Toda una vida.

Solo que hay veces que...

pues uno pierde la claridad y las cosas que cree saber,

bueno, pues como que, de repente...

(CARRASPEA)

Hay veces que uno se pone furioso porque sigue pensando

que son los demás los que no ven.

Y es como si estuviera en un sitio cerrado

y todos gritan y tú gritas más alto para hacerte oír.

Y ya llega un momento en que ni distingues tu voz.

Y sigues vociferando hasta...

¡Ay, María! Te quiero mucho, hija. Mucho.

Ojalá seáis tan felices como he sido yo, ¿eh?

Ojalá que no olvidéis nunca las cosas buenas.

Por favor.

Y ojalá... si alguna vez habéis metido la pata mucho,

muchísimo, muchísimo...

que podáis perdonar, que podáis seguir adelante

y que podáis... Bueno, no sé.

Y hasta aquí la visión de Casandra en el 81.5 de su dial.

# Hablar es muy difícil. #

-Gracias, Casandra.

Continuamos.

¡Un momento, señoría! También me gustaría hablar.

(CARRASPEA) A ver si se puede.

Eh...

La familia es un núcleo curioso, ¿no?

Ni se nos concede la posibilidad de elegir

el clan al que pertenecemos.

Lo cual nos convierte en víctimas de la más pura casualidad.

Nos gustaría casarnos antes de que oscurezca.

-Voy al lío. Nadie elige a su familia.

Esos que dicen: "Mi familia son mis amigos", mienten.

Si fuera lo mismo un hermano que un amigo,

no utilizaríamos dos palabras para nombrarlo.

De hecho, cuando un amigo es muy amigo, le llamamos hermano

para subrayar que... -Aki.

Ya acabo.

Uno se deshace de un amigo con más o menos facilidad.

Pero librarse de un padre, de una madre,

de una hermana, de un hermano,

eso es una tragedia.

La familia es la familia.

Hay que apechugar con lo que toca

y hacer equilibrios entre las Furias y el amor.

Si creemos que el amor existe,

¿por qué no van a existir las Furias?

Por ahí no. -Tenemos más pruebas

de su existencia que de la del amor.

Muy bien. Profundo y breve como siempre.

No he terminado. -Gracias.

Gracias. -No he terminado.

Hoy toca celebrar el amor.

Y por eso no quiero dejar pasar la ocasión

para dar la bienvenida a nuestra familia...

a un miembro nuevo.

Mamá no se decide a hacer la presentación oficial.

Y a mí me parece que no conviene dilatarla más,

cuando su presencia va a cambiar tanto nuestro futuro...

Aki, tu hermano quiere seguir con su boda.

Y yo, con mi vida. Si todo pasa por quedarte aquí,

seguro que podremos. Seguro.

No sé de qué va, pero no lo quiero oír.

Yo sí. ¡Es mi boda!

No permitas que te haga esto.

Julia, por favor. ¿Qué pasa?

Ahora te lo explicará nuestra madre.

¿Podemos seguir, por favor? Marga.

¡No! Sos un miserable.

No tenéis ningún derecho. ¡Julia!

Julia ¿qué? No voy a permitir que nadie,

ni el pelotudo de tu hijo, convierta en algo sucio

mi relación con vos. "Voilá!"

Sos una mierda.

Vos sos una mierda.

¡Sos una mierda! ¿Entendés? ¡Una mierda!

Todavía estamos a tiempo de celebrar una boda doble.

¿Quieres callar de una puta vez? (ANA) ¡Héctor! ¡Héctor, no!

¡Eh! ¡Como vuelvas a tocarme,

te rompo la cabeza! ¡Vale, vale!

¡Puto niñato de mierda! -¡Te mato! ¡Te mato!

Tranquilo, que ya me muero yo solo.

Un cáncer galopante.

De ahí la prisa por celebrar esta puta ceremonia.

Y tú, mírame a mí. Solamente a mí, ¿eh?

Solamente a mí, como si no hubiera nadie más. Mírame a mí.

¿Podemos seguir, por favor? ¿Podemos terminar?

Vamos directamente al "sí quiero", por favor.

¿Quieren abrir el baile?

Cómo no. Cumplamos con las tradiciones.

(Música suave)

# Hay quien quiere tener

# dinero, fama y poder.

# Y hay quien quiere ser

# el que más sabe robar.

# Yo solo quiero saber que me amas,

# correr a tus brazos

# y ganar el espacio. #

No tenemos por qué seguir aquí. ¿Coges tus cosas y vamos al hotel?

# Sea lo que sea

# que sin ti pueda ser,

# no lo quiero.

# No lo quiero saber.

# ¿De qué sirve conocer cómo seré? #

¿Vas a negarle a tu madre un baile el día de tu boda?

# ...cuando no sea nada.

# Y hay quien acumula triunfos, posesiones,

# tesoros, victorias,

# tierras, estados.

# Yo solo quiero noches a tu lado,

# el cúmulo de tus besos,

# tus abrazos, atesorar tus sonrisas,

# ganarme tus caricias... #

Bueno, es hora de... consumar este matrimonio.

Pero la fiesta continúa.

Seguid celebrándola en nuestro nombre.

Hijas de puta.

No les basta con volvernos locos.

Quieren un sacrificio humano.

(GRITA)

(TARAREA LA "MARCHA NUPCIAL")

Muchas gracias.

Chis.

Aquí y ahora,

siento que no amo a nadie como te amo a ti.

Aquí y ahora, me siento el tío más afortunado del mundo.

Aquí y ahora,

tengo una erección de caballo.

Y tú, como esposa, deberías hacer algo para remediarlo.

(Música de cuerda triste)

¿Tú sabías algo?

¿Cómo está la niña?

No lo sé.

Le he subido la dosis. Bien.

¿Lleváis mucho tiempo juntas?

Más de un año. ¿Tanto?

Vaya. Siento mucho no haber...

(Puerta)

Deberías ir a buscar a Gus.

No.

No. No tiene solución.

¿Tú quieres a tu marido?

Pues no pierdas tiempo.

Yo le echaré un ojo a María.

Se muere, Leo.

Nuestro niño se muere.

(Crujidos)

Cómo necesitaría que me abrazaras.

Gus... Se acabó.

Todo se acaba.

Todo.

Tú me quieres.

Tú me quieres.

Me has querido toda la vida. No vas a dejar de hacerlo ahora.

Gus.

Gus.

¡Gustavo, párate, joder!

Yo te quiero y tú me quieres.

Y no pienso moverme de aquí hasta que no me lo digas.

Te juro que no pienso moverme de esta playa.

Tenías que haberte traído un poco más de abrigo.

(LLORA)

(SOLLOZA)

(SOLLOZA CON MÁS INTENSIDAD)

(DEPOSITA ALGO)

Ah, vuelve a dormirte, abuelo. Es muy pronto todavía.

Vuelve a dormirte.

(Oleaje)

¡Ah!

(Graznidos de gaviotas)

(SUSPIRA)

Héctor...

¿Héctor?

¿Héctor?

(SUSPIRA)

Vas a hacer un agujerito en el mármol así, Marga.

(SUSPIRA)

Yo no quiero presionarte.

Ni ser una carga más para vos.

Yo solo quiero estar con vos.

Quiero estar con vos, ¿entendés?

Yo quiero estar con vos.

Eh... Perdón.

¿Habéis visto a papá o a María?

No están en su habitación y tampoco los encuentro en el jardín.

Creí que estaban durmiendo.

¡María! ¿María?

¡Que no puedes venir conmigo! ¡Que no, a casa!

¡A casa, que te vuelvas a casa, abuelo, que no!

Yo tengo que hacer lo que tengo que hacer. ¡Que no!

¡Que no puedes venir conmigo! ¡A casa!

¡Que te vuelvas! ¡Que te vuelvas a casa, abuelo!

¡A casa! ¡A casa! ¡A casa!

(GRITA) ¡María! (AKI) ¿María?

¡No está por ninguna parte!

Voy a la playa, a lo mejor están allí con Casandra.

¡Aki!

¡Aki!

¡Héctor! ¡Héctor!

Héctor se ha ido.

Ha dejado todas sus cosas en la mesa.

Sé que va... -Sé dónde puede estar.

Vosotras id a la playa por si está María.

¡Cas!

¡Casandra!

Cas...

¡Casandra, Cas!

¡Aki!

¡Aki!

Ayuda vos. ¿Pero qué pasa?

¡Héctor!

¡Cas! ¡Casandra!

¡Casandra!

¡Cas!

¡Cas! ¡Eh!

¡Eh! ¡Casandra!

¿Qué?

Si te quedas quieto, las olas te empujarán a la playa.

¡No me sigas!

Y si me sigues, me da igual. Y si después no puedes volver,

tampoco me importa, ¡todo es por tu culpa!

¡No he cogido lastre! ¡No, no, no, no, no!

¡Me has puesto histérica en la playa!

¡Ah, a ver cómo me hundo ahora!

¡Lo estás estropeando todo, abuelo, todo!

¡Te tenían que llevar a ti!

¡Todo es por tu culpa, todo es por tu culpa!

¡Te tenían que llevar a ti, te tenían que llevar a ti!

¡Ah!

Ya están aquí.

Ya están aquí.

Ya están aquí. Ya...

¡Menudo susto me has dado!

He encontrado tu ropa en la playa y había pensado que...

¡Eh, Gus, Casandra!

(GRITA) ¡Eh...!

Tampoco es para ponerse así, hombre.

Una mala noche de bodas la tiene cualquiera.

No puedes hacerlo.

No tienes ningún derecho.

Si tú tiras la toalla, ¿qué me dejas para mí?

¿Qué coño haces? ¿Qué coño haces?

Me he pasado la vida imitándote.

Y esta no me parece de las peores ideas que te copié.

¿Qué puedo hacer?

Mi hermano se va a suicidar, yo no tengo dónde caerme muerto,

mi madre se tira a un pibón que yo no me follo ni en sueños...

(RÍE)

Tengo que hacerlo, Aki.

Tengo que hacerlo.

¡Tengo que hacerlo!

Bueno, pues a ver si saltamos sincronizados, que da más puntos.

¡Voy a hacerlo, voy a hacerlo! ¡Voy a hacerlo!

¡Ah, no puedo hacerlo!

¡Ah!

¡Ah, ah, ah, ah!

¡Ah, ah, ah, ah!

¡No puedo, no!

(JADEA) ¡No puedo hacerlo!

En cuanto empiezo a quedarme sin aire,

tiro para arriba.

¡Héctor!

¡Estaos quietos!

¡Basta, Héctor!

¡Para, para, para, para!

¡Para, para, para, para! -¿Qué vas a hacerle?

¡Hijas de puta!

¿Es que tengo que hacerlo yo todo?

Ahí estáis, ¡ahí estáis!

¡Venid a buscarme!

¡Hijas de puta, venid a buscarme!

¿Qué coño ibas a hacer? -¿Qué haces? ¡No me hagas esto!

¡Venid a buscarme!

¡Venid a buscarme! ¡Ah!

¿Y qué coño ibas a hacer?

¡No me hagas esto, no me hagas esto!

(GRITA) ¡No me hagáis esto!

¡Dejadme a mí! (GRITA) ¡Eh!

¡Es papá! -Desapareció esta mañana con María.

Pero María no está en la barca.

¡Quieto, voy a saltar, nado mejor que tú!

¡No digas tonterías! -¿Queréis saltar de una puta vez?

(GRITAN)

¡La niña!

¡La niña!

¡La niña!

¡La niña, la niña!

¡La niña!

¡La niña!

¡Niña!

Niña, niña.

¡Niña!

¿Qué harías tú por ella? ¿Llorar, pelear, ayunar,

despedazarte, beber vinagre, comerte un cocodrilo?

¡Todo lo haré! ¿O has venido a lloriquear,

a hacerte el valiente lanzándote a su tumba?

Si quieres enterrarte vivo con ella, yo también.

¡Ah!

¡Ah! Cógela, súbela.

¡Súbela! ¡La cuerda, la cuerda!

¡María! (GRITA) ¡María!

¡María! ¡María!

¡Vamos!

¡Por favor, no me hagas esto!

¡No me hagas esto, por favor! ¡No me hagas esto!

¡Dale! -¡No va más rápido la barca!

(GRITA)

(GRITA) ¡Es por mi culpa, cojones!

¡Por favor, no te vayas! ¡Por favor, por favor!

¡María!

¡María!

¡Eh! ¡Eh!

¡Eh!

¡A la playa! Es Ana.

¡A la playa!

¡A la playa!

¡Salta! -¡Gira, gira!

¡Suelta! -Vamos, vamos.

¡Gira!

¡Héctor! -¡Vamos, sácala aquí!

¡Ayúdame, vamos, corre!

¡Ana! -¡Gustavo!

¡María! ¡Gus, ha tragado mucha agua!

Cógela. Ha tragado mucha agua.

Cariño, vuelve. ¡Ay, Dios mío!

María...

¡Cariño! -¡María!

¿Qué has hecho, de verdad? Ah, ¿estás bien? ¡Ay!

¡Bien!

(NEKANE GRITA)

¡Oh, que viene!

¡Que viene, que viene!

¡Oh, oh, oh...! -Ve, ve. Ve, Cas, ve.

(GRITA)

(NEKANE JADEA) -Hay que llevarla al hospital.

Tiene la cabeza fuera.

¡Empuja, Nekane, empuja!

¡Empuja! ¡Empuja, Nekane, empuja!

¡Así! ¡Muy bien!

(GRITA)

(JADEAN)

(GRITA)

¡Empuja, Nekane! (NEKANE GRITA)

Ya. ¡Ya está!

¡Muy bien, Nekane!

(EL BEBÉ LLORA)

(RÍEN)

¡Ya está, ya está, ya, ya está! ¡Ya, cariño, ya está!

¡Ya está, ya está!

(Crescendo de música de cuerda)

¡Es precioso!

¡Es precioso!

¡Ay, qué bonito!

(Llanto del bebé)

# Cuando no era más que un chavalín,

# en un pispás empieza a llover,

# Jugar era lo mismo que vivir.

(Trueno)

# Llovía entonces como ahora va a caer. #

(AMBOS) # Cuando con tiempo aprendí,

# en un pispás rompe a llover.

# El juego lleva siempre a perder.

# Llovía entonces y ahora cae también. #

# Cuando me vine a enamorar,

# en un pispás llueve otra vez. #

Ay.

(Trueno)

# Creí que amor jamás me iba a faltar... #

(Música de cuerda)

Somos cine - Las furias - Ver ahora

Marga, una mujer de casi setenta años, anuncia a sus tres hijos que tiene la firme intención de vender la casa familiar de verano con el propósito de emprender un largo y misterioso viaje. Los invita a pasarse por allí para elegir los muebles y recuerdos que quieran conservar antes de la venta.

Las ovejas no pierden el tren (2014)

Reparto: Quim Gutiérrez, Alberto San Juan, Candela Peña, Irene Escolar

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Las ovejas no pierden el tren - Ver ahora
Transcripción completa

Alberto, que esto no cuaja.

Así que en marzo ya no nevaba, ¿no? Si son cuatro copos de nada.

Cuatro copos...

¿A ti te gusta la nieve, Lucas?

Claro. ¿Mamá, van a venir los Reyes Magos?

El niño no entiende, es que...

Lucas, nieva porque en este pueblo hace un poquito más de frío.

"Poquito", dice... Si no siento la oreja izquierda,

parece que me han implantado la de un muerto.

Mamá, a mí también me han implantado la oreja de un muerto.

¡No empieces tú también, bicho!

Si no he dicho ninguna "palabra rota".

¿Ah, no? ¡Anda, dame un beso!

Pásalo bien en el cole.

Vale.

No, no me mires así, que sé lo que estás pensando.

Esto lo hemos hablado, Alberto, y lo hemos decidido los dos.

¡Así que deja de culpabilizarme a mí de todo!

Si no he abierto la boca. ¡Venga, por favor!

Que se te nota lo que estás pensando. ¡Mírate!

Encajas la mandíbula, subes los hombros y separas los pies.

Y pones la cara esa de pena.

¡Que es que no soporto tu cara de pena!

¿Qué cara quieres que ponga con este frío?

¡No hace tanto frío!

Bueno, hace un poco de frío. Pero, ¿tengo yo la culpa?

¡Alberto, por favor!

¿Pero por qué estás así hoy?

Porque me ha venido la regla.

Y es que no puedo más, Alberto. No quiero que el niño se quede solo.

Quiero que tenga un hermano.

Bueno, tranquila. Lo estamos intentando.

Ya lo sé, ya lo sé. Vale, vale.

Toma.

Haz la compra, anda.

Yo tengo dinero.

Pero, ¿estás seguro?

Sí.

Bueno, pues...

Anda, dame un beso. Adiós.

Y... escribe un poco.

¿Que escriba un poco? No me siento ni las manos.

(Vídeo pornográfico de fondo)

Hola.

¿Qué hay?

¡Quieto, Pilón! ¡Pilón! ¡Pilón, ven aquí, copón!

(GRITA)

¡Deja al hombre!

¡Quita! ¡Anda para adentro, copón!

¡Qué susto me ha dado el puñetero perro!

Pero... ¡La Virgen! Si el perro sólo quiere jugar, hombre.

Bueno, pues póngale un bozal.

Tú no eres de por aquí, ¿verdad?

Llevamos aquí viviendo una temporada.

¿Siempre hace tanto frío?

Si esto no es nada. Aquí los inviernos son malos, malos.

¿Sabe usted dónde puedo conseguir un poco de leña?

¡Yo te arrimo una poca, hombre!

Se lo agradecería mucho.

Manolo.

Alberto.

Hoy por ti, mañana por mí.

Y lo que haga falta.

Venga, entra para adentro, anda, que se te va a quitar el susto.

Muy bien. Pues mañana empezamos el segundo módulo.

Recordad: puntualidad. Hasta mañana.

Luisa, no creo que pueda seguir viniendo a las clases este semestre.

¿Por qué? ¿Te ha salido trabajo?

No es eso, es... por el dinero.

Bueno, no te preocupes.

Vale, gracias.

Hija, aquí hace un frío que pela.

Y más que va hacer.

¿Mamá?

¿Qué haces aquí? ¿Ha pasado algo?

No, he venido a ver un piso que se alquila aquí encima.

¿Un piso para quién? Para mí.

No, no entiendo.

No hay nada que entender.

Te aseguro que pongo mi mejor voluntad, pero es que...

no aguanto en esa casa ni un minuto más.

No... ¡Sí!

No quiero que me montes ningún número, ¿eh?

¡La decisión es irrevocable! ¡Ay, qué espanto!

Vamos a ver, mamá.

¿Pero tan mal estabais?

Fatal.

Bueno...

No, pero, mira, no es ningún drama, ¿eh?

Yo sólo quiero llevar la vida que me corresponde.

Tampoco es mucho pedir. ¡Ah...!

¿Qué?

Tengo que encontrar algún trabajo, me acabo de dar cuenta.

Mira, búscame algo cómodo, que no me quite mucho tiempo,

para mis conciertos, exposiciones y toda la pesca.

Por favor, mamá, tienes 65 años.

64.

Y lo dices como si fueran muchos.

¿Separada? Pero me parece fatal. Y se lo pienso decir.

No me lo esperaba.

Mamá y su afán de protagonismo.

Ahora que ve que me va bien con los tíos, no lo puede soportar.

Pero ¿tú te escuchas cuando hablas,

o sueltas una palabra tras otra para ver si alguna te encaja?

¿Sabes cuál es el estado de Fran en Facebook?

Pero ¿quién es Fran?

Ah, el de la orgía. Bueno, es que como estábamos hablando de mamá...

Es que no escuchas cuando te hablo.

Su estado es "animado", cuandoantes era "desconcertado".

(RÍE) ¿Cómo te quedas?

Sara, tú no lo habrás llamado compulsivamente, ¿no?

¡Ni una sola vez!

¿Mails?

Dos.

¿WhatsApps?

Tres.

¿Y te ha contestado? ¡Pero eso qué más dará!

¿Cómo que "qué más dará"?

Le he escrito un comentario en Facebook y me ha puesto...

¿Qué es esto?

La manita de "Me gusta".

¿Me podría atender, por favor?

Señora, estoy hablando con mi hermana.

Linda, por favor, atiende.

Mira, de verdad...

Sara, por favor, ¿podemos hablar de mamá?

¡Ay, qué pereza, gorda! Hablar de mamá ahora...

No me apetece.

Pero, cariño, es que es importante.

Mira, si logramos enganchar este pedazo de bodega,

que yo creo que sí, las demás van a venir solas.

¿Qué pasa?

Nada.

No, sí. ¿Qué pasa?

Pues, mira, que el mundo es muy grande y...

y están pasando muchas cosas como para limitarte a informar

sobre una bodega de vinos.

Esto es una actividad dentro del periodismo.

Además, sinceramente,

yo estoy agotado de patearme el mundo a lo largo y ancho.

Si ya lo sé, no me he perdido un telediario.

No sería para tanto.

Que sí, hombre, que eras mi corresponsal favorito.

¿Cuándo vienen tus hijas?

Mañana.

¡Genial! ¿Hacemos algo en tu casa con mis amigos?

¿Tus amigos? ¿Todos?

No te preocupes, que me iré antes que lleguen tus hijas.

A ver cuándo lo organizamos y te las presento.

Eso llevas diciendo seis meses.

Es un tema que hay que ir con cuidado.

Claro, como a ti te gusta: poquito a poco.

No es fácil para mí. Sé un poquito razonable.

Que soy yo la que no estoy siendo razonable, ¿no?

Vamos a ver, ¿a ti te parece normal que me ocultes a tus hijas?

¿Incluso a tu exmujer?

Mira, yo entiendo que este asunto te disguste, pero...

deja de amenazarme, por favor.

No te amenazo. Te informo.

Bueno, gracias por la precisión. De nada.

Perdonad, pero, yo ya me quedo por aquí.

¿Ha tenido buen viaje?

Sí, sí, muy bueno, sí.

¿Qué...? ¿Qué les debo?

Pues, mira, son...

15 euros de la gasolina, 7 del peaje...

y ya está, porque los bocadillos los pagamos a medias. Así que...

Sí, claro. Entonces son 22.

22.

20... y 5.

¿Cambio no tienes?

No.

¿Tú tienes cambio?

¿Yo? No.

Bueno...

Bueno, venga.

-Adiós, ¿eh? -Venga, hasta luego.

Será más económico y todo lo que tú quieras,

pero lo de la falta de intimidad...

Vamos a ver... Por supuesto, también es una cuestión económica,

pero de fondo, es una cuestión ecológica.

Ya...

(GIME)

¿Ya?

(EXHAUSTO) Sí.

Oye, cariño... ¿tú crees que tu semen es bueno?

Joder...

Tu amigo Paco, el periodista deportivo, ¿sigue separado?

Creo que sí. ¿Qué quieres? ¿Que te insemine él?

No, es por... porque se lo podríamos presentar a Sara.

Pobrecillo Paco, ¿no? ¿Qué le pasa a mi hermana?

Está medio loca.

¿Perdona? Mira, Alberto, siempre estas igual, ¿eh?

Qué pesado.

Alberto, ¿tú estás escribiendo

o te metes mucho páginas de Internet de esas...?

¿A qué viene eso?

No, por nada. Yo solo pregunto, ya está.

Oye, ¿por qué no la llamas?

¿Es verdad que tu hermana estuvo en una orgía?

¿Mi hermana en una orgía? Pero ¿tú de qué vas?

Me lo ha contado tu madre.

¿Mi madre? Claro, ¿quién si no?

Y también que se ha separado de Emilio. Fuerte, ¿no?

Pues no, a mí me parece muy bien. Me parece una decisión muy valiente.

Pero ¿qué ha pasado? ¿Tiene un amante?

Pues no. No tiene ningún amante.

Sencillamente, se ha cansado de Emilio y ya está.

Tu madre se cansa muy pronto de las cosas.

¿A ti qué te pasa con mi familia?

Mi madre no es como la tuya, que aguanta lo que le echen.

Ya estamos, hablamos de tu madre y acabamos hablando de la mía.

¡No, perdona, empiezas tú! Siempre estás igual.

Lo que pasa es que tienes una educación machista.

Te cuesta entender que una mujer, pues,

decida tener su vida, tenga la edad que tenga.

Es así, Alberto.

Cariño, tú tranquilo, ya verás cómo todo se arregla.

Tú lo que tienes que hacer ahora es escribir y confiar en ti,

y confiar en la vida, que todo se pasa.

Es que aquí los días son eternos.

Es que no estás conectado con la naturaleza, Alberto.

No lo aprovechas. ¿Sabes el regalo que es eso?

Yo prefiero un iPad.

Un iPad...

Ahora mismo estás instalado en un discurso negativo.

¡Coño con el negativismo y su puta madre, qué pesada!

Pues ya está, tú sigue así. Sigue, negativo...

¡Estoy así porque me sale de los huevos!

No sé para qué digo nada.

¿Te digo yo algo?

¡Tú sigue ahí!

Qué frío hace en este pueblo.

¿Qué pasa ahora?

Que tengo frío.

¡Qué exagerado eres, de verdad!

Eso no se tiene en cuenta al conocer a alguien,

la incompatibilidad térmica.

Pues sí.

Si llego a saber lo friolero que eres, no me caso contigo.

Tú tendrías que estar con un esquimal superpositivo.

Anda, ven aquí, esquimal.

Qué frío...

¡Papi!

Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal la semana?

Bien, la semana muy bien.

Pero Laura ha tenido fiebre porque no la has abrigado bien.

A ver, ¿por qué si la niña ha tenido fiebre,

tú deduces que es mi culpa?

Juan, porque se nota.

Pero fui al cole y todo, papi, porque mamá me dio Apiretal.

Pues no es bueno abusar de las medicinas.

Juan, soy enfermera...

Sé cuándo tengo que darle una medicina y cuando no.

Pero con abrigarlas mejor, esto no estaría pasando.

¿Qué dices?

Que no hables así delante de las niñas.

(SE BURLA) ¿Y entonces cómo te lo digo?

"Por cierto... Nada, una tontería,

¿sabes que me estoy follando a una tía de 25 años?"

"¿25 años? ¡Pero qué bien! Cómo me alegro por ti."

"Me sorprende que te lo tomes tan bien."

"Claro que sí, si es que... la vida esta para vivirla".

"Mira yo, sin ir más lejos,

que me he follado a casi todo mi gimnasio."

"-Pero será una broma." "-Incluido el de mantenimiento."

"¿El cubano?"

"Pero si la tiene así de larga."

"Y así de gorda."

Gracias, mamá.

¿Os gustan los canelones?

Nos encantan, abuela. Mucho más que la sopa de papá.

¿Había mucho tráfico?

No, papá, estaba muy bien.

¿Y qué pasa, tienes mucho lío en el trabajo?

Estoy intentando sacar adelante una agencia de comunicación.

No es fácil.

¿Había mucho tráfico?

No, papá, había poco tráfico.

No me eches tanto, mamá, no me quiero poner como Juan.

¿Comes bien en el pueblo ese?

Para una cosa que se puede hacer allí...

¿Había mucho tráfico?

No, papá. hemos venido muy bien.

¿Y Luisa? Yo pensaba que iba a venir a comer.

Ya te he dicho que no puede, mamá, que está trabajando.

¿Cuándo vas a ir a ver a Luis Ángel? El de El Heraldo de Segovia.

Estoy muy liado con la novela, no tengo tiempo.

Ya. ¿Ya qué?

¿Y Lucas con quién se ha quedado entonces?

Con la madre de Luisa.

Estoy muy enchufado con la novela. No tengo nada de tiempo.

Enchufado... (RÍE)

¿Había mucho tráfico?

Papá, papá...

No es tan fácil.

¿Te digo lo que haría yo? Yo iría.

Muy listo.

Es que si no mueves el culo...

¿Había mucho tráfico? ¡Que no había tráfico, coño!

¡Ni un puto coche había en la carretera!

Era lo que me faltaba,

que os pelearais entre vosotros. Toma.

Perdona, me he puesto nervioso. ¿Qué es esto?

La residencia donde voy a meter a vuestro padre.

¿Para que se muera de pena?

¿Qué pasa?

¿Vas a venir tú aquí todos los días a limpiarle el culo?

Yo estoy contigo, mamá. No veo otra opción.

Pero que los empastillan

y los dejan tirados en un pasillo todo el día.

Bueno, pues, ¿vas a venir tú a limpiarle el culo?

¿Vas a venir tú? Yo no, Juan. ¿Tú?

Papi.

Dime, Laura.

Que el abuelo se está comiendo una flor.

Pero lo pagas tú, ¿eh?

Sí, Armando, te toca a ti.

Venga, adiós, cabronazo.

Oye, que vaya la rubia, ¿eh? Venga.

Bueno... ¿y qué tal está tu hermano? Se separó, ¿no?

Bueno, ahora tiene una novia nueva mucho más joven que él.

Está hecho un figura el cabrón.

Y yo estoy viviendo aquí ahora, en la provincia.

Sí, me contó, me contó. Tú publicaste una novela, ¿verdad?

Sí, bueno, eso hace ya más de 12 años.

Pero te hiciste "famosete".

Me acuerdo yo que ibas con tu chupa de cuero y ahí,

a conquistar el mundo.

Normal, eras un chaval.

Desde entonces, me dedico sobre todo al periodismo escrito...

Muy bien.

Periódicos digitales...

Muy preparado, muy bien.

Bueno, ¿qué puedo hacer por ti?

Sí, básicamente, Luis Ángel, quería presentarme,

y decirte que estoy por aquí cerquita, estoy disponible...

Pues claro que sí.

¡Ay, gracias, Alberto! Eres mi héroe.

Bueno, es la última, de verdad. Venga, ponla aquí. Un momentito.

Siento mucho que esté estropeado el ascensor, ¿eh?

Cinco pisos que has subido...

Seis, seis.

Mi hija estará contenta contigo, hombretón.

¡Chicas! Bueno, ¿qué?

¿Qué os parece mi nuevo piso de soltera?

Pues es un pisazo, mamá.

Es excesivo. Y, además, ¿esto quién lo va a pagar?

Emilio.

Pero si tú no estás con Emilio.

Ya.

Pero ¿y a él le parece bien?

Todavía no lo sabe.

¿Pero cómo no lo va a saber, mamá? Que a él no le sobra el dinero.

¿Y tú qué sabes? No me agobies ahora con esas cosas.

Bueno, ¿y de qué vas a vivir?

Encontraré algún trabajo.

Si no has trabajado en tu vida, mamá. ¿Qué vas a hacer?

Pues, mira, una cosa que había pensado estupenda...

era trabajar en la cafetería de Sara.

Sí, vamos, estupendísima. Si yo tengo camareras de sobra.

Camarera... ¡Serás boba!

Pensaba en relaciones públicas, que no tienes.

¡Anda!

¿Y esto?

Pues mi madre, cuando considera que no salimos del todo monas,

nos pone una pegatina en la cara. ¿Qué te parece?

Hablando de fotos... Alberto, anda, venga, te toca.

¡Venga, venga! ¿Qué hacéis? ¿Qué esperáis? Vamos, venga.

Venga, que es el momento perfecto.

¡No salgas comiendo en las fotos! Venga, a ver, ese pelo...

retíratelo, que te hace cara de pito. Y tú, mete la barriga.

¿Qué haces? ¡No! Salgo gorda, más para atrás. Ahí.

Mamá, que tengo prisa.

Voy conocer esta noche al hombre de mi vida.

Le vamos a presentar a mi amigo Paco.

Pues estate tranquilita y relajada, ¿eh?

Y no te montes películas.

¿Ella? Por favor...

Oye, que soy mayorcita.

He pensado que podíamos pactar unas señales tipo:

si le gusto, si no le gusto, si le gusto un poco...

Mira, ya está llegando.

¡No me digas! Por cierto, he buscado todo en Google sobre él.

He leído todos sus tuits,

le he pedido amistad en Facebook, he visto partidos de balonmano...

Vamos, que es una profesional de las citas.

No se te escapa una, ¿verdad?

¡No!

Qué fuerte, a mí me costó tres meses atreverme a hablar con Juan.

A mí me cuesta que me hablen durante tres meses.

Vamos hablar de las señales otra vez.

¿Qué pasa si al verlo te da malas vibraciones y no te gusta?

Diré que a mi amiga Vanessa mañana le hacen una abdominoplastia.

¿Te parece muy redicho, muy rebuscado?

¿Y si te gusta?

Diré que no le he dado de comer al gato.

Pero si tú no tienes gato. Mira, Paco.

¿Cómo estás, macho? ¿Qué tal?

Muy bien. Hola, ¿qué tal?

Ella es Sara, la hermana de Luisa, mi cuñada.

¿Qué tal?

Encantado. Igual.

¿Cómo estás?

Bien, vengo de cubrir un partido en Luxemburgo.

Fíjate, tienes la misma voz que en los partidos.

Sí, claro, la mía.

Y, entonces...

¿tu amiga Vanessa al final no se opera?

No se va operar.

No, no, no. Es que tengo una amiga, les estaba contando,

que se iba hacer una abdominoplastia.

Mi hermana se hizo una, está encantada.

¿En serio? ¡Qué señal!

(RÍEN)

¿Qué pasa? ¿Qué es tan divertido? ¿Me he perdido algo?

No, Juan estaba contando antes unos chistes de...

de médicos y de... ¿cómo era lo del gato?

Ay, mira, a mí se me ha olvidado darle de comer al mío.

¿En serio? ¿Tienes gato?

Julio. Precioso, blanco...

Perdón, pero no me puedo sentar a tu lado. Es que...

me dan alergia los gatos. ¿Te importa que nos cambiemos?

Pero, Paco, por favor, hombre...

Se me empieza a bloquear la glotis, se me cierra...

No pasa nada. No pasa nada, de verdad.

Vale.

No, no me mires así. Tú sabrás, si te sienta fatal.

¿A mí? ¿O a mis espermatozoides?

El tema lo has sacado tú.

Me ves con un cigarro, y me ves con 100 espermatozoides menos.

Cariño, no tienes gracia.

¿Que no tengo gracia?

Si no quieres tener otro hijo, pues me lo dices y ya está.

Relájate, me agobian cosas, Luisa.

Me agobia el dinero, pero lo estamos intentando, ¿no?

No está funcionando. Yo noto que tienes menos cantidad.

¿Lo mides con una probeta?

Deja de ver tanto porno.

Pero ¿qué porno veo yo?

El del historial de tu ordenador:

"dobles penetraciones", "gang bang", "bukake", "M.I.L.F.".

¿Qué es "M.l.L.F."?

Bueno, da igual, a lo que vamos:

si te masturbases menos,

pues tendrías más cantidad y sería más fácil.

Y lo del móvil en el bolsillo, tampoco es bueno.

Por las ondas wifi y eso.

Esto es alucinante, vamos...

Tu hermana se está zampando a Paco de una manera impresionante.

¿No se puede estar quieta?

Cambiamos de garito, ¿os apuntáis?

No, nos tenemos que ir ya, que tenemos al crío.

Te quería decir un momento una cosa.

¿Qué vamos hacer con lo de papá?

¿Sigues pensando que lo de la residencia es buena idea?

Sí, mamá ya ha hecho los trámites y quiere que lo llevemos tú y yo.

No voy a llevar a papá al matadero. Si tu moral te lo permite...

Pasa 24 horas al día con él, como mamá, y luego me hablas de moral.

¿Qué? ¿Os venís a Lavapiés?

Venga. Nos pillamos un par de taxis, ¿no?

¡Ni de coña! A pata, que no somos millonarios.

Venga... Bueno, ¿os venís a "Lavapa"? ¡Dios!

Le vas a romper la espalda.

No, no, estoy bien, estoy bien, estoy bien, ¿eh?

¡A Lavapiés!

Venga, vamos.

"Lavapa". Patético...

(GRITAN)

(RÍEN)

Te quiero.

¿"Te quiero"?

¿Que le has dicho "te quiero", a un tío que acabas de conocer?

Que sí, gorda, que tienes toda la razón.

Se me escapó.

¿Pero cómo se te puede escapar algo así?

Mira, Luisa, ¿nunca se te ha escapado un pedo?

Ya, pero esto es mucho peor que un pedo. ¿Qué hizo él?

Él es un caballero, hizo como que no me oía.

Claro, ¿qué iba a hacer?

Pero que no te llamo para eso,

te llamo para decirte que me ha dado su teléfono,

que hemos quedado en vernos esta semana,

y me ha dicho que tengo las mejores tetas de Europa.

¿De Europa?

Pues ya que se pone, que te diga del mundo, ¿no?

Todo te parece poco.

¿No es suficiente superar a las italianas?

Que sí, hermanita, un beso. Venga, que ya hablamos.

Ay, paso de ti. ¡Qué borde!

(SUSURRA) Envidiosa.

(TV de fondo)

Qué raro el balonmano.

No, no, no, no...

No, no, no...

No, no, no, eso no puede ser. ¡No puede ser!

Qué va, yo también estoy hasta el culo de mandar currículos.

Pero si hace falta,

cojo una cámara de vídeo y me voy hacer reportajes donde sea.

-¿Sabes lo que creo? -No. ¿Qué?

Que tienes madera de "trending topic".

Qué idiota.

Buenos días. Son las 12 de la mañana.

Nos hemos liado un poquito de más.

Sí. ¿Qué te iba a decir...?

No sé si me he acostado con tu amiga Andrea.

No, lo que pasa es que... llevaba un moco de que te cagas.

Así que... la hemos arrastrado hasta tu cama,

porque no quería que nadie entrara en el cuarto de tus hijas.

Tómate un poco a coña esto, ¿vale?

No, si me estoy riendo. Me parece bien, ¿no? Está...

(Timbre)

¡Mis hijas!

Se me había olvidado. ¡Me cago en la mar!

Venga, chicos, vamos levantándonos. ¡Venga!

Arriba todo el mundo, por favor. Qué bien lo hemos pasado. ¡Venga!

¡Por favor! Venga, que lo hemos pasado de puta madre. ¡Hala!

¡A levantar! ¡A levantar todo...! Perdón, perdón.

Está todo bien, ¿eh? Todo estupendo. Natalia...

Ya voy. Venga, vamos, vamos.

Venga, arriba todos.

¿Paula? Bajo ya.

Sí, ahora baja a darte un beso.

Andrea, Andrea. Venga. No...

¡Andrea!

Por favor... ¡Natalia!

Venga, Andrea, vamos.

A ver, Andrea... Porfa... Así no, no te tumbes.

Venga, vigor, vigor.

Qué bien se está aquí.

Venga, a ver, chica.

Un poco de vigor. Venga, ven aquí.

(VOMITA)

¡Dios!

¡Cojonudo! Esto ya es una maravilla, es...

(GRITA) ¡Basta, fuera de aquí!

Perdón.

Perdón.

Baja y ocúpate de tus hijas, que yo me encargo.

(Timbre)

¡Ay, déjame!

Venga, déjaselo.

Hola.

¿Qué tal? ¡Niñas!

Hola, papi.

Qué cara tienes. ¿No has dormido?

Sí... No.

No, que estuve anoche trabajando hasta tardísimo. Estoy...

He dormido muy poco.

¿Estás con una chica?

¿Una chica?

No. ¿Por? ¿Por qué preguntas eso?

Pues no sé, por nada. Bueno, no sería tan raro.

No, pero vamos...

estoy completamente a dos velas. ¿Tú?

Yo soy enfermera, Juan. Yo no tengo tiempo.

¿Esos son tus vecinos?

No me extraña que no duermas...

¿Quién es este señor con esta barrigota?

Eres tú, mami, con la tripa llena de bebés.

¿Ah, sí? ¿Quieres tener un hermanito?

Sí.

¡Todo por el suelo, como siempre!

¿Por qué?

Porque así le cuido, le mimo y también le doy muchos besitos.

A mí también me gustaría que tuvieras un hermanito.

¡Tu juguetito!

Vaya, pensé que te habías muerto.

Papi, ¿a que cuando tenga cinco años voy a llegar al techo?

Sí.

¿A que podré dar patadas a las nubes?

Sí.

¿A que podré dar un gol con la luna?

Que sí, Lucas, que sí.

¡Alberto!

Alberto, ya sé que tienes resaca,

pero podrías preocuparte más por tu hijo.

Sí... ¿Dónde están las aspirinas?

¿Las has comprado tú?

¿Por qué yo? Porque yo estoy trabajando.

Mira, relájate un poquito, que me duele la cabeza.

Mira, Alberto.

Anoche me acosté a la misma hora que tú, bebí las mismas copas,

y me he levantado a las 8

con el niño, no me toques las narices.

Por favor.

¿"Por favor" qué? ¿Pero tú de qué vas?

¿Quieres discutir o qué?

Quiero que te preocupes por la educación de tu hijo.

¡Anda ya y déjame!

¿No me preocupo de la educación del niño?

¿Quién está todo el día con él, eh?

Lucas, ¿quién está todo el día contigo?

¿Pero quieres dejar al niño en paz? Mira, vete para allí.

¡Claro que me voy! ¡Que estás histérica!

Ah, ¿yo?

¡Estás histé...! (GRITA)

Ya, ya. Ya está, mi amor, ya está.

Lo siento.

¡Eh, buen día!

Ven pa'ca.

¿Yo?

Sí. ¿Qué? Dando la vueltecita de rigor, ¿no?

No, estaba ahí...

Anda, échame una mano. Agarra de ahí. Ven, hombre, coge de aquí.

¿Adónde? ¿Adónde vamos?

Ahí dentro. Vamos a meterlo ahí dentro.

Como siempre te veo por ahí dando vueltas, sin hacer nada...

Yo me dedico a pensar, ¿sabe usted? Soy escritor.

Pues te advierto que con esto se le quita a uno rápido la tontería.

¿Qué tontería?

Yo me entiendo. Ahí mismo.

Usted se entiende...

Y aguántame aquí, que van a salir las niñas.

¿Qué niñas? ¡Cuando entren, cierra la puerta!

¿Qué puerta?

¡Vamos, bonitas!

¡Venga pa'dentro! ¡Venga pa'dentro!

¡La puerta, la puerta!

¡Pero no te vayas, hombre! ¿Adónde vas? ¡Escritor!

¡Míralo! ¡Será posible, tío!

Bueno, Álvaro, ya sabes que yo soy más de...

patinaje artístico, pero mañana hay "Champions".

Así que nos oímos aquí, de 14 a... 15 horas,

siempre una hora menos en las islas Canarias.

¡Hasta mañana!

¿Qué haces aquí?

Paco.

Ay, qué tonto. ¿Te da vergüenza?

He venido a invitarte a comer.

¿A comer?

Claro. Paco...

A comer. Vamos a comer, sí.

Oye, ¿cómo has entrado aquí?

Me he hecho un carnet de locutora.

Por cierto, Paco, tienes toda la razón con lo del cuarto árbitro.

¿Lo qué?

Pues que no es necesario.

Me caes fatal.

Y tú a mí también.

Feo.

Borde.

Simple.

Aburrida.

¡Gilipollas!

Estoy ovulando.

¿Qué pasa? ¿Que ya no desprecias mi semen?

Pues... sí, sí lo desprecio.

Lo único que quiero es que lo hagas rapidito y me dejes en paz.

¿Rapidito?

Rapidito.

¿Sin orgasmo?

Sin orgasmo...

como siempre.

(Timbre)

Buenas.

Hola.

¿Está Natalia?

Sí, sí. Adelante, pasa.

(Música de relajación)

Hola.

Hola.

No te esperaba.

Es que... estamos haciendo yoga.

Te he traído la ropa que os dejasteis en casa.

Ah, muy bien. Pues nada, déjala por ahí.

Sí, un jersey verde es mío. Vale, venga, respira.

¿Qué? ¿Qué hacéis?

Ya te lo he dicho, estamos haciendo yoga.

(GIME)

Muy bien.

Pero...

Bueno, pues... ¿No?

Sí. No sé.

¿Quieres tomar algo?

No.

Me voy a buscar a mis hijas y...

Muy bien. Ay, tus hijas y...

Ya he hablado con la directora. Ella te está esperando.

Tú, cuando llegues, le dejas allí, que ella se encarga de todo.

Éstos son los papeles del ingreso. Tan pronto lo dejes, me llamas, ¿eh?

Sí, mamá. No te olvides, hijo.

Te vas con tu hijo Alberto al hospital, a hacerte unos análisis.

Bien, bien. ¿Quién se va?

Tú, al hospital.

Bien, pues no haberlo puesto ahí.

¿Comemos?

Venga, papá, ven conmigo, vamos.

Muy bien, señorito. ¿Había mucho tráfico?

No, está muy bien la carretera, papá.

Todo va a ir muy bien y yo, enseguida que pueda, voy a verte.

Muy bien.

El contrato... Ana, por favor. Ya están los papeles preparados.

Si quiere, me acompaña ya, don Rodrigo.

-Venga conmigo. -Yo... Yo en mi casa.

Papá.

No... Tranquilo. Don Rodrigo, un segundo.

No. Este señor no sabe que no era allí.

-No es... No es allí. -Acompáñeme. Usted tranquilo.

Dile a este señor que no es allí.

Primero las pruebas y luego a casa. Escúchame.

¿Pero tú no me habías dicho que era allí?

¡Que me lo dijiste a mí! ¡No era allí!

-Tranquilo. -¡No era allí! Suélteme.

Suélteme, me tengo que ir a trabajar. Mi mujer me espera.

-Acompáñeme. -Usted no entiende nada, estúpida.

¡Imbécil!

-Usted no entiende nada. -Ahora viene su hijo.

Señor, por favor, ¿puede avisar a mi hijo?

-Vamos. -A nadie le importa.

Yo sabía dónde era y sé dónde es. No importa.

-No pasa nada, no pasa nada. -Y he ido antes todos los años...

¡Vas a morir!

¡Porque yo te voy a matar con mi fuerza bruta!

¡Ay, qué miedo!

¡No, por favor, no me mate!

¡No me maten!

Alberto, ¿no pretenderás que tu padre se quede aquí?

No, pero no sabía qué hacer.

Pero...

¿Has secuestrado a tu padre?

Ahí no se podía quedar. Por lo menos, se hacen compañía.

¿Y tu madre lo sabe?

Ahora la llamo y lo llevo para casa. Relájate, por favor.

Esto es una barbaridad, Alberto, de verdad.

No tiene ningún sentido.

Mami, el abuelo es un bebé.

¡Lucas, no! No toques eso, cariño.

Trae, trae, trae.

¿Te has manchado?

Papá, ponte esto. Papá, abre la boca.

Alberto, haz algo, por favor. Ahora llamo a mi madre, espérate.

No, a tu madre no. Tienes que llamar a un profesional.

Sé lo que tengo que hacer. Abre la boca, papá.

¿No ves que no quiere que le metas eso en la boca?

Relájate, tranquila. ¡Que lo dejes!

Alberto... ¿Qué pasa?

¿Te da asco la dentadura, te da asco mi padre?

No saques las cosas de quicio.

Podías disimular un poquito. Te importa una mierda mi familia.

Claro que me importa. ¿Te quieres tranquilizar?

No sabes el día que he tenido hoy.

Pues no, no sé. Tranquilízate y lo hablamos.

¡Cállate la puta boca, que me estás amargando la vida!

¿Qué has dicho?

Muy bien.

¿Había mucho tráfico?

Odio a la gente que dice: "Te lo dije".

Pero es que te lo dije, macho. Sabía que iba a pasar esto.

Coño, es que tú eres muy listo. Yo, por lo menos, lo intento.

Mejor estar ahí sentado,

criticando y lavándote las manos, como siempre.

No te confundas, yo actúo cuando veo que tiene sentido.

La vida de tu madre no lo tiene.

Pero, ¿qué tonterías dices, macho? Qué tonterías dices.

Siempre has sido un egoísta, vas por ahí dando lecciones

y a la hora de la verdad, mira lo que haces: huir.

Luisa se está hartando de mí.

Lo mismo podría decirte Natalia.

Qué desastre todo. Qué desastre...

¿En qué momento hemos perdido el tren?

¿Eh?

Joder, no me jodas.

No empieces con tus frasecitas de lugares comunes,

que me pongo malo.

¿Cuándo has visto tú pasar un tren?

Bueno, lo que se dice, ¿no?

Pues piensa otra cosa.

¿Qué se supone que es eso? Una metáfora de la vida.

Las oportunidades de la vida, ¿un tren? Piénsalo.

Un cacharro que va por los mismos raíles, sin salirse.

¿Eso es la vida?

Tienes toda la razón, macho.

Por supuesto. Yo también soy mucho de metáforas, cuidado.

Pero metáforas constructivas, metáforas de verdad.

Puto tren.

De ésas que las escuchas, las lees,

y te da la vuelta a la cabeza. ¿Pero un tren?

¿Qué soy? ¿Gilipollas?

¿Que estoy en el sofá viendo "Españoles por el mundo",

y justo pasa un tren por mi casa y no lo veo?

Pues si lo tengo que perder, lo pierdo.

Nos han estafado, macho. Nos han estafado de una manera...

Tenemos derecho a perder todos los trenes que nos dé la gana.

Es insoportable vivir pensando que es demasiado tarde para todo.

No me da la gana, por favor. Mis tiempos los marco yo.

Tienes razón, te voy a decir una cosa. No, escucha.

No, no, no. Yo soy el dueño y señor de mi tiempo, de mi vida...

Por supuesto.

De mis fracasos, de mis éxitos...

Y si tengo que empezar desde cero mil veces, empiezo.

Si te caes, te levantas.

¿Pero quién va a venir a mí a gestionar mi tiempo,

a decirme lo que tengo que hacer o adónde tengo que llegar,

o si es tarde para cumplir los objetivos que hay que cumplir?

Pero ¿qué objetivos?

¿Qué objetivos?

Mi objetivo soy yo.

Tu objetivo eres tú. Mi objetivo soy yo.

Pues claro...

¡Mis tiempos los marco yo!

¡Pienso perder todos los trenes que me dé la gana!

¡Pienso perder todos los trenes que me dé la gana!

(DESGAÑITÁNDOSE) ¡Todos los trenes que me dé la gana!

(DE FONDO) ¡Muy bien, iluminado!

¿Pero te quieres callar la puta boca?

Que el que coge un tren mañana, soy yo.

Igual nos venía bien un ibuprofeno antes de dormir, ¿no?

(Móvil)

¿Sí?

Venga, Lucas, al coche. Alberto, ¿se puede saber dónde estás?

Luisa...

Luisa...

En casa de mi hermano, me he quedado dormido.

Te iba a llamar, pero se me pasó. Ah, que se te pasó.

Me voy a ir unos días a casa de mi madre con el niño, así te aclaras.

No seas radical. Espera y hablamos. Cojo un bus y voy para allá.

Que no, que no, Alberto.

Yo necesito que estés ahí y como no estás,

prefiero estar sola y ya está.

Pero voy a estar, mi amor, te lo juro, voy a estar.

Buen día.

Buen día.

Venga, ya hablamos. Adiós.

Luisa... Lu...

Pero ¿es algo definitivo?

Espero que no, porque yo estoy diseñado para vivir en pareja.

Hombre, vivir en pareja...

Yo prefiero estar mal en pareja antes que solo.

Hombre...

Pues yo dudo que vuelva a tener pareja.

Tú estás viendo mucho a Sara, ¿no? Nos vemos.

¿Y?

Es buena chica, es muy maja.

Sí, maja, maja, pero... te ves con ella un día sí y otro también.

Bueno...

No es de caballeros hablar de estos asuntos.

Nosotros no somos caballeros, Paco.

Un respeto, que es mi cuñada.

¿Pero eres o no eres un caballero?

Pero, ¿qué va a ser éste un caballero? Cuenta.

Pues entonces os diré que tenemos una increíble química en la cama.

Tu cuñada es una maquina sexual.

¿Sara?

Sara. Aparte de que tiene las mejores tetas de Europa.

¿Pero cómo...? ¿Porque las conoces todas?

Menos las de Italia...

Danos detalles.

Movimientos y ritmo...

perfectamente acompasados: "tiqui-taca", "tiqui-taca".

Cuerpo milimétricamente creado para el placer.

¿Sara?

Sara.

Amigos...