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Películas para niños gratis y online en RTVE: ¡Celebra el día universal del niño!

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Somos Cine - Elcano y Magallanes, la primera vuelta al mundo

El 20 de noviembre se celebra el día universal del niño, y nada para celebrar como disfrutar en familia de las películas que más les gustan. Además del catálogo variado que ofrece Somos Cine, y de nuestro amplio catálogo de series para toda la familia de hoy y de ayer (y dibujos animados para sobrevivir en casa con los más pequeños), te ofrecemos una selección de títulos infantiles que están disponibles en ClanAventuras, cuentos, Historia... películas educativas y entretenidas con mucha calidad

Elcano y Magallanes

Nominada a mejor película de animación en los Premios Goya 2019, los premios Platino y los premios Quirino, la película de Ángel Alonso cuenta una de las mayores gestas de la Historia y una de las aventuras más emocionantes jamás contadas: la primera vuelta al mundo.

Un viaje que se inició bajo el mando de Magallanes pero que fue concluido por Juan Sebastián Elcano. Tormentas, hambre, frío, enfermedades, tribus, traiciones y todo tipo de increíbles aventuras se interpondrán en el camino de nuestros protagonistas. Cinco embarcaciones partieron del puerto de Sevilla. Tres años después solo una consiguió volver, completando así una aventura redonda alrededor de un planeta cuya redondez quedó finalmente demostrada.

Para todos los públicos Somos Cine - ElCano y Magallanes, la primera vuelta al mundo - Ver ahora
Transcripción completa

¡Capitán! ¡El cabo de las Tormentas!

¡A la maniobra!

¡Trataremos de mantenernos aquí!

¡Oh, no! ¡Es más grande que una montaña!

Tenemos que rodearla.

¡Sujetaos fuerte!

¡Esto se va a poner muy serio!

Per favore, no tan rápido...

La velocitá in mare non e buona.

Dice que la comida de su madre no está buena.

No ha dicho eso...

Tranquilidad, que solo es un poco de viento.

Cuidado. El agua no mata.

¡Adelante!

Santa Madonna, señor Elcano, arriad las velas.

De esta si que no salgo vivo.

¡Io sono Antonio Pigafetta, escribano del rey!

Tranquilo, llegaremos al puerto a tiempo.

¡Vaya, maldito cabo!

¡Sujetad el timón!

¡Santa Madonna, vamos a hundirnos!

No os preocupéis, no dejaré que os coman los peces.

Palabra de capitán.

¿Capitán?

¿Lo estáis diciendo en serio?

Elcano, más que capitán, sois inconsciente y gañán.

Capitán gañán.

Capitán gañán, con mucho afán y cara de pan.

Muchas gracias.

El Guadalquivir. ¿Qué os dije?

¡Llegaréis a tiempo a Sevilla!

Este es el último.

¡Vale, ahora hay que subirlos al barco!

¡Una limosna, mi señora!

¡Oferta de hoy!

¡Leo dos futuros por el precio de uno!

Pero ¿a dónde va todo el mundo con esta calor?

En mi vida he visto a Sevilla tan viva.

Señor, con este romero le predigo su futuro entero.

Lo siento, no tengo dinero. Voy a embarcarme.

¡Paso al almirante!

Oye, ¿pero ese quién es?

El que cojea es Fernando de Magallanes, navegante.

¿El portugués?

Magallanes está reclutando, ojalá coja a mi marido.

Señor Magallanes,...

por una moneda, con este romero le digo su futuro.

¡Maldita niña, no molestes al almirante!

¡Oye!

¡Será descarado...!

Dicen que es un hombre temerario y muy apuesto.

Es una fiera. Cojea por una herida de los árabes.

Pobre hombre.

Una caridad para un viejo marinero tullido.

Gracias, noble señor, gracias.

Pero... ¡si son de oro!

¡Me ha dado monedas de oro!

¡De oro!

Siempre va acompañado por su indio de las Molucas.

¿Ha estado allí?

Magallanes ha estado en todas partes.

Dicen que el diablo le mostró un mapa del mundo.

¡Míralo, allá va!

¿Es tan buen navegante como dicen?

El mejor.

Está tan acostumbrado al balanceo del barco,...

que en tierra no es capaz ni de mear derecho.

No sabemos aún la ruta.

¿Cuándo va a llegar ese escribano?

Silencio o te vas de la fila.

Pues dense prisa, que aquí nos mata la calor.

¿Por qué no están alistando la tripulación?

¡Señor Gómez!

El señor Pigafetta, el escribano, no ha llegado.

Pues mira que empezamos bien el viaje.

Puedo adivinar dónde está. ¿Os leo el futuro?

No hace falta, ya lo sabemos.

Vamos a las Molucas, a por especias.

¡Largo de aquí, pordiosera!

¡No molestes al almirante!

Pero...

¿No queréis conocer el destino de la expedición?

¿Cómo te llamas?

Inés.

Bien, Inés...

Deberías devolverle la bolsa al capitán Cartagena.

¡Mi bolsa!

Ha debido caérsele.

¡Niña ladrona!

Yo no he sido, en Sevilla pasan cosas muy raras.

Una ramita de romero, simpático.

Tranquilidad, Cartagena, es solo una niña.

Y ahora a mis capitanes y a mí...

nos gustaría saber qué nos va a deparar este viaje.

Vamos a ver...

Sepa que el romero no se equivoca nunca. Huélalo.

-Venga, dinos. -¿Tendremos buenos vientos?

Tranquilos, señores, que llegarán a buen puerto.

Y de este viaje se hablará durante mucho tiempo.

¡Olé! Yo me alisto.

¡Alto! ¡Alto en nombre del rey de Portugal!

Os prohíbo que zarpéis.

Son órdenes del rey Carlos de Castilla, embajador.

No podéis ir a las Molucas y lo sabéis.

Portugal posee la ruta al cabo de las Tormentas.

Tenéis razón, la ruta del este es portuguesa.

Por lo tanto,...

solo nuestros barcos pueden traer especias.

¡Para venderlas a precios abusivos!

¡Sois unos piratas!

¡Somos comerciantes!

Pero nosotros no seguiremos la ruta portuguesa.

Buscaremos una nueva ruta hacia el oeste.

¡Eso no puede ser!

-¡Qué va! -¿Ha dicho oeste?

Imposible.

Almirante, no entiendo nada.

¡No hay ruta al oeste! ¡Encontraréis la muerte!

¡O la gloria!

Prometo llevaros a las Molucas. ¿Venís conmigo?

No sé...

Seguro que Magallanes sabe cómo llevarnos. Yo voy.

Castilla tiene derecho a comerciar con las Molucas.

Gritad conmigo.

-¡A las Molucas! -¡A las Molucas!

-¡A las Molucas! -¡A las Molucas!

Sois un ingrato y un traidor, Magallanes.

La ruta a las Molucas es nuestra.

El mar no tiene dueño, señor embajador.

Y ahora, si me permitís, tengo mucho trabajo.

Zarparemos mañana.

Vamos a bordo, Enrique, tenemos mucho que hacer.

Nunca llegaréis a las Molucas, lo juro.

Cuidado, embajador. Tanto enfado pasa factura.

¡Romero, quién me compra romero!

Buenos días, señor.

Esas naves no deben llegar a su destino.

Tienes que alistarte y conseguir información.

¿Sobre la ruta que seguirá Magallanes?

Si tiene un mapa con esa ruta, hazte con él.

Si lo consigues, te cubriré de oro.

Es una misión muy complicada...

Necesitaré algo más para aceptarla.

Está bien, toma.

-No me basta. -Eres buen espía,...

pero demasiado caro.

Sabéis que podéis confiar en mí, señor embajador.

¡Un barco entra a puerto!

¡Eh, mira allí!

¿Allí dónde?

¡Vamos!

¡Apartaos!

Signore Elcano...

-Sono Antonio... -Sí, Antonio Pigafetta,...

escribano del rey...

Definitivamente está loco, più piano, per favore.

Mirad, mirad ahí...

¡Socorro!

¡Ahí está otra vez Juan Sebastián Elcano!

¿Quién?

Nadie más que él entraría así en el puerto.

Attento, Madonna, no hay sitio para pasar.

¡Ese capitán está loco!

Pero ¿qué hacen?

¡Van a hundir el barco!

¡Elcano, dad la vuelta!

Pasaremos.

¿Está loco?

Se van a matar.

¡Ánimo!

¡Sí, lo tengo controlado!

Es un gran piloto, sin duda.

Pero ¿qué hace?

Será energúmeno... ¡ha destrozado mi barco!

-Esto no quedará así. -Bonito barco.

-¡Me las pagarás, cretino! -Menudo salvaje.

¡Ese tío está loco!

¿Tú qué opinas?

Disculpe, escribano.

¡Qué apuesto que es!

¿Os digo la buenaventura?

Trátame de tú.

¿Cuál será mi futuro?

Creo que...

sin dudarlo,...

la cárcel.

¿Sois Juan Sebastián Elcano?

Así me llamo.

Vuestro barco queda confiscado en nombre del rey.

Y en el nuestro. Nos debe mucho dinero.

Os dije que os pagaría.

¡Palabras, palabras!

Hace meses que debías pagar y no lo has hecho.

Ahora vamos a cobrar.

No, el barco es mi medio de vida.

¿Tenéis otros bienes con que pagar vuestras deudas?

No tengo más que esta nave,...

si esperáis a que haga otro viaje con mercancías...

Un momento, el pasaje del escribano.

Ma que cosa sta diciendo, stolto...

Casi hundís la nave y a mí con ella.

Por favor,...

concédanme un poco más de tiempo,...

prometo saldar mis deudas.

Basta de esperas. Proceded, señor alguacil.

Bien, el barco es vuestro ahora y vos...

daos preso.

Eso nunca.

¡Alto en nombre del rey!

¡Apresadle!

¡Alto!

Ya me las pagarás, niña estúpida.

¡Se escapa!

¡Escapa, Juan Sebastián!

Tenemos un banquero en un banco de peces.

¡Maldita rata, te cogeremos!

¡Eso ya lo veremos!

Quietos, parad.

¡Saltad!

¡Media vuelta!

¡Responderás por esto, gañán!

Mira, ese es el escribano real, Di Mofeta.

Se dice Pigafetta.

¡Ya era hora!

¡Vamos, que es para hoy!

Se lo está tomando con calma.

Ya no aguanto más.

¡Vamos, hombre, que es para hoy!

Vado più veloce che posso.

Por el amor de Dios...

Juan de Lombardía.

Marinero de La Trinidad.

Los despisté...

Pero ¿qué es ese ruido?

¡Quieto ahí! ¡Ya eres mío!

¡Alto! ¡No tienes salida!

-Debe de estar por aquí. -¡Eh, está ahí!

¡Rayos!

Ya te tengo.

Yo creo que no.

¿A dónde crees que vas, alimaña?

¡Vuelve aquí!

¡Seguidlo, seguidlo!

Seguirlo... ¿por dónde?

Mira, ahí.

Los gatos de esta ciudad cada día son más atrevidos.

Dejen paso a la guardia.

¿Dónde estás?

¿Dónde te has metido? ¡Te encontraremos!

A ver cómo bajo de aquí sin que me atrapen.

No podrás hacerlo.

-¿Ibas a alguna parte? -Esto no acaba aquí.

¡Se escapa!

¡Ya te cogeremos!

¡Maldito gusano!

¡Maldición!

A lo dicho, ahora a bajar de aquí.

¡La niña del romero!

¡Hola!

No te preocupes, estoy bien.

Ahora bajo.

Deprisa, deprisa,...

si te alistas en la expedición no podrán apresarte.

¿Qué expedición?

La de Magallanes.

¿El almirante portugués?

Me toca.

Apunte mi nombre. Juan Sebastián Elcano.

Signori Elcano, sois un loco.

El capitán Magallanes no quiere locos a bordo.

Lo que él quiere es...

¡Grandes marineros!

Capaces de cruzar tormentas con los ojos cerrados.

Ese soy yo, hacedme capitán.

No os confiaría ni el mando de una canoa.

Ya lo ha oído. ¡Siguiente!

Apunte a Elcano como maestre de La Concepción.

A las órdenes del capitán Juan de Cartagena.

¡No quiero que él lleve mi barco!

¡Lo hundiría antes de salir del puerto!

No hay tempestad que hunda el barco que yo pilote.

¡Elcano, quedas detenido en nombre del rey!

Alguacil,...

Elcano es maestre en la expedición del rey.

-No se le puede detener. -Pero...

Y ahora, si nos disculpan, mañana salimos de viaje.

Lo siento, señor alguacil, no puedo acompañarles.

Yo no estaría tan contento.

Vas a tener un viaje muy duro.

Pero ¿por qué me odia? No me conoce.

Lo entiendo bien. Hay intuiciones que no fallan.

Yago... grumete de La Concepción.

¿Grumete? ¿No hay otra cosa?

Juan Sebastián, partiré con vosotros mañana.

Me alegro de oírlo, amigo. Nos quedan unas horas.

Y las emplearemos en algo muy importante.

¿Esto es todo?

Es el fruto del clavo.

¿Por algo tan pequeño daremos la vuelta al mundo?

De las Molucas se traen también canela y pimienta.

Sin ellas, la comida no es lo mismo.

Por un cargamento así, vale la pena ir.

Y hasta cruzar el cabo de las Tormentas.

¿Tú lo has hecho?

Dos veces, y sigo vivo.

La tradición dice que...

si doblas ese cabo, te pones un pendiente.

Nadie puede considerarse marinero hasta hacerlo.

Pues él no lo ha hecho y es el mejor.

Solo quien no conoce ese paso puede hablar así.

¿Quién ha doblado el cabo de las Tormentas?

-Yo. -Yo también.

-Lo vi de lejos, ¿cuenta? -Yo he estado.

Si alguien tan enclenque lo ha hecho dos veces,...

no creo que sea tan peligroso.

¿Me estás llamando flojo?

Si Magallanes no nos llevara en dirección contraria,...

te lo demostraría.

Cuidado con lo que dices. ¿Cómo te atreves?

¡Esto no va a quedar así, desgraciado!

¡Mi bandeja!

¡Quieto! ¿Qué haces?

¡Aparta!

¡No peleéis!

¡Las especias! ¡Seréis animales!

¡Es la hora de cenar!

¡Qué buena pelea!

Y que lo digas.

Buena la habéis liado.

Buen provecho, amigo.

Vamos, carpintero, está amaneciendo ya.

La vía de agua era grande.

Señor Dacosta.

¡Yago! ¿Qué te ha pasado?

Ya me he integrado en la tripulación.

¿Qué noticias traes?

Nadie sabe nada del mapa de Magallanes,...

pero es un viaje tan largo,...

que quizá le ocurra algo malo al almirante.

No es mala idea.

Esto es más peligroso de lo que creía.

Os aguardaré en las Molucas, por si algo fallara.

¿Nos seguiréis con vuestro barco?

¿Estás loco?

Yo iré por la ruta conocida.

Carpintero, déjalo como está, fuera de aquí.

Tenemos que zarpar cuanto antes.

Dejadme terminar, señor, os lo ruego.

El barco aguantará, no tenemos más tiempo.

Atención, debemos zarpar a las Molucas.

¡Marineros a sus puestos y a toda vela!

¡Soltad amarras!

¡Ahí está la señal, vámonos!

¡Tened cuidado!

¡Chapuceros! ¡Acabaréis en el fondo del mar!

Sevilla... Te echaremos de menos.

¿En qué estáis pensando, señor Elcano?

¿Cómo?

Mire la cubierta.

¡Están todos holgazaneando!

¿Así piensa manejar un barco?

Ya habéis oído al capitán, a trabajar.

El capitán es un aguafiestas.

¡Si te oye, te meterá en la sentina!

No me toquéis, bestias.

Si no me soltáis os maldigo.

Una polizona, señor capitán.

Suelta ya.

Soltadla, ha venido a despedirse.

Le gustas.

Ayer no pude leerte el futuro.

Solo quiero saber es si volveré a mandar un barco.

Veo aventura. Y veo...

Amor.

Para mí, ser capitán lo es todo.

Qué mono...

Y esto ¿para qué es?

El romero te dará suerte en el viaje.

Y quizá te haga capitán.

Tú devuélvemelo cuando regreses.

"Cuando regreses..."

Gracias, pero para eso falta mucho.

Esperaré.

Juan Sebastián Elcano.

Capitán.

¿Debemos esperar mucho para que ocupe su puesto?

No, señor, estoy preparado, capitán.

¡Levad anclas!

¡Soltad amarras!

Larguen velas,...

¡los de estribor al palo mayor!

Rumbo a las Molucas.

¡A las Molucas!

¡Nos vemos pronto, Sevilla!

¡Echaré de menos a mi Carmencita!

Timonel, atento al rumbo.

Hay que aprovechar el viento de levante.

Le voy a tener bien vigilado.

Ni se le ocurra hacer una locura de las suyas.

No tendréis queja, señor, os lo aseguro.

¡A toda vela!

¡A toda vela!

¡Será estúpido!

Capitán, siento haberle asustado.

¿Está bien?

Maldito presuntuoso, haréis la guardia esta noche.

Y espero que no os durmáis, por vuestro bien.

Me odia.

Las islas Molucas.

Unas tierras riquísimas,...

pero inalcanzables navegando hacia el oeste.

Si consideráis así el mundo, es imposible,...

pero hay otras formas de ver las cosas.

¿Cómo que otras formas? Qué tontería.

Permítanme.

El salvaje habla nuestro idioma.

Yo no soy un salvaje, señor.

En las Molucas, mi tierra, no hay salvajes.

Enrique nos hará de intérprete en su tierra.

Así, puede llegarse a las Molucas desde el oeste.

No me creo que exista un paso...

que nos lleve desde América a esas islas.

Se dice que los últimos que fueron a buscarlo,...

fueron el aperitivo de unos caníbales.

Y si os dijera que estoy completamente seguro...

de que ese paso existe, ¿me creeríais?

Se rumorea que disponéis de un mapa con esa ruta.

¿Es cierto?

En ese caso, debe seguir siendo un secreto.

Los portugueses matarían por hacerse con él.

Ah, disculpe, vos sois portugués.

Lo soy, pero sirvo al joven rey Carlos de Castilla.

Me ha dado el mando de esta escuadra, recordadlo.

En ese caso, si sois leal a Castilla,...

enseñadnos el mapa con la ruta.

Somos vuestros capitanes y debemos conocerla.

Para estar más seguros.

No será necesario. Las cinco naves irán juntas.

En hilera, una tras otra.

Mi nave irá la primera y las demás, tras ella.

¿Nadie, salvo vos, sabrá dónde vamos?

Es un plan disparatado.

¿Qué pasará al anochecer? ¡Nos perderemos!

Encenderé un farol para guiar a la siguiente nave.

Esta encenderá otra para guiar a la tercera,...

y así sucesivamente.

Confiad en mí, no nos perderemos.

Las estrellas no son como las de mi tierra.

Pronto lo serán.

Ya casi no se ve.

Está oscureciendo,...

encended el farol para que no se pierdan las naves.

A la orden, almirante. Vamos, ayúdame.

-Ya está. -Hecho.

Han colocado el farol. Pongamos el nuestro.

Esto está hecho.

¿Has visto? Estrellas fugaces.

No puedo más.

Necesito descansar.

Ve, yo me encargo.

Se os ve despierto, señor Elcano.

¡Sí, capitán!

¡Pues haréis la guardia de mañana y pasado mañana!

¡Gracias, capitán!

¡Pero si es el favorito del capitán!

Necesito mandar otra vez un barco.

Ser capitán es lo único que para mí tiene sentido.

Esta nave ya tiene capitán. Y os detesta.

¡Suerte con la guardia, capitán!

Si me dieran el mando, haría correr a este barco.

Y, así,...

fuimos cruzando el océano en dirección oeste.

siguiendo una ruta desconocida para todos,...

excepto para el almirante Magallanes.

El taburete, por favor.

Aquí tiene, señor. Tenga cuidado.

Gracias, mi fiel Enrique.

Veamos...

El compás, señor.

Pronto estaremos en las Indias de América.

Llevamos cinco días avanzando a ciegas,...

temiendo por nuestras vidas.

Parece que hemos entrado en una eterna tormenta.

¡Sujetad los cabos de la mayor y tirad fuerte!

Creo que voy a dar de comer a los peces.

¿Arriamos velas, Elcano?

¿Arriar velas, dices?

No. No hace falta. Solo es un poco de viento.

Mostraré a Magallanes que soy un buen marinero.

Vas a hacer guardias de aquí hasta las Molucas

si el capitán Cartagena se despierta.

Firme el rumbo.

¿Nos siguen las otras naves?

Un momento.

Sí, ahí están, almirante.

-¿Y la que se acerca? -Es La Concepción.

Ese condenado Elcano va demasiado rápido.

-Qué mareo. ¡Permesso! -¡Aparte!

Escribid que llevamos cinco días con tormenta.

Ya lo hice, almirante.

Creo que vamos demasiado deprisa. ¡Vamos a chocar!

Los esquivaremos.

Por todos los diablos,...

¿qué está sucediendo?

¿Qué hacemos pegados al barco del almirante?

¡Va a hundir el barco!

Ahora sí que va a haber tormenta.

¡Hemos pasado a La Trinidad!

Es usted un imprudente.

Me las pagará, señor Elcano.

Capitán Cartagena... América.

¿América?

¡Tierra a la vista!

¡Tierra!

Las Indias de América.

Y, así,...

tras sesenta días de lluvias y tormentas,...

llegamos a las costas de Brasil,...

donde abundan toda clase de provisiones.

En Brasil hicimos grandes tratos con los nativos.

Por un anzuelo o un cuchillo, seis gallinas.

Dos gansos por un peine.

Por un espejo pequeño o por un par de tijeras,...

teníamos pescado para alimentar a diez personas.

Las cabezas de los indígenas, adornadas con plumas,...

se parecían a los extraños pájaros del lugar.

¿Ves cómo llegar a las Indias no era para tanto?

Tú no tienes remedio, ¿no?

La generosidad y simpatía de estos salvajes...

hicieron que nos sintiésemos realmente cómodos.

A pesar de los problemas de comunicación,...

nos hacíamos entender con raros y graciosos gestos.

¿Qué es lo que queríais consultar, señor Cartagena?

Nos adentramos en tierras desconocidas, ¿no es así?

En cuanto nos hayamos aprovisionado.

Todos somos buenos capitanes, pero...

¿seguro que podremos seguir sin conocer la ruta?

Si continuamos navegando a ciegas,...

acabaremos por perdernos.

Un momento, ¿qué es lo que estáis proponiendo?

Que exijamos a Magallanes que nos entregue el mapa.

¿Sugerís sublevarnos contra el almirante?

Si se empeña en conducirnos al desastre...

Hasta ahora el sistema de Magallanes ha funcionado.

¿Por qué no seguir dejando que nos guíe?

Un motín es algo muy grave.

Antes debemos estar bien seguros.

¿Os parece bien esperar un tiempo, señor Cartagena?

Pero no demasiado. Magallanes es portugués, ¿no?

¿Seguros que no trabaja en contra de Castilla?

Continuamos nuestro viaje hacia el sur,...

paralelos a la costa por mares desconocidos.

¡Mirad allí! ¡Ballenas!

Navegan más deprisa que nosotros.

¡Son impresionantes!

Cuanto más nos adentrábamos en los meses de verano,...

mayor era el frío que soportábamos.

Lo cual nos parecía inexplicable.

Con el frío, también llegó la niebla.

El temido manto gris, cada vez más abundante,...

envolvía las cubiertas de los barcos.

Los marineros mostraban miedo e incertidumbre.

¿Estamos en verano o en invierno? ¿Tú qué dices?

Que es un verano invernal, creo yo.

A esto en mi tierra se le llama invierno.

Y de los buenos.

No lo entiendo, si estamos en verano,...

¿por qué hace cada vez más frío?

Es porque hemos cruzado el ecuador.

Y cuanto más al sur vamos...

¿Qué queréis decir con eso del ecuador?

Dejadlo, no lo entenderíais.

"¿Qué queréis decir con eso de "no lo entenderíais"?

Almirante, hay un gran canal frente a nosotros.

Finalmente, ¡un canale!

El paso hacia las Molucas.

¿Será ese el paso que buscamos?

¿Un paso?

No puede ser.

Informa a La Concepción para que lo exploren.

Sí, señor.

-¡Explorad el canal! -¡A la orden!

No se ve el final.

¿Qué opináis?

No tiene pinta de ser un canal,...

seguro que no lleva a ninguna parte.

Paco, sujeta el timón. Disculpe, capitán.

Yago, el cubo.

El cubo es mío.

Buena idea.

¿Qué pasa?

¿Qué están haciendo?

Hay demasiada niebla, almirante.

Descuidad, yo lo apunto todo.

No se ve nada.

Agua dulce.

Es un río, no es el paso que buscamos.

Vaya... qué mala suerte, ¿no?

Ya sabía yo que sin mapa no iríamos a ninguna parte.

¡Señor Elcano, id a bordo de La Trinidad...

y comunicad al almirante la noticia!

¡A la orden, capitán!

Ya habéis oído. Demos media vuelta.

Boga fuerte, grandullón.

Al menos así entro en calor.

Yago, prepara otra barca.

Tengo que hablar con los capitanes.

Sí, capitán.

Rápido, colocad una escala.

Gracias, ya puedes parar.

Malas noticias, almirante.

¿Qué habéis descubierto?

No es ningún paso, es un río.

¿Cuáles son vuestras órdenes, almirante?

Esperad.

Ya lo has oído.

No puede ser.

Dale, botarate, con más ímpetu.

Teníais razón.

Vamos a ciegas.

Magallanes debe enseñarnos el mapa con la ruta.

Veamos, todos distraídos.

Los de las barcas también, perfecto.

Tengo que averiguar lo que traman los capitanes.

A mí cada vez me preocupa más la situación.

¿Alguien ha pensado en que, quizá, no haya mapa?

Entonces estamos perdidos en el mar.

Si no existe, daremos la vuelta e iremos a casa.

No veo otra opción.

¿Alguien se opone?

Si es así, daré la señal cuando llegue el momento.

Hasta entonces, todos preparados.

Dejémoslo aquí,...

y volvamos a nuestras naves.

No aguanto más, voy a hablar con el almirante.

¡Per niente, parad!

Quiero ver al almirante.

Ma que cosa fai... Tu sei un bruto, Elcano.

Mi señor...

-Pero, qué rayos... -¿Está bien, señor?

¿Sois calvo?

En efecto, soy calvo.

Su sombrero está muy caliente.

No me gusta pasar frío en la cabeza.

Lo siento, almirante.

-No importa. -¿Sus órdenes?

Seguimos hacia el sur.

Seguimos hacia el sur en condiciones tan malas,...

que buscamos un puerto donde pasar el invierno.

¡Mirad, son trozos de hielo!

Sí, son enormes.

Almirante, veo luces en la costa, parece fuego.

Son hogueras, almirante.

¿Cómo las mantienen encendidas?

A esta costa la llamaremos Tierra del Fuego.

Lo apunto inmediatamente, "Del fuego".

¿Por qué hacéis el indio?

¿Por qué crees? Para entrar en calor.

Cinco meses pasamos allí inmovilizados.

Todos creíamos que aquel invierno no acabaría.

Esto es insufrible.

Este frío no terminará nunca.

El invierno ya se está acabando, almirante.

Así es, afortunadamente.

Hay que ir más al sur, Enrique.

El paso debe de estar muy cerca.

El inusual invierno...

había pasado factura a las tripulaciones.

No tiene buena pinta.

Se acabó, hay que poner fin a esto.

Botad una barca, señor Elcano.

¿Sucede algo?

¡No pregunte y obedezca!

Pero ¿se puede saber a dónde vamos, capitán?

¡Que no pregunte!

Vamos hacia La Trinidad, esto no pinta bien.

¡Quietos todos! Que nadie se mueva.

Pero, pero...

Desde ahora, tomamos el mando del barco.

¿Quiere usted que lo anote?

Venga, arriba esas manos.

Aparta, yo me ocupo.

Vamos, a por Magallanes.

Oye, ¿qué hacemos?

Obedecer, por ahora.

¡Alto!

Muévete y será lo último que hagas, esclavo.

Pero ¿qué broma es esta?

Señor Magallanes, daos por preso.

¿Os habéis vuelto loco?

Soy el almirante de esta flota.

¡Sacadlo a cubierta!

Mira, Paco, han detenido al almirante.

Vamos, entremos.

Por fin, aquí está. ¡El mapa de Magallanes!

Pero...

Solo está lo que hemos recorrido. No lo que falta.

¿Qué burla es esta, Magallanes?

¿Dónde está el verdadero mapa?

En mi cabeza.

Aquí se va a montar una gorda.

¿Qué queréis decir? ¿No hay mapa?

Cada día anoto la ruta del día siguiente.

Prometo comunicaros cada mañana la ruta del día.

Deteneos, bribones. No vamos a permitir un motín.

Quieto todo el mundo.

No quiero derramamientos de sangre.

Deponed las armas, he dicho.

Está bien, hagamos lo que dice el almirante.

Os lo ruego, volved a vuestros puestos.

En ese caso...

Es un poco tarde para eso.

Ahora sabemos que no hay ningún mapa,...

ni tampoco ningún paso hacia las Molucas.

¡Magallanes está loco!

¡Nos perderá sin remedio!

¡Volvemos a casa!

¡Levamos anclas, señor Elcano!

¿Qué decís, almirante?

¡Soy el nuevo almirante y os ordeno levar anclas!

De acuerdo.

¡Levad anclas!

¡A Sevilla!

Si volvemos con Magallanes vivo, nos condenarán.

¡Soltadme!

Yo me hago cargo.

Navegamos muy cerca de la costa. Vamos a encallar.

¡Cuidado!

¡Los barcos se acercan peligrosamente a la costa!

¡Hemos destrozado el casco por estribor! ¡Nos vamos a hundir!

¡Nos estamos escorando!

¡Se hunde La Santiago!

¡Mi nave!

¡Sálvese quien pueda!

Son aguas peligrosas,...

estamos poniendo en peligro a nuestros hombres.

Se hunde sin remedio.

Vamos, preparad los botes, tenemos que ayudarlos.

Se ahogan y las otras naves pueden naufragar.

Volved a vuestras naves, obedeced mis órdenes.

Socorred a quien podáis, cuidado con la corriente.

¡Van directos a los acantilados!

La corriente nos arrastra a nosotros también.

Hay que hacer algo.

-¡Hay un estrecho ante nosotros! -¿Un estrecho?

Por fin, ese es el paso que buscamos.

Estoy seguro, confiad en mí, os lo ruego.

¡Magallanes nos conduce a la muerte!

Juramos lealtad a Magallanes y a Castilla,...

Bajad las armas.

Soltadle, Magallanes lo ha prometido, y le creo.

Y yo también.

Y yo.

Todos moriremos si continuamos sin un mapa.

¡Muerte a Magallanes!

¡Aparta!

Almirante, salvad las naves.

Yo me ocupo de él.

Debemos estar unidos, hay que salvar las naves.

¡Yo no admito más el mando de un portugués!

Ni yo.

¡Todos a sus puestos!

¡Tiene razón, a salvar las naves!

Enrique, ¿estás bien?

A vuestras órdenes, almirante.

Amigo mío, temía por vuestra vida.

Yo no sigo adelante.

Nos apoderaremos de una de las naves.

La San Antonio es la más cercana.

Daos preso, capitán.

¿Cómo os atrevéis a ponerme las manos encima?

Ha sido un error y lo ha pagado mi tripulación.

Vamos, date prisa, ¿es que no vienes?

Será mejor que me quede.

Jamás podría traicionar a mi almirante.

¡Andiamo! ¡Detened a los demás, que se escapan!

¡Volvemos a Sevilla!

Dejadles,...

no tenemos ninguna necesidad de traidores.

Y con este, ¿qué queréis que hagamos?

Ya basta, dadle una barca para llegar a la costa.

Quizás tenga suerte.

¿Cuáles son vuestras órdenes?

No hay tiempo que perder, volved a los barcos.

En el mío ya no hay capitán, nombradme a mí.

El señor Serrano será vuestro capitán.

Bien.

A vuestras órdenes, capitán.

¡Insensatos!

¡Todos los que sigáis a Magallanes moriréis!

Al adentrarnos en lo que parecía un canal natural,...

la incertidumbre crecía en la tripulación.

El paisaje cambió, los farallones y los acantilados...

mostraban su grandeza y su peligrosidad.

La corriente aquí es más fuerte.

En efecto, piloto, estad atento.

Tenía que haberme marchado.

Jamás hubiera imaginado un lugar tan terrible.

Entonces debería conocer el cabo de las Tormentas.

Es peor todavía.

Seguid adelante.

El mar abierto debe estar al otro lado.

¡Madonna! ¿Qué rumor es ese?

¡Cuidado a estribor!

¡Dios mío, la tripulación! ¡Protegeos, a cubierto!

¡Cuidado!

¡Coged los remos y apoyadlos contra el muro!

El canal aquí es más estrecho.

Será difícil pasar por esas rocas.

Lo conseguiremos.

¿Y si no lo conseguimos?

¡Sujetaos bien fuerte!

¡La Trinidad ha encallado!

¡Cuidado, cuidado!

¡No voy a poder conseguirlo!

Nos van a embestir.

-¡Vamos a chocar! -No puedo.

¡Gira todo a babor!

Es nuestra única opción.

¡El agua retenida nos arrastra!

¡Eso no será un problema!

¡Elcano lo ha conseguido!

Treinta y ocho días y treinta y ocho noches...

llevamos tratando de atravesar el estrecho.

Enrique, por fin lo hemos logrado.

¡Lo hemos conseguido!

¡Sí, lo hemos hecho!

Hoy, hemos descubierto un paso...

hasta este océano al que llamar mar del Sur.

¡Rumbo a las Molucas!

El mar del Sur.

Elcano, ¿a qué viene esa cara tan larga?

Toma.

Cógelo tú.

Esta vez he estado a punto de hundir la nave.

Lo has hecho muy bien.

Tan bien como el mejor.

Pronto serás un magnífico capitán.

En mitad del paso, tuve miedo.

Yo que creí que podría pasar el cabo de las Tormentas.

Todos tuvimos miedo.

Hoy has aprendido el valor de la prudencia.

Y yo me alegro mucho.

Ahora es más probable que volvamos enteros a casa.

¿A qué esperas? Coge el timón.

Hoy es 28 de noviembre,...

salimos del estrecho para entrar en el gran mar,...

al que dimos enseguida el nombre de Pacífico,...

por el que navegamos durante 3 meses y 20 días...

sin probar ni un alimento fresco.

¿Alguna vez habías visto un mar tan tranquilo?

Que va, para nada.

Creo que este océano no tiene fin.

Casi cuatro meses sin ver tierra.

Tenemos más de 25 marineros enfermos, almirante.

Tendremos muchos más si no conseguimos provisiones.

Tenemos que estar muy cerca.

¿Dónde diablos estáis, Molucas?

Para no morirnos de hambre,...

tenemos que comer pedazos de cuero y serrín.

El pan que comíamos...

ya no era más que polvo mezclado con gusanos,...

el agua también estaba podrida, nos hacía enfermar.

¿Os queda algo de cuero?

Hasta las ratas eran un alimento tan delicado...

que se pagaba medio ducado por cada una.

¿Qué es esto? ¿Ratas volando?

¿Son peces voladores?

Milagrosamente, la comida llegó del cielo.

¡Tierra! ¡Tierra a la vista!

¡Tierra, Paco! ¡Tierra!

¿Serán las Molucas?

¡Preparaos para desembarcar!

No conozco su lengua.

Entonces no son las Molucas.

Soy el almirante Magallanes y os saludo.

¿Quién será ese Samar?

No lo sé, pero no va a haber forma de entenderse.

El rey dice que sois bienvenidos a la isla de Cebú.

¿Habláis mi idioma?

Lo aprendí en las Molucas, no están muy lejos.

Pregunta si sois portugueses.

No, venimos en nombre del rey de Castilla.

¿Qué dice?

Dice que toda nave que pase debe pagar un impuesto.

¿Impuesto?

Tenemos una importante misión,...

no pagaremos peaje por atracar en una isla.

Pero nosotros somos dioses, mira, toca.

¿Cómo que dioses?

No creo que vayan a cobrar impuestos a unos dioses.

¿Qué? ¿Qué ha dicho?

Dice que, en ese caso, los dioses pagarán el doble.

Esto es un robo. De ningún modo.

Señor Elcano, ¿alguna otra idea brillante?

Dele un regalo, le gusta la túnica del escribano.

¿Por qué? ¿Por qué mi túnica?

No sea tacaño,...

seguro que en el barco tiene otra túnica.

Dice que son buenos impuestos, muy buenos.

Los salvajes de estas islas gustan de los impuestos...

tanto como un rey o un arzobispo de nuestro reino.

En mi opinión, un robo.

Lo de la túnica ha sido una gran idea.

Le felicito.

Gracias, almirante.

Mantengan una buena relación con los nativos.

Necesitamos descansar aquí unos días.

Espero que la tal Samar llegue pronto,...

aquí no hay quien se entienda.

Mira, ahí llega.

Ahí la tienes.

¡Ma che bella signorina, mis respetos!

Dice que el rey de la isla vecina, Mactán,...

no le paga los impuestos.

Ese rey es un peligroso enemigo y le...

le gustaría saber si nos ayudarían a vencerlo.

Dile que si nos proporciona un buen piloto...

que nos guíe hasta las Molucas, le ayudaré.

¿Quién será ese piloto?

Seguro que es algún pirata temible.

Esto debe ser una broma.

En fin, señor, no creo que ella pueda...

¡Elcano!

Bastaría con que nos indicasen la dirección.

Aquí no solo navegan los hombres.

Te daré una dirección, allá está nuestro enemigo.

¡Traigo obsequios!

Aquí no hay nadie.

¿Qué pasa?

Tengo collares, pulseras, espejos,...

brazaletes, navajas, colgantes, pendientes...

Cogedlos.

Joyas no queréis, vais en cueros, ¿algo de ropa?

No me hagas daño.

Unos zapatos casi nuevos,...

unas medias con buena ventilación,...

esta camisa de rayas, un pantalón de muy buen paño.

¿Los calzones?

Calzones, te gustan, ¿eh?

Entonces, escúchame...

Ha llegado el momento.

¡A los botes!

Que todo el mundo lleve su armadura por si acaso.

¡Tened cuidado!

Seguidme, estad atentos.

Avanzad con cuidado.

No se oye nada.

No me gusta tanta tranquilidad. Aquí no hay nadie.

¿Dónde estarán los nativos?

Hay demasiado silencio.

Hemos sido traicionados, preparaos para atacar.

¡Fuego!

¡Nos estaban esperando, almirante!

¡Volved a cargar los arcabuces!

La que he liado.

¡Fuego!

¡Vamos, volved a los botes!

¡Aquel es Magallanes!

¡Has sido tú, traidor!

Mirad, los nuestros huyen.

¡Tendremos que ayudarlos o nunca saldrán de ahí!

¡Fuego!

¡Hacia La Concepción!

¡Os teníais que haber puesto el casco, almirante!

Mi cabeza es más dura que un casco.

¡No, el capitán Serrano ha caído!

-¡Almirante! -¡A los remos!

No hay nada que hacer.

¡Esperad al almirante!

¡Almirante!

Llegó tu hora, Magallanes.

¡Traidor!

Me las pagarás.

¡Eh, nos atacan!

¡Coged las armas que podáis y todos a la borda!

Pero ¿qué hacéis?

Ahora veréis.

¡Tonterías a mí!

Salgamos de aquí o nos matarán a todos.

Pero, ¿y el almirante?

No hay nada que hacer, está todo perdido.

¡Eh! ¡No os vayáis!

¡Seguid disparando! ¡Fuego!

¡Eh, malditos!

¡Es Samar!

¡Aguantad, almirante!

¡No, almirante!

Guardad esto, señor Elcano. Es muy importante.

-¡Juan Sebastián! -¡Es Samar!

¡Deprisa, no tenemos tiempo!

-¡Samar! -¡Salta!

El almirante ha muerto.

Ya no podemos hacer nada.

¡Yago, Yago! ¿Dónde estás, sabandija?

Tranquilo, ¿qué pasa?

¡Me dan ganas de echarte a los tiburones!

Hemos perdido a muchos compañeros por tu traición.

Yo no he hecho nada, han sido esos caníbales.

Ah, ¿sí? Pues echémosle al agua si es un traidor.

Esperad, lo encerraremos hasta llegar a casa.

Allí lo entregaremos a la justicia.

¡Estúpidos, sois unos ilusos!

¡Nunca conseguiréis llegar a las Molucas!

¡Sois idiotas!

Sin el mapa de Magallanes, estáis todos perdidos.

¿Perdidos?

Entonces yo también estoy perdido.

De haber estado con él, podría haberle salvado.

Ha sido culpa mía. Debí acompañaros.

Hicisteis lo imposible por Magallanes.

Lo que importa ahora es curar a los heridos.

Tienes razón, Paco.

Hay que cuidarlos. Necesitamos víveres.

Deberíamos llegar a las Molucas cuanto antes.

Yo os llevaré.

Samar es el mejor marino de a bordo.

Decidido entonces.

Hoy lo ha demostrado.

Te llevaremos a casa, te lo prometo.

Hay que llegar a las Molucas cuanto antes.

Los heridos no pueden esperar.

¿A qué estáis esperando?

A un capitán que dé la orden.

¿Quién quiere que nuestro capitán sea Elcano?

-¡Elcano capitán! -¡Sí!

Si el almirante te lo dio,...

es porque quería que tú lo llevaras.

Otra vez es capitán. ¿Qué va a ser de nosotros?

Tú serás mi maestre,...

¿crees que La Concepción puede seguir navegando?

Imposible.

El boquete ha dejado inútil la nave.

Yo me haré cargo de La Victoria,...

y el capitán Espinosa, de La Trinidad.

Atención,...

nos trasladamos a La Victoria.

Espero que lleguemos pronto a las Molucas...

Necesito un buen descanso.

El romero me ha hecho capitán después de todo.

Tuvimos que abandonar La Concepción,...

quedándonos con dos naves de las cinco originales.

La tripulación, extenuada y diezmada,...

solo quería llegar a las ansiadas Molucas.

Preparaos para zarpar. ¡Levad anclas!

Todo listo.

¡Largad las velas!

¡A las Molucas!

-Es por ahí. -Ah, lo siento.

¡Todo a estribor!

Mira.

Serás...

Calma, escribano. Pronto llegaremos a las Molucas.

¡Tierra!

¡Por fin las Molucas!

¡Tierra!

¡Se acabó el balanceo!

¡Olé, olé y olé!

Las Molucas.

Hemos llegado.

Arribamos a las Molucas...

el 7 de noviembre del año de nuestro Señor de 1521.

Los marineros,...

acostumbrados a la monotonía del mar,...

y cansados de tantos sucesos y penurias,...

se maravillaron con el verdor del entorno,...

el bullicio en las calles,...

y la majestuosidad de los edificios.

Sobre todo, el rico palacio del rey Almanzor.

Almanzor y su hijo os dan la bienvenida.

Dice que hace tiempo soñó con vuestra llegada.

Quiere saber qué ha motivado tan largo viaje.

Dile que venimos en nombre del rey de Castilla.

Hemos venido a comerciar.

Le hace muy feliz comerciar con los castellanos.

En su honor, esta isla se llamará Castilla.

También es un honor para nosotros.

El puerto de Tidore, la capital de las Molucas,...

era un continuo ir y venir de gentes...

que llevaban ricas y valoradas mercancías...

transportadas en pesados carros.

Señor, 380 fardos de clavo y 100 de canela.

¿Cien fardos de canela? ¡Cien!

¡Es una fortuna!

Todo esto vale miles de escudos de oro.

Clavo, canela, nuez moscada...

¿Seguro que las naves aguantarán tanto peso?

No sé.

Señor Elcano.

¿Es tu familia?

Debéis marcharos pronto,...

los portugueses consideran suyas estas islas...

y pueden aparecer en cualquier momento.

Habrá que darse prisa en cargar las naves.

Tenéis razón, señor Elcano.

Andiamo, a cargar los barcos.

¿Qué ruta tomaremos? ¿La que nos trajo aquí?

Ese camino es demasiado largo.

¿Qué proponéis?

Seguir hacia el oeste.

Ahora sabemos que la tierra es redonda,...

seguro que llegaremos más rápido.

Esta vez no puedo ayudaros.

No conozco las aguas que llevan a Europa.

¡Estáis locos, siempre hacia el oeste y sin mapa!

¡Definitivamente locos!

¡Las Molucas a la vista!

Muy bien,...

mañana al amanecer llegaremos a puerto.

Te noto muy callado, ¿sucede algo?

Si necesitas ayuda...

Tal vez...

Llevo mucho tiempo fuera de mi casa.

¿Por qué no te quedas?

¿Quedarme?

El mar es también ancho aquí.

Juntos haríamos grandes navegaciones.

Pero tengo una deuda con este barco.

Debo llevarlo de vuelta, mis hombres me necesitan.

Yo también te necesito.

Lo siento mucho.

Entonces monta en tu barco y vete. Y no vuelvas.

¿Qué? No soy andaluz, soy vasco,...

y los vascos no dominamos el arte con las mujeres.

Zarparemos mañana, sin mapa. No sé qué hacer.

Prométele que volverás, es lo correcto.

Eso tienes que hacer.

Pero, pero... ¿aquí también vais a meter carga?

¡Me niego!

¡Tú te callas, gusano traidor!

Ahora, la travesía será por territorio portugués.

No podremos hacer escalas,...

eso sería nuestra perdición.

No nos apresarán.

Hay que cargar tantas provisiones como podamos.

Además de las especias, claro.

Samar...

Capitán, toda la carga preparada.

Capitán, ¿me oye?

¡Largad las velas!

Hay una vía de agua. Zarpad sin nosotros.

Esperad, os ayudaremos a repararla.

¡Capitán!

¡Capitán Elcano!

¡Los portugueses están casi entrando en el puerto!

¿Qué?

Si os descubren, os apresarán a todos.

El rey dice que cuidará de vuestros amigos.

Me quedo con ellos.

¡Rápido, levad anclas!

¡Tensad un poco más la vela de gavia!

¡Un momento, esperad! ¡Juan Sebastián!

¡Juan Sebastián!

¡Samar!

Para doblar un cabo difícil...

¿El cabo de las Tormentas?

Para pasar ese cabo, aléjate de la costa,...

o te llevará la corriente,...

pero no la pierdas de vista.

¡Así lo haré!

Ahora que lo sabes, vuelve.

Volveré.

¡Te lo prometo!

Rumbo al oeste, Paco.

Deberías estar contento, Juan Sebastián.

Hemos escapado.

Anote eso, señor Pigafetta.

Lo apunto tutto, presto.

Ella me quiere, así que... debería estar contento.

No te preocupes, volverás a verla.

Durante varios meses,...

recorrimos islas y mares donde había gentes,...

animales y plantas de todo tipo, tamaños y colores,...

y de nuevo,...

nos vimos en un océano inmenso

donde agotamos todas las provisiones.

El último pan y el último trozo de queso.

Algo es algo.

Bebed y comed despacio. Así engañaréis al estómago.

Pero si esto tiene más agujeros que mis medias.

Yo no tengo fuerzas ni para llegar a los obenques.

No se puede comer. Prefiero comerme mis medias.

Necesitamos comida.

Esa bruma indica que estamos cerca de tierra.

Grumete, suba a la cofa y eche un vistazo.

¡A la orden!

¡Capitán, el cabo de las Tormentas!

No hay tiempo que perder, a la maniobra.

Es el momento de ver si somos verdaderos marineros.

Ayuda, rápido.

¡No hay fondo en esta zona!

¡Cuidado, esto está lleno de rocas!

Vamos demasiado deprisa para controlar el barco.

Te has vuelto prudente, Juan Sebastián.

Aléjate de la costa o te arrastrará la corriente.

Tenemos que alejarnos de la costa.

Pero no la pierdas de vista.

¡Tened cuidado, no se ve nada!

Trataremos de mantenernos aquí.

Es una ola enorme.

¡Firme el timón, tenemos que virar en redondo!

¡Rápido!

¡Oh, no! ¡Es más grande que una montaña!

Nos va a tragar.

¡Sujetaos fuerte! ¡Esto se va a poner muy serio!

¡Allá vamos!

¡Cuidado!

¡Sujetaos!

¡No, el barco no va aguantar tanto envite!

¡Viremos, todo a babor!

¡Anda, sigo vivo!

Bien, Elcano.

¡Lo hemos conseguido!

Por poco.

Puede que no.

Capitán, la corriente nos arrastra.

¡Acantilados a proa, capitán!

¡Volvemos derechos a las rocas!

Todos estábamos enfermos y agotados.

¿Qué hacemos?

Rezar, la corriente es demasiado fuerte.

¡Tenemos que pensar algo!

Recoged las velas y cuando os avise, ¡soltadlas!

Pero hicimos un último esfuerzo,...

y el seis de mayo doblamos ese terrible cabo.

¡Ahora, soltad las velas!

¡Escollo a babor, otro a estribor!

Los veo.

El barco estaba deshecho,...

nosotros, agotados.

A pesar del peligro de cruzar territorio portugués,...

decidimos poner rumbo a Cabo Verde.

¡Lo hemos conseguido!

Pollo asado, jamón serrano,...

un pucherito...

¿Cuánto hace que no comemos?

¡Cabo Verde a la vista!

¡Al fin podremos comer!

Un momento,...

son islas portuguesas, habrá que tener cuidado.

Tranquilo, tengo un plan. Prepara las cazuelas.

¡A la orden!

Algo está pasando arriba.

Cabo Verde...

Todo saldrá bien.

Paco, disimula. Y tú rema y sonríe.

Nos estamos metiendo en la boca del lobo.

Qué extraño, un navío español.

Deben haberse perdido.

Tienen el barco destrozado.

¡Atención, el gobernador!

Él sabrá qué hacer.

¿Ahora qué te pasa?

Mi pobre barriga...

Creo que he comido demasiado.

¿Cómo es posible?

Alguien se equivocó...

y dejó aquí mucha comida en lugar de especias.

¿Comida?

¡Toma, tu comida!

Soy el gobernador de estas islas.

¿Quiénes sois vosotros?

Marineros castellanos, excelentísimo señor.

Una tormenta nos desvió y nos dejó sin provisiones.

¿Y qué transportáis en...

esa especie de nave?

-Vamos cargados de... -Esperanza.

Solo nos queda la esperanza.

Lo perdimos todo en la tormenta.

Sois unos pobres náufragos.

Hace días que no comemos nada, mi señor.

Está bien.

Que les den comida.

Por un momento pensaba que podríais ser parte...

de esa expedición castellana a las islas Molucas.

Qué idea tan descabellada.

Todo el mundo sabe que son portuguesas, eminencia.

Cuánta comida.

-Pan, vino, jamón... -¡Fruta, queso!

¡Venimos de las Molucas!

¡Vamos cargados de especias! ¡Apresadles!

Cargad lo que podáis.

¡Apresadles!

¡No te levantes, descansa!

Son ellos, ¡preparad los cañones!

Nunca saldrán de aquí.

¡Quieto!

¡Por el otro lado!

¡Rápido, que no escapen!

Esto pesa demasiado.

¡Que no veo nada!

¿Qué ha pasado?

¡Toma piña!

¡Piñas para todos!

Ya estoy...

Porras.

¡A los remos!

¡Os alcanzo enseguida!

Paso, disculpe, buena cabeza.

-¡Sujetadme, que voy! -Cuidado, capitán.

¡A los barcos!

Los cazaremos como a conejos.

Casi me mato.

¡Eh, los de la nave portuguesa!

Estoy aquí, en el palo mayor. Soy Yago.

Soy Yago, su fiel servidor.

¡Eh, señor Dacosta, estoy aquí!

¡Señor Dacosta!

Maldito espía inútil.

¿Están listos los cañones?

¡Vamos a hundirles!

¡Baja de ahí!

¡Señor embajador, esperadme!

Vaya, parezco un loro.

¡A volar!

¡Fuego!

¡Fuego!

Cuidado.

Remad fuerte.

No hay salida, ¡estamos rodeados!

Primero tienen que cogernos.

¡Tripulación, largad velas!

Timonel, todo a estribor.

¡Vienen muy deprisa, nos destrozarán!

Tranquilo, Elcano nos sacará de esta.

¡Fuego!

¡Fuego!

Señor embajador, esperadme.

Un portugués que se hace el sueco.

Esto va a ser pan comido, se mueren de hambre.

El barco de Dacosta les corta la retirada.

Cuando los entregue, podré volver a Portugal.

Esperad a mi señal.

Que nadie se mueva.

Qué extraño, ¿qué pasa aquí?

No entiendo. ¡No hay nadie a bordo!

¡Es un barco fantasma!

¡Ahora, disparad!

El barco del gobernador está en la línea de tiro,...

no podemos disparar los cañones.

¡Los abordaremos!

¿Esto no iba a ser pan comido?

¡A cubierto!

¡Bien! ¡Se retiran!

Gobernador, ¿seguimos tras ellos?

No, tanto alboroto no le conviene a mi peinado.

Que se encargue Dacosta.

El gobernador ha desistido de seguirnos.

Ahora a por el otro.

En cuanto intenten salir, morirán.

Señor Dacosta, tienen el mapa de Magallanes.

Nadie volverá a hacer nunca más ese viaje.

¿Va a atravesar la nave de los portugueses?

Tranquilo, quillo, ese es su estilo.

¡Así, estaremos fuera del alcance de sus cañones!

¡Al abordaje!

Señor, eso es muy peligroso.

Tú cállate. ¡Adelante!

Los tenemos encima.

¡A las armas!

¡No hemos llegado tan lejos para acabar aquí!

¡Al agua!

¡Qué mal, son muchos más que nosotros!

¡Qué importa! ¡A por ellos!

¡Toma!

¡Eh, mira eso!

En esa parte reparada debería estar el polvorín.

Quizá tengamos una oportunidad.

Entiendo. ¡Allá voy!

Hay que aguantar.

¡Preparad los cañones!

Vamos, no aguantaremos mucho más.

Sitio, dejadme pasar.

Ayúdame a subir.

Vamos.

¡Ahí estás!

¡Reviéntalo!

Sayonara, baby.

¡Lo sabía!

¡Le hemos dado en el polvorín!

Tenemos que separarnos de ellos.

¡Nos hundimos, señor Dacosta!

¡Imbécil...!

¡Tú tienes la culpa de todo!

¡Eh! ¡Estoy aquí!

Juan Sebastián, la explosión ha abierto una vía.

La bodega está inundada.

Pues tendremos que achicar el agua.

En Cabo Verde preguntamos qué día de la semana era,...

y los portugueses nos dijeron que jueves,...

aunque según mi diario, era miércoles.

Por haber navegado hacia el oeste, ganamos un día.

¡Tierra a la vista!

¡Ahí está el Guadalquivir! ¡Pronto veremos Sevilla!

Sevilla.

De los 240 hombres que formaban la tripulación,...

no quedamos más que 18. La mayor parte enfermos.

Hemos recorrido más de 14.400 leguas,...

y hemos dado la vuelta al mundo entero,...

yendo siempre en dirección oeste.

Mirad, ¿qué nave es esa?

¡Es uno de los barcos de Magallanes!

¡Lo conseguimos, hemos dado la vuelta al mundo!

¡Ahora sí que eres un auténtico capitán!

Y ahora mismo, vamos a colocarte la prueba de ello.

Quieto ahí.

Eh, ¿qué hacéis...?

¡Paco, mi Paquito!

¡Eh, Carmencita mía!

Ay, mi Paquito...

¡Mi alma, estás vivo!

¡Cómo has cambiado!

Tú también. Todavía tengo esta rama de romero.

Me trajo de vuelta.

Y te hizo capitán. ¿Encontraste el amor?

La magia del romero es muy poderosa.

-¿Volverás con ella? -Un marino vuelve siempre al mar.

Pero antes... ¡A celebrarlo! ¡Sí!

Suerte.

¡Sí! ¡Gran trabajo!

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Psiconautas: Premio Goya a la Mejor Película de Animación

Pisconautas, los niños perdidos es una de las mejores películas para adultos y adolescentes que se ha hecho en los últimos años. De hecho, se hizo con numerosos premios, el Goya a la Mejor Película de animación entre ellos. No es para los más pequeños de la casa, pero sí para ver con los chavales que han cambiado el colegio por el instituto. Es una historia cruda, pero tierna, que se adentra en el mundo de las drogas, la desazón y el hartazgo de las presiones sociales y familiares que sufre el diferente.

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El secreto del cofre de Midas (para mayores de 9 años)

Londres, en plena época Victoriana. El mundo de Mariah Mundi, un chico de 17 años, se viene abajo de repente cuando sus padres desaparecen dejándolos solos a él y a su hermano. Cuando unos desconocidos secuestran al chico, Mariah decide ir al hotel Prince Regent, donde sospecha que está retenido, a trabajar de botones para investigar su paradero. Allí descubre que bajo el edificio hay un submundo secreto y siniestro, lleno de túneles y magia.

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Dixie y la rebelión zombie

Justo cuando a Dixie empezaba a irle bien en la escuela, llegan las malas noticias. Sus viejos amigos zombies, Isis y Gonner, avisan de que se avecina una invasión: la malvada Nigreda lidera una rebelión contra los mortales cuyo objetivo es conquistar el mundo. Como portadora del mágico Azoth, ¡sólo ella puede detenerla!

Dirigida por Ricardo Ramón y Beñat Beitia y con dos nominaciones, una a los premios Goya y otra a los premios Platino, ambas por mejor película de animación.

No recomendado para menores de 7 años Somos Cine - Dixie y la rebelión Zombie - Ver ahora
Transcripción completa

(OFF) "Hola, soy Dixie Mala Sombra".

No... ¡Arriba, es hora de levantarse!

"Hasta hace poco...".

¡Julia!

"...el insti apestaba".

Dixie...

"Llevaba una vida miserable.

No tenía amigos y todos se reían de mí".

Ojalá estuviera muerta.

¡No!

¡Dixie!

"Entonces, sucedió algo increíble".

Ahora eres una zombi.

Al principio, cuesta un poco, pero te acostumbrarás.

No quiero ser una zombi...

Solo hay una manera de regresar a la vida

y volver a ser mortal.

¿Cuál? El Azoth.

Según la leyenda...

"Es cierto.

La leyenda del Azoth era la única manera

de regresar a mi vida entre los vivos.

Desgraciadamente..."

Torko,

encontrad a esa jovencita llamada Dixie

y traedme el Azoth.

"...no era la única que necesitaba de sus poderes.

Y por eso,

Nigreda ordenó a sus esbirros que me capturaran".

¿Qué?

"Fue así como conocí a un pícaro pirata embustero...".

¿Cómo te llamas?

Gonner.

"...que me robó el Azoth

para que Nigreda pudiera llevar adelante su plan".

Dispuestos a ejecutar el gran plan...

¿Cuáles son sus planes?

Que sus zombis causen todo el mal que puedan

desde la Antigüedad hasta nuestros días.

"Pero en realidad lo que Gonner pretendía

era engañar a Nigreda y recuperar la poderosa joya.

Nigreda se dio cuenta.

Y tuve que enfrentarme a ella.

Gonner e Isis fueron capaces

de regresar a sus vidas como mortales

y yo acabé derrotando a Nigreda.

Entonces, fue cuando terminé viéndolo claro".

Dixie, despierta, por favor.

"Todo había sido un sueño".

¿Papá? Sí, soy yo, pequeña.

Papá, ¿tú qué opinas?

Quizá mi sueño ocurrió de verdad.

Quizá lo viví de alguna manera.

¿Y si es cierto que conocí a Gonner y a Isis?

¿Y por qué no se lo agradeces?

Nunca se sabe.

"Desde entonces, mi vida ha cambiado.

Ahora veo las cosas de otra manera,

pero sobre todo, soy feliz".

(Aullidos)

(CHISTA) Callaos, alguien nos va a oír.

-(ATERRADO) ¿Hemos llegado ya?

-Casi. Y ahora cierra el pico de una vez.

-(GRITA) -¿Y ahora qué?

-Tropecé.

-Mantén los ojos abiertos, tío.

-Tengo miedo.

-(CHISTA)

-Pero si esto dura mucho más, me voy a cagar de miedo.

-Más te vale que no.

Canica, ¿qué haces?

-Creo que os esperaré aquí.

-Sí, hombre, ¿estás de broma?

-Me quedaré a vigilar por si alguien viene.

-¿Quién crees que va a venir aquí esta noche, chaval?

-Eres un cagado, tío.

Chinche, ¿has oído eso?

-Sí, lo he oído.

¡Escucha, ahí está otra vez!

-Mis pantalones...

-Si no te zamparas 200 bocatas al día...

-Pero si hoy solo he comido 50.

Muy bien, colegas.

Manos a la obra.

Empieza el espectáculo.

Espigas se hará cargo del medidor espectral K2EMF.

Yo grabaré las voces de ultratumba.

-¿Y yo qué tengo que hacer?

-Tú sujetarás la linterna.

Si por aquí hay algún fantasma, danos una señal.

(Pedo)

¿Qué ha sido eso?

-Huele que apesta...

-Es que tengo que ir al baño...

-Canica, te estás cargando nuestra misión.

-(CHISTA) El K2EMF está captando una señal.

-Dinos quién eres colega.

(K2EMF) "Estúpidos mortales...".

¿Quién os ha dado vela en este entierro?

¡Salgamos de aquí!

¡Largo de aquí!

Oh, no, otra vez no...

Vamos, Canica, muévete.

Se han escapado...

No importa.

Eso les servirá de lección.

Adiós, papá.

Que pases un buen día.

Descuida, cariño.

El cielo es azul y brilla el sol.

Vamos a tener una semana estupenda.

Aprovéchala y disfrútala.

(SUSPIRA) Seguro.

¿Qué puede salir realmente mal con un tiempo así?

Hola, Dixie.

Oh, hola.

Hola, Dixie.

-Coge uno.

"Vota por Penélope para presidente".

(Timbre)

Hola, Dixie.

Hola.

Hola, Dixie.

¿Quieres que quedemos después de clase

para repasar las mates?

Claro, Críspulo, como quieras.

"Penélope".

Ojalá este año gane alguien distinto.

No estaría mal.

Deberíais presentarte.

Eres muchísimo mejor que los de siempre.

¿Lo dices de verdad?

Gracias.

Mírala.

Quién la ha visto y quién la ve.

-Ahora se cree la reina del instituto.

-No hay nada como sufrir un accidente

para que todo el mundo te tenga lástima.

-Y que se interesen por tu salud.

-Pero se le ha acabado el chollo.

Tengo una gran idea...

-Dime, ¿en qué estás pensando?

-En conseguir que nuestra miss majísima

se convierta en la estudiante más odiada

de toda la historia del instituto.

Escucha...

¡Dixie, Dixie!

No deberíais haberos molestado.

Tranquila, no es ninguna molestia.

-Estamos tan arrepentidas del accidente que tuviste

por culpa de nuestra estúpida broma...

-No era nuestra intención.

-Si pudiésemos hacer algo por ti, dínoslo, lo haríamos superencantadas.

No, ya está olvidado.

Me encantan tus pendientes.

Gracias, Liliana.

Y ese color de uñas es genial.

Gracias, Briana.

¿Por qué no vienes al cine con nosotras esta tarde?

No puedo, tengo que repasar mates.

¿Te hace una peli esta noche? -Claro.

Eh, ¿qué hay, Dixie? -¿Qué hay, Dixie?

-No seas tonta.

Tu amor secreto por Ray está a salvo.

-Somos una tumba.

Adiós, Dixie.

Chao, hasta mañana.

Hola, mamá.

(TELÉFONO) "Pero algunos de los ramos están muy mustios".

Da igual que las flores se estén marchitando.

Creía que hoy me tocaba ir a casa de papá.

"Y las flores se ven muy pochas".

Más razón para venderlas cuanto antes.

Ineptos, estoy rodeada de inútiles.

Hola, cariño.

Hay cambio de planes.

Hoy duermes en casa.

Muy bien, genial.

Se te ve contenta.

Es que las cosas ya no son como antes.

Ahora me parece que todo el mundo es muy guay.

¿Estás segura?

Incluso Liliana y Briana no paran de disculparse.

¿No son las que se reían de tus pintas el curso pasado?

Sí, pero ahora les encanta todo lo que llevo.

¿Te lo puedes creer?

Se te ve más feliz,

y con esa nueva actitud,

es normal que comiences a ser más popular.

¿Yo? ¿Popular?

¿Sabes?

Deberías aprovechar este repentino tirón popular

para proponerte metas más altas.

¿Como qué?

¿No son ahora las elecciones en el insti?

¿Por qué no te presentas para presidente?

Qué gracia.

Tú eres la segunda persona que me lo ha sugerido hoy.

¿Lo ves?

Siempre ganan los mismos,

pero el instituto necesita a alguien diferente.

Haz una buena campaña

y conseguirás todos los votos que necesites.

¿Una campaña?

Halloween está a la vuelta de la esquina.

¿Por qué no organizas una fiesta e invitas a todo el mundo?

¡Claro!

Podemos usar el tanatorio de papá.

Es perfecto.

Cariño, tienes que convencer a tus invitados,

no aterrorizarlos llevándolos a un lugar tan lúgubre.

Si quieres, puedes organizarla aquí.

Gracias, mamá.

¿Presidenta?

-Para eso necesitas derrotar a Penélope Luz Dorada!

-Y la niña no ha perdido una elección desde parvulitos.

Por eso mismo.

Yo puedo traer un cambio

y convertir este instituto en un lugar mucho mejor.

¿Y cómo piensas derrotarla si se puede saber?

¿Qué tal organizando una fiesta de Halloween?

¡Genial, nos encantan los disfraces!

-Te ayudaremos a organizarla.

Así podremos al fin hacer algo por ti.

Gracias, pienso invitar a toda la clase.

(NÁUSEAS)

¿Qué pasa?

No, no deberías hacer eso.

¿Por qué no?

Lo primero que tienes que aprender sobre popularidad

es que si quieres llevar a tu fiesta a la gente más guay,

ya te puedes olvidar

de invitar a los frikis de la clase.

-No, te digo que solo uno era un fantasma.

-Los otros eran zombis.

-¿Zombis?

-Sí, serían unos cuatro.

-Además, olían a carne podrida.

-Y la jefa de ellos parecía que flotaba en el aire.

-Y tenía un hacha en la mitad de la cabeza.

Piroska...

Me encantan las fiestas.

¿Ha oído, don Agapito?

Bueno, yo no quisiera molestarte.

Pero ¿qué dices?

Es lo que necesitamos para llenar este lugar de vida.

Verás, no tenía pensado hacer la fiesta aquí.

¿Cómo que no?

El tanatorio es perfecto.

Mira a tu alrededor.

(TARAREA)

Papá, las cosas han cambiado.

No limpiaremos el polvo,

y así el tanatorio se llenará de telarañas.

Ahora tengo nuevos amigos de verdad.

Dejaré la puerta de la sala de autopsias abierta

para que el salón apeste a formón.

Ya nadie me considera un bicho raro.

Y con unas lucecitas tétricas en la entrada de la casa,

conseguiremos...

¡Papá, quiero una fiesta normal!

Mamá me ha ofrecido su casa y le he dicho que sí.

Oh, lo entiendo...

(SE QUEJA)

¿Qué es lo que pasa?

Eras tú...

(GRITA) ¡Papá!

Tranquilízate, cariño.

Llegaremos enseguida al hospital.

No queda mucho.

Espero que no te importe compartir espacio con don Agapito.

Pero no te preocupes.

Es un señor de lo más callado.

¡Oh, cielos!

Doctor, doctor.

Aguanta, pequeña.

Ya casi estamos.

-Será solo un momento.

Ahora, relájate.

Cierra los ojos y cuenta hasta tres.

Uno, dos

y tres...

Papá, ¿qué me ha pasado?

Un ataque de apendicitis.

Los doctores han tenido que operarte, pero todo ha salido bien.

(SE QUEJA) ¿Y se puede saber cuántos puntos me han dado?

Pues tantos como los días de la semana,

siete.

Oh, no, ahora pareceré la novia de Frankenstein.

Cielo, eso está bien.

Irá a juego con el resto de tu ropa.

Hogar, dulce hogar.

¿Cómo te encuentras?

(SUSPIRA) Bien.

No te importará entonces ir a la sala de amortajamiento

y acicalar a doña Úrsula.

Tengo que hacer un par de llamaditas.

Vale.

Este lugar me pone la carne de gallina.

¿Isis?

¡No, por favor, no!

¿Gonner?

Lo siento, de verdad.

No he podido evitar que se autoinvitara.

Pero... ¿cómo es posible?

¿El qué?

Eso no importa ahora.

Dixie, hemos venido hasta aquí por un asunto muy urgente.

(Puerta)

¿Cómo va eso?

Muy bien.

Ya casi terminado.

Vayamos a otro sitio antes de que mi padre os descubra,

rápido.

Todos los zombis de los cementerios están muy cabreados

con las repentinas visitas del fantasma de Piroska.

La muy arpía va contando

que la Reina de la Oscuridad ha vuelto.

¿Cómo? ¿Nigreda...?

Sí, tu amiguita.

¿Qué pretenderá ahora?

Bueno, como portadora del Azoth,

te corresponde a ti descubrir lo que trama.

Y pararle los pinreles.

Un momento.

La última vez que nos enfrentamos a Nigreda

yo era una zombi.

O eso era lo que creía

porque los médicos dijeron que todo fue una pesadilla.

Dixie...

¿y tú qué crees?

Claro que no.

Estoy completamente segura de que todo aquello fue real.

Entonces, ¿a qué esperamos?

¡Alto!

¡No puedo enfrentarme a Nigreda!

¡Ahora soy una mortal!

Nosotros te ayudaremos.

Y además, cuentas con los poderes del Azoth.

¿Qué mosca le ha picado?

¿Por qué no resplandece?

No lo sé.

¡No me digas que ha perdido su poder!

(TARAREA)

Relájese, mi señora.

Relájese...

-¿Y Fizcko?

¿Dónde está mi fiel y leal Fizcko?

-Lo siento mucho.

Mi primo ya no está a su servicio.

-¿Cómo se atreve esa sabandija a abandonarme?

-En realidad, mi reina, fue usted quien prescindió de él.

Mandándolo lejos.

-Oh, sí...

-Pero yo, su primo Tarisko, soy ahora su nuevo fiel servidor.

Así que, mi reina, no tiene más que relajarse.

-¿Cómo quieres que me relaje?

Tengo que llenar mi almacén de pócimas,

crear nuevos lobos espectro, y además, no puedo...

-Su poder es infinito, como también lo es su mal genio.

Y eso le hace cometer...

¿Cómo lo diría?

Errores.

-Contrólate...

Contrólate...

-Y su inmenso poder nunca conocerá límites.

Lo hemos conseguido, mi señora.

Piroska, ¿qué es lo que me traes?

La esencia del Azoth.

Ahí lo tiene.

¿Cómo lo has conseguido?

Se lo birlé a Dixie mientras dormía.

Y ahora con la esencia del Azoth

podrá adquirir los poderes que necesita

para legitimar su reinado ante los zombis.

-Llevar a cabo mi nuevo plan...

Además,

con la esencia del Azoth en su poder,

no tendrá que preocuparse de su más odiado enemigo ¡jamás!

Dixie Mala Sombra...

Quizás hayas vertido un salero y no lo recuerdes.

No...

¡Ay!

O habrás caminado por debajo de una escalera...

No...

¡O te has topado con algún coche fúnebre con ataúd!

Isis, que vivo en una funeraria.

¿Por qué no la dejas en paz con tus tonterías de una vez?

¿Se te ocurre alguna explicación mejor?

Si alguien sabe realmente lo que le pasa al Azoth,

ese tiene que ser Vitriol.

Genial, ¿y ahora qué?

Eso, Isis.

¿Ahora por dónde vamos?

Por la izquierda.

Espera, espera, creo que es al revés.

¿No dices siempre que tienes mala suerte?

¡No puede ser!

El Azoth ha perdido su esencia...

No me digas. ¿Eso es posible?

Claro que eso es posible.

La esencia está compuesta de una materia prima muy especial

y de gran fragilidad.

¿Cómo podríamos recuperarla?

La materia prima está formada

por los cuatro elementos fundamentales de la creación.

-(A LA VEZ) La tierra, el fuego, el agua y el aire.

-Solo consiguiendo entender la fuerza que tienen estos cuatro elementos,

podréis tener acceso

a la materia prima que nutre el Azoth.

¿Y qué es lo que tenemos que hacer?

(HABLA EN LATÍN)

Que quiere decir...

Visita tu interior, que rectificando,

encontrarás la joya oculta que tienes dentro de ti.

Ahora, mirad esto.

¿Un huevo de piedra?

No te concentres solo en lo de fuera, sino en lo de dentro.

¿Un pollito de piedra?

Es un gnomo, Gonner.

Me topé con él dentro de una cueva en el norte,

y en ese momento, algo me dijo que iba a necesitarlo.

Y ahora sé por qué.

¿No son los gnomos

uno de los elementos mágicos de la Tierra?

Sí. Toma, el primer elemento.

Ahora solo os queda encontrar los otros tres que faltan.

En este libro, hallaréis muchas de las respuestas.

No, Gonner, yo me encargo, que tú no sabes ni el abecé".

Pero recuerda:

solo la verdadera portadora del Azoth

podrá encontrar la respuesta definitiva.

Y deberás hacer lo correcto para enderezar lo torcido.

El camino está dentro del corazón, hermana.

¿Dónde podríamos encontrar los elementos?

¿Y cómo sabremos si están en equilibrio?

Dixie, ¿has escuchado algo de lo que hemos dicho?

¿Eh?

Lo siento.

No puedo más, estoy muy cansada.

Va a amanecer.

Hora de que los zombis nos retiremos a descansar.

¿Quieres dormir conmigo en mi nicho, Dixie?

¿Quién querría dormir en esa caja de cerillas?

Vente a mi panteón superchachi, Dixie.

Colegas, soy mortal.

Y si no estoy de vuelta antes de que amanezca,

me meteré en un buen lío.

No puedo quedarme.

¿Cuándo volveremos a verte otra vez?

Mañana por la noche, aquí mismo.

(CHISTA) Esperad, detecto algo.

-¿Un fantasma?

¿Un zombi?

-Es Dixie, Dixie Mala Sombra.

La primera regla para ser popular, y no falla, es exclusividad.

-La gloria de unos pocos es la envidia de los mediocres.

-Invitas a la gente más selecta.

Y el resto de la clase se pudre de envidia.

¿Y creéis que con eso ganaré votos y seré presidente?

La gente se matará por entrar en tu grupo.

-Te admirarán, te envidiarán, harán cualquier cosa por ti.

-Hola, Dixie.

Nos vemos luego para repasar las mates, ¿vale?

Sí, por supuesto.

Bien, mola.

-Si de verdad quieres ganar las elecciones,

olvídate de ese pringado.

Pero Críspulo es mi colega de toda la vida.

¿Qué pasa?

El secreto de nuestro éxito

es que no nos mezclamos con colegas como ese. (NÁUSEA)

-Populares con populares.

-Y frikis con frikis.

-Tú quieres ganar las elecciones, ¿verdad?

-¿Y convertir el insti en un sitio mejor?

Sí...

(Timbre)

Podemos ir al cine hoy por la tarde.

-Ray y tú haríais una pareja muchísimo mejor.

Pero es que él es el novio de Julia.

(RÍE)

-Tampoco es que se hayan casado.

Y además, Julia es mi amiga.

Nosotras podríamos echarte una manita.

En serio, no deberíais entrometeros.

Es que hacéis tan buena pareja...

Como sigan tachando nombres,

no podré ni invitarme a mi propia fiesta.

¡Quita tu sucio garfio de encima! ¡Cállate ya, estás loca de atar!

Pero ¿qué hacéis aquí?

Estábamos podridos de esperarte en el cementerio

y decidimos venir a buscarte.

¿Qué te parece?

No os habrá visto nadie, ¿no?

Casi.

He tenido que atar una rama a las venas de esta loca

para que no se lanzara contra un grupo de mortales.

Isis, no puedes ir pegando mordiscos a la gente.

Imagina la que se liaría.

¿Qué dices de mordiscos?

Estaban hablando de una fiesta de Halloween

que estás organizando.

Genial, lo que me faltaba.

¿Puedo ir, puedo ir?

Se te debe de haber caído una venda.

Es una fiesta para mortales.

Pero la gente se disfraza por Halloween.

Nadie sabrá que somos zombis.

Y hasta puede que me den un premio.

No, no, ni lo sueñes.

Para empezar, solo habrá comida para mortales.

¿Y qué comeréis vosotros?

¿Tripas de rata?

¿Sesos de perro?

No probaremos bocado.

Ah, y los mortales se lavan y huelen bien.

Los zombis apestan a muerto.

Eso jamás.

Que me entierren si tengo que lavarme.

No debemos mezclar ambos mundos, lo sabéis.

Mortales solo con mortales.

Y zombis solo con zombis.

La vida es dura, ¿eh?

Descuida.

Dentro de poco estarás entre los muertos.

Con este tenemos suficientes por hoy.

¡Piti!

-Yo me encargo de ella.

Serás cenutrio.

¿Es que quieres que mañana por la mañana

esa vieja esté en la portada

de todos los periódicos de los mortales?

Está bien, como quieras.

No hay que levantar sospechas.

Recuerda el plan.

¿Piti?

¡Piti, Piti!

(Maullidos)

Vitriol tiene razón.

Este libro está lleno de valiosa información.

Vamos, Dixie, por favor, dime qué es lo que te pasa.

No sé de lo que me estás hablando.

De nosotros, ¿recuerdas?

¿Es que para ti ya no soy tu lobo de mar?

Ahora estamos juntos, ¿no?

Pero no es como antes.

Parece que te doy un calambre cuando te acercas a mí.

Entiéndeme, es la sorpresa de veros, tener que enfrentarme a Nigreda,

y luego está mi vida como mortal.

Si supieras lo complicado que se está volviendo todo...

Pero ¿todavía te gusto?

Solo necesito un poco de tiempo.

Eso es todo.

(GRITA) ¡Dixie, déjame el Azoth!

Tranquilízate, Isis.

Lo vas a romper.

¡Dámelo, dámelo!

¡Vitriol dijo que el camino está dentro del corazón!

¡Mirad!

El Azoth es un mapa.

¿Veis?

Las aspas son en realidad una brújula.

Como dijo Vitriol,

el primer elemento de la Tierra está hacia el norte.

Así que el aire se haya hacia el este.

¿Y a qué esperamos?

Despacio...

Se trata de algo único traído desde la misma Transilvania.

¡Ten cuidado, al final lo vas a romper!

-Ya estamos en casa.

-No te he otorgado voz para que sueltes esos alaridos.

Ya lo sé.

Contrólate...

Calma...

Mi adorable Piroska...

¿Qué nuevas me traes?

Por lo menos,

unos bien sabrosos gatos para agasajar a sus invitados.

Los zombis que acudan a su llamada le quedarán muy agradecidos.

-No quiero que nada salga mal durante mi gran convención.

-Evite inundar su mente de pensamientos negativos.

Será un gran éxito.

Ya lo verá.

-¿Qué ha dicho?

-¿Y si los zombis no acuden a su llamada?

(TARTAMUDEA) Yo no lo he dicho...

Ha sido él.

-¿Acaso dudas de mis planes?

-No, mi reina, no se ofusque.

Sabe que no debe perder el control.

-¿Cómo osas poner en duda mi poder?

-Mantenga la calma.

Respire hondo.

Vamos.

-Tenías razón.

Ahora me siento mucho mejor.

El elemento del aire

está asociado con el cielo y las aves.

Tendremos que esforzarnos mucho para poder encontrarlo.

No será fácil.

¿Y no dice nada

sobre cómo despeñarse por un barranco?

(GRITA) ¡El camino está cortado y el mal fario asegurado!

Isis, ¿por qué no te echas una siesta eterna

y nos dejas en paz de una vez?

¡Mirad allí!

¿Un faro?

¿No estábamos buscando un lugar alto?

El elemento del aire tiene que estar ahí.

Vamos.

Esperad, ¿no será peligroso?

No vayáis.

Acordaos de los terremotos que asolaron Alejandría.

Para ser chusma de puerto, qué poca maña te gastas.

¿Qué decías? (RÍE)

La suerte de los tontos.

Me estoy mareando...

¿Preferirías ir en línea recta...

hacia abajo?

Odio tener que ser yo

la que os recuerde el viejo proverbio zombi:

cuidado, que si una luz potente te atiza,

quedarás reducido a ceniza.

El libro dice que las aves

están asociadas al elemento del aire.

¡Alguien debería subir a echar un vistazo!

Está bien, lo haré yo.

¿Qué es eso?

Es un tentempié para mortales.

¿Cómo puedes tener hambre ahora?

No es para mí.

¿Tienes hambre, pajarito?

¡Mira lo que tengo!

¡Gonner, haz algo!

¿Qué?

Me he apartado para que no te falte espacio.

(Maullidos)

Paciencia, ya casi está listo.

Piti.

Me parece que Piti ya ha vuelto a casa.

Vamos, utiliza tu intuición.

¿Dónde estará ese elemento?

Creo que ya lo tengo.

Quizás el elemento del aire esté aquí dentro.

Genial, cáscalo de un cacharrazo.

Parece que es de piedra.

¡Aire!

Tranquila, no voy a hacerte daño.

¡Eh, mirad lo que he encontrado!

¡Ayudadme!

¡Aguanta, Dixie, allá voy!

Piti, Piti, no te apures bonito.

Mira lo que te traigo, tu plato favorito.

¡La luz!

¡Piti, Piti!

¿Qué jueguecitos te traes, bribón?

¡Te pillé!

¿Qué ha sido eso?

Alguien viene, escondeos.

¿Piti?

La criatura que capturaste era una sílfide.

Estas criaturas contienen la identidad mágica del aire.

¿Y por qué se petrifican?

Para salvaguardar el poder del elemento al que representan.

Es muy importante, protégelo con tu vida.

Cementerio de Villahuesos.

Son las once de la noche.

-Estoy detectando algo.

Deja de hacer el membrillo y apunta.

-Pero ¿dónde se han metido? -Atentos.

-Oh, no, es Dixie.

-¿Otra vez?

-Vaya, vaya.

Qué coincidencia más interesante.

Por cierto, Gonner,

sé lo que estás intentando hacer con Dixie

y no me gusta.

¿Y?

Ándate con ojo.

Sabes que Dixie no se merece a un mentiroso traidor como tú.

Ni a una valiente tiranabos como tú.

¡Eso no es cierto, maldito moñigo del Caribe!

No, no, tú a mí no me dices (CHISTA).

Pero ¡será posible...!

Las cosas han cambiado.

Podéis estar seguros de ello.

Pero ¿cómo podemos saber

que Nigreda ya no se las gasta como acostumbraba?

Su reciente experiencia cercana a la extinción total

le ha hecho comprender las cosas.

Sí, hombre.

Ahora sabe cómo extraernos el cerebro en la mitad de tiempo.

No, os aseguro que solo quiere lo mejor para los zombis.

Siempre nos ha utilizado como le ha interesado,

lo sabemos.

Nigreda lamenta todo el daño que os ha podido causar en el pasado

y por eso quiere pediros perdón.

Y como prueba de su buena voluntad,

os invita a una gran recepción en su guarida,

donde os agasajará con todo tipo de manjares

y diversiones.

Allí os transmitirá un importantísimo mensaje

que le fue revelado desde el más allá

durante su experiencia trascendental.

Dime que no es verdad.

¿El qué?

Que has sido tú

la que le ha contado a Ray lo de mi beso con Martin.

¡No!

Eso ocurrió hace años.

Briana y Liliana...

Así que, ¿estabas al corriente?

Sí, pero... ¡No!

Nunca pensé que ellas...

Pues Ray ha cortado conmigo.

Lo siento.

Ahora que eres tan popular,

crees que puedes jugar con los sentimientos de los demás.

Eso no es cierto.

Ya lo has conseguido.

Tienes a Ray para ti solita.

¿No es lo que querías? (LLORA)

No, Julia, ¡espera!

Deja que te lo explique.

Dormir, dormir...

Dormir...

(GRITA)

(RÍE) Tranqui, colega, somos nosotros.

No ha tenido nada de gracia.

¿Dixie?

¡Mi padre!

¿Pasa algo, Dixie?

¿A qué viene tanto alboroto?

Eran dos sábanas.

¿Dónde?

Tranquilo, ya me he encargado de ellas.

¿De dónde viene este olor a podrido?

Yo no huelo a nada.

Viene como de debajo de la cama.

¡No, ahí no hay nada!

En serio, olvídalo.

¡Oh, tus botas!

Será mejor que las saque de la habitación.

Creo que necesitan aire fresco.

¡A Dixie le cantan los pies a muerto!

Eso de que Nigreda quiera algo bueno para los zombis

no puede ser cierto.

A mí no me engaña...

Estamos de acuerdo.

Seguro que tiene algún plan maquiavélico

y todas esas patrañas sobre su mensaje

no son más que una gran trola.

Salgamos ahora en busca del tercer elemento.

¿Ahora?

Hay que detenerla

antes de que nos convierta a todos en cebo para tiburones.

¿Entiendes?

El elemento fuego está conectado con paisajes áridos.

Su color es el rojo y habita por el sur.

¡Un camposanto!

¡Aleluya!

Paremos antes de que este bicho podrido

me reviente en la sesera.

Se necesita un gran tesón para encontrarlo

y su entidad mágica es la salamandra.

Isis, ¿conoces el significado de la palabra "silencio"?

¿Dónde estáis?

Callad, viene alguien por allí.

¡Rápido, a cubierto!

Seguro que este lugar está lleno de zombis

y nuestro plan funcionará.

¿Por qué están desapareciendo los gatos en Villahuesos?

-¿Porque los perros tienen hambre?

-No, Canica.

Siempre ha habido chuchos,

y los gatos no desaparecían tan misteriosamente.

-Entonces, ¿por qué?

-Por los zombis...

Los muertos vivientes lo darían todo por los gatos.

-Qué amables...

-No, cenutrio.

Lo digo porque son su comida favorita.

Así que si queremos pillar a algún zombi,

todo lo que necesitamos es camelarlo con este lindo gatito.

Cuando el zombi venga a papeárselo, ¡saldremos del escondite!

-¡Y lo achicharraremos con las antorchas!

¿Atrapar a un zombi con un gato?

Qué idea más estúpida.

Gatos...

¿Qué ha sido eso?

Tengo una idea.

Zombi bonito, sal fuera...

Sabemos que estás ahí.

(Aullidos)

(GRITAN)

¿Qué es eso?

¡La salamandra!

Ahora se va a enterar.

¡Mía!

¡Quieta!

¡Ahora verás!

¡Ya te tengo!

¡Qué asquerosa!

¿Adónde ha ido?

No te muevas.

¡No, otra vez no!

¡Odio tener bichos sobre mi cabeza!

¿Qué es lo que está haciendo?

Será mejor que no lo sepas.

¡Ya es nuestra!

Tú te lo has buscado.

¡Ya eres mía!

¡Te vas a enterar!

(SILBA)

¡Dixie!

¡La tengo!

¡Lo has conseguido, lo has conseguido!

Vaya, vaya...

Así que los tres cerditos vuelven a reunirse de nuevo...

Entonces soplaré, soplaré y soplaré y su encantadora fiestuki chafaré.

Vamos a encontrar el Azoth.

Sí, sí, podemos.

Vamos a encontrar el Azoth.

Sí, sí, podemos.

(MEGÁFONO) "¡Niñas y niños, al puesto de manzanas!

¡Hoy tenemos una oferta especial!

¡Compre dos manzanas y pague una!

¡Manzanas grandes, manzanas pequeñas!".

Interesante.

Perfecta para el jardín de entrada.

(Golpe)

Cuidado.

¿Qué te pasa, Dixie?

Nada...

Te veo algo cansada últimamente.

¿Seguro que todo marcha bien?

Se trata de la fiesta.

Creía que te hacía ilusión.

Ya, pero es que Liliana y Briana no quieren que invite a casi nadie.

¿Y eso por qué?

Dicen que si solo invito al grupo de los populares,

mi fiesta será la gran sensación de Halloween

y que ganaré las elecciones.

Bueno, Dixie...

Hay algo que deberías comprender sobre cómo funcionan los grupos.

¿El qué?

Tienes que elegir, hija mía.

No se puede estar en dos mundos a la vez.

Pero toda esa gente también son mis amigos.

El éxito requiere de grandes sacrificios.

¡Ey, esta careta es perfecta para el disfraz de papá!

Dixie, no creo que sea una buena idea invitar a tu padre.

¿Por qué no?

Piénsalo.

¿Y si te avergüenza delante de tus nuevos amigos?

Oh...

¿No quieres ganar esas elecciones?

Entonces, quizá sea ese el precio que tienes que pagar.

Vuelvo a sentir esa amarga sensación de agobio en el estómago.

-Tranquila.

Ahora relájese.

-Es como si en cualquier instante

fuera a recibir la peor de las noticias posibles.

¿Me entiendes?

-Es normal que se inquiete.

Es porque su gran momento se aproxima.

-Todo tiene que ser perfecto.

-Recuerde: controle las situaciones y podrá controlar también el mundo.

Mi señora.

¡Piroska!

¡Excelentes noticias!

Habla.

-Su convocatoria zombi ha sido todo un éxito, mi señora.

Miles de zombis venidos de todos los cementerios

acudirán dispuestos a escuchar su mensaje.

¡Excelente, magnífico, perfecto!

Pero hay otro asunto que quizá debería conocer.

¿Sí?

Se trata de Dixie...

La hemos visto deambulando por el bosque

con sus dos amiguitos zombis.

-Contrólese, no se sulfure.

Pero escuche esto:

sabemos que andan desesperados

en busca de los cuatro elementos de la creación.

¿Los elementos?

¿Para qué querrán esos insignificantes elementos?

-¿No lo entendéis, idiotas?

¡Pretenden recuperar la esencia del Azoth!

-(TARTAMUDEA) Contrólese, respire profundo...

(MEDITA) Repita conmigo...

-(MEDITAN)

¡Basta!

Ahora sí me siento mucho mejor.

Encontradlos y deshaceos de esos malditos indeseables.

Así se hará, señora.

Tengo un plan que sin ninguna duda nos llevará hasta ella.

Necesito cerrar los ojos aunque solo sean cinco minutos.

Un minuto más y seré toda tuya.

Al infierno con los ruidos, al diablo con la luz.

Que nadie me moleste, por favor.

(GRITA)

¿Se puede saber qué haces aquí?

Nada, creía que te alegrarías de verme.

Y yo creía que esta noche me tocaba descansar.

¿Recuerdas?

Dime la verdad.

¿Se puede saber

qué es lo que ha cambiado entre nosotros?

Isis te ha comido el tarro con eso de que soy un traidor,

¿no es así?

No, eso no es verdad.

Entonces, ¿es porque ahora eres una mortal y yo un zombi?

Claro que no.

Pero debes entender que estoy muy cansada.

Antes no te quejabas de eso.

Porque no tenía la necesidad de vivir dos vidas en 24 horas.

Pero ¿te sigo gustando o no?

Claro que sí.

Pero tienes que darme algo de tiempo.

"Tienes que darme algo de tiempo".

(SE BURLA)

Cómo se aprovechan los mortales

de que los zombis tenemos toda la eternidad

para poder esperarles.

Que me pasen siete veces por la quilla del barco

si hay alguien que pueda entender a las chicas.

Vaya, vaya...

Así que aún andas perdiendo el tiempo

con esa mortal.

Tranquilo.

Si quisiera destruirte,

ya lo habría hecho

antes de que pudieras sacar ese ridículo mondadientes.

Desde que vas de chico bueno,

te has convertido en un pardillo, ¿sabes?

¿Qué quieres, Piroska?

Vamos, Gonner.

Las chicas mortales no se lían con zombis apestosos como nosotros.

Dixie es distinta.

Eso es lo que dicen todas.

No apesta como tú.

¿Estás seguro?

Te apuesto tu paga de pirata

a que ya te la está pegando con algún mortal.

Cierra el pico.

Cuando descubras toda la verdad,

te estaré esperando...

Dixie jamás me la pegaría con otro.

(Maullidos)

Hola, gatito lindo.

¡Ahora, ya es nuestro!

¡Ven aquí, zombi!

-¡Vamos, rápido!

¡Cuidado con sus dientes!

¿Te ha mordido?

-No, lo juro.

Lo juro, estoy bien.

-Tíos, acabamos de cazar nuestro primer zombi.

¡Mil rayos os partan!

¡Sacadme de aquí!

¡Os hundiré en el mar amarrados a una estaca!

Ya hemos conseguido la prueba que necesitábamos.

-Con este zombi nadie se bufará de nosotros.

-Mofará, alcornoque.

Que no te enteras, se dice "mofará".

-Sí, eso.

-Cómo duele...

Sí, ya lo decía yo.

-Es verdad, siempre pasa lo mismo.

Ray, ¿puedo hablar contigo un minuto?

Sí, como quieras, muñeca.

-Adiós, Ray.

Me he enterado de lo que ha pasado con Julia.

Oh, Julia. Sí, es verdad.

Quiero que sepas que lo siento muchísimo.

Sí, bueno, la verdad es que estoy destrozado

y me vendría bien una buena amiga que me comprenda

y con la que pueda hablar, ya sabes.

Sí, claro, como quieras.

¿Qué te parece si vamos al cine a eso de las cinco, muñeca?

Ray, yo no creo que deba... ¡Ey!

A ver, ¿quién decía que los zombis no existen?

-Ey, al loro todos, chavales.

-¡Hemos capturado uno!

-Estáis mal de la azotea.

-Ah, ¿sí?

Tiene nuestra edad y va vestido de pirata.

-Lo tenemos encerrado en casa de Espiga.

-¿A quién le apetece verlo ahora?

-¡Yo! -¡Yo!

Lo hemos metido ahí dentro.

-¿Por qué no lo sacas?

Queremos verlo.

-¿Qué queréis? ¿Que se líe a mordiscos?

-El que quiera verlo

tendrá que asomar el ojo por ese agujero.

-Vamos a acercarnos.

-Ella es amiga de los zombis, está en el ajo.

No, estás mintiendo.

Entra y sale del cementerio todas las noches

para reunirse con el muerto viviente.

Tío, pero ¿qué dices?

No le conozco de nada.

Tía, es tu novio.

Le vimos salir por la ventana de tu cuarto.

¿Estás de guasa?

Jamás se me ocurriría acercarme a ese bicho.

Yo solo me junto con gente como Briana y Liliana.

Nunca saldría con un zombi maloliente

y harapiento.

¿Por qué no la dejáis en paz?

Ya la habéis oído.

Ella no tiene amigos zombis.

¿Quién es ahora la trolera?

¿Gonner?

Soy yo, Dixie.

Siento lo de antes,

pero tenía que darles el pego para que me dejaran en paz

y poder rescatarte.

Lo entiendes, ¿verdad?

¿Qué ha pasado?

¿Gonner?

Debes saber que lo importante

es la unidad entre la mente y el espíritu.

La calma facilita el control, y este se transforma en dominio.

Si supieras las ganas que tengo de que comience la bronca...

¡Gonner!

¡Sabía que volverías!

¡Detenedlo!

¡Espere, mi señora!

¡Vuelve a ser uno de los nuestros!

Me traicionó ayudando a Dixie y ahora debe pagar por ello.

¡Puedo ayudarle a atraparla!

¡Arrójalo a la lava!

¡No, por favor!

¡Confíe en él, está diciendo la verdad!

Esta rata bodeguera no ha dicho una verdad en su vida.

Se dirige hacia la laguna de las ninfas

para hacerse con el cuarto elemento.

Por tu bien, espero que sea cierto.

¡Tres, dos, una, hay que salir hacia la laguna!

¿Dónde está Gonner?

¿No está contigo?

No, qué va.

Ese, si te he visto, no me acuerdo.

Típico de Gonner.

Por su culpa casi me descubren los mortales.

¿Y qué esperabas de esa comadreja?

Mejor solas que mal acompañadas por piratuelos.

Escucha, Isis.

Ni siquiera sabemos lo que realmente trama Nigreda.

Mi horóscopo dice buena suerte

para realizar un viaje largo y placentero.

No necesitamos a ese Gonner para nada.

¿Y si Nigreda ha cambiado y la amenaza es real?

Nos bastaremos nosotras solas.

Incluso el mensaje de mi galleta de la fortuna

es propicio a iniciar este viaje.

Lo pasaremos genial.

Isis, yo no soy una zombi.

Tengo mi propia vida como mortal.

A mí no me importa lo que seas.

Pues a mí sí,

y no puedo estar en dos mundos a la vez.

Es muy duro.

No lo soporto más, es imposible.

¿Y quién conseguirá el cuarto elemento?

¿Quién va a detener a Nigreda?

Los problemas de los zombis son asuntos de los zombis.

Oh, los zombis somos poca cosa

para que una mortal guay como tú pierda el tiempo con nosotros.

Ya ni siquiera te reconozco, Dixie Mala Sombra.

¿Y tú qué?

Es muy fácil dársela de valiente

cuando es otra la que se juega el pellejo.

¿Verdad, Isis?

¿Por qué no vas tú?

¿Yo?

¿Sola?

Con la ayuda de tu horóscopo y las galletas de la suerte, claro.

¿Qué pasa? ¿No te atreves?

Pues puede que sí lo haga.

Pues que te vaya muy bien.

¿Y si mi horóscopo estuviera equivocado?

Tienes que ayudarme, por favor.

¿Qué haces? ¡Suéltame!

Tu colega el pirata me ha mordido.

Estoy perdido.

Dentro de poco me convertiré en un zombi.

¿Qué puedo hacer?

Huye al bosque.

Allí encontrarás una momia llamada Isis.

Dile que vas de mi parte.

Ella te dirá lo que... No me estás entendiendo.

Mis amigos de están armando y reclutando voluntarios

para ir a cazar zombis.

¿Cómo?

Si descubren que me estoy transformando,

me darán caza.

Como a un animal.

Y acabarán conmigo.

Diles la verdad.

Son tus amigos.

Seguro que lo comprenderán.

¿Decir la verdad?

¿Como tú delante de todos cuando capturamos a ese pirata?

Qué fácil es dárselas de valiente con los problemas de los demás.

No pretendía dármela de valiente.

Oh, no.

Isis...

Espero que las ninfas no muerdan.

Odiaría ser masticada.

¿Qué querrá decir mi horóscopo

con eso de viajes largos y placenteros?

¿Y si el viaje no es placentero?

¿Y si es simplemente un viaje cualquiera?

Claro que si el horóscopo falla...

siempre me queda la galleta de la fortuna.

Sin duda, hoy es mi día de la suerte.

No debo preocuparme por nada.

Hola...

Me llamo Isis.

Solo necesito que una de vosotras me ayude.

No, no, no temas.

No quiero haceros daño.

¿Me ayudarás tú?

No sabes cómo te lo agradezco, de verdad.

¡Déjame, para!

¡Todo va a ir súper!

¡No hay que preocuparse!

Oh, oh...

¡Chupaos esa!

La buena fortuna sigue de mi lado.

¿Lo ves, Isis?

Lo tuyo sí que es potra.

(GRITA)

Mira por dónde, golpazo de suerte...

¡Lo he conseguido!

¡Qué suerte!

He de reconocer que tengo muy buena estrella.

Vaya, vaya, vaya...

¿Aún no has aprendido

que los zombis y el agua no hacen buena pareja?

¡Oh, no!

¿Por qué no te zambulles tú para mostrármelo?

En realidad, tú me importas un bledo, querida.

Busco a Dixie. ¿Dónde está?

Jamás te lo diría, Piroska.

¡Deja de menearte como una vela y pelea si te atreves!

(RÍE)

¡Cobarde!

¡Gallina, cagada!

¡Da la cara o te arrepentirás!

Vaya con la momia...

Eres muy valiente.

No me lo esperaba.

Qué atrevida...

Oh, no, Isis, ¿qué estás haciendo?

¡Basta!

¡No!

¡Isis, no!

Eh, ¿qué haces? Suéltame.

Llegas un poco tarde.

Hasta nunca, Dixie Mala Sombra.

Ahora es el momento de rellenar esta falsa réplica

con la esencia del Azoth que le robaste hábilmente a Dixie.

-Y no habrá zombi que note la diferencia.

¡El Azoth!

-Nigreda es la portadora del Azoth.

¿Todo bien?

Dixie es ahora mismo comida para ninfas

en el fondo de la laguna.

No se preocupe.

Siga adelante con su plan, mi reina.

-Mis queridos seres de la noche,

os he llamado hasta aquí para pediros perdón

por mis ofensas del pasado que os pudieran haber herido.

Fui insensible e implacable, lo reconozco y me avergüenzo de ello.

Pero os aseguro que fue por mi sincero esfuerzo

por intentar liberar a todos los zombis

de su dura e injusta existencia.

Por culpa de los mortales,

nosotros, los zombis, llevamos una vida de ultratumba

para no ser atacados, siempre temiendo lo peor.

Zombis de Villahuesos,

acabemos ya con siglos de sometimiento.

Ahora, con el Azoth en mi poder,

alcémonos y revelémonos contra la tiranía

que ejercen los mortales.

¡Nosotros debemos poseer el mundo!

(Vítores)

Míralos, mi señora.

Son todo suyos.

-Obsequiadles con los gatos atrapados.

Vamos a necesitar todas sus fuerzas.

(LLORA)

¿Por qué lo has hecho, momia atolondrada?

¿En qué estabas pensando?

¿Qué es eso?

¡El último elemento!

¡Isis, eres la momia más valiente y lista del mundo!

Ahí los tiene, mi señora, un auténtico y sanguinario ejército.

-Ahora todo mortal que sufra el mordisco de un zombi

se transformará en un nuevo muerto viviente.

En muy poco tiempo,

no quedará un solo mortal en Villahuesos.

(RÍE) Todos serán zombis.

El éxito de la rebelión se extenderá por toda la comarca

y tras ello, a todo el país,

y después, por todos los estados de la Tierra.

En un abrir y cerrar de ojos,

¡el mundo entero será territorio zombi!

(RÍE)

Vamos, pequeña, ¿dónde te has metido? ¡Vitriol!

¡Vitriol, lo tengo, el último elemento!

¡Dixie!

Rápido, no hay tiempo que perder.

Honestidad, inspiración, voluntad y coraje.

Navega en tu interior,

y cuando rectifiques,

encontrarás la joya que está oculta dentro de ti.

No lo puedo entender.

¿Qué es lo que falta?

(LLORA) Ojalá Isis y Gonner estuvieran aquí para ayudarme.

Jamás lo conseguiré sola.

Lo siento mucho.

He sido tan ingrata, tan injusta...

¡La esencia del Azoth!

(Vítores)

Largaos de vuelta a vuestras nauseabundas tumbas.

Contaremos hasta tres.

-Uno...

dos...

-¡Tres!

Cómo corren, mi señora.

-Los lobos espectro

están esperando sus órdenes para el ataque, mi señora.

-No...

No hace falta, déjaselo a los zombis.

No lo veo.

-Nos hemos salvado.

(GRITAN)

¡Eh, aquí arriba!

-¡Decid patata!

Nuestros zombis están acabando con todos los mortales.

La victoria es suya.

Todavía no.

Esto es solo un aperitivo.

Chinche, ¿dónde te habías metido, colega?

Hay zombis por todas partes.

-Espera, escúchame...

¡Espera!

No es lo que parece.

-¡No te acerques a mí!

¡Sinvergüenzas, zampagatos!

¡Toma!

¿Se puede saber qué demonios es eso?

El Azoth...

Oídme todos:

por el poder que me confiere esta joya,

¡os ordeno que regreséis a vuestras tumbas!

(RÍE) ¿Y qué poder es ese, niñata?

El de la verdadera y única portadora del Azoth.

Ese amuleto es una patraña.

Está vacío de poder.

Y tú eres una farsante.

Ni siquiera es una zombi.

¿Quién eres tú realmente, Dixie Mala Sombra?

Tierra, aire, fuego y agua.

Honestidad, inspiración, voluntad y coraje.

¿No te habías deshecho de ella?

No me lo explico, señora.

Le juro que yo misma la vi hundirse en la laguna.

Dejad tranquilos a los zombis.

Aunque puedan parecer muy diferentes a vosotros,

no son tan distintos.

¿No?

Son monstruos asquerosos y horripilantes.

Todos deben ser aniquilados.

No, ambos mundos no tenemos por qué estar enfrentados.

Miradme a mí.

Mirad mortal, mitad zombi.

Tú no eres más que una rara excepción.

Los zombis y los mortales no podemos vivir juntos.

Nos odiamos demasiado.

-¿Piti?

No, tú ya no serás Piti nunca más.

Eres la criatura repugnante.

Vete de aquí.

Espera.

Piti...

Ven aquí...

Aunque huelas a pescado podrido, siempre seguirás siendo mi Piti.

¡Miserable traidor!

Muchas gracias.

No sabes cómo mola que vuelvas a oler a podrido.

¡Chavales, haced hueco, que yo me uno!

-Y yo también.

-Esperad, que voy. -Y conmigo.

-¿Cómo se atreven?

-No se altere, contrólese.

Y recuerde que el control es dominio.

Respire hondo conmigo.

Uno...

-Cállate de una vez.

¿A quién le importa el Azoth?

¿Cuál es esa fuerza tan poderosa que ostenta?

¡Yo poseo el poder de la oscuridad!

¡Yo soy la reina de la noche y de todas sus criaturas!

Debéis obedecerme a mí.

¡No a esa!

-¡Dixie, usa el Azoth!

¡Eh, se ha cargado a la verdadera portadora del Azoth!

-¡Fuera!

¡Largo de aquí!

¡Yo soy vuestra reina!

¡Quitadme vuestras mugrientas manos de encima!

¡Torko!

-Lo has conseguido, hermana.

Has hallado el camino en tu corazón y has podido derrotar a Nigreda.

Vamos, Dixie, despierta.

Por favor, despierta.

No nos abandones.

Despierta. Despierta...

Despierta, Dixie.

Por fin, hola, ¿cómo te encuentras?

¿Qué ha pasado?

Este pequeño apéndice

ha sido el causante de todo este alboroto.

Genial.

Servirá para el decorado de la fiesta.

Sí, claro, hablas de tu fiesta...

No, nuestra fiesta,

la que vamos a organizar por todo lo alto en nuestra casa

y a la que vamos a invitar a todo el mundo.

¿Has visto el esqueleto?

¡Lombrices de goma!

¿Quién quiere una?

Vamos, es la última que me queda.

No, gracias.

¡Sophia, tienes que ayudarme!

¡Los cazazombis no me dejan en paz!

¡Socorro!

-¡No escaparás, bola putrefacta de carne!

-¡Ríndete!

Sinceramente, me importa un bledo

que todo el mundo se encuentre ahí dentro.

Antes muerta que estar con esos frikis.

-Tú misma.

-Está bien, como quieras.

Pero solo cinco minutos, ¿de acuerdo?

Isis, Gonner, ojalá pudierais oírme.

Muchas gracias.

Siempre estaré con vosotros.

(Música créditos)

Somos Cine - Dixie y la rebelión Zombie - Ver ahora

La bola dorada

Bea es una niña de 7 años, tímida y un poco torpe. Como sus compañeros de clase tienden a ignorarla y a reírse un poco a su costa, suele refugiarse en su imaginación. Tal vez por eso sus únicos amigos son Teo y Sofí, los famosos presentadores del programa de televisión de los sábados. Pero un día todo cambia, y es transportada, por la fuerza de la magia de su programa favorito, hasta el otro lado de la pantalla sin sospechar que el paso entre los dos mundos lo cambiará todo: a ella, a su familia y a sus compañeros y amigos.

Dirigida por Aitor Aspe y con un buen raparto: ¡la madre de Bea está interpretada por nuestra eurovisiva Soraya Arnelas!

Especialmente recomendado para la infancia Somos Cine - La bola dorada - Ver ahora
Transcripción completa

"Mamá dice que siempre he sido una niña muy alegre.

Que cuando nací y la enfermera me dio el primer azote,

sonreí en vez de llorar, como hacen todos los niños.

Pero yo no estoy muy segura de que sea verdad.

Papá es numismático.

Es una palabra rarísima

que significa que trabaja con monedas antiguas

que se llaman dracmas, rublos y denarios.

Pero las que más le gustan son los sestercios".

Gracias.

Uy, ¿qué tienes aquí?

¿Qué pasa? Un beso, ¿no?

"Ya veis que trabaja mucho

y pocas veces tiene tiempo de estar con nosotros.

Pero hay que reconocer que es un mago buenísimo.

Un poco despistado, eso sí.

A mamá le gusta sentarse en el sofá

a leer todo lo que tenga que ver con el deporte

y a mí me encanta escuchar a mi hermana Manuela.

Todavía no le he visto la cara". Hola, Manuela.

"Bueno, sí, un poco.

En una fotografía muy borrosa que se llama 'emografía' o algo así.

Estoy deseando conocer a Manuela para poder jugar con ella.

No os vayáis a creer que mi madre está siempre tan tranquilita".

¡Vamos, otra vez!

-Qué graciosilla tu madre.

"Mamá es profesora de gimnasia.

En el mundo debe de haber más de un millón de colegios

y mamá ha tenido que caer justo en el mío,

donde todos la llaman la Sargento.

¡Eh! ¿Dónde vais tan deprisa?

Hay que recoger el material y todos los balones

antes de cambiarse.

-Profe, ¿dónde va esto?

-Pues dónde va a ser. En su sitio, ¿no?

Uy, Maite. Perdona.

¿Cómo vas a saberlo si eres nueva?

Beatriz, ayúdala, por favor. (RÍEN)

Siempre me toca a mí. Te he oído.

-Un momento. ¿Quién se apunta a venir a mi casa este sábado

a ver en la tele "Técula Mécula"? (TODOS) Yo.

Yo. Bea, tú no.

Tú tienes que cuidar de la nueva.

-Di que sí, Matilde. De la nueva pelota.

-A hacer el pino con la Sargento. (RÍEN)

"Ni mi madre ni yo somos muy populares

en el colegio

y menos tanto como Matilde Ternero.

Y para terminar,

del único que me queda por hablar

es de mi hermano Nico.

No es que nos llevemos muy bien.

A veces coge mis cosas prestadas.

Y, bueno, se puede decir que dejan de ser mías".

¿No ves que estoy jugando, Bea? Deja de molestar.

"Esta es mi familia.

Una familia normal y corriente

a la que nunca le pasa nada especial.

Ninguno de nosotros imaginaba

que pronto íbamos a vivir una gran aventura".

(Música cabecera)

"Todo empezó el día de mi cumpleaños".

Toma, pon eso ahí.

Bueno, ¿qué? ¿Has invitado a todas tus amigas?

Sí, claro.

¿Y?

Pues yo creo que vendrán todas.

¿Has invitado a Maite?

La niña nueva, Bea.

Se me ha olvidado.

¡Buh!

¡Nico!

"Iba a ser la mejor fiesta de cumpleaños de toda mi vida.

El único problema es que ese mismo día

cumplía también años Matilde Terneros".

¿Podemos comer ya? -No.

Pero... ¿Por qué? Ya no va a venir nadie.

-Nico...

"Hubiera estado bien saberlo antes de organizar mi fiesta".

Entonces creo...

que ha llegado el momento.

-No, papá. Uno de tus trucos no, por favor.

(RÍE) Atención.

Señorita, por favor. ¿Me permite su gorro?

Colóquelo.

Mucho silencio.

¿Cómo era?

Así.

Perfecto.

Mucha concentración.

¿Preparados todos?

No, perdón. Perdón, cariño, perdón.

Lo siento, disculpen. Las cosas del directo.

¿Listos? Y...

Atención.

¡Y abracadabra!

¡Teo y Sofi! ¡Mis amigos de Técula Mécula!

Para una niña muy especial. Gracias, papá.

Vaya cosa.

Los presentadores de un programa de la tele.

-Nico.

(RESOPLA) Qué chorrada.

Se puede comer ya, ¿verdad?

-Bueno, ahora tengo que irme.

Tengo que hacer un informe muy importante, ¿vale?

Adiós, cielo.

(Música suave)

(SUSURRA) Bueno...

Feliz cumpleaños, cariño.

¡Un chándal, mamá!

Gracias.

Toma.

Y esto es un pequeño detalle que espero que te sirva.

(LEE)"Cómo hacer el pino.

Aprender a hacer el pino fácilmente

siguiendo estos pasos sencillos".

Y tiene dedicatoria.

"Atrévete".

Gracias, mami.

Bea.

No es tu culpa que no hayan venido tus amigos.

¿Y de quién es entonces?

Mamá, yo no tengo amigos. Soy como la nueva.

Y está sola porque es nueva.

Pero yo llevo en el cole hace un montón.

Pues yo creo que no deberían dejar a nadie solo.

Porque te puedes perder a gente muy interesante.

Eso díselo a los guays de mi clase.

¿Sabes lo que creo que pasa?

Que tus amigos aún no conocen a la verdadera y especial Bea.

¿Y cómo van a conocerme si no soy de las guays?

Mamá, no lo voy a conseguir nunca.

Oye, no digas eso, Bea.

Conseguirás todo lo que te propongas.

Lo único que vas a necesitar un poco más de tiempo.

Porque nos fácil ser la hija de una profesora

que te obliga a saltar cuando no te apetece.

Venga, ahora a la cama. Vamos.

Oye, por cierto, la niña nueva tiene nombre.

Y se llama Maite.

Y está deseando hacer alguna amiga.

¿No le vas a dar una oportunidad?

Venga, no seas como ese grupo de guays de tu clase

que decide quién se queda fuera y quién no.

(IMITA) "O sea soy tan guay que no me aguanto a mí misma".

Dale una oportunidad.

¿Y sabes qué? Que hace el pino muy bien.

Y que podríais ser amigas.

¿Qué haces, Bea?

Intentando oír a Manuela.

¿Crees que le gustará ser mi hermana?

Serás su hermana favorita.

No tiene otra.

Si estuviera con vosotros en el desván de "Técula Mécula",

seguro que me lo pasaría genial.

Menos mal que mañana es sábado y os veré en persona.

(Música)

(Alarmas)

¡Las nueve!

(Ruido)

Uy, perdona, Potasio.

¿Dónde estará?

(Música)

Técula Mécula.

Técula Mécula.

Técula Mécula.

(NIÑOS) ¡Técula Mécula!

¡Eh! Hola, chicos.

Hola, Sofi.

¿Qué tal la semanita?

No muy bien.

Oye, ¿habéis visto a Teo?

No.

Hay que ver, Potasio. ¡Por ahí viene!

¡Bien!

Es que te lo tengo dicho, Potasio.

¡Eh! ¡Hola, chicos! Hola, Teíto.

Hay que ver, Potasio.

Mira que le he dicho que no tome tantos caramelos

porque luego le entra el hipo.

Y ahí lo tienes.

Uy, pobrecito.

Tengo una idea, Teo. ¿Ah, sí?

Ahora vengo. Ha tenido una idea a ver si...

Un susto.

Porque vaya tela...

Lo sabía.

¡Sofi!

No sé si se le habrá pasado el hipo a Potasio

pero a mí me has dejado sordito.

(RÍE) ¡Míralo!

Potasio, tranquilo.

¿Qué podemos hacer...?

¡Ya lo tengo! Sujeta a potasio. Ahora mismo vuelvo.

Ay, Potasete, pobrecito.

¡Aquí está! ¡Tantararantan tantán!

Mis superpastillas corta-hipo.

Qué buena idea. ¡Una superpastillas corta-hipo!

Corre, Teo. Dale una a Potasio.

Que el pobre tiene un hipo de caballo.

Ahora mismo, Potasio. A ver, mírame, venga.

Abre la boquita...

¿Cómo que no te fías?

Oye, Potasio, tranquilo.

Puedes estar tranquilo

que estas pastillas las he inventado yo.

¡Uy!

¿Cómo que precisamente por eso no quieres tomarla?

Pero, Potasio. ¿Qué es esa falta de respeto?

Hay que ver, ¿eh?

Venga, tómatela.

A ver, Teo, tranquilo.

Voy a pensar en una cosa para entretener a Potasio.

A ver...

(Reloj)

Lo tengo.

¡Una vaca volando!

¡Potasio, mira!

¡Una vaca volando!

(Mugido)

Te gusta, ¿eh?

¡Toma ya!

Es que no falla.

(A LA VEZ) Lo hemos conseguido.

Hala, y ahora tranquilito ahí.

¡Uy, Teo! ¡Pobre Potasio!

Yo creo que no le han sentado bien las pastillas corta-hipo.

¿Y ahora qué hacemos?

¡Ay, mamita! ¡Corre!

¡Potasio! ¡Potasio!

Estás loca, tía.

Mira que poner 20 despertadores.

Pero ¿qué haces?

Nada.

¿Era para no dormirte y ver esa tontería de programa?

Bah, qué chorrada. ¿Cómo se llama?

¿"Pedorreta"? ¿"Té con galletas"?

"Técula Mécula". Lo sabes perfectamente.

Y no es una tontería.

Para que lo sepas lo ve todo el mundo en mi clase.

Y mayores como tú también.

Lo que pasa es que os da vergüenza decir

que os gusta un programa para niños.

Es muy divertido.

Sí, ya. Divertidísimo.

Uno que habla con un pato de goma

y una loca que se cree la Indiana Jones del pueblo.

Ay, chicos. Espero que a Teíto se le ocurra algo

para solucionar este problema que tenemos con Potasio.

¡Sofi! ¡Mira!

Mi supergorro ventilador. Bueno.

¿Preparada? Vamos allá.

Ponte en marcha.

Vamos para allí.

¡Anda! "Técula Mécula", Bea, tu programa favorito.

El más listo de esos es el patito. Cualquier día se hace millonario.

Oye, por cierto, ¿me cogisteis dinero ayer del bolso?

Yo no.

Yo... No... ¿Por qué?

Me voy a vestir.

-No sé. Tendrá algún agujero por algún lado.

Beatriz, por cierto, me voy a hacer el desayuno.

Cuando tengas un huequito te vistes.

-Bueno, me voy. -¿Dónde vas?

-A la oficina. -Pero si es sábado hoy.

-Hoy viene el chino. Viene con dinerito.

Mira.

Viene por esto. -A ver...

-Como el cliente es tan importante y yo soy el experto,

don Isidro me ha pedido que me las trajera

para ponerlas a punto. Qué responsabilidad, mi amor.

Qué responsabilidad. -Me encantan.

-Son fenicias y griegas. -Pues debe costar una barbaridad.

-Más de lo que te imaginas. Pero, mira, mira.

Mira, mi amor.

Un sestercio de Adriano.

Es una moneda única.

La más valiosa de toda la tienda.

La niña bonita de don Isidro. Mira, mira.

La he dejado tan limpita como un euro, ¿verdad?

-Es preciosa.

-Me va a dar pena separarme de ella.

(Teléfono)

Don Isidro.

Don Isidro, buenos días.

Perfecta. ¡Está asqueroso!

Pero ¿cómo puede ser?

Pero si le he puesto higadillos de pollo.

-Sí...

Chicas. Chicas, por favor.

¡Chicas!

Sí, sí.

¿Cómo?

¿Que ya ha llegado el cliente?

No se preocupe, voy enseguida.

Don Isidro, sí. Voy.

Tranquilo, tranquilo. Nos vemos ahora.

Adiós.

Bueno, deseadme suerte.

Deseadme suerte. Suerte.

Si tú no lo vas necesitar. -¿Cómo estoy?

-Cariño, estás guapísimo.

No necesitas suerte porque has nacido para esto, campeón.

-Adiós, mi amor.

Adiós, adiós.

-Venga, bebe un poquito.

Parece los brebajes que hace Sofi.

Pero ¿quién es Sofi?

La amiga de Teo, la Indiana Jones de...

Déjalo.

Oye, por cierto, ¿ya te has atrevido a hacer el pino?

No me va a salir. Pero ¡tendrás que intentarlo!

Seguro que te sale.

"Técula Mécula".

"Técula Mécula".

La verdad es que el castillo de la tita Cuchufleta

da un poquito de miedito.

Un poco muchito.

Menos mal que yo vengo preparado

para la aventura en el castillo de mi tita Cuchufleta.

¿Ah, sí? ¿Qué has traído?

Nico, no se bebe a morro.

Que luego tenemos que beber los demás.

Supergorro ventilador.

Y mi supermegapistola... peluchil.

Qué guay.

Hay que tener mucho cuidado,

porque esto es una pistola peligrosísima.

¿Qué haces?

-Nada. Que iba... -A comprar el pan, ¿no?

-Sí, eso mismo. Sí.

-Pues toma.

Y vuelve pronto.

-Enseguida vuelvo.

Utilizaremos nuestras palabras mágicas

para ir al castillo.

¿Nos ayudáis, chicos?

¡Venga!

(A LA VEZ) "Técula Mécula".

(RÍE MALVADAMENTE)

El profesor Aburrimiento.

Peligro...

¿Qué estarán tramando estos dos?

Tengo que averiguarlo

y acabar de una vez por todas con este programa tan divertido.

Por algo soy el profesor Aburrimiento.

El malo.

¿Qué digo malo?

El malísimo de este programa.

(RÍE)

Ah... ¿Qué es esto?

El anuncio de un periódico.

Se vende castillo de Lord McTraca.

Así es que Teo y Sofi se han marchado a la vieja Escocia.

Creo que voy a hacerles una pequeña visita.

(RÍE MALVADAMENTE)

Oh, oh.

¿Se puede?

-Pase, Ramón. Le estábamos esperando.

-Buenos días.

-Le presento a Huang Yang Lu.

(CARRASPEA)

Ya ha saludado suficiente, Ramón. Enseñe las monedas, por favor.

-Sí, enseguida, don Isidro.

¿Dónde está?

-¿Pasa algo, Rodríguez?

-No, no.

Pueden ir viendo estas magníficas monedas.

Un dracma griego del siglo I a. C.

y un cuarto fenicio del siglo II a. C.,

encontrado en Gadir, nuestra actual Cádiz.

(Aullidos)

Ay, Teíto.

No sé yo, ¿eh?

Pero a mí el castillo de tu tita Cuchufleta

me da un poquito de miedo.

Bueno, tú, tranquila, Sofi, que vienes muy bien acompañada.

Sí, ya, ya...

(Trueno)

(GRITA)

Pero, ¡Teíto! (RÍE)

Solo ha sido un relámpago.

Sí, lo sé. Vamos.

¿De dónde has sacado esas chuches?

Son mías.

¿Le has quitado dinero a mamá otra vez?

Que ya sé que tú eres tú el que... ¿Yo?

Qué va.

Si te lo digo, ¿me guardas el secreto?

No. Pues entonces no te lo digo.

Vale, te lo guardo. Promételo.

Lo prometo.

Di "Prometo no decir a nadie de dónde han salido esas chuches

y si lo digo... que no vuelva a haber 'Técula Mécula'".

Date prisa, Teo.

Vale, prometo no decir a nadie de dónde han salido esas chuches

y si lo digo, que no vuelva a haber "Técula Mécula".

Me lo han dado ellos. Teo y Sofi.

¿Cómo te lo van a haber dado ellos? A ver.

Pues muy fácil.

He ido a "Técula Mécula" y me han dado las chuches.

¿Has ido a "Técula Mécula"? ¿Has estado dentro del programa?

Sí. Anda ya.

Te lo digo en serio.

¿Sí? A ver, ¿cómo has entrado? Muy fácil.

Para ir a "Técula Mécula" lo que tienes que hacer

es meterte debajo de la cama,

decir "Técula Mécula" y chasquear los dedos.

Y apareces en el desván de "Técula Mécula".

Anda ya.

Mira. (GRITA)

¡Teo!

Sofi, ¿dónde estás? Estoy aquí abajo.

Pero, bueno, pero, bueno.

Nico, ¿has ordenado tu cuarto?

-No.

-¿Y a qué esperas?

-Voy.

"A ver si aprendes a apuntar un poquito mejor, que me has dado".

Guárdamelas y que no las vea nadie.

"Técula Mécula".

(Música)

(Despertador)

Mire qué detalle.

Y casi perfecta.

¿Algún problema, Rodríguez?

-No.

Bueno, ahora lo más importante.

¿Dónde está el sestercio?

-El sestercio.

El sestercio...

Si me permiten un segundo, hago una llamada...

-Mire esta.

(Vibración)

"Técula Mécula".

"Técula Mécula".

(NIÑOS) "Técula Mécula".

Teo, ayúdame.

No quiero ser un osito de peluche toda la vida.

Vamos, Natalia. Coge el teléfono.

-Ramón.

-Natalia, mi amor.

-¿Qué pasa?

-No, todo bien.

Siéntate, que te tengo que contar algo.

-Sí, pero dime qué pasa.

-No, no pasa nada. Tú acuérdate de los ejercicios.

Inspira, espira. Inspira, espira.

-Pero dime qué pasa.

-No, no pasa nada mi amor. Tranquila. Tú siéntate. Inspira, espira.

He perdido el sestercio. -"¿Qué?".

¿Dónde?

-No lo sé. Debe estar en casa, porque te lo enseñé en la cocina.

Sí...

-¿Ramón?

¿Algún problema, Rodríguez? -¿Problema, don Isidro? Ninguno.

-El comprador quiere ver el sestercio ahora mismo.

-Pues vamos, vamos.

Definitivamente era aquí.

Prepárate, que voy.

¡Menos mal!

¡Bea, Nico!

Anda que...

¡Bea, Nico!

Oye, ¿qué pasa? Os estoy llamando.

Vuestro padre ha perdido una de las monedas.

Así que todo el mundo a buscarla.

Vamos. -¿Y cómo es la moneda?

-Redonda, más o menos.

Y muy muy cara.

Y la última vez que la he visto estaba por aquí.

Venga, todo el mundo buscarla.

-Entonces no era un euro.

-¡Vamos, venga, vamos!

"¡Qué chuli!

A ver qué metes por aquí". ¿Qué pasa?

Teo.

Y aquí hay otra cosa, a ver.

(Aullidos)

Anda, un momento.

Esto es un pergamino. Es un papel antiguo.

A ver, a ver...

Una bola mágica.

Un momento que tengo la solución.

He traído conmigo... ¡Tantararantan tantán!

Mi supermegatraductor. Lo he inventado yo.

(TRADUCTOR) "Esta es la mágica bola dorada del emperador Amenofis IV.

Para ponerla en movimiento debes frotarla y decir las palabras mágicas

'Amenofis, Amenofito, ven que te necesito'.

Y luego puedes pedirle cualquier deseo.

Pero mucho cuidado.

Pues los deseos no saldrán gratis.

La bola dorada suele producir algunos efectos secundarios".

(Música)

(Despertador)

No me lo puedo creer.

¿Me puedes explicar qué es esto?

¿De dónde has sacado dinero para comprar las chuches?

Yo no he sido.

Me lo has cogido del bolso, ¿verdad?

Entonces, ¿de dónde has sacado dinero para comprar estas chuches?

No puedo decírtelo.

¿Que no puedes decírmelo?

Bea, sabes que no soporto las mentiras.

¡A tu cuarto!

Pero es que estoy viendo "Técula Mécula".

¡Ahora mismo! ¡Estás castigada!

Y la moneda sin aparecer.

Por si las moscas pruébalo tú primero.

¿Yo? No, no. Mejor pruébalo tú. A ti se te dan mejor estas cosas.

No, no. Mejor pruébala tú. Anda. Tú...

¿Qué tal si la pruebo yo?

(A LA VEZ) ¡El profesor Aburrimiento! (RÍE MALVADAMENTE)

¡Dadme esa bola!

De eso nada, monada.

Sabemos que lo que quieres hacer con la bola

es acabar con nuestro programa.

(RÍE) ¿Quién dice eso?

Lo único que quiero

es que "Técula Mécula" se convierta en un programa gris y aburrido

y que los niños no quieran verlo. Nada más.

¡Así es que dádmela! (A LA VEZ) ¡No!

No hay derecho. Siempre me toca a mí pagar el pato.

Perdona, Potasio.

No lo digo por ti, no tienes culpa de nada.

Y yo tampoco.

Toda la semana esperando a que den mi programa favorito

para ver a mis mejores amigos,...

Bueno, los únicos.

Y por ese idiota de Nicolás...

Mira que si me ha dicho la verdad...

Así sabría qué ha pasado con esa bola mágica.

Quiero ir a "Técula Mécula".

"Técula Mécula".

Igual esa bola mágica podría llevarme.

¿Cómo eran las palabras mágicas?

Ah, sí.

"Amenofis, Amenofito, ven que te necesito".

¡Tiene que ser mía!

No ha funcionado.

¿Adónde ha ido?

¿Dónde estás, bolita?

Ay, Teo. Creo que la hemos liado. Es un portal.

Lo ha debido de abrir la bola.

Teo, parece que se ve algo por el otro lado.

Es verdad.

Es el mundo real.

Ay, mamita. Pero si es un salón. Teo, la bola tiene que estar ahí.

Tenemos que ir a por ella.

Un momento, no podemos ir al mundo real.

No, nos puede pasar cualquier desastre desastroso.

Teo, como el profesor Aburrimiento se apodere de la bola,

entonces sí que va a ser un desastre desastroso.

Vamos, Teíto.

Ay, que me da miedito. Que no, a ver.

Qué guay, Teo.

Venga, ahora dale tú.

¡Qué guay está esto!

Qué coscorrón. ¿Dónde estará la bola?

Ahí está.

A lo mejor lo tengo que decir más alto.

Nico dijo que tenía que cerrar los ojos.

"Amenofis, Amenofito, ven que te necesito".

Va por ahí.

Uy, una personita. Sí, corre, Teo.

Creo que la bola ha ido para allí.

(Música)

Amenofis, Amenofito,

quiero ir a "Técula Mécula".

"Técula Mécula".

Ya te tengo, bolita.

¿Puedo pedir ya que nos hagas supermegamillonarios?

Hombre, claro. Después que nos ha traído hasta el desván.

¡Ha funcionado! ¡Estoy dentro de "Técula Mécula"!

(GRITA)

Teo, que no hemos venido solos. ¡Uy, mamita!

Una... Una... Una...

Una niña.

¿Y tú quién eres? Eso.

Soy Bea.

Y sé quiénes sois vosotros. Sois Teo y Sofi.

Vaya, nos conoce. Eso digo yo. Nos conoce.

Claro que os conozco.

Aunque no lo sepáis, sois mis mejores amigos.

Bueno, los únicos.

Veo vuestro programa todos los sábados.

Me encanta "Técula Mécula".

Me sé todas vuestras aventuras.

Aunque mi aventura favorita

fue la del castillo del horror horroroso.

Cuando a Teo se le cayeron los pantalones al ver a la momia.

(RÍE) Hay que ver lo que habla esta niña.

¿Y qué haces tú aquí en "Técula Mécula" si puede saberse?

Nico me dijo un truco para venir.

Dice que os conoce y que ha estado aquí con vosotros.

¿Nico? ¿Y quién es Nico?

No conocemos a ningún Nico. ¿Es un duende?

No.

¡Ya lo tengo! Es un unicornio de cuello largo.

No. Ah, no, no, no.

Es un gigante de las Montañas Azules.

¿Es una nutria gris del Orinoco, quizá?

No. Es mi hermano.

Pues no entiendo qué tiene que ver tu hermano en todo esto.

Es verdad.

Él me dijo que para venir aquí tenía que ponerme debajo de la cama...

Esto es muy raro, ¿no?

¡Ya lo tengo!

La culpable de todo esto es la bola dorada.

Claro que sí.

Escuchó el deseo de la niña de venir a "Técula Mécula" y lo cumplió.

¡Mira sus pies!

¡Mis zapatillas!

La bola dorada siempre cumple los deseos

pero a cambio hace alguna de las suyas.

Pero no te preocupes, que te vamos a prestar unos zapatos.

Espero que no te importe que cada uno sea de un color.

¡Tachán!

Se los quitamos al duende Pirli.

¡Hala, qué guay!

Este mundo es mucho más divertido que el mío.

Aquí no tendré que hacer el pino

ni aguantar a esa tonta de Matilde Terneros.

Y podré conocer al abuelo Cataplasma,

a la tía Cuchufleta... Espera, espera. Un momentito.

Tú no te puedes quedar aquí en "Técula Mécula".

Tienes que regresar a tu casita en el mundo real.

No, por favor.

No me hagáis volver. Estoy metida en un buen lío.

Mi madre cree que le he robado dinero para comprar chucherías

y además se ha perdido la moneda de papá

y si no aparece le despedirán.

Tienes razón, Teíto. Esta niña habla mucho.

Demasiado.

Tengo una idea.

¿Por qué no le pedís a la bola que me ayude?

Ay, no, no, no.

Cuidado, que te veo venir. No, no, no. No insistas.

Por favor, por favor, por favor, por favor, por favor...

Venga, Teíto, hombre.

Bueno, vale.

Está bien. Se lo pediremos a la bolita.

Amenofis, Amenofito,

tráenos la moneda del padre de esta niña...

De Bea. De Bea.

De Bea.

Teo, estás haciendo el payaso.

Mira, aquí tienes tu moneda.

Este no es el sestercio de papá.

Es una moneda de chocolate de las que usa para hacer magia.

Pues entonces va a ser un poco difícil

encontrar la moneda que tú quieres.

¿Por qué no le pedís a la bola que me enseñe dónde está?

Claro. Venga, Teíto.

Mejor dale tú. Te toca a ti.

No, te toca a ti. No, no te toca a ti.

No, te toca a ti. No, te toca a ti.

Bueno, vale. Me toca a mí.

Amenofis, Amenofito, dinos dónde está el sestercito.

¿En una máquina de chuches? Qué cosa más rara.

Claro, las chuches de Nico.

Menos mal que esta vez no ha habido efectos secundarios.

Bueno, creo que algún que otro efecto secundario

sí que ha habido.

(GRITA) ¡Qué bigotazo!

¡Teo!

No te preocupes, que yo te ayudo.

Mira, busca en el baúl, que hay uno de mis superinventos.

La máquina de afeitar Canguros locos.

¿Y qué diferencia hay

entre una máquina de afeitar Canguros locos y una normal?

Ahora lo verás.

(GRITA)

¡Teo, ayúdame!

Sí, sí.

Hombre, mucho mejor.

Menos mal, ¿eh?

Bueno, ¿vais a venir a ayudarme a conseguir la moneda?

Pero no podemos. Se ha cerrado el portal.

No, todavía hay un trocito de portal.

Pero por ese agujerito yo no entro.

Además que nos da mucho miedito.

¿Y qué dirán los niños que nos estarán viendo?

¿Los niños? Sí.

Todos piensan que tú, Teo, eres supervaliente.

Y que tú, Sofi, eres una superaventurera.

¿Eso dicen? Sí.

Hay que ver qué inteligentes son los niños del mundo real.

Bueno, bueno. Yo me vengo arriba.

¡Venga, vamos a ayudarte!

Pero, ¡Teo! Nada, Sofi.

Si va a ser un viajecito rapidito de nada. Pimpam.

Bueno, pero rapidito.

Que luego tenemos que volver al desván para pedir otro deseo...

Bueno, no. Otro no. El deseo a la bola dorada.

Que es ser... (LOS TRES) ¡Supermegamillonarios!

Pues venga, vamos.

¿Otra vez, Teo?

Agachaos. No me pueden ver aquí.

Se supone que estoy castigada en mi cuarto.

Venga, vamos.

Venga, vamos.

Mira, Sofi. Una tarta, qué rica.

Me encanta la tarta.

No comáis tanta tarta, que os va a doler la barriga.

Qué va.

En "Técula Mécula" siempre comemos mucha tarta.

Y nunca nos duele la barriga.

(Puerta)

Escondeos. Alguien viene.

(Música de misterio)

Eso aquí no funciona.

En el mundo real hay que esconderse de verdad. Si no, te ven.

Venga, vamos.

Es mi hermano Nico.

Nico, ¿y la moneda?

¿Qué moneda?

La que se le ha perdido a papá.

La has tenido que coger tú para comprar las chucherías.

Déjame, anda. Tengo a dos amigos conmigo.

Si no me lo dices, pienso decírselo. Pero si tú no tienes amigos.

No, pues mira.

(HABLA CON LA BOCA LLENA) ¿Dónde esta la tarta? Digo, moneda.

Pero si son...

No puede ser. (HABLA CON LA BOCA LLENA)

¿Qué dices? No te entiendo nada.

"¿Dónde está la moneda?".

La eché en la máquina de chuches de la calle Levante.

Hay que devolvérsela a papá.

Eso es imposible.

Esas máquinas no devuelven nada.

Bea, no se lo digas a mamá, por favor.

Me va a matar si se entera.

No me voy a chivar. No te preocupes por eso.

Pero hay que hacer algo y rápido. ¡Venga, vamos!

No, tú te quedas aquí.

Ya sabes, cúbreme.

Vigila que mamá no entre en mi habitación.

Que se supone que estoy castigada por culpa de alguien.

Si la encontramos, me vas a deber una.

Lo que tú quieras, Bea. Pero encuéntrala, por favor.

Venga, vamos.

Oh, no, mi madre. Escondeos.

(Música)

¿Dónde crees que vas, Nicolás?

De aquí no se mueve nadie hasta que aparezca la moneda.

Ah, sí. La compra. Pues apunta.

Zanahorias, leche desnatada,

copos de avena y medio kilo de nueces.

Ah, y un manojo de acelgas.

(SUSURRA) Oye, ¿qué son las acelgas?

Y vuelve pronto que hay que encontrar la dichosa moneda.

¿Y para qué necesitará un paraguas?

¿Y está muy lejos la máquina de chuches esa?

Tenemos que llegar antes de que se la lleven.

Solo está esta calle tirando, después a la derecha

y después a la izquierda, después a la derecha...

Bueno, entonces lo mejor

será que utilicemos uno de nuestros trucos.

Bueno, no nos cansaremos en absoluto. Llevaremos enseguida.

¿Estáis listas? Listas.

(A LA VEZ) "Técula Mécula".

No ha funcionado. Bueno, bueno.

Volvamos a intentarlo.

(A LA VEZ) "Técula Mécula".

Ya os dije que eso aquí no funciona en el mundo real

como en el mundo de la tele.

Jo. No pasa nada.

Porque tengo mi gorro ventilador. Iremos volando.

Gorro ventilador, en marcha. Llévanos a la calle Levante.

Gorro ventilador, estamos esperando.

Vaya, Teíto.

Ninguno de tus inventos funciona en el mundo real.

Será mejor que vayamos andando.

Hala, mira qué coche más azul.

Hala, mira un árbol rojo.

(Música)

Bueno, ¿qué pasa con esa moneda?

-Enseguida se la enseño, don Isidro.

Pero antes, ¿no quieren que les haga un truquito de magia?

-No. -Bueno, si insiste, don Isidro.

-¿Esa es la moneda?

-Pues no. Esta es de chocolate.

Pero está muy rica, porque tiene una calidad excelente.

-Pues déjese de truquitos.

¡No están aquí!

¿Dónde se habrán metido?

Oh, pero ¿qué ven mis aburridos ojos?

Un portal que da al otro lado de la pantalla.

(RÍE)

Ya sé. Están en el mundo real.

Y tienen la bola con ellos.

No puedo consentirlo.

Esa bola tiene que ser mía.

Vamos al mundo real.

Si ellos han podido hacerlo yo también podré hacerlo.

Por mil millones de ostras aburridas tengo que darme prisa.

Esto está a punto de cerrarse.

A ver, joven.

¿Ha visto usted a Teo y a Sofi?

¿Y dónde se han ido?

A la máquina de chuches de la calle Levante.

Qué fuerte.

Todo "Técula Mécula" movilizado buscando la moneda.

¿Y dónde estará esa calle Levante?

Tienes que ir todo recto, luego a la derecha,

luego a la izquierda y después todo recto.

No tiene pérdida.

-Nico, pues sí que has vuelto rápido, ¿no?

¿Y las acelgas?

-¿Las acelgas?

Pero ¿no has dicho que ibas a hacer la compra?

Estás un poquito espeso hoy, ¿eh?

-Ah, sí. Enseguida vuelvo, mamá.

Oiga, joven.

¿Se puede saber qué hay de interés en esa máquina?

Qué bromista es usted.

Pues la moneda antigua que estamos buscando.

Porque usted ha venido a ayudar como Teo y Sofi, ¿no?

Sí, sí. Claro, claro.

Ayudar, ese es mi lema.

(RÍE)

(Ladridos)

(Música)

Aburridos días, señora.

(Llanto de bebé)

¿Falta mucho?

Un poco. Venga, hay que ir más deprisa.

Ay, qué dolor. A mí también me duele la barriguita.

Os dije que no comierais tanta tarta.

Que os iba a doler la barriga.

A ver si aprendéis que el mundo real

no es igual que la tele.

Ay, mi barriguita.

Mira, un taxi.

A la calle Levante.

Qué guay.

(Ladridos)

Disculpe, señora.

¿Podría decirme dónde está la calle Levante?

Usted es el malo de "Técula Mécula".

¡Sinvergüenza!

Señora, no me agreda.

Me encanta.

Qué popular soy aquí.

Vuestras caras me suenan.

Sí, yo soy Teo. De "Técula Mécula".

Y yo soy Sofi de "Técula Mécula".

Y yo Caperucita Roja de "Caperucita y el lobo".

Anda ya, vas a ser Caperucita Roja. A ver, ¿dónde está la cestita?

Sofi, la cestita se la quitamos nosotros a Caperucita, acuérdate.

Un momento. ¿Y la caperuza roja?

¿No serás tú el lobo feroz disfrazado?

A ver, esas orejotas.

Pero déjeme, que me las vas a dar de sí.

¿Y esos colmillitos?

Pero...

¡Oiga! ¡Eh!

¡Oiga! ¡Eh!

Pero, bueno.

Vaya genio que tiene aquí la gente en el mundo real.

Bueno.

(Ladridos)

(RÍE)

Creo que estoy perdido.

Joven, dígame.

¿Dónde está la calle Levante?

Sí, lo sé.

Soy famoso.

Salgo en la tele.

Niñato.

La verdad es que no sé cómo se estropea tanto esta máquina.

-Sí, la verdad es que sí.

¡Esa es la máquina de chuches!

¡Se la llevan unos señores!

Venga, daos prisa.

Ahí está.

Se la están llevando. Tenemos que hacer algo.

Tengo una idea.

Usaremos mi supermegapistola peluchil.

Convertiré la furgoneta en un superosito de peluche.

Ay, Teíto.

(A LA VEZ) No funciona en el mundo real.

Por fin.

Tenemos que buscar otra solución. Sí, pero ¿cuál?

Vaya, vaya.

Estamos todos aquí.

(A LA VEZ) ¡El profesor Aburrimiento!

Será mejor que no lo digáis muy alto.

Pero ¿cómo habrá llegado hasta aquí?

Parece que no caigo muy simpático a la gente del mundo real.

Ellos se lo pierden.

Dadme la bola dorada.

Nunca será tuya. Eso.

En ese caso tampoco conseguiréis vosotros cierta moneda.

(RÍE MALVADAMENTE)

¡Vayamos tras él!

Bea, conoces a los de "Técula Mécula".

Preséntamelos.

Ahora no, Matilde. Otro día.

Qué chulos tus zapatos.

Son uno de cada color.

-Sí. -Qué chulos.

Bueno, nos vamos. Eso.

Nosotros nos vamos a ir

porque tenemos que hacer un montón de cosas.

Bueno, un montón.

Muchas, muchísimas. Muchísimas.

Corred.

Esa es la furgoneta.

(RÍE)

No hay nadie.

Ya se han ido. Salgamos despacito.

Anda. Hola.

Pero qué niña más mona.

¿Quieres que te firmemos un autógrafo?

¡Están aquí!

¡Están aquí!

(RÍE) Ya la tengo.

Es esa la furgoneta. La hemos encontrado.

Deprisa, hemos despistado a los niños.

Hemos llegado tarde.

Se ha llevado la moneda.

Lo sentimos, Bea.

¿Adónde habrá ido?

(A LA VEZ) A "Técula Mécula".

Vayamos al portal. Sí.

¿Si me disculpan un segundo?

Es que mi mujer está embarazada y está de un sensible...

Natalia.

Dime que has encontrado la moneda.

La he estado buscando por todos los lados

y no la encuentro.

No se preocupe, conozco el camino. (RÍE MALVADAMENTE)

Cariño, entra gente muy rara en esta casa.

Gente como disfrazada.

Voy a ver.

¡Oiga, oiga!

-Natalia. Natalia.

Bueno, jefe. Pues ahora, otro truquito de magia.

Y ahora vámonos de vuelta a casita.

¡Oiga, oiga!

Mañana sol y buen tiempo.

En el sur habrá chubascos, en el norte, tormenta.

Y en el este y el oeste, marejadilla, pero vamos...

Me lo debo de haber imaginado.

Ay, es que con este estrés...

Ramón. ¡Ramón, ya voy! No cuelgues.

(RÍE)

Pero ¿qué hace?

Quite, pero ¿qué está haciendo? Hombre, quite de aquí.

-No se preocupe, jefe. Va a salir bien.

Ahora agarro unas tijeras

y corto la corbata.

-Espero que sepa lo que está haciendo.

-Por supuesto, don Isidro. Este es mi truco preferido.

Hacemos un ovillito.

Le echamos los polvitos mágicos y...

¡Tachán!

-¿Mi corbata de 300 euros? Se acabó.

-Estaba bastante anticuadilla.

Ahora se llevan así. Con patitos y amarilla.

-Dígame ahora mismo dónde está el sestercio de Adriano.

Y dígame la verdad.

-Pero la verdad... La verdad de la buena... O...

Quiero decir, o sea. -Por favor, si es posible.

-La verdad es que lo he perdido.

-Lo ha perdido.

Lo ha perdido.

No puede ser.

¡Usted es mi ruina! Márchese de mi vista.

Queda despedido.

¡Fuera de aquí!

-Lo siento, don Isidro.

No sé cómo...

Cómo ha podido pasar. -Fuera.

Fuera.

-¿Dónde está la moneda?

-Ahí va. Que les pillan.

(Música)

Qué guapa estás, mamá.

-Ay, Nico, déjame en paz. Estoy llamando a tu padre.

Déjame en paz.

Un momento.

Espera, Bea.

No puedes venir.

Es mejor que te quedes aquí.

No es tu mundo y no lo conoces.

Claro que lo conozco.

Aunque no lo sepáis, he visto todos vuestros capítulos.

Venga, vamos.

Separémonos.

Aquí no está.

Pues por la calle no le veo.

Sal. Da la cara.

Pero, Teíto, ¿se puede saber qué haces buscando

debajo de la alfombra?

Pues no está.

Ahí va. Bea en la tele.

¿Cómo conseguiremos la moneda?

El profesor estará en la aburricueva.

Será muy difícil quitársela.

Ahí va. Pero entonces...

¡No los estaba ayudando y la tenía él!

El muy... Me la ha pegado.

Lo mismo ocurre algún desastre desastroso.

No tenemos más remedio.

Amenofis, Amenofito, devuélvenos la moneda robadita.

Pensemos un plan.

La moneda.

¡Toma! Tengo la moneda.

Eso es, bien hecho.

Sabía que funcionaría. Lo hemos conseguido.

(A LA VEZ) "Lo hemos conseguido, lo hemos conseguido".

¿Bea?

¡Bea!

Ay, mamita, que a Bea le pasa algo. ¡Bea!

Pero ¿qué le habéis hecho? La bola.

Ha convertido a Bea en una estatua a cambio de la moneda.

Ya sabía yo que esa bola no era de fiar.

Tenemos que pedirle que la devuelva.

A ver.

Amenofis, Amenofito, deshaz la petición.

No queremos la moneda.

La moneda ha vuelto a mis manos.

Han utilizado la bola.

Estoy seguro.

¿Qué ha pasado? ¿Dónde está la moneda?

(RÍE)

Y ahora meteré la caja fuerte

bajo el aburricampo protector.

Bueno, no pasa nada. Lo volveremos a intentar.

Amenofis, Amenofito.

(RÍE)

Devuélvenos la moneda robadita.

Otra vez, otra vez.

Amenofis, Amenofito, por favor, devuélvenos la moneda robadita.

Es imposible sacar la moneda de aquí.

Solo tengo que esperar a que vengan a la aburricueva a buscarla.

Esta vez no me cogerá desprevenido.

Cuando intenten quitármela, ¡zas!

Les quitaré la bola.

Eso habrá que verlo, canalla.

Y ahora, voy a vigilarla.

¿Decías algo, Nico?

¿Has encontrado ya la moneda?

-No, nada.

Estaba hablando por el móvil.

-¡Menudo cuajo que tienes! Ponte a buscarla, hombre.

Creo que hay algo que le impide volver.

Pues tendremos que ir a por ella a la aburricueva.

Bueno, pues mira, vosotras id si eso delante que yo me quedo vigilando.

De eso nada, monada. Tú te vienes con nosotras.

Pero, Sofi...

Bueno, vale.

Está bien. Nos vamos a la aburricueva.

(A LA VEZ) ¡La aventura es la aventura y no puede esperar!

"Técula Mécula".

(CHISTA) El profesor Aburrimiento está dormido.

Silencio, no le despertemos.

¿Y dónde estará la moneda?

¡Ahí, ahí mismo!

¡Madre mía! Delante de vuestras narices.

¡Ajá!

Con esta máquina buscadora de monedas

la encontraremos inmediatamente.

(CHISTA)

(Ruido)

Es solo un céntimo.

(RÍEN)

Está en esa caja fuerte. Esperad.

Puede que haya alguna alarma.

¡Ajá! Lo sabía. (TOSEN)

-Menos mal que te has dado cuenta.

Pero daos prisa que se va a despertar.

Pero, Teo. ¿Qué son esos polvillos que has echado?

Son polvos de mi invención. Parecen polvos pica pica.

Uy, menos mal, Sofi.

(BOSTEZA)

¡Ay, mamita! Se despertó.

(ESTORNUDA)

La bola dorada.

Amenofis, Amenofito,

quiero que los encierres ahora mismo para que no vuelvan a molestarme.

¡Ha funcionado!

(RÍE)

Sí, pero mira el regalito que te ha dejado la bola a cambio.

(RÍEN)

¡Maldición! Una capa de lunares.

Con lo que odio yo las romerías.

Es lo que te mereces, profesor Aburrimiento.

Y ahora que tienes la bola dorada, danos la moneda.

De eso nada.

No intentéis salir de aquí,

porque os encontrareis con una sorpresita.

(RÍE)

Este tío es idiota.

¡Jo! ¿Y ahora qué hacemos?

Salir rápidamente de aquí. "Técula Mécula".

No ha funcionado.

Es por culpa de la bola dorada.

¿Cuál será la sorpresita

de la que hablaba el profesor Aburrimiento?

Eso digo yo.

(GRITA)

Creo que ya lo sé.

Una capa de lunares. ¡Lo que me faltaba!

Qué graciosilla eres, bolita.

Vamos a ver si tienes tanto poder como dicen.

(RÍE MALVADAMENTE)

Amenofis, Amenofito,

quiero que hagas de "Técula Mécula"

un lugar muy muy aburrido.

El más triste y aburrido del mundo.

(GRITA) (RÍE MALVADO)

¡Funciona!

Y ha desaparecido la capa de lunares.

Este efecto secundario me ha gustado mucho más, bolita.

¿Y ahora qué hacemos?

(Música)

¿Y ahora cómo salimos de aquí?

Es imposible. Nos han cerrado con llave.

Lo siento mucho, Bea. Es todo por mi culpa.

Haría lo que fuera por sacarte de ahí.

¿Eh?

¿Qué es esto?

Allá voy, hermanita.

¡Es Nico!

Tranquilos, os voy a sacar de aquí.

-Que tenga que volver a decir que te pongas a buscar...

Pero si estaba aquí hace un momento.

Yo ya no puedo más.

Ramón, ¿qué ha pasado?

No he encontrado la moneda.

-Me han despedido.

Pero...

Pero... -Pero... ¡Si es Nico!

Pero si estaba hace un momento aquí. -¡Y Bea!

-Ay, Ramón.

Pellízcame, porque no creo lo que estoy viendo.

-No, no. Pellízcame tú a mí.

¿Eh? Yo a ti te conozco.

Eres el pringadete.

Y vienes del mundo real.

Supongo que estarás buscando esto.

Esa cara me suena. -¿Cómo?

Es es el señor que ha pasado por el jardín hace un ratito.

¡Oiga, usted! ¡Como vuelva a tocar a mis hijos, la vamos a tener!

-¡Natalia!

(ANIMAN) ¡Nico, Nico, Nico! -Dámelas.

De eso nada.

(GRITA)

(ANIMAN) ¡Nico, Nico, Nico!

-¡Ay, que lo ha conseguido!

(JALEAN)

Mi bola dorada.

Ay, bolita.

Ramón, esto no es otro de tus trucos, ¿no?

-¡Que no!

¡Ese es mi hermano Nico! ¡Sí, estamos salvados!

Tenemos que salir de aquí rápido.

El portal de la tele está a punto de cerrarse.

¡Corre, vamos!

¡Ajá! ¿Dónde vais tan deprisa?

Los niños regresan a su mundo. Eso, nos vamos a casita.

Oh, lo siento mucho, niños.

Creo que habéis llegado demasiado tarde.

El portal se ha cerrado para siempre.

Natalia, yo creo que me estoy volviendo loco.

A partir de ahora todo será un lugar gris y aburrido

como yo siempre he querido.

Ahora que tienes todo lo que quieres,

déjanos la bola dorada para que podamos abrir el portal

y volver al mundo real.

Vuestro sitio está aquí.

Detrás de esta estúpida pantalla.

Encerrados.

Y esta vez no hay ningún portal abierto

para que nadie venga a rescataros.

Como no venga ese estúpido patito de goma.

Que me da el hipo.

Las superpastillas corta-hipo. Hay que distraerle.

Bea, ¿te acuerdas de cómo se hacía eso en el mundo de "Técula Mécula"?

Mira, profesor Aburrimiento.

Una vaca volando.

¡Oh, una vaca volando!

Qué interesante.

¿Dónde?

¿Te crees que soy tonto, niña?

El truco de la vaca es muy viejo.

Uy, el hipo.

Atrévete.

Nico, cógeme.

Mire, profesor Aburrimiento.

Pero, pero... ¿Qué estás haciendo?

Esto se llama hacer el pino.

¡Y toma!

¡Lo ha conseguido! -¡Sí, sí!

¡Auxilio!

(A LA VEZ) Lo hemos conse...

-¡Sí, esa es mi niña!

La ha tirado por aquí. ¿Dónde estará?

Mírala.

(A LA VEZ) "Lo hemos conseguido".

Un momento.

Parece que a la bola le falta energía.

La suficiente para un último deseo.

Pero si nosotros gastamos el deseo de volver a casa,

vosotros no podréis ser supermegamillonarios como queríais.

No te preocupes, hay cosas mucho más importantes en esta vida

que ser supermegamillonarios.

Me querría quedar aquí con vosotros.

Pero eso no es posible, porque tus papás te esperan.

Y tus amigos también.

Mis papás sí, claro, pero mis amigos...

Eso va a ser más difícil.

Esto mola. Igual podemos volver aquí alguna vez.

Bueno, vamos allá.

Amenofis, Amenofito,

vuelve a abrir el portal al mundo real.

Espera, se nos olvida algo.

Adiós.

(Música tierna)

Papá, dentro hay algo que te gustará volver a ver.

-Mi sestercio.

Pero ¿de dónde ha salido?

Nico.

-Papá, mamá...

Tengo que confesaros que últimamente he estado metiendo bastante la pata.

(RÍE)

-Ven aquí.

"Y ya veis que todo acabó en final feliz.

Papá fue admitido de nuevo en su trabajo,

pero él prefirió buscar otro

con un jefe con más sentido del humor".

La que he liado, ¿eh?

"Y que le permitiera tener más tiempo libre

para jugar con nosotros.

Nico pidió perdón por haber cogido las monedas de mamá

y que me echasen la culpa.

Para compensarme prometió dar cuerda a todos mis despertadores

para que nunca me pierda 'Técula Mécula'.

Resulta que en mi cole se puso de moda

llevar zapatillas de distintos colores.

Aunque somos muy diferentes,

Matilde, Maite y yo empezamos a jugar juntas.

Y prometimos no dejar que nadie se quede solo,

porque así es cómo se encuentran los mejores amigos del mundo".

(Música)

(Música créditos)

Somos Cine - La bola dorada - Ver ahora

Yoko y sus amigos

Vik acaba de llegar nuevo a una ciudad y se ha hecho muy amigo de dos niños en el parque. Juegan tanto, que la buena energía que desprenden ha atraído a un ser mágico, Yoko, con el que viven grandes aventuras. Ahora que Vik se lo está empezando a pasar bien y ha conseguido hacer amigos después de la mudanza, a su padre lo vuelven a trasladar.

Especialmente recomendado para la infancia Somos Cine - Yoko y sus amigos - Ver ahora
Transcripción completa

Este será el salón.

(RÍE) (Ruido de taladro)

Estás impaciente, ¿eh?

(Ruido de taladro)

Y esta será tu habitación.

(SORPRENDIDO) ¡Aaahhh!

¿Qué te parece?

¡Me gusta mucho!

¿Y además, sabes qué es lo mejor, Vik?

¡No! ¿Qué?

¡Uááá! ¡Mi tableta!

¡No! Tienes algo mucho más bonito aquí...

¡Ta..chááááán!

(RÍE)

(SORPRENDIDO) ¡Uauuuuuu!

Por eso elegimos este piso. Ojalá lo terminen pronto.

¡Ya lo han terminado! ¿No lo sabías? Hoy mismo lo inauguran.

¡Ooh! ¿De verdad? ¡Vamos a ir a verlo juntos!

Si nos quedamos aquí, yo puedo jugar con mi tableta...

...y vosotros podéis seguir trabajando.

¿Cómo? ¿Con este tiempo?

¡Vamos! Deja la tableta para cuando llueva.

Pero aquí no tengo amigos...

Por eso mismo tenemos que ir al parque, cariño.

(RÍEN)

(RÍE)

(ASUSTADO) ¡Aaahh!

¿Eeh?

(Murmullo de gente)

Parece que hay mucha gente...

Sí, así será más fácil hacer nuevos amigos.

Mejor mañana, estará más tranquilo...

Mira...solo nos acercamos un momento, ¿sí?

Si no estás a gusto, compramos un helado y nos volvemos a casa.

¿Te parece bien?

¡Eemm!

(ASIENTE) ¡Mmmm!

¡Oh! muy bien Marisol.

Este parque queda oficialmente inaugurado.

-Oohhh.. -¡Bien!

¡Ooh!

¡Ooh, Mmm!

¡Oohh! ¡Mmmm!

¿Ooh?

¡Eeeyy!

¡Venga!

(Risas) ¡Ja, ja, ja!

¡Hola, niños! Bienvenidos al parque.

He traído juguetes para todos.

Si queréis algo, no tenéis más que pedírmelo,

pero recordad que siempre hay que dejarlo todo tal como estaba.

(Risas) ¡Ja, ja, ja!

¡Venga! No seas tímido. Ahí están a tus nuevos amigos.

(RÍEN)

(SORPRENDIDOS)

¡Ooh..! Hola, este es mi coche. No sé cómo ha llegado hasta aquí.

¡Ooh, oooh, oooh!

Perdona, no sé por qué mi coche no para de escaparse.

¿Quieres que haga un camino para tu coche?

¡Aah, ja, ja!

¿No vas a poner ninguna curva?

¿Curvas? ¿Para qué?

Para que quede más bonito.

¿Más bonito? Lo importante es que vaya más rápido.

¡Aaaa! ¡Oúúú!

¡Aaahh!

¡Ooo! ¡Aayyy!

¿Eeh?

¿Estás bien, pequeño? ¿No quieres ningún juguete?

Señora, están pasando cosas raras.

¡Ja, ja!

¡Alguien está haciendo volar a los juguetes!

¿En serio?

Bueno, cuenta la leyenda que aquí vive un espíritu del bosque.

¡Buuuu-uuu!

Yoko no es una leyenda.

Cuando yo era joven éste era el bosque de Yoko.

Él es un espíritu y no hay nada que le guste más...

...que ver a todos los niños jugar.

Anda por aquí, ya veréis.

Eeh, gracias Señora. No hagáis caso, son cosas de abuelas.

Yoko sólo aparece ante los niños que adoran jugar.

¡Ja, ja, ja!

Escuchadme: este parque es muy seguro y está controlado para los niños...

..¡Y no hay ni espíritus ni fantasmas!

¡Oooh! Qué aburrido.

¡Ajá!

Vamos a poner esta excavadora sobre las vías de tren.

Las vías son demasiado estrechas.

¿Eh! ¿Sabéis que podemos hacer? Jugar a los trenes.

Aah, si, me encanta jugar a los trenes.

¡Muy bien! Yo seré la locomotora.

Bueno, quizás podamos turnarnos.

¿Turnarnos? De acuerdo. Yo primero.

¡Todos al tren! El tren va a salir de la estación.

¡Chu-chuuu!

(A LA VEZ) ¡Chucu-chucu-chucu!

¡Chu-chuuu!

¡Eh! ¿No quieres jugar?

¡Eeeeh!

¿Eres tímido? La encargada del parque ha dicho que eres muy tímido.

¡Eeeeh!

Tranquilo. Sé lo que hay que hacer en estos casos.

Cuando te sientas así, respira profundamente y cuenta hasta diez.

¡Ja, ja, ja!

¿De qué te ríes?

Eso no sirve para la timidez.

¿Ah, no?

Pues eso es lo que me dice que haga mi madre.

Pero oye, ¿cómo te llamas, tímido?

¡Oh! Vik.

Qué nombre más bonito. Yo soy Mai.

Mai también es un nombre muy bonito.

Pues yo me llamo Oto.

Oto también es un nombre muy bonito.

Pues claro, súper-mega-bonito.

Bueno, ¿jugamos, o qué? El tren va a salir. ¡Chu-chu!

(TODOS) ¡Chucu-chucu-chucu!

¡Ooh, jo, jo ,jo!

(A LA VEZ) ¡Chu-chuuu!

(TODOS) ¡Chucu-chucu-chucu!

¡Chu-chuuu!

(A LA VEZ) ¡Chucu-chucu-chucu!

¡Chu-chuuu!

¡Chucu-chucu-chucu!

Necesitamos ganar velocidad para subir esa colina. ¡Chu-chu!

(Pitido de tren) ¡Chu-chuuuuuu!

¡Uaaau! ¡Habéis visto eso?

¡Síííí! ¡Alucinante!

¿Qué está pasando?

Esto, no sé, todo esto es muy raro.

Sí, pero es genial.

Hagámoslo de nuevo.

¡Un momento! Pensaba que nos íbamos a turnar para ser la locomotora.

¿En serio?

¡Pues sí! Y ahora me toca a mí.

¡Chu-chuuuu!

(Pitido de tren) ¡Chu-chuuuuuu!

¡Esto es increíble! ¿Por qué zigzagueas?

Para ir más despacio.

¡Ooh,Uuh!

¡Esto esta genial!

¡El... el lagoooo!

¡Uaaau!

¡Uaaau!

¡Que chulada!

¡Esto es imposible!

¡Tenemos que ir más deprisa para subir a lo alto de la colina!

¡No! Al contrario. Más despacio.

¡No! ¡Atención! ¡Mirad!

(Eco túnel) !Uaaahhhh!

¡Esto es alucinante!

¡Este tren es mágico!

(TODOS) ¡Chu-chuuuu!

(Pitido de tren)

(RÍEN)

¡Acerquémonos para verlo mejor!

(Pitido de tren)

(RÍEN)

¡Moooola!

¡Uaaaaau!

¡Yoko, Yoko!

(ASUSTADO) ¡Uááá!

Un extraterrestre está atacando a Vik.

¡Tenemos que salvarlo!

¡Yoko, Yoko!

¡Suelta a nuestra amigo! ¡Si no!

¡Eso, deja a nuestro amigo en paz!

¡Eeh!

¿Yokooo? ¡Yokoooo!

¡Ooooh! Chicos, gracias por haberos preocupado por mí pero...

...él me ha salvado!

¡Vi cómo te agarraba!

¡Porque me estaba cayendo! Y saltó para cogerme.

¡Pero si es un extraterrestre!

No lo sé. Es como la estatua que está a la entrada del parque.

¡Ya sé! Debe de ser el espíritu del bosque del que nos habló la abuelita.

¡Claro! es él quien hace toda la magia.

¡Sí! Pobrecillo. Creo que sólo quiere ser nuestro amigo.

Atención, por favor. Cerramos el parque en cinco minutos.

Los padres esperan en la entrada.

¡Ooh! ¡Tenemos que irnos!

¡Eeeeh! ¡No podemos irnos!

Oye, es hora de irse a casa.

¡Pero él quería ser nuestro amigo!

Y le hemos partido el corazón.

Tenemos que hacerle ver que somos sus amigos.

Vale pero, ¿cómo?

¡Volviendo a jugar!

La abuelita dijo que lo que más le gusta es jugar.

¿Ahora? ¿Aquí?

¡Sí! Ahora y aquí.

¡Muy bien! ¡Juguemos a los trenes!

¡Pero ahora yo soy la maquinista!

Tu turno ya ha pasado. ¡Me toca a mí!

¡Me toca a mí hasta que termine mi turno!

¡Chicos!, ¡Así no lo conseguiremos!

¡Oye! ¿Pero, tú no eras tímido?

Pues supongo que no.

Ahora que has dicho que soy vuestro amigo.

(A LA VEZ) ¡Ja, ja, ja!

Tal vez a nuestro nuevo amigo Vik le gustaría ser el maquinista.

¡Je, je, je!

¡Chuu-chuuuu!

¡Chuu-chuuuu!

(TODOS) ¡Chucu-chucu-chucu!

(Pitido de tren)

(RÍEN)

¡Yoko!

¡Oye, Yoko, espíritu del bosque! ¡Lo sentimos!

¡Ya sabemos que no eres un extraterrestre!

¿Nos perdonas, Yoko? ¿Podemos ser amigos y jugar contigo?

¡Yoko, Yokoooo!

Ahora tenemos que irnos a casa, Yoko. Pero volveremos mañana.

¿Jugarás con nosotros?

¡Yoko, Yoko! ¡Yo-ko-ko-koooo!

Oye Vik, eres muy valiente para ser tan tímido.

-¡Gracias! -¡Oh, estáis aquí!

Vuestros padres os esperan en la entrada.

¡Vale!, pues, ¿Nos vemos mañana Vik?

Eso, ¿estarás aquí, verdad?

No me lo perdería.

Parece que alguien ha hecho amigos hoy.

¡Aayy!

¡Mmmm!

¡Tranquila, ya vendrá!

Por megafonía han dicho que van a cerrar el parque...

¿Eeeh? ¡Está bien!

¡Aah! ¡Ya viene!

¡Qué te decía yo!

(RÍE)

¡Papá! ¡Hemos estado en un súperplaneta!

¡Y hemos conocido a un ser mágico! ¡Es igualito a esa estatua!

¡Ajá! ¡Estupendo!

Y hemos viajado en tren. ¡Por el espacio!

¿Lo has oído, papá?

Sí...Claro...Es muy... ...muy interesante.

¡Adiós, Mai! ¡Adiós, Vik! ¡Nos vemos mañana!

¡Adiós, Oto!

¡Adiós!

-¡Adiós, Vik! -¡Adiós!

¿Entonces, tienes dos nuevos amigos, Vik?

Dos no, tres: Mai, Oto y nuestro amigo mágico que vive en el parque, ¡Yoko!

¡Ooú!...entonces, ¿habéis jugado con la estatua?

Claro que no, papá. ¡Si es de piedra!

¡Ooohh, Sí! ¡Je, je!

Es un ser mágico que solo aparece ante los niños...

¡Vaya, qué pena!

¿Volveremos mañana?

¡Ooh!... ¿Si tu quieres?

¡Y pasado mañana también!

¡Menos mal que hemos venido! ¿Eeh?

¡Sí, menos mal! ¡Je, jé!

(RÍEN) -¡Iúúúú!

(Jadeos y esfuerzos) ¡Uuffff! ¡Iááá!

(Sonido telemando)

(TARAREA)

(Risas) ¿Te has cepillado los dientes?

¡Síiiiii!

¿Ooh? Alguien se ha dejado una colchoneta en el lago.

¿Eeh? ¡Es Yoko!

¿Eeh? ¡Je, je, je! ¿Así que ese es Yoko?

Supongo que estará descansando.

Debe estar cansando después de tanto jugar.

¡Ja, ja, ja!

¡Yokooo!

¡Je, je! ¡Se ha ido!

¡Vamos! Ya es hora de dormir, cariño...

Debes estar muy cansado, igual que Yoko.

¡Mmmm!...

Buenas noches, cielo.

Buenas noches...

Ese amigo imaginario, Yoko, o como se llame...

¿no te parece... un poco preocupante?

Tranquilo, a esta edad es normal disfrutar de la fantasía.

¿Pero no le trastornará la cabeza? Quiero decir, con el tiempo...

¡No te preocupes, cariño!

Seguro que tú también tuviste un amigo imaginario de pequeño.

¿Mmmm?

¿Mmmm? ¡Ehmmm!

(Murmullo de gente)

(Gritos, Risas y Jadeos)

¡Habéis venido los dos!

¡Hola, cielo! ¡Je, je, je!

¡Ooop! ¡Ja, ja, ja, ja!

Hemos venido los dos porque hoy es un día especial.

¿Cómo? ¿Un día especial?

¡Sí!

Hoy hace un mes que nos vinimos a vivir a esta ciudad.

Y para celebrarlo como se merece hemos pensado en...

¡Ir al Parque de atracciones!

¡Ooohh!

¿Eeh? ¿No te apetece ir? Siempre te ha gustado.

Em...Sí, pero... ...estooo...

...he quedado en el parque para jugar a piratas...

He empezado a hacer un mapa, ¿lo veís?

Pero al parque vas todos los días.

¡Sí, me encanta! Lo paso genial allí.

Y además, di mi palabra a mis amigos,...

...y tú siempre dices que hay que cumplir lo prometido, papá.

(SORPRENDIDOS)

(RÍEN)

Creo que nosotros también tendremos que celebrarlo en el parque.

¡Sí, tal vez deberíamos hacer amigos allí!

(RÍE)

¡Mamááááá!

¡He dicho que no! ¡No hasta que te comas la merienda!

-¡Vik! -¡Je, je, je!

-¿Listo para jugar a piratas? -¡Sí, he traído un mapa!

Yo he traído una espada... ¡Mamáááá!

¡Ayyy! ¡Pero cómete todo el bocadillo!

¡Vamos, Vik!

¡Hasta luego! ¡Adiós!

Así que vosotros sois los padres de Vik.

Sí, es un placer.

Alguna vez hemos visto a tu marido en el parque, trabajando.

¡Ja, ja, ja! Sí, siempre trabajando...

¡Markus nunca se relaciona con nadie! ¡Pero yo sí! ¡Os invito a un café!

¡Ooohh!

¡Hola!

Esta es Cristina, la madre de Mai, y estos son...

¿Ooh? Perdonadme... Un momento...

Te he dicho que.....

Cristina es aparejadora y siempre está al teléfono...

...a sí, me parece perfecto....

(Esfuerzos y Jadeos)

¡Grrrrr! ¡Ouh!

¿Listos para jugar a Piratas?

¡Más que listos! Mira, he traído la espada de Barbaroja.

¡Venga, Vik!

Espera, está casi acabado. Solo necesito un minuto más.

Escucha, no necesitamos un mapa para jugar a piratas,...

pero si las escaleras, las cuerdas, las espadas y los tesoros.

¡Qué va! Lo importante son los barcos y los mapas.

¡No, no! Todo el mundo sabe que lo más importante es...

...una pata de palo y un parche en el ojo.

¡Aaahhh!

A un pirata se le reconoce por su parche en el ojo.

No, por su espada.

No, un pirata necesita un mapa.

(Palabras Mágicas)

¿Eehh?

Un momento, Oye. ¿no acabas de hacer magia?

¡Ajaaaa!

Pues no ha cambiado nada.

¡Yokoooo!

¡Eh, mirad! El mapa se mueve.

Parece un mapa de piratas de verdad.

¡Hala! ¡Uau! ¿Un mapa de verdad?

Sí. Y un mapa de piratas solo nos puede llevar a un...

(A LA VEZ) ¡Tesoroooo!

¡Hurra! Un tesoro de verdad. Esto sí que es jugar a piratas.

¡Genial!

Parece un mapa del parque.

Eso quiere decir que el tesoro está escondido por aquí.

¿Eehh?

Escuchad, mis valientes. Zarpemos en nuestro barco pirata.

Lo veo en la lejanía. ¡Ja, Ja!

¡Al ataque!

Adelante, mis valientes. Os habla el capitán Oto.

Escuchad, marineros de agua dulce:

tenemos por delante un viaje lleno de aventuras y peligros.

Puede que algunos de nosotros nunca volvamos.

¿En serio? ¿No volveremos?

Claro, puede que nos llamen para cenar o para otra cosa.

¡Ooh!

¡Ji, ji, ji!

-¡En marcha! - ¡Siiii!

-Quiero decir, levemos anclas. -¡Siiiii!

(Palabras Mágicas)

(Esfuerzos, Risas y Jadeos)

(Truenos y relámpagos)

(Tormenta)

¡Isla a la vista!

(Truenos y relámpagos)

¡Uaaaahhh!

¡Ja, ja, ja!

(Truenos y relámpagos)

¡Hala!

¿Eehhh?

(A LA VEZ) ¡Aahhh!

¡Más rápido!

(Esfuerzos)

Por los mares del Sur. Qué isla más escurridiza.

¡Yokooo!

(A LA VEZ) ¡Ajáááá!

¡Lo conseguimos!

¿Falta mucho para llegar al tesoro?

¿Será algo para comer? Me muero de hambre.

¡Yoko!

Tengo bocadillos en el carrito. ¿Hacemos un descanso?

¡Vale! Ir en busca del tesoro es agotador. Qué hambre tengo.

Bueno, ¿y ahora qué?

¿Dónde está esto? No hay montañas así en el parque.

Me alegro. No me gustan las alturas.

¡Oh! ¡Un momento! Este dibujo es muy parecido al tobogán.

¡Aahh! ¡Yoko!

El último que llegue, marinero de agua dulce.

¡Siiiii!

(Jadeos, Risas)

¡Oye, por cierto!, ¿el tesoro será para nosotros, verdad?

¡Ja,ja,ja,ja!

¡Gané! ¡Ja, ja! Soy el mejor.

Parece peligroso.

¡Claro que no! ¿Es para niños, no?

Oto puede ir el primero, tú el segundo y yo iré detrás de ti.

(Ventisca de Nieve)

Ya hemos hecho la mitad, Vik. ¡Arriba, campeón! Tú puedes.

Casi hemos llegado.

Tenemos que cruzar el puente.

(TEMEROSOS)

(Crujidos)

¡Aahh!

¡No pienso bajar por ahí ni loco!

¿Quieres encontrar el tesoro o no?

¡Grrrrr!..¡Uúúú!

(ASUSTADOS) ¡Aaahhh!

¡Yokooo!

(Risas y Gritos)

¡No sabía que jugar a piratas fuese tan divertidoooooo!

(Risas y Gritos)

(TODOS) ¡Uau!

¡Ha sido una pasada!

Y entonces, ¿el tesoro es grande?

¡Yoooko!

¿Me va a gustar?

¡Ajáaa!

¿Y a mí? ¿A mí también me gustará?

¡Uau, Ja, ja, ja, ja!

¡Yoko!

¡Esperad! ¿Seguro que tenemos que ir por ahí?

(ANIMANDOLES) ¡Le, lere, Yoko!

Tenemos que encontrar un árbol especial.

Uno con hojas azules, amarillas y verdes.

¿Qué? ¿Dónde vamos a encontrar uno asi?

Podemos ir a buscarlo al bosque.

¡Vamos allá!

(Risas y Gritos)

¡Hala!

Estos árboles tienen todas las hojas verdes.

Algunas se están empezando a poner marrones,...

...pero no veo hojas de colores.

¡Ajá, Mmm, ajá, mmm!

(Sonidos de Selva)

Así es casi imposible llegar a ninguna parte.

¡Ya! Pero, mira, es alucinante.

¡Eh, mirad allí! Hay un árbol con hojas de colores.

Sí, pero los colores no son esos.

Nosotros buscamos un árbol con hojas azules, amarillas y verdes.

¡Eeh! ¡Mirad, otro!

Nooooo.

-¡Ooh! -¡Aay!

¡Lo encontré!

(RÍEN)

¿Y ahora, qué? ¿Subimos?

¿Y si probamos con palabras mágicas? ¡Abracadabra, pata de cabra!

¿Y por qué no llamamos... a ver qué pasa?

(Golpes en la puerta) ¡Toc, toc!

¡Aahhh! ¡Ja, ja, ja!

(TODOS) ¡Iuju!

(A LA VEZ) ¡Oohh!

¡Yoko!

(TARAREA) ¡Oooooo, Uuuuuu, Oooooo!

¡Oohh! Pero si es Yoko.

¿Así que tenemos que encontrar a Yoko?

¡Ooh!

¡Oohh! Hola, chicos. No os he visto entrar. ¿Cómo?

Ya, nosotros, nosotros tampoco te hemos visto entrar a ti.

Oh, Claro, Bueno, de todas formas, decidme, ¿qué os traéis entre manos?

¡Vamos en busca del tesoro!

¡Oh! ¡Claro! Estáis jugando a piratas. Qué divertido. ¿Necesitáis ayuda?

Oh no, solo tenemos que encontrar a Yoko.

Pues eso es fácil. Yo sé dónde podéis encontrar a Yoko.

(TODOS) ¿De verdad?

Lo encontraréis en medio de la plaza redonda, justo a la entrada.

Pero eso es solo una estatua.

Claro que es solo una estatua. ¿Qué otro Yoko hay en el parque?

Tiene razón. Esa es la siguiente pista.

¡Vamos!

(RÍEN)

Os lo dije.

Ya no hay más pistas.

¿Qué hacemos ahora?

¿Qué hacemos normalmente cuando queremos encontrar a Yoko?

Lo buscamos.

Corremos. Ooooh

No. Le llamamos.

Eso es, vamos a llamarlo.

(A LA VEZ) ¡Yokoooo!

(Sonido de puerta abriéndose)

¡Uuaauuu! ¡Cómo mola!

(Esfuerzos y Jadeos)

¡Yokooo!

¡Aaahhhh!

¿Nos estamos acercando? ¿Estamos a punto de encontrarlo?

¡Yoko! ¡Yoko!

¿Es bonito el tesoro?

¡Yoko!

Vamos, mis valientes.

A trepar otra vez.

-¡Aahhh! -¿Eehh?

¡Mirad, ahí está! El tesoro.

(RÍEN)

¡Ábrelo!

Date prisa.

(Palabra Mágica)

¡Aah!

¿Eehhh? ¿Pero qué es esto?

No sé, no lo entiendo.

-¿Eehh? -¡Yoko!

(TODOS) ¡Uau! Es precioso.

Es impresionante. Mirad, nuestras montañas.

Y ese, nuestro barco.

Ahí está la isla. Y el mar.

Y ahí es donde siempre jugamos al pilla-pilla.

A mí me gusta ver los pájaros desde ahí.

Me encanta este parque.

Es muy bonito visto desde aquí arriba.

Pero, seguimos sin saber dónde está el tesoro.

¿Eeeehhh?

Espera. Creo que ya lo he entendido. El tesoro es....

(A LA VEZ) ¡El parque!

¡Yokooooo!

Es verdad. El parque es el mejor lugar del mundo.

Aquí podemos jugar a lo que queramos y convertirnos en lo que nos guste.

Así que somos los piratas más ricos de todo el mundo.

(Risas y Gritos)

No quiere ir a ningún otro lugar.

¡Es tan divertido!

Ojalá fuese una niña otra vez para correr y jugar...

(Risas y Gritos)

¡El mejor tesoro!

Mamá, ¿me das el plátano?

Tengo hambre. Buscar el tesoro me ha abierto el apetito.

¡Adiós!

Tengo sed, papá. ¿Tienes agua?

Tranquila, Mai, nos quedaremos aquí hasta que venga...

Ha llamado tu madre, Mai.

¡Enseguida viene! Mientras tanto, ¿me ayudas a regar unas flores?

¡Síiiii! ¡Me encantan las flores!

Entonces... ¡Hasta mañana!

(RÍEN)

¿Qué tal te lo has pasado entre piratas?

¡Genial! Yoko ha atrapado la isla con un lazo.

-¿Yoko? -¡Síííí!

Y luego se ha convertido en trineo...

..y hemos bajado por una cuesta tremenda a toda velocidad.

¿Y no podéis jugar sin Yoko?

A veces, pero con él todo es mucho más divertido.

Sí, pero para un chico de tu edad puede ser más interesante...

-¡Ejem, ejem, ejem! -¿Eeh?

¿Y habéis encontrado algún tesoro?

¡Sí, claro! ¡Todo el parque era el tesoro!

¡Já, ja, ja!

¡Entonces, tendremos que cuidarlo!

¡Por supuesto!

(RÍEN)

¡Yokoooo!

Aún no ha llegado.

Esperaremos un poco... ¡Ya sabes lo cabezota que es tu padre!

¡Hola!

Oto y Mai ya han llegado y se han ido al parque infantil.

¡Buenas tardes, Marisol!

Estamos esperando a mi marido, nos ha dicho que tiene una sorpresa.

¡Aah! ¡Ahí viene!

-¡Hola! -¡Eeehh!

¡Hola!

Aquí estoy, y te traigo algo muy especial.

¿No quedamos en que solo le compraríamos regalos...

...los días especiales?

¡No es un regalo! ¡Es una herramienta!

¡Uaááá! ¿Es para mí?

¡Claro que sí!

Y mira...Lleva las firmas de todos nuestros jugadores favoritos.

¿Nuestros, dices?

Son los mejores.

No hay nada que estos jugadores no hayan logrado.

Voy a enseñarlo a mis amigos.

¡Eeehh!

¡Mmm! ¿Esa era la gran sorpresa?

Es para que hagan un poco de deporte.

Pasa demasiado tiempo en el mundo de la fantasía.

La fantasía es muy buena para el desarrollo infantil.

Soy profesora, ¿recuerdas?

Confía en mí. ¡Sé de lo que estoy hablando!

Sí, pero correr un poco no es malo...¿no crees?

¿Correr, dices?

Créeme: si tuvieras que seguir a esos niños...

...te aseguro que te quedarías sin aire para respirar.

No creo que sea para tanto.

¡Ooh! ¿Que no?

¡No lo sabes tú bien!

Corren, saltan, escalan, se agachan, hacen piruetas...

Nunca paran quietos.

Y lo que es mejor, lo hacen sin darse cuenta.

¿Ah, sí?

¡Sí, así es!

Bueno... Con el balón también se moverán un poco, ¿no?

¡Aaaayyy! ¡Mmmm!

Hola. ¿Quieres jugar conmigo?

Siiiii.

Pero mejor esperamos a que llegue nuestro amigo Vik, ¿no?

¡Claro! Es lo que hacen los amigos.

¡Halaaa! Cómo brilla.

¿Brillante?

¡Halaaa! ¡Qué brillante!

¡Yoko, yoko!

Parece un balón.

¿O una bola de cristal?

No es más que un balón.

Es mucho más que un balón.

Es... es mi nuevo balón.

Será nuevo, pero sigue siendo un balón.

¡Ey! Podríamos jugar a futbol, ¿no?

¡No! Que se ensucia.

O Mai lo tirará al lago como le pasó la otra vez.

Solo pasó una vez.

¡Yokoooo! ¿Yoko?

¡Ohhh! ¡Aaahh!

¿Y si jugamos al voleibol?

¡No! Así también se estropearía.

¿Eeh? ¡Oúú!

(Bocina) ¡Pí, pí!

(TODOS) ¡Hola Marisol!

Hola, niños. ¿Qué estáis haciendo?

Nada. Porque Vik no quiere compartir su balón.

Es super nuevo.

Pero los mayores siempre nos dicen que hay que compartir los juguetes.

Mai tiene razón, es bueno compartir las cosas.

(Risas)

Pero también es verdad que cuando tenemos un juguete nuevo...

...nos gusta cuidarlo.

Claro ¿lo veis?

Además está firmado y todo.

Y si jugamos con él, se borrarán las firmas.

Estoy segura de que cuando Vik haya jugado un rato con el balón...

...os lo dejará.

¡Pasadlo bien, chicos! ¡Adios!

Gracias, Marisol.

Bueno, me alegro de lo que ha dicho.

Pero se ha equivocado en una cosa.

¿Sí? ¿En qué?

Nunca dejaré que nadie juegue con este balón tan bonito.

¡Yokoooooo!

¡Vale! Está bién.

Vosotros quedaos aquí mirando el balón.

Vamos, Mai, vamos a jugar a algo.

¡Hum!

¡Eh!..¡Ooh!...

Yoko, ¿Cuidarás el balón conmigo?

¿Yoko? ¡Yoko! ¡Yoko!

¿Prometes cuidar del balón pase lo que pase?

¡Yoko!

-¿Aunque llueva? -¡Yoko!

-¿Nieve? -¡Yoko!

-¿O truene? -¡Yoko!

Y ¿durante la merienda también?

(ASIENTE) Umm... ¡ajá!

Bien.

Porque hemos de proteger este balón sea como sea.

Mai y Oto van a volver y querrán jugar con él!

Tengo ese presentimiento, Yoko.

¡Umm! ¡Ah!

(Palabras mágicas)

¡Estoy cansado de darle patadas a una piña!

No entiendo por qué Vik no nos deja jugar con su balón.

Bueno... porque es nuevo.

Me acuerdo cuando tu trajiste un muñeco Súper-héroe al parque...

...y no dejaste que nadie...

A ver, que era una figura de acción.

Además era de colección.

Y después de jugar un rato con él, se lo dejé a los demás.

¡Eso es! Una vez que juguemos con el balón, dejará de ser nuevo, ¿no?

Así que... Si empezamos a jugar con el balón...

Lo único que tenemos que hacer es darle una patada.

Un, dos, tres, cuatro.

Un, dos, tres, cuatro.

Un, dos, tres, cuatro.

No puedo creer que estén vigilando el balón.

Acuérdate una sola patada. Es lo único que necesitamos.

-Esto es lo que vamos a hacer. -Un, dos, tres, cuatro.

-Un, dos, tres, cuatro. -(Golpes)¡Ooga-booga!

¡Ooga-booga! (Golpes) ¡Woo-woo!

(Golpes) ¡Woo-woo!

Ya vienen. Protege el balón Yoko.

(Golpes)-¡Woo-woo! -¡Yoko!

(Golpes) ¡Woooo!

Nunca cogerás mi balón.

-¿Quién dice que lo iba a coger? -¿Ehh?

¡Banzaiiiii!

¡Aaaahh!

-¡Uy! (Aplausos)

(RÍE) ¡Yoko!

¡Oh! Nos habéis engañado.

Sois vosotros los que querías engañarnos.

Esta vez habéis ganado.

Pero volveremos.

(RÍE Y APLAUDE) ¡Yoko-yoko! ¡Ja, ja, ja!

(SUSPIRA) ¡Aaayyy!

No podemos engañarles otra vez con lo mismo.

Tenemos que encontrar otra forma de esconder el balón.

-¿Yoko? -¡No! No pintarás el balón.

¿Yokooooo?

(Gesto mágico)

¡Ooh! ¡Mola!

Y ahora lo tapamos.

¡Aja!

Solo tenemos que quedarnos aquí para siempre.

¿Yoko, Yoko?

Ya lo sé, después de un rato se hará aburrido.

Pero nada es más importante que el balón.

¡Yokooooo!

¡Ummm!

¡Ja!

(Gesto mágico)

¡Sshhh!

¡Oh! Muy bien.

Tú vigilas por abajo y yo por arriba.

Oooh. No vale.

Yoko le ha dado su magia.

¿No entiendo por qué? A Yoko le encanta jugar.

-¡Yokooooo! -¿Eh? ¿Qué?

¡Yoko, yoko!

Pero, ¿estás con Vik o con nosotros?

Umm.. ¡Yoko!

¡Espera!

¿Sí, qué?

(Gesto mágico)

(RÍEN) ¡Ja, ja, ja!

(Jadeos y esfuerzos)

-¡Je, jé! -¡Ja!

¡Ooohhh!

¿Eehh?

¿Ellos también pueden hacer túneles?

(Jadeos y esfuerzos)

-¡Ooohh! -¡Aahhh!

(RÍEN) ¡Je, je, je!

(RÍEN) ¡Ja, ja! -¡Oohh!

¡Ooh!

(RÍEN) ¡Ja, ja!

¡Ooh!

(RÍEN) -¡Je, je! -¡Ooh!

¡Espera! Tu ya lo has intentado. ¡Me toca a mí!

Tenías razón, era tu turno. Ahora me toca a mí.

¡Yoko, Yoko!

¿Mmmmm?

(NIEGA) ¡Eeh!.

¿Mmmmm?

(NIEGA) ¡Eeh!.

¡Mmmmm!...

Muy bien. Ahora tenemos que ponérselo aún más difícil.

Sobre todo si vas a seguir ayudándoles.

-¿Verdad Yoko? -Mmmmm.

No pasa nada.

No es justo que sea el único que use tu magia.

¡Yoko!

Vamos a ver... Creo que necesitamos...

...una caja fuerte.

(Palabras mágicas)

(NIEGA) ¡Eeh!

No, la caja fuerte también la tenemos que proteger.

Y para ello...

¡Ya lo sé! Un foso.

(Palabras mágicas)

Pero, ¿y quién protege al foso?

¡Oohh! Ya lo tengo.

Un dinosaurio.

Un dinosaurio, puede proteger el foso.

¡Oohh! (Palabras mágicas)

(Rugido de dinosaurio) ¡Grrrr!

Y ahora colocamos encima un cubo enorme.

(Palabras mágicas)

¡Eso es!

No crees que tendríamos que hacerlo invisible, para estar seguros.

¡Aja! (Palabras mágicas)

¡Uau! Ahora estoy más tranquilo. ¿Tú, no?

(ASIENTE) ¡Ajá!

(SUSPIRA) ¡Aaahh!

(TARAREA)-¡Oooh, oooh,oooh! -¿Eeeh?

¡No! ¡Marisol!

¡Para! (Frenazo)

¿Eeh? ¡Ooh!

¿Oooh?

¿Qué ocurre?

No puedes ir por ahí, Marisol.

Mira ,hay un cubo invisible ahí detrás con un dinosaurio...

...y un foso protegiendo una caja fuerte.

Mi balón están dentro de la caja.

(RÍE) ¡Ja, ja, ja!

Claro que lo está, Vik. ¡Ja ja!

¡Ay! Que gusto da ver que usas tu imaginación.

Sigue así.

(RÍE) ¡Je, je, je!

(RÍE) ¡Ja, ja, ja!

!Yoko!

¿Estas de broma, yoko?

¿Un foso? ¿Un dinosaurio?

!Yoko!

Yo tengo otra idea es más complicado pero...

¡Yoko! ¡Yoko!

¡Sí! Hagámoslo.

Bueno, necesitaremos...

Cuerda, garfios, un pequeño laser...

...unos trajes de ninja, una caña de pescar...

-(RÍE) ¡Je, je, je! -Un estetoscopio, y ah sí.

-Un par de bocadillos.

(TEMEROSO) ¡Aaayyy!

Confía en mí, Oto

(Jadeos y esfuerzos)

(Jadeos)

(BOSTEZA) ¡Aaaahh!

(Jadeos)

(Gruñidos) ¡Grrrr!

¡Oto! ¡Rápido! Un bocadillo.

(Gruñido) ¡Grrrr!

-¡Venga! (Jadeos)

!Yoko! !Yoko!

¡Ahora, Oto! Ejecutando maniobra bocadillo dos.

(Gruñido) ¡Grrrr!

(RÍEN)

-!Yoko! -!Yoko!

(RÍEN)

Con tanta seguridad, a Vik se le habrá olvidado...

...cerrar la caja fuerte.

¿Eeh? ¡Aay!

No exactamente.

(RÍE) ¡Ja, ja, ja!

¿Yoko?

Oye, chicos. ¡Esperad!

-¿Qué pasa? -¿Yoko?

Tus ganas, Vik.

Sí, lo hemos entendido. El balón es tuyo.

Bueno...vale.

¿Queréis jugar a otra cosa con el balón?

¿Qué quieres decir con a otra cosa?

Eso. Pensé que no podíamos jugar con tu balón.

¿Pero qué estáis diciendo?

¿Es que no hemos estado jugando con el balón todo el día?

(ASIENTEN) ¡Ajá! ¿Eeh?

(RÍEN) -¡Ja ja ja! -¡Ja ja ja!

Ahora que lo dices, supongo que sí.

(Palabras mágicas)

-¡Ahh!

-Pásamelo Oto. ¡Estoy solo! -¡Ahh!

(RÍEN)

(Bocina) ¡Piii! ¡Piii!

¿Veis? Ya lo decía yo.

Solo teníais que esperar un poco. Muy fácil.

Si, muy fácil.

(RÍEN)

¡Ooh!

Atención, por favor. El parque cerrará en cinco minutos.

Muchas gracias a todos por venir y esperamos verles de nuevo mañana.

Pero mientras, tanto el parque como yo, necesitamos un descanso.

-¡Hola! -¡Hola!

¡Hola!

(RÍEN) (Jadeos y esfuerzos)

¡Eeehh! ¿Qué tal con el ba.....lón?

¡Genial, papá!

Al principio, lo dejé al cuidado de un dinosaurio pero luego...

me di cuenta de que es mucho más que un adorno.

-(RÍE) -¿Un adorno?

Sí, como una escolatura.

Se dice “escultura”

¡Eso he dicho! ¡Adiós, amigos! ¡Hasta mañana!

(RÍE)

¿De qué te ríes, mamá?

(RÍE)

Papá, ¿de qué se ríe?

(RÍE A CARCAJADAS)

¡Debe ser un balón muy gracioso!

¿Gracioso?

¡Con todo lo que me costó conseguirlo!

Además, tiene las firmas de todos los jugadores.

(RÍE A CARCAJADAS)

¿Mmmmm?

(RÍE A CARCAJADAS)

(BOSTEZA)

¡Yoko, Yoko! ¡Yokoooo!

¡Mmmm! ¿Eehh?

¡Je, je! ¡Yokoooo! ¡Je, je, je!

(BOSTEZA)

¡Je, je, je!

¿Quieres agua?

¡No!

¡Hola, Vik! ¡Hola, Nadiya!

¡Mira lo que tengo! Es para colocarla en la cima de una montaña.

¡Hola!

¡Aah! ¡Hola! ¡Ooh!

¡Venga! ¡Vamos, Vik!

¡Vale!

(SORPRENDIDA) ¡Ooohh!

-(RÍEN) -Estaré aquí fuera.

¡Vale!

¡Eehh! ¿Qué tal la reunión?

¡De maravilla! ¡Tenemos que celebrarlo!

¡Ooh! ¿Qué tenemos que celebrar?

Vamos a sentarnos...

Una gran multinacional ha comprado nuestra empresa....

...y me han ofrecido ser jefe de departamento...

¡Ooh! ¡Qué bien!

¡Sí! Lo único es...que...tendremos que irnos a vivir a otra ciudad.

¿Quééééé?

Tiene que trasladarse todo el equipo. De lo contrario, pierdo el trabajo.

Además, todavía no hemos hecho ningún amigo aquí.

Pero, ¿cómo vamos a hacerlos?

...si estamos siempre moviéndonos de un lado para otro, cariño...

Con el nuevo sueldo podremos vivir en un adosado...

...y Vik tendrá todo un jardín para jugar...

Escucha. Estos son los jardines y el bosque que Vik quiere.

Pensaba que os iba a hacer ilusión.

¿Si? Pues la verdad, no creo que Vik se lo tome muy bien.

¡Mmmm..!

¡Hola!

(Jadeos y esfuerzos) ¡Uff!

¿Eehh?

(Jadeos y esfuerzos) ¡Uff!

¡Aaahh! ¿Oohh?

¡Iááá!

¿Quieres que te ayude con esto, Marisol?

¿Cómo? Ah, no, no hace falta, ya me las apaño.

Tengo que sacar fuera todos estos trastos...

...para hacerle sitio a la estantería nueva.

¿Y vas a tirar todos estos juguetes?

No, tirarlos, no ,se los voy a dar a una asociación que se encarga...

...de reciclar cosas usadas, el camión llegará enseguida.

¡Ah!...y... ¿podría...

...jugar con algunas de estas cosas antes de que llegue el camión?

Bueno, si quieres.

(RÍE) ¡Ji, ji, ji, ji!

Y a ti te voy a sacar como sea. ¡Uff!

Muchas gracias, Marisol.

¿Dónde estarán Oto y Vik?

¡Oh! Aquí tampoco están.

(Palabras mágicas) ¡Yoko!

¡Yoko! Estoy buscando a Oto y a Vik.

No los veo por ningúna parte.

¡Yoko! ¡Yoko! ¡Yokoo!

A ver...

¡Oh! Están allí.

Al otro lado del lago.

(RÍE) ¡Ji ji! ¡Yoko!

(Jadeos y Esfuerzos)

¡Eh! Mirad lo que traigo.

¿El qué?

(RÍE) ¡Ji, ji! ¡Yoko!

Marisol va a dar todos estos trastos a una asociación.

Pero podemos jugar con ellos hasta que llegue el camión.

¡Ah! ¡Ey!

Ese avión no tiene alas.

Y este camión no tiene ruedas.

¿Y qué? Si nos imaginamos que están bien, lo pasaremos genial.

Pero... ¿Cómo nos vamos a imaginar que están bien?

Es horrible.

¡Oooh!

Cómo puedes decir eso. Ellos no tienen la culpa de estar rotos.

Ni yo tampoco.

Puede que seamos los últimos niños que jueguen con ellos.

¿Yoko?

Seguro que yo no seré el último en jugar con ellos.

Vamos, Vik.Tenemos que poner la bandera en la cima.

¡Ooh!..

Imagínate que fueras un juguete roto y que nadie quisiera jugar contigo.

Sí,... Me pregunto qué sentirán.

Vergüenza, sentirán vergüenza.

¡Oh, Oh! ¡Yoko!

¿Ah, no? ¿entonces, qué?

(PENSATIVO) Umm...

(Efecto mágico)

Pero... ¿Qué ha pasado?

Yoko... Yoko ha vuelto a hacer magia.

Nos ha convertido en juguetes.

(Esfuerzos) ¡Uff!

¿Qué? Soy la rana.

(GRITA) ¡Yokooo! ¿Dónde está Yoko?

(Esfuerzos) ¡Oh! ¡ Uh!

¡Yokoo! ¿Eres tú?

(Esfuerzos) ¡Umm!

(RÍE) ¡Ja ja!

¿Te has convertido en la caja? Qué locura.

Ven aquí.

(RÍE) !Ji, ji, ji!.....¡Yoko!

¡Yoko! ¡Devuélveme mi aspecto normal!

¡Uh, Uh!

!Yoko! !Yoko! !Yoko! !Yoko!

(Esfuerzos) -¡Uh! -¡Oh!

(Bocina) ¡Piii! ¡Piii!

Estos niños se deben haber olvidado de que el camión...

...venía a llevarse los juguetes.

(TEMEROSA) No Marisol. No se nos ha olvidado.

(Bocina) ¡Piii! ¡Piii!

¡Se ha llevado a Yoko!

¡Marisol!

¡Ooh!..¡Uuuh!

¡Oooh!

¿Y ahora que hacemos?

Lo primero de todo quitarme esta pinta de rana.

Tenemos que decirle a Yoko que deshaga la magia.

Ya, pero, y ¿si el camión llega antes que nosotros?

Seguro que Yoko deshace la magia antes de que llegue el camión, ¿no?

¿Delante de Marisol? ¡Nunca! Es demasiado tímido.

(TODOS) ¡Ooohh!

Tenemos que alcanzarle.

(Esfuerzos y Jadeos)

¡Agárrate, Vik!

(Esfuerzos y Jadeos)

Así no llegaremos nunca. Marchaos vosotros, yo os espero aquí.

Ni hablar.

(Ladrido) ¡Guau!

(TODOS) ¿Eh?

No nos ha visto, no nos ha visto.

(Ladrido) ¡Guau!

(GRITAN) ¡Aaaahhh!

(Ladridos) ¡Guau! ¡Guau!

¡Oh no! Estupendo.

¡Mai! ¡Mai!

Trae al perro por aquí.

¡Ey, perrito! A que no me pillas.

¡Uaaaahhh!

(Gemidos)

¡Menos mal!

¡Ey! Esta rana es mejor de lo que yo pensaba,

mete miedo de verdad, quiero decir, doy miedo,..eeh,..olvídalo.

(RÍE) ¡Je, je, je, je!

¡Vamos! Ahora, no habrá quien nos detenga.

(Jadeos y esfuerzos)

(Esfuerzos) ¡Uff!

No vamos a llegar en la vida.

¡Claro que sí!

Sólo tenemos que hacer un poco más de fuerza.

(Esfuerzos) ¡Ayy!

¡Oy! ¡Eeh! Es imposible.

(Jadeos)

(Risas) ¡Ja, ja, ja! -¡Ay, eh! ¡Niños!

Y ¿qué tienen de malo los niños?

Y ¿si empiezan a jugar con nosotros?

-¡Ay! -¡Ooh!

¡Agua!

¡Estamos rodeados!

Si tuviéramos un barco.

Yo casi soy un barco.

-¿Eeehh? -¿Eeehh?

Tú eres un camión, Vik.

¡Eeehh!.. ¿Estás bien?

¡Je, je, je! Ya sé que soy un camión. Tenéis que confiar en mí.

(Risas) ¡Ja, ja, ja!

¡Todos al agua!

¡Yep, yep, yep!

Ahora tú, Oto, sube encima.

¡Yep, yep!

Mai, tú pon la cola del avión encima y la hélice bajo del agua.

(Esfuerzos) ¡Ay!

(RIE) ¡Ji, ji, ji!

¿Eh? ¡Mirad! ¡Hay juguetes en el agua.

¡Rápido!

¡Eh! ¡Los cogeré con una rama!

Mete el banderín en el agua. ¡Será nuestro timón!

(Esfuerzos)

¡Estamos avanzando!

¡No, estamos navegando!

Es increí...glup..ble. Glu,glu,glu.

(TODOS) ¿Eeh?...¡Aaahh!

¡Atención todo el mundo! ¡Hagan sitio a los invencibles!

¡Aquí llegan el camión-barco, el avión-submarino y la rana-león!

Glu,glu,glu. ¡Ja,ja,ja!

¿Y ahora, qué?

Ahora toca lo más difícil.

¡Ep!..¡Ep!

(Jadeos de perro) -¿Eh?

(Gemidos de perro) ¡Guau!

¡Hola, perrito!

Buen chico.

(Ladrido) ¡Guau!

(OLISQUEA)

Seamos amigos. ¿De acuerdo?

¿Estás bien?

-Oye... ¿Conoces a Yoko? -(Gemidos de perro) ¡Guau!

Es nuestro amigo y además, es amigo de todos los animales.

(RÍE) ¡Je, je, je! Escucha, necesitamos tu ayuda.

(Ladridos) ¡Guau! ¡Guau!

(Esfuerzos)

(Ladridos) ¡Guau! ¡Guau!

¡Otra vez no!

¡No os asustéis! Nos quiere ayudar.

¡Os va a coger con la boca!

¿Con la boca?

(RÍEN)

Buen chico, ahora corre lo más rápido que puedas.

(ASUSTADO) ¡Uaá! ¡Ayy!.. ¡Uaaaá...ayyy!

No por favor. No me esperéis.

¡Tenéis que salvar a Yoko!

¡Ni hablar! Juntos somos mucho más fuertes, amigos.

¡Es verdad, Vik! Si no hubiésemos trabajado en equipo...

...nunca habríamos llegado hasta aquí.

¡De acuerdo! ¡Esta bien!

¡Adelante!

¡Uaaaáa!

(Frenazo)

(TODOS) ¡Gracias!

¡Ya ha llegado el camión!

Alguien tiene que ir a buscar a Yoko.

Voy yo, que soy la más rápida.

Creo que lo mejor es que empecemos por el armario.

¿Qué es eso?

¡Uy! Es uno de los juguetes viejos, se habrá caído de la caja.

¿Qué? ¿Empezamos cargando el armario?

¡Yoko! ¡Tienes que salir de la caja antes de que te lleve el camión!

¡Yoko!

¡Yokooo!

Ya sé que no quieres que te vea Marisol.

Pero si no lo haces, ¡Te van a llevar fuera del parque!

¿Yoko? ¡Yoko!

¿Umm? ¡Ja, ja, ja!

(RÍE) ¡Je, je!

Y, de paso, ¿nos podrías devolver nuestra forma normal, por favor?

(Palabras magicas)

¿Eh?

¡Ja!

Marisol. ¿Nos llevamos esta estatua también?

¡No, no, la necesitamos aquí!

-De acuerdo. -¡Ajá!

¿Eh?

¡Uf!

¡Hola Mai! Pensé que te habías olvidado de los juguetes.

¡Es muy chuli!

Espero que haya alguien que juegue con él en ese sitio nuevo al que va.

¡Claro que si!

Allí arreglan de todo y a los juguetes les dan una nueva vida.

¿No es así?

¡Así es, señora!

Esta rana es el juguete más valiente del mundo, Marisol.

Son unos juguetes muy especiales.

Sí que lo son.

Adiós, querido avioncito. Juntos hemos vivido toda una aventura.

¡Oh, qué bonito!

Eso es lo mejor que puede tener un niño.

Una gran imaginación.

¡Ya lo creo! La imaginación de estos niños es increíble.

Y la verdad es que gracias a ellos,

el parque está lleno de aventuras y de magia.

Gracias también a Yoko.

(RÍE) ¡Ja, ja, ja! ¡Ah, sí claro, a Yoko!

(RÍE) ¡Ja, ja, ja! Es esa estatua de ahí.

¿Pero?...

...Si antes estaba... y ahora esta en..

(RÍE) ¡Ja, ja, ja!

¿Umm?

(RÍE) ¡Je, je, je!

Muchas gracias y hasta mañana.

(Bocina)

(RÍE) ¡Ja, ja, ja!

¡Hola! ¿Qué? ¿Vas a hacer un rastrillo?

Oh no, solo estoy reciclando unas cuantas cosas.

Tenemos que agarrarnos de las manos.

¡Qué no!

¡Hay que agarrarse de los hombros!

(Jadeos)

¡Parad de una vez!

¿Qué pasa?

Quiero enseñarles cómo hacer el abrazo de los amigos para siempre,..

...y Oto no me deja.

¡Porque no lo haces bien!

Escuchad: Lo más importante no es cómo se hace, sino lo que se siente.

¿Eeh?

¿Queréis ser amigos para siempre?

(ASIENTEN) -¡Eeh! ¡Síííí! -¡Ajá!

Nosotros de pequeños lo hacíamos así:

...el más pequeño del grupo tiende la mano...Mai...

¡Já!

...luego, el segundo más grande pone la mano encima...

¡Je, je!

¡Eso es! ...y luego, el mayor.

¡Já!

Y, ahora, repetid conmigo: ¡Amigos para siempre!

(A LA VEZ) ¡Amigos para siempre!

(RÍEN)

¡Uuaau! ¡Amigos para siempre! ¡Qué bien!

¡Ji, ji, ji!

¡Eoh! ¡Markuuus!

¿Eehh?

¡Venga, tenemos que darnos prisa!

¡No te lo decía a tí! ¡Se lo decía a mi hija!

¡Pero ahora que lo pienso, tu también debes espabilar, si quieres cobrar!

¡Uff! Esa mujer necesita unas buenas vacaciones...

¡Ooh! Decidme ¿Os apetecería tomar un aperitivo?

¡Ooh! ¡Eeh!

Te lo agradezco de corazón, pero es que hemos tenido un día bastante duro...

¡Vale, entonces, otra vez será!

No quiero parecer desagradecida, pero hoy no es el día...

¡Tranquila! Lo entiendo. Venga, ¡Todos a casa!

¡Emmm! ¿Qué es un aperitivo?

Es una poción mágica para adultos.

(RÍEN)

¡Mmm...!

(RÍEN A CARCAJADAS)

(Murmullo de gente)

(Timbre de la escuela) ¡Riiinnng, Riiiinnng!

(Gritos)

¡Adiós!

-¡Aaahh! -¡Ooohh! ¡Mmmm!

¡Hoy también venís los dos! ¿Qué celebramos?

No es una celebración.

A papá le han ofrecido un puesto de trabajo nuevo y...

¿Y nos mudamos otra vez?

Sí, pero, bueno, ¿sabes una cosa?

Vamos a tener un jardín para nosotros solos.

Y, si quieres, podemos comprar un perro...

Siempre has querido tener un perro...

Habíamos pensado ir al parque como todos los días... ¿Vamos?

(TRISTE) ¡Sí, mmmm...!

Imagínate la cantidad de amigos que vas a tener...

...los que has hecho aquí más los nuevos.

¡Déjalo! Es normal que esté dolido.

¡Dale tiempo!

Sí... Solo quiero que entienda... que vamos a ir a un lugar mejor.

Lo que pasa, Abhay, es que ese lugar es mejor para ti, no para tu hijo.

¡Eeeh...!

¡Hola! ¿Dónde está Vik?

Ya ha entrado al parque. A ver si lo animas un poco.

¿Eeh?

No está muy contento que digamos.

Lo intentaré.

¿Qué te apetece tomar?

-¡Nada! -¡Emmm...!

¡Hola! ¿Han llegado ya Oto y Marcos?

Sí, han entrado al parque.

¿Y mi marido no se ha quedado a charlar con vosotros un rato?

¡Qué raro! Lo decía en broma, es muy tímido...

¡Oh! Perdonad.

Igual os estoy molestando. Si preferís, os dejo solos.

¡No! ¡Por favor! Quédate. ¡Faltaría más!

¡Mmmm!

Mi empresa ha sido absorbida por otra más grande,...

Me han ofrecido un ascenso pero tendremos que ir a vivir a otra ciudad.

Así que aquí estamos, un poco disgustados.

A esa explicación le falta algo.

Vik está enamorado del parque y de sus amigos...

Y, a decir verdad, yo también.

Pero, no tengo otra alternativa. Si no nos vamos, me quedo sin trabajo.

Y ¿en qué trabajas?

En el desarrollo de sistemas informáticos.

¡No! ¿De verdad? Espera un momento.

(Silbido)

¡Hola! ¡Hasta luego, mamá!

¡Adiós!

Sí, claro. Ya hemos mirado la cañería.

Ahora mismo salgo para allá.

¡Eyyy! ¡Je, je, je!

Hoy vais a poder comprobar que mi marido, en realidad, no es mudo.

¡Sabe hablar!

¡No sigas, Itziar! ¡Van a pensar que soy raro!

¡Eres raro, cariño! Vamos al grano.

Markus forma parte de la dirección de una empresa que fabrica coches eléctricos.

Markus, cariño, el padre de Vik trabaja en informática y...

...le acaban de ofrecer un trabajo horrible muy lejos de aquí, y claro...

Bueno...horrible no es. Me han ascendido.

Pero es horrible para Nadiya y para Vik.

¿Tú no estás siempre quejándote de lo difícil que es encontrar...

...buenos trabajadores?

¡Pues aquí tienes uno!

(SUSPIRA) ¡Ayyy!

(Risas) ¡Ja, ja,ja!

¡Ehh! ¿Quieres jugar con nosotros?

¿Eh?, gracias, es que estoy esperando a mis amigos.

Puedes jugar con nosotros hasta que lleguen.

Vale, creo que sí, gracias. Ah, me llamo Vik.

Soy Jon y ellos son Laura, Mikel y Ane.

¡Je, je, je, je!

Jugamos a la gallina ciega.

Es como el pilla-pilla pero con los ojos vendados.

y adivinar a quien has pillado.

-¿Te apetece jugar? (ASIENTE)-Mmm..

(Jadeos) ¡Jeeé!

¿Eehh? ¿Ese de ahí no es Vik?

¡Qué divertido! ¡Estaba empezando a aburrirme porque mis amigos..¡Aaahhh!

Perdona, te lo tenía que haber dicho. Te voy a dar vueltas.

(SORPRENDIDO) ¡Aahhh!

(Risas)

(ENFADADO)

Hola Oto, ¿has visto a Vik?

Olvídate de Vik, ahora tiene nuevos amigos.

¿Eeh? ¿Cómo que nuevos amigos?

Le oí decir que se aburría con nosotros y ahora está jugando con ellos.

¿Ha dicho eso?

Bueno, sí. Algo así.

No me lo puedo creer. Nos hemos quedado tú y yo solos.

¡Yoko!

Mmmm, bueno, Tú, yo y Yoko.

¿Yoko, yoko?

Vik ya no quiere jugar con nosotros.

Les ha dicho a sus nuevos amigos que se aburría con nosotros.

¡Uaaahhh, Ooohhh!

Lo ha oído Oto.

(Risas)

¡Aaaannnne, no! ¡Jon!

¡Sííí!

Tenías razón, Jon. Es el mejor juego del mundo.

Está bien probar algo diferente.

¡Yoko!

Venga, vamos.

Me gustaría enseñarles a Mai y a Oto a jugar a esto,

¿Dónde se habrán metido?

(Risas)

Yoko, yoko.

¿Ves? Tú mismo lo has oído.

Si. Se lo está pasando mucho mejor con ellos que con nosotros.

¡Yoko, yoko!

Pues, podríamos intentar ser más divertidos.

No, ya lo escuchaste. Él solo quiere algo diferente.

Bueno, nosotros también podríamos ser diferentes.

-¡Jem! -¿Eeh?

¡Yokooo!

Mmmm, ¿por ejemplo, jugar a ser superhéroes?

No. A ser otros niños.

Si Vik no nos reconoce y le enseñamos lo divertidos que somos,...

quizás se dé cuenta de que realmente lo somos.

Mmmm, ¡Sí, me gusta! ¿Quiénes seremos?

Yo seré Lily, ¡la chica más guay del parque!

Vale, y yo seré Moto, ¡un niño lleno de energía!

¿Eso no se parece bastante a lo que ya eres ahora?

¡Je, je! ¡Qué va!

Moto tiene mucha energía y yo soy más tranquilo.

Mmmm, vale, Moto, tengo justo lo que necesitas tú.

-¡Ji, ji! -¡Ooh, je, je!

¿Qué opinas de tus nuevos amigos?

Mmmm ...

(Palabras Mágicas) ¡Yoko, yoko!

(A LA VEZ) ¡Aaaahh!

Hola, Moto. Soy Lily, ¿jugamos al un, dos, tres, carabin bon ban?

Hola Lily. ¿Y qué es eso?

Es un juego súper divertido que aprendí con mis primos.

¿Y, cómo se juega?

Al que le toca se da la vuelta y dice:

¡Un, dos, tres, carabin bon ban!

Mientras, los demás, van hacia él sin ser vistos.

Si los pilla moviéndose, dice: ¡Te pillé!

¡Yoko!

Y se gira y los demás tienen que quedarse parados.

Y si le pilla a alguien, los manda al principio.

¡Carabin bon ban!

-¡Uggghhh! -¡Te pillé!

¡Je, je, je, je!

¡Uauuuuu!

(Risas y Jadeos)

¡Eeehhh! Hola Marisol.

¿Has visto a Mai y a Oto?

¿Por qué? ¿No lo estás pasando bien con tus nuevos amigos?

Sí, pero había quedado con Oto y Mai.

Y, ¿por qué no vas a buscarles?

Porque quedamos aquí.

Bueno, si les veo, les diré que estás aquí, ¡hasta luego!

-Ooohhh -Aaahhh, ¿Vik?

¡Toma! ¡Sí, es Vik!

¡Je, je, je!, me has pillado Laura.

-¡Jo, jo, jo. Yooo-kooo! -¡Je, je, je, ji, ji, ji!

-¡Yoko ! -¡Aaahh!

Yoooookoooooo... ¡Yoko!

-¡Aaahhh! -¡Uaaaa, ay!

¡Ah, Ja, Ja! ¡Yoko!

¡No me he movido!

Mai, ¿a que no me he movido? Quiero decir, Lily.

-Un poco sí. -¡Qué va!

¡Yoo-kooo! ¡Uauuuuu!

Yo no he hecho,....esto.

¡Uau, uau, uau!

-¡Oohh, Ay! -¡Je, je, je, je!

(Risas y Jadeos)

¿Eeeehhh?

(Risas) ¡Ja, ja, ja!

¡Adiós, niños, adiós Vik!

¡Adiós, Marisol!

-¡Adiós! -¡Adiós!

¡Já, ja!

¡Yoko!

¡Ooh!

No sé por qué hoy el parque parece diferente.

Qué raro que no hayan venido ni Oto ni Mai.

¡Iahh! ¡Uff!

¡Sigamos con nuestro súper juego!

¡Yoko, Yokooo!

¿Hay alguien allí? ¿Es Vik? ¡Oh! No, no es Vik.

¿A qué estáis jugando?

A Un, dos, tres, carabin bon ban.

Sólo que con Yoko, todos los juegos son especiales.

¡Yoko, Yoko! ¡Yokooo!

Creía que Yoko era una estatua. Da igual. ¡Hola, Yoko!

¡Yokooo!

Yoko solo aparece ante niños que les encanta jugar.

Siiii, vamos a jugar. Se la queda Yoko.

(RÍE) ¡Uau! ¡Je, je, je!

(RÍEN)

(Sonido videojuego)

(RÍEN)

¡Oooooyyy!

¡Ajajá!

(RÍEN)

¡Ha sido alucinante, Yoko!

¡Esto es increíble!

(Risas) ¡Ja, ja, ja!

(A LA VEZ) ¿Eeh?

Vik no viene. ¿Ooohh? ¡Ayyy!

¡Aayyyy! Je, je,je,je. ¡Qué guay!

¡Este juego sí que mola!

¡Aahh!

¿Puedo jugar?

-¡Je, je..¡Claro! -¡Aah!

¿Dónde están los demás?

En el campo de al lado. Parece que allí se lo están pasando muy bien.

(Risas y Jadeos)

¡Estoy aquííí!

(Sonido videojuegos)

¡Ooohh, ooh, Aahh!

¡Ajajá!

¡Aahh, Iuuuú, Ja, ja!

¡Ha sido alucinante!

Parece muy divertido. ¿Puedo jugar con vosotros?

Claro que sí, ¡todos pueden jugar con Yoko!

Vienen todos menos Vik.

Jugar a la gallinita ciega entre dos no es muy divertido, ¿no?

¿Nos vamos con los demás?

Vete tú, si quieres, Jon. Yo me quedo aquí a esperar a mis amigos.

Pero, ¿no te aburrirás aquí solo?

No te preocupes, no tardarán en llegar. Eso espero.

Vale. Me lo he pasado muy bien. Otro día, repetimos.

Sí, gracias.

(Sonido videojuego)

¡Ooohh, Ayyy!

¡Ajajá!

¡Ooohhh, Aaahhh, Uaaauuuuu!

¿Puedo jugar?

-¡Claro! -¡Aaahhh!

¡Todos! ¡Todos, menos él!

¡Ay, ay, ay!

(Risas) ¡Ja, ja, ja! ¡Aah!

¿Mmm?, ¡Oohhh! ¡Ayyy!

(RÍE) ¡Yoookooooo!

(TODOS) ¡Otra vez! ¡Otra vez! ¡Otra vez!

¿Qué le pasa a Vik? ¡Sus amigos nuevos han venido y él no!

¿Somos tan aburridos, Oto?

No sé, ¡pero no lo aguanto más!

Vamos a preguntarle qué pasa. ¡Cara a cara!

¡Eh! ¿Vosotros no jugáis?

Tenemos que hacer una cosa, ya jugaremos en la siguiente tanda.

(RÍEN)

Mmmm, ¿Eeh?

¿Asi que ya no juegas con nosotros?

¿Cómo? Estoy esperando a unos amigos.

¿Y nosotros qué?

¿Quiénes sois?

Oto, no nos ha reconocido.

¿Oto? ¿Y tú eres Mai?

¡Llevo toda la tarde esperándoos aquí!

¿Nos estabas esperando?

¡Sí! ¿Es que no os acordáis que habíamos quedado aquí?

¡Pero les dijiste que estabas aburrido!

¡Sí, aburrido de esperaros!

¡Oh! Eeh... ¿Eso es lo que querías decir?

¡Claro!, ¿Qué iba a querer decir si no?

Yo pensaba...que...que..quee estabas aburrido de nosotros.

¿Aburrido?¿De vosotros? ¡Pero si soís mis mejores amigos!

-Oohhhh... -Ayyyyy...

¡Vale! ¡Vale!

¿Y qué hacemos ahora?

¡Ya lo sé! ¿Por qué no vamos a jugar con nuestros nuevos amigos?

¿Oohh, Aahh, Uuhh? ¡Aaay!

¡Eeh! ¡Al final has venido!

¡Sí, por fin he encontrado a mis amigos!

Viejos amigos y nuevos amigos, ¡ahora somos todos amigos!

¡Je, je, je!

(Sonido videojuegos)

(Risas y Jadeos)

¡Oohh! ¡Ayyy!

(RÍE)

¡Ajajá!

(Explosión) ¡Boom! (RÍEN)

(Bocina) ¡Piiii! ¡Piiii!

En principio, haríamos una prueba de un mes.

Luego, el equipo directivo decidiría si continúas o no en el puesto.

¡Eso sería fantástico! ¡Maravilloso!

¿Qué dices tú, Abhay?

No sé... Os lo agradezco mucho, en serio...

¿No me puedo negar, verdad?

No, no puedes. Es más...¡Eeh!

Esta noche nos vamos todos juntos a cenar, y además, invitamos nosotros.

¡Estupendo!

¡Vienen los niños!

-¡Adiós, Marisol! -¡Adiós, Marisol!

¡Adiós! ¡Ja, já! ¡Hasta mañana!

¡Je, je, je, je!

¿Y mi mamá?

Seguro que anda por aquí. ¡No sé!

¡Ajá!

¡Venga, vamos! ¡Alegra esa cara, hijo!

Al final, nos quedaremos aquí.

(SORPRENDIDO) ¡Aaahh!

...por lo menos, otros dos meses más.

¿En serio?

Sí, no vas a perder a tus amigos. ¡Ni tampoco a ese tal Yoko!

¡Yujuuuu!

(RÍEN)

¡Yoko!

¡No nos vamos!

Esto tenemos que celebrarlo todos juntos.

(A LA VEZ) ¡Síííííí!

-Creo que nosotras nos vamos a casa.

-Diles que vengan pronto...

¡Hola!...

¡Ooh!

...llegar allí a las nueve.

Sí con los dos camiones. ¿Me has entendido?

...que todo el mundo esté preparado allí para tenerlo todo listo.

¿Conforme?

(Palabras mágicas)

¡Hola! ¡Hola! ¿Me oyes? ¡Ooh! Pero...

¡Cristina! ¡Vamos a cenar todos juntos!

Mai y tú os venís también. ¡Lo hemos decidido por mayoría!

(CONTRARIADA) ¡Emmm! ¡Je, jé!

¿Podemos ir, mamá?

¡Oohh! ¡Pues claro que sí!

¿Para qué trabajar tanto

si no podemos disfrutar de vez en cuando, verdad?

(A LA VEZ) ¡Yupiiii! ¡Todos juntos!

¡Vamooosss! ¡Al ataque!

(CORREN Y RÍEN)

(SUSPIRA) ¡Yokoooo!

(Música de créditos)

Somos Cine - Yoko y sus amigos - Ver ahora

Un clásico renovado: Meñique

Meñique es una nueva versión del cuento de Pulgarcito: Meñique con sus hermanos, Pedro y Pablo, deberán encontrar a la Princesa Rocío. La bruja Maruxa, el malvado Froilán y el gigante Antón no pararán de intentar boicotear sus planes. Esta producción gallego-cubana nos da otra visión del clásico, pero en ella se mantiene el mensaje más importante: la inteligencia vale más que la fuerza.

Para todos los públicos Somos Cine - Meñique - Ver ahora
Transcripción completa

(Campana)

(Campana)

(Campana)

(Cañonazo)

(Gallo)

(GRITA)

¡La ladrona! ¡A ella!

¡A ella imbéciles!

¡Disparen!

¿Eh? ¿Qué es esto?

(Explosión)

¿Y usted cree que esto es vida?

Por su culpa estamos en la miseria total.

Si hubiera vendido estas tierras como le aconsejamos

sus hijos mayores...

¡Pero no!

Nosotros éramos los holgazanes y tenía usted que hacerle caso

a su querido hijito Meñique.

"Al laborioso Meñique".

"Al buenito Meñique".

Y ahora nadie nos quiere dar ni un céntimo por la finca.

Pero sepa usted que hizo, padre, que mi hermano Pedro fue a la ciudad

para vender la única madera que nos queda.

Y con ese dinero nos iremos a buscar fortuna bien lejos de aquí.

¿Cómo?

No, no, no.

Meñique no sabe nada.

¿No lo escucha usted cantar?

Acérquese para que vea el tonto de capirote.

Él piensa que le puede sacar algo a esta maldita tierra.

Mire, no se lo pierda.

(CANTA) "Dice mi hermano el sinsonte

que el campo es su tesitura.

Yo soy amigo del monte y todas sus criaturas,

y todas sus criaturas, ¿cómo no?

Con mi trabajo quisiera

ser de mi suerte monarca

y que este don se esparciera sobre mi pobre comarca,

sobre mi pobre comarca, ¿cómo no?

Que hombre y naturaleza rezuman belleza

y pongan certeza a mi son, ¿cómo no?

¿Cómo no? ¿Cómo no?

¿Cómo no?"

¡Pablo!

¡Hermano!

Ya ha llegado Pedro.

Oye, gordinflón, despierta.

Dime, ¿lograste vender la madera?

Ahora mismo os daré el dinero.

Es poquito, pero...

Aunque sea poco sirve para comprar semillas.

¿Qué le pasa al gordo mequetrefe?

¿Dónde está el maldito dinero?

¡La ladrona!

¡Ella me robó el dinero!

¿Qué?

¡Gordo estúpido y malandrín!

¡Seguro que te quedaste dormido y te robaron la maldita madera!

¡Esta familia es un atajo de inútiles!

(CANTA) ―"¡Cálmate, hermanito!

¡Cálmate, mi amor!

¡Y si no te calmas...!"

A ver, a ver.

¿Cómo fue que te robaron, hermano querido?

Es como si nos hubieran echado una terrible maldición.

No importa, ¡vamos, chicos, cambiad esas caras!

Mirad, he sembrado este campo con las últimas semillas

y con un abono especial.

Muy pronto el maíz crecerá y crecerá como nunca nadie ha visto

en este reino de Guanacabo.

¡Chicos, se acabó la miseria!

(ERUCTA)

(TARAREA)

(CANTA) ―"Si como buen monarca eres inteligente,

se llenarán tus zarpas

a costa de la gente".

¡Qué buena idea!

Señor de Cannes y sobrino mío,

eso de cobrarle impuesto al agua está genial.

¡Genial!

Majestad, yo lo veo a usted muy confiado

con esa caja fuerte.

Recuerde que aún no hemos atrapado a esa ladrona.

¡Desgraciada ella!

¡Ni me la menciones!

Ahora mismo tengo al capitán de la guardia patrullando

la ciudad día y noche.

Tienen la orden de...

En cuanto la atrapen.

(Campana)

¡He dicho miles de veces que no me interrumpan el baño!

(AMBOS) Vuestra ilustrísima hija, la princesa Denis de Orleon

pide ser recibida por su soberana majestad.

Que pase.

Padre y rey mío.

¿Podría darme dinero?

Pronto habrá un baile y quiero comprarme

unos vestidos a la moda.

No es mucho.

¿Otra vez, hija mía?

Primero un sombrero a la moda,

luego ropa interior a la moda,

¡hasta un carruaje a la moda!

¿Acaso no sabes que las arcas del reino

están casi vacías?

Y encima esa maldita ladrona que sigue robando aquí,

¡en mi propio palacio!

Tu padre está haciendo todo lo posible por el pueblo.

Ya sé, padre.

Perdone a esta hijita suya por importunar.

Le pido disculpas.

Y le ruego su bendición.

¡Ay, mi niña!

Y para que veas que tu padre, el rey,

disfruta complaciendo a su hija

estoy pensando...

A lo mejor dejo que escojas a tu futuro esposo.

Ay, padre, qué felicidad.

Así podré usar el espejo de la media naranja.

El que me regaló mi madre antes de morir.

Ya sabes lo que pienso de ese supuesto espejo mágico.

Nadie ha podido hacerlo funcionar.

Su palabra es ley.

Señor rey.

¿Qué espejo mágico ni espejo mágico?

¡Aquí el que decido con quién se casará soy yo!

(CANTA) "El día llegará,

mi otra mitad al borde de los sueños.

Y me acompañará

a remontar las cumbres del amor.

El día más común de pronto la veré,

pero no sé si aún la reconoceré.

¿Quién es? ¿Cómo será?

El ser del que seré la otra mitad.

Su hermoso corazón será

quien me revele su expresión".

¡Ay, madre querida!

He perdido tu espejo de la media naranja.

¿Pero dónde? ¿Dónde se me habrá caído?

Sí.

Ya sé que soy la mala suerte en persona.

Me doy por vencido, acepto que soy un verdadero desastre

con este tamaño que tengo.

(Ruido)

(HABLA FRANCÉS)

Bienvenidos al espejo mágico más espectacular del universo

y sus confines.

En breves segundos le buscamos a su pareja perfecta.

La ilusión esperada,

el amor de su vida...

(HABLA FRANCÉS)

Esta búsqueda en internalia es única en el mundo.

Díganos ya.

(HABLA FRANCÉS)

¿Desea que le busquemos a su media naranja?

Hemos encontrado a su media naranja.

¿Pero quién es? ¿Cómo se llama? ¿Dónde la encuentro?

No, por favor, no me dejes así.

Sí, sí, dime algo.

Solo te digo que no dejes de ir a la ciudad.

Que no dejes de ir a la ciudad.

¡Que no dejes de ir a la ciudad!

¿Y bien capitán?

Principalísima princesa,

no hemos encontrado su polvera con forma de naranja

y yo estaba pensando...

¿Cómo pudo perdérsele aquí en...?

Ocúpese de buscar y no de pensar,

capitán.

(GRITA)

¿Es así como cumples nuestra venganza, hijo mío?

(GRITA)

¡Madre, no!

¡No puede ser, ella está muerta!

No.

No he muerto, queridito.

He vuelto del mundo de las tinieblas.

Donde yo, Barusa de las Mercedes, amor,

me gradué en ciencias de la hechicería.

¡Bruja!

Ay, madre, yo solo la veo a usted como una sombra.

¡Milagro!

Pues bienvenida al mundo real.

¡Déjate de tonterías!

Me prometiste matar al rey y a su hija.

¿Y qué has hecho? Yo...

Estaba tratando más o menos de...

Te has convertido en el lacayo del rey

y te has enamorado como un papanatas de la princesa.

¡Mentira!

¡Chismes de palacio!

Me gané la confianza del rey para robarle.

¡Y no estoy nada enamorado!

Espera.

No es mala idea robarle al rey

y casarte con la princesa.

Eso para ellos será peor que la propia muerte.

¡Uy, madre!

Este rey de pacotilla se lamentará

de no haberme escogido como esposa.

¡Yo y solo yo hubiera sido la reina

y no mi estúpida hermana!

¡Pero claro!

Ella, la guapita,

la buenita, la mosquita muerta.

¡Los odio!

Observa bien, queridito,

el nuevo poder de tu madre.

¿Ves ese árbol?

¿Y qué pasa con él?

Con él y con esta varita mágica

de última generación

se inicia la venganza total.

(GRITA)

¡Capitán! ¡Capitán!

Movilice las tropas.

Traiga leñadores del campo.

Daré tres,

digo, dos monedas de oro

a quien derribe este maldito árbol del demonio.

Solo existen tres objetos mágicos

capaces de cortar este árbol

y darle de nuevo agua al palacio.

Y te los daré a ti.

Con ellos también llegaremos al oro del rey.

¡Qué mala eres!

Sigo sin entender, ¿y mi boda con la princesa?

Ahora te toca a ti pasar

a la segunda fase de mi plan.

¡Yuju!

Le he traído su desayuno, excelencia.

¿De qué rayos estás hablando, imbécil?

¿Cómo voy a desayunar en mitad de la noche?

Perdone su majestad,

pero ya salió el sol.

Quiero decir ahí fuera, no sé si me entiende.

¡Malditos leñadores de pacotilla!

¡Y eso que ofrecí dos monedas de oro!

¡Pero...!

¿Se puede saber qué es esto?

Es cerveza.

Recuerde que el pozo se ha quedado reseco

y toda la corte está usando cerveza y vino para asearse,

quiero decir, para lavarse las cuestiones.

¡Ya basta!

¡Esto me está costando una fortuna!

¡Sí, soberano tío, qué triste!

Si hubiera alguna forma de estimular material y espiritualmente

a quien resuelva este embrollo eso ayudaría mucho, mucho.

Y hablando de todo un poco,

¿no está ya su hija en edad de casarse?

¡Para casamiento estoy yo ahora, idiota!

¿Qué tiene que ver el árbol con la princesa?

¡Espera, espera!

(CANTA) ―"Si como buen monarca eres inteligente..."

Ya sé cómo matar

dos pájaros de un tiro.

Eres un genio, gordinflón.

La historia esa de la ladrona te quedó genial.

Ya me imagino comiendo chuletas de cerdo

y tomando cerveza.

Arroz, chicarrones, cordero, ron y café.

Y luego cuando tengamos nuestra fortuna

y para que no nos remuerda la conciencia

le enviamos un dinerito a nuestro querido hermanito

Meñique.

(BOSTEZA)

Buenos días.

Hermanitos.

¿Se puede saber qué os ha causado tanta risa?

¿Pero qué rayos haces aquí, desgraciado?

(Trompetas)

Atención, atención.

Una cobarde brujería ha hecho que un roble encantado

haya tapado el castillo real

y haya roto el pozo imperial.

Por lo tanto, quien derribe el roble

y abra un nuevo pozo

recibirá el título de marqués

y a la bella princesa Denis

como esposa.

(Trompetas)

No me lo puedo creer.

¿Te has vuelto loco?

¿Mi media naranja la hija del rey?

Mira esto, Pedro.

Yo no creo que este renacuajo esté soñando

con casarse con la princesa.

¡Yuju!

Bueno, tal vez lo contraten

como bufón de la corte.

(HABLA ITALIANO)

Su padre...

¡Se ha escondido para no escucharme!

¡El muy traidor, pero...!

¿Pero cómo ha podido ofrecerme como premio de una competición?

¡Yo escogeré a mi futuro esposo, soberano machista!

¡Lo odio, lo odio!

Queridísima prima,

no se preocupe por la competición

yo le aseguro que tendrá un esposo fiel,

inteligente, amoroso y sexy.

¡Y yo le aseguro que en el país de los botarates

usted es el rey!

Calma, calma.

Ahora mismo salgo en busca

de los objetos mágicos.

Me gustaría saber de dónde viene esa rara melodía.

¡Cómo si nunca hubieras oído silbar al viento

en la copa de los árboles!

Tú lo has dicho, el viento silba, no canta.

Me gustaría ir a ver lo que sucede allá arriba.

Dicen los que viven por aquí

que esos sonidos vienen de un bosque encantado.

Esos son cuentos de camino.

Pero si nuestro hermanito tiene tanta curiosidad por ahí

hay un atajo hasta la próxima aldea.

¿No es verdad, Pablo?

Así es.

Y allá nos podemos encontrar.

¿Seguro que no me perderé?

Claro que no.

Desde la cima del monte se ve la aldea.

Está bien, hermanos, gracias.

¡Se lo ha tragado!

Yo corto de lado, de frente y de prisa,

el bosque encantado así me autoriza.

Chiqui, chiqui.

¿Qué pasa, tronco?

Yo corto arbolazos y corto arbolitos,

yo corto a montones y duermo un ratito.

¿Qué pasa, tronco?

Chiqui, chiqui.

Oye, oye, ¿y tú quién eres?

¿Y qué haces en mi bosque, tronco? Yo...

Pues... Chiqui, chiqui.

Respuesta incorrecta, pues en guardia, tronco.

¿Te rindes?

Ahora verás, pequeño tramposo. ¡Deja que te agarre!

Cuchi, cuchi, cuchi.

Cuchi, cuchi, cuchi.

Me rindo, me rindo.

¿Qué has dicho? No te he oído bien.

Que me rindo, tronco, que me rindo.

Chiqui, chiqui.

Eres valiente y listo.

Te voy a dar una segunda oportunidad, oye.

¿Quién eres tú y qué haces en mi bosque, tronco?

Ah, pues soy un...

Buscador de talentos.

Eso, me llamo Meñique y soy un buscador de supertalentos.

Pero para dos misiones muy difíciles.

Casi imposibles.

Y estoy buscando buenos leñadores.

¿Con quién tengo el gusto de hablar? Me llamo Hachibaldo, con h.

¿Y cuáles son esas dos misiones casi imposibles?

Una misión es abrir un pozo y la otra cortar un árbol.

Pero no creo que usted pueda cortar un roble de ese tipo.

Habría que darles cortes dificilísimos

en diagonal, estilo europeo.

Con golpes perpendiculares de 45 grados y...

¿Qué tipo de árbol es ese, tronco?

Es un roble gigantesco, encantado, mágico.

Habría que derribarlo a una velocidad tan grande,

pero no, no, no creo que exista nadie que pueda.

Señor buscador de talentos, mire esto.

¿No se da cuenta de que yo soy el único que podría cortar

un árbol encantado?

Entonces, ¿acepta el trabajo, señor Hachibaldo?

Primero dime,

¿por qué necesitas cortar ese roble gigante, tronco?

¿Por amor?

Por amor, ah, pues entonces no tienes que contratarme,

lo único que te pido es que seas mi amigo

y que no me dejes solo.

Sobre todo por las noches porque, oye, que le tengo miedo

a la oscuridad.

Ya soy su amigo y le prometo que jamás lo dejaré solo.

Entonces, tronco, te voy a llevar a conocer

unos objetos mágicos, si te los ganas,

ellos pueden ayudarte en tu otra misión.

Sujeta mi empuñadura y seré tuyo.

¡Aúpa!

(Gritos)

(Trompetas)

¡Cómprala ahora, compra el hacha oficial

de la competición!

¡Mira qué rebajas, los precios te cerrarán el pico!

¡Manuales, tutoriales, los libros del éxito!

¡Viva!

¡Hurra!

(GRITA)

Sí, señor.

Ya hemos llegado al túnel de los vientos.

Por favor, déjame dormir un poquito, tronco.

¿El túnel?

Oye, Hachibaldo.

Yo no veo ningún túnel.

Es increíble.

Es usted un artista, señor pico.

Seguro que usted conoce a mi amigo Hachibaldo.

Él le podrá explicar.

¿Pero, Picoleto, será posible que tú no me reconozcas?

Este es el amigo del que te hablé.

Picoleto y yo nos conocimos hace un año en un trabajo voluntario

que hicimos para los hobbits de la comarca.

Él es sordomudo.

Pero sabe leer los labios.

Sí, este joven es mi buen amigo Meñique.

Le ayudaré a derribar un roble encantado.

Y mira, también mi amigo necesita abrir un pozo.

¿No te gustaría unirte a la aventura, Picoleto?

Dice que él no es un abre pozos, tronco,

que él es un escultor.

Ah, pero no se trata de un pozo sencillo, señor Picoleto.

En realidad, la verdadera misión es esculpir una maravillosa fuente.

Por eso, cuando lo vi trabajar me dije:

"¡Este es el artista que yo necesito!"

¿Y ahora qué me quiere decir?

Te está diciendo: "Sujeta mi empuñadura y seré tuyo".

Vivo en lo más profundo

del bosque umbrío

donde voy consagrada a mi destino.

Hacer cascadas, arroyos, ríos

que broten, fluyan, corran

y hagan bien.

Que broten, fluyan, corran

que hagan bien.

Mucho gusto conocerla, señora arroyo.

Aquí, mis amigos, me han dicho que usted, a lo mejor,

podría ayudarnos a...

Besa mi mano y seré tuya.

¡No!

¿Dónde están mis objetos mágicos?

(GRITA)

Qué raro, ¿eh?

No estamos en temporada ciclónica.

Hermano, ¿no te parece extraño que no haya nadie recogiendo

esas patatas?

Y aquellos bueyes parecen estar...

¿Quieres hacerme el dichoso favor de bajarte y empujar la carreta

o prefieres ir corriendo hasta la ciudad?

(CANTA) ―"Nadie me quiere, nadie me ama."

¡Arre, arre!

¡Arre!

(CANTA) ―"Nadie me quiere, nadie me ama".

(CANTA) ―"Se llenarán tus arcas

a costa de la gente".

(CANTA)

¡Esto es lo que le haré al granuja que robó mis objetos mágicos!

¡Sí, hijo!

¡Todos mis planes se han ido al...!

¿Qué es esa cosa?

¿No sabes quién es?

¡Habla, imbécil!

(CROA) ¡Demonios!

¿Qué es esa cosa? La ladrona.

¡Guardias, a mí!

¡Cállate, idiota!

Mi instinto malvado me dice

que debo seguir a esa mujercita.

Te digo y te repito, tú por un lado y yo por el otro

y ese arbolazo es pan comido.

Hablando de pan.

¿Dónde habéis conseguido dinero para un cuarto y comida?

Qué alegría verte, pequeñín.

Estábamos tan preocupados por ti.

Eh, chicos, nunca encontré la aldea esa.

¿Ah, no?

¿Y tampoco el bosque encantado?

Sí, había unos árboles encantados

y me dijeron que yo podría ganar la competición

y casarme con la princesa.

Eh, espera, espera.

¿Nos estás diciendo que tú puedes cortar el arbolazo

y abrir el pozo?

Sí.

(Ronquidos)

(Pedos)

¡Eh!

¡La ladrona!

¡Demonios!

¡No, no!

¡No!

Vamos, chiquitín, sube.

¿Qué haces?

¡Suéltame, estúpido!

Si te acabo de salvar la vida.

¿Pero serás tan cínica que todavía preguntas?

Espera, espera, por favor, te lo suplico.

No lo hagas sin antes escucharme.

Fíjate bien, no me vas a dar lástima

porque tú no la tuviste cuando nos robaste.

¿Pero de qué robo me estás hablando?

Yo entré en el cuarto a recuperar mi polvera con forma de naranja.

Se me cayó en la carreta del gordo ese que estaba contigo

en la habitación. Eh, eh, eh, un momento.

El gordo ese es mi hermano Pedro y él dice que tú le robaste

el dinero y no sé nada de una polvera.

(HABLA FRANCÉS)

No me lo puedo creer.

Madre mía, ¿cómo lograste que funcionara mi espejo?

Así que eres una especie de Robin Hood

que roba para los pobres.

No te burles y cuéntame más de mi espejo.

¿Te dijo quién era tu media naranja? Bueno, si no se trata de un secreto.

Ah, no me lo vas a creer. ¿Por qué?

Imagínate, mi media naranja es nada más y nada menos

que la princesa. ¿Quién?

No me digas que no la conoces.

Ay, disculpa.

No me burlo de ti, ¿eh?, sino de ella.

Dicen que es una mujer vanidosa y egoísta.

Sí, de tal palo tal astilla.

Pero no sé, el espejo me mostró sus ojos

y son...

Como los tuyos, inteligentes y llenos de bondad.

Dime, Meñique, ¿quién es esa bruja?

¿Qué había en la bolsita? ¿Eh?

Dime. No tengo ni idea.

Pero sé que la bruja quiere impedir que yo participe en esa competición.

¿Tú en la competición?

Ni los leñadores más fuertes han podido con ese árbol.

Pero suponiendo que lo logres,

te casarás con una mujer que no te ama.

¿Por qué estás tan segura de que no me amará?

Tal vez pueda cambiar sus sentimientos.

E incluso lograr que saque a su pueblo de la miseria.

¿Qué? ¿Qué he dicho?

No, nada.

Estaba pensando.

No te ofendas,

pero supongo que ella se querrá casar

con un príncipe o algo así.

Mira, es que ni te imagino tratando de besarla.

Te explicaré.

Cierra los ojos.

Hazte a la idea de que yo soy la princesa

y estamos aquí celebrando nuestra boda.

A ver, ¿ya te has imaginado la escena?

Ahora el cura dice:

"Los declaro marido y mujer".

Y la gente empieza: "¡El beso, el beso!"

¿Qué hago?

¿Me agacho para besarte o te cojo en brazos y te beso?

Oye, te juro que no te iba a besar, era una broma.

(Campana)

¿Cuándo damos otro paseo en la escoba de la bruja?

(Campana)

(Trompetas)

Adelante, gordo torpón,

de los cobardes no se ha escrito nada.

(CANTA) ―"El señorito palo entrando en el baile, que lo baile,

que la baile".

No, no, no.

Antes dos meses en el cepo.

¡A pan y agua!

Y luego...

Las orejas.

Y le dan 100 latigazos en los...

Pero, padre, ellos no tienen la culpa de lo que...

¡Basta ya!

No puedo más, ¡no puedo más!

¿No existe un solo leñador, noble,

peón, soldado, cura, brujo o lo que sea que me quite

este maldito vegetal de encima del palacio?

¡Su majestad, yo soy el hombre que usted busca!

Me llamo Meñique y estoy a su servicio.

Caballeros, miren eso.

¡Qué cómico!

Quiten a ese muñequito de ahí que no estoy para chistes.

Señor rey, su palabra es sagrada,

la palabra de un hombre es ley, ¡señor rey!

Excelencia, si es un enanito.

Padre, por favor, no permita que ese chiquitín suba.

¡Alto ahí, soldados!

Ya que mi querido pueblo así lo quiere,

le daré una oportunidad a este pitiminí.

Hachibaldo despierta.

Hachibaldo, ¡Hachibaldo!

Capitán.

(Abucheos)

Tranquilo, jefe.

Dame una buena posada Scolari.

Una vuelta por aquí, un tajazo por allá...

Oye, vamos allá, tronco.

Chiqui, chiqui.

La técnica es la técnica y sin técnica no hay técnica, tronco.

(Aplausos)

Ay...

Dígame, su majestad,

¿dónde quiere que le abra el pozo?

(Aplausos)

(Trompetas)

(Tambores)

(GRITA)

¡Bravo!

¡Bravo!

Diminuto.

Desde ahora eres el marqués Meñique.

La boda, dentro de una semana.

Ay, madre, tenías razón.

Aquí te presento a los hermanos del Meñique ese.

Por dinero son capaces de enterrarlo vivo.

¡Atendedme bien, campesinos!

Dentro de esta bolsa

hay una copia falsa de los objetos mágicos.

Ya sabéis lo que tenéis que hacer.

¡Cuidado, paletitos!

No puedo pisar otra sombra,

me iría al país de las tinieblas.

¿Está claro?

Mirad esto.

Abriremos un túnel desde aquí

y pasaremos por debajo de la plaza

hasta la caja fuerte del rey.

Pero nos falta una idea para impedir la boda.

Hay que pensar en algo muy tenebroso.

El gigante...

No le hagas perder el tiempo a su señoría.

¡Un gigante! No es mala idea.

¿Y dónde está ese monstruo?

Cerca, a unas leguas de la ciudad.

¿Y cómo enfrentará el rey al enano con el gigante?

Porque será un caprichito de su hijita.

(Gallo)

Ay, hermanito.

Perdónanos.

Te juramos que no lo haremos más.

Estamos tan orgullosos de ti

y tan arrepentidos de todo.

Solo hemos venido a pedirte perdón

y a traerte un mensaje de la princesa.

Discúlpanos.

Ah, sí, ella quiere verte ahora mismito en el salón

de los retratos.

Adiós, hermanito.

Ojalá algún día nos perdones.

Su fiel servidor la saluda.

Marqués Meñique,

he quedado muy conmovida por sus méritos, inteligencia

y valentía.

Pero un hombre de su honradez no puede casarse

con una princesa tan rica

sin darle antes una prueba de su amor,

una prueba que quede en secreto

entre tú y yo.

¿Y qué debo hacer, princesa mía?

En un bosque cercano hay un gigante

que mide más de 20 pies de alto.

Lo quiero de mayordomo.

¿Un gigante de criado?

Mi chiquitín.

Tu amor por mí no es tan grande

como dices.

Al contrario, el amor hace crecer mi valentía.

Le traeré a ese gigante como regalo de bodas.

(RÍE)

Querida Denis, no sabes cómo he esperado

este momento.

Mi corazón no va a resistir tanta felicidad.

(CANTA) "Bésame,

bésame mucho..."

Es cierto, Meñique nos traicionó

y ahora estamos bajo el hechizo del abandono.

¡Dejad el tiqui, tiqui, tiqui que no tenemos

todo el puñetero día!

Un gigante de criado...

Lo que me da ganas es hacer zumo con mi media naranja.

¿Pero qué diablos hago yo aquí?

¿Cómo no me había dado cuenta antes de quién estoy enamorado?

¡Es de ella!

¿Quién anda ahí?

¿Quién se atreve a entrar en mi bosque?

¿Quién es el atrevido?

Buenos días, amigo gigante.

¿Quién eres tú, grandísimo pícaro? ¿Yo?

Meñique, el gran leñador, para servirle.

¿Tú? ¿Gran leñador?

Con la punta del pie te voy a aplastar

si me dices una sola mentirita.

¿Me has oído, microbio?

Ah, ¿no me crees?

Ahora verás cómo te corto todos estos árboles

en un abrir y cerrar de ojos.

Ahora verás tú, mentiroso.

¡Mentiroso!

¡Chiquitito mentiroso!

Eh, gigante, para ya.

No soy un mentiroso.

Fue una broma, de esas que hacen los amigos.

¿Tú? ¿Mi amigo?

A mí nadie me quiere

(CANTA) ―"Nadie me ama, nadie me quiere".

¿Dónde te has metido?

¿Eh? ¿Por qué no te veo?

Pero si tú eres fácil de querer, hombre.

¿Cómo te llamas?

Yo me llamo Tom

y mira tú, fantasmita,

yo me sé un juego para saber si dices la verdad.

¿Un juego?

Soñé que le pedía a Meñique un gigante

y luego...

Mi repugnante primo quería besarme.

Amor, amor, amor.

¿Cómo está mi desmayadita besucona?

(CANTA)

(CANTA)

(CANTA) ―"Amada mía.

Florecitas y besos.

Bésame mucho".

¡Pero amor!

¿Pero cómo te atreves, estúpido?

¡Fuera, fuera de mi cuarto!

¡Fuera!

¿Me podrías explicar qué es lo que está pasando?

(HABLA EN FRANCÉS)

Es un hechizo

muy envenenado.

Ahora mismo su media naranja

debe de estar en grave peligro.

Escúchame bien, renacuajo.

El juego se llama "Haz lo que yo haga".

Si pierdes, eres un mentiroso.

Mentiroso, mentiroso.

Y te comeré con patatas asadas.

¡Y requesón!

Y si ganas, entonces dices la verdad

y seremos amigos,

amiguitos de verdad.

¿Y cuándo empezamos? Ahora mismo, hormiguita.

Me voy a comer 200 lechones asados.

Así, mira.

Y si no puedes imitarme,

considérate hombre muerto.

Muerto, fiambre.

Me has abierto el apetito.

Anda, perezoso, come como yo.

No me cabe un guisante.

¿Cómo te va a ti, mentiroso?

Seguro que ya no puedes más

porque tienes la barriga a punto de reventar.

Es cierto, amigo.

Estoy que no me cabe un alpiste.

Pero no hay nada más fácil que hacer un poco de espacio.

Ahora te toca a ti, haz lo que yo haga.

No, no, no, no, muchas gracias,

muchas gracias, ya, ya sé que dices la verdad.

No quiero ser enemigo de un mago tan poderoso,

poderoso, poderoso como tú.

¡Qué alegría, Tom!

Vendrás conmigo a la ciudad, rescataremos a mis amigos

y le daremos una lección a la petulante hija del rey.

Ah, y recuerda.

Cuando lleguemos al palacio, debes hacer todo lo que yo haga

para no quedar mal.

¿Qué dices? ¿Nos vamos?

Mi plan ha salido perfecto.

Soy una bruja piruja.

Pobre Meñique,

el gigante ya lo debe de haber dejado como una pegatina.

¿Te lo imaginas?

Pobrecito.

Defendiéndose con su nuez

el piquito y su hachita de mentirijilla.

Tienes razón, Meñique no nos traicionó.

Venga, rápido.

¡Quietos!

¡Alto ahí!

¡Atrás!

¡No...!

Ahora veréis.

Os voy a convertir en mocos y verrugas.

Búhos y lechuzas, ¡sálvese quien pueda!

Estos cretinos nos han hecho el trabajo gratis.

(HABLA FRANCÉS)

No debes salir en pleno día.

¿Pero no te das cuenta?

Él piensa que yo soy la culpable.

Pero, no sabe ni dónde encontrar

a Meñique.

No importa, buscaré, preguntaré,

pero mi corazón no soporta la idea de que le pueda pasar algo.

Tú corazón

no soporta...

La princesa ama a Meñique.

La princesa ama a Meñique.

La princesa ama a Meñique.

Tiradle,

disparadle.

¡Matadla!

¡Disparen!

Hablen ya, ¿está muerta?

Se la ha tragado la tierra, capitán.

¿Cómo es posible, imbéciles?

¿Dónde se habrá metido esa maldita...?

¡A ella, besugos!

¡Disparad!

¿Qué esperan?

No la quiero prisionera, ¡estúpidos!

¡Mátenla!

¡Al ataque!

¡Bu!

Yo soy Tom y este es mi amigo,

mi amigo, mi amigo, Meñique.

Mira, Tom, esos son mis amigos.

Mucho gusto, mucho gusto, mucho gusto.

A callar, les va a hablar...

(HABLA FRANCÉS)

El rey.

Bien.

Bienvenido, marqués Meñique.

Te doy las gracias a ti y a tus extraordinarios amigos

por ayudarnos a capturar a la ladrona más buscada del reino.

Y por eso, delante de mi amado pueblo

te nombro duque.

(Aplausos)

¡Esperen, esperen!

Quiero decirles algo.

(Aplausos)

No, majestad, no quiero ser marqués

ni duque ni nada que se parezca.

Y es una lástima que su hija no esté presente

porque a ella le debo mi amistad con el gigante Tom

y descubrir que mi corazón ha sido robado por esta hermosa mujer.

¡Es un truco! ¡Son cómplices!

¡Ellos...!

Pero yerno mío,

aquí debe de haber una confusión.

¿Cómo vas a renunciar a tu ducado y a la boda mi hija

por esa ladrona?

El rey tiene razón, Meñique, la princesa estaba hechizada.

¿Qué?

¿Hechizada? ¿Y cómo lo sabes?

¿Y por qué la defiendes?

¡Mátenla, ella hechizo a la princesa y le robó el oro!

Basta, no soy una bruja

y el pueblo sabe quiénes son los verdaderos ladrones.

Mientras el pueblo está en la miseria

allí, debajo de esa cúpula del palacio

el rey posee una enorme fortuna.

¡Calumnia, patraña!

Es cierto, tiene su tesoro en una enorme caja fuerte.

No le hagas caso, yerno mío.

No mienta más, padre.

¡Yo no miento!

¿Padre?

¡Sí, la ladrona es su hija!

¡Yo la descubrí!

¿Este está borracho o qué le pasa?

Pero...

Ella, mi propia hija

es quien ha robado lo poquito que tengo.

A mí, señores,

que todo el dinero lo he empleado

en obras sociales.

Oro, ¡oro!

Mío, mío, mío, mío.

¡Mío!

Es mi tesoro.

¡Soltadlo, soltadlo!

¿Padre?

¿Papá?

Varita estúpida, quería que fuera un sapo.

Es que estas cosas cuando se mojan...

¡Ese oro era mi venganza!

Escóbula, cuida la varita, el show va a comenzar.

Ahora veréis por qué desde chiquitita soy así.

Chiqui, chiqui.

Rápido.

Que el gigante pise la varita mágica, pues.

(TODOS) ¡No!

¡Gigante, la varita mágica está a tu izquierda!

Yo no sé cuál es la izquierda esa.

(TODOS) Ahí está frío, frío, frío, frío.

¡Ah, ya sé!

¿Y para aquí?

(TODOS) ¡Templado, templado!

(GRITAN)

(GRITA)

¡No!

¡No!

Espera, madre.

¡Ayúdame, hijo!

Ya voy.

¡Maldita sombra!

(REBUZNA)

(Aplausos)

(TODOS) ¡El beso, el beso, el beso!

¡El beso, el beso, el beso, el beso!

¡El beso, el beso, el beso, el beso!

¡El beso, el beso, el beso!

(Aplausos)

Ni se te ocurra inclinarte, arrodillarte o cogerme en brazos.

¿Qué vas a hacer, chiquitín?

¿Te vas a subir a la mesa?

¿Te traigo un banquito?

¿Un par de zanquitos?

(HABLA FRANCÉS)

Yo te dije, Meñique,

el amor te hará crecer.

(TODOS) ¡El beso, el beso, el beso!

¡El beso, el beso, el beso, el beso!

(Aplausos)

(CANTA) "Dice mi hermano el sinsonte

que el campo es su tesitura.

Yo soy amigo del monte y todas sus criaturas,

y todas sus criaturas, ¿cómo no?

Con mi trabajo quisiera

ser de mi suerte monarca

y que este don se esparciera sobre mi pobre comarca,

sobre mi pobre comarca, ¿cómo no?

Que hombre y naturaleza rezuman belleza

y pongan certeza a mi son, ¿cómo no?

¿Cómo no? ¿Cómo no?

¿Cómo no?"

Somos Cine - Meñique - Ver ahora

La tropa de trapo en la selva del arcoíris

La tropa del trapo es una pandilla de amigos formada por una jirafa, una vaca, un perro, un oso, un cerdo y un pájaro que se dedican a ayudar a animales que se encuentran en peligro. En su nueva aventura viajan hasta la selva del arcoíris. Dirigida por Alex Colls, este largometraje cuenta con 3 nominaciones, una de ellas a los Goya por mejor película de animación.

Especialmente recomendado para la infancia Somos Cine - La tropa del trapo en la selva del Arco Iris - Ver ahora
Transcripción completa

(CANTURREA CONTENTA)

(Música cabecera)

(TARAREAN)

(Continúa música)

Alto, parad todos inmediatamente.

¡Uy!

(AMBOS) ¡Ay!

(RÍE) ¡Uy!

¡No!

¡No! ¡Uy!

(GRITA)

(Golpe)

¿Por qué nos has parado, qué pasa?

Pasa que tengo una idea genial.

(INTENTA HABLAR)

No me fío mucho de tus ideas, Mumu.

Vamos a hacer una coreografía.

(Música)

Buena idea, una coreografía.

¿Una qué?

Rayos X para poder mirar el hueso de mi pobre pata.

¿Es que crees que me he roto la pata, Mumu?

¿Sois tarugos o qué?

He dicho coreografía, no he dicho radiografía.

Coreografía, radiografía, filosofía para Sofía.

Madre mía, es que no sé de qué estamos hablando.

Venga, poneos en línea recta delante de mí.

¡Yuju!

Ya está.

Y ahora tenéis que seguir mis instrucciones todos a la vez.

Patinad en línea recta, levantando la pata derecha, ya.

Ahora hacia el otro lado, y levantando la pata izquierda.

Patinamos hacia atrás tocándonos la nariz.

¡Ah!

Olga, pareces un pato mareado.

Jo, ¿tan mal lo hago?

No, pero ahora viene lo complicado.

¿De qué se trata?

Y ahora el no va más,

preparaos para hacer la acrobacia más arriesgada y difícil

jamás realizada sobre patines.

Un momento.

Es que...

Pues es que...

Hay que darse prisa, se está poniendo muy negro el cielo.

(Truenos)

Sí, dejémoslo para otro día.

Poneos todos en posición, que empieza el espectáculo.

¡Sí!

¡Vamos!

(Truenos)

Una, dos, y tres.

Dos volteretas y un revés.

Soy la mejor, ya lo veis.

Y ahora súper-Rita, señoras y señores.

Estas exhibiciones no me agradan.

Dos, y tres.

¡Alfred, se va a caer!

¡Cuidado!

(GRITA)

Súper-Rita casi se da un superporrazo.

(GIME ASUSTADA)

(Música)

¡Vamos, Olga, que es para hoy!

Ya, ya, es que...

es que se me ha metido algo en este ojo.

¡Rápido, Olga, que solo faltas tú!

(Truenos)

(Truenos)

Olga, lloverá en breves instantes, deberías lanzarte ya.

No podemos seguir esperando, o ahora, o nunca.

(PÍA)

Es que...

es que...

Lo que te pasa es que no te atreves, Olga, reconócelo.

Es que...

es que...

es que tengo pis.

A nosotros no nos importa que tengas miedo, Olga.

(Truenos)

Sugiero que nos pongamos inmediatamente a cubierto.

¡A correr!

Tonto el último.

(RÍEN)

Soy una cobarde.

No lo he conseguido, soy una cobarde.

(RÍEN)

(Música TV)

-Se están...

(Música TV)

Se están...

(Música TV)

Se está destruyendo el hábitat de algunos animales.

¿Qué es el hábitat?

Es el lugar donde vive cada animal.

Ah, las cuevas, los nidos, las madrigueras... hablas de sus casas.

Pues sí, es el lugar donde están sus casas,

por ejemplo, las de los osos polares están en el polo.

Y el polo es su hábitat. Correcto.

Los camellos viven en el desierto.

Y el desierto es su hábitat.

Los monos de la Amazonia también están en peligro,

con la destrucción de los bosques y la contaminación del agua,

los monitos no tienen condiciones para vivir.

Oh. Hay que hacer algo.

Pobres monitos.

¡Solidaridad!

Pero... no sé cómo podemos ayudarles.

¡Queremos ayudaros!

¿Por qué no lo hacemos?

Es evidente, nosotros no estamos en Brasil.

¡Nos vamos para ahí!

¡Vamos a ayudaros!

¿Os habéis vuelto locas?

(Música)

Puag.

Es para los monitos.

Nunca hacemos nada por los demás, ha llegado el momento de actuar.

Yo ayudo a los topos a cruzar las carreteras,

y les doy caramelos para la garganta a las ranas.

Eso está bien. Ahora se trata de algo grande, de una gran obra:

¡salvar vidas!

Mumu, no sé cómo.

Brasil está al otro lado del mar.

A ver, os recuerdo que somos los propietarios

de un maravilloso artefacto acuático.

¿Que nosotros tenemos un artefacto acuático? ¡Qué horror!

Mi querida Rita, estoy hablando del barco.

Ah.

Olga, ¿estás preparada?

Pero... ¿queréis que vaya con vosotros?

¿Acaso lo dudas?

Como no he podido hacer la pirueta en el tobogán, pensaba que...

Porque te daba miedo, ¿pero ir a salvar a los monitos te asusta?

No, yo también quiero ayudar.

Somos un equipo, y te necesitamos con nosotros, Olga.

(ASIENTE) Sí.

¡Ja!

¡Viva!

Vamos a salvar a los monitos. Todos para uno...

(TODOS) Y uno para todos.

Ya puedo ver desde mi altura que se avecina una aventura.

(Música animada)

Ya está todo preparado.

Hola. Hola.

Mirad el arcoíris, qué bonito.

Guau, qué grande, y qué descolorido.

(PÍA)

Qué raro, el arcoíris, no veo ni un solo color.

Ya.

Es extraño, "really, really" extraño.

(Música animada)

Qué emocionante.

(Continúa música)

¡Soltad amarras!

¡Ahora!

(Música animada)

(GRITA)

(Chapuzón)

¡Levad anclas!

(Música)

¡Izad las velas!

¡Vamos, Talalo!

(RÍE)

¡Viva!

Todo controlado.

Norte, sur, este y oeste.

Viento a favor. Empieza la cuenta atrás.

(PÍA)

-¡Oh, "yes"!

¡Yuju, a salvar a los monitos!

Tripulación, cada uno en su puesto. ¡Sí, a navegar!

¡Vamos, amigos!

(Música animada)

Según mis cálculos, América debe de estar por el sur, claro que sí.

¡A toda máquina, tripulación!

(Música animada)

(RÍE)

(Continúa música)

(RÍE)

Hola.

¡Guau, qué bonito!

(Foto)

Ay, qué chulo eso, y eso también, qué preciosidad.

¡Uy!

Qué poco ha faltado.

Rita. ¡Ay!

¡Uy!

¡Ay, ay, ay, ay!

¡Ay, ay, ay!

Hola, Talalo, foto.

Adiós.

(Golpe)

Vaya porrazo, qué mareo.

(MAREADA) ¡Ay, ay!

Estupendo, Rita, yo también quiero bailar.

(PÍA)

¡Con ritmo!

(Música animada)

(RÍEN)

(MAREADA) ¡Uy, qué mareo!

¡Socorro, un monstruo!

(RÍEN)

(TARAREA)

¡He dicho un monstruo!

(Música suspense)

Chan, chan, chan, chanchán.

Desde el país del sol de poniente os saludan las sombras chinas.

(ADMIRADOS) ¡Oh!

(RÍEN)

El cocodrilo.

El helicóptero.

¿Cómo lo haces?

Alfred, haz la sombra de un plato de macarrones con tomate.

Rita, no sé hacer sombras de salsa de tomate, pedid otra cosa.

Un caballito de mar.

El caballo de mar. Claro, Olga, es muy fácil.

(Golpe)

Qué bien te sale, Alfred.

(RÍE)

¿Cómo lo consigues?

Me ayuda el sol, Mumu.

(Música oriental)

Los rayos del sol iluminan la vela,

yo me pongo en el medio, y lo que aparece es mi sombra.

(ADMIRADOS) ¡Ah!

Qué pasada, yo quiero probar.

Haz algo raro.

Esto es el "Cacatus pinchus".

(RÍEN)

Ahí voy.

(RÍEN)

(Música)

Están destruyendo nuestro bosque y nuestro hábitat.

Si seguimos bebiendo ese agua, nos vamos a enfermar.

-¿Y sin agua qué hacemos?

-Tenemos que descubrir quién es el responsable.

-Estoy segura de que son gigantes.

-Y muy, pero que muy fuertes, necesitamos que alguien nos ayude.

(Música dramática)

(TODOS) ¡Oh!

(Música tranquila)

(RONCA)

(RONCAN)

Vamos, déjame dormir, Talalo.

¡Ah!

Uy. Tropa, tenéis que ver esto.

¿Qué pasa? ¿Hemos llegado ya?

Comida, patatas... ¿Qué pasa? ¡Ay!

¿Qué ocurre aquí? Tenemos visita.

(PÍAN)

No hablan el mismo idioma.

(PÍA TRISTE)

Sí, ya me lo imaginaba, es una lengua distinta,

debe de ser amazónico antiguo.

Uco, loco, choca cinco, moco, poco, toco.

¡Ay, qué daño!

Pero si anda por aquí,

es señal de que la tierra no debe de estar muy lejos.

Pobrecito, parece que lleva sin comer una semana,

le daré un poco de pan.

Toma, pajarito. Come, anda.

(RÍE)

Tenías hambre, ¿eh?

Mirad qué simpático es.

(PÍA)

Parece que nos quiere contar algo, pero es imposible entenderle.

(PÍA)

(GRITA)

¡Socorro, socorro!

¡Olga!

¡Suéltala, pajarraco!

Ayudadme, amigos, me dan miedo las alturas.

¡Olga!

Talalo, eres el único que puede ayudarla, ve tras ellos.

(Música dramática)

¡Vuela, Talalo, vuela!

(Ola)

Mirad esa ola.

¡Guau!

(Música dramática)

¡Es un tsunami!

No, es una pororoca, el encuentro del mar con el río.

Eso no es poca, es mucha, mucha. Vamos a morir.

Vamos a morir, vamos a morir. Mi chupete, mi flotador.

Mi chupete, mi flotador. Vamos a morir, vamos a morir.

Que no panda el "cúnico".

¡Basta!

Aquí no va a morir nadie.

Mumu, tú y Rita agarraos a algo seguro del barco.

(AMBAS) Vale.

Alfred, al timón, no es más que una ola muy grande, vamos a surfearla.

(Música)

¡Socorro!

¡Mumu!

(GRITA)

Alfred, prepárate y vira todo a babor cuando yo te diga.

De acuerdo, Milo.

(Música)

Un poco más.

¡Ahora, Alfred, vira!

(Música)

(SE ESFUERZA) ¡No puedo!

¡Alfred! Alfred se ha dado un golpe.

¡Oh, ah!

(Música dramática)

Yo cojo el timón, ahí voy.

(Continúa música)

Ale-hop.

¡Guau!

Rápido, Milo, la ola se cierra.

¡Nos va a tragar, estamos perdidos!

(Estruendo)

¡Yupi, lo conseguimos!

(RESPIRA DEPRISA)

¿Estáis todos bien? (ASIENTE)

¡Oh!

(LADRA)

¿Qué tal, cómo me queda? Te queda genial.

(Música)

¿Estás bien, Mumu? Pensaba que te habías escondido en el camarote.

De esconderme, nada, he estado fregando los platos.

(RÍEN)

(RÍE)

¡Oh, no me lo puedo creer!

(GRITAN ASUSTADOS)

-¡Socorro!

¡Otra ola!

(GIME)

¿Qué ha pasado?

¿Dónde estoy?

Alfred, ¿estás bien?

Sí, Mumu. ¿Qué ha pasado?

Aquella ola tan grande ha traído el barco hasta esta playa.

Rita, Milo, ¿estáis bien?

Estoy bien. Yo también.

(GIME)

¡Ayuda, por favor, ayudadnos!

(Música)

(HABLAN A LA VEZ)

-Ya se despiertan.

¿Dónde estoy?

¿Quiénes sois? ¿Qué queréis?

-Somos los Coloritos, estáis en nuestro poblado.

-Os rescatamos en la orilla.

-Vaya, os doy mi más sincero agradecimiento.

(Música)

-Hola, soy Gran Pluma Tutti Frutti, jefe de los Coloritos. Bienvenidos.

¿Colo qué?

Qué graciosos, qué bolitas, parecen canicas.

Ejem, ejem.

-Nosotros somos los Coloritos.

Coloritos, hagamos nuestra presentación.

(GRITAN CONTENTOS)

(Música animada)

-"Eu sou rosa".

-"Eu sou amarelo"

-"Eu sou verde".

-"Eu sou vermelho".

-"Eu sou carmim".

-"Eu sou roxo".

-"Eu sou azul"

-"Eu sou laranja"

-"Eu sou marrom".

-"Vermelho". -"Amarelo".

-"Verde". -"Roxo".

(TODOS) Somos Coloritos.

(Música animada)

(RAPEA EN PORTUGUÉS)

(Continúa música)

(ADMIRADOS) ¡Oh!

Seguro que estoy soñando. El arcoíris, pero si es mágico.

Qué pasada. Entonces, vosotros construís el arcoíris.

Somos el arcoíris. Y vosotros, ¿quiénes sois?

¿Que hacéis por estas tierras?

Somos la tropa de trapo.

Venimos de muy lejos para ayudar a los monitos.

¿A los monitos?

Sí, están en peligro, ¿no lo sabía, señor Gran Palomo?

(RÍEN BURLONES)

-Pues no, y que yo sepa, por aquí no hay monitos.

Amigos, rescatemos a Olga y regresemos a casa.

¿Quién es Olga?

-Nuestra amiga. Olga ha sido secuestrada por un pajarraco.

No la habréis visto, ¿verdad?

-No, no hemos visto a nadie, lo siento.

(Música)

¿Qué pasa, qué pasa?

(Música suspense)

Oh.

Ah.

Uy.

¡Ah!

Oh.

(SORPRENDIDA) Oh.

(Música)

Estoy soñando, seguro.

Hola, tú no eres una monita de esta selva.

-Claro que no es una monita. ¿Cómo te llamas?

Yo me llamo Olga.

Nosotros vivimos aquí. Eres una monita preciosa.

¿Qué te ha ocurrido?

Recuerdo que estaba en mi barco dando de comer a este pájaro,

y luego no sé qué paso, que nos hemos estrellado.

Sí, lo hemos visto, ha sido terrible.

Hemos venido para ayudar a los monitos que están en peligro.

Nos estamos muriendo de sed.

¿Qué puedo hacer?

Desde hace un tiempo el río está sucio,

y cuando bebemos en él, enfermamos.

-Sí, cuando bebemos en él enfermamos.

(SUSPIRA)

Vaya.

Yo sola no puedo hacer nada, pero si me ayudáis a buscar a mis amigos,

os prometo que lo solucionamos.

¿De verdad?

-Tu amigo pájaro también nos está ayudando.

Se acaba de ir, creo que a buscar al resto de tus amigos.

¿Talalo? Pues tenemos que seguirle.

Nosotros iremos contigo. Muchas gracias, amigos.

Volveremos con refuerzos.

(GRITAN CONTENTOS)

-Hasta pronto, mami.

-Hasta pronto, papi.

(Música)

(RÍEN)

-Pensé que veníais a ayudarnos, necesitamos mucha ayuda, ¿no lo veis?

Es verdad, parece como si los hubieran lavado con lejía.

Están pálidos, como descoloridos.

¡Ah!

-El arcoíris está en peligro, no sé qué ha pasado,

pero nos estamos apagando.

¿Por qué?

El cielo se puso gris, muchas plantas murieron,

y ahora todos estamos enfermos.

(SE QUEJAN)

Esto no puede ser, el arcoíris no puede apagarse.

¿No os dais cuenta? Si se apaga el arcoíris, se muere la fantasía.

Ya no podremos soñar.

Hay que salvar a los Coloritos y el arcoíris.

¡Claro que sí!

Y si tuviéramos pintura...

Podríamos fabricar tintes para pintar el arcoíris.

(GRITAN CONTENTOS)

No hay más que hablar, a fabricar colores.

(Música)

Hola, mariposas.

¿Me regaláis un poquito de azul?

Aquí vimos, todos unidos,

juntos soñamos bajo este sol.

(Música animada)

Todos unidos,

juntos soñamos bajo este sol.

¡Au!

(Música animada)

¡Verde!

¡Más verde, que es amarillo! Ya traen más.

-¡Traemos el rojo!

(TODOS) ¡Viva, viva!

-Coloritos preparados.

-Sí, sí, preparados.

-Venga, venga, rápido. -Sí, vamos, todos a la fila.

(TODOS) ¡Preparados!

(RÍEN)

(Música animada)

Qué colores.

Qué bonitos son.

La pintura ha funcionado.

Los Coloritos han recuperado sus colores.

(Música animada)

(RÍEN)

(Truenos)

(TODOS) ¡Oh!

(Música triste)

¿Qué pasa con el color?

(Truenos)

La pintura se cae, qué fracaso.

(SE QUEJAN)

Como diría nuestra querida Olga: "¿Y ahora qué hacemos?".

No sé, me he quedado sin ideas.

¡Ah!

Mira, un arcoíris en miniatura.

Sí, Mumu, la luz del sol tiene todos los colores,

y una sola gota de agua es capaz de sacar su reflejo, mirad.

(ADMIRADOS) ¡Ah!

No entiendo nada, pero es increíble.

Por esa razón si llueve y hace sol, podemos ver el arcoíris.

-Resulta casi mágico.

Es como un diamante, ojalá tuviésemos muchos diamantes.

Nosotros tenemos un montón, los usamos para que el arcoíris

tenga más brillo y color.

Venid aquí, ya veréis cuántos tenemos.

¡Ah!

¡No, nos han robado los diamantes!

-Ahora sí entiendo por qué están tan pálidos.

No se hable más, iremos a recuperar los diamantes,

volveremos con ellos y salvaremos al arcoíris.

Esto está chupado. ¿Quién se llevaría los diamantes?

Oh, oh.

Han sido los Sombras, eso seres sin luz.

Uy, me pones los topos de punta.

¿Pero son malos?

No, no son malos, pero siempre hacen cosas para fastidiarnos.

-Los Coloritos somos la suma de todos los colores.

Es decir, somos la luz.

-Ellos han perdido su luz y su color,

y por eso nos tienen envidia.

(TARAREA) Hay que pensar en un plan

de ataque rápido y eficaz.

Esperaremos a que anochezca,

entraremos sigilosamente en su poblado

y les quitaremos los diamantes sin que se enteren.

Oh, pobrecitos.

Pues yo también estaría envidiosa si no tuviera colores en mi vestido.

¿Vestido? ¡Vestido! ¡Claro!

¿Cómo no se nos ha ocurrido?

Eso es lo que les hace falta a los Sombras.

Un vestido de colores alegres como los nuestros.

Tengo un plan.

Monito, monita, ¡corred! Se están cayendo los árboles.

(AMBOS) ¡Ah!

(Música)

Ay, ay, ay.

Rápido, vamos a un lugar más seguro.

(Árboles cayendo)

Pero ¿qué está pasando?

Hay árboles caídos por toda la selva.

Seguro que alguien los está cortando.

-¿Quién puede ser tan malo como para cortar los pobres árboles?

No lo sé, pero tenemos que salir de aquí en seguida.

(Música animada)

¡Epa!

Por cierto, ¿cómo vamos a entrar en el poblado de los Sombras?

-Los Sombras viven rodeados de todo tipo de sistemas

de alarma y vigilancia.

Además, para llegar al poblado de los Sombras,

hay que pasar por un estrecho desfiladero

que ellos vigilan desde arriba continuamente.

Ah, entonces la solución es intentar camuflarse, ¿no?

Como los soldados. Brillante idea, Rita.

(Música)

Espero que no estemos lejos.

Este barro se me está empezando a meter en los ojos.

-Pío, pío.

Talalo, ¡eres tú! ¿Estás bien? Pío, pío.

Pero ¿y Olga? ¿La has encontrado?

Pío, pío.

¿Que está a salvo con un monito y una monita?

¿Seguro que está a salvo, Talalo? Pío.

Genial, pues ahora...

¡Chis! Silencio todo el mundo que tenemos una misión.

(Música tensión)

(Rugido)

¿Qué es ese ruido? Perdón, son mis tripas.

Es que tengo hambre. ¡Chis!

(Continúa la música)

Rita, eso no pueden ser tus tripas. No consigo que se ca...

Ay...

Amigos... Juraría que están lloviendo pedruscos.

¡Todos ha cubierto! ¡Nos atacan!

Uy... Ay, ay, ay...

(Continúa la música)

Seguidme, rápido, hay que buscar un refugio.

¡Somos amigos!

¡Tengo el chupete de la paz!

¡Socorro!

Por aquí, amigos, aquí. ¡Ah!

No puedo seguir, no me queda color, me apago.

No vamos a dejarte aquí solo. Id sin mí.

Os espero hasta que volváis con los diamantes.

-Pío, pío.

De acuerdo, Talalo, tú te quedas aquí de guardia.

Cuida que no le pase nada.

(Música)

Volveremos pronto.

(TOSE)

(Sonidos de la selva)

Notáis ese olor tan raro. -Viene del otro lado.

Qué extraño me parece esto. El río está lleno de porquería.

Por eso nos duele la tripita cuando bebemos.

Ya... Y al acercarse, el olor es insoportable.

¿De dónde vendrá este agua tan sucia?

El agua negra viene de aquel chorro.

Hay que encontrar a quien contamina el río.

Hala, amigos, andando. Sí, vamos.

(TODOS) ¡Ah!

¿Qué está pasando? ¡Socorro!

Monita, ayúdanos. ¡Olga! ¡Hermanito!

No os preocupéis, voy en busca de ayuda.

(Música)

(TODOS) ¡Oh!

Vaya...

(Continúa la música)

(TODOS) Guau...

¡Oh!

¿Qué están mirando?

-No tengo ni idea.

(TODOS GRITAN)

¡Alto! ¿Quiénes sois y cuáles son vuestras estas intenciones?

Os parecerá bonito recibir así a la familia.

Menuda bienvenida...

Y nosotros que os traíamos de regalo una paella riquísima.

-Mmm...

¿Y es de marisco?

-¿Quiénes sois? Pero, ¿no nos reconocéis?

Somos los Sombrinos y vivimos al otro lado del río.

Veníamos a merendar con vosotros,

pero nos perdimos y se nos ha hecho tarde.

Estamos todos muertos de hambre, familia.

Mira a los pobres, tienen pinta de haber pasado un mal día.

Pobrecita, una meriendita, para la Rita.

Bueno, venga, que pasen.

(Música)

Oh... Vamos allá, compañeros.

-Adelante, Sombrinos.

Por aquí, seguidnos.

Qué sitio tan raro.

Esas son las cuevas en las que vivimos.

Qué chulas.

Interesante construcción.

La verdad es que me recuerda a las cuevas de Altamira.

-Aquí abajo tenemos el anfiteatro.

En él representamos todo tipo de actuaciones

y obras de teatro oscuro.

(Tarareos)

Hola, me llamo Borrón, soy tan oscuro, tan oscuro,

que me caí en la olla de calamares en su tinta y no me encontraron.

-Yo soy un puntito opaco, soy tan sin color, tan sin color,

pero tan sin color, que el otro día un camaleón intento imitarme

y no me vio.

-Ey. (SE TIRA UN PEDO)

(RÍEN)

Rita, huele a huevos podridos. Pero si yo no he sido.

¡Chis!

(RÍEN)

-Ahora, una adivinanza.

Nunca podrás alcanzarme aunque corras tras de mí.

Si te paras, yo me paro y siempre iré junto a ti.

¿Qué es?

Está chupado. La sombra.

Uy... Perdón. (RÍE)

(Temblor)

¿Qué es eso? Oh...

Es una fábrica. ¿De qué?

Prohibido hacer más preguntas.

Vamos a la mesa.

(Música)

Ese humo tan negro sube al cielo directamente.

Claro, eso es lo que está ensuciando el cielo

y enfermando a los Coloritos. Yes, tienes razón, Milo.

Gran Sombra, ha llegado la familia Sombrino

del otro lado del río.

-Oh, sed bienvenidos. Pasad y sentaos a la mesa.

Ahora mismo estábamos a punto de comer.

¡Por fin, comida! Es que me muero de hambre.

(Música alegre)

Me lo voy a comer todo.

Suflé de huevas de escarabajo con morcilla de ciempiés.

-¡Qué manjar!

Uy...

Buaj...

Qué asco me da.

Buaj... No puedo comerme esto.

Haz un esfuerzo.

Hay tribus en las que te cortan la cabeza si rechazas su comida.

¿Serán capaces?

Ñam, ñam.

Tiradlo al suelo, bajo el mantel aprovechando que no miran.

Exquisitos intestinos de murciélagos sazonados con mocos de rana verde

y arroz de sabrosos gusanos liliputienses caramelizadas.

Buaj...

Ay...

¡Ah!

(RÍE)

-Oh, qué lástima, un plato tan exquisito.

Traedle otra ración.

Y también el quitamanchas.

No, no se moleste. Insisto.

Y tienen que limpiarte ese lamparón.

Qué asquito. Ya voy.

¡Oh!

Pero ¿qué es esto?

¿Quién eres? Tú no eres mi sobrino. Bueno, verá, yo...

En efecto, nosotros no somos Sombrinos.

¡Oh!

Entonces, ¿qué sois? ¿Coloritos?

No, somos la tropa de trapo y vivimos muy lejos de aquí.

¿Y qué os ha traído hasta aquí desde tan lejos?

Hemos venido a ayudar a los Coloritos.

Están enfermando y perdiendo sus colores.

¿Ayudar a los Coloritos? ¡Ni de broma! ¡Imposible!

-Son nuestros enemigos. ¿Y qué os han hecho los Coloritos?

¿Por qué les tenéis tanta manía?

Porque ellos tienen colores y nosotros no.

Sois unos envidiosos. Sí, y descoloridos y amargados.

¿Qué? Esto es intolerable.

A la olla con ellos, inmediatamente.

(Música)

¡Chis! Hola, Olga.

Creíamos que te habíamos perdido.

No te lo vas a creer, hemos visto el arcoíris,

lo forman los Coloritos.

Y tenemos que ayudarlos, están en peligro y los pintamos.

Pero llovió y se les fue la pintura.

Ahora necesitamos unos diamantes.

(TODOS) ¡Ay!

(RÍE)

(SILBA)

Y ahora, ¿qué hacemos?

(TODOS) Ah...

Esa es mi Olga.

Cómo me gusta oírte decir tu frase favorita.

Cuánto te quiero.

Yo también os quiero mucho. ¡Abrazos! Qué asco.

Oh, ¿qué hace un monito en la sopa? Hola.

Es amigo mío, le estoy ayudando a descubrir

por qué el río está tan sucio.

Es porque la fábrica de los Sombra lo está manchando todo.

(Música)

¿Qué será esto?

¡Ay!

Pero... ¿Qué rayos haces, Cenizo?

-Yo... Esto... Lo siento, jefe, he tropezado y...

-¿Qué es esto? Vas a pasarte una semana pegando escarabajos.

(Murmullos)

¿Qué lleva puesto? -Parece un Colorito.

-Pero ¿qué os pasa? ¿Se ha vuelto loco todo el mundo?

-Está muy guapo, mola mucho y me encanta cómo brilla.

-¿Molo? ¿Brillo? ¿Cómo si tuviera luz?

-Dejadme pasar, por favor, tengo que ver a Gran Sombra.

Mire. Está llena de telas de colores.

-¿De colores?

(TODOS) -¡Oh!

-Tranquilos, tranquilos, chicos. Hay telas para todo el mundo.

Podemos repartirlas entre todos. Tranquilos.

(Voces de los Sombra)

¿Qué será ese ruido? Parece que se están riendo.

Están celebrando que por fin van a dejar de comer escarabajos.

Al menos estaremos juntos cuando los Sombras nos merienden.

Nos servirán en las bandejas al lado de esos gusanos repugnantes.

Opino que no vamos a salir de esta.

Oh...

(Música)

Oh...

Juraría que he visto un lazo.

¡Oh! Es monita que viene al rescate.

(Música)

¡Ah!

¡Ay!

¡Ah!

(TODOS) -¡Ay!

(Continúa la música)

(TODOS) ¡Ay!

-¿Estáis todos bien?

Qué mareo. Sí...

Yo estoy tan mareada que veo a Olga muy lejos.

Hola, amigos, soy yo, estoy aquí arriba.

Esta debe de ser la máquina que está ensuciando el río.

Olga, ¿a qué estamos esperando? Intenta apagar este trasto.

(ASIENTE)

Oh, ahora ya sé quién está cortando los árboles.

Venga, Olga, date prisa.

(Música)

Tropa, he encontrado los diamantes. ¡Genial, Olga! Buen trabajo.

Tenemos que llevarlos rápidamente al poblado de los Coloritos.

No creo que aguanten mucho más sin ellos.

Olga, ¿puedes cogerlos? (ASIENTE)

(Alarma, música tensión)

¡Ah!

(TODOS) Oh...

(RÍE)

Ya los tenemos. Ahora, baja de ahí.

(Alarma, continúa la música)

Vamos, Olga, tienes que bajar.

Creo que es demasiado alto para que salte.

¡Está perdida!

No os preocupéis.

Está todo controlado. ¿Controlado?

Ya no soy una cobarde.

(Alarma, continúa la música)

Está muy alto, te vas a lastimar.

Uy, uy, uy, que lo va a hacer.

(TODOS) ¡Sí! Eres una campeona.

Lo has conseguido. Ha sido fantástico.

-Estupendo, Olga.

Esta es mi Olga. (RÍE TÍMIDA) Sí...

Eres la "number one". (LADRA)

(Estruendo)

Salgamos, rápido. Esto se va a derrumbar.

(Alarma, música tensión)

¡Ah!

(TODOS GRITAN)

Creo que tenemos problemas.

Estos nos meten en la cazuela otra vez.

(AMBOS) Ay...

(AMBOS) Ay...

(AMBOS) Ay...

-¿Cómo me veis? ¿Luzco bien?

¿Qué? Gran Jefe, luces como el sol.

Nunca un Jefe Sombra había deslumbrado así.

-¿De verdad? Oh, qué emoción. -A mí me encanta.

-Sí.

Jefe Gran Sombra.

Tenemos que hablar de un asunto de vida o muerte.

¿Qué es eso tan importante?

Gran Jefe, los monitos y todos los animales de la selva

están en peligro.

¿Y qué tenemos que ver nosotros con eso?

Estáis ensuciando el río con vuestra fábrica.

Y estáis cortando todos los árboles de la selva.

Pues... Sí, es verdad. -¿Y por qué lo hacéis?

-Odiamos el río. Pero ¿por qué?

Sus aguas cristalinas son como un gran espejo

que cada mañana nos recuerda nuestra sombría apariencia.

-Sí, es cierto.

Pues ahora necesitáis un espejo limpio donde miraros

y ver la alegres y guapos que estáis.

¡Tienes toda la razón! ¡Cenizo! ¡Hollín!

Id a la fábrica y aseguraos de que está totalmente destruida.

(ASIENTEN) -El resto, id al río a limpiar

y plantad todos los árboles que hemos cortado.

-Gracias, Gran Sombra.

-Gracias por salvar a nuestra familia.

¡Sí!

Y ahora... ¡La tropa al rescate!

(Música)

(Continúa la música, aplausos)

(Música animada)

Juntaos todos un poco más. Por favor, más a la derecha.

Y sitio, que voy.

(TODOS) ¡Coloritos!

(Música créditos)

Somos Cine - La tropa del trapo en la selva del Arco Iris - Ver ahora