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Somos Cine - Anacleto, agente secreto

Los días se hacen más largos y parece que el reloj no avanza. Seguimos buscando vías de escape y entretenimiento en la desescalada ddel confinamiento por COVID-19. El cine, nuestro cine, es una buena opción porque nos abre la puerta a otros mundos y a otras historias. En esta lista están algunas de las películas españolas más interesantes. Incluidas cintas que presentaron candidaturas a los Goya, que recibieron notificaciones y que ganaron el deseado cabezón. Una selección con géneros para toda la familia y para todos los gustos. ¡Déjate envolver por la magia del cine! 

¿No sabes qué ver? ¿Qué tal una comedia?

Anacleto, agente secreto

Quim Gutiérrez e Imanol Arias son los protagonistas de esta película premiada con un Goya a los efectos especiales. Adolfo es un agente de seguridad de 30 años que no está pasando por su mejor época. Su novia de toda la vida le ha dejado porque lo considera un hombre sin ambición alguna y por si no fuese suficiente, tiene un problema más grande: ha descubierto que su padre es un agente secreto.

Está dirigida por Javier Ruiz Caldera y está basada en las famosas historias del comic de Javier Ruiz Caldera. Emilio Gutiérrez Caba, Alexandra Jiménez, Carlos Areces y Rossy de Palma completan el reparto.

No recomendado para menores de 16 años Versión española - Anacleto, agente secreto - ver ahora
Transcripción completa

(Chicharras)

(Motor lejano)

(Graznido)

(Música intriga)

(Reventón)

Demasiado viejo para esto.

(Continúa la música)

Puto desierto...

¿Nombre en clave? Anacleto.

Aquí no se puede fumar.

Maldita ley antitabaco.

Hace tiempo que no viene nadie por aquí.

A veces, uno tiene que venir personalmente al culo del mundo

para limpiar la mierda.

¡Anacleto!

¡Llevo 10 años encerrado aquí por tu culpa!

Te voy a... te voy a... ¡Mierda!

¡No se me ocurre nada ahora! ¡Joder!

-¡A mí tampoco! -¡Yo tenía una buenísima!

-Parece que eres un hombre muy popular por aquí.

Mi club de fans.

Voy a echarles de menos cuando me jubile.

Yo sí, yo sí que me la he apuntado...

Sí... Pero ahora así, leída, pierde toda la fuerza.

(Chirrido)

(Música tensión)

Anacleto...

Vázquez...

¿Qué han pasado? ¿30 años?

Se te nota. Tú, sin embargo,

estás mucho mejor con ese pelazo.

Veo que has pensado mucho en mí.

Cuando uno tiene un único objetivo en esta vida,

tiene que dedicarle un tiempo. No te preocupes.

Vengo a trasladarte a otra prisión más pequeña

y más sucia. Tendrás los próximos 20 años

para decorar tu nueva celda con tus dibujitos.

(Música intriga)

¿Sabes lo que es una pena? Que vayan a cerrar el GP,

parece que ya no sois... necesarios.

Tantos años luchando contra criminales como yo

y, al final, acaban contigo los recortes.

Te veo muy irritable conmigo. Anacleto,

llevo 30 años en la cárcel por tu culpa.

Créeme, irritable no es la palabra.

Ahora podrás pasar más tiempo con tu hijo.

Porque tienes un hijo, ¿verdad?

(Música tensión)

Es increíble de lo que se entera uno en una celda de aislamiento.

¡No vuelvas a hablar...!

(Estruendo)

Ah, ah...

Venga, la radial, rápido. Se me ha olvidado.

¿Qué coño dices? Córtame las esposas.

Joder con la máscara de los huevos...

Es que con lo del bazuca se nos ha pasado ese tema.

El Carnicero y el Molécula...

Veo que te sigues rodeando de los mejores.

¿Cómo era esa frase que solías decir?

¿Anacleto nunca falla?

Bueno...

Ahora mismo no parece muy acertado, ¿verdad?

Tampoco se puede decir que tu plan haya salido redondo, que digamos.

Tú no sabes en qué consiste mi plan.

Voy a acabar contigo y con tu hijo. ¡No!

Esto solo acaba de empezar.

¡Oh!

(Música intriga)

Ya te vale, córtate un poco con el peta, ¿no?

Pero si no nos ve nadie... Coño, un respeto,

que soy tu jefe y te lo estás hincando

a cara de perro tú solo. Toma, jefe.

Vaya jefe...

(ESCUPE)

Ah...

Otra dura noche de curro. Ya ves...

Si le hubiera hecho caso a mi padre,

ahora estaría limpiando mierda de vaca en la masía.

Anda, ponte otro capítulo.

Ahí va.

(Música intriga)

¿Qué hacemos? No lo sé, el jefe eres tú.

Sí, pero no soy un dictador, te pido tu opinión.

Pues yo no me veo bajando ahí a partirme la cara

con esos bicharracos, ¿eh? ¿Llamamos a la Policía?

Uf... Cuando lleguen, esos televisores están en Ucrania.

Hay que hacer denuncia, papeleo... Mucho lío.

La empresa ya cuenta con esto, ¿no? En el precio se incluye algún robo.

¿Qué somos? ¿Vigilantes?

Pues vigilamos, pero no nos peleamos tampoco.

Bueno, pues vigilado está. ¿Ponemos una peli?

(Canción en inglés)

(Claxon)

¿Puedes bajar un poco la música, por favor?

Claro.

(Clic)

Duerme tranquilo.

Hemos tenido una noche dura hoy. Nos han medio robado...

Bueno... En el hospital, en cambio,

hemos tenido una noche muy tranquila.

Hemos estado todo el tiempo tocándonos las narices.

Total, como los viernes noche, la gente no hace el loco

ni tiene comas etílicos ni accidentes...

Claro... Y mira que podría llevar

una hora en la cama, pero no. No sé,

prefería venir a buscarte al culo del mundo.

Vale. A lo mejor, solo como idea, ¿eh?

Te podías sacar el carné de conducir de una vez.

Jo... Si ya lo sé, pero es que no tengo tiempo.

Como trabajo de noche...

(Frenazo)

¿Por qué paras el coche si no hemos llegado?

Tenemos que hablar.

(RESOPLA)

Adolfo, estoy cansada de discutir siempre lo mismo.

Pues nos callamos. Mira, hago así y ya estoy callado.

No, no, no... Ese es el problema. Que nunca dices nada

ni haces nada. Te pasas el día tirado en el sofá.

Sofá, película, manta... Parece que eso es lo único

que quieres en la vida. A ti también te gusta.

¿Y cuando vemos las temporadas de series?

Que nos ponemos ahí con unas mantas y unas pizzas.

Está... está bien.

Pero yo no quiero vivir en un sofá... y lo sabes.

Sí... Ya me he sacado mi billete

para la India. Hostia...

Ha salido otra plaza en Médicos del Mundo

y esta vez, lo siento, pero no voy a esperar a que tú te decidas.

Es que te iba a acompañar. ¿Sí?

Sí, pero no ha surgido el momento. ¿No?

No.

¡En seis años! No sé qué ha pasado.

Pero si no tienes ni el pasaporte.

(MURMURA) Yo tengo pasaporte.

Yo lo siento mucho.

Te quiero. Joder, y yo con...

No, espera.

Pero sé que tú nunca te vas a mover de aquí.

Y yo... necesito otras cosas.

Necesito aventuras y emociones.

(TITUBEA) Sé que contigo nunca las tendré.

¿Qué me estás diciendo con todo esto?

¿Que me estás dejando?

Está decidido, me voy en una semana.

Hasta entonces, estaré en casa de mi madre.

¿Y yo qué? ¡Que me dejas aquí!

En medio de la nada. No, perdona,

te acerco donde quieras.

Pero lo nuestro se acabó.

(Portazo)

(Derrape)

(Tono de llamada)

Papá, ¿me vas a contestar por una vez en tu puta vida?

(Teléfono)

(Música intriga)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(Disparos)

(Música acción)

No.

No quiero alfombras, gracias.

Podemos pedir rescate a España. Ah, habláis español.

Os propongo un trato. A ver...

Me dejáis el "jeep", las armas

y todo el dinero que tenéis encima y os quedáis aquí,

en medio de este puto desierto, sin agua ni provisiones.

Aquí viene la parte buena. Me comprometo

a que, antes de abandonar el país, visitaré a vuestras mujeres.

Ojo, no me malinterpretéis, hablo de algo muy sutil.

Darles una cena romántica con champán, velas...

Ellas lo disfrutan y lo agradecen tanto

que terminarán poniendo a vuestros futuros hijos mi nombre,

Anacleto.

¿Qué os parece el trato? ¡Anacleto!

(GRITAN EN ÁRABE)

¡Ah!

(Música acción)

Anacleto nunca falla.

(TELÉFONO) "¿Nombre en clave?".

Anacleto.

(Teléfono)

"Jefe, es Anacleto". -Anacleto, ya era hora.

¿Por qué has tardado tanto?

La partida es sagrada. He tenido que hacer pareja

con Rentero, que es incapaz de apoyarme

cuando voy de farol a la grande. Parece mentira que sea un espía.

Jefe, conocían la ruta, nos estaban esperando.

No puede ser. ¿Y Vázquez? Han reventado el furgón

y ha escapado. Sabe que tengo un hijo, jefe.

"Hay que proteger a Adolfo". ¡Vamos, vamos!

¡Quiero un dispositivo especial! ¡Cerrad las fronteras!

¡Quiero una lista de los pasajeros de todos los vuelos

que vayan a despegar! -Jefe, hace años que no tenemos

presupuesto para agentes en la frontera.

Debería saberlo. -Ah...

"Necesito que me mande un helicóptero".

Claro, en un helicóptero, con jacuzzi incorporado.

¡No tenemos presupuesto para helicópteros! ¡Debería saberlo!

Tendrás que salir solo, ya sabes cómo están las cosas.

No me fastidie. Mande a alguien a vigilar a Adolfo.

Bueno, mandaré a un par de agentes.

Pero sus horas extras van a salir de tu finiquito.

(RÍE)

Demasiado viejo para esto.

(Música acción)

(Música animada)

Tío, hazme caso, es una zorra. Si no la necesitas.

Estamos bien aquí con los copazos, los colegas,

mujeres sexualmente abordables... Mira, cacahuetes gratis.

Soy alérgico, me como un cacahuete y se me para el corazón.

Me muero.

Pero me da igual. Pues a mí no.

¡Ya no hay cacahuetes! Mira a tu alrededor,

mira el mujerío, ¿también te dan alergia las mujeres?

Ninguna me gusta. Ninguna es como Katia.

Supéralo, tío, supéralo ya. No, Katia, que está ahí,

que acaba de pasar. ¿Eh?

Vámonos.

¡Esa zorra me va a oír!

¡Martín, no! ¡Ven aquí! ¡Martín!

(RÍE)

¿Y tú qué? ¿Que te vas? A la India, ¿no?

A salvar el mundo, como Gandhi. Y Adolfo ¿qué?

¿Eh? ¿Gandhi hubiera dejado a su novio tirado en la carretera?

¿A ti qué más te da cómo rompemos o dejamos de romper?

Pues me da... Porque resulta que el chaval

es mi amigo y mi subordinado. Y si hay cosas

que no se atreve a decírtelas, te las digo yo.

Fíjate, creo que el chaval es mayorcito

y no necesita que nadie le defienda y mucho menos tú.

¿Ves? Ahí lleva razón. ¿Nos vamos, Martín?

Mira, te escapas... porque están aquí tus amigas que si no...

Que si no, ¿qué?

¿Me ibas a pegar? A lo mejor sí.

Y luego, cuando te hiciese daño, ¿qué ibas a hacer?

¿Ibas a ir corriendo a mamá como has hecho siempre?

¡Si no me has ganado una pelea en tu vida!

Ah, ¿no? ¡No!

(Golpe)

¡Ah! ¡Imbécil!

Muy bien...

¡El pelo no! ¡Ah!

¡El pelo no!

(Música animada)

¿Qué mierda pasa aquí? Nada, no se preocupe,

es una pelea de hermanos. Ya sabe cómo son estas cosas.

No. Ah.

(GRITA)

¡Ah!

-¡Oh!

Ah... -En los huevos, ¿eh?

Siempre hace lo mismo. Va al pelo o a los huevos.

(RESPIRAN AGITADAMENTE)

(RÍE)

Tía, tú estás muy loca, que nos podía haber matado.

(RÍE) No sabes cómo le necesitaba.

Vaya, que este se ha llevado la que me tocaba a mí, ¿no?

Os la estabais rifando entre mi hermano y tú.

(RESPIRAN AGITADAMENTE)

(SE BESAN)

(Risas lejanas)

(Motor)

Con lo que hemos sido... y ahora aquí, haciendo de niñeras.

-Ya te digo.

¿Te acuerdas de aquella misión en la Antártida?

-Ah... ¿Y cuando nos dispararon con misiles de uranio?

(RÍE) ¿Y la que lio el doble del rey en aquella misión en Bulgaria?

¿Y la momia de Paconia? -¡La operación Heliotropo!

-Oh... ¿Y la misión Tormenta en la Luna?

-Ah... La verdad es que hemos sido grandes.

-Sí...

-Lo que pasa es que no tenemos ninguna foto.

-No, es verdad, pero no importa. Está todo aquí.

(Disparos)

(Grillos)

Eh, Adolfo...

¿Qué haces?

Pues no sé, ¿abrazarte?

(RÍE)

Que ya sé lo que ha pasado, que te lo has pensado mejor.

Este es el clásico polvo de reconciliación, ¿no?

Huy, no... No, Adolfo, no es...

Es el clásico polvo de despedida.

Si me voy en una semana.

¿Cómo? Perdóname si te he confundido.

La despedida en el coche fue tan sosa que...

he pensado que mejor así.

Pues me voy. ¿Dónde? Si esta también es tu casa.

(LLORA)

(Chirrido)

(Música intriga)

(Chasquido)

(Continúa la música)

¿Qué quieres? Quieres robar, ¿no?

Coge la tele. La grande, ¿la quieres? Toda para ti.

¿Quieres mis tarjetas? El número es muy fácil, 1234.

Toma, en el cajero de la esquina no te cobran comisión.

(Golpe)

Ah.

(RESPIRA AGITADAMENTE)

Hostia, hostia...

(Crujidos)

(SE QUEJA)

(Cristales rotos)

Oiga, ¿está usted bien?

Vale, róbeme, pero no me pegue. ¡Ah, ah!

Hostia, lo que ha hecho.

Un momento, hablemos.

No. Vale.

(GRITA)

(Cristales rotos)

Bueno, lo dejamos aquí, ¿no?

¡Ja! No, no, no.

(Golpes)

(Ladridos)

(Música intriga)

Ah...

(FORCEJEAN)

(TOSE)

(Continúa la música)

(SE ATRAGANTA)

(Espray)

(Cristales rotos)

(Música tensión)

Katia, Katia...

¡Katia, coño, que creo que he matado a un chino!

(Grillos)

(ASIENTE)

Que a lo mejor habría que ir a la Policía.

A ver qué piensan o que ha sido sin querer, pero...

(Golpe)

(Pájaros)

(SUSPIRA)

(SUSURRA) Adolfo...

¿Qué te has hecho la cara?

(TITUBEA) ¿Do... dónde?

Ah...

¡El chino!

Espera aquí.

(SUSPIRA)

Bueno, pues ya no está, pero aquí había un chino.

Entró por la puerta y empezó a pegarme.

Que yo pillé cacho. Allí, volé.

De repente, yo empecé a devolvérselas.

Aquí le tiré.

Pero muy bien. Que esto es por los videojuegos

porque nunca me he pegado. Adolfo, ¿por qué te has hecho eso?

¿Es para darme pena autolesionándote?

Katia, te juro que no he sido yo, que había un chino muerto aquí.

Que estaba todo esto lleno de sangre.

Que me agarró de aquí...

y le di con tu vibrador en la boca.

(TARTAMUDEA) ¿Cuánto hace que tienes esto?

No me cambies de tema. Vale.

¿Qué te has hecho la cara? Pero que te juro que...

Mira, mira, cómo me he hecho yo esto.

Cuando te dije lo de aventuras y emoción, ¿pensabas que era esto

a lo que me refería? ¡Te juro que es verdad!

Por favor, no hagas esto más raro y más difícil de lo que ya es.

No, Adolfo...

No vamos a volver.

(Chirrido)

(Tráfico)

(Música intriga)

¡Adolfo!

Papá, ¿qué haces aquí? He pensado que hace mucho tiempo

que no pasamos un día juntos, así que he decidido

llevarte a casa, prepararte tu comida favorita

y charlar de nuestras cosas.

¿En serio? ¿Tú qué crees?

Vengo de entregar un pedido en la charcutería,

pero ya que estoy aquí...

¿Y esas bolsas? Nada...

Me voy del piso temporalmente porque...

O sea, Katia y yo hemos pensado que ahora es lo mejor.

¿Te ha echado?

Bueno, nos hemos separado. Y te ha pegado.

Si es que no sé para qué te lo cuento.

¡Espera!

Ya te llevo yo. Pues vale.

Pero no te voy a contar nada. Porque no estoy hablador

y luego te burlas. Muy bien.

Déjame las bolsas, que tengo la parte de atrás

llena de embutido y me lo vas a machacar.

Hala, la dejas tú.

(Música tensión)

A la India, ni más ni menos. No se puede ser médico aquí, no.

Se tiene que ir a la otra punta del mundo.

Y se queja de que no tengo carné de conducir.

Soy soso, que quiere aventuras...

Ella tampoco es una fiesta que cuando propongo jugar a la Play,

me dice: "Estoy cansada del hospital".

¿Quién es la aburrida? ¿Por qué no te sacaste el carné?

¿Por qué no me llevaste a practicar como prometiste?

Eso fue cuando tenías 18 años, has tenido tiempo de sobra.

¿Por qué nunca me dices cosas positivas cuando estoy mal

y siempre metes caña? Dime...

"Hijo, es una zorra. Se va a arrepentir.

No se merece un tío como tú. Se va a quedar sola". ¡Dime eso!

Podría, pero no me gusta mentir.

O sea..., con mamá siempre eras así de agradable, ¿de verdad?

Con tu madre...

Eras un niño y ya no te acuerdas, pero tu madre sí que tenía

un talento natural para meter el dedo en la llaga.

Después de este momento emotivo y familiar, me voy a dormir.

(Música tensión)

(Chicharras)

(Continúa la música)

(Golpe)

¡Sapristi! Ay, ah...

¿Qué hay, Sapristi? ¿Eh?

Ven, ven aquí. Buen perro, Sapristi.

Adolfo...

¡Adolfo!

Estarás muerto de hambre.

Si quieres, preparamos algo para comer.

No te preocupes, hijo, ya me encargo yo de todo.

(Chirrido)

(Música nostálgica)

(VOZ INFANTIL) "El otro día, nevó un montón.

Y fue muy díver porque hice un muñeco de nieve en el huerto.

Cuando vino papá, dijo que parecía un mondongo

con boca y nariz.

Entonces, le he dicho ¡que lo que sí que era una mierda

eran sus fuets de los cojones! Y que se los podía meter

por el culo el muy hijo de puta. A papá no le gusta nada

que diga 'hijo de puta', pero yo seguí gritando:

'Hijo de puta, hijo de puta...'. Hasta que me ha encerrado

en mi cuarto el muy cabrón. ¡No voy a volver a hacer

un muñeco de nieve nunca!".

(Gallo)

(Teléfono)

¡Sí! "¿Todo OK?".

Todo limpio.

¿Sabemos algo del paradero de Vázquez?

"Déjamelo a mí, lo mejor es que os queréis vosotros

ahí tranquilos hasta que se calmen las cosas".

Bueno.

(Música tensión)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(GRUÑE)

(Música peligro)

(GRITAN)

(Música acción)

¡Ah!

¡Uh!

(Continúa la música)

(GRITA)

(Mugido)

(Disparos)

¡Ah!

Ah...

(Música tensión)

(Música videojuego)

(Ruido metálico)

¿Qué es ese ruido? ¿Qué estás haciendo?

Ah...

(JADEA) Nada, hijo, estaba cogiendo unos cacharros

y se me ha caído esta olla.

(RESOPLA) Qué raro eres, de verdad.

¡No, no! ¡No te preocupes! Ya lo recojo yo.

Pero si no tenía ninguna intención, venía a por las galletas.

(SE QUEJA)

(Música videojuego)

Hostia, papá... ¡Has vuelto a comprar galletas con nueces!

¡Casi me da un ataque de alergia!

(Motor)

No tengo mucho tiempo para explicaciones, ¿eh?

Pero ¿por qué estás haciendo eso? Pues no pensaba decírtelo,

pero... supongo que ya no importa.

Soy agente secreto.

¿Agente secreto?

¿De qué estás hablando? Pues la verdad.

La masía es una tapadera, llevo años trabajando para el GP.

¿El GP? ¿Qué es eso? ¿Qué quiere decir eso?

Pues no sé, el nombre de la agencia, qué más da.

Se lo inventó el Jefe. ¿El Jefe? ¿Y ese quién es?

Es un nombre en clave. Ah, es un nombre en clave.

¿Y el tuyo?

Anacleto.

Anacleto, agente secreto. ¡Venga ya! Te lo acabas de inventar.

No te acerques, no te acerques. Ya...

Vamos a ver, hijo... En serio, no tenemos mucho tiempo.

Pero dime la verdad, papá, ¿qué eres?

¿Qué eres? Un psicópata, ¿no?

(Música intriga)

¡Sabía que algo raro estaba pasando! Todo el día solo, papá.

Aquí encerrado, solo con el perro ese de mierda.

Pues he desarrollado... un odio irracional por la sociedad.

Te gusta matar, trituras a la gente. ¿Qué coño dices?

Joder, si es que lo pienso... ¡y das el perfil!

Qué perfil ni qué perfil. ¡No digas sandeces!

El perfil, papá. Un hombre solo, siempre ausente,

que habla raro... ¿Quién dice "sandeces" hoy en día?

Me parece que estás desvariando.

Mírame a los ojos y dime que los embutidos con los que llevas

toda la vida cebándome, no tenían carne humana.

Que no sabían mejor porque fueran caseros.

Era por la carne...

¿Crees que esa teoría es más creíble que la del agente secreto?

(Tiros)

¡Al suelo!

(Estruendos)

¡La ETA!

(GRITA)

¡Ya están aquí!

(GRITA) ¿Pero qué coño está pasando?

Entonces, ¿qué? Caníbal, agente secreto...

¿Te va quedando claro?

¡Yo qué sé con quién estoy! ¿Por qué nos atacan?

¡Son los secuaces de Vázquez, mi archienemigo!

Tu... ¿qué? ¿Tu archienemigo?

(CHISTA)

(Silencio)

¿Qué dices?

¿Dónde vas ahora?

(Música misterio)

Chicles... ¿Guardas chicles ahí?

Toma, están entrando. ¡Dispara a matar!

Papá, tú estás loco. Yo no puedo hacer eso.

¡Que sí que puedes!

Adolfo, mírame a los ojos. Estás un poco desconcertado

con todo esto, pero estás preparado. Papá, que soy "segurata"

del ElectroMark, que no llevo ni porra...

Confía en mí, yo te entrené. ¿Que me entrenaste?

¿Cuándo me entrenaste tú a mí?

Toda la vida.

¿No te acuerdas?

(Música animada)

Vamos a volar, verás qué divertido.

Hace mucho tiempo que se acabó,

pero es que hay cosas que nunca se olvidan.

(Tiro)

¡Ah! Por mucho tiempo que pase.

(Continúa la música)

Eres un puto psicópata.

Sabía que tarde o temprano le sacarías provecho.

¡No tenías ningún derecho! Con el chino no te vino mal.

¡El chino! ¡Yo lo sabía!

(Tiros)

¡Sabía que no lo había soñado! ¡Katia no me cree!

(Disparos)

Ah, uno menos.

¿Pero qué haces que te comes un chicle ahora?

(SUSURRA) Es un chicle-bomba. ¡Cúbrete!

(Pasos)

¡Cuidado! ¡Dispara!

La suerte del principiante.

¿Pero en qué me has convertido? Tenemos que irnos.

Ya, pero es que están todos muertos y los he matado yo.

Esta gente tendrá... familia, tendrán conocidos...

Pon que cada uno tiene un hijo. ¿Tú sabes cuánta gente triste

será eso? ¿No has sentido nada? Sí...

El retroceso. O sea, que tú eres de hielo.

Si te tranquiliza, piensa que eran ellos o nosotros.

Es que no he hecho nada. Le caigo bien a la gente.

No de que quieran ser mis superamigos siempre...

Pero no quieren matarme. Es culpa mía.

Vienen a por ti porque quieren hacerme daño mí.

(RESOPLA) Pues para el caso que me haces,

más les valía haber ido a por el perro.

¿Dónde está? Yo qué sé, es tuyo.

¡Sapristi!

¡Sapristi!

¡No, no, no! ¡Quieto, quieto, quieto!

¡Al suelo!

(Estruendo)

(RESPIRA AGITADAMENTE) Sapristi...

Tenemos que irnos de aquí inmediatamente

y olvídate de la masía para siempre. De la masía me olvido rápido,

pero no voy contigo a ningún lado. Yo me voy a la Policía.

¡No tengo mucho tiempo para discutir!

¡Ni yo tampoco!

Reconoce que te habías puesto un poco cabezota.

(CON DIFICULTAD) No te jode...

Y encima fumas... ¿Qué?

Que digo que encima fumas. Has fumado de toda la vida.

Vale... Mamá ¿qué era? ¿Ninja?

Espía.

La mejor hasta el día de su muerte. Queríamos que estuvieras alejado

de todo esto. Por eso, lo mantuvimos en secreto.

Esto, para ti, es el pan de cada día.

¿A cuántos has matado en tu vida?

Qué más da. Venga, ya que estamos,

prefiero que me lo cuentes. A ver...

¿Más de 10?

(SUSPIRA) Pues, hombre, sí, más de 10,

pero todos se lo merecían.

¿Más de 50? Si lo piensas, sí. Más de 50.

¿Más de 100? Supongo... Sí, unos cientos.

¿Cómo que unos cientos? ¿Unos cuatrocientos,

unos trescientos...? Menos de mil.

¿Te quedas más tranquilo así? Pero qué dices...

Que eso son cifras de genocidio. Tampoco es para tanto.

Si lo prorrateas por los 30 años que llevo trabajando,

tocan como dos o tres al mes. Ah, bueno, claro,

si lo prorrateo, me quedo mucho más tranquilo, papá.

Mira tú, que llevas cuatro en dos días.

(Música tragaperras)

(MEGAFONÍA) "75.

9.

22".

(Pasos)

El dinero todavía no ha llegado mi cuenta.

Antes, necesito que hagas una última cosa por mí.

¿Qué más quieres? Os dije dónde estaba la masía.

He traicionado a uno de mis mejores agentes,

a mi amigo, mi pareja de mus. Lo sé y lo valoro,

pero las cosas se han complicado.

¿Qué letra es esta?

(LEE) "Goma-2 ECO".

Es una G, está bien claro. ¿Os podéis callar, por favor?

-Esos explosivos no pueden salir del GP.

Yo ya he cumplido mi parte del plan. Venga, el maletín.

(Golpe)

¡Jo...! Qué pesaditos, por Dios.

-A partir de ahora, tendrás que buscarte la vida tú solo.

¿Pero...? ¿Pero qué es esta gilipollez?

(CARRASPEA) Bueno, cuando estaba en la cárcel,

mis secuaces decidieron invertir todo el dinero del botín

en el Fórum Filatélico. Pero, vamos,

que esto se va a revalorizar. O sea, que de aquí a unos años,

vas a ser millonario... casi seguro.

En unos meses. ¡Déjate de excusas!

Tienes 24 horas para encontrar el dinero.

Si no, utilizaré todos los recursos a mi alcance para acabar contigo.

-¡Ya está bien! Aquí no se puede fumar,

¿no lo sabéis? Que es un bingo. -Ya me voy, señora.

-Ya te tenías que haber ido, pero hace mucho rato.

¡Línea! "Han cantado línea".

(Música intriga)

¡El GP!

Esto es igualito que el Pentágono, ¿eh?

Y sé que este edificio no sale en libros de arquitectura

ni en las revistas turísticas, pero te aseguro que es el pilar

sobre el que se sustenta el país. Pero... esto es Correos.

(Teléfonos)

¿Compartís oficinas con ellos? Los recortes...

Ya ni la seguridad nacional es prioritaria.

Papá, ¿cuánto cobras? Hombre, hay un sueldo base

y, luego, un porcentaje variable. Sí, pero a final de mes,

con las pagas extras y tal. ¿En cuánto se te queda?

(MURMURA) 1500...

¿En serio? ¿Brutos? Hay que sumarle los sexenios.

Pero si cobras menos que yo de vigilante.

(Chirrido)

La tortilla de patata siempre es redonda.

Venga ya, ¿en serio? ¿Esto es la contraseña?

¿Qué tiene de malo?

(Pasos)

Muy bonito el sitio, papá, muy moderno. ¿Dónde está la gente?

Es la hora del café. Ah, claro, que sois funcionarios.

Alguien está trancando la puerta. Esto me huele a chamusquina.

¿Chamusquina?

(Música intriga)

Joder...

(Continúa la música)

Veneno.

Joder, papá, pues suerte que nos hemos venido.

Yo aquí me siento superseguro. ¿Ahora qué? ¿Tienes un plan?

Hay un lugar...

Un punto encuentro en caso de emergencia.

Si hay algún agente vivo, irá para allí.

(Golpe)

Maldición...

¿Qué haces? ¿Eh? Nada...

Le estoy mandando a Katia un WhatsApp con la foto

de los agentes muertos estos...

para que vea que lo del chino es verdad.

Eran mis amigos.

Al menos, podrías fingir que te importa.

Pues sí podría, sí.

Pero es que no me gusta mentir.

(Chirrido)

(Música tensión)

(Disparos)

¡Ah!

¡Arriba!

(SUSPIRA) Estos no son del GP.

Papá, te han dado. ¡Tienes un tiro ahí!

Vázquez...

Hombre, Anacleto, tú por aquí. ¿Qué tal el paseo por el desierto?

Habéis matado a todos mis amigos. Te juro por Dios que no voy a parar

hasta que acabe con vosotros.

(Música tensión)

¡Los quiero vivos!

¡Por la escalera!

(SUSURRA) Quieto.

¡Por aquí!

(Música acción)

¡Atranca la puerta! ¿Qué?

¡Por aquí! ¿Qué? No, no, no.

Yo no me subo.

Vamos, no nos queda otra. ¡Venga! ¡Yo ahí no me subo!

(Golpes)

¡Abrid, abrid!

(Música peligro)

Ni de coña, yo no salto. ¿Cuándo pesas?

80 kilos.

Sobre el toldo del camión, resistirá.

Son 85, el toldo no me aguanta. Confía en mí, hijo.

Anacleto nunca falla. ¡No!

¡No, no, no!

(Golpes)

¡Hostia, papá!

(SUSPIRA)

¡Venga, que no ha sido para tanto! ¡Son 90 kilos!

¡Tengo los huesos muy pesados...! ¡De toda la vida!

(Cristales rotos)

(GRITA)

(Golpes)

No te vengas arriba. A tu edad,

yo me tiraba de mucho más alto. Ah, ya...

(Tiros)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

Tenemos que ir a un hospital. Al hospital no, demasiado peligroso.

Ah, papá...

(Tiro)

Oh, huele que alimenta. Me ha salido muy rica.

Os vais a chupar los dedos. ¡Yo quiero muslo!

También quiero muslo, no te jode... Ya está la lista.

-Pues yo también quiero muslo. Es mi despedida.

Pues despídete del muslo. Pues despídete de tus dientes.

Bueno, ya está bien, por favor... Que hay pollo para todos.

A ver si podemos comer como una familia normal.

(Timbre)

¿Y ahora quién coño es?

-¿Quieres? Para tu despedida...

Ya voy yo. Sí, vete tú, hija.

¡Oye!

Qué pesaditos...

¡Adolfo! Hola...

La sangre no es mía, es mi padre. Le han pegado un tiro

y se muere. ¿Me ayudas? ¿Ya estás con tus tonterías

para llamar la atención? Que no. Mira cómo está.

¡Dios mío! ¡Hay que llevarle a un hospital!

(CHISTA) Katia, no podemos. Baja la voz.

¿Cómo que no podemos? ¡Voy a llamar a una ambulancia!

Katia, espera, escúchame.

Han intentado matarnos. Nos están buscando.

(VOZ LEJANA) ¡Katia! ¿Qué haces?

¡Nada, mamá! ¡Es Adolfo! ¡Dile que pase,

que hay pollo de sobra! -¡Pero le toca pechuga!

Esto te va a costar un poco creerlo, pero es que mi padre...

es agente secreto.

Por favor...

(GRITA) ¿Pero qué hacéis? ¿Entráis o no?

Papá... ¡No, mamá! ¡Vamos al cuarto...!

¡A hablar! A hablar, dice... ¡A follar!

¡Van a follar! Aquí, en vuestra casa, el día de la despedida.

Antes del postre, están follando ya. -Estás celoso

porque no ha venido a verte a ti. A ver si superas

todos los complejos que tienes con tu hermana.

Tienes 33 años. -A lo mejor tiene algo que ver

que me vistieras con su ropa hasta los 12 años.

-¡El 2x1! Había que aprovecharlo. ¡Venga! ¡A comer!

Esto es una locura, necesitaría anestesia y un quirófano.

Ah, ah... ¡Oh! Tranquilo, ya está.

Sujétalo, sujétalo... ¡Ah!

(Llama a la puerta)

Adolfo, no vuelvas a caer, ¿eh? Es normal que estés sensiblote

porque se va, pero sé fuerte. Ya sé que te la chupa increíble

y todo y lo del dedito que te hace, pero aguanta ahí.

¿Le has contado a mi hermano lo que hacemos en la cama?

Es que pasamos mucho rato encerrados, se acaban los temas,

pero siempre te dejo por las nubes. ¿Sí?

¡Ah!

Ya está, ya te lo está haciendo, ¿no? Ya has caído.

(GRITA)

¡Martín, entra, joder! ¡Te necesitamos!

Hombre, no sé, que somos hermanos... No digo yo que no haya fantaseado

alguna vez con la situación, pero es que me parece muy fuerte.

Entra, coño. ¡Hostias! ¿Pero qué habéis hecho?

¡Cógele las piernas! ¿Eh?

(Gritos)

No se te ocurra decir nada, ¿eh? -Pero si yo nunca digo nada.

-¿Quién se empeñó en la educación liberal?

En hablar de sexo en casa, en "El País Semanal"... ¿Quién?

¡Un par de hostias a tiempo, eso es lo que hacía falta!

-Entonces, la masía, los fuets, el look este así como de payés...

¿Todo esto era una tapadera?

Eso parece.

¿Toda tu vida ha sido una mentira?

Básicamente, sí. Joder, tu padre es muy crack.

(Teléfono)

¿Qué haces?

(CHISTA)

Podrían estar rastreando. ¿Y si es alguien de la agencia

que puede ayudarnos? Por eso mismo...

¿Quién persigue a Jason Bourne? Los de la agencia...

¿Y en "Misión imposible"?

No lo sé, no las he visto. No lo sabe.

No las controla. ¡Esto pasa siempre!

Te acusan de ser un traidor y, luego, te están tendiendo una trampa.

Lo que hay que hacer es demostrar la inocencia de tu padre.

Si no podemos demostrar nada. Estuvimos ahí, todos muertos.

¡Ahí lo tienes! ¡Todos muertos menos tu padre!

Van a pensar que el asesino es él. ¡Esto es de manual, cojones!

Ah... Papá.

¿Dónde estamos?

(Tráfico)

(RONCAN)

(Puerta)

Si se infecta, vas a tener que ir a un hospital sí o sí.

Ya lo sé, no es la primera vez.

¿Me das una calada?

No sabía que fumaras.

Bueno, porque nos conocemos tanto.

No.

¿Cómo has podido engañarlo así? ¿Y qué iba a hacer?

Solo quería protegerlo.

No sé, yo no sé hacer de padre, dar abrazos y esas cosas.

Lo mío es ser agente secreto.

Pues si no hubieses sido tan secreto, a lo mejor,

Adolfo no sería tan aburrido. Ya...

Y tú no habrías tenido que dejarle. Es una pena.

Ay...

Está claro que sois una familia de quejicas.

(RÍE)

¡Estoy rodeado de ineptos! Una cosa os pido y fracasáis.

Si quieres que algo salga bien, tienes que hacerlo tú mismo.

La llave Allen. Vamos a ver...

Y digo yo, ¿no se podría comprar el mueble ya hecho?

¿Ah, sí? ¿Y con qué dinero? ¿Dónde está mi botín, eh?

¿A quién se le ocurre que un sello, un puto sello, pueda costar 1000 E?

Vamos...

Además, no es tan complicado.

Basta con seguir estas sencillas instrucciones.

Sencillas por los cojones.

Ojalá hubiera existido esto hace 30 años.

Me hubiera ahorrado mucho dinero decorando guaridas.

(Teléfono)

¿Sí?

Ah... Muy bien.

¡Los tenemos!

Están en casa de su novia. Rápido, a por ellos.

Pero ¿acabamos el mueble y vamos a por ellos

o vamos a por ellos y ya acabaremos el mueble?

Porque a esto, aún le queda.

¿Dónde está mi padre? No... No lo sé.

Cuando me dormí, estaba ahí. Fumando.

¿Papá?

Buenos días. Buenos días.

Hola, buenos días. Papá, ¿qué tal? ¿Cómo estás?

Pues mucho mejor.

Me he levantado esta mañana muy temprano

y he decidido preparar el desayuno para compensar las molestias.

Riquísimo. Tomaros un zumo.

A ver, Martín, de un trago.

Pero ¿les has contado lo que ha pasado?

Ay, sí, qué horror.

Antes te atracaban sin más, pero ahora navajazos y todo.

Y a un señor tan mayor...

El mundo se ha convertido en un sitio muy peligroso.

Muy bien. Pues ya está. ¿Ya está qué?

El ácido pentotálico de los zumos debe haber hecho su efecto.

¿Nos has envenenado? No. Solo drogado.

Nos has metido un suero de la verdad.

Pero... ¿y nuestra conversación de anoche?

Muy agradable, Katia,

pero eso no significa que pueda fiarme de ti.

Ahora podré hacerlo. Papá, son amigos.

Es que estás descontrolado. Pero bueno...

-¿Qué pasa? No lo entiendo.

-¡Pero no bebas más, hombre! ¿No te han dicho que tiene suero?

¿Pertenece o ha pertenecido usted a alguna organización?

Fui socio del Círculo de Lectores,

pero solo porque la chica que vino a ofrecerlo a casa

estaba de muy buen ver. -¡Ah! ¿Te parece bonito?

¿Y tú, Katia?

Cuando comenzaste a salir con mi hijo,

¿te gustaba de verdad o tenías algún motivo oculto?

Eso es personal. No se lo digas.

Empecé a salir con él para putear a mi hermano.

¡Lo sabia! La celosa es ella. ¿Lo ves, mamá?

-Ya veo, ya...

Pero luego empezaste a gustarme de verdad.

No es momento para terapia de pareja.

Un poco sí. Tengo preguntas. ¿Todavía me quieres?

Claro que te quiero, pero yo quiero ser tu novia, Adolfo, no tu madre.

Me habría encantado que te vinieses conmigo,

poder viajar juntos y hacer mil cosas.

Ya, ya, ya. Que seas un hombre, como tu padre.

¡Hala! ¿Hala, qué? Hala, nada.

Que esto va a cambiar. Te lo prometo.

Siempre estás igual. Otra vez con eso.

Pero esta vez es verdad, me he tomado el suero,

no puedo mentir. Tu zumo no tiene suero.

¿Para qué lo dices? Tú siempre ayudando, de verdad.

Gracias, papá. No iba a drogar a mi hijo.

Ya te he dicho que no era momento para terapias de pareja.

Estamos en otra cosa. Martín, ¿alguna cosa que ocultar?

Bueno, hay... Hay una cosa...

Hace dos años, atropellé a una señora mayor con la Vespa.

Y me di a la fuga.

Siempre pienso que no es para tanto, porque ya era muy vieja

y, seguramente, le quedaba poco.

Pero no pasa un día sin que sepa que esa señora está muerta

por mi culpa. -Hijo mío...

-No te preocupes, hijo.

Esa señora no murió.

-¿Cómo lo sabes? -Porque yo la maté.

Ella quería denunciarte.

Iba a destrozar nuestra familia y no podía consentirlo, así que...

fui a su casa para intentar convencerla,

discutimos y una cosa llevó a la otra y...

Y, al final pues... se cayó por la ventana.

-Ay, qué disgusto. -Desde entonces, no...

No he vuelto a ser el mismo. -Sí, sí, bebe, bebe.

En realidad, llegó viva al hospital.

En cuanto describió a su atacante, comprendí que eras tú y...

Y supe lo que tenía que hacer.

Una dosis un poquito más alta de morfina y...

Al enfermero lo acusaron de negligencia.

Pero lo hice por nuestra familia.

Luego te quejabas de mis secretos. Joder, ya ves.

¿Y tú, mamá?

Hace dos años que trabajo para Vázquez pasándole información.

¿Qué? Me dijo que si veía, le avisara.

Y así lo he hecho. Ya vienen. Están al caer.

Pero mamá...

Me contactó desde la cárcel y pagaba muy bien.

-¿Pero cómo es posible?

-Mejor eso que ser una asesina gilipollas como vosotros.

Habéis necesitado tres veces para matar a la misma vieja.

Tenéis mucho que callar, ¿eh?

Ya están aquí. Claro.

¿Qué hacemos?

(Música intriga)

Pero tío, dale más para arriba. Qué torpe eres, coño.

Joder, menos mal.

¿Dónde están? -Se han escapado por la ventana.

Me han pedido que os entretenga, que os diga

que han avisado a la Policía y rodeado el edificio.

Es mentira, están desesperados. Casi no les quedan balas.

-Habéis tardado mucho. Échame un poco.

(Música, disparos)

Yo me encargo de estos mequetrefes. Iros al punto de encuentro.

¿Dónde está eso? En la Estación del Norte a las dos.

Yo que sé, no me lo habías dicho. Papá, estás herido.

Y un poco viejo. ¡Iros!

Vale, vale, vale.

¡Joder!

(Música)

¡Eh, eh! ¡Perdón!

Vienen acá.

(Continúa la música)

Por ahí.

(Continúa la música)

Vete, Katia. Y tú, ¿qué vas a hacer?

Voy a acabar con ellos.

Y me voy a apuntar a la autoescuela.

Sí, pero vete, vete. Sí, sí.

Estoy preparado.

Perdona, son míos. Ah, sí.

Me lo quedo todo. Muchas gracias.

(Música)

(Voces)

(Continúa la música)

¿Todos a la vez?

Pues todos a la vez.

Tanto karate y tanta polla.

Pringado. Ah... Ah... ¡Ah!

¡Ah!

(RÍE)

¡Martín!

¿Dónde está Adolfo? No lo sé.

Los he perdido, corren mucho.

Nunca he podido con mi hermana. Joder, me gana en todo.

Espero que hayan ido a la estación. Ah... Ah, sí, el punto de encuentro.

Bueno, bueno, bueno...

Nos ha costado lo nuestro, pero al final lo hemos conseguido.

Estoy muy orgulloso de vosotros, muchachos.

Y ahora, por fin, la venganza que llevo 30 años planeando.

¿Quién coño es esta gente? Soy el malvado Vázquez.

Y estos dos son mis secuaces.

Me duele que no sepáis con quién estáis hablando.

Yo sé quién eres. Vázquez. Sé las cosas que has hecho.

Sé que ahora quieres hacerme daño

y luego matarme para putear a mi padre, que es tu archienemigo.

Creo que no le va a importar.

Hemos tenido una relación distante, no ha habido mucho cariño.

Cuando no estaba haciendo de agente secreto,

se dedicaba a los fuets. No me hacía mucho caso.

Tiene mucho aprecio al perro, pero ya le has matado,

así que la venganza consumada ya está.

Si os queréis ir a vuestra casa, tranquilos, nos adaptamos.

¿Y tú eres el hijo de Anacleto?

Esperaba, no sé, algo más... de aguante, de valentía...

Qué va, has sido muy patético.

Me da rabia haber planeado todo esto para alguien tan cobarde.

No es por cobardía, es por ayudar.

¿Dónde está Anacleto? No lo sé.

¿Me vas a obligar a coger unas tenazas y arrancarte la lengua?

Hoy que vengo de blanco. Adolfo, aguanta, no se lo digas.

Es fácil decirlo, no es a ti a quien van a torturar.

¿Vas a vender a tu padre a la primera de cambio?

A la primera, no,

pero si me tortura, es muy probable que cante.

Valoro si me salto el sufrimiento extremo.

A nosotros nos ahorra trabajo.

Todo lo que le cuesta, ya no lo hace.

Todo lo que le suponga tener que apechugar con algo

o enfrentarse... A ver, nos estamos yendo del tema.

Vale que me hayas dejado por no tener carné de conducir,

pero aguantar una tortura... Que no es el carné, ¡que es todo!

¿Sabes dónde está el padre de tu novio?

Exnovio, me dejó ayer. No te hagas la víctima.

Sí me hago la víctima. Me va a torturar.

Aprovecha la tortura para escaquearte.

No me escaqueo, que estoy atado. Qué bien te viene, ¿eh?

¡Basta!

¡Ah! ¡Mi ojo! ¿Qué ha pasado?

¿Qué tengo en el ojo? ¿Qué has hecho?

¿Qué tengo en el ojo? Joder, Adolfo, quítamelo.

¡Hostias! ¡Quítamelo!

Joder, qué exagerada es. ¡Que la has dejado tuerta!

¿Tuerta? Bien.

Y ahora que tengo tu atención, dos cosas.

Una, no voy regalando abrazos por la calle, ¿no?

Por eso no me llaman el encantador Vázquez.

Me llaman el malvado Vázquez.

Porque soy un auténtico cabrón hijo de puta.

Claro, tiene sentido. Y dos, creo que ya ha quedado claro

que quiero saber dónde está tu padre.

Así que o me lo dices o le saco el otro ojo.

En el punto de encuentro. Estación del Norte. A las dos.

Muy bien, porque tengo una sorpresita para vosotros.

(Música intriga)

Por supuesto, el punto de encuentro es la estación.

Mantenemos un perfil bajo, nos confundimos entre la gente,

los controles de seguridad son menos estrictos

y accedemos a toda la red viaria europea.

Brillante. Sí, claro. Vamos, por aquí.

La mítica taquilla, donde guardas armas, pasaportes

y divisas de todos los países.

En realidad, es una muda. ¿Una muda? Una muda.

¿Hemos venido hasta aquí para que te cambies de ropa?

Hemos venido aquí siguiendo el protocolo de emergencia,

pero, de paso, me cambio, que para eso tengo una muda.

¿En serio? ¿Hay una para mí?

La verdad es que hacía mucho tiempo

que no me probaba una prenda tan suave.

(RÍE) Cuanto más estiras, menos planchas.

Un euro... Dame un euro, por favor. Que solo es un un eurillo.

Gimeno, tranquilo, hombre, viene con nosotros.

¡Anacleto! No coincidíamos desde aquella misión en El Cairo.

¿Cómo estás? Bien.

Qué buena caracterización, nunca hubiera dicho que fuera un agente.

-Sí, bueno, son muchos años perfeccionando el personaje.

En realidad, a día de hoy,

casi gano más pidiendo que con el sueldo del GP.

¡Jefe!

Le daba por muerto. Por los pelos.

Ha sido una masacre, Jefe. ¿Y este?

Es un amigo de mi hijo. Habíamos quedado también aquí.

Pero no ha aparecido. Tranquilo, tu hijo está bien.

Le tengo en lugar seguro.

Gimeno, tenemos que hacer una averiguación.

¿Cómo es posible...? ¡Quieto!

Aquí no se mueve nadie.

Anacleto, suelta la pistola.

Ha estado compinchado con Vázquez desde el principio.

Por eso conocían la ruta del convoy, por eso descubrieron la masía,

la casa de Katia y el trabajo de mi hijo.

Es el traidor, el típico traidor. Lo vengo diciendo desde hace rato.

-Gimeno, fue Anacleto. Él liberó a Vázquez.

Sino, ¿cómo te explicas que saliera con vida del desierto?

Llevamos toda la vida siendo pareja de mus.

Ha puesto la misma cara que cuando envida grande

con medias de pitos. Está mintiendo. ¿Por qué iba a hacer algo así?

Has visto lo que ha ocurrido. Ha acabado con el GP.

Porque Vázquez es impredecible. ¡He perdido a todos mis agentes!

Se le ha ido de las manos, Jefe. Anacleto, no seas inconsciente.

Somos dos contra uno. No tienes ninguna posibilidad.

Le voy a proponer un trato.

Usted me dice todo lo que sabe de Vázquez

y yo voy a matarle.

¿Pero qué clase de trato es ese?

Uno justo. Coño...

-Joder, Anacleto, ¿cómo sabías que no iba...?

No sabía si ibas a apretar el gatillo.

Pero sabía que no ibas a disparar. ¿Cómo?

El abrazo... Qué hijo de puta. ¿Por qué, Jefe?

Después de todos estos años... Solo quería salvar al GP.

Quería jubilarnos a todos.

El mundo nos ha sobrepasado. Nos hemos quedado obsoletos.

Necesitábamos una amenaza que solo pudiéramos resolver nosotros.

Con Vázquez en la calle, el GP volvería a ser imprescindible.

-¿Y pensaba que se podía fiar del malo?

Como plan, es un poco una mierda, ¿no?

-Una mierda para ti, hombre. -Que yo vengo aquí a aportar, ¿eh?

¿Dónde está Vázquez?

¿Dónde tiene a mi hijo? No sé.

No lo sé, Anacleto, no lo sé, te juro que si lo supiera te lo diría.

Está diciendo la verdad.

Gimeno, llévatelo. No te preocupes, me encargaré de él.

-La he cagado, Anacleto.

(Gritos)

Eso es cosa de Vázquez. Acaba con él, como en los viejos tiempos.

Ya nada es como en los viejos tiempos.

¡Pero bueno!

¡Una Beretta! Como la de Bruce Willis en "Jungla de cristal".

"Yipi ka yei", hijo de puta.

(DOLORIDO) ¡Ah! Ah... Ah... Ah...

(GRITA DOLORIDO)

(Música, gritos)

¡Aléjense! ¡Adolfo!

¡Váyanse, que exploto! ¡Adolfo!

¡Papá! Papá, que me han puesto una bomba.

Quieto, quieto. Vale. Quieto. ¡Quieta!

Sí, sí.

Perdone, ¿es usted Anacleto, agente secreto?

Sí. Esto es para usted.

Vázquez. (RÍE) "¡Premio!".

¿Qué le has hecho a mi hijo? "¿Yo? Nada de nada. Vas a ser tú.

Sí, eso es una bomba.

De plutonio líquido y Goma-2, para ser exactos".

Qué hijo de puta malnacido.

"Si intentas separarlos, explota. Si intentas desactivarla, explota.

Si intentas soltar los cierres del chaleco, explota.

Y si pasa una hora, explota.

Solo hay una forma de evitar que arrase con todo".

Matando a Adolfo. "Exacto.

El mecanismo está sincronizado con su corazón.

Si este deja de latir, la bomba se desactiva.

Un souvenir que me traje de mi última visita al GP".

Tranquilos, todo va a salir bien.

"Créeme que me encantaría quedarme para ver si aprietas el gatillo.

Lamentablemente, estoy a punto de llegar al aeropuerto. Tú decides.

Puedes venir a por mí o pasar sus últimos minutos con tu hijo.

En cualquier caso, tenme siempre presente".

Vázquez. ¡Vázquez!

(Sirenas)

Lo siento. Se me ha ido de las manos esto.

Por mi culpa te has quedado tuerta. Te van a poner un parche.

Los niños te van a llamar pirata por la calle.

Te van a quitar el carné de conducir.

Cállate, por favor, todo eso da igual. Vamos a estallar.

Lo siento, es imposible. Nunca había visto nada igual.

La única manera de que no explote... Ya sé la manera.

¿Estas paredes aguantarán la explosión?

Hemos evacuado la zona. Bueno, todo el mundo fuera.

¿Dónde vais? ¡Pero que es mi hermana!

-Vamos, vamos. -Que es mi mejor amigo.

Yo debería estar ahí. Oiga, que no se pueden rendir.

Papá, no la saques, guárdala hasta luego.

Me vas a disparar, ¿no?

Puede que sea lo mejor, así se salva Katia.

Podrás coger tu avión a la India. Manda huevos...

Tengo 30 años y no le ha dado tiempo a hacer nada.

Claro, todo el día en el sofá... No he viajado, no he hecho locuras.

¿Ahora lo piensas? Viajar está sobrevalorado.

Para no gustarte, en casa no has estado.

Toda la vida por ahí, salvando al mundo,

y a mí... ni puto caso.

Mira, ya que me voy a morir, te lo suelto y me quedo tranquilo.

Los agentes secretos no tienen hijos.

James Bond no tiene hijos. Jason Bourne tampoco.

Por algo será. ¿A que no lo pensaste?

La verdad es que no. Pues haberlo pensado.

Sucedió así, sin más. Antes no planeábamos nada de nada.

Y, de repente, ahí estabas tú,

cogiéndome la pajarita con tus dedos.

Supertierno, papá.

¿Sabes lo que me ha pasado en los últimos dos días?

Me han zurrado, me han disparado, le han sacado un ojo a mi novia

y le van a quitar el carné.

Y tengo una bomba conectada a mi corazón.

Así que perdona que no me emocione.

Igual los agentes secretos, como sois supervalientes,

no tenéis miedo. Yo ahora mismo, estoy que me cago.

Claro que conozco el miedo, lo sé de sobra.

He sido agente toda mi vida

y he hecho cosas que asustarían a cualquiera.

¿Y sabes qué? ¿Qué?

¿Sabes cuál fue el día que más miedo pasé?

A ver.

Pues no fue el día que me dispararon en el estómago

cuando se murió tu madre,

fue cuando te comiste aquellos cacahuetes.

Me acuerdo como si fuera ayer.

Ya habías cumplido 4 años y tenías los dientes separados.

De repente, te hinchaste como un globo. No podías respirar.

Yo no sabía que eras alérgico.

Ese miedo...

El miedo que pasé cuando creí que no llegarías vivo al hospital,

fue el peor.

Hasta hoy.

Joder, eso ha sido muy bonito.

¿Qué pasa? Hombre, ¿te vas ya?

No digo que te inmoles conmigo, pero quédate un rato más, ¿no?

Vuelvo en seguida, tranquilos.

(Música)

¿Pero adónde va? ¡Ayuda!

Necesito ayuda.

¿Qué coño hacías? ¡Que faltan cuatro minutos!

Tenemos que provocarte una parada cardiaca.

Tómate los cacahuetes

y la reacción alérgica hará el resto.

Cuando te quiten la bomba, te inyecto el antihistamínico.

¿Tiene sentido, Katia?

Sí, sí tiene. No, no... No lo sé. No es mi especialidad.

Se os olvida la parte en que mi corazón se para y muero.

Puedo reanimarte con un masaje cardiaco.

¿Qué dices? Tú no sabes. ¿No hace falta un desfibrilador?

Sí... ¡No lo sé! ¿Tenemos otra opción?

Tendrás que confiar en mí.

A tomar por culo.

Papá, si me muero... Tranquilo, tranquilo.

(Música)

¿Qué? Joder...

¿Qué? ¿Qué pasa?

A lo mejor no ha sido buena idea comerte toda la bolsa, hijo.

Hombre, tarde. Tarde.

¿Crees que es momento de putearme ahora o qué?

Perdona. Joder...

¡Hostias! No dejes que me entierren así.

No te vas a morir. No te preocupes. A mí me da igual. Que me incineren.

Es mi última voluntad. (RESPIRA CON DIFICULTAD)

(Pitidos)

Ya está, se ha parado. ¿Ya está?

Katia, vete. ¡No! No me voy. No me voy.

Me quedo, puedo ayudar. Ahora viene lo más difícil.

(Música)

Boca.

Vamos, hijo. Venga, no me hagas esto.

Boca.

Venga, joder.

¡Vamos!

Respira.

Adolfo... ¡Vamos!

Papá, joder, que ya está.

Adolfo, hijo. Creo que me ha roto una costilla.

Al final, no te vas a librar de la autoescuela.

¿Otra vez empiezas con los reproches? Que ha estado a punto de morir.

¿Qué clase de zorra insensible se comporta así?

Esto no ha terminado. Vázquez sigue suelto.

Será malvado, pero no se entiende lo que hace.

Organiza todo esto, ¿y no se queda a ver cómo acaba?

¿Qué querías que hiciera? ¿Que se quedara a verlo?

(Música)

Aún está en el edificio. Voy a por él.

Espera, espera, ¿dónde vas? No puedo dejarle solo.

Está herido, está mayor. Es mi padre, me necesita.

Ten mucho cuidado.

Por favor. Oh...

¿Y a mí, qué? ¿A mí no me vas a dar ni un abrazo?

(Continúa la música)

Joder, papá, que soy yo. Joder... ¿Qué haces aquí?

Nada, que el pensado:

"Baja al parking y róbate un coche, ¿no?".

¿Qué voy a hacer? Estás herido. He venido a ayudarte.

Joder...

Estoy preparado.

Pues vamos.

Estoy preparado.

(Continúa la música)

(GRITA CON RABIA)

¡Vamos!

(Música, disparos)

No le des más vueltas.

Ahí donde le ves, ese poca cosa era un hijo de puta. Cuidado.

El Carnicero ha vuelto.

(Música)

Vale, ¿y ahora qué hacemos? No lo sé.

Hombre... Pues si nos quedamos aquí, el Carnicero nos fríe.

Necesitamos un coche para salir.

Ahí están las llaves.

No. ¿Se te ocurre algo mejor?

No, que ya voy yo. Que no quiero que te pasen más cosas por mi culpa.

Cúbreme.

(Música)

Este.

Sube. Papá, así no puedes conducir.

Pues ya me contarás, porque tú no sabes.

Déjame a mí. No. No, no, no. No. No...

Y ahora, enséñame.

Pisa el pedal izquierdo, mete la primera

y levanta el pie despacio, vamos. Ahora, de repente, no lo veo claro.

Has hecho cosas increíbles, Adolfo. Te has peleado, has disparado,

te has tirado de un edificio, has sobrevivido a una bomba,

me has aguantado a mí toda la vida, estás preparado para esto, puedes.

Venga, pisa el embrague. Mete la primera.

¿Pero adónde vas? Es hacia el otro lado.

¡Hostia! ¿Qué hago? Marcha atrás. Pisa a fondo.

Vamos a por él.

Para ser la primera clase, no está nada mal.

El próximo día, te enseño a aparcar en batería.

Coño.

Vázquez. ¡Sal!

(Música tensión)

Esto tiene mala pinta, ¿no?

Bueno... Pero no te preocupes, te vas a poner bien, ¿de acuerdo?

Ahora que sé quién eres,

quiero contarle a todo el mundo que mi padre es un agente secreto.

Entonces, dejaría de ser secreto.

Vale, pues no se lo digo.

Perdona.

Por todas las mentiras.

Da igual, papá, no importa. Sí importa.

Solo quería protegerte de todo esto.

Por eso me inventé que era charcutero.

A mí los embutidos siempre me han gustado.

Uno especialmente. A tu madre le salían mejor.

Pues lo de mamá me habría gustado saberlo antes también.

Cuando murió, no supe llevarlo bien.

Por eso, cuando me metía contigo o te insultaba

o me reía de ti,

era para hacerte más fuerte.

Pues yo no lo pillaba.

Y mírate ahora.

Ahora no quiero morirme, coño. Joder, papá...

Estoy muy orgulloso de ti.

Lo siento...

si alguna vez te he fallado.

(Música triste)

Anacleto nunca falla.

(Música)

Muere, hijo de puta.

El truco del reguero de sangre.

A tu padre le hubiera dado vergüenza.

No te atrevas a hablar de él. ¡No te atrevas tú!

Él era un digno adversario y tú eres una broma.

Todos los hijos sois una decepción. Por eso yo no he tenido ninguno.

Y ni los tendrás.

Hijo de...

(Música)

Adiós, Vázquez.

Ya no estás entre nosotros, querido amigo,

pero siempre nos quedará el recuerdo

de aquellas pequeñas cosas que te gustaba hacer.

Ir a la estación, ponerte camisas limpias, el mus,

echarnos drogas en el zumo...

Pero Martín, que lo conocías de un día.

Bueno, vale, pero a mí nunca me engañó,

conmigo siempre fue de cara.

Papá, descansa por fin aquí.

En secreto, tal como viviste.

Joder, qué grande.

Katia, tenemos que hablar.

Cuando quieras. Ahora mismo, en el coche.

Claro.

¿Me puedes llevar?

A mí todo esto me ha abierto los ojos

y veo claro que tengo que dar el paso.

¿Sabes lo que he hecho esta mañana? Vas a flipar.

Me he apuntado a la autoescuela. ¿Qué te parece?

Y me voy contigo a la India.

A la India o donde quieras. Que quieres viajar, viajamos.

Que quieres tirarte en paracaídas, nos tiramos.

Vamos a vivir aventuras.

Soy un hombre nuevo. Estoy que no me reconozco.

Adolfo, perdóname, pero...

me he dado cuenta de que estaba totalmente equivocada.

¿En qué? Pues en todo.

Entiéndelo, tantas peleas...

Me han secuestrado, me han atado a una bomba,

me han jodido el ojo,... Y, bueno, todavía...

Todavía estoy intentando asimilar lo de mi madre, la chivata.

Ya... En fin, no sé,

me he dado cuenta de que no voy bien por aquí.

Yo lo que necesito es paz, tranquilidad y reposo.

Vale.

Entonces, ¿a la India ya no vamos?

Como te hacía tanta ilusión... Ya, no, y me sabe fatal.

Pero he tenido que aplazarlo, necesito quedarme un tiempo en casa.

Vale. ¿Y nosotros? Nosotros nada, Adolfo.

Ahora mismo, necesito un novio normal, sin sobresaltos.

Poder cenar tranquilamente los sábados en el sofá

con la manta y el DVD y...

Y veo que contigo eso ya no va a ser posible.

Lo siento.

Espero que ahora por fin te convenzas de que es una zorra.

Bueno... ¿Y ahora qué hacemos?

(Música)

El objetivo está a 100 m.

Calculo 15 hombres armados protegiendo al emir.

Mantén tu posición. El helicóptero llegará en 20 minutos.

Que empiece la fiesta.

(Música)

"Repito, mantén tu posición,

los refuerzos llegarán en 20 minutos".

Confirma recepción del mensaje.

"Confírmame respuesta, por favor. ¿Me oyes tú a mí? ¿Me oyes?".

No... No estoy recibiendo confirmación de la respuesta.

-¿Nombre en clave? Anacleto.

¡Anacleto! (HABLA EN OTRO IDIOMA)

Os propongo un trato.

(Música)

Chicos, creo que no me está oyendo, ¿eh?

No está recibiendo mis indicaciones.

Por favor, dejad lo que estéis haciendo

y venid a arreglar esto.

No hay red, no hay señal. La red está saturada.

¿Podéis parar de descargaros mierdas, por favor? Lo hacéis en casa.

¿Que no tenéis wifi en casa? ¡La vida de un héroe está en juego!

¡Está en el puto Oriente Medio! ¡Puede morir!

¡Hay chacales!

Amigo, amigo...

(Música)

Somos Cine - Anacleto, agente secreto

Nacida para ganar

Una comedia que involucra un grupo de antiguas amigas del instituto y una estafa piramidal: ¿Logrará Encarna (Alexandra Jiménez) la vida que siempre soñó o seguirá estancada en su ciudad, Móstoles? Al reencontrarse con María Dolores (Cristina Castaño), su vida da un vuelco. 

No recomendado para menores de 7 años Somos Cine - Nacida para ganar - ver ahora
Transcripción completa

Estaba claro que esto pasaría tarde o temprano.

Por casarse con un viejo.

Cómo se ha puesto Manolo por quedarse solo en Nochevieja.

Será por nocheviejas. -¿Y por qué no ha cenado con mi Juan?

Mi Luis se ha ido a cenar con él.

¿Me has dicho algo tú? -Claro que te lo he dicho.

Me lo has dicho a mí, dos veces.

Será posible que después de tanto tiempo

todavía os sigo confundiendo.

(Timbre)

Papá, ¿estás bien?

(Timbre)

¡Encarna, vete a abrir, anda!

(Timbre)

Hola, cariño.

Hola. Qué guapa.

Suenan las campanas. -(TODAS)Suenan las campanas

anunciando que ha nacido el niño,

que ha nacido el niño y lo están celebrando.

Suenan las campanas,

de todos los pueblos...

(TV) "Para todos los amigos del mundo, ¿dígame?

¿Sí, Encarna de Noche?

¿Oiga? -Sí, oigo perfectamente.

...el niño Dios...

No cantéis más, jolín. ¿No veis que son Martes y 13?

"¿Encarna?".

Mira, Encarna, como tú.

"Encarna de Noche. Pregúntaselo a Encarna.

¿Me ponga con Encarna de Noche?

Encarna de Noche, puesta... -¿Encarna?

¿Qué? -Oye, mira, bonita,

que te llamo porque freía una empanadilla, ¿sabe?

Aquí en Móstoles. -En Móstoles.

Y digo: 'Llamo Encarna vaya que se queme la empanadilla

y me quedo sin sentir un programa que me gusta".

¡Amancio, Amancio!

"Esa ha sido la cosa mía de llamarte, ¿sabes, bonita?

Empanadilla de Noche directamente... Vamos a ver...

¿Encarna? -Encarna de Noche.

Que digo una cosa".

¡Encarna!

¡Encarna!

(Música animada)

¡Encarna! ¿Dónde vas tan rápido? A Madrid, a un recado.

Por cinco euros.

Hombre, Carola.

Oye, pues mira... Muy bien. Como siempre.

Pues te pasas cuando quieras.

¡Oye, vosotros!, ¿se puede saber qué os ha hecho el perro?

¡El de gafas, que conozco a tu madre!

¿No querrás un perro? No, hija, no.

Por 40 me lo pienso. ¿Sí?

Venga.

Tu currículum es muy pobre. ¿Pobre?

No he parado de trabajar desde los 17.

Pero no en atención al cliente.

Hombre, creo que vender colchones desde los 17

atención al cliente es.

¿Conoces la firma? ¿Qué firma?

Colchones España, de la cadena España.

¿No te suena? No.

Pues es conocidísima.

Tenemos sedes en Leganés, Pinto, Alcorcón.

Un sinfín. La mía, la de Móstoles, la que más vende.

La gente nos prefiere a las grandes superficies

porque el trato es otra cosa,

más humano, más de tú a tú.

Y si no te adaptas al colchón, si ves que no,

te lo cambiamos sin problema. ¿Y sabe qué?

Somos líderes en descanso y confort.

Veo que eres buena en lo tuyo.

Desde los 17, tú me dirás.

Por eso quiero cambiar. Entiendo.

Encarna de... Móstoles.

Qué gracia, ¿no?

¿El qué? Que te llames Encarna y...

¿Coche tienes?

(Pitido contestador)

"Hola, soy Ginés. Déjame un mensaje

después de la señal. Gracias".

(Pitido)

No me coges. ¿Dónde estás?

Oye, que no me lo han dado.

Era en un sitio a hacer puñetas y con coche.

Así que, ¿qué hago, me compro uno?

¿Uno barato?

En fin, da igual.

Llámame.

Voy bien. Voy bien.

Mírame, mírame, mírame.

Lo siento.

Para esta hora, te quedas en casa, guapa.

Gracias, Paquitín. Mucho peso tampoco cojo.

Por la hernia. Aguanta esto, guapetón.

¿Tú qué haces aquí? Qué cosa. ¿Qué pasa?

Listo.

(Pitido)

"Hola, soy Ginés...". -Las almohadas no se cambian.

Hágase idea que es como ropa interior.

¿Le han cambiado unas bragas?

¿Dónde? Aurori, salgo a un recado.

Un momentito. ¿Otra vez me dejas colgada?

¿Y los cafés? Te los tomas a mi salud.

Pero el chucho te lo llevas. ¡Chucho, sal de ahí!

Lo llenará de pulgas y ya me pica. Anda "quédatele".

Uy, no, no, no, no, mi madre me mata.

(LADRA)

¿Qué pasa, Ginés? Llevo horas llamándote.

El teléfono siempre contigo.

No me riñas ahora. No sé dónde lo he puesto.

Ha sido un bajón de azúcar. ¿Y van cuántos?

Ya está mejor. ¿Verdad? Una inyección y en orden. Un susto.

Salí por butano y lo vi en la puerta.

Tirado en el suelo estaba.

¿A que no has desayunado? ¿Es su nieta?

Como si lo fuera, se pasa el día aquí.

Yo vivo al lado, ¿sabe? -(LADRA)

¿Y ese quién es?

Señora Jesusa, ¿no lo querrá usted?

Es un solete. Ni hablar.

Que cosa más fea.

La nevera vacía. Y hay que llevar tu dieta a rajatabla.

Me voy ahora mismo a comprarte algo.

Que hambre tienes, condenado.

(GIMOTEA)

Gracias.

¿Qué haces aquí?

Comprar. ¿Y tú?

Pues lo mismo que tú.

¿No deberías estar en la tienda? Aurori se apaña muy bien.

¿Esta mañana dónde has ido? No me has dicho ni adiós.

Tenía que hacer unas cosas. Unas cosas...

Como no me cuentas nada.

¿Y esa verdura para quién es?

(IRÓNICA) Para mí.

Ha leído en una revista un régimen de acelgas

y lo quiero probar.

Ya está.

¿Qué necesidad tiene Aurori de un régimen

con el tipito tan mono que tiene? Yo qué sé, pregúntaselo a ella.

Qué cansina, la verdad.

Corre. ¿Dónde vas?

¡Corre, tonta, que nos da tiempo! ¡Mamá!

(Claxon) ¡Mamá!

¿Estás loca?

¡Que sea la última vez!

¡No entiendo el instinto kamikaze al cruzar una calle!

Me ha pillado, pues ya está.

¡Encarna!

Encarna, tía, ¿te acuerdas de mí?

¿Te acuerdas? Soy yo.

María Dolores.

Qué fuerte.

Estás igual. Tú no. Tú...

Estás muy cambiada.

Pero para mejor. Lo sé, lo sé.

Ay, Brigi, qué alegría verla.

¡Ay!

¿Qué ha pasado? Mi madre que la llevamos a enterrar.

Te acompaño en el sentimiento. Gracias. Estoy bien.

Vente. No, hombre.

No sé. Que sí, mujer. Que sí.

(Cláxones)

Tenemos que ponernos al día. Brigi, luego se la devuelvo.

¡Vamos!

Estás igual. Hola, Elena.

Te acompaño en el sentimiento.

No te creas que me he vuelto loca.

O que soy una insensible.

Hace tiempo que me desenganché del drama.

En mi vida ya he llorado lo que tenía que llorar.

Visto así. He vivido en Phoenix, Arizona.

Ah. (CHISTA)

Pero mi compañía me ha trasladado aquí.

Me dedico a los negocios.

Negocios expansivos. ¿Trabajas? Sí, claro. Donde siempre.

¿Todavía? De ahí no me mueve ni Dios.

¿Y de novios cómo andamos? Igual.

Feliz y enamorada.

Mi vida no ha cambiado mucho.

¿Aún sigues con...?

Pero carallo, entiendo

que en el instituto te acostaras con el profesor de historia,

¿pero que todavía sigas con él?

¿Qué edad tiene, 100 años?

Es el hombre de mi vida. Eso desde luego.

¿María Dolores? ¿Tu amiga María Dolores?

Te lo juro.

Lo último que supimos es que atracó una gasolinera en Pinto.

Te ha pedido dinero. No, no.

Tenías que verla, es una periquita.

Se ha desenganchado del drama. ¿Y de lo otro?

Se ponía fina filipina.

Lo que tiene salir con los de los billares.

Ni uno queda vivo ya.

No me explico cómo ha cambiado tanto.

(GRITAN)

¡Os he dicho cinco minutos, los colchones no son para jugar!

Venga, Pulgui.

¿Pulgui? ¡Ahora me voy a enfadar! ¡Oye!

¡Hacedle caso o no os dejamos jugar más!

¡Venga, fuera!

Aquí tienes la secuencia 23. No le quites ni una coma.

Cada página es un minuto de película.

Llevamos 567. ¿Sabes cuánto es en horas?

Una "animalá". Dejas mucho espacio en blanco.

Vamos a ver, el alcalde de Móstoles

debería escribir el bando de alzamiento mucho antes.

Es nuestro plot point que da paso al segundo acto.

¿Nuestro qué?

En mala hora se me ha ocurrido regalarte ese manual.

Oye,

¿no sentamos en la cama un rato y...?

¿Ahora?

Pero si me acabo de sentar.

Oye, que si no te apetece no...

Anda, calla y quítate la camisa.

Tienes que buscarte a uno de tu edad. Sí.

Y tú a una de la tuya, ¿no?

Qué manos tienes, Encarnita.

Más arriba, más arriba.

Más arriba.

(Música animada)

(CANTA EN INGLÉS)

Mira la Susi.

Qué asco.

Qué vergüenza.

¡Oh!

"Las Supremas de Móstoles han dejado atrás el estilo que las hizo famosas

para dar paso a una imagen rompedora.

Recordarán que con su tema 'Eres un enfermo'

Vicky, Luci y Susi estuvieron a punto de representarnos

en el Festival de Eurovisión. Pero no hubo suerte.

Por fin se quitarán la espina...". Otra vez con lo de enfermo...

"...nada menos que en la gala...".

Dime. ¿Dónde estás?

"En casa del señor Ginés". Ayudándole con su guion.

No sé por qué pregunto.

Te pasas más tiempo con el viejo que con tu madre,

"con quien deberías estar". ¿Qué?

"Tus tías han salido en televisión, parecían putas".

"De las baratas". Ahora no puedo hablar contigo.

"Estoy a punto de deprimirme, ¿y te importa eso a ti?".

Te cuelgo que estoy muy liada. Un beso.

(Móvil)

(Móvil) Qué pesadita.

Por favor, tranquilízate.

"¿Me notas alterada?". ¿Quién eres?

"Soy yo. ¿No me conoces?".

"Escúchame. Llevo entre manos un asunto que te puede interesar".

"No puedo hablarlo por teléfono". ¿Perdona?

"Tengo que colgar. Te espero mañana en el Ciudad de Móstoles a las 17.

No me falles, por favor". Ah.

(Música de acción)

No os acerquéis tanto, ¡porras!

Este tiene las piernas muy largas. Más despacio.

¿Por qué os habré dejado venir?

¡Sí, sí, sí, claro, claro!

¡El piso se vende y ya está, Elena! ¡Y cuánto antes!

Sí. Los recuerdos los lleva cada uno en el corazón.

Te dejo.

Gracias, eh. Gracias por venir.

De nada.

¿Todo bien? Bien no, genial.

Prefiero alojarme aquí

porque en casa de mi madre la energía es...

Es muy densa todavía. Lógico.

Lógico y normal por otra parte.

Verás, Encarna, el otro día me quedé muy preocupada por ti.

Creo que te has quedado anclada en una etapa de tu vida

y quiero ayudarte.

¿Tú crees? No fue casualidad

que tú y yo nos encontrásemos el otro día.

¿Cuál es tu mayor deseo? ¿Mi... mi mayor deseo?

No lo sé.

Salud... para mí y para los míos.

Bueno, sí, aparte de eso.

Que se acaben las crisis. No lo sé.

No, me refiero a ti.

Atrévete a ser egoísta.

Algo material. Ah, pues mira, un coche.

Me compraría uno. Me hace falta.

Estoy buscando gente ambiciosa

que se una a una emocionante oportunidad de negocio.

Un fenómeno mundial, algo único.

Te hablo de grandes ingresos en poco tiempo.

Libertad financiera de por vida.

Yo te aprecio.

Fuimos muy amigas. Sí.

Desde kárate. Cágate.

Me gustaría conocer tu opinión una vez revises este DVD.

(Golpe) (GRITA)

¿Qué haces? -¿Que qué hago?

¿No es tu prima la Pulgui? No la llames la Pulgui, se enfada.

Me has empujado. -Estaba de espaldas.

Aurori, ¿estás bien? ¿Te acuerdas de mí?

Qué casualidad, ¿no?

No, aquí sirven los mejores gintónics de Móstoles.

Los mejores. Nos encanta venir. ¿Es tu novio? Encantada.

El universo es mental.

Lo que proyectamos nos acaba sucediendo.

Es mágico.

Se atrae lo que se piensa.

Por eso soy tan desgraciada. Siempre me pongo en lo peor.

Efectiviwonder.

Quería al hombre perfecto a mi lado, así que pedí al universo

lo que deseaba, y el universo me lo concedió.

Novio a la carta, qué suerte.

Marcus es maravilloso.

Forrado, viñedos en Italia, avión privado.

Todo es como un poder sobrenatural que todos podemos poner en marcha,

pero que no sabemos. Es aquí.

Lo primero, reeducar tu inconsciente.

¿Cómo? Por ejemplo, cambiando de nombre.

No hay que conformarse con el que nos han puesto.

Porque pesa sobre nosotros de por vida como una losa.

¿Qué dice mi nombre? María. ¿Qué significa?

La virgen. La que no folla.

Y Dolores, la que sufre dolor.

Pues bastante he sufrido ya.

Mi vida cambió

el día en el que me cambié el nombre.

Ahora exijo que me llamen Felicidad.

Porque es lo que quiero para mí.

Y el estado en el que vivo cada día.

¿A que no sabíais que la Shakira y Danny de Vito miden lo mismo?

¿A que no lo sabíais?

Tentador, ¿verdad?

¿Alguna vez se ha preguntado por qué para algunos es tan fácil

conseguir riqueza, éxito,

el estilo de vida que desean sin el menor esfuerzo,

mientras que otros viven en un círculo vicioso

de escasez, frustración e infelicidad?

¿En qué bando juega usted?

Hola, soy Victoria Abril.

Seguro que me reconocen

por mis trabajos en cine y televisión.

Pero no estoy aquí para hablarles de mi carrera ni de mí.

Sino para explicarles un plan innovador

con el que podrán ganar dinero "desde casa y sin apenas esfuerzo".

Anda, esta chica es... Esta...

Trabaja muy bien. Victoria Abril, lo acaba de decir.

Pero debo advertir

que están a punto de recibir una información

que cambiará el curso de sus vidas

y para la que tienen que estar preparados.

Así que antes de seguir adelante, por favor,

piénselo un instante.

Páralo.

A mí esto me da miedo, nena. Pues ta vas a la cocina.

¿Estás segura? Completamente.

Tú sabrás lo que haces.

"Está bien, sigue ahí.

Entonces, ya no hay marcha atrás.

Les presento el saguaro matusalén.

Una variedad de cactus cuya vida puede superar los 400 años.

¿Cuál es el secreto de su longevidad?

En nuestros laboratorios de Pasadena descubrimos que está en su flor.

Un tesoro biológico cuyas propiedades antioxidantes

son casi milagrosas.

Con las bayas de su fruto

fabricamos una gran variedad de productos exclusivos

que no solo retrasan el envejecimiento,

sino que revierten el proceso haciéndote cada día más joven.

Una auténtica revolución".

Algo me decía que vería esto antes de morir.

"...transacciones libres...".

Y los avances que quedan por ver. (CHISTA)

"Marketing multinivel.

Democratización empresarial.

A partir del momento en que dices "sí",

ya estás ganando dinero.

Algo sin precedentes.

Antes ganaba 40 000 dólares...". Qué detalle el de María Dolores

el contar contigo para esto, ¿no?

Qué maja.

Ya no se llama María Dolores.

Ahora se llama Felicidad.

Hay que estar abierto

a las nuevas estructuras empresariales.

En el fondo es como una revisitación de la teoría del marxismo.

No hay jefes, todos ganan.

Mira, ahora que lo dices, soy muy intuitiva.

No sé por qué me da que puede funcionar.

Chucho, despacio, te sentará mal. No le llames chucho.

Hay que buscarle un nombre. Un nombre positivo.

Oro.

Oro de Ley. Así se va a llamar.

Eso es un camelo.

Lo ha anunciado Victoria Abril. Y a mí qué.

A la cuñada de Ricardina la de la peluquería en Humanes,

que su marido se hizo transportista. ¿Quién?

Da igual, una.

Se metió en una movida de esas,

enredó a la familia y ahora no se hablan.

Mira, ahí la tienes. A ver cómo te la quitas de encima.

Buenos días. ¿Viste lo que te dejé?

¿Y qué?

Tú conoces a seis personas.

Y esas seis personas conocen a otras seis más.

Así creas una red de distribución y autoconsumo de demanda continúa.

¿Y si se rompe la cadena?

No, no se rompe, cariño. Está muy estudiado.

Aurori, ¿me traes agua? Se me seca de tanto hablar.

Gracias, pichón. Respóndeme a una pregunta,

hoy en día, ¿cuál es el mayor anhelo del ser humano?

No sé.

¿El remedio contra el cáncer?

No, estar joven y delgado por siempre jamás.

La economía sufre altibajos pero el negocio de la belleza

nunca entrará en crisis.

Mañana te vienes conmigo a Leganés.

Tendrás algo elegante que ponerte.

Hay gente que se ha metido y no le ha ido bien. Tú ni caso.

Perdedores. ¿Por qué?

Porque dudan.

Ya, ya, ya. Empuja, empuja.

Empuja.

Hay personas adictas al mal rollo. Si eres una tía

guapa, abierta, optimista,

con ganas de comerte el mundo, todo te irá bien.

Mírame a mí. Yo...

Un poco ridícula sí me siento, la verdad.

Te veo muy mona. Muy de los 90.

¿Y qué diferencia hay entre los 90 y los 2000?

Pues muchísimas diferencias.

Acostúmbrate, en los negocios

la apariencia es tu tarjeta de visita.

Ya, ya , ya.

Oye, ¿y tu novio? Que digo, ¿cuándo os veis?

Todos los fines de semana, tenemos avión privado.

Te dejo.

Relaciónate, disfruta. Estaré en la puerta D.

Son 100 euros.

Pero que soy yo. Cuélame.

Es a modo de matrícula o donativo. La conferencia es gratis.

Solo llevo 50, María Dolores.

No conozco a ninguna María Dolores. Felicidad, que no me acostumbro.

Pues no aceptamos tarjetas de crédito.

¿Y... qué hago, me voy?

Tienes que cambiar el chip.

No tienes idea de la información gratis que te doy.

Todo tiene un precio.

Anda, pasa, que hay cola.

Guárdame un sitio.

Hola, buenas tardes. Son 100 euros.

(Gong)

(Música animada)

(JALEAN)

¡Uh!

Veo que Leganés está lleno de millonarios.

Muy buenas tardes, Leganés.

¿Cuántos millonarios hay en Leganés?

¿Cuántos?

¿Pero es ella?

¿Aquí?

¿Qué te creías? Es la delegada de Saylife Spain.

Soy Victoria Abril.

A lo largo de mi carrera

siempre me he encontrado con el mismo caso.

Artistas pendientes del teléfono.

Rachas buenas, rachas menos buenas.

Un día todos quieren trabajar contigo.

Y de pronto, nadie.

¿Cuál es el mensaje que la vida quiere darnos con esto?

Nunca serás rico trabajando para otros.

Solo lo serás si trabajas para ti.

Venga, repetid conmigo porque es importante.

Nunca serás rico trabajando para otros.

(TODOS) Nunca serás rico trabajando para otros.

Solo lo serás si trabajas... (TODOS) Para ti.

Muy bien. Mucha gente me dice: "Victoria,

me esfuerzo, trabajo duro y no gano suficiente dinero.

¿Qué hago mal?".

Y yo les digo: "Porque en el fondo odias el dinero".

Tu cabeza te dice sí, pero tu cabeza dice no.

El dinero no es malo.

El dinero es un regalo divino al alcance de todos.

Como dicen en EE. UU: "Just taked".

(JALEAN)

Y ahora quiero presentaros a una gran amiga,

líder de ventas y ganadora de tres premios Successful

de la Academia del Éxito Empresarial,

los óscar del mundo de los negocios.

Un aplauso muy fuerte para ella.

(JALEAN)

Gracias, Victoria.

Resulta difícil de creer,

pero mis ingresos residuales anuales con Saylife

ascienden a 150 000 euros.

Soy Nieves Bravo

y soy distribuidora directa Zafiro.

Una amiga me habló del negocio.

"Pruébalo, Nieves, porque engancha.

La felicidad engancha.

El buen humor engancha".

Y me enganché.

Ahora trabajo muy pocas horas a la semana,

tengo mucho tiempo para mí,

paso la tarde entera en casa, mirando la tele,

y encima no me siento culpable.

Eso significa que ya soy libre.

Bueno, un aplauso para mí que me lo merezco.

Como si de repente entendiera muchas cosas de mí misma.

La felicidad es una decisión.

Si no soy feliz es porque no quiero.

No sé a dónde he mirado este tiempo.

Me encanta verte así.

Acompáñame, si puedo te la presento. No.

Que sí, boba, que tengo que liquidar caja.

Adelante, voy un momentito al baño.

"La de tacones lejanos",

o la de "Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto".

En esta sufre un montón.

¿Qué hace en esa? -Le pegan.

O la de "La pasión turca", qué peliculón esa.

No, "La pasión turca" es de Ana Belén.

¿Sí? -Sí, sí.

Esta que hace como de Robocop.

Le ponen como un casco...

No hace de robot, hace como tecnológica.

Terminator. -Lo tengo en la punta de la lengua.

"Kika".

Ánimo, chicas, pasad,

que no muerdo. Ella es Encarna.

Gran amiga recuperada, quiere entrar.

Encantada.

Felicidades. Me gustó mucho los discursos.

Felicidades a ti, bonita.

¿Y sabes por qué?

Porque a partir de ahora no te preguntarás: "Y si...".

Ahora tu pregunta será: "Qué más".

Estilismo perfecto. Luz y sonido genial.

La música ha entrado tarde dos veces.

Siéntate, mujer. Ni se ha notado, ¿verdad?

He pillado a los de sonido fumando marihuana en el backstage.

Los he despedido en medio del evento.

Ni se ha notado. Estoy harta de esos pringados.

Ya sabes, ya puedes estar buscando a otros.

Hija, desde que dejaste de fumar estás de un integrista.

Yo... Bueno, y España entera te hacíamos en Francia.

Sí, ¿verdad?

Hace tiempo que estoy en Phoenix, Arizona.

Allí nos conocimos.

Aguántame.

Un vaquero de 35 años tuvo la culpa.

Mi Morgan es campeón de culturismo.

Y solista de un grupo pop rock cristiano.

¿Te lo puedes creer?

Qué no haríamos por amor. ¿Verdad?

Vaya que sí. Así que ya ves.

Reinventándome. Como todo el mundo.

¿Realmente te gustaría formar parte de nuestro selecto club.

Claro.

Y lo haré lo mejor que pueda.

No basta con querer.

Ya, ya, pero es que yo sí que quiero.

Antes tienes que cruzar el umbral de la iniciación.

Aún no sabemos si eres

digna conocedora de nuestros secretos empresariales.

Y ahora gana más con Saylife

que haciendo varias películas al año.

En el mundo está cambiando.

Defiende ahora su hobby. Me la imaginaba distinta.

¿Distinta cómo? No sé, distinta.

No me veo, parezco una alcaldesa.

Una mujer de negocios. No mires el precio.

¿Has visto lo que cuesta? Antes era igual de tacaña.

Iba estreñida a todas partes.

Desde que no me corto y gasto a discreción voy como un reloj.

Varias veces además.

Yo ya soy bastante regular.

Llevas el mismo corte que cuando te conocí.

Moderno. Moderno...

Vete a hacer algo con tu pelo.

¿Has elegido nuevo nombre? ¿Os puedo ayudar?

No, gracias.

A lo mejor yo a ti sí.

¿Te interesaría mejorar ingresos trabajando poco a la semana?

Ah, no, gracias.

Ya vinieron con el rollo la semana pasada.

(Música de acción)

Te dejo, ahora ya debes realizar el trayecto tú sola.

Estoy nerviosa.

Sé tu misma. Sincera y ambiciosa.

Oye, muchas gracias por contar conmigo para esto.

De nada.

Me tienes que abonar la ceremonia. Sí, lógico y normal,

por otra parte. La costumbre.

Son 300. Una oferta por ser tú. Gracias.

Los demás pagan 400. No debería haberlo hecho.

150 euros de iniciación,

100 en paquete ejecutivo de productos,

50 en plan de negocio, curso automotivacional de abundancia

en 30 días.

Los gastos de papelería del tema de contrato son gratis.

Muy bien.

El maletín de piel auténtica te lo regalo yo.

Muchas gracias. Todo son ventajas.

(Música de acción)

¿Y qué esperas encontrar entre nosotros, Benita?

Abundancia, prosperidad... Esas cosas que decís.

¿Te puedo hacer una pregunta?

Es que hay algo dentro de esto que no me cuadra.

¿Qué pasa con la gente que no tiene nada?

¿Son ellos responsables de lo que les pasa?

Mi madre siempre ha sido una mujer positiva.

Siempre ha buscado el lado bueno de las cosas, siempre.

Pero es que el hombre que le tocó,

bebía, le pegaba, un hijo puta.

Más claro, agua.

Quizá tu madre tenía algún karma que pagar.

¿Y los niños del África también?

Todos. Los que estamos en el paro.

Por ahí no.

Qué lástima, Benita.

Si tuvieras dinero te sentirías culpable.

Y podrías arrastrarnos a la ruina.

No, no, dinero es lo que yo necesito.

Es importante que la pirámide funcione.

Lo siento, Benita.

No puedes formar parte de nuestra élite de comerciales.

Siguiente.

¿Ya está?

¿Me voy? Gracias, Benita.

Eh... Espera.

Antes de que me ponga más nerviosa, me gustaría decir algo.

Yo toda la vida me he sentido inferior a los demás.

Inferior por llamarme Encarna,

e inferior por ser de Móstoles.

En el colegio me llamaban empanadilla por Martes y 13.

Y nadie puede saber hasta qué punto me pudo doler aquella coincidencia.

(MURMULLAN)

A ti y a todos. -Yo toda mi vida

cada vez que decía que era de Móstoles

me decían lo de las empanadillas.

Me tocaban los cojones.

Móstoles no es lo que parece para nada.

Es una ciudad maravillosa, con un gran potencial,

en muchísimos campos.

Tenemos una universidad que te cagas.

La Juan Carlos I. Mi prima estudia allí.

Gracias, sigamos.

Encarna. Silencio, por favor.

Yo llevo anclada en una misma etapa mucho tiempo.

No, no creía en mí.

Y ahora siento que...

que gracias a Saylife Corporation mi vida

puede dar un salto hacia delante.

Y bien grande.

Y prometo estar a la altura.

De verdad.

Has sido muy generosa al compartir con nosotros tus sentimientos.

¿Cómo me llamo yo?

Victoria, la vencedora.

Y créeme que este nombre ha sido como un talismán para mí.

¿Y mi apellido? Abril.

La primavera.

Hoy, Encarna, tienes la oportunidad de elegir

un definitivo y nuevo nombre.

¿Cuál va a ser?

Digo adiós a Encarna.

Y digo hola a Beatriz.

Que significa la bienaventurada, que trae alegría.

Beatriz Aroma de Azahar.

Es que siempre me ha gustado mucho el azahar.

Enhorabuena.

Hoy es el primer día de tu nueva vida.

"Bienvenida a Saylife Corporation.

Lo que escucharás trata sobre cómo conseguir gran rentabilidad

en el menor tiempo posible.

Es fundamental que sigas mis instrucciones.

Lo primero que necesitas tener es un deseo intenso por algo.

Enfócalo.

Este deseo te mantendrá en el camino correcto

cuando los ánimos flaqueen.

Haz una lista de todas la personas que conozcas.

No descartes a nadie.

Nunca se sabe dónde puede aparecer un cliente potencial.

Es importante que te asignes al programa de autoenvío.

Será el motor que mantenga tu negocio funcionando

al máximo rendimiento".

Yo tu primera clienta.

Ponme un poco de todo.

"No lo veas como un gasto.

Es una inversión".

Mira, lo primero las pastillas.

Importantes.

Y como crema para la cara y los ojos.

Vale.

"El entusiasmo tiene más poder que cualquier conocimiento técnico

que pudieras aprender".

¡Socorro! ¿Pero qué haces ahí?

Se me ha caído todo encima.

"Ni caso al escepticismo de los boicoteadores conscientes

o inconscientes". Ponte ahí.

¿Para qué te metes ahí debajo?

"Pretende robar tu sueño, y hacer tuya su frustración.

No los muevas sola en la tienda. ¿Y cuándo? No pasas tiempo aquí.

Cuando llegue.

"Mantén permanentemente una actitud abierta y positiva.

Repitiendo tus afirmaciones a diario.

(Claxon)

¡Ay, qué coño! ¿Qué?

¿Te pinto un paso cebra?

¡Ya estoy aquí!

Según la Universidad de Minnesota dentro de cinco años

va a haber más de 15 millones de nuevos ricos en Europa

gracias a la venta directa.

Y esto lo tenía que compartir con vosotras.

Ahora mismo os preparo una merienda.

"Y recuerda que estás en guerra.

Y tu único enemigo es la negatividad".

Era Eddie. Murphy.

¿Eddie Murphy?

¿El negro? Un histérico.

Desde que lo han ascendido a delegado de la Costa Este

está insoportable. Una cosita.

Me gustaría mucho presentarte a mis seis. No tardaremos nada.

¿A tus seis ya? Sí, esto va viento en popa.

Confío muchísimo en ellos, están muy motivados.

Pero quieren conocerte en persona y no he sabido decirles que no.

Voy.

Oigo tus cursos de abundancia cada noche.

Gracias, eres un amor. Yo me los he escuchado tres veces.

Y por eso te sientes cada vez mejor. Sí.

Y me muero por salir a captar clientes.

Mi mujer ríe mucho cuando le digo que soy hombre de negocios.

Vamos a ver si ríe igual cuando ganes un millón.

Nosotras no necesitamos tantas lecciones.

A la clienta le gritas guapa y preciosa y te la ganas.

Igual podríamos participar. Lo que saben de ventas...

No me cabe la menor duda. ¿Vienes?

Mi hija Susa a Salou...

que lo necesito. Es una alegría. Claro que sí.

Gracias, encantada de conoceros. Sois muy dulces.

¡A vender!

"Enjoy the money".

Dime.

Hay un problema. ¿Sí?

No me gusta el chico.

¿Qué chico?

El gay.

No me gustan los gais.

Tienen mucha ira encubierta de frivolidad.

¿Tú crees? Sé de lo que hablo.

Son capaces de vender a su madre por una carcajada.

Y no se les puede confiar secretos.

No lo quiero en mi equipo.

Puta peluca, cómo pica.

Hola. Hola.

Hola, ¿qué tal? Muy bien, ¿y tú?

Genial.

Muy majos tus amigos.

Estoy segura de que van a vender un montón.

Oye, Nieves, la millonaria, ¿también es actriz?

A ver si crees que los de los anuncios

consumen los productos de verdad.

Despierta, boba. Son actores.

Me vas a decir que Victoria, tampoco es Victoria Abril.

Pues mira, sí. Es una impostora que se hace pasar por ella.

¿Sí?

¿Qué te pasa?

Leo tu mente y veo desconfianza y miedo.

Así no avanzamos.

¿A veces no te sientes un poco falsa?

¿Te lo parezco? Me siento falsa yo.

Yo no te he notado nada.

Lo siento yo conmigo misma.

Yo te veo mejor que nunca.

No sé, me estoy gastando mucho dinero, Feli.

¿Quién es esa?

Las conferencias cuestan una pasta.

Los productos otro tanto y...

Para facturar hay que hacerse autónomo.

Piensa que ese dinero volverá multiplicado por diez.

Ya, si ya lo sé. Pide un préstamo.

Ajá.

Lo primero que tienes que hacer es comportarte como rico.

Cómprate un coche. Dinero ya no hay dinero.

No sé que hago aquí si tengo que liquidar caja.

Falta dinero.

Sí, falta dinero. Alguien me está robando.

Si no, no me lo explico.

Quiero control absoluto de todos los recaudadores.

Los mantengo. Quiero antes, durante y después

de la función. ¿Está claro?

Cuánta gente hoy.

Hablo con el banco. El director fue alumno y me tiene cariño.

Pero te lo devuelvo pronto y con intereses.

Dinero llama dinero. No te preocupes.

Hay que ayudar a los emprendedores. Gracias, mi amor.

¿Ya te vas? ¿Y lo mío cuándo?

A ver si este finde encuentro hueco.

Mientras dale una vuelta al título que no lo veo.

Ya empezamos. Suena a rollo, Ginés.

"El asedio de Madrid o perfidia francesa".

Tiene fuerza.

Desde cuándo se ha visto que tenga dos títulos.

Clásicos de toda la vida tienen dos títulos.

Antes era costumbre. Antes. Ahora ya no.

Adiós.

Enhorabuena. Gracias.

¿Lo ves?

Querías un coche y ahí está. Es un milagro.

Voy a contárselo a Victoria.

¿Para qué? La flipan los coches.

Así la sacamos que la pobre se aburre en el hotel.

Mira...

Podíamos salir juntas un día.

Noche de chicas.

We have a car.

Hubiera preferido la gama más alta.

Ya, pero eran 3000 euros más y como que no.

Me gusta. Habla de ti.

Objetivo alcanzado en tu primera campaña.

Con voluntad y un poco más de tiempo.

No, si voluntad tengo, tiempo ya...

Le digo que mientras siga cerrada la colchonería...

Vamos a ver,

¿trabajas para una gran empresa americana que cotiza en bolsa,

o para una triste cadena de colchones?

Voy a probarlo.

(Frenazo)

¿Y no hay marcha atrás? Imposible compaginar dos trabajos.

Al final va a ser verdad hacerse millonario en 30 días.

Estamos en ello.

Pero me va bien. Sí. No te conozco, Encarna.

¿Habéis echado a Paquitín? Beatriz.

Ahora me llamo Beatriz.

Próxima parada psiquiátrico de Ciempozuelos.

Definitivamente te han lavado el cerebro, guapa.

"Y es entonces cuando te conviertes en un imán para el dinero,

que atrae gente, dinero y circunstancias maravillosas".

¿Te importa? En mi casa no me cabe.

¿Vas a darle salida? Por supuestísimo.

A más pedido, más comisión. Ahí está el truco.

Mira, el año pasado la chica de Cincinnati

fue senior manager de zafiro en un mes. ¿Por qué yo no?

Pues nada, a trabajar.

Oye, ¿y lo de mañana?

A las 14 en punto.

¿No sería mejor dejarlo todo como está?

Te he visto y he pensado que tenías carisma y potencial.

Sí. ¿Te interesa formar parte de mi equipo de ventas?

No, no. Sin compromiso.

Tengo un negocio en el que formarías parte de mi equipo de ventas.

No se lo digo a todo el mundo. El 25 % para ti.

Es una forma de ganar un dinerito que no viene mal.

¿Has oído que el universo es mental?

Se atrae lo que se piensa.

Me llamas cuanto antes, hay mucha gente interesada y...

Llámame. Vale.

Gracias. Venga.

Del 25 % que tú vendas...

¿No te interesa? ¿Te quedas con la muestra y la pruebas?

Vale, gracias.

Si no quieres ser feliz... No te obligaré a serlo.

Qué pena.

¿Estas zapatillas qué hacen en mi cama?

Son tuyas. ¿Te gustan?

Tienen cámara de aire.

No paras de comprar cosas. ¿Tanto ganas, hija?

Cuando el dinero fluye es como un boomerang.

Luego regresa a ti multiplicado por diez.

¿Ah, sí? ¿Y qué hago con la otra?

Pues te la guardas de recuerdo.

Son bien chulas, ¿eh? Y caras.

Nosotras nos merecemos lo mejor.

Ya que te gusta correr, hazlo con las mejores.

Gracias, nena.

Qué cambiada estás.

Hace nada mira que eras borde y antipática conmigo.

Has puesto tres cubiertos.

Se acabaron las mentiras.

(Timbre)

Mira, qué puntual.

¿Qué? Lo has oído perfectamente.

Ojalá me hubiera quedado sorda.

Pero la cosa va en serio. ¿Desde cuándo, puerco?

¿Desde el instituto? Lo sabía.

Es que lo sabía. Te dije que no era buena idea.

¡Has desperdiciado tu juventud con un viejo!

Perdona, papá te sacaba más de 30 años.

¡Por eso me duele, a este le quedan dos telediarios!

Mi intención es buena.

De hecho nos casamos hace diez años.

¿A que sí? Encarna...

Esto sí que no.

Esto sí que no me lo esperaba yo.

(LADRA)

¡Mamá!

¿Dónde vas? ¡Ni te acerques!

¡Mamá! ¡Que me dejes!

¡Mamá! ¡Déjame en paz!

¡Es que no quiero ni mirarte a la cara!

¿Pero dónde vas? ¡No cruces!

¡Me da tiempo! ¡Mamá!

¿Seguro que no quieres hacer pis? Que no.

No hacía falta que vinierais a ver a vuestra hermana enferma.

Esto es peor que lo del viejo.

¿Cómo se te ha ocurrido llamarles? Pasa página que tengo mucho trabajo.

Tampoco puedo estar todo el día. Para eso están las hermanas.

Luego le echáis un vistazo al catálogo,

los productos son buenísimos.

¿Veis a mi madre más rejuvenecida? ¿En qué sentido?

Sigue siendo una orgullosa.

Nadi te echó. Te fuiste porque te dio la gana.

Vamos.

A la discográfica no le parecía bien mi cojera.

Coja y disléxica, guapa.

Tú lo has dicho. ¿Y cuál era la forma elegante de echarme?

Que baile. ¿Por qué no añadimos unas coreografías?

A todas os pareció muy buena idea.

Si a mí me gustaba bailar.

¿Por qué tenía que estar tiesa como un palo?

¡Oye, no chilléis! Me alegro que no os seleccionaran.

Lo de eres un enfermo era un petardo...

Tías buenas punto com...

¿A quién se le ocurrió aquella ordinariez?

Egoísta, que eres una egoísta. -(HABLAN A LA VEZ)

¡Por favor!

¡Parecéis las Supremas de verdad!

(Móvil) (HABLAN A LA VEZ)

¡No chilléis que estamos en un hospital!

Sí. Dime. Es verdad.

Esa canción era una mierda.

Oye, que ahora no puedo hablar.

"Encarna, ¿me oyes?".

Beatriz. ¿No habíamos quedado que Beatriz?

"Mierda de cobertura". Ahora no puedo hablar.

Estoy en el hospital. Han ingresado a mi madre.

"¿Qué hospital?". En el de aquí de Móstoles.

Le ha atropellado un coche, un accidente.

"¿En el hospital tu madre?". Sí, está bien.

Es que le he regalado una zapatilla...

Bueno, como le gusta correr delante de los coches,

no sé por qué tiene esa manía. Tenía medidas las distancias

y con la zapatilla nueva no... "¿Qué dice la empanadilla?

Encarna".

No me toques las narices tú, zapatilla.

¿Qué pasa? ¿Os cachondeáis de mí?

"Que no, boba. Es la cobertura.

Estás nominada".

¿Yo a qué?

Tu volumen de negocio en un mes ha sido de 8000 euros.

Algo inaudito en una junior manager bronce como tú. ¿Cómo lo has hecho?

Lo mío es la venta.

¿Quién te lo iba a decir?

Nominada a un premio Successful, el óscar del mundo de los negocios.

¿Qué tiene que ver con los de Hollywood?

Muchísimo tiene que ver.

Cuidado con lo que deseas.

La ambición es muy poderosa y das pasos de gigante.

¿Sabes a quién me recuerdas?

A mí.

Yo este tampoco lo veo.

Puedo ir con mi traje de chaqueta.

Es mi uniforme de trabajo.

¿Traje de chaqueta en al alfombra roja?

Como sois las de Móstoles. De ceremonia tenemos este verde

aturquesado de corte sirena.

A mí me encanta. Yo más no me pruebo.

No sirve.

¿Dónde nos has traído?

A Confecciones La Paloma. Y si no os gusta ya sabéis.

A Parla. ¿Perdona?

No hace falta ser borde.

Que es la Victoria Abril, ¿no lo ves?

¿Quién tú?

No, yo.

Sí, hombre.

La Victoria Abril va a estar comprando aquí.

Nos vamos.

Para estar cara al público no eres nada simpática.

Me habéis hecho sacar la tienda entera.

Vámonos, aquí no vamos a encontrar nada decente.

Oye, que tampoco me puedo gastar un ojo de la cara.

Salió la tacañona. Con la de dinero que te llevas con las comisiones.

Todavía falta un mes. Me pondré lo que crea conveniente.

¿Qué dice? Que qué asco de pueblo.

¿Qué va a decir de Móstoles de las narices?

Es una villa. Un planeta aparte es lo que es.

Hace unos años eras una mostoleña de pro.

La más chula de Móstoles eras tú.

¿Qué te ha pasado?

He visto mundo, eso ha pasado.

(LADRA)

¿Oro de Ley, qué haces aquí solito?

¿Eh, qué haces aquí?

Se me ha escapado.

Ha sido verte y se ha puesto loco. ¿Se acuerda de mí?

También iba a su clase. Pero mucho no ibas.

La verdad es que no. Era nuestro profesor.

Ahora está escribiendo el guion de una película.

Y a veces le ayudo con la mecanografía.

¿Y de qué va la película si se puede saber?

Del importante papel de Móstoles en el alzamiento

contra las tropas de Napoleón.

Ah, interesante.

Aunque si se hubieran quedado todos en su casa

otro gallo hubiera cantado en este país.

Hablaríamos francés.

Lafayette Producciones busca coproducir con España.

Recuerda que te pase el contacto, nunca se sabe.

¿Y qué pasa hoy? ¿Se rueda la película?

Es el ensayo general

de la recreación de los hechos históricos.

¿No, Ginés? Me voy.

No os molesto más.

Dale recuerdos a tu madre, y que se mejore.

(LADRA)

¿No habéis salido ya del armario? Y yo qué sé.

¡Ginés!

¡Ginés!

¡Te quieres esperar! Llego tarde.

Perdona, no sé qué ha pasado.

Estoy...

No sé, muy estresada con este lío.

No sabes en la que me ha metido esta.

Durante un tiempo mejor que no vengas por casa.

¿Y por qué no voy a ir? Cuida de tu madre. Lo necesita.

Yo ya me apaño. ¿A qué viene esto?

No puedo hacerte el amor. Desde cuándo me ha importado.

Vamos, chucho. ¿Dónde vas con el perro?

¿Al ensayo?

También había perros en 1800, digo yo.

¿O no?

Vengo a devolver la mercancía.

No vendo nada. Dejo este negocio.

Pero arrancas la conversación con un cumplido.

Es que eso es fundamental.

Las señoras no me abren ni la puerta.

¿Puedo recuperar mi inversión?

(SUSPIRA)

¡Tres pares de bragas a euro! ¡Ven aquí, guapa!

¡Mira qué cosa más guapa! -¡Tres pares a euro!

¡Te las llevas hoy! Hola, chicas.

¿Qué tal va... la venta?

Fatal. Parece que a las payas le ha dado por coser

las bragas del año pasado. Si no, no me explico.

Me refiero a lo nuestro. Si es que...

al ver que son pastillas, les echa para atrás.

Insistid con las cremas, que las cremas fidelizan.

Y otra cosa, antes de hacer un nuevo pedido, me lo hacéis a mí.

Y os rebajo un 5 %.

¿Vale, chicas?

"Soy un imán para el dinero. Soy un imán para el dinero.

Soy un imán...".

¡Feli! ¡Feli!

Cariño. Qué manía con lo de Feli.

¿Has dormido aquí?

Se ve que sí.

Qué absurdo, ¿no?

¿Qué, qué hora es?

¿Y me invitas a un café?

¿Te importa si me ducho en tu casa?

¿En mi casa? Claro.

Es que el hotel me queda lejos. Sí, sí.

Pasa.

Chica, menudo holding tienes montado.

Como sigas así te veo de ejecutiva de ventas internacionales

en Phoenix, Arizona. ¿Tú crees?

Estoy a punto de cerrar una nueva pata de distribución.

Ya veo, ya.

María Dolores,

no me merezco esa nominación.

¿Qué estás hablando?

He acumulado para llegar al bono equitativo potencial.

Tranquila. Quería ser líder de ventas y...

cobrar las comisiones.

¿Sabes lo que me he gastado?

Lo que se dice vender, no...

No he vendido mucho, la verdad.

Has tenido sobredosis de ambición, pero eso no es malo.

No haces pedidos unos meses y ya está.

Se notará que he pasado de senior manager zafiro

a junior manager bronce otra vez.

¿Qué hago?

Porque en el barrio me huyen como apestada.

Cambia de barrio.

¿Pero tú ganas pasta con todo esto?

Sé sincera, que soy yo.

Pues claro que gano.

A ver, de momento solo soy captadora auspiciadora.

Pero cuando capte a 300 subiré de nivel.

Y el dinero te llega casi sin hacer nada.

Ya, ¿pero hasta entonces?

Tú todavía no te has enterado de nada.

Marcus, mi novio, tampoco existe.

Bueno, sí, sí existe.

Lo que pasa es que no nos hemos conocido aún.

Le hablo a mi cerebro como si existiera.

Así mi mente atrae lo que da por hecho.

¿Aún no lo has pillado? Esto es de locos.

Paciencia.

Tú visualiza:

billetes entrando por la ventana de tu casa.

Todo a su debido tiempo.

(Pitido de contestador)

"Hola, soy Ginés. Déjame un mensaje después...".

(Móvil)

(Móvil)

Dime. "Tengo ganas de un buen pedo".

"Como los de antes".

"¿Te apuntas?".

Si no te apetecía, por qué vienes. Sí que me apetece.

Pones una cara.

No le cedas espacio al mal día.

Reivindico mi derecho a estar mal. Y punto.

(Gritos)

Debe hablar con el novio. ¡No, perdón!

No es la primera vez que discuten.

¿Llamamos? Pues claro.

(HABLA EN INGLÉS)

Habíamos quedado para salir.

(HABLAN EN INGLÉS)

Me ha colgado.

Hoy tengo ganas de pasármelo bien.

Claro que sí, nosotras también.

Mi novio, que me deja por una tía mayor que yo.

¿Qué les pasa a los tíos?

(HABLA FRANCÉS)

¿Qué? ¿Cua?

Hala, sola otra vez.

¿Quién me manda a mí colgarme de este gilipollas?

¿Estáis preparadas?

Esta noche invita la tita Victoria.

¿No será mejor que lo metieras en la caja fuerte?

¡No me cabe más en la caja fuerte!

¡No sé dónde ponerlo!

Además, las camareras me roban.

¿Y un banco con sería más seguro?

Dadme cinco minutos.

Que él ya no siente lo mismo por mí.

Y me lo dice así.

A 7000 kilómetros de distancia.

Las cosas se hablan a la cara, ¿no?

No se corta con alguien por teléfono.

Sobre todo cuando ha sido este gilipollas el de este embolado.

Dejando a una consagrada actriz y mi carrera

por los suelos.

¿Pero qué haces?

¿Cómo va a llevar eso al banco? No te enteras de nada.

A ver si con esta paso inadvertida, porque se pone la gente de un pesado

con las fotitos y los móviles.

Mira, como diría Paco Rabal:

(VOZ RONCA) "Combustible para el camino".

Claro que sí.

(Música electrónica)

¿Sabes cómo se dice hortera en griego?

¿Cómo? De Móstoles.

(RÍEN)

Tengo una corazonada. Esta noche voy a ganar pasta, lo sé.

Desafortunada en amores, afortunada en el juego.

Trece. Negra impar.

Ahí hay unos tíos que no nos quitan ojo.

Y uno no deja de mirarte las tetas.

Qué bien. Que mire.

Los voy a invitar a una copa, a ver si nos traen suerte.

Anímate.

¿Nunca le has sido infiel a Ginés?

¿Ginés, el abuelete?

Nunca jamás. ¿El bandolero?

Mira, qué calladito te lo tenías.

¿Y te folla aún?

Como a una perra.

Como seguro no te han follado. ¡Toma ya!

Ni a ti. ¡Oh!

Fíjate que es posible, los viejos son buenos amantes.

¿Cuál es tu récord de orgasmos en una noche?

Muchos. ¿Cuántos?

Más de diez. Me ganas.

El mío es de 13, pero en un weekend.

Nueve. Rojo, impar y falta.

Esto es que Morgan me quiere todavía si no, no me lo explico.

¿Tú quién eres?

Oye, tu amiga me recuerda un huevo a... ¿Cómo se llama?

A la Victoria Abril. Se lo dice todo el mundo.

¿Y cómo te llamabas?

Beatriz.

¿Y de dónde eres?

De Madrid. Beatriz, de Madrid.

Yo tengo mucha psicología, ¿sabes?

Y me da que tú eres una chica, inteligente.

¿Sabes qué?

Ha sido una casualidad que nos encontráramos esta noche.

Me gustaría contarte un negocio que llevamos entre manos

y que te podría hacer ganar mucho dinero.

Lo siento, chato, pero tengo que irme.

Yo también tengo mucha psicología, ¿sabes?

Y esa no es forma de entrarle a una tía ni de hacer negocios.

A ver, guardad dinero para la vuelta que la taxista se pira.

Y tú, que te he contado una bola, no me llamo Beatriz.

Me llamo Encarna.

Y soy de Móstoles.

Y a mucha honra.

¡Ah!

Perra.

¿Qué coño te pasa? No quiero ser rica.

Eso me pasa. ¿Cuántas copas te has tomado?

No tantas como tú.

Si no te has tomado tantas no vayas tan deprisa.

Por mucho que nos empeñemos la vida es lo que es.

Es un tripi muy extraño que no sabemos manejar.

Se escapa a nuestro control. Vale.

Respira desde el estómago. No me da la gana.

Nadie elige pasarlo mal. Las cosas pasan.

Unas veces sale mejor y otras no tanto.

Esta es una típica reacción a resistencia al cambio.

Ábrete al cambio.

Tu problema es el miedo. No tengo problemas.

Tu problema es el miedo, estoy perfecta.

Tengo los pies en la tierra. Tú estás muy pirada.

Te he ayudado a creer en ti. A salir de tu agujero.

Antes eras una oruga y ahora eres una mariposa.

Vete a la mierda.

¿Cómo me llamas así, Beatriz? No me llamo Beatriz. Encarna, coño.

Estoy muy cabreada.

Tengo derecho. Dame cinco minutos.

Tenemos que hablar urgentemente.

Tengo otro negocio entre manos y creo que te puede interesar.

Puedes vender cajas de las putas pastillas

y no te haces rico como dicen.

El negocio está en las convenciones.

No tienes ni idea de la pasta que se mueve ahí.

Por supuesto que lo sé.

En negro, ya lo has visto. Dejé mi trabajo. ¿Te acuerdas?

Ginés hipotecó su casa para el puto préstamo.

¿Tienes idea de lo que significa eso?

Escúchame, nunca te he mentido.

La ley de la abundancia ha seguido su curso.

El dinero está ahí. Solo hay que cogerlo.

¿Pero yo cómo he podido ser tan imbécil.

Ahora mismo me entran unas ganas de partirte la cara.

Y a esta, me ha prometido mil veces

que me dará un porcentaje por la gente que llevo, pero ya ves.

Duermo en el coche. No gano un duro en comisiones.

Esta es una lista.

La cabrona se lo queda todo, no se fía de nadie.

Aprovechando que es famosa y que está

o estaba liada con un jefazo.

Por cierto, esto no viene al caso, pero Morgan está buenísimo.

Ha montado un tinglado que no veas.

¿Entonces sí es la Victoria Abril, la de las películas de Almodóvar?

¿Lo dudas aún? Como todo es tan surrealista.

Lo mismo me vienes con que es prima suya de Albacete,

cagadita a ella.

Pues es ella. Te lo juro.

Los de Phoenix están en la inopia, se está vendiendo

que aquí la cosa no funciona. Si yo hablara...

se iba a cagar la perra.

Dentro de dos semanas

es la gran convención corporativa de liderazgo interprovincial,

en Móstoles.

Estoy pensando en dar un buen palo con la recaudación y...

necesito ayuda.

¿Quién se atrevería a denunciar el robo de dinero negro?

¿Qué, cómo lo ves?

¿Te atreves?

Oye, que ese día dan el premio Successful

a la líder de ventas. Igual te lo llevas tú.

(Música romántica)

(Pitido de contestador)

"Hola, soy Ginés. Deja tu mensaje

después de la señal. Gracias".

(Continúa la música)

Se fue.

Llevaba tres maletas y el perro a rastrones.

No me dijo ni adiós.

Ahora que te veo, estoy tomando las pastillas.

Cinco al día.

Pero yo me veo igual de vieja.

Te ayudaré.

Pero solo quiero recuperar lo que Ginés debe al banco.

Ah, muy bien, muy bien.

Cada uno que coja lo que crea conveniente, ¿no?

¿Por qué no quieres que vayamos? No me lo van a dar.

Nos hacía mucha ilusión. Que no.

Me da mucha alegría veros a las cuatro juntas.

Le declaramos la guerra a la negatividad.

Como tú. Estamos ya muy hartas

de las presiones discográficas. Es un mundo oscuro.

Qué narices. Echamos en falta las verbenas y fiestas de pueblos.

Quiero que me expliquen lo del Saylife.

Pensamos en hacernos distribuidoras. Ya veremos.

Adiós. Adiós.

Qué ilusas, para eso se necesitan estudios.

Anda, ¿crees que no tenemos estudios?

Digo estudios con diploma.

Lo que quieran, pero no están más delgadas que en la tele.

(HABLAN A LA VEZ) -Un cero patatero.

Entonces Encarna ha salido por fin del armario, ¿no?

Porque esa chavala es su novia, ¿no?

Es un momento importantísimo para una distribuidora.

No estoy nada nerviosa. -Y nada de rivalidad.

Nos hemos hecho amigas, ¿verdad?

¿Yo nerviosa? Para nada.

¿Antonio Hidalgo presenta la gala?

Es que soy superfán, superfán.

No, no aceptamos tarjetas de crédito.

Hoy se liquida al cerrar las puertas. En cuanto comience.

Perfecto. Gracias.

Disfrute de la convención.

Lo intentaré.

Señoras y señores,

con todos ustedes, Antonio Hidalgo.

Muy buenas tardes, amigos, es un placer estar con vosotros.

Lo reconozco, soy un recién llegado.

Me acaban de explicar las claves del negocio

y me planteo seriamente dejar lo de la televisión.

Les aseguro que aquí se gana muchísimo más.

Ahora llega el momento de saludar

a las líderes de venta de esta campaña.

Las tres nominadas

al premio Successful a la Academia del Éxito,

que entregamos esta tarde. ¿Cómo estáis, chicas?

¿Cómo estáis de nervios? -No estoy nada nerviosa.

No lo estoy.

¡Uf! Con lo que hay,

si nos lo repartiéramos entre los tres...

No veas, chaval.

Ya nos gustaría.

Pero la Vicky se ha empeñado en que salgamos para Andorra.

Menudas ganas de irme a Andorra. La recaudación de los últimos meses.

Ni sabemos lo que hay. -¿Para qué le cuentas nada?

No le he contado nada. -¿Cómo que no?

Me cuentas lo que quieras. Vente.

A Andorra contigo, ¿para qué? Para quitarme a este de encima.

Lo dejamos en una gasolinera.

¡Victoria Abril!

¡Que viva Móstoles!

¿Cuántos millonarios hay en Móstoles?

Pero, Victoria, ¿de qué vas vestida?

De goyesca bandolera, para luchar contra los franceses.

Sí que sabe meterse al público en el bolsillo.

Y ahora me gustaría presentaros...

Sí, Antonio Hidalgo, que trabajaba con Ana Rosa Quintana.

Y chico Hermida. Grabó un disco que fue un éxito.

El de "Aquí hay mujer".

Tú qué vas a saber.

¿Qué edad creéis que tiene Nieves?

Sí, lo sé, todo el mundo me echa 35, pero juro que sobrepaso los 50.

Lo juro. -¡Uh!

Y todo gracias a las pastillas de Saylife.

Es que mi hija y sus amigas no me soportan.

Qué plasta esta.

Un poco sí.

Tú tampoco has vendido nada.

¿Verdad?

Dicen que la vida es aguantar.

Y que solo los locos pueden soñar.

Pero hay una manera de ganar,

hoy te la voy a desvelar.

Dentro de ti hay una... Chicas, salgo un momento.

Pero si no falta nada. Ya.

Con los nervios me han entrado ganas.

Y a mí, pero me aguanto.

¿Qué, os gusta? Os he dicho

que no perdierais de vista a la pelirroja. ¿Dónde está?

¿Dónde está?

Hola, chicas. Estoy cagada de miedo.

Hay más de lo que pensaba. ¡En la cárcel acabaremos!

¡Distribuye, distribuye mejor!

Vale, tranquilas, me quedo vigilando fuera.

¿Algún problema? No. ¿Por?

¿Lo veis?

Me piro a pedirle el taxi a Antonio Hidalgo.

Ya lo he pedido yo.

¿Pasa algo?

Baño de chicas, ¡largo de aquí!

¿Y tú quién eres?

Ha llegado el momento de entregar nuestro importantísimo galardón.

El premio Successful de la Academia del Éxito es para...

Ay, Antonio, no me he traído las gafas. Léelo.

Espera, yo tampoco.

La Pulgui. La Pulgui.

La mejor camella de Móstoles.

Qué vamos a hacer tres tías metidas en un baño.

¿Ah, sí, tenéis? Invitadnos a un tirito.

Ya lo han acabado estas avariciosas.

Las necesitaba.

En el coche tengo pastillas y de todo.

Invito a lo que queráis.

¿Creéis que soy idiota? Un momento.

El nombre más bonito. Porque atención,

el premio Successful de la Academia este año es para...

¡Beatriz Aroma de Azahar!

(GRITAN)

¡Vamos, vamos, el premio!

(Aplausos)

Enhorabuena.

Una indisposición o algo.

Lo recojo yo en su nombre,

y ahora cuando la chica aparezca se lo doy.

¡Perdón! Ya estoy aquí.

Gracias.

Disculpad, no es fácil desenvolverse con este vestido.

Y en el baño menos.

Quiero dar las gracias a esta nueva familia mía que es

Saylife Corporation.

Muchísimas gracias.

Si yo lo he conseguido, vosotros también podéis.

Enjoy the money.

(Aplausos)

Es por ahí. Mejor por ahí.

Toma, te lo regalo. Que a ti seguro que te hace más ilusión.

No creáis todo lo que os digan. Nadie sabe nada en realidad.

Parece que esta chica tiene prisa por celebrar su premio.

(GRITA)

¡Cago en la puta!

...y enhorabuena por pertenecer a esta gran familia.

Y recuperamos los próximos galardones.

Quizá alguno de ustedes pueda ser

el próximo ganador. ¡Cortarse!

¡Hasta siempre!

(Música de acción)

(Música de tensión)

(GRITA)

¡Orozco!

(Música de tensión)

Tú no sabes lo que es Victoria cabreada.

Pero cabreada de verdad. Quítate la falda.

¡Vamos!

Orozco, cógela tú.

(Música dramática)

(JALEAN)

(SUSPIRA)

Menuda has armado.

¿Qué dije? Cremallera. Botones no, cremallera.

Me recorrí todas las mercerías de Móstoles.

No tenían cremalleras tan largas.

Abre ahí.

¿Pero tú qué haces aquí?

¿Dónde estabas?

¿Eh? Tenemos que escondernos.

Que vienen los franceses, están por todas partes.

¿Qué dices? Han fusilado a muchos en la plaza.

Sácame de aquí. Que no nos cojan.

Ven aquí, ven.

Vamos.

(Música dramática)

(TOSE)

Hola, mi amor.

Hay algo que no te he dicho.

Aunque igual ya te has enterado.

Ahí te lo dejo, para que le eches un vistazo.

Eh...

He subrayado los setup.

Y potenciado los bis argumentales. Ahora...

ahora son más explícitos que implícitos.

Bueno, para que me entiendas, le he quitado mucha paja.

Y que te quede clara una cosa, está firmado por los dos.

Aunque insisto en que el título sigo sin verlo, pero...

Yo qué sé, tú sabrás.

(Timbre)

¿Pero todavía estás aquí? Es Nochevieja.

El jefe, que cierre el inventario. Aurori está en la plaza...

(Móvil) Dice que hay una...

Coge sitio, no tardo nada.

¿Diga? "¿Hola?".

"Te llamo de Producciones Lafayette".

¿De dónde?

(Cohetes)

No sabéis lo que me ha pasado.

Dance...

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTAN EN INGLÉS)

Sorprendente, emocionante y trepidante.

Que era un guion como hacía tiempo no se habían leído.

Quieren rodarla en francés. Están pensando ¿en quién?

En la Victoria Abril.

Como hija del alcalde de Móstoles. ¿De verdad?

Ella me consiguió el contacto.

Se moría de ganas de volver al cine español.

(Música animada)

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

¡Bandolera!

Perdona, no...

No me conoces de nada, pero...

Yo a ti sí.

¿No me digas?

¿Sabes qué? Llevo mucho tiempo enfadada contigo.

Sí, sí. Y ahora te tengo delante y no me sale el enfado.

Bueno, pues nada, encantado.

Tómate esto cada ocho horas.

Oye, que como artista te respeto mucho.

Anda que no nos habéis hecho reír a mi familia y a mí.

Hasta lo de la empanadilla, ahí...

Dije: "Para mí Martes y 13 se ha acabado".

La verdad es que yo también acabé quemado.

¿Y qué haces en Móstoles?

¿Estamos en Móstoles?

Me cago en... la M-50.

Ten cuidado te vea alguien y te apedreé.

¡Toma!

¡A por la segunda!

Este año me había vuelto cínica. ¿Ah, sí?

Sí, parecía que el universo se hubiera vuelto en mi contra.

Todo me salía mal.

Pero al final me he dado cuenta,

que si una se empeña,

lo que desea se acaba cumpliendo.

Desde luego no ha sido casualidad

que tú y yo nos hayamos encontrado. ¿Perdona?

Quiero decir,

que tú tenías una cuenta pendiente que saldar conmigo,

y el universo se ha conjurado para que este encuentro

se haya producido.

Qué susto.

¿Susto por qué?

Por nada, es muy largo de contar.

Oye,

¿y si me haces un poco de Gloria Fuertes?

No... Peticiones del oyente.

Siempre igual. Bueno, mira, porque me has caído bien.

Aprovechando que tengo las gafitas. ¿Cómo era aquello de...?

El pájaro. ¡Ah, sí!

(VOZ DE ANCIANA) El pájaro pica,

el gato maúlla.

La araña se escurre por ser tan capulla.

No sé, ahora te oigo y no...

No me parece tan gracioso. ¿Cómo que no?

En el libro hipotético del humor de este país,

siempre habrá una reseña,

incluso seis páginas hablando de nosotros. Hombre.

Incluso con fotos a todo color.

¡Ay, ay!

Bicicletas y un sillín.

¿Te digo un secreto? A ver...

La bicicleta no llevaba sillín.

Nati Mistral. Nati Mistral, ¿cómo era?

(RÍE) (RÍE)

(RÍE)

Ay, mira la luna cómo se refleja en el río...

Que yo me voy al río a lavarme el ojete.

Que me lo ha dicho mi marido después de echarme un polvete.

Polvete. Polvete al río. ¿Y Raphael?

Eso...

Masiel. Es más fácil encontrar...

rosas en el mar.

Tina Turner. Tina.

(CANTA EN INGLÉS)

(TOSE)

A mí hace años me dicen que acabaré un fin de año en Móstoles

hablando contigo tan cerquita.

Me meo "toa".

Oye, por cierto, ¿tú cómo te llamas?

(Música animada)

Somos Cine - Nacida para ganar

Sexo fácil, películas tristes

Una hermosa historia de amor... con un pequeño inconveniente: Marina y Víctor son personajes de ficción creados por un guionista en plena crisis sentimental que intenta escribir una comedia romántica. 

Somos Cine - Sexo fácil, películas tristes

Verónica

Lo más aterrante de esta cinta es que está basada en hechos reales. En un suceso paranormal que tuvo lugar en Vallecas en los años 90 cuando una adolescente, después de jugar a la 'ouija' con sus amigas empieza a ser perseguida por presencias sobrenaturales.

Para todos los públicos Somos Cine - Verónica - ver ahora
Transcripción completa

(Tono de llamada)

"Policía, dígame." "Ayuda, ayuda, por favor."

(Truenos)

"Cálmate para que pueda entenderte, ¿qué sucede?"

"¡Por favor, tienen que venir, está dentro!"

"Necesito que te tranquilices y me describas lo que estás viendo."

"¿Ha entrado alguien en tu casa?"

"¿Hola?" "¡Ah!"

Inspector, es el edificio de ahí, el tercero C.

"¡Está aquí!"

(Sirenas)

(Sirenas)

¡Mamá!

¡¿Qué ha pasado?!

-"Vamos a mandar una patrulla inmediatamente,

necesito que me des tu dirección." "Calle Gerardo Núñez, número 8."

"¡Ah!".

(Fin de llamada)

"¿Sigues ahí?"

"¿Hola?"

(Puerta abriéndose)

(Gritos)

(Despertador, cacareo de gallo)

(Despertador, cacareo de gallo)

(Despertador, cacareo de gallo)

Irene, primera para el baño.

Lucía, vamos.

Levántate ya.

No hagas ruido.

Venga, nene, arriba.

Venga, que vamos al cole.

Tengo ganas de ir al cole.

¿Quieres ir al cole? Muy bien.

¿Otra vez pis? Sí.

Ven.

Ve al baño y que te lave Irene.

¡Vero! ¿Qué pasa?

Irene no me deja entrar.

¡Que me estoy duchando! No grites.

El nene se ha vuelto a mear, ayúdale a lavarse,

que para eso eres la mayor. Vale.

Que te he oído, la mayor soy yo, que salí antes.

¿Has puesta la leche a calentar? No.

Pues vaya con la mayor.

Lucía, fíjate un poco, por favor.

Nos ha dicho la profe que llevemos unas fotos

para mirar el eclipse. ¿Unas fotos?

Sí. Te toca.

Fotos no,

negativos de fotos para ponérnoslos delante de los ojos.

Qué asco, la toalla huele a pollo, hueles a pollo mojado.

Déjame. Vero. Lucía, deja en paz a Irene.

Cógete una toalla de las de fuera. Vale.

Llevas los cordones desatados.

Y tú me podrías haber dicho lo de las fotos anoche.

Se me olvidó. Yo, yo, yo.

Vale, vale, tú, tú.

¿Qué toalla has cogido? La rosa.

Jope, la rosa es mía.

¿Todo bien? Sí.

Anoche tuve que cerrar a las 2 por un cumpleaños,

estoy agotada.

He venido a coger una foto para un trabajo de clase.

Tú descansa.

Voy a dormir un poquito más.

Te veo luego.

(Canción "Maldito Duende")

¿Qué pasa? Mañana no me haré pis.

¿Cómo? Mañana no me haré pis.

Bien. Venga, adentro.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? -Bien.

¿Bien? ¿Te lo has pasado bien? -Sí.

Como sabéis, la Tierra está permanentemente girando

sobre su propio eje y, a su vez, gira alrededor del sol.

Mientras la Luna, que es un satélite,

está girando alrededor de la Tierra.

Pues bien, cuando la Luna se interpone

entre el Sol y la Tierra,

se produce el fenómeno astronómico que llamamos eclipse solar.

Y la sombra de la Luna se proyecta la superficie terrestre.

Es un fenómeno interesante porque es subjetivo,

es decir, depende del sujeto que lo mira.

No es lo mismo lo que vamos a ver nosotras hoy en Madrid,

que lo que se podrá ver desde Barcelona o París.

Pasa de diapositiva, por favor.

En los eclipses podemos distinguir claramente dos zonas,

la zona de sombra o umbra y la zona de penumbra.

La zona de umbra es aquella ausente de luz,

con oscuridad absoluta.

La zona de penumbra

es lo que llamamos la zona de sombra frágil.

A lo largo de la historia a los eclipses

se les ha dado, desde la superstición,

explicaciones muy variopintas. Pasa de diapositiva, por favor.

En las culturas primitivas se creía

que lo que ocurría en el cielo

era un reflejo de lo que ocurría en la Tierra,

por eso se creía también que durante los eclipses

la oscuridad reinaba por encima de la luz.

Así que, en muchas culturas, se pensaba que los eclipses

eran buenos momentos para realizar todo tipo de sacrificios.

Cambia de diapositiva, por favor.

(Golpes en el cristal)

Bueno, se nos ha hecho la hora, tenemos que ir a ver el eclipse,

pero a la vuelta explicaremos los tipos de eclipse.

Sara, ayúdame con la ventana.

Las que no tengáis fotografía, la podéis coger de esta caja.

¿De acuerdo? (TODAS) Sí.

Acordaos de no mirar directamente al sol.

Espérate un momento. Tía, pero vamos.

Un momento. Chicas, para arriba,

Rosa apaga el proyector, por favor. -Sí.

Espera. ¿Qué pasa?

Hay que esperar a Diana. ¿La repetidora?

Sí, le dije lo que íbamos a hacer y se apuntó.

Pero Rosa, tía, se supone que es una cosa entre nosotras.

Ahora es una cosa entre nosotras y Diana.

¿Qué más te da? Si es majísima.

Y, además, ¿tú te acuerdas de Manolo?

El que tenía así el pelo para arriba.

El que se mató con la moto, era su novio.

¿Pero para qué la cuentas nada? Lo siento, se me escapó,

pero, además, todo el mundo sabe que funciona mejor con impares.

Ya está todo el mundo arriba, pista libre.

Begoña, ¿qué porquería es esta? Con esto no.

(Campanada)

(Campanada)

(Campanada)

(Campanada)

Qué asco.

No os empanéis. Es por aquí.

Eh, esperadme.

Aquí.

Joder, qué asco.

-Oye, ¿habéis hecho esto antes?

-Bueno, yo sí, en el pueblo. Tú me habías dicho que también, ¿no?

-Sí, tía, pero con papeles recortados y tal, ¿sabes?

Nunca así, con una tabla en plan oficial.

(MURMULLAN)

¡Chist!

¿Qué has traído? Una foto.

¿Qué es eso?

Se necesita un objeto personal

de la persona con la que se quiere contactar.

Una foto no es un objeto personal

¿Cómo que no?

Una foto es personal si es de la persona que aparece en ella.

Pues yo no me he traído nada de Manolo.

(PROFESORA) ¿Veis el anillo?

Es precioso.

Pone que hay que colocar el dedo índice sobre el vaso.

(ROSA) Cerrad los ojos.

¿Por qué? -Porque así se contacta antes.

(ROSA) ¿Hay alguien aquí con nosotras?

(Graznido de cuervos)

¿Hay alguien aquí con nosotras?

Yo no he sido, lo juro.

¿Quién eres?

(ROSA) ¿Quieres hablar con alguna de nosotras?

(ROSA) ¿Eres el padre de Verónica?

(ROSA) ¿Quieres hablar con Verónica?

(ROSA) Uve.

(ROSA) E.

(ROSA) O.

(ROSA) Veo. ¿Ves? ¿Qué ves?

Una cosita. -Joder, ¿eres gilipollas?

Gilipollas serás tú, sé perfectamente...

(Graznidos de cuervos)

(ROSA) Vero.

(ROSA) ¿Lo has movido tú?

(ROSA) ¿Quién eres?

¡Ah! Está quemando.

¡Ah! -¡Ah!

¡Ah!

Vero, ¿qué pasa?

(Gritos)

¡Ah!

(Gritos)

¡Diana, la linterna! -¿Dónde está?

¡Por ahí!

Rosa, no veo. -¡Joder!

¡Aquí está, la tengo!

(AMBAS) ¡Ah!

¡Joder!

(DIANA) La tabla está rota.

(ROSA) ¿Dónde está Verónica?

(ROSA) ¡Verónica!

¡Verónica!

¡Diana, ve a por ayuda!

Pero tía, ¡ya, venga! -Nos la vamos a cargar. ¡Cállate!

Verónica.

¡Verónica! ¿Qué te pasa?

¿Qué estás diciendo?

(VOZ GRAVE) ¡Ah!

Verónica.

¿Me escuchas?

¿Qué me ha pasado?

Has sufrido un desmayo.

Sigue mi dedo.

Hemos intentado localizar a tu madre,

pero no lo hemos conseguido.

Está trabajando.

¿Te había ocurrido antes, desmayarte así?

No.

¿Habías desayunado?

Sí.

¿Eres diabética?

Verónica, ¿me quieres atender?

¿Eres diabética?

No sé. Azúcar en la sangre, ¿tienes?

No lo sé.

¿Antecedentes de diabetes en tu familia?

No, creo que no.

¿Habías tomado algún estupefaciente?

¿Porros, pastillas? No, no.

¿Seguro? Seguro.

¿Estás con la menstruación?

¿Cuántos años tienes, Verónica? 15.

¿Y no tienes la menstruación?

Probablemente hayas tenido una bajada de tensión.

Puede que tengas una deficiencia de hierro.

Si puedes, sería conveniente que hoy comieras algo de carne roja.

Descansa unos minutos aquí,

las clases están a punto de terminar.

Qué guay, es chulísimo. ¡Niñas!

Jolín, siempre nos toca esperarte. ¿Qué te ha pasado en la mano?

Nada, me he caído en el patio y me he cortado con unos cristales.

¿Me dejas ver la herida? ¿Y Rosa?

Ya ha salido. ¿No me ha esperado?

Te has perdido el eclipse, el sol se ha puesto negro del todo.

"The sun was black". Ha sido chulísimo.

¿Tú por qué no estabas? Estaba en la enfermería.

Oye, no le podéis contar nada a mamá.

¿De qué? De que me he cortado, ¿vale?

(ASIENTE) A nadie...

A nadie, nada, nunca... A nadie, nada, nunca...

(LAS TRES) Ni de ti ni de mí ni de ninguna de nosotras.

Venga, vamos.

¿Qué pasa, Irene? La hermana muerte te está mirando.

Pero si es ciega, ¿qué dices? No puede ver nada.

"She's blind".

¿"Blind" no es sorda? No, sorda es "deaf".

(IRENE Y LUCÍA) ¡Hola, mamá! Hola.

¿Me das para los marcianos? Bueno, cógelo tú.

Pero una partida y a casa, ¿eh?

Maja, los postres, coño. Mamá.

Hablad bien delante de los niños, hombre.

¡Dame los postres de la siete! Para un momento, por favor.

Qué manía con taparte la cara, con lo bonita que la tienes.

Mamá. Ahora te doy los tápers.

He puesto también macarrones para la noche.

Mamá. Recoge al nene y a comer a casa.

Venga.

Me muero de hambre, me hacen ruido las tripas.

Son pedos.

Pedos, pedos, pedos. Ja, ja.

Irene, toma, calienta la comida. ¿Por qué yo?

Es que siempre me toca a mí. Antoñito, quítate el jersey

y lávate las manos.

¿Qué es eso?

Nada. Venga, a poner la mesa.

(Golpe)

(Golpe más fuerte)

(Golpe)

Vero.

¿No te he dicho que a poner la mesa?

Tú vigila.

Luego, delante del sol...

había... estaba... como negro, se ponía negro.

Era la luna.

Es que no te enteras de lo que nos ha explicado

la profesora de ciencias. Imagínate que hay una bola negra

y otro... eh... amarilla

y la bola negra se pone tapando a la bola amarilla,

que es el sol. ¿Irene, traes leche?

Ve tú. Piedra, papel o tijera.

Piedra, papel o tijera.

Un, dos, tres, ya.

Toma. No, no, la que gane tres.

Piedra, papel, tijera, un, dos, tres, ya.

Piedra, papel, tijera, un, dos, tres, ya.

Jope. Victoria.

Qué tramposa. ¿Yo tramposa? Serás tú la tramposa.

Cuando tú ganas, no te digo nada.

No queda leche en la nevera, cambio.

Hay en la galería, cambio.

¿Verónica?

Verónica.

¿Hola?

Irene, ven, que la Vero se ha congelado.

Verónica.

Verónica.

¡Verónica!

¿Qué ha pasado? No te movías.

Y has vomitado. ¿Estás bien?

Estoy bien, recoged esto, por favor.

(Teléfono)

(Teléfono)

Sí, sí. Sí, yo se lo digo.

Vale, adiós.

¿Quién era? Rosa.

¿Por qué no me lo has pasado? Ha dicho que no podía venir,

que se iba con su madre a unos recados.

¿No te ha dicho que me pusiera?

No.

Hola, soy Verónica, ¿está Rosa?

"Ay, Vero, hola, Rosa no está" Pero si acaba de llamar.

"Acaba de salir por la puerta."

"¿Hola?" Sí, yo llegaré un poco más tarde.

"Dile que no se olvide que a las 11 tiene que estar

de vuelta." Sí, ahora lo digo.

"Venga, bonita, hasta luego."

(CANTURREA)

(CANTURREA)

(CANTURREA)

Nueve.

"Ocho."

Niñas, poneos los pijamas. Chist.

"Siete. Estás en el baño." No vale, te lo ha chivado la Vero,

empezamos otra vez. (CANTURREA)

Antoñito, vale ya, que pareces un loro de repetición.

Si no te la sabes, ¿para qué la cantas?

# Oh, tiempo para mí.

# Oh, tiempo de vivir.

# Centella, amiga, tiempo para disfrutar. #

(Golpe)

# Centella... #

Niñas, portaos bien.

(Golpe fuerte)

Date fuerte, ahora vengo.

(Cacareo)

(Cacareo)

Niñas, por favor.

¿Qué?

(Cacareo)

(Cacareo)

(Cacareo)

(CANTURREA)

(Cacareo)

(CANTURREA)

(Cacareo)

(Cacareo)

(Cacareo)

(Pitido electrónico)

¡Vero!

¡Ah!

¡Antoñito!

¡Antoñito!

¡Vero!

¡Vero!

¡Antoñito!

Antoñito, ¿qué pasa?

Vero. Está ardiendo.

¿Qué ha pasado?

¿Qué es esto?

Quema.

¿Has tocado el grifo?

Yo no he hecho nada.

Un, dos, tres, ¿qué es?

(Televisión)

Pájaro. No.

Flor. No.

Perro, date la vuelta.

Un, dos, tres, ¿qué es?

Globo. Sí.

Nene, siento haberte puesto el agua tan caliente.

No has sido tú.

¿Qué? No has sido tú.

¿Qué has dicho, nene?

Mañana no me haré pis.

(Televisión)

# "...tiempo para disfrutar."

# "Centella."

# "Centella."

# "Centella me da brillo con facilidad."

# "Centella, Centella."

# "Oh, tiempo para mí, oh, tiempo de vivir."

# "Centella me da tiempo para disfrutar."

# "Centella."

# "Centella." #

(Zumbido de radio)

(Música en el walkman)

(Héroes del Silencio "Hechizo")

# Se nublan los ojos

# todo de un mismo color.

# y, mientras, vámonos de esta habitación

# al espacio exterior.

# Se nublan los ojos

# todo de un mismo color.

# Mientras todo da igual

# Nueve, ocho, siete,

# seis, cinco, cuatro,

# tres, dos, uno. #

(Puerta abriéndose)

¿Qué hacéis aquí?

(Susurros)

(SUSURRA) Verónica.

(SUSURRA) Verónica.

(SUSURRA) Verónica.

(SUSURRA) Verónica.

(SUSURRA) Verónica.

(SUSURRA) Verónica.

(SUSURRA) Verónica.

¿Papá?

¡Ah!

(SUSURRA) Verónica.

(VOZ GRAVE) Verónica.

Antoñito, ¿qué pasa?

Se me ha escapado.

¿Son las 8:30?

Gracias. Gracias.

Las leyendas de Bécquer solían comenzar con una introducción

que transportaba al lector a un pasado remoto.

Uno de los personajes advertía la prohibición

a la cual debía atenerse el protagonista

y, a continuación, ese personaje principal

traspasaba el límite permitido

y sufría el castigo que merecía tal infracción.

Alonso y Beatriz mueren por la imprudencia de Beatriz

al obligar a Alonso a subir al monte de las ánimas

el Día de Todos los Santos.

En el verso, López de Ayala ataca a su capitán

por profanar la estatua de doña Elvira.

En fin, nadie escapa a las consecuencias que acarrea

traspasar el límite que divide al realidad de la fantasía.

Si sacáis vuestros ejemplares de las leyendas,

vamos a leer juntas el principio de "El monte de las ánimas".

Bien, empiezo yo misma.

"La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora

el doble de las campanas".

"Su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes

esta tradición que oí hace poco..." ¿Sí?

¿Puedo ir al baño? Claro.

"Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca..."

¿Sabes cuándo entras en una casa en la que acaban de hacer torrijas?

El rastro que dejan es muy claro.

Ese olor a canela.

A pan frito.

A leche caliente.

Si cierras los ojos, parece que tienes el plato delante.

Casi puedes morderla.

Ñam.

Yo era profesora de Lengua y Literatura.

Lo de las torrijas es una metáfora.

¿En qué curso estás?

Primero de BUP.

Entonces ya sabes lo que es una metáfora, ¿verdad?

Y también sabes que no estamos hablando de repostería.

¿Tú fumas? No.

Pues mejor.

La llaman la hermana muerte. Lo sé.

¿No le molesta?

Me gusta, suena mejor que sor Narcisa, ¿no cree?

¿Qué tienes en la mano?

¿Cómo sabe que tengo algo?

No siempre hacen falta los ojos para ver.

¿Me lo acercas?

Lo que habéis hecho aquí es muy peligroso.

Yo solo quería hablar con mi padre. No se trata

de con quién quieres hablar, sino de con quién hablas.

Si no es mi padre, ¿quién es?

Tú tienes hermanos, ¿verdad? Tres.

Tendrás que protegerlos.

Pero protegerlos, ¿de qué?

(SUSURRA) No os mováis.

(SUSURRA) No os mováis.

(SUSURRA) No os mováis.

(SUSURRA) No os mováis.

Pero si estoy yo sola.

No.

No estás sola.

Alguien respondió a tu llamada.

Y ahora camina contigo.

No te muevas.

(HABLA EN LATÍN)

(HABLA EN LATÍN)

(HABLA EN LATÍN)

En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor,

sepárate de este cuerpo que no es el tuyo.

En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor.

(Timbre escolar)

Se acabó el recreo, niña.

Core, corre, corre.

A ver si te libras.

¡Rosa!

Hola.

¿Quién es ese?

Ah, Felipe,

el compañero de mi primo en la FP.

¿Qué querías? ¿Estás enfada conmigo?

¿Enfadada por qué, Vero? Ayer no viniste a casa.

Ya pero porque tenía que acompañar a mi madre,

¿no te lo dijo tu hermana? Es por lo de ayer, ¿verdad?

Mira, la ouija es una tontería,

son solo decir chorradas y mover un vaso.

También notaste algo.

¡Rosa!

También lo viste, ¿a que sí?

¿Ver el qué? Desde ayer estoy viendo...

Rosa, tenemos que irnos, que va a cerrar el Hiper.

¿Tú te vas a venir? ¿A dónde?

Los padres de Rosa se van este fin de semana

y vamos a hacer una fiesta en su casa mañana.

¿Por qué no me lo has dicho?

Tía, te lo está diciendo ahora.

Además, tampoco creo que puedas.

Vas a tener que cuidar de tus hermanos.

Vamos.

¡Vero!

Pásate si puedes. -Vamos, que llegamos tarde.

(Pitidos electrónicas)

Vale ya, Lucía, deja de copiarte de los deberes,

siempre estás igual. Pero si son los mismos,

qué aburrimiento.

¡Ya, Antoñito, ya! ¡Vete a tu habitación a jugar!

Lucía, deberías hacer los deberes y no copiarte,

que no vas a aprender nada. Cuando los copio, me los aprendo.

Menudo morro.

Pero si los vas a hacer igualmente, ¿qué más te da, egoísta?

Siempre estás igual, algún día puedes hacerlos tú y los copio yo.

Lo podemos hacer a piedra, papel o tijera,

pero es que a ti te sale mejor.

"Tú tienes hermanos, ¿verdad? Pues tendrás que protegerlos".

Representando a Madrid, Lucía Gómez, de 19 años,

es médica, abogada, socorrista y bombera.

Hay un secreto que nadie sabe sobre Miss Madrid,

¡que es un robot!

No se nota nada que es un robot,

este robot es de una inteligencia super, superlista.

Miss Madrid, próximamente aspirante a ser Miss España.

¿Qué es eso? Una cosa que hemos hecho en clase.

Qué feo. Toma, Miss Madrid.

(Timbre)

¿Conquistará la corona de Miss España?

¿Sí o no? Próximamente en cines.

Miss Madrid tiene 25 años, 7 hijos, y le encanta...

¿Quién es? La Josefa.

(AMBAS) ¡Ah!

(Ladridos)

¿Y tu madre? En el bar.

Claro. ¿Se puede saber qué estáis haciendo?

¿Qué pasa? Las lámparas.

Estáis bailando, ¿o qué? No paran de moverse las lámparas.

Nosotros no estamos haciendo nada. Ah, ¿no?

Pues a mí parece que se me va a caer el techo encima.

Además, mira qué te digo,

me ha salido un manchurrón enorme negro encima justo de tu habitación.

¿Tenéis humedades? No sé, luego se lo digo a mi madre.

Bueno, eso será si la ves, ¿no?

Con las carreras que pegáis vais a dormir bien.

Joder con los niños.

Mierda.

(Zumbido de radio)

¿Qué hacéis despiertas?

(Pitidos electrónicos)

(Pitidos electrónicos)

(Pitidos electrónicos)

(Pitidos electrónicos)

Lucía, no tiene gracia, veo vuestra habitación desde aquí.

(SUSURRA) "Ayúdanos, tú le has llamado."

(Pitidos electrónicos)

(SUSURRA) "No dejes que nos haga daño."

(Pitidos electrónicos)

(Pitidos electrónicos)

(Pitidos electrónicos)

(Pitidos electrónicos)

(Pitidos electrónicos)

(Pitidos electrónicos)

¡Irene!

¡Lucía!

¡Lucía!

¡Chicas, despertad!

¡Ah!

¡Lucía!

¡Ah!

¡Vero! ¡Vero!

¡Ah! ¡¿Qué haces?!

Había alguien aquí, os quería hacer daño.

Aquí no hay nadie. No podemos verlo, pero está aquí.

¡Mirad!

Ha quemado los amuletos.

Coged los colchones, vamos. Vamos a dormir juntas en el salón.

Voy a por Antoñito.

(SUSURRA) Vero.

(SUSURRA) Duerme.

(SUSURRA) ¿Por qué me estabas ahogando?

(SUSURRA) Yo no te estaba ahogando, te estaba protegiendo.

(SUSURRA) ¿De quién?

(SUSURRA) De algo malo que ha entrado en casa.

(SUSURRA) ¿Quién ha entrado en casa?

¿La Josefa? (SUSURRA) No.

(SUSURRA) Un ente del otro lado, un ser maligno

(SUSURRA) ¿Un fantasma?

(SUSURRA) ¿Un espíritu?

(SUSURRA) No tengas miedo, yo os protegeré.

(SUSURRA) Porque eres la mayor, me gusta que seas mi hermana mayor.

(SUSURRA) Y a mí que tú seas la pequeña.

(SUSURRA) No soy la pequeña, soy la mediana,

porque Irene salió después.

(SUSURRA) Es verdad. Venga, a dormir,

yo me quedo vigilando.

(Puerta abriéndose)

(Ruido metálico)

Vero, ¿qué pasa?

¿Qué pasa?

Ha vuelto.

¿Qué es esto? (AMBAS) ¡Mamá, mamá!

¿Pero se puede saber que está pasando aquí?

Había un demonio que quería matar a Lucía.

Lucía, ¿estás bien? ¿Ha entrado alguien en casa?

No ha entrado nadie, ya estaba dentro.

Pero Vero. No ha pasado nada, mamá.

¿Pero ha entrado alguien en casa o no ha entrado nadie?

No. Sí.

Voy a llamar a la Policía. Un espíritu.

¿Qué? Sí, un fantasma.

Yo no le he visto, pero Vero sí.

¿Habéis visto películas de miedo otra vez?

Un poco.

Tranquila, mamá, que la Vero nos protege del espíritu.

Venga, vamos a recoger todo y a la habitación. Tú, a tu cuarto.

Mamá, pero... Ni pero ni pera, ¡a tu cuarto!

¿Qué ha pasado?

Dime. Nada.

Tus hermanas son muy pequeñas y tienen mucha imaginación,

no les puedes meter esas ideas en la cabeza,

porque luego les cuesta dormir. ¿Tú cómo sabes si les cuesta o no?

Tú nunca estás en casa, no sabes lo que pasa aquí.

¿Y qué es lo que pasa aquí?

Quiere hacernos daño. ¿Pero quién?

No lo sé, lo he llamado yo, mamá, con la ouija.

¿Has jugado a la ouija con tus hermanas?

Con mis hermanas no, con Rosa.

¿Pero por qué juegas a esas cosas tan macabras?

Quería hablar con papá.

Ya sé que a ti te da igual,

tienes sus fotos metidas en una caja para no verlo

¡No digas eso! Solo quería hablar con él.

¡Basta ya!

Estás leyendo demasiado esas cosas y te están afectando mucho.

Es la verdad.

Vero.

Necesito que crezcas, necesito poder contar contigo,

porque estoy sola. Yo sí que estoy sola.

No me lo estás poniendo nada fácil, estoy muy cansada.

Mañana seguimos hablando.

(Música en el walkman)

# Seis, cinco, cuatro,

# tres, dos, uno. #

(Sirenas)

Vero. ¡Vero!

Venga, levanta. Venga, levántate.

(AMBAS) Venga. ¡Despierta!

¡Despierta! ¡Venga!

¡Vamos! Idos de aquí y dejarme dormir.

¡Tenemos hambre! ¡Venga, vaga!

Hay cosas que hacer. Sí.

Tengo hambre. ¡Ah! ¿Pero qué haces?

(AMBAS) Tengo hambre. Idos, dejadme en paz.

Venga, vamos. Levántate.

¿Quieres jugar a un juego? Te va a gustar, dame el brazo.

¿Pero qué dices?

¡Ah!

¡Para! ¡Para!

¡Parad!

¡Ayúdame, mamá!

¡Ayúdame, mamá!

¡Mamá!

¡Mamá!

¡Dejadme en paz!

¡Mamá!

¡Mamá!

¡Mamá! ¡Ayúdame, mamá!

Mamá, ayúdame, mamá.

No te escucha. Mamá.

Necesito que crezcas.

(Televisión)

¿Habéis hecho el desayuno?

Espera que termine "Cajón desastre".

Siempre igual, ¡me tenéis harta!

Espera.

¿Qué hace este cuento aquí, si no sabes leer?

Ha venido papá a leérmelo.

¿Cómo? Ha venido papá a leérmelo.

¿Papá? Esta noche viene otra vez.

¿Qué más te ha dicho?

Que me va a llevar donde está él.

Antoñito, escúchame.

Escúchame.

Si vuelve a venir, quiero que no le escuches, ¿vale?

Que te tapes los oídos. ¿Cómo te tapas los oídos?

Muy bien, así.

Y que me llames a mí, ¿vale?

Que grites muy fuerte mi nombre, ¿Vale?

¡Niños, nos vamos!

Hola, mamá. Hola.

¿Qué hace aquí a estas horas? Mamá, tengo que ir a casa de Rosa.

¿Ahora? Es por deberes,

¿pueden quedarse aquí? Sí.

¿Pero vienes pronto? Sí.

Tienen razón. Es usted una vieja loca.

Entonces, ¿por qué has vuelto? Porque usted también

puede ver las sombras, como yo.

A lo mejor estamos igual de locas las dos.

Hace mucho tiempo que intenté dejar de verlas.

Esto me lo hice yo, ¿sabes?

Pero entonces no sabía

que no hacen falta los ojos para ver.

No sé qué hacer para protegerlos, los amuletos no funcionan,

no le asustan las cruces. ¿La cruz?

Dios no tiene nada que ver.

No le metas en esto. ¿Cómo puedo hacer que se vaya?

De la misma manera que le dejaste entrar.

Tienen que volver a cruzar la puerta que tú abriste.

Tienes que cerrar esa puerta.

Y luego tendrás que destruirla.

¿Tengo que destruir la ouija? ¡La puerta!

Hay que hacer bien lo que se hizo mal.

¿Qué pasa?

Hermana, ¿otra vez?

No sé cómo se apaña para bajar hasta aquí.

¿Y tú qué haces aquí en sábado?

La hermana me está ayudando con un trabajo.

Esta ella para ayudar, sí. Por aquí, hermana.

La respuesta está en los libros.

Mira qué buen consejo te da la hermana.

Hay que hacer bien lo que se hizo mal.

Cuidado, hermana.

Hay que hacer bien lo que se hizo mal.

Hay que hacer bien lo que se hizo mal.

Hay que hacer bien lo que se hizo mal.

Hay que hacer bien lo que se hizo mal.

(LEE)

"Nunca se debe dar por finalizada una sesión sin..."

¿Sin qué?

(SUSURRA)

(SUSURRA)

(SUSURRA)

(Claxon)

(SUSURRA)

"Nunca se debe dar por finalizada una sesión sin despedirse,

aquello de lo que no te despides se queda contigo."

"Si no acaba con éxito,

inténtalo nuevamente en otra ocasión".

(SUSURRA) Aquello de lo que no te despides se queda contigo.

"Hay que hacer bien lo que se hizo mal."

(CON ECO) La respuesta está en los libros.

(CON ECO) Aquello de lo que no te despides se queda contigo.

"Hay que hacer bien lo que se hizo mal."

Aquello de lo que no te despides se queda contigo.

(SUSURROS)

(Música alta)

Eh, al final has venido.

Rosa, ya sé lo que tengo.

¿Por qué has traído eso? Hay que volver a hacerlo.

¿Qué estás diciendo? No nos despedimos,

de lo que no te despides se queda contigo.

¿De qué estás hablando? Lo pone aquí.

Deja de decir tonterías. Tenemos que volver a hacerlo.

Vamos a tu cuarto. ¿Y Diana? Verónica, tranquilízate.

¿Dónde está Diana? ¡Diana! Vamos a tu cuarto. ¡Diana!

¡Verónica! ¡Diana!

(Música alta)

¡Diana!

¿Habéis visto a Diana?

¡Diana! ¿Habéis visto a Diana? ¿Qué dices, tía?

¡Diana! ¡Diana! ¿Tú de qué vas?

¡Diana!

¿Dónde está Diana? Vero, por favor.

¡Diana!

¡Diana!

¡Diana!

¡Diana, ven! ¿Qué pasa? ¿Qué coño haces?

Diana, tenemos que hacerlo. ¿El qué?

Tenemos que estar las tres. ¡Déjame en paz!

Estás loca. Vamos Diana.

¡Diana, vamos! ¡Que me sueltes!

¡Que me dejes! ¿Pero qué haces?

¡Diana! ¡Rosa!

¡Rosa!

¡Rosa!

¡A tomar por culo!

Rosa, tenemos que volver a hacerlo.

Verónica...,

no te acuerdas, ¿verdad? ¿De qué?

El otro día me dijiste algo al oído. ¿Qué te dije?

Dímelo, Rosa.

Me dijiste que ibas a morir hoy.

¿Qué?

(SOLLOZA) Vero, lo siento. ¿Qué has dicho?

Estábamos asustadas, no sa...

¿Qué es eso?

¿Te has mordido tú? No, Rosa, no he sido yo.

Venga, vamos.

¡Rosa!

¡Rosa!

¡Rosa!

(Barullo)

¡Ana, una caña!

Mamá.

¿Nos vamos ya a casa? En un rato.

Mamá.

¿Dónde has estado todo el día?

Llévate a los niños, no me hagas la de siempre.

Belén, dame unos táper para los niños. ¡Voy!

Mamá.

¡Mamá!

¿Qué? Mamá, cierra el bar.

Ahora, vámonos todos a algún sitio.

¿Pero qué estás diciendo? Cuando tú estás en casa,

no viene.

¿Otra vez con eso?

A ver, me encantaría cerrar y cenar con vosotros,

pero no puede ser.

¡Ana! ¡Voy!

Mira,

¿por qué no nos vamos al Retiro mañana?

A pasar el día, como hacíamos antes.

¿Qué te parece? Hago bocadillos y comemos allí.

¿Quieres?

¡Ana, los táper!

Cógelos tú.

Niños, nos vamos. ¡Por fin!

Vamos, peque. ¿Vamos ya a casa?

Sí, nos vamos ya, venga.

¡Verónica!

¡Verónica!

(TODOS) ¡Gol!

"Hay que hacer bien lo que se hizo mal."

(Truenos)

(Trueno)

(Trueno)

(Trueno)

(Trueno)

Vamos a jugar a un juego. ¿A qué?

Vamos a jugar a un juego

en el que tenéis que hacer lo que yo os diga.

Pues vaya caca de juego.

Coged las velas, las que hay en el primer cajón.

Antoñito,

pinta este dibujo en las paredes del pasillo.

Vale. Venga.

La pared la pinto yo.

Mamá te va a castigar sin salir

hasta que tengas 40 años, por lo menos.

Venga, id moviendo los muebles, necesitamos tener sitio.

(Golpe)

(Truenos)

Tú no, tenemos que ser tres, siéntate ahí.

Vosotras, cerrad los ojos.

¿Hay alguien aquí con nosotras?

¿Hay alguien aquí con nosotras?

¿Quién hay con nosotras? ¡Chist!

¿Estás aquí?

Sí.

Nos hemos reunido aquí para despedirte.

Tienes que irte de aquí.

No.

Te lo ordenamos. Repetidlo, niñas.

(AMBAS) Te lo ordenamos.

Esta no es tu casa.

¡Fuera de aquí!

¡Esta no es tu casa!

¡Fuera de aquí!

¡Esta no es tu casa!

"Para finalizar correctamente la sesión y despedirse,

es conveniente que los participantes

entonen un mantra o una canción suave."

Eso tampoco lo hicimos. ¿Qué es un mantra?

No lo sé, pero dice que también vale una canción suave.

¿Cuál? Una que nos sepamos las tres.

Centella.

(Trueno)

# Centella me da tiempo para disfrutar.

# Centella,

# Centella.

# Centella me da tiempo para disfrutar. #

(Portazo)

(SUSURRA) ¿Qué es eso?

# Centella,

# Centella.

# Tiempo para mí,

# tiempo de vivir.

# Centella me da tiempo para disfrutar.

# Centella, Centella. #

(Puerta abriéndose)

Venga, chicas, no paréis, no podemos parar.

# Tiempo de vivir.

# Centella me da tiempo para disfrutar. #

(Cacareo)

# Centella,

# Centella. #

(Golpe fuerte)

# ...tiempo para mí,

# tiempo de vivir. #

(Golpes)

# Centella me da tiempo para disfrutar.

# Centella,

# Centella.

# Tiempo para mí,

# tiempo de vivir. #

Vamos, no os paréis, no os paréis.

# Centella me da tiempo para disfrutar. #

Qué asco, huele mal.

# Tiempo para disfrutar. #

(Golpes fuertes)

Lucía, no pares.

(Golpes fuertes)

# Centella me da tiempo para disfrutar. #

(Golpes fuertes)

(Golpes fuertes)

(Golpes fuertes)

Seguid cantando, no hagáis caso.

(Golpes fuertes continuos)

Esperadme aquí, niñas.

(Truenos)

¡Ah!

"Policía, dígame." Ayuda, ayuda, por favor.

"Cálmate para que pueda entenderte, ¿qué sucede?"

Por favor, ayúdenos, ha entrado, ha entrado.

"¿Ha entrado alguien en tu casa?"

Tranquilízate, vamos a mandar a alguien,

necesito que me dé su dirección. Calle Gerardo Núñez número 8.

Antoñito, quieto, ¿qué haces?

¡Antoñito!

¡No!

¡Antoñito! ¡Antoñito!

¡Antoñito!

¡Antoñito!

¡Antoñito!

¡Antoñito!

¡Está en al baño!

¡Antoñito!

¡Antoñito!

¡Ah!

¡Antoñito!

¡Ah!

¿Antoñito?

¿Antoñito?

Antoñito, ¿estás bien?

¿Estás bien?

Vámonos.

¡Chicas!

¡Chicas!

¡Chicas, ¿dónde estáis?!

¡Irene! ¿Dónde está tu hermana?

¡Irene!

¡Irene!

¡Lucía, vámonos! ¡Lucía, vámonos!

¡Salid, corred!

¡Vamos!

(Sirenas)

Ostia, Paco, la pasma.

¿Qué pasa?

¡Chicas, corred, rápido!

¡Daos prisa!

¡Vamos!

¡Corred, chicas, corred!

¡Abrid la puerta!

¡Vero! ¡Vero!

¡Vero! ¿Dónde está Antoñito?

¡Mamá! ¡Mamá!

¿Qué ha pasado? ¡Mamá!

¿Qué ha pasado?

¿Dónde está Antoñito?

¿Dónde está Vero?

¡Antoñito!

¿Antoñito?

(Truenos)

Antoñito.

Antoñito, ven.

Vero, Vero, Vero, Vero... Antoñito, ven.

...Vero, Vero, Vero, Vero...

Antoñito, soy yo.

No, tú no, no, no, no, no.

Si vuelve a venir, quiero que no le escuches, ¿vale?

Que te tapes los oídos y que me llames a mí, ¿vale?

Que grites muy fuerte mi nombre.

Vero, Vero, Vero, Vero, Vero,

Vero, Vero, Vero, Vero, Vero.

"Tú tienes hermanos, ¿verdad? Pues tendrás que protegerlos."

"Tranquila, mamá, que la Vero nos protege del espíritu."

"Estás leyendo demasiado esas cosas y te están afectando mucho."

¡Ah! ¡Vero! ¡Vero!

¡Ah! ¿Qué haces?

No podéis verlo pero está aquí.

¿Por qué me estabas ahogando?

"Yo no te estaba ahogando."

"Te estaba protegiendo."

¿Has tocado el grifo? Yo no he hecho nada.

¡Antoñito!

"Nene, siento mucho haberte puesto el agua tan caliente."

"¿Lo has movido tú?"

"¿Te has mordido tú?"

No has sido tú.

¡Ah!

"Alguien respondió a tu llamada."

"Y ahora camina contigo."

"Si no es mi padre, ¿quién es?"

"Si no es mi padre, ¿quién es?"

Soy yo.

Soy yo.

Soy yo.

Soy yo.

Vero. -Ey, ey, chiquitín, ven aquí.

Tranquilo, ven aquí, ven conmigo.

¿Dónde está Vero? -Vero está bien.

Fer, que suban los sanitarios,

repito, que suban los sanitarios.

¡Vero!

¡Vero!

"Inspector".

Adelante. "La niña acaba de morir."

(Truenos)

(Sirenas)

(Héroes del Silencio "Hechizo")

Somos Cine - Verónica

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Julieta

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Julieta - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Timbre)

Hola, Lorenzo, te abro. Hola.

¿Cómo vas? Estoy hecha un lío.

¿Por qué? No sé qué libros llevarme.

No es imprescindible, si echas de menos alguno,

lo puedes comprar por Internet. No.

No me gusta comprarme libros que ya tengo.

Me hace sentirme mayor.

(RÍE)

En este momento pareces una niña.

Bueno, ¿además de los libros te falta mucho?

Todavía tengo que hacer algunas compras.

Julieta, nos vamos a Portugal, no al desierto.

Puedes volver a Madrid cuando quieras.

Me gustaría no volver a Madrid, si puedo evitarlo.

Muchas gracias. ¿Por qué?

Por no dejarme envejecer solo.

Eres tú el que no me deja sola a mí.

¿Julieta?

¡Bea!

No me lo puedo creer. ¿Julieta?

¡Madre mía! Qué sorpresa.

Hace justo una semana me encontré con tu hija en el lago Como.

¿Te encontraste con Antía? Sí, imagínate.

Nos quedamos mirando y yo la abordé porque ella no me reconocía.

Tú, sin embargo, estás igual, Julieta.

Mejor, incluso.

Y ¿qué te dijo?

Que había bajado a la ciudad a comprarle cosas a sus hijos.

Que tiene tres, dos chicos y una chica.

Sí, no sé cómo se las arregla.

¿Tú tienes hijos? No, ni siquiera me he casado.

Es una lástima, pero tengo mucha prisa.

No sabes cuánto me alegro de verte tan bien, Julieta.

¿Dónde vives?

En Milán y Nueva York.

Soy editora de complementos de "Vogue", viajo mucho.

Al lago Como fui a hacer una sesión de fotos.

Qué bien. Oye, saluda a tu madre. Bueno...

Mamá murió hace tres años. Lo siento.

Mi hermano vive aquí, hemos quedado con él y mis sobrinas,

pero ya llegamos tarde.

Y ¿qué más te dijo Antía?

Poco. Le pregunté por ti y me dijo que seguías viviendo aquí en Madrid.

Y mira qué casualidad. Sí, aquí sigo.

Y aquí seguiré.

Y ¿la encontraste bien a ella? Sí.

Y eso que iba a cara lavada. Muy delgada.

Pero guapa, ¿eh?

De verdad, me alegro mucho de verte tan bien, Julieta.

Adiós.

-Oye, ¿qué pasa? -Perdón.

(Móvil)

(Móvil)

(Timbre)

¿Sí? Soy yo, ábreme.

Hola.

¿Estás bien? Tengo el agua hirviendo.

Anoche te llamé y no me contestaste.

Necesitaba estar sola.

¿Has terminado ya con las maletas? ¿Con las cajas?

Lo he deshecho todo.

Me quedo en Madrid, Lorenzo.

¿Es una broma?

¿Qué tontería es esa?

No voy a poder acompañarte.

¿Por qué? ¿Qué pasó?

Sé que no te mereces esto,

pero te ruego que no me hagas preguntas.

No me voy contigo a Portugal.

Me quedo en Madrid.

¿Qué ocurre, Julieta?

Lo he pensado bien y...

¿No me digas que no lo habías pensado hasta ahora?

Llevamos casi un año planeándolo,

Ayer dijiste "No volveré a Madrid, si puedo evitarlo".

¿Qué fue lo que pasó de pronto?

No insistas, por favor.

¿Me das un vaso de agua?

No te reconozco, Julieta. Te estás comportando como una loca.

Lo sé.

No puedo creer que estemos hablando de esto.

Anoche me di cuenta de que me estaba engañando.

Que no quiero irme de Madrid.

Y que prefiero estar sola.

Siempre supe que había algo importante en tu vida.

Que nunca compartiste conmigo.

Nunca quisiste hablar sobre eso.

Y siempre te lo respeté.

Me gustaría que siguieras respetándolo.

Hola, Inocencio. Sí.

¡Señora Julieta!

¡Cuánto tiempo! Sí, mucho.

Por casualidad, ¿no llegó algo de correo para mí?

En todos estos años, no.

Acabo de volver a Madrid

y me gustaría alquilar mi piso de entonces.

¿Está libre? No.

Creí que se había ido fuera de España.

Sí, pero he vuelto.

Y echo de menos esta calle.

¿Hay algún otro libre?

El segundo izquierdo está vacío.

Qué maravilla.

¿Puedo verlo? Le faltan muebles y no está pintado.

No importa.

Voy a por la llave.

Está un poco sucio.

Me lo quedo, Inocencio.

Pero no está para mudarse, señora Julieta.

Si me da su teléfono, yo la aviso.

No hace falta, de verdad.

Con que funcione la cocina y el baño, yo me ocupo del resto.

La cocina y el baño están nuevos.

Estupendo.

"Antía,

dos hijos y una hija,

ha bajado al lago Como a comprar.

Tal vez vive en un pueblo suizo cercano y caro

y ha ido a comprar a Italia, que es mucho más barato.

Va sin maquillaje.

Y está delgada.

Piensa que sigo viviendo en Madrid".

¿A ti te ha gustado el cole? ¿Lo habéis pasado bien?

Y ¿tú?

(Aplausos)

"Querida Antía:

voy a contarte todo lo que no tuve ocasión de contarte.

Porque eras una niña.

Porque me resultaba demasiado doloroso

o por simple pudor.

Pero ya no eres una niña.

Beatriz me ha dicho que tienes tus propios hijos.

Tres, nada menos.

Eres una mujer adulta.

Y una madre.

¿Por dónde empezar?

Te hablaré de tu padre.

Cuando preguntaste cómo lo conocí, te dije que fue en un tren.

Pero no te lo conté todo.

(Tren)

Yo tenía 25 años.

Era una noche muy desapacible y hacía mucho viento".

(Rama)

¿Está libre el asiento?

Sí.

Qué impresionante esa rama, ¿verdad?

¿Le ha asustado?

Pues sí.

¿Viaja usted sola?

Sí.

Cuando la he visto sola, he pensado "Qué bien, así nos damos compañía

el uno al otro".

No tiene ganas de hablar.

Qué lástima.

Perdón, tengo que salir.

Espero que no se acerque mucho al tren.

No le tiene miedo al tren.

Va en busca de una hembra.

La huele en el aire.

¿Te apetece tomar algo?

"Xoan me dijo que se llamaba Xoan

y yo le dije que Julieta.

Me dijo que estaba casado

y que Ana, su mujer, estaba en coma desde hacía cinco años.

Yo le dije que daba clases de filología clásica

y que estaba sustituyendo a una profesora enferma.

Xoan me dijo que era pescador,

que tenía tres gamelas.

Iba a Madrid a comprar un motor para una de ellas.

También me dijo que toda su vida había vivido junto al mar.

En la casa que su abuelo compró cuando vino de Cuba".

(Claxon)

Diez minutos de parada.

Diez minutos de parada.

Diez minutos de parada. ¿Te apetece estirar las piernas?

No voy bien abrigada, gracias.

Hasta ahora.

(Claxon)

Por Dios, pero ¿qué pasa?

-El tren ha parado. -¿Por qué? ¿Así de golpe?

Sí, por favor, entren. No se preocupen, no es nada.

A mí me ha caído una bolsa en la cabeza y casi me mata.

Hemos chocado con algo.

He visto un ciervo corriendo junto al tren.

No, hombre, por Dios. Qué cosas dice.

Sí, yo también lo he visto.

Que no hemos chocado con nada.

Por favor, vuelvan a sus sitios y no tapen el pasillo,

que el tren se pondrá en marcha en seguida.

-Pues he visto un ciervo. -Y yo, y no me pongo tan pesada.

¿Han visto al hombre que iba ahí sentado?

¿El de las gafas y el jersey negro?

Sí, yo lo vi por el pasillo, estará por ahí.

En la parada bajó al andén, lo vi caminando por la nieve.

Iba sin abrigo, por eso me fijé.

Yo creo que iba "mamao".

¿Ese? Ese está dando vueltas todavía por la estación,

por eso hemos parado.

Cógelo.

¿Qué haces aquí? Vuelve al vagón. Vas a coger una pulmonía.

¿Qué lleváis en la camilla? ¿Eh?

¿Es el ciervo?

No. ¿Por qué dices eso?

¿Es un hombre?

Vamos, sube. ¿Es él?

¿Por eso hemos parado?

Un hombre con un jersey negro.

(TARTAMUDEA) Y que llevaba gafas.

Por favor, sube al tren. Vamos.

Él iba sentado donde vas tú ahora.

Quería hablar, pero...

A mí me molestaba cómo me miraba.

Por eso hui de aquí.

¿Cómo iba a suponer que estaba tan mal?

Cualquier chica habría hecho lo mismo.

Yo debería haberme dado cuenta.

No te tortures, se habría suicidado igual.

¿Por qué llevaba una maleta vacía?

No sé.

Supongo que no quería llamar la atención.

Pero lo tenía todo planeado antes de subirse al tren.

Nadie se suicida porque una chica,

aunque sea tan guapa como tú, no quiera hablar contigo.

No puedo dormir.

Yo tampoco.

"Thálasa, hals y póntos".

Las tres palabras significan "mar" en griego.

"Póntos" es "mar" y "alta mar" y se refiere al mar como camino.

El camino de la aventura.

Por eso, Ulises es el héroe marino por excelencia.

Por ejemplo,

cuando Ulises llega a la isla de Calipso,

agotado después de un naufragio,

la ninfa Calipso, que era guapa de no dar...

Marcos, ¿quién te parece la mujer más guapa?

-Tú. -(RÍEN)

Eso no vale porque soy la profesora y no está bien visto

que la profesora tenga sexo con sus alumnos. Dime otra.

Kim Basinger.

Monísima, mucho más guapa que yo, pelota.

Ángela Molina. También, preciosa.

Pues, como Kim Basinger y Ángela Molina juntas.

Así era la ninfa Calipso.

Y le ofreció a Ulises todo lo imaginable.

A ver, Diego, algo que le ofreciera realmente importante.

Su cuerpo.

Eso lo primero, pero además, algo con lo que todos hemos soñado.

¿La juventud eterna? Exacto.

Y la inmortalidad.

Sin embargo, Ulises lo rechazó.

Y se echó al mar enfrentándose a un sinfín de peligros.

¿Cuál de las tres acepciones

elegiríais para hablar del mar tan añorado por Ulises?

¿Thálasa? No.

¡Póntos! ¡Eso es!

Póntos, póntos, el mar.

El alta mar,

el camino de la aventura y lo desconocido.

(Puerta)

¡Pasa!

Hola. Hola, Julieta. Siéntate, por favor.

Gracias.

La profesora Martínez se reincorpora la próxima semana, así que...

Aquí termina tu periodo de suplencia.

Estamos muy contentos con tu trabajo.

Muy contentos, de verdad, Julieta.

Nunca ha habido tanta asistencia a las clases de literatura clásica.

Muchas gracias.

He disfrutado mucho estos seis meses.

Qué bien, me alegro.

Bueno... Espera.

Ha llegado esta carta, es para ti.

¿Es para ti, Julieta?

Sí, sí.

"Querida Julieta:

no sé si sigues trabajando en el colegio.

Ojalá porque es la única dirección tuya que tengo.

Me acuerdo mucho de ti.

No se me va de la cabeza la noche del tren.

Ana sigue igual o peor.

Aunque solo estuve dos días fuera, a la vuelta la encontré peor.

Cuando estás encima no te das cuenta de esas cosas.

Hoy no he salido a pescar.

La mar está muy picada y esta tarde habrá tormenta.

Me gustaría verte aparecer entre la lluvia.

Buscando un lugar donde guarecerte

y que ese lugar fuera mi casa".

(Ladrido)

Pero ¡bueno!

Canelo, no seas pesado.

Hola.

Me parece que llegas tarde, el entierro fue ayer.

Pero entra si quieres y te tomas un café.

Yo soy la que lleva la casa.

¡Ven, Canelo!

Déjala ahí.

Vamos a la cocina.

¿Cuándo conociste a Ana?

¿A Ana? No la conocía. Ya me parecía a mí.

Porque ella no se movió de aquí en los últimos seis años.

El mar...

Impresiona mucho la primera vez, ¿verdad?

Siéntate.

O sea, que has venido a ver a Xoan.

¿Quieres una pasta? No.

No creo que vuelva esta noche.

Está con Hada.

¿Conoces a Hada?

Hace cerámicas y esculturas.

Ana y Hada eran muy amigas,

cuando Ana todavía hablaba o podía escuchar.

La pobre estaba hecha un vegetal y un hombre necesita una mujer.

Pero yo no soy quién para criticar a Xoan.

¿Más café?

No. Pues dame la taza.

Bueno, ¿qué haces?

Te da tiempo a coger el autobús de las 20:00.

Pasa aquí mismo, en la plaza.

Vamos.

Si quieres puedes venir a casa y te acompaña mi marido.

No es molestia ninguna.

Estoy cansada.

Preferiría esperar aquí si a usted no le importa.

¿Dónde?

Ahí mismo, en el recibidor.

¿Sola?

Bueno...

Yo me quedaría contigo, pero no puedo.

Tengo a mi marido desatendido estos días.

Bueno...

Canelo se queda a hacerte compañía de todos modos.

Gracias.

Cuidado no te quedes dormida y pierdas el autobús.

¿Te llamo al teléfono por si acaso?

No hace falta.

Te llamo.

Canelo, ven aquí.

Hola, hola.

¿Qué?

Ven aquí, sube. ¡Sube!

¿Qué pasa?

(SUSURRA) No te despiertes.

Recibí tu carta y he venido.

No me pude imaginar que tu mujer...

No pienses en eso ahora.

Buenos días.

Qué ricas las pastas.

Son típicas de aquí.

Estoy haciendo el desayuno.

Es que tenía mucha hambre. ¿Hay algo para mí?

Abre la boca.

(RÍE)

(RÍE) ¡No!

Cuando recibí tu carta, lo tomé como una invitación

para venir a verte.

Esa era mi intención.

No podía imaginarme que tu mujer hubiera muerto.

Lo siento.

Ha sido lo mejor.

Esto no era vida.

Marian me llamó para decirme que te dejó aquí esperando el bus,

pero que no estaba segura de que te fueras.

Me dijo que estabas con una mujer.

Ava, creo.

Es una vieja amiga, ya la conocerás.

Es artista, como tú.

Yo no soy artista.

Doy clases de literatura clásica.

Y ahora ni eso.

Bueno, seguro que te cae bien, ya verás.

Yo creo que me voy a ir hoy.

No sé muy bien qué hago aquí.

Pescar, hoy hace buen día. Nos vamos a ir a pescar.

Marian, Julieta, creo que ya os conocéis.

Deja, ya lo hago yo.

¿Se queda hoy?

Sí.

Nos vamos de pesca.

Yo no tenía trabajo.

No tenía prisa.

Pensé quedarme solo unos días.

Tenía que decirle algo a Xoan,

pero lo iba aplazando.

Era una vida nueva,

extraña para una mujer que viene del sol,

pero acogedora.

Las noches se me pasaban volando entre los brazos de Xoan.

Me sentía atrapada

y, a la vez, libre.

¿Puedo tocarlo? Claro, cógelo si quieres.

¡Como pesa! 4 kg, así que ten cuidado.

Pensé que era terracota.

Es de bronce, pero al final es de una pátina de terracota,

del color de las rocas junto al faro.

¡Y qué fuerza tiene!

Intento que mis esculturas sean compactas,

que el viento no pueda tirarlas.

Como la gente de aquí.

La gente de aquí es muy dura.

Visitaba con frecuencia a Ava.

Me gustaba verla trabajar

y fumar.

Y a ella le gustaba que le contara historias mitológicas,

como a ti cuando eras pequeña.

Los dioses crearon al hombre y a otros seres

con ayuda de arcilla y fuego.

Les concedieron los atributos necesarios

para su supervivencia.

A unos les dieron pelaje

y a otros alas para volar.

Cuando le llegó el turno al hombre,

los dioses descubrieron que se les habían acabado los dones,

así que el hombre nació

desnudo,indefenso en medio de la naturaleza.

Estoy embarazada, Ava.

¿De quién?

De Xoan.

Ya venía embarazada de Madrid.

¿Y él lo sabe?

No.

No le quiero presionar.

Tienes que decírselo. Xoan adora los niños.

"A los pocos meses de nacer, te llevé donde tus abuelos

para que te conocieran y conocieran a Xoan.

Dos años después, volvimos a visitarles.

El abuelo Samuel se había prejubilado.

Era el maestro del pueblo y lo había dejado para convertirse

en labrador.

Había vendido la casa en la que yo había crecido

y se había comprado otra en el campo.

Mira, ahí están.

¿Necesitáis alguna cosita más? Nada más, muchas gracias.

Que lo paséis bien. Sí.

¡Eh! ¡Eh!

(RÍEN)

Hola, hija.

¡Oy! ¿Quién está aquí? ¡Mira!

¿Le das un besito al abuelo?

¿Qué tal el viaje? Largo, la verdad. Venimos muertas.

Mira, te voy a presentar.

-Ella es Sanáa. -Hola.

Julieta. Perdona.

Esta maravilla es Antía.

¿Traes alguna maleta?

Sí, una marrón. Tiene mi nombre escrito.

-¿Puedes traerla? -Sí.

Y un carro. Vale.

¿Mamá?

Bien, nos vamos apañando. Ahora la verás.

¿Y esta chica?

Esta es Sanáa, la chica de la que te hablé.

¿Esta es la mujer que os ayuda?

Se ocupa de mamá, me echa una mano con la tierra...

Ha sido suerte encontrarla. Nos ha cambiado la vida.

Venga, vamos al coche.

¿No echas de menos la escuela?

No tengo tiempo.

Entre tu madre y la tierra, se me pasan los días volando.

No te imaginaba jubilándote

y mucho menos prejubilándote. Estamos mejor así.

Tu madre y yo siempre soñamos

vivir en el campo.

¿Hablas español, Sanáa?

Un poco.

¿Un poco? Un poco.

Habla divinamente.

Es que es un poco tímida.

La conocimos hace ocho años, en el Festival

de Música Sacra de Fez.

Se hizo muy amiga de tu madre

y seguimos en contacto con ella.

Es una suerte que ahora esté viviendo con nosotros.

¡Qué bonita!

La casa no tiene lujos,

pero hemos ganado en calidad de vida.

¿Cuál es la habitación de mamá?

Esa ventana que da a la parra.

¿A ti te gusta la casa?

(ASIENTE) ¿Sí?

Después te enseño la casa. Sí.

Ahora quiero ver a mamá.

A ver si tienes suerte y está despierta.

Sara, ha llegado Julieta.

¿Julieta?

Sí, Julieta. Nuestra hija.

¿Nuestra hija?

Hola, mamá.

Ya estamos aquí.

¿No te alegras de vernos?

Esta es Antía.

No la reconoces porque está grandísima.

Os he preparado la habitación de enfrente.

Así estáis más cerca.

No, yo prefiero quedarme aquí.

Yo dormiré con mamá

y a la niña la pongo en la cama pequeña.

Le diré a Sanáa que cambie la ropa de la cama.

Ahí es donde duerme ella.

¿Julieta?

¿Mamá?

¿Qué haces aquí?

He venido a verte.

Me he traído a la niña.

¿Qué niña?

Antía.

Mi hija.

Mírala.

¡Qué hermosa está!

Tiene ya dos años.

Dos años.

Antía, ven, que te voy a dar unas fresas buenísimas.

No, ahora no, que está recién cambiada y se pone perdida.

¿No le dices nada a mamá?

Estás guapísima, Sara.

-Ya tengo todos los tarros. -Muy bien.

Papá, ¿puedo hablar contigo? Sí, claro.

-Sanáa, atiende a Sara y a la niña. -Muy bien.

Y que no se despierte la niña. Vale.

¿Cómo os arregláis con mamá cuando vais al mercado?

Siempre se queda uno de los dos con ella.

Cuando fuisteis a recogerme, la habíais dejado sola,

encerrada en su habitación.

No me gusta encerrarla, Julieta.

Lo hago para protegerla.

Esto no es vida para mamá.

Julieta, estamos todo lo bien que se puede estar.

¿Sabes lo que costaría meterla en una residencia?

Pensé que habías contratado a una mujer.

Sanáa la cuida.

Sanáa cuida de la tierra y de ti.

No sigas por ahí, Julieta.

Mamá necesita algo más que alguien que la asee y le haga la cama.

Tú tienes tu vida.

Desgraciadamente, lejos de aquí.

He intentado molestarte lo menos posible,

pero hemos pasado por muchas dificultades.

Y créeme si te digo que ahora estamos mejor que nunca.

Hija, sé más generosa y más comprensiva conmigo.

¡Ay! ¡Ya están aquí las andaluzas!

Pero, Antía, ¡qué grande!

(RÍEN)

Hola. Hola, cariño.

Pensaba que no volvíais. ¡Uy!

Llevamos un palizón... "Jartura" de viaje.

¿Tú te acuerdas de tu padre? Vengo para entregar mi alma a Dios.

¿Qué tal tu madre? Bueno, fatal. Ahora te cuento.

¡Venga! ¡Venga, mi gorda!

Mi padre se ha liado con la chica que cuida a mi madre.

¿Tu madre se da cuenta?

Mi madre se consume, pobre.

Encerrada en su habitación.

¿Y eso?

Un tatuaje.

¿Aj? (RÍE)

¿"A" significa Antía y "J" Julieta?

Sí.

Cuidado, todavía está tierno.

"Me pregunto si vives en el interior o en la costa.

Y si todavía te gusta pescar.

A los nueve años ya salías con tu padre en el barco.

Querías ser pescador, como él".

¿Cómo te voy a dejar ir al campamento como lo de los Addams?

Yo quiero ir así.

Bueno, pues la gente tiene que ver que tienes frente.

Que tienes unos ojos, nariz, una boca,

unas orejas... Ay, mamá, no digas chorradas.

Oye, Antía, de verdad, que te vas de vacaciones, vas a divertirte.

No quiero ir, yo quiero quedarme.

No se puede hacer siempre lo que una quiera.

¿Qué le pasa a mi niña?

Papá, no quiero irme.

Ahora que estoy de vacaciones, puedo ir a pescar contigo siempre.

(RÍE)

¿No decías que necesitabas ayuda? (ASIENTE)

¿Que estabas mayor? ¡Ay, la pescadora!

Prometo que cuando vuelvas, te contrato de marinero, ¿eh?

Te cojo la palabra, ¿eh?

Anda, venga, loba de mar.

Pásatelo bien.

¿Ya te vas, Antía?

(SUSPIRA)

Bueno, vendrás a visitarme a mi casa cuando vuelvas, ¿eh?

-¿Ya no estarás aquí? -No, cariño, ya no estaré,

pero prométeme que vendrás a verme. Vamos.

-Te lo prometo. -Cuídateme mucho.

Venga, vamos.

Hale, hale.

¿Por qué se va Marian?

Su marido está enfermo, se va para cuidarlo.

¿No la echas tú?

Pero ¿qué cosas dices? ¡Claro que no!

Si le pides que se quede, seguro que se queda.

Antía, la gente tiene derecho a jubilarse.

Hola, Mariela. Julieta.

¿Dejamos la mochila? No, no, la mochila se viene conmigo.

Mamá, perdóname si he estado borde.

No te preocupes. Antía.

Antía Feijoo. Antía Feijoo.

Te quiero. Yo te quiero mucho.

Aquí te tengo. Anda que no vas rápido, ¿eh?

¿Quieres que prepare algo para cenar antes de irme?

No hace falta. Inés debe estar al llegar.

Si no encuentras algo, llámame a casa.

Gracias.

Bueno.

Pues me voy.

¿Te llevas la sudadera de Xoan?

Xoan me la regaló hace tiempo.

No me llevo nada que no sea mío.

¿Va en serio lo de dar clases en un colegio?

Sí.

Creo que te estás equivocando.

Yo no quiero ser solo ama de casa, Marian.

Tengo una profesión que me gusta y hace tiempo que quiero volver.

La profesión de una mujer es su familia

y si quieres mantenerla unida,

lo mejor que puedes hacer es quedarte en casa.

Eso es asunto mío.

Si te vas, pasará lo de siempre.

¿Qué quieres decir?

¿Qué pasa siempre?

¿Se ha ido ya Marian? Sí.

La nueva estará al llegar.

Espero que sea más discreta.

¿Por qué lo dices?

Cuando vine hace 13 años, Marian me dijo que no te esperara,

que pasabas la noche con Ava.

Y ahora me ha dicho algo parecido.

Cuando fui a ver a mis padres con Antía, hace 10 años,

volviste a pasar las noches con Ava.

(Timbre)

Hola, soy Inés.

¿Te importaría venir mañana?

Marian lo dejó todo hecho.

Claro, por supuesto. Vengo mañana. Muy bien, gracias.

Venga, hasta luego. Hasta mañana.

A Ava la conozco desde los 15 años.

Nunca hemos estado liados,

pero follábamos de vez en cuando.

Pensaba decírtelo muchas veces,

pero no sabía cómo.

Yo no soy muy de hablar, de eso ya te habrás dado cuenta,

pero Antía y tú sois lo más importante de mi vida.

Eso lo sabes, ¿verdad?

¿No vas a decirme nada?

No.

¿Qué vas a hacer?

Voy a dar un paseo

y preparar las clases.

Yo creo que saldré a pescar.

(TELEVISIÓN) ...en la zona de la Ría de El Ferrol.

Este cambio está provocando una fuerte marejada con olas

de seis a ocho metros.

Se recomienda el cese de cualquier actividad pesquera

y navegación que se pueda estar realizando en la zona.

Con la expresa recomendación a todas las embarcaciones

de volver a sus respectivos puertos de amarre.

Japón lanzó ayer su primera sonda de observación de Marte,

un artefacto de 535 kilos denominado "Nozomi", esperanza,

que dentro de 15 meses se instalará en órbita marciana

para transmitir datos durante dos años.

El lanzamiento se hizo hacia las 3:12.

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Sí?

Ava, perdona que te llame.

Solo quería saber si Xoan está contigo.

¿Xoan? No.

¿Tienes idea de dónde puede estar?

¿Todavía no ha vuelto?

No.

Pues habrá salido a pescar.

Pues espero que no,

porque fíjate qué tormenta.

Dicen algo en la televisión. (TV) El naufragio de una gamela

a tres millas al norte de la desembocadura

de la ría de Ferrol.

Su ocupante no ha sido localizado aún

y se teme seriamente por su vida, debido al mal estado de la mar.

En la misma situación se encuentra

una embarcación de recreo con tres tripulantes.

La fuerte marejada, con olas que han superado los seis metros,

ha impedido que...

Soy el juez Vicente Louro.

Para poder levantar el cadáver, necesito que lo reconozca.

Siento hacerle pasar por esto.

Por la violencia del temporal, el cadáver no está íntegro.

(Teléfono)

Deja, ya voy yo.

¿Sí?

Es Antía.

¿Antía?

Es del campamento y quiere hablar contigo.

Venga, Julieta, tienes que hablar con ella.

Vamos.

Antía.

Mamá, soy yo.

Jo, ¿qué le pasa a tu móvil?

Te hemos llamado mazo de veces y no lo coges.

No lo sé, no lo habré oído, hija.

¿Cómo estás, tesoro?

Muy bien.

Mañana iremos Ava y yo a buscarte.

Vamos a salir pronto para no hacerte esperar.

No hace falta, mamá.

Estoy con mi amiga Bea, la he conocido aquí.

Nos hemos hecho mazo de amigas.

¿Puedo irme a pasar una semana con ellos a Madrid?

No te importa, ¿verdad?

Pero no los conocemos.

Es mi amiga, mamá.

Bueno, te paso con su madre y que ella te lo cuente.

Hola, ¿qué tal?

Mira, soy Claudia, la madre de Beatriz.

¿Cómo está mi hija?

Bien, fenomenal.

No la conocía de antes, pero creo que el campamento le ha sentado bien.

Mira, te quería pedir permiso para llevarla con nosotras a Madrid.

Antía y mi hija se ha hecho íntimas y están ambas muy pesadas, la verdad.

¿No es mañana cuando termina el campamento?

Sí, sí, lo que pasa es que yo me he adelantado

y bueno, pues me las quería llevar esta tarde, ¿qué te parece?

Bueno.

Si le hace ilusión.

Julieta, ¿qué tal? Soy Claudia.

Pasa, pasa, por favor.

Lo siento muchísimo, de verdad.

¿Qué tal el viaje?

Pasa.

Las niñas están jugando al fondo. No les he dicho nada.

¿A Antía no le ha parecido raro que venga a por ella hoy?

Está enfadada porque cree que vienes a llevártela

y ha llamado a Xoan, pero Xoan no le ha respondido, claro.

¿Dónde se lo digo?

Yo creo que ahí vais a estar más cómodas.

¿Quieres tomar algo, comer algo?

No sé.

Bueno, pues pasa.

Pasa mejor.

Voy a buscarla.

Hola, mamá.

Hola, cielo.

¿Qué tal?

Siéntate.

Oye, te dije que me dejaras unos días más.

Pero no pongas esa cara, que estamos de vacaciones.

¿Cómo está papá? Tiene un morro, pasa de mí.

Antía, tengo que decirte algo.

Dime.

A los dos días de irte hubo una tormenta.

El barco en el que iba papá y dos barcos más desaparecieron.

Ninguno se salvó.

¿Y papá?

Papá tampoco.

¿Papá ha muerto?

Sí.

Antía.

Pero ¿por qué se fue a pescar si había tormenta?

La tormenta estalló por la tarde

y tu padre salió por la mañana.

Siento hablarte de esto, pero mi marido y yo hemos organizado

un viaje a la Patagonia y Bea ahora no quiere venirse con nosotros.

Quiere quedarse con Antía, aquí en casa.

Ah, ¿sí?

Evidentemente, no pueden estar solas. No, claro.

He pensado que por qué no te instalas con ellas aquí.

El niño se viene con nosotros.

¿Aquí? Las dos niñas y tú.

Después de lo que ha ocurrido, te vendrá bien descansar

y Antía está más distraída en Madrid.

Pues...

La tata Rosa se encarga de todo.

Podéis salir a pasear, ir al cine, descansar.

No me he traído ropa.

Pero puedes usar la mía.

Yo tengo de todo, gabardinas,

camisas anchas que ahora me están estrechas y a ti te quedarán mejor.

Ahora te pruebas lo que quieras.

Toma, pásamela.

¡"Cuidao"! ¡Eh, eh! Una, dos.

Vamos, tía, venga.

"Las cosas sucedían sin mi participación,

premonizándose unas a otras".

Hola, buenos días. Hola.

Venimos a ver el piso que se alquila.

Sí, un segundito.

Síganme.

La cocina.

El papel es un poco agobiante. No, el papel mola.

Si nos aburrimos, se pinta.

Nos lo quedamos. Además, estamos muy cerca.

"Bea y tú encontrasteis un piso cerca de donde vivía ella.

Me hicisteis alquilarlo.

Para entonces, yo no podía con mi alma,

pero tú estabas fuerte como un roble.

Habías madurado de golpe.

Volviste a Redes con Ava para cerrar la casa y ponerla a la venta.

En Madrid, Bea cuidaba de mí.

No habría sobrevivido sin vosotras.

A tu vuelta, no hablamos mucho del viaje.

Tú no querías entristecerme

y yo no tenía fuerzas para preguntarte".

Venga, te vamos a poner de pie.

-Bea, ven aquí y ayúdame. -Voy.

Ponla aquí.

Ahí, no te resbales.

Venga, ponle la toalla.

Eh... cógeme esa toalla grande.

-¿Esta de aquí? -Sí, esa misma.

Ahí está, muy bien.

La otra.

Cuidado.

Frótale bien en la espalda.

Vas a entrar en calor.

No quiero que se me enfríe.

Ahora termina de secarte con el secador.

Hola, mamá.

Hola.

Si quieres que merendemos juntas, date prisa,

que he quedado después con Bea para estudiar.

¿Te gusta como está quedando?

Sí.

Creo que mañana me pondré con el salón.

No hace falta mamá, ya me he acostumbrado al empapelado,

y a Bea le encanta.

Bueno, Bea tiene una casa preciosa color vainilla,

y no tiene que vivir aquí.

¿Quieres que te prepare un sándwich?

Bueno, pero date prisita.

"Superé la depresión con tu ayuda

y encontré un trabajo que podía hacer en casa,

corregir pruebas de imprenta.

El resto del tiempo lo dedicaba a ti.

No necesitaba más.

Cuatro años más tarde, cuando Bea se fue a Estados Unidos,

tú elegiste un retiro espiritual en los Pirineos,

un retiro que duraría tres meses.

hasta que volvieras para entrar en la universidad.

Me horrorizaba separarme de ti.

pero habías salido muy poco en los últimos años.

Siempre pendiente de mí y de tus estudios.

No tenía derecho a negártelo.

Además.

(Timbre)

Ya eras mayor de edad".

¿Sí?

Sí, soy yo.

Ahora bajo.

Es el taxi, ya está abajo.

¿Te llevas la red? Sí.

Deja, mamá, ya puedo yo.

Bueno, cuídate mucho, y diviértete.

Cuídate tú también, mamá.

Y no te preocupes si llamo o te escribo poco.

¿Vas a estar incomunicada?

Mamá, que es un retiro. Lo importante es desconectar, ¿no?

¿Y si me pongo mala?

No me hagas chantaje, por favor.

Claro que no, tesoro.

Tengo trabajo, y además quiero ordenar mis apuntes.

A lo mejor les doy forma de libro.

Estaré entretenida.

Eso está muy bien.

Déjame acompañarte a la estación.

Recuerda que no te gustan las despedidas.

Bueno.

Adiós.

Hola. Hola.

Soy la madre de Antía Feijóo.

Quedé con ella en recogerla hoy.

Sígame.

¿Julieta Arcos? Sí.

Soy la madre de Antía. Yo soy Juana.

Qué lugar tan impresionante.

Le he pedido a Liliana que nos sirva un poco de té aquí fuera.

¿Sabe Antía que estoy aquí?

Sí. Estoy deseando verla.

Estos tres meses sin ella se me han hecho tan largos.

Claro.

Comprendo que tendrán sus razones,

pero la incomunicación este tiempo ha sido lo más duro.

¿Me va a hacer esperar mucho?

Julieta, la cuestión es que Antía no está.

¿No es esta la casa?

He seguido las indicaciones... Sí, la casa es esta.

Cuando Antía le escribió, pensaba que estaría aquí,

pero al final decidió irse.

Podía haberme avisado,

vengo conduciendo desde Madrid. Lo sé.

¿Y dónde se ha ido?

Espero que esté cerca.

No puedo decírselo.

¿Cómo?

Que no puedo decirle dónde está, lo siento.

¿Es que no lo sabe?

Usted es la responsable. Claro que lo sé,

pero Antía me pidió que no se lo dijera.

¿Insinúa que mi hija no quiere verme?

A ver, Julieta,

Antía ha elegido su propio camino y usted no forma parte de él.

Entiendo que para una madre debe de ser muy doloroso,

pero ella le ruega que lo acepte.

Creo que voy a llamar a la policía.

Haga lo que quiera.

Lo mejor es que empiece a aceptar la realidad.

Comprendo que no es fácil.

¿Qué le han hecho a mi hija estos tres meses?

La hemos ayudado, Julieta.

Su hija llegó en un estado de extrema necesidad.

¿Necesidad de qué?

A mi hija nunca le ha faltado nada.

Sin embargo se sentía sola, y muy desgraciada.

Su hija descubrió aquí que su vida carecía de una dimensión espiritual.

¿Qué quiere decir?

Entiendo que no se formó en un hogar basado en la fe.

La encontró aquí.

Que me lo diga ella misma.

¿Dónde está?

No puedo decírselo.

Lo importante es que Antía ahora está mejor que nunca y es muy feliz.

Si deja un momento de pensar en usted y piensa en su hija,

debería estar contenta.

No puede decirme esto.

No se desespere.

Tal vez decida ponerse en contacto con usted, pero dele tiempo.

"Denuncié tu desaparición a la policía.

Contraté a un detective privado.

Durante los primeros meses, no me dediqué a otra cosa

que a buscarte por todos los medios.

Lo único que descubrí fue lo poco que sabía de ti".

(Timbre)

¿Julieta Arcos? Sí, soy yo.

Le traigo una carta.

¿Me firma aquí, por favor?

Gracias.

Antía.

Hola papá. Hola, Julieta.

¿Has visto la foto que te he mandado?

Sí, la estoy viendo. ¿Ves qué guapo es tu hermano?

Sí.

Está muy guapo. ¿Cuándo vas a venir a conocerle?

Ahora no puedo, papá, ya te dije que estoy muy ocupada.

Lo siento, pero tengo que dejarte.

Te llamo yo, ¿eh?

No me castigues más, Julieta.

¿No tengo derecho a ser feliz tras la muerte de tu madre?

Prefiero no hablar de la muerte de mamá.

Recuerda que sigues siendo mi hija, y Antía mi nieta.

La última vez que la vi, todavía era una niña.

Dale muchos besos cuando la veas. Se los daré.

Besos para vosotros también.

"Durante los tres primeros años, compré una tarta en tu cumpleaños.

Me consolaba la idea de celebrar la llegada de una postal tuya

y al menos ver tu letra en la dirección.

No esperaba más,

pero era esperar demasiado.

Los tres primeros años, tirar una tarta al cubo de la basura

para celebrar tu cumpleaños se convirtió en una tradición".

Inocencio.

Dejo el piso, me voy fuera de España.

¿Y cuándo lo deja?

Cuanto antes, dentro de una semana.

Perdón.

Inocencio, siento el escándalo de anoche.

El inquilino de abajo se quejaba.

Ya no tendrá que soportarme.

Adiós.

"Busqué un barrio de Madrid que nunca hubieras pisado.

Quería vivir en un lugar donde no hubiera huellas tuyas,

que nada me recordara a ti".

Hola, cariño.

Hola.

No, no, no te levantes.

Sí. No, no, no.

Sí, sí me levanto.

¿Cómo estás, amor?

Bueno,

el último brote me ha dejado inmóvil toda la parte izquierda.

¿Tú qué tal en tu nueva casa?

Mejor.

Es como si viviera en otra ciudad.

Son preciosas.

Yo también te he traído un regalo.

Está ahí en la bolsa.

El hombre sentado.

Muchas gracias, Ava.

Antes de que te vayas, me gustaría contarte algo.

No explica nada, pero... No hace falta,

entre nosotras hace tiempo que está todo muy claro.

Es sobre Antía.

Cuando fuimos a recoger vuestra casa, a Redes, vino Marian.

Antía, mi niña.

Yo no pude evitar que viera a Antía y que hablara con ella.

Le contó todos los detalles sobre el último día de Xoan.

Vuestra discusión y que...

y que Xoan se echó a la mar

a pesar de que la mar estaba picada aquel día.

Pero si Marian no estaba allí.

Se había ido a su casa a las 23:00.

Por lo visto, Xoan la llamó para saber de qué habíais hablado.

Antía no me comentó nada,

ni me preguntó nunca nada.

A mí sí me preguntó.

Quería que le confirmara si habíais discutido por mi culpa,

si era cierto que la mar estaba picada.

Yo no tenía ni idea del estado de la mar.

El resto, le dije que eso no eran cosas para hablarlas con una niña.

Se puso hecha una fiera.

Me insultó, me dijo que era una puta.

Nos echaba la culpa a ti y a mí porque Xoan saliera a pescar.

No lo puedo entender.

Nunca me hizo el menor reproche.

No hablábamos mucho, es verdad,

pero las adolescentes son misteriosas,

y yo no quería agobiarla.

Dame.

El día que se fue de viaje, Antía me llamó.

Hola, Ava, ¿cómo estás?

Antía. Bueno, regular.

Hoy me han dado el diagnóstico, esclerosis múltiple,

pero no se lo digas a tu madre, ya la llamaré yo.

Ava, me gustaría hablar contigo,

pero no sé si es el momento.

Volvió a hacerme las mismas preguntas.

Solo había cambiado un detalle.

La culpa se extendía a las tres.

Ella se incluía también.

¿Y cuál era su culpa?

Haberse ausentado y haber sido feliz en el campamento.

Le dije que ninguna teníamos la culpa de lo que pasó

y que si fuéramos culpables, ya habíamos sufrido bastante castigo.

Entonces Antía me dijo

que cada una tiene lo que se merece.

"Te eduqué en la misma libertad que me educaron mis padres.

Cuando nos mudamos a Madrid y caí en aquella depresión,

no te dije nada,

pero me asfixiaba un tremendo sentimiento de culpa

por la muerte de tu padre y la del hombre del tren.

Siempre evité hablarte de ello.

Quería que crecieras libre de culpa,

pero tú la percibiste

y a pesar de mi silencio,

te la acabé contagiando como si fuera un virus".

Pidió que sedaran.

La realidad es... Fue duro.

Perdón, Lorenzo Gentile.

Nos vimos en el ascensor, en el hospital.

Hasta luego. Adiós.

Pensé para mí: "Qué mujer tan guapa

y tan abatida".

Seguramente debe haber venido a visitar a alguien muy grave.

No me imaginé que era nuestra querida Ava.

Por Ava. Por Ava.

Uy.

Ava me habló de ti.

¿Y qué te dijo?

Tengo una amiga que tienes que conocer.

"Ava me dejó en herencia a Lorenzo.

Nunca le hablé de ti.

No había una sola huella tuya en la casa.

No existías.

Empecé una nueva vida con él.

Los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses y en años.

Había días que no pensaba en ti.

Cuando un exdrogadicto, por muchos años que lleve limpio,

recae una sola vez,

la recaída es fatal.

Me abstuve de ti durante años,

pero cometí el error de recaer en la esperanza de encontrarte,

o saber de ti.

Esa absurda esperanza ha devorado la débil base

sobre la que había construido mi nueva vida.

Ya no me queda nada.

Solo existes tú.

Tu ausencia llena mi vida por completo y la destruye".

Pasa, aquí, aquí.

Aquí, aquí.

No, aquí.

Pasa.

Uy.

¡Buena jugada!

No.

¡Toma, dale!

¿Julieta?

¡Julieta!

¡Julieta, soy yo, Bea!

¿Beatriz?

¿Eres tú de verdad?

Claro.

¿Estás bien, Julieta?

Vamos...

Con lo bien que estabas cuando te vi.

(LLORA) Esas dos niñas me han recordado a ti y a Antía.

Son mis sobrinas.

¿Qué te ha pasado?

(LLORA) La última vez estabas tan bien...

Cuando nos encontramos no te dije nada.

Pero no veo a Antía,

ni sé nada de ella desde hace 12 años.

¿12 años?

¿De verdad te la encontraste, como me dijiste?

Sí.

Sí me la encontré.

Y fue muy desagradable, eso no te lo dije.

¿Desagradable?

¿Por qué?

Antía no quería hablar conmigo.

Hizo lo posible por evitarme.

Decía que no me conocía,

que la había confundido con otra persona.

Pero yo sabía que era ella.

Al final no le quedó más remedio que hablar conmigo.

¿Y lo de los niños? ¿Es cierto?

Sí.

Tres. Cuando yo la vi iba con dos de ellos.

Pero ¿por qué no quería hablar contigo?

Eras su mejor amiga.

Éramos más que eso, Julieta.

Desde el campamento nos volvimos inseparables,

¿no te acuerdas?

Sí, claro.

Estabais siempre juntas. No podíamos vivir la una sin la otra.

Lástima que al final fuera un infierno.

¿Un infierno?

Ya veo que no sabes nada.

No.

No sé nada.

Me fui a estudiar diseño a Nueva York para huir de tu hija.

Entonces, un día la llamé,

y me dijo que se iba a un retiro a los Pirineos.

A mí me parecía bien con tal de que me dejara tranquila.

¿Y volvisteis a hablar? ¿Estuvisteis en contacto?

Bueno, me llamó una vez.

Pero ya era otra persona.

¿En qué sentido?

Me dijo que se avergonzaba de nuestra relación

y que no quería saber nada de mí.

Que ella era una nueva persona,

que por fin había encontrado su camino

y que yo ya no formaba parte de él.

Hablaba como una fanática, Julieta.

Me dio miedo.

¡Cuidado!

-¿Qué pasó? -¿Está bien?

Llama a una ambulancia.

Lorenzo.

¿Qué tal?

Tengo la boca seca.

Sí. A ver.

Qué casualidad que estuvieras allí

cuando el accidente.

Volví de Portugal hace cuatro días.

Fui a tu casa a ver si tenía suerte y te veía salir.

Pero me cambié de casa, Lorenzo.

Ya no vivo allí.

Ya lo sé.

¿Y cómo te has enterado?

Porque los primeros días te seguí para ver qué hacías.

¿Me seguiste?

Cualquiera menos distraída que tú se hubiera dado cuenta.

Y cuando comprendí que...

Me estaba convirtiendo en uno de esos

personajes obsesivos de Patricia Highsmith,

escondiéndome por las esquinas o...

Haciendo guardia alrededor de tu casa,

dejé de seguirte

y me fui a Portugal a escribir.

Volví hace unos días.

Perdona que me despidiera tan mal de ti, Lorenzo.

¿Los has leído?

No, no he tenido tiempo y tampoco me hubiera atrevido.

Léelos si quieres y, después, destrúyelos.

"Querida mamá:

no sé si vives en Madrid o si vives en la misma casa,

pero no tengo otra dirección donde escribirte.

Tengo tres hijos.

Xoan, el mayor de ellos,

con solo nueve años,

ha muerto ahogado en un río.

Y yo estoy loca de dolor.

En estos momentos,

los peores de toda mi vida,

pienso en ti.

Ahora entiendo lo que has debido sufrir

por mi desaparición.

No podía imaginármelo.

Nadie que no lo haya sufrido puede imaginárselo".

No pienso pedirle ninguna explicación.

Solo quiero acompañarla.

Pero no me invita a verla.

Después de 13 años no se atreve.

Pero te ha puesto el remite.

Si no te vas,

te voy a dar mi vida.

Si no te vas,

vas a saber quién soy.

Vas a tener

lo que muy pocas gentes.

Algo

muy tuyo,

mucho, mucho amor.

Ay,

cuánto diera yo

por verte una vez más,

amor de mi cariño.

Por Dios que si te vas

me vas a hacer llorar

como cuando era un niño.

Si tú te vas

se va a acabar

mi mundo.

El mundo donde solo

existes tú.

No te vayas,

no quiero que te vayas.

Porque si tú te vas,

en ese mismo instante

muero yo.

Somos Cine - Julieta

Una película de Almodóvar protagonizada por Emma Suárez y Adriana Ugarte, que interpretan al mismo personaje en tiempos distantes. Inspirada en tres relatos de la escritora Alice Munro, la historia de Julieta es la de una mujer que trata de explicarle a su hija por escrito todo lo que calló durante treinta años, cómo conoció a su padre y cómo eran el mundo cuando ella nació. Estrenada en Cannes y ganadora del Goya para Emma Suárez.

Campeones

Una lección de vida dirigida por Javier Fesser ganadora de tres Premios Goya y seleccionada para representar a España en la 91ª edición de los Óscars. Marcos es un entrenador de baloncesto que es condenado a entrenar a un grupo de chicos discapacitados intelectuales. Lo que comienza siendo un trabajo forzado, acaba ayudándole a salir de su crisis existencial.

Para todos los públicos La película de la semana - Campeones - ver ahora
Transcripción completa

# Lejana y de colores.

# Dentro de poco amanecerá.

# Seremos campeones. #

¡Eh!

¡Eh!

¿Qué pasa?

¡Que ya voy! ¿Qué pasa?

Es que estaba sin ticket, por eso le he puesto la sanción.

Hombre, no me joda, han sido cinco minutos.

No, han sido 42 y el máximo son 10, por eso le he puesto la sanción.

¿Le pagan para joder a los demás?

No, por controlar el aparcamiento.

Estaba usted sin ticket.

42 minutos.

Que sí, que sí, que ya me lo ha dicho.

Lo decía porque me parecía

que se había quedado usted con alguna duda.

¿Con alguna duda?

Ya veo que contratan a los más espabilaos

para este trabajo, ¿eh?

Yo me voy al mío, que llego muy tarde.

(MEGAFONÍA) "¡Triple!".

"Oh, là, là, Edwin Jackson!".

"Yes!".

(TODOS) ¡Estu, un, dos, tres!

(Palmas)

(PÚBLICO) ¡Oh!

-¡El rebote! -¡Oh!

-¡Pasa, pasa!

(TODOS) ¡Estu, un, dos, tres!

(Cánticos)

(Palmas)

(Pitido)

(Aplausos)

¡Ruido!

# "Happy birthday to you". #

"¡Marcó triple!".

¿Tampoco ha venido hoy? No ha venido, no.

¿No estará enferma?

Me importa tres cojones. Eh... Quita.

"Yes!".

¡Jordi!

¡Pita, coño!

(Silbato)

Te estás equivocando.

¡Buscamos el "extra pass"!

(PÚBLICO) ¡Uh!

Así no vamos a ganar.

-¡Vamos, largo!

(Pitido)

(ACENTO ARGENTINO) Jugamos una posición larga

y finalizamos en un dos por dos con bloqueo directo para Jackson.

Si está haciendo una mierda de partido.

Posesión larga

y si no anotamos, defendemos.

Toma.

Primero, este ataque.

Agotamos posesión.

Jugamos largo...

y finalizamos en "pick and roll" para Jackson.

¿Está claro?

Bien, si no anotamos, defendemos.

Y cambiamos en cada bloqueo.

A ver, Fernández.

¿Cómo vamos a defender? Tendremos que hacer falta.

¿O ahora vamos a ser los únicos gilipollas

que defendamos esta situación?

Sabané, Wilson y Grimau,

para Jackson.

Está claro, ¿no?

Defendemos.

(Pitido)

¡Defendemos!

¡Vamos, vamos, vamos, vamos!

-¡Un, dos, tres! (TODOS) ¡Estu!

No escucha.

No escucha, se cree Dios.

Nos vamos a cubrir de mierda, ya verás.

Vete al vestuario ¿Cómo?

Que te vayas al vestuario.

¿Qué eres, el árbitro tú ahora o qué?

No, soy el primer entrenador y tú, mi segundo,

así que te guste o no, soy el que manda en este equipo.

Este equipo te importa una mierda. Sal de la cancha.

No tienes ni puta idea. ¡Que salgas!

¿Qué haces, coño? -¡Marco!

(TODOS) ¡Eh!

(Crescendo musical)

Ya está, ya está.

(Gritos y silbidos)

(Continúa música)

(Abucheos)

(PÚBLICO) ¡Fuera, fuera, fuera!

¡Fuera, fuera!

(Continúa música)

(Decrescendo musical)

"El baloncesto profesional nos ha dejado una imagen lamentable".

"En el encuentro de la Liga Endesa que el Movistar Estudiantes

y Tenerife Iberostar han disputado esta tarde,

el emblemático entrenador del equipo madrileño,

Francisco Carrascosa,

ha sido violentamente empujado por Marco Monte...,

Montes. ...el segundo entrenador".

Me llamo Marco Montes, cojones.

"Y esta es la sala Apolo de Barcelona,

que esta noche está ha sido testigo de un único concierto de Mermelada,

la mítica banda de "rhythm-and-blues" de los 80,

ha reunido a sus integrantes". Otro.

# Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren de las 3:10.

# ¡Contaminación!

# Esto es un follón.

# Coge las maletas. #

¡Coño!

# Coge el tren. - # Coge el tren.

- # Coge el tren. #

¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!

(Sirena)

# ¡Sopla! #

¡Mierda!

(Para la música)

Pero bueno...

¡Ahí va, ahí va, ahí va!

Pero ¿cómo os paráis ahí?

¿No habíais visto que venía?

¡Oh!

Marco Montes.

(Puerta)

Fuera.

Ya era hora, llego tarde al trabajo.

Ya lo creo que va a llegar tarde, tiene el juicio ahora.

¿No se pone los zapatos?

No... ¿Qué juicio?

¿De qué juicio me habla? Vamos a tener un juicio rápido.

Si no lo estropea más, puede que tengamos suerte.

Yo me pondría la corbata. ¿Que tengamos suerte?

¿Usted quién es? Su abogado,

también estoy encantado de conocerle.

¿No entra? No.

No, no, yo prefiero subir caminando si no le importa.

Eh... ¡Señor Monte!

-Conducir con una tasa de alcohol que triplica lo permitido,

daños a un vehículo policial,

lesiones pendientes de determinar,

resistencia a la autoridad... No, no, no.

Yo no me resistí a nadie.

Le pedí a un agente su número de placa, nada más.

Cállese, por favor. Estoy diciendo la verdad.

¿Quiere que añada desacato a la lista?

Yo la veo ya cargadita. -No, nada que añadir.

Perdone, abogado, me está preguntando a mí.

Más repetidos insultos a los dos agentes referidos.

Aparte de pagar los daños

y de la retirada del permiso de conducir dos años...

¿Cómo, cómo, cómo?

-Está muy bien, podría ser más. Pero ¿cómo que más de dos años?

¿Cómo que más de dos años? Vamos a ver,

a mí me parece un poquito desmesurada la condena

por conducir con dos copitas.

La condena viene ahora, señor Monte.

Montes. Montes.

Se enfrenta a una pena de prisión no inferior a los 18 meses.

Pena que podrá ser conmutada por la realización de trabajos

en beneficio de la comunidad en un destino

y por un periodo que le serán comunicados

en los próximos días en este tribunal.

Se levanta la sesión.

Le dije que íbamos a tener suerte. Pero ¿cómo que suerte?

¿Cuándo voy a hacer ese trabajo si ya tengo el mío?

Lo siento mucho, no me dejas otra opción.

A ver, presidente.

Eh... Lo que pasó el otro día

no fue para sentirse orgulloso, pero...

todo lo hago por el bien del equipo.

¿Lanzaste al primer entrenador al banquillo por el equipo?

No lo lancé, fue él quien perdió el equilibrio.

Díselo, Paco.

Paco, por favor, díselo.

Llevo tiempo avisándote. ¿De qué?

Eres el mejor segundo que he tenido. ¿Entonces qué cojones hacemos?

No sé cuáles son tus problemas,

pero no le convienes al equipo.

Paco, no me jodas.

No, eso ya lo estás haciendo tú solito.

Me voy abajo.

-La decisión está tomada.

Ya no perteneces a este club.

Asociación Los Amigos.

Va a trabajar usted con personas con discapacidad intelectual.

¿Qué coño es eso? Cuide su lenguaje, señor Montes.

Bueno, perdone, señora jueza, pero...

Su señoría.

Perdone usted, su señoría, es que no entiendo a qué se refiere.

¿Está hablando usted de... subnormales?

-Le ha pedido que cuide su lenguaje. Ahora no he dicho "coño".

No, lo que ha dicho es peor.

Es ofensivo. ¿Lo de subnormal?

Pero si hace años existía lo del día del subnormal.

Que salían los mongólicos a la calle a pedir dinero con una hucha.

He dado dinero a los mongólicos, a los subnormales.

Así pues, deberá ponerse a disposición de dicha asociación

durante los próximos 90 días. ¿90 días?

Pero eso son 3 meses.

Enhorabuena, señor Montes. ¿Enhorabuena por qué?

Porque veo que sabe dividir.

¿Discapacitados intelectuales?

¿Y eso qué son, escritores en silla de ruedas?

No, mamá.

A ver, eso serían intelectuales discapacitados,

yo voy a trabajar con discapacitados intelectuales.

Ahora te vas a juntar con subnormales.

Walter, una copa de vino por favor. -Sí, señora Amparo.

Se les llama discapacitados intelectuales

porque lo de subnormal es ofensivo.

Toda la vida se ha celebrado el día del subnormal

y nunca ha pasado nada.

Como el día del cáncer o del sida. Sí.

Pues ahora no se puede decir eso.

No, no, no, Walter, al niño no le pongas.

¿Y eso por qué?

No sé, es como lo de los gais. ¿Y qué pasa con los gais?

Pues que ahora se les llama gais. ¿Y cómo se les llamaba antes?

¿Antes? Maricones.

Hala.

Pero ¿a ti quién te ha enseñado a hablar así en esta casa, eh?

Porque yo desde luego no.

(Móvil vibrando)

(Móvil vibrando)

¿Por qué no lo coges? Si es Sonia.

Porque no, mamá.

Pues déjame que lo coja yo.

A lo mejor es de la tienda y es urgente.

Mamá, ¿qué va a ser de la tienda? No quiero hablar con ella y ya está.

(Móvil vibrando)

Marquito, mira que le fastidias la vida a todo el mundo.

¿Que fastidio a todo el mundo?

No sabes lo mal que lo estoy pasando.

Lo que yo daría por que se arreglara lo vuestro.

Mamá...,

no te preocupes por mí. No, si es por mí,

para que te marches a tu casa, que aquí invades mi espacio.

Tanta prisa con este pedido y luego no pasan a recogerlo.

Luego dicen que la Policía acude cuando les llamas,

pues aquí llevan los uniformes 15 días.

Con las prisas no se va a ningún lado, hombre.

Se me pone el cuerpo a mí "rehiloso" de tanta prisa que le meten a uno,

hay que estar calmado.

Vamos a ver, ¿dónde lo pongo yo esto ahora?

Esto lo coloco aquí, pero ya le digo que...

-Alfonso. -...no me van a coger igual.

Que no, que no.

No y es que no.

-Nos está esperando papá.

¡Vamos, hijo!

¡Venga, vamos!

(Música suave)

¡Bueno, bueno, bueno, bueno!

Qué honor que un profesional como tú esté interesado

en trabajar con un equipo como el nuestro.

Interesado no sería la palabra.

Ni equipo tampoco.

Tenemos la sección de fútbol sala con la que hemos jugado campeonatos.

Ya veo. Impresionante.

Y nos gustaría aprovechar que vas a estar con nosotros

para que seas entrenador.

Ya, verá...

Es que no tengo ni idea de fútbol sala, sé de baloncesto.

Es que es eso lo que necesitamos, un entrenador de baloncesto.

¿Tienen sección de baloncesto? Sí, sí.

Pero nos hemos quedado sin entrenador.

¿Y cuántos días tengo que entrenar a la semana?

Bueno, eso depende de ti.

Ah, perfecto.

Pues con... un día está bien.

¿Un día solo? Un día es perfecto, sí.

Una horita, para no sobrecargarlos demasiado.

Bueno, lo que pasa es que estar aquí beneficia a los chicos, ¿sabes?

Para ellos, el deporte... es secundario.

Una manera de normalizar la situación.

Y cuanto más tiempo están aquí entrenando, más socializan,

más felices son.

Bueno, usted no se preocupe

que en esa horita van a socializar a tope.

¿Y todos estos trofeos son de fútbol sala?

No, no, son de ping-pong. Ah.

Y también alguno de bailes de salón.

El sobrino de Vicky ha ganado varios.

Vicky. Vicky.

Victoria, tu amiga.

¿Mi amiga Victoria?

Bueno, bueno, ya nos dijo que cuando te enteraste

de que necesitábamos un entrenador de baloncesto,

te ofreciste a ayudarnos.

¿Vicky, Victoria? No caigo.

Sí, hombre, Victoria.

La jueza.

Ah. Ah, sí, claro, Victoria.

Su sobrino lleva más de 10 años con nosotros.

Ah, que su sobrino está aquí. Sí, sí.

¿Y qué le pasa? Paquito tiene síndrome de Down.

¡No!

Tiene dificultad para expresarse, pero lo entiende todo.

Qué máquina.

Está emocionado con lo del nuevo entrenador.

Como todos.

¿Y este es el pabellón?

No es nuestro, es del Ayuntamiento.

Qué lujazo.

Además de cedernos el local, nos da 1000 euros.

Hemos tenido mucha suerte.

Ya te digo, 1000 euros al mes. ¿Qué al mes? ¡Al año!

¿Cuándo les digo a los chicos que empezamos?

El lunes.

El lunes estaría bien, así tienen tiempo durante la semana para...

¿Para?

¿Eh? ¿Para qué?

Bueno, para sus cosas.

(Móvil, tono de pasodoble)

Es Victoria.

Sí, Vicky.

¿Qué tal?

Sí, sí, está aquí conmigo.

Muy majo, muy majo el chico, sí.

Empiezan a entrenar el lunes.

Sí, solo el lunes.

Sí, y una hora, una hora solo.

Dice que es mejor.

Sí, espera que ahora mismo te paso. No, no.

Un momentito que no sé qué me hace con las manos.

Es Victoria.

Gracias.

Eh... ¿Sí, dígame?

¡Señoría!

Una broma que tenemos.

Sí, dígame, perdón.

No, se lo estaba diciendo aquí precisamente...

Claro, claro, claro, no, si es muy poco.

Muy poco, es...

Es poquísimo.

Sí, pero es que...

Eh... Ya, ya, ya, ya.

Bueno, pues...

Claro, sin problema, ¿eh?

Venga.

Adiós.

Sí, se lo paso.

¿Sí, Vicky?

¿Sí?

¡Ah!

¡Qué bien!

¡Qué bien, qué bien, qué bien! ¡Qué bien!

Bueno, un beso, Vicky.

Hasta pronto, guapísima.

Adiós, adiós.

Qué bueno, ¿no? Sí, sí.

Al final van a ser martes y jueves y dos horas cada día, sí, sí.

Qué bien. Qué contentos se van a poner.

No sabes la alegría que les vas a dar.

Es mejor así.

Claro, y luego, los sábados partido para que no te aburras.

También, también, también. Me ha comentado Vicky, muy bien.

Marco.

Estate tranquilo, nadie sabrá que estás aquí por una condena.

Bueno, y los chicos... te van a encantar.

Bueno, eh...

Mi nombre es Marco Montes.

y voy a ser vuestro entrenador durante los próximos tres meses.

Vamos a comenzar por algo muy sencillo.

Os colocáis en parejas, hacemos dos calles,

comenzamos con un trenzado de pases, fintas y tiros al aro.

Luego cambiamos de posición.

¿Lo habéis entendido?

Fantástico. Bueno, a ver cómo os movéis.

¡Perdón!

Bueno, elegid cada uno una pareja.

Yo tengo novia.

Es mentira, no tiene. -Sí tengo novia, tengo dos.

-No tienes dos, es la misma que se cambia el pelo.

Que no, que son dos. -No, que es la misma.

Bueno, que cada uno elija una pareja y ya está.

Es que yo tengo novia. -Si es puta.

¡Eh, eh! ¡Eh!

Es puta. -Bueno, es puta, pero es mi novia.

¿O las putas no pueden tener novio?

-Sí pueden, pero si la pago yo, es mi novia.

Bueno, pues págaselo.

Sí, hombre, voy a darle dinero a tu novia.

Yo juego de alero.

-Yo de...

(TARTAMUDEA) Yo de... Yo de pívot porque me aclaro más.

Bueno, muy bien.

Eh... Vamos a ir por partes, ¿vale?

Vosotros, los de las novias, venid aquí.

Coged una pelota.

No, solo una.

Madre mía.

El de rojo, coge una pelota.

¡Voy! ¡No, no! Tú no.

Estoy hablando con ellos, vosotros esperad ahí.

Coge una pelota.

¿Qué pasa? Que le ha dado una ausencia.

Se ha quedado ausente.

¿Cómo que ausente? Se ha quedado empanado.

Hay que esperar.

¿Hay que esperar a qué? A que vuelva.

¿De dónde? Del "empanamiento".

Mira, ya está.

Bueno, eh...

A ver, coged una pelota.

Avanzáis hacia canasta, pasándoos...

¿Adónde vas?

¿Adónde vas? ¿No has dicho que coja la pelota?

No, se lo he dicho...

(PITA)

¿Cómo te llamas? Jesús Lago Solís.

Muy bien.

Pero todos mis amigos me llaman Jesús, que es más corto.

Vale, Jesús, vas a... Jesús Lago Solís.

Que sí, ya lo he entendido, Jesús. ¿Tú cómo te llamas?

Yo me llamo Marco, Jesús.

Ah, como yo. Jesús.

No, Marco a secas.

Yo en realidad me llamo Jesús Lago Solís.

Vale, muy bien, pues yo me llamo Marco.

¿No has dicho que te llamabas Jesús?

No, te lo he dicho a ti. Te he llamado Jesús.

Si yo me llamo Jesús Lago Solís. Pues yo me llamo Marco, ¿vale?

Lo que vamos a hacer... Yo me llamo Sergio.

Vale, pues muy bien. Jesús y Sergio.

Vais a formar una pareja... Yo ya tengo.

Ya sé que tienes novia,

pero olvídate de ella un ratito. ¿Cómo me voy a olvidar?

Eso no está bien.

Ya jugarás luego con ella.

Yo con ella no juego, nosotros follamos.

¿Qué te dije? ¿Es puta o no es puta?

-Vamos a su casa, nos tomamos unos cubatas y hacemos de todo.

Vale.

Muy bien, eh...

Pues Jesús y Sergio. Costa, Costa. Sergio Costa.

Un poco fresca sí es. Di la verdad.

Jesús y Sergio Costa. Es Zorrilla.

Oye, olvídate de tu novia ya. Que no, que es mi apellido.

Sergio Costa Zorrilla.

Bueno, pues perdona. Perdóname.

Eh...

Jesús y... -Jesús Lago Solís.

Jesús Lago Solís y Sergio Costa Zorrilla,

vais a formar una pareja... Mira este.

¿Y esos zapatos?

-Van a juego con el protector.

Pues el próximo día traes zapatillas

y el protector tampoco te hace falta para entrenar.

Bueno, a ver...

¡Estoy emocionado, entrenador!

¡Dame un abrazo! ¡Ah!

Usted es una buena persona y lo estás haciendo muy bien.

Sí, pero yo le veo muy bajito para el baloncesto.

Es bajito.

No es bajito, lo que pasa es que aún no ha dado...

el estirón.

O sea, enano.

Lo veo imposible.

Antes de que te des cuenta, habrás rellenado todos.

No, si digo convertir a esta gente en un equipo.

Eso no es imposible. Es difícil, pero no imposible.

Pero si no saben ni pasarse la pelota.

Eres el entrenador, que aprendan. Ese es tu trabajo.

No, mi trabajo es entrenar a jugadores normales.

Estos ni son jugadores ni son normales.

¿Y quién es normal, Marco?

¿Tú y yo somos normales?

No sé...

Tampoco es necesario que los conviertas en los Lakers.

Ni siquiera que jueguen bien.

Solo que ellos se consideren un equipo.

Los entrenadores siempre estáis de paso,

pero para ellos, esto es su vida. Tampoco será para tanto.

El último nos dejó el mes pasado.

Justo cuando nos habíamos inscrito en la liga.

Vaya, a lo mejor la teníais ganada. O no.

Pero ellos estaban muy ilusionados.

¿Te imaginas cómo se quedaron cuando les dije

que no podíamos competir porque no teníamos entrenador?

Eh... No te prometo nada.

No te pido ninguna garantía.

Solo que no tires la toalla.

Ellos no la van a tirar.

Pero ¿cómo voy a enseñarles a encestar una canasta

si no saben ni correr?

Bueno, pues empieza por ahí.

Oye, ¿qué te iba a decir yo? Con tu mujer entonces, ¿qué pasa?

Hace días que no hablamos. (ASIENTE)

Mejor, no quiero que sepa lo que ha pasado.

Pero ¿os habéis separado o qué?

Eh...

Joder, qué pena, con lo buena que está.

¿Qué te ha puesto? Los cuernos, claro.

¿Qué coño dices tú de cuernos?

¿Se los has puesto tú entonces? Joder, ya te...

Que no, que no, no va de eso.

¿Entonces qué problema tenéis?

Que ella quiere unas cosas, yo quiero otras...

A lo mejor se merece un hombre mejor que yo.

Ya, es que está muy, pero que muy buena.

Oye, eh...

Perdóname, pero estás hablando de mi mujer.

Que lo digo para animarte, Montes, y te digo más, aprovecha.

¿Que aproveche qué? A desmadrarte.

Si mi cuñado también tuvo un juicio rápido

y lo mandaron al barco de Greenpeace con unas voluntarias noruegas

que te enseña las fotos y no te lo crees.

"Me seguís a mí".

En línea recta y sin desviaros.

¿De acuerdo?

Vamos a comenzar despacio y luego iremos apretando.

¿Apretando el qué?

Pues que luego iremos más deprisa. Ahora, siguiendo la línea.

¿Derechos?

Mejor yo...

(ININTELIGIBLE)

(ININTELIGIBLE)

¿Perdón?

(TARTAMUDEA) Lo que Paquito se refiere es...

que si seguimos en línea recta

o cambiamos de sentido.

(TARTAMUDEA) Me refiero al sentido de la izquierda que...

Que sí, que ya está. Venga, vamos.

(PITA)

Cogemos aire por la nariz, profundo, llegando a los pulmones...

y echamos ese aire despacito por la boca.

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¡Uno, dos!

¿Y tus compañeros? Se están duchando.

Ayer vieron cómo me duchaba

y ahora ellos...

(ININTELIGIBLE)

Un poquito...

y así. Voy para allá.

(ININTELIGIBLE)

¿Sabe?

Tú eres el sobrino de la jueza, ¿verdad?

Sobrino, sí.

Señora jueza, ¿podemos hablar...? No tengo tiempo, señor Montes.

Yo no puedo seguir entrenando a esas personas.

¿Prefiere la cárcel? No, no, no.

Lo pongo en marcha. No, claro que no.

¿No podría pagar una multa? Lo que quiera.

Ya le puse una cantidad, 90 días.

¡Señoría!

Señoría, perdone, ¿y no hay otra cosa que yo pueda hacer?

Claro que hay otras, pero esta es la que debe hacer.

Si me permite, tengo mucho trabajo.

Vaya casualidad que me haya destinado usted

a la asociación donde está su sobrino, ¿no?

Que digo yo que será una coincidencia

y no estará usted intentando aprovecharse de esta situación.

¿No?

Pues sí, es una coincidencia

porque yo no soy quien elige los destinos.

Ya.

Le habría enviado al hospital de tetrapléjicos.

Hay mucha gente en silla de ruedas

por culpa de personas que cogen el coche con dos copitas.

(CARRASPEA)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¿Sí, hola?

"¡Marco!".

¿Qué pasa?

"Marco, no sabes qué alegría. ¡Que nos han cogido!".

¿De qué hablas, Julio? "En el Campeonato Nacional

y como tenemos entrenador

y encima siendo tú,

pues que nos han dejado inscribirnos".

"¡Que nos hemos inscrito!".

Julio, son las... 6:30 de la mañana.

¿Tú crees que son horas de dar esta noticia?

"Perdóname que no te haya llamado antes,

pero es que pensaba que estabas durmiendo".

"¡El Campeonato Nacional, Marco!".

"¡El nacional! Qué alegría, ¿no?".

Una alegría tremenda, Julio.

Tremenda.

"¿Marco?".

Y una cosa le voy a decir, yo el puente me lo pienso coger.

Se ponga como se ponga quien se ponga

y si luego yo, con el puente, que son mis días libres,

me quiero ir al pueblo, pues me voy al pueblo.

Si me quiero quedar, pues me quedo

porque a lo mejor se me antoja quedarme,

pues ya veré yo lo que hago con esos días.

-Huy, perdón.

¡Sonia!

¡Qué sorpresa! ¿Cómo estás?

Bien. ¡Joder!

Cuando Marco me ha contado lo vuestro,

me he quedado de piedra.

Es que no caigo en quién eres.

Iván.

Iván Bajero. ¡Ah!

Compañero de Marco, nos hemos visto mil veces.

¡Del Estu! ¡Ah! ¿Qué tal?

Bien, muy bien.

Claro, es que así, sin chándal, no te reconocía.

Bueno, no pasa nada. Aunque bueno, ya excompañeros, como vosotros.

¿Ya no estás en el club?

Sí, el que ya no está es Marco.

¿No te lo había dicho?

Pues ya hace unos cuantos días.

Claro, si ya me había dicho que no os estabais viendo.

No te ha dicho tampoco lo de los subnormales.

¿Cómo?

Sí, la condena que le metieron por conducir...

¡Joder! Y que le quitaron también el carné.

Eso sí te lo habrá dicho, ¿no? Siento el disgusto,

pero él está bien, ¿eh?

Si yo te puedo ayudar en algo...

¡Eh! ¿Quieres que quedemos tú y yo un día a tomar una copa

y así te desahogas?

¿Tú sabes dónde está Marco ahora? Ni idea.

Pero ¿tú le ves, Julián?

Iván. ¡Ay!

Iván. Mira, te dejo mi tarjeta.

Habíamos quedado el sábado que viene.

¿Dónde? En el Kiss.

Vale, pues no le digas que voy a ir. No, no.

(Mensaje de móvil)

(Música melancólica)

¡Ah!

Bueno, pues al parecer, vais a competir en un campeonato

y competir significa ganar

y a mí me gusta ganar, me gusta ganar siempre,

así que para ganar os voy a exigir que me lo deis todo en la cancha.

Yo mi Play no te puedo dar, porque no he terminado el FIFA.

¿Qué Play? La PlayStation.

La PlayStation te la puedes quedar. Vale.

El resto, ¿lo ha entendido? A medias.

Suficiente.

¡Vamos a lo táctico!

Empezaremos por donde lo dejamos el otro día.

En parejas, dos calles y tiros al aro.

Chicos, venga, en parejas.

A ver, eh... Juanma y..., y Benito, ¿no?

¿Y nosotros qué?

Primero vamos a ver lo que hacen Juanma y Benito

y luego lo hacemos todos.

¿Qué hacéis? Estiramientos.

Yo estoy calentando.

¿Hacemos lo mismo que ellos?

No, no, esperad.

Ya hemos calentado, primero vamos a hacer lo que hicimos el otro día.

¡Juanma!

Ven aquí.

No, pero coge la pelota, hombre.

La botas dos veces avanzando hacia canasta, se la pasas a Benito,

él hace lo mismo... ¡Entrenador!

No, no me abraces, nos abrazamos luego.

Ponte a jugar. Vale.

¡Huy!

¿Era eso?

La idea no era esa, pero está bien. Joder.

Que cada uno coja una pelota y vaya practicando.

Tú conmigo, Manuel.

(PITA)

¿Tú qué haces?

Tirar a canasta.

¿Cómo vas a meterla desde ahí? ¿Que no?

¡Ay!

-¡Joe, qué puntería, macho!

Mira, Román...,

aquí el único que parece saber jugar un poquito a esto eres tú

y se nota que eres el más listo con diferencia.

Aunque eso tampoco es tan difícil.

Lo que está claro es

que con este equipo, no vamos a ganar un puto partido

así que a mí al menos me gustaría no hacer el ridículo,

por eso necesito que juegues con nosotros.

Entrenador, tengo un problema.

Bienvenido a mi mundo, Marín.

Ah, muchas gracias.

¿Qué te pasa, a ti?

¿A mí?

Ah, que tengo una discapacidad del 39 % por problemas en el parto.

¿Y?

¿No puedes jugar? Sí, sí que puedo.

¿Entonces?

Ah, es que como me ha preguntado que qué me pasa...

No, no, no. Tú me has dicho que te pasaba algo

y entonces sí, te he preguntado.

Sí, es que ayer fui al médico de la espalda

y me dijo que tengo una pequeña desviación de la columna.

¿Y no vas a poder jugar? Sí, sí que puedo.

Es muy poco.

De hecho, el médico me recomendó que jugara.

¿Entonces?

Es que tendré que ir al fisio, me harán masajes y es unos días.

Y te coincide con los entrenamientos.

No, es por las mañanas.

Entonces, ¿cuál es el problema?

¿Entonces qué?

¿Que cuál es el problema, Marín, cuál es el problema?

Es que estas zapatillas son nuevas

y me duelen mucho los pies.

Prueba a cambiarlas.

Es que no tengo el ticket.

No, no, que te las cambies de pie.

Es que de pie no puedo.

Siéntate. Hazlo sentado, haz el favor.

Vale. (SUSPIRA)

¡Anda, coño!

Mucho mejor.

¿Ves?

¡Muchísimo mejor!

Si es que soy un poco disléxico.

Lo digo para que usted no crea que soy tonto.

No, yo no he dicho eso.

Ya sé que usted me dijo que era listo

cuando le puse la multa,

pero es que algunos me llaman tonto y eso es porque no me conocen.

-Marquito.

(OLFATEA)

¿Qué haces? ¿Qué haces? Ver si has estado bebiendo.

Mamá, demasiados problemas tengo para que vengas...

¿Has ganado ya algún partido? Todavía no hemos jugado ninguno.

Pues ya ganaréis.

¿Tú crees que me importa algo? Pues debería, es tu equipo.

¿Te acuerdas de aquel entrenador que decía

que no podías ser jugador profesional porque no dabas la estatura?

No tenía ni idea.

Pues sí, sí tenía idea. Tenía toda la idea.

¡Ni idea, tenía! ¡Ni idea! Me acuerdo perfectamente de él.

Fui a verle y le di un bofetón.

¿Que tú hiciste qué?

Con razón me echaron del equipo. Que no, que no, que no fue por eso.

Fue por lo otro, porque eras bajito

y porque no supo ver todas tus virtudes.

¿Cómo lo sabes si nunca viniste a verme?

Nunca fuiste a un partido. El mundo está lleno de gente bajita

que consigue grandes metas sin que su madre vaya a verles.

Ah, ¿sí? ¿Como quién? Julio César por ejemplo.

¿Julio César era bajito?

No lo sabemos.

¿Y de los que sabemos?

Mira, Marco, duerme la mona

y no me vomites en las sábanas, quité la funda de cuando te meabas.

Mamá, si sigues animándome así, me voy a ir a dormir a un hotel.

Hijo, no me digas esas cosas...

que sabes que me ilusiono.

(Puerta cerrándose)

Esas piernas flexionadas, el culo hacia fuera.

Muy bien, Fabián, perfecto.

Marín, he dicho con la derecha.

Es que tengo una tendinitis.

Vale, pues tú con la izquierda.

Por eso lo digo.

Avanzad. Muy bien, Benito, muy bien.

Cambiándola de mano a medida que avanzamos

para luego ir practicando con los pases, ¿de acuerdo?

¿Y... y eso cómo es?

Bueno, pues tú me la tiras a mí y yo te la tiro a ti.

Fácil, ¿no? ¡Eh!

¡Oh!

¿Por qué me tiras la pelota?

¡Entrenador!

Ya, ya. Para tu sitio, venga.

Quizás le ha roto la nariz. No creo, Marín, que me la haya roto.

Yo me la he roto tres veces y tengo sinusitis.

Vaya por Dios.

Y asma.

¿Hay algo que no tengas?

Fibromialgia no me han detectado,

pero a veces me duele la cabeza y veo luces.

-Es que es un hipocondriaco.

-Eso me lo han recetado también. Hipocondriaco.

¿Alguien ha visto a Román?

No.

Ha dejado el equipo.

¿Que ha dejado el equipo? ¡Si es el único que sabe jugar!

Bueno, jugar jugar, juegan todos.

Hale, hasta el jueves.

Pero ¿qué van a saber jugar todos?

Si no saben botar la pelota sin hacer pasos, dobles

o cosas que te aseguro que son ilegales.

Ese chico, por ejemplo, tiene una falta de coordinación absoluta.

No es capaz de avanzar cuatro pasos seguidos con la pelota controlada.

¡Coño!

Pero ¿qué hace ese descerebrado?

Es que se puede matar o puede matar a alguien.

Benito nunca ha tenido un accidente. ¿Y tú?

¿Yo?

Bueno ya, pero es que este señor, Julio...

Este señor ahí donde le ves

(Despertador)

"se organiza la vida él solo".

"No tiene familia".

"Se levanta todos los días a las 4:00 de la mañana

para ir a trabajar a la cocina de un restaurante".

"Fabián no es tan independiente".

"Vive en una casa tutelada con otros tres compañeros".

"Por las mañanas va a un taller de jardinería

donde le ha dado por hablarle a las plantas,

pero no creas que les dice cosas cariñosas, no, no, las regaña".

A ver si estamos calladitas, que al final la tenemos

y tú cállate, que eres la peor.

¡Mira cómo la echo!

Tú lo sabes, ¿no?

Jesús trabaja en un centro ocupacional

"donde desarma motores

y los vuelve a armar una y otra vez".

"Es tan buen mecánico, que tiene aprendices

que van al centro solo para verle trabajar".

"Él les llama sus 'followers'".

También le gusta mucho la música.

Tiene un grupo con el que ensaya todos los domingos.

# ¡Hay que esperar! ¡Hay que esperar!

# ¡Hay que esperar!

# ¡Hay que esperar! #

"Cada uno tiene su historia".

"Alguno se quedó anclado en la infancia".

"Alguno maduró mal en el vientre de su madre".

"Alguno sufrió al nacer".

Perdone. -¿Sí?

Que este tinte se sale.

-Mira, Sergio, como no te puedo pagar las horas extras,

quédatelo... y has salido ganando, hijo.

Ah, vale.

Por eso se pinta el pelo de colores.

Hasta luego. ¡Ey! ¿Qué tal?

¡Eh! ¡Bonito!

¡Bonito! Es una perra.

¡Ah! ¡Bonita!

Juanma trabaja en un centro

"de acogida de animales, le encantan".

"A cambio puede vivir allí".

Por eso huele como huele. No, no.

Es que de pequeño estuvo a punto de ahogarse

y le ha cogido tanto miedo al agua que ni se lava.

Yo le cogía y le metía en la ducha directamente, porque anda que...

No, eso no funciona así.

Tiene que meterse él solito.

Su problema es el miedo, no el olor.

Buenas tardes, Julio. Buenas tardes.

Buenas tardes, entrenador,

y muchísimas gracias por todo.

A ti, a ti, Marín, siempre.

Pero ¡bueno!

Esto es muy preocupante.

El Vueling de las 19:45 Madrid-Roma va con retraso.

Yo ya no sé. Esto es un caos aéreo.

Esto a ti también te parece normal. Bueno, hay quien se tira

días y días detrás de un matorral observando pájaros

y en vez de locos, les llaman ornitólogos.

Todo es muy relativo.

Oye, Julio, ¿y Román?

Román... Lo de Román es otra cosa.

Pídeme lo que quieras, pero la caravana no te la dejo.

No te pienso dejar la caravana.

Se ha molestado, pero es que está impoluta,

es que duerme en garaje.

Le echo yo gasolina 98, que es un poquinino más cara,

pero le viene muy bien al motor.

No, no le dejo yo la caravana a nadie.

¿Por qué no se la dejas a tu hermana?

Pero ¿cómo le voy a dejar la caravana?

Me rasca las marchas, me changa el motor...

La caravana la tengo como de colección.

Si es un trozo de hierro con cuatro ruedas.

Eso es como si le digo a usted que es un trozo de carne con patas.

Aun siendo verdad, seguro que le molestaría.

¿Y a mí me la dejarías, Antonio?

Se la dejaría porque sé que no me la va a pedir.

"A ver, chicos".

Escuchadme un segundo.

El sábado jugamos nuestro primer partido oficial

y lo hacemos en casa.

¿En casa de quién? -En la mía no, que no cabemos.

Es muy pequeña.

No hombre, no, lo hacemos aquí, en nuestro pabellón.

Así que el sábado antes del partido, diré el equipo titular,

pero vais a jugar todos.

Pero solo pueden jugar cinco, entrenador.

Ya lo sé, iremos cambiando durante el partido.

Saldrá uno que esté jugando por otro que no.

¿Y los otros?

¿Cómo que los otros?

Si sale uno y entra otro, solo jugarán seis.

No, eh... Jugaréis todos.

-Pero ¡si solo pueden jugar cinco!

¡Ay! Bueno, el sábado lo veremos, ¿vale?

Yo no sé si podré jugar de todas maneras, entrenador.

¿Por qué no?

Por un dolor repentino en el cuello. Creo que tengo contracciones.

Tranquilo que de aquí al sábado no las tendrás.

Ya, pero ¿y si las tengo?

Pues si las tienes, ya lo solucionaremos, Marín.

Si lo sé, pero el no saberlo me da ansiedad.

Ansiedad.

¿Eh? (SUSURRA) Ansiedad.

Además, Román ya no está. No me lo recuerdes.

Ah, perdón, perdón, perdón. Perdón.

A ver, Julio me ha dicho que os dieron dos equipaciones.

Una azul y otra roja.

Pues el sábado tenéis que venir con la azul.

La roja mola mucho más que la azul. Ya, pero el otro equipo va de rojo

y nuestra primera equipación es la azul

así que el sábado, todos de azul. ¿Y si viene mi novia a verme?

Si es puta, ¿qué más le da? -Pero le gusta el rojo.

Si viene tu novia a verte, dirá:

"Pero qué guapo está de azul".

Esas cursiladas no las piensa mi novia.

Ella es más de hacer guarrerías.

-Mejor todos iguales, ¿no?

Porque la...

Porque la roja mola más.

¿Qué pasa, también viene tu novia a verte?

No, viene mi madre, pero si me pongo la azul, no me va a reconocer.

Pues si viene tu madre, también te reconocerá de azul.

¿Van a venir tus padres?

Eso, diles a tus padres que vengan.

Eh...

De azul.

El sábado todos de azul.

(RESOPLA)

¡Hombre! ¿Qué tal? Encantado.

¿Yo no dije que teníamos que venir todos de azul?

Azul. -Dijiste de rojo.

¡No! No, dijo el azul.

¿Entonces por qué vienes de rojo?

Porque me queda mejor y tú lo sabes. Te he leído el pensamiento.

Yo, como soy daltónico, no sé cómo voy.

Además, camiseta azul es de maricones.

Lo del entrenador no es camiseta, es polo.

-Peor me lo pones. El polito es de maricones, maricones.

Bueno, eh...

Vamos a ver. Primero van a salir Manuel..,

Fabián, Paquito... ¡Bien!

¡Yo, yo, yo, yo! ¡Yo, yo, yo!

¿Dónde está Benito?

No ha podido venir, ha tenido que ir a trabajar.

Azul.

Si había pedido permiso al jefe.

El jefe es un capullo y se ríe de él. A mí me lo ha dicho.

Bueno, a ver, eh...

Vamos a centrarnos. Manuel, eh...

Sí. Fabián...

Estoy leyendo un libro.

Ah, ¿y qué tal?

Bien, pero me gustó más la película.

Muy bien.

Eh...

Y... Juanma..., ¡Bien!

...dale tu camiseta a Sergio. Yo no me pongo su camiseta ni loco.

Si no te la pones, no juegas, tú verás.

Azul.

Y... y Jesús.

¡Toma! Yo de rojo, para que me reconozca mi madre.

(Pitido)

¡Jesús!

¿Quién te ha puesto ese niqui? ¡Vas haciendo el ridículo!

¡No, que soy yo, mamá!

(PITA)

(Vítores)

(Aplausos)

¡Tiramos la pelota! Eso es. Muy bien. Jugamos con pases.

Pasamos y nos movemos.

(Pitido)

Bien, Paula.

Chicos, "timing" en el corte y en el bloqueo

y, Paquito, no forzamos el tiro. ¡Buscamos el "extra-pass"!

¡Venga, vamos!

¿Qué dice? No sé, serán cosas de baloncesto.

A ver, chicos, mantenemos la presión siempre en el jugador del balón.

No quiero que piense.

Jugamos en "pick and roll" para Sergio.

¿Rocanrol de qué? ¡En "pick and roll"!

(Música rock)

No es tan difícil.

El próximo día, quien no traiga la equipación correcta no juega.

¿Entendido? Completamente.

Si es que cuando usted habla claro, se le pilla todo.

Y tú prepárate, ahora te voy a sacar.

¿A mí? Ah, bueno, pues muchísimas gracias.

A ver, Nicky Lauda, ¿te vas a pasar toda la mañana con esa cacerola?

Que no hay que sacarle brillo, que hay que quitarle la mierda.

No te enteras de nada.

Luego sacas la basura y friegas el suelo

y no pongas esa cara.

Me dijo que podía ir al partido.

No me toques más los huevos con el baloncesto de los cojones.

Encima que te tengo aquí, solo piensas en escaquearte.

¡Venga, a currar todo el mundo! Y el que tenga alguna queja,

a la calle, que tengo cola para trabajar aquí.

(Canción "Stumblin' In")

¿Y tú?

¿Qué haces aquí?

No, eso tendría que preguntarlo yo. ¿No decías que no podías venir?

Pues sí, al final he podido.

No, ya veo que has podido, ya, ya.

¿Y tú por qué has venido?

Coño, yo he venido a tomarme una copa.

¿O es que no puedo salir solo? Puedes, puedes.

¿Y dónde vas tan emperifollado?

No me jodas, no me jodas. No...

Puta casualidad. Mira que no habrá bares.

Oye, yo os dejo que habléis de vuestras cosillas.

Hola, Marco.

Hola, Sonia, ¿qué haces aquí?

He venido a verte.

¿Y cómo sabías dónde estaba?

Porque me lo ha dicho tu amigo, el que se acaba de ir.

¿Iván?

¿Por qué no contestas mis llamadas?

Eh... ¿Qué llamadas? No he visto ninguna llamada.

Estaba preocupada.

Pensé que habías tenido un accidente.

Nada, no fue nada. ¿Cómo que nada?

Si me ha contado Iván lo de que te han echado del club

y que te han condenado a entrenar a unos discapacitados.

¿Qué os pongo?

Eh... A mí, un gin-tonic.

¿Por qué te escondes, Marco?

Yo no me escondo.

No me apetecía hablar antes ni tampoco ahora.

¿Y cómo quieres solucionar los problemas?

¿Problemas? ¿Qué problemas? No lo sé.

Dímelo tú que eres el que te has ido de casa.

He preferido irme antes de que me echases.

¿Qué?

Que he preferido irme antes de que me echases tú.

Ya está.

Pero ¿por qué dices eso?

Si a mí me encantas.

Cómo me gustaría tener un hijo con tus ojos.

Has venido a eso, ¿no, Sonia? A sacar el tema.

Oye, ¿me pones un gin-tonic?

Siempre huyes, tío.

Huyes de todo.

¿Qué? Como un niño.

Que eres un Peter Pan.

¿Eres psicóloga ahora o qué?

No hace falta serlo para ver

que así no vas a lograr nada en la vida.

Habló Penélope Cruz, la actriz que se iba a comer el mundo

y ha terminado de dependienta en la tienda de su suegra.

No ha sido buena idea venir a verte. Pues no, no ha sido una buena idea.

(Música triste)

(Móvil vibrando)

A ver, chicos, vamos a formar un círculo a mi alrededor.

Cuando yo diga un nombre, el que tenga la pelota,

se la pasará a quien yo haya dicho.

Y cuando yo diga "canasta",

el que tenga la pelota en ese momento,

lanzará a canasta. ¿Entendido?

¡Sí! -Sí.

¿Entendido? -Sí.

Muy bien.

Hay que esperar, ¿no?

No. Es que estaba mirando, que se ha colado un pájaro.

A mí me encantan los pájaros. -Y a mí. Yo como mucho pollo.

Eh... Fabián, venga.

Vamos, Jesús.

Sergio. Marín.

Manuel.

Fabián.

Muy bien.

Benito.

Paquito, Paquito.

Jesús.

¡Cuidado, hombre!

Venga, Sergio.

Oye, cuidado, un poco más de cuidado.

Marín.

Juanma.

¡Eso es!

¡Canasta!

Muy bien.

Un abrazo, entrenador. No, no, no, no.

Primero nos duchamos y luego nos abrazamos.

Venga, a la ducha, vamos.

(Trinos)

¿Le has dicho que el sábado teníamos partido en Cuenca?

Sí, claro. ¿Y qué te ha dicho?

Que..., que... Pues que no le toquen los cojones.

Ah, muy bien.

¡Juanma!

¿Sí?

A la ducha.

Yo no creo en las duchas.

¿Cómo que no crees? No cree.

(TARTAMUDEA) Yo creo que sí me deja

porque me apetece mucho,

pero tengo una duda. ¿Qué duda?

Esa.

Tranquilo, que todo va a salir bien.

Si tienes más dudas, me las preguntas.

-¡Oye, oye, oye!

Una rata.

Bueno, es un ratoncito.

¡Sálvale, entrenador, sálvale!

¡Sálvale!

Juanma, a ver.

¿Dónde está? A lo mejor se ha ido por el desagüe.

Si está ahí, se ahoga seguro. -Sí, porque es estrecho y no cabe.

¡Sálvale, entrenador, sálvale!

(Música épica)

Juanma, ¿y si le salvas tú, que tú entiendes de animales?

Eres quien mejor va a hacerlo, Juanma.

El ratón te necesita, que se va a ahogar.

¡Juanma, el ratón necesita a alguien como tú, Juanma!

Alguien que acuda a su llamada de auxilio,

el ratón está gritando tu nombre.

¡Juanma, Juanma, Juanma!

¡Solo tú puedes hacerlo, Juanma!

¡Venga, vamos, que se nos ahoga, vamos!

¡Eso es, chicos, eso es!

¡Trabajo en equipo, coordinación de la jugada!

Ayudándonos unos a otros.

¡Sacando a Juanma de la zona!

¡Vamos, venga, vamos, vamos!

¿Dónde está?

Hay que encontrarlo, Juanma, venga.

¿Dónde está, Juanma? ¡No lo encuentro!

¡Búscalo! ¡Búscalo, Juanma!

¡Vamos, loco, va!

(GRITA)

¡Vamos! ¡Entrenador!

¡Arriba, Juanma, arriba, arriba!

(GRITA)

¡No!

El ratón se ha escondido

porque quiere que todos estemos limpios.

¡Ah! ¡Ah! ¡Quiere que todos estemos limpios!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! A ver si va a coger hongos.

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Vamos, vamos, vamos, vamos!

¡Ah! ¡Vamos, Juanma!

¡Ah! ¡Enjabónate!

Eso es.

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah! ¡Ah!

¡Ah!

(GIME)

¡Uh!

¡Ah!

¡Ay!

¡Uf!

¡Ah!

¡Ah!

¡Oh!

¡Ay!

¿Lo veis, chicos?

Así se curan los miedos, de golpe.

¡Ah! ¡Ah!

¿A que ahora ya crees en las duchas? ¿Me das un abrazo, entrenador?

Tengo una duda.

¿Qué duda? ¿Cómo nos vamos a ir hasta Cuenca?

Vais a Méndez Álvaro, cogéis el autobús hasta Cuenca,

que os deja a 300 metros del polideportivo.

¿Vamos a ir en transporte público?

No, si te parece, vais en helicóptero.

No sé, hombre. ¿Y quién viene conmigo?

Los jugadores. Tú y los jugadores, ¿quién quieres que vaya?

¿Y quién va a cuidarlos?

No, los chicos se cuidan solos.

Lo único que puede pasar es que al sacarles de su ambiente,

se comporte alguno raro. ¿Que alguno se comporte raro?

Todos se comportan raro ya sin ir a ningún sitio.

En su ambiente no se comportan raro.

Mira, ahí está tu parada. Hale.

Hasta luego.

(Claxon)

Ya sabía yo que tenía que darte una buenísima noticia. Collantes.

¿Cómo que Collantes? Collantes, el nuevo fichaje.

Muy grande, para sustituir a Román.

Collantes.

(Sirena)

Estás hecho un pimpollo, ¿eh?

(TARTAMUDEA) Me he echado polvos de talco

en las dos axilas y en los pies.

¿Y el equipo? No llevarás todo el equipo en esa bolsa...

No, lo tengo aquí.

Juanma, ¿no he dicho la equipación roja?

¿No lo he dicho mil veces? La tengo aquí.

(TARTAMUDEA) Las dos por si acaso.

Vale, muy bien, perfecto.

¿Y qué llevas en la bolsa entonces? Polvos de talco, por si sudo más.

¿Y la muda para cuando te duches después del partido?

La tengo aquí. Anda, tápate, tápate.

(RÍE) Tápate.

Bueno, pues ya solo falta Collantes.

Espero que Julio le haya explicado bien cómo llegar.

El año pasado entrenó con nosotros.

Le llamamos mosca cojonera.

Ya me dijo Julio que era muy grande.

¿Grande? Si es muy pequeñaja. ¿Cómo que pequeñaja?

¡Collantes!

(Música electrónica)

(TODOS) ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes!

¡Collantes! ¡Collantes! ¡Collantes!

Manda huevos de quedar aquí, que vivo a tomar por saco.

Buenos días, Collantes.

¿Tú quién coño eres?

Bueno, yo soy Marco, tu entrenador, bienvenida al equipo.

A mí no me tutees. A mí me dices usted o señorita.

Ah, bueno, pues perdone usted.

¿Y esto qué es? Es mi tabla, ¿qué pasa?

Pues pasa que vamos a jugar al baloncesto, no a surfear.

Ya, pero me gusta llevarla

por si hay piscina con olas en el hotel.

-Yo traigo bolsas para el vómito,

que a veces me mareo en los autobuses.

-¡Ah!

¿Qué hotel? Si nos vamos a Cuenca y volvemos en el mismo día.

Joder, qué tío más negativo. ¿De dónde lo habéis sacado?

Ha venido él. -Eh, el autobús.

Una cosa, una cosa. ¿Qué día es hoy?

# Hoy es sábado.

# Qué bonitos son los sábados.

# Me gustan los sábados.

# Qué bonitos son los sábados.

# Me gustan los sábados.

# ¡Vivan los sábados! #

(Pitido)

Vamos, atacamos, Pedro.

¡Tira, Pedro!

(PÚBLICO) ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro!

¡Vamos, vamos, vamos!

¡Cuidado con ese hombre!

¡Defensa en ayudas!

(Vítores)

¡Eso es, Pedro, arriba! ¡Muy bien, muy bien, Pedro!

Muy bien, eso es. ¡Muy bien, Pedro!

Pedro, Pedro...

-¡Bien! -¡Venga, vamos!

(Pitido)

(Aplausos)

¿Dónde está Collantes? No está.

No está.

-¡Con Pedro!

-¡Falta, falta!

¡Oye, marcaje individual!

¡Defensa en ayudas, chicos!

(Vítores)

(PÚBLICO) ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro! ¡Pedro!

-¡Vamos!

(Pitido)

Eh...

Vamos a ver, ¿qué pasa con el 7 de ellos?

¿Qué pasa con ese chico?

Ese chico no tiene nada, no tiene nada.

Las está metiendo todas.

Ese chico no...

(Aplausos)

-¡Sí, señor! -¡Otra! ¡Otra!

-¡Sí, señor! -¡Bien!

¡Por favor!

Collantes, ¿tú dónde coño te habías metido?

Fumando un pitillo.

Es que aquí dentro no..., no se puede.

No dejan.

¡Pasad el balón, chicos!

¡Marcadme a ese tío, por favor!

(Aplausos)

Yo lo puedo anular.

Pues sal y anúlalo.

¿Del todo o un poquito? Del todo.

Vuelvo enseguida.

(Música electrónica)

Pasadle a Pedro, chicos.

¡Fabián!

Ya sé por qué la llamáis la mosca.

¡Ah! ¡No, no!

Cojonera. La mosca cojonera.

¡Anulado!

# Hemos ganado.

# Qué bonito es ganar.

# Nos gustan los sábados.

# Hemos ganado. ¡Me gustan los sábados! #

(VOMITA)

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Hemos ganado!

# ¡Hemos ganado!

# ¡Nos gusta ganar!

# ¡Nos gusta ganar! #

Collantes.

Yo ya tengo novio, te lo digo para que no te emociones.

Ah, qué suerte.

¿Y tú tienes novia o qué? No, yo no tengo.

Es normal.

¿Tan feo soy? Pues, hombre, Bertín Osborne no eres.

Ya, pues mira, no tengo novia porque estoy casado

y con una chica muy guapa, Sonia. Ah, ¿sí?

¿Y por qué no ha venido al partido? Qué casualidad, ¿no?

-Es que han regañado.

Hombre, Manuel, bienvenido al debate.

Muchas gracias.

-¿Y por qué habéis regañado?

Es que no hemos regañado, es que estamos...

-Peleados.

Estarán peleados.

A esta gente les pasa mucho.

Otro que se suma a la reunión. ¿Y tú qué sabes?

Lo sé porque si no, estarías contento de que hayamos ganado.

Es porque no han venido sus padres.

Adiós, Sergio. Hasta luego.

-No es porque no hayan querido, es porque estarán muertos.

No, no están muertos. -¿Y tu mujer por qué pasa de ti?

Es que no pasa de mí ni yo paso de ella.

¿Entonces? ¿Entonces qué?

Entonces, no es tan fácil.

Pues haz algo. Llévale unas galletas.

¿Cómo que unas galletas?

No vas a llevarle flores como si fueras un "pringao".

Además que las flores, ojo,

ojito con las flores, que las carga el diablo.

# Hemos ganado. Qué bonito es ganar.

# Hemos ganado. #

Déjale. -La madre que le parió.

¿Quieres?

-Ni le contestes. Vámonos de aquí, por favor.

# Me gustan los polvos.

# Me gustan los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Me gustan los polvos.

# Qué ricos son los polvos. # Ven aquí.

# Qué buenos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos.

# Qué ricos son los polvos. #

(ININTELIGIBLE)

¿Eh?

Que qué hay de comer, de cena.

(ININTELIGIBLE)

Pero ¿está por ahí vuestro monitor?

Sí, sí, está...

-El encargado. -El encargado.

-¿Se puede volver a su asiento ya, por favor?

No.

¡Que me haga el favor de volver!

-Ene, o, no.

(ININTELIGIBLE)

Parece un niño, mami.

¡Ni idea!

¡Paquito!

¡Ahí va!

¡Me cago en mi madre!

(Frenazo)

-¡Ostras!

-¿Qué ha pasado? ¡Ah!

¡Joder!

(VOMITA)

¿Estáis bien, chicos? De puta madre.

# Me gustan los sábados. #

Hijo. -Hasta aquí.

# Me gustan los sábados. #

A ver, tú, Bustamante,

o te callas de una puta vez o te bajas aquí mismo.

¡Oiga!

Cuidado con cómo habla al caballero. Está cantando porque está contento.

Ningún cartel prohíbe cantar. Es que no hay derecho.

Oye, que les pongan una furgoneta especial.

Porque es que no son normales, hombre. ¡Por Dios!

-Sí que somos normales.

Lo que pasa es que tenemos distintas capacidades.

Anda tú, "capacidades", cállate. A ver si vamos a tener aquí un lío.

Vamos a tranquilizarnos un poquito. Vamos a tranquilizarnos.

Disculpen, es que vienen de ganar un partido

y están alborotados, pero no quieren molestar.

Ah, ¿no? Pues le están tocando las pelotas al resto.

Y llevan droga, que le han ofrecido al niño.

Yo estoy limpio, entrenador.

O se sientan y se quedan calladitos

o se apean del autobús.

-Discúlpeme, señor, pero tengo una pregunta.

¿Usted está casado o no ha engañado todavía nadie a día de hoy?

Mira, bonita, no te doy una bofetada porque eres mongólica.

¡Ah!

¡A mí no me tutees!

¿Cómo iremos a los partidos? A tomar por culo los partidos.

¿Y el campeonato? A tomar por culo el campeonato.

Tomar... culo.

(Coque Malla "La señal")

# Tú deberías volver,

# deberías estar otra vez a mi lado. #

¿Sonia?

# Yo no debería haberte tratado tan mal.

# Sabes que pasan los días,

# pasan los años

# y sigo esperando. #

(JADEA)

# Yo no debería haberte dejado marchar. #

(JADEA)

(JADEA)

Con nuestra canción, no.

(JADEA)

Con nuestra canción, no.

¡Ah!

¡Ah!

(GRITA) ¡Ah!

¡Ah! ¡Perdón, cariño, lo siento!

Lo siento mucho, no te he visto.

Perdona. ¿Cómo que perdona?

¡Me has reventado la nariz! Me has asustado.

Ya te he dicho que lo siento.

Vengo a hacer las paces porque no me contestas

y me llevo una hostia.

¿Y esa nariz? ¿Cómo?

¿Has estado bebiendo?

Sonia, acabas de darme un golpe.

No, eso ya lo traías. ¿No decías que no me habías visto?

Te he visto un poquillo de refilón justo antes de darte.

O sea que me has dado un puñetazo aposta.

Y otro no te vendría mal,

que ahora voy a ser yo la que no contesta.

No hago bien las cosas, pero no es para ponerse así.

No, bien no las has hecho, como siempre.

Muchas gracias.

¿Qué tal te va con el equipo?

Muy bien.

Muy bien, ya hemos ganado un partido.

Qué guay. ¿Y cuándo jugáis el siguiente?

No vamos a jugar más. ¿Y eso?

Yo no puedo hacerme cargo

de un grupo de tíos de 30 años que se comportan como niños de 6.

Te da miedo ocuparte de ellos. ¿Qué miedo? No digas tonterías.

Mi condena es a entrenarlos, no a sacarlos a pasear,

que un día tenemos un disgusto.

Eres su entrenador, debes protegerlos y defenderlos.

Soy su entrenador, no su padre. Tú no quieres ser el papá de nadie.

Tú no tuviste y los demás tampoco. ¿Cómo?

Me voy, no sé muy bien qué he venido a hacer.

Sí que vais a jugar, Marco.

Pues ya me dirás cómo porque no pienso subirme con ellos

ni a un autobús ni a un tren. ¡Alquiláis una furgoneta!

El club no tiene dinero.

Yo sé quién tiene una y me la deja. No tengo carné.

¿Alguna excusa más? ¡No es ninguna excusa!

Conduce tú, que eres tan guay y te importa tanto mi equipo.

¡Mierda!

(Portazo)

Arrancas.

(Motor)

Ya está bien.

Es un motor divino, como la gloria.

Y embragas, con el pie bien pisado hasta abajo

y ahora vas buscando la marcha, muy suavecito, muy poquinino,

muy poquinino y ahí ya ha entrado.

Cuidado, que no rasque, que no rasque.

Y cuando el piñón, ya sueltas...

(Chirrido)

¡Vamos a ver, hombre!

¡Estaos ahí tranquilos, hombre, por favor!

¿Te lo explico otra vez? (AMBOS) No.

¿Seguro que te ha quedado claro? -Sí.

Antonio, confía.

# Me gustan las caravanas.

# Me gusta viajar. #

Qué suerte, cómo se lo van a pasar esos gamberros ahí dentro.

# ¡Me gusta viajar!

# ¡Me gustan las caravanas!

# ¡Qué bonitas son las caravanas!

# ¡Me gusta viajar!

# ¡Me gusta viajar! #

¿Has probado a pisar el embrague?

Collantes, que las mujeres nos tenemos que apoyar.

A mí no me tutees.

¿Y tú por qué no conduces? Que esta no tiene ni puta idea.

Eh... Porque no tengo carné.

¿Por qué no te lo sacas?

Tengo, pero me lo ha quitado una señora.

Qué "hijaputa".

¿Quieres que se lo diga Paquito a su tía, que es jueza?

Para que la meta en la cárcel a esa señora.

Sí, vale. No, no, no.

Déjalo, no le digas nada.

(Aplausos y vítores)

Fabián, he traído la merienda.

Así no me mareo.

(Música pop)

Mi gorrita.

# Esta vez solo quiero ganar. # ¡Muy bien!

¡Pásamela!

# Ganarle tiempo al tiempo.

(Vítores)

# Voy a salir a caminar.

# Me pongo en movimiento. #

¡Vamos, Sergio!

-¡A Marín, a Marín!

# Nos gustan las calles, nos gusta la ciudad. #

¿Ha entrado?

Bastante.

# Nos gusta el rocanrol.

# Nos gusta todo lo que venga

# porque este es el momento. #

¡Saca a mi chico o te monto el chocho!

# Este es el momento. #

(Ambiente estadio)

(Aplausos)

¡Dale, Sergio!

Vamos a hacerlo...

# Mira qué luz tan especial.

# Lejana y de colores.

# Dentro de poco amanecerá.

# Seremos campeones. #

¿Y tú qué? Mira para delante, anda.

# Nos gusta el silencio,

# nos gusta olvidar,

# nos gusta que te acerques.

# Nos gusta tu canción. # ¡Tiempo!

¡Muy bien, chavales, muy bien!

Estos tíos son muy buenos en ataque

así que vamos a seguir defendiendo fuerte, sin miedo al contacto...

Para nada. Hay que atacar. Lo están haciendo genial.

Genial.

El entrenador soy yo.

No tiene ni idea. Hay que atacar.

Robar el balón y atacar. Atacar.

¿A que os vais a la caravana? ¡Vale, vale, vale, vale!

¡Este!

¡Bien! ¡Eso es!

¡Sí!

¡Vamos!

-¡Bien!

(Vítores)

¡Vamos, entramos hasta el fondo! ¡Tira, tira!

¿Qué pasa?

"Elige una carta, la primera que se te ocurra".

El caballo de oros. El caballo de oros.

¿Eh?

¿Qué os ha parecido?

¡Qué bueno!

(Vítores)

Muy bien, muy bien.

Juanma, como sigas así, te vas a quedar como una pasa.

# Me gustan las duchas.

# Qué ricas son las duchas. #

# Este es el momento. #

(Vítores)

(RÍE)

Te tenía que ver aquí Carrascosa, en la caravana.

"Voy a explicaros la mecánica de tiro".

Eso es, el brazo en ángulo recto. La muñeca también.

Apoyamos la pelota en las yemas de los dedos.

¿Tú me quieres?

¿Que si yo te quiero? Sí.

Te quiero un huevo, Manuel.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # No hay otro momento.

- # Este es el momento.

- # Ahora es el momento.

- # Este es el momento.

- # Ya llegó el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento #.

A ver, chicos, venid aquí.

Esos tíos son muy malos.

Así que vamos a salir como sabemos y los vamos a machacar.

¿Estamos de acuerdo?

Yo no estoy de acuerdo. -No.

¿En qué no estamos de acuerdo? -En machacarles.

Si vamos a salir a ganar, no a humillar.

No.

¡Eso es!

¡Vamos, vamos!

(Ambiente cancha)

(Aplausos)

-¡Venga!

(Pitido)

¡Uh!

Con esta victoria, os colocáis terceros en la clasificación.

¿Qué supone para vosotros estar jugando el Campeonato Nacional?

Muy bien.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

# Este es el momento. #

¿Todavía estás con eso? Ponte a fregar, que pareces tonto.

# Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # Este es el momento.

- # No hay otro momento. # ¡Eso es! ¡Muy bien!

(Vítores)

Si ganamos el partido, estamos en la final, ¿qué te parece?

Que nunca lo hubiera creído.

Nos defendemos fuerte, ¿eh?

¡Fuertes en defensa, chicos!

¡Vamos, Fabián!

¡Eso es!

¡Va, va, va, va, va!

¡Venga, vamos, vamos, dando el pase!

¡Venga, ahí, a Juanma!

¡Muy bien, muy bien!

(Aplausos)

¡Tira desde ahí, Fabián!

¡Tira, tira, tira!

¡Eso es, muy bien! ¡Menudo partidazo, chicos!

¡Muy bien, muy bien!

¡Esos brazos, arriba! ¡Venga!

¡Román!

Hola, entrenador.

Hola, Román. ¿Cómo estás? Hace tiempo que no sé nada de ti.

Me gusta. Lo está haciendo bien.

Es que es muy bueno.

Montes es muy bueno.

Está aprendiendo.

(TARTAMUDEA) O sea, la discapacidad la va a tener siempre,

pero nosotros le estamos enseñando a manejarla.

# Este es el momento.

- # Este es el momento. # ¡Bajamos a defender!

# No hay otro momento.

- # Este es el momento. #

(Vítores)

- # Ahora es el momento.

- # Este es el momento.

- # Ya llegó el momento. # (AMBAS) ¡Muy bien!

¡Somos la leche!

¡Toma!

# Este es el momento. # (TODOS) ¡Somos la caña!

¡Somos demasiado!

# Este es el momento.

# (EQUIPO) ¡Oe, oe!

# ¡Oe, oe, oe, oe, oe!

# ¡Oe! #

¡Román!

Vamos a jugarnos el título en el último partido.

Digo vamos porque me gustaría que jugases ese partido.

¿No quieres hacer el ridículo? No.

El ridículo ya lo hice la última vez que hablé contigo y lo siento.

¿Sabes qué? Yo te veo bajito, pero no para el baloncesto.

¿Y eso qué significa? ¿Que sí, que no?

Están como cabras.

Lo que están es felices.

Se sienten un equipo de verdad.

Y lo son.

Y gran parte del mérito es tuyo, Sonia.

Ya te digo.

¿Y tú y yo?

¿Tú y yo, qué?

Que podíamos volver a ser un equipo, tú y yo.

¿Tú y yo?

Sí.

¿Quieres?

Claro que sí, Marco.

Pero lo que a mí me gustaría es que fuéramos uno más.

Ya.

Quiero ser madre y no quiero esperar más.

Es que...

¿Me vas a poner excusas siempre?

Es que no es fácil.

Hay que pensarlo bien, Sonia.

Y tú sabes que después de los 40

y siendo tú además madre primeriza pues...

se multiplican las posibilidades. ¿De qué?

Pues...

De tener un hijo con síndrome de Down.

Con síndrome de Down o autismo o como cualquiera de estos chicos.

Sonia.

Sonia. Entrenador.

¿Qué pasa, Marín?

Bueno, a mí tampoco me gustaría tener un hijo como nosotros.

No, perdona, no quería decir eso.

Si puedo elegir, prefiero que estén bien, no soy tonto.

Lo que sí me gustaría es tener un padre como tú

y muchísimas gracias por todo.

No puede ser, Marco.

Pero si es la final.

¿Cómo no vamos a jugar la final?

Los finalistas son Los Enanos.

¿Y?

No nos vamos a reír de ellos.

Los Enanos son de Tenerife y se juega en su casa, en Canarias.

Pero eso es maravilloso, Julio.

¿No te das cuenta? Va a ser inolvidable para los chicos.

El club tiene que pagar los viajes.

El avión, los hoteles...

Está completamente fuera de nuestras posibilidades.

Vamos segundos y podemos ganar. Digo yo que alguna solución habrá.

¿Te das cuenta de que la mayoría no ha visto nunca el mar?

No te preocupes por los chicos.

Ya se lo he comentado y lo entienden.

(Música triste)

Venga, bonito.

Pero qué contento estás, Jesús.

No, estoy triste.

¿Cómo que estás triste? Pero si estás sonriendo.

Es que es por dentro.

Primera.

Abre.

Arriba.

Primera y cae.

Y primera.

Abre.

(Graznidos)

(Puerta abriéndose)

Hijo, me voy. No hagas tonterías y cuida bien de la casa, ¿eh?

Pero ¿y a dónde vas?

De ejercicios espirituales.

¿Y cuándo vuelves?

Pues no sé, en unos días, ya te avisaré.

Mamá.

¿Sí?

Diviértete mucho.

(Timbre)

Eh, Antonio, ¿qué tal?

"Regularcino", ando todavía con el disgusto.

Ya, claro. Oye, ¿está la jefa por ahí?

La jefa, por ahí detrás está. Por ahí.

¿Te puedo coger esto un segundo?

Cogedme lo que queráis ya, ¡quedaos con "to"!

¿Qué necesitas ahora, Marco?

Una actriz.

Ahora mismo.

¡Bombón!

Mira a ver si está tu jefe,

que tenemos que preguntarle unas cosillas.

Aquí se cumplen los horarios a rajatabla.

Ah, ¿sí? Sí.

¿Sabe lo que hay aquí? No.

Vídeos, grabaciones y testimonios de trabajadores

que demuestran sus abusos

hacia la persona de Benito Recuenco Valdegómez.

Persona con una discapacidad intelectual

por la que obtiene

una bonificación fiscal nada despreciable.

Vamos a ver... No, no vamos a ver nada.

Le vamos a cerrar el chiringuito,

le vamos a poner una multa de 60 000 euros

y se chupará seis años en Alcalá-Meco.

Bueno, ¿y no hay alguna manera de...?

¿Perdón?

¿No nos estará usted proponiendo alguna cosa, verdad?

No, no. ¡Ah!

Pero seguro que hablando encontramos alguna solución, ¿no?

# Me gusta volar.

(TODOS) # Me gustan los aviones. Qué bonito es volar.

# Me gustan los aviones.

# Me gusta volar.

# Qué bonito es volar. # (TODOS) Me gustan los aviones. #

¡Vamos, chavales! # Qué bonito es volar. #

Nos ha pagado el viaje el jefe de este.

Es el nuevo patrocinador del equipo. -Qué buena gente hay en el mundo.

Dios bendiga a este señor. -Sí

y me ha dado 15 días de vacaciones.

-Demos gracias al Señor. -Desde luego.

A ese señor hay que darle las gracias, que se ha estirado.

Se ve el mar.

Todo el mar.

¿Por qué?

No sé..., pero es mucho más grande de lo que me imaginaba.

Me alegro de que hayas venido.

Es que desde que se ha hecho cargo del equipo tu mujer,

apetece todo volver a jugar.

Ya me ha dicho que quiere tener un hijo.

(Risas infantiles)

Pero ¿tú qué haces en el avión?

Con mis ojos.

Enfermera, dígale por favor al piloto que gire un poco a la izquierda,

no vaya a ser que nos demos

con el Ryanair Tenerife-Liverpool de las 5:45,

que va con retraso.

Pero ¿está usted bien? -No, si está bien.

Lo que pasa es que es alérgico a los accidentes aéreos.

Le hacen reacción.

(Silbido)

(Música tradicional canaria)

Muy bien, ya solo necesitaría una tarjea de crédito como garantía.

Así que nos quedamos en el hotel, ¿no? No me jodas.

Que me he traído los esquís. -¿Tenéis ping-pong?

Tenemos un gimnasio totalmente equipado.

¿Y cuerda? -Hay de todo.

-Guay. Estas son las llaves.

Tenemos habitaciones dobles, hay que compartir habitación.

Yo con Sonia. No, tú nada.

Lo siento.

-Lo dice en el buen sentido, está buenísima.

Lo siento. Tú con Jesús.

Yo con este no duermo en la misma cama.

Hay dos camas, Sergio.

Ah, pues me pido la litera de arriba,

que a veces me meo y prefiero la de arriba.

Yo comparto con Collantes. ¡Bien!

¡Mierda!

Hala, venga, seguidme. Vamos, chicos.

Voy un momento a ver el mar. Vale.

Luego nos vemos.

Hale, vais subiendo en dos grupos.

¿Adónde vais, adónde vais? ¡Que no cabéis todos!

Subid en dos grupos, por favor.

No sé si van a caber dos grupos, uno casi no cabe.

Primero un grupo y luego el otro.

Usted primero, entrenador.

No. No, no. Yo voy a subir por las escaleras. Sonia, ocúpate.

Si es en la planta 7.

Bueno, así hago ejercicio.

Ponte el chándal. (PAQUITO) No pone nada de chándal.

No pone. Mirad, chicos.

Yo es que le tengo pavor a los ascensores. Lo reconozco.

De pequeño me quedé encerrado en uno y es que no puedo ni acercarme.

A mí me pasaba con el agua y mira.

Venga, arriba.

¡Entrenador, una culebra!

¡Una culebra, entrenador! ¿Una culebra?

¡Una culebra! ¡Ven!

¡Venga! Voy.

¡Una culebrita! ¿Qué haces?

¡Eh, eh, eh! ¡Marco!

¡No, no, eh!

¡No! Dejadle salir. ¡Sonia!

¡Sonia! ¡Que le da algo! ¡Marco!

¡Dejadle salir!

Yo no he subido porque tengo claustrofobia...,

¡Marco! ...no te pienses que soy un cobarde.

¿No veis que no puede con todos?

¿No ves que sí? Si esto está preparado para grupos.

Pero si es sólo para cuatro personas. ¡Ah!

¡Mierda!

¿Veis lo que pasa? Que alguien le dé a la campana.

¿Dónde hay una campana? ¡Ahí, donde los botones!

¡No llego! ¡Que le dé alguien que llegue!

(Alarma)

Voy a pedir ayuda.

Voy a llamar al novio. Para despedirme.

¿Y si saltamos para que se ponga en marcha?

-Me has leído el pensamiento, macho. Así se arregló el de mi casa.

-¡Escuchadme una cosa! Tiene que ser todos a la vez.

¡Venga!

(TODOS) ¡Eh, eh, eh, eh, eh!

¡Eh, eh, eh, eh, eh! (GRITANDO) ¡Parad!

(Estruendo)

Qué raro.

¡Ah!

(Estruendo)

¡Por favor, por favor!

¡Por favor!

¿Estás bien? ¿Qué? Dime.

(Risas)

¿Qué tal ha ido todo, entrenador? No, no.

No, no, qué va, fenomenal, mamá.

Al llegar tuvimos un susto, pero no ha sido nada.

No, no, nada, nada, en serio.

Oye, que..., que me hace mucha ilusión que me llames.

¿Los chicos?

Bueno, los chicos se han ido a descansar temprano

porque mañana hay que estar a tope.

(Chillidos)

Espera un segundo.

(Chillidos)

(Música electrónica)

¡Uh!

¿Qué pasa, entrenador? ¡Venga! ¡Vamos!

¡Más fuerte!

¡Ah!

¡Ah!

¿Mamá?

(Gritos)

Eh... Sí, sí, estoy aquí, lo que pasa es que...

Bueno, ¿qué tal tus ejercicios espirituales?

Pues mira, están siendo muy provechosos, hijo.

Porque me paso el día,

excepto ese ratito que he dedicado para llamarte,

rezando y pidiendo por vosotros dos.

Pero ¿qué estás, en un convento o...?

Sí, bueno. Un sitio de esos muy retirado.

-Buenas noches, señor Marco.

Manuel.

¿Eh? ¿Qué?

¿Te puedo preguntar una cosa? Sí.

¿Por qué haces esto?

Porque el tiempo pasa más rápido.

¿Haciendo esto el tiempo pasa más rápido?

Sí, pero hay que esperar unos años.

Es campeón olímpico.

¿Cómo que campeón olímpico?

Ganó una medalla de oro en Sídney 2000.

¿En los Juegos Olímpicos?

Bueno, sí, en los nuestros, en los Juegos Paralímpicos.

Román era el capitán del equipo español.

¿En serio?

Sí, pero le quitaron la medalla.

Estuvo a punto de suicidarse.

¿Por qué?

Porque le afectó mucho. Que por qué le quitaron la medalla.

Pues porque los únicos que tenían discapacidad eran él y otro.

El resto no tenía discapacidad ninguna.

Había un ingeniero, un arquitecto, un periodista...

Que tampoco significa mucho

porque he visto a periodistas y juegan fatal.

¿Cómo hicieron eso? Es un fraude.

La Federación los llevó para eso,

para ganar y tratar de sacar más subvenciones.

Una vergüenza.

¿Y no se dio cuenta nadie?

Bueno, sí, después salió en la prensa

y les hicieron devolver las medallas a todos.

Incluso a Román.

Por eso no se fía de los entrenadores.

(Ambiente estadio)

(PÚBLICO) ¡Enanos! ¡Enanos!

¡Enanos! ¡Enanos!

¡Enanos!

No son tan enanos.

Son más bien... grandotes.

¡Bah!

Entrenador, no es un amistoso, ¿no?

¿Amistoso? No. Esta es la final del Campeonato Nacional, Marín

y la vamos a ganar porque somos unos campeones.

Pero tú, de todos modos, ponte el protector, anda.

(Pitido)

(Vítores)

¿Salgo ya, entrenador?

No, saldrás en lugar de Sergio.

¿Voy calentando?

No, no.

¡Eh!

¡Vamos, corre, Benito!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Román!

¡Sí!

¡Vamos, chicos, atrás, atrás!

¡Rápido!

¡Tapona!

(Pitido)

(Aplausos)

¡Vamos, Sergio!

¡Ay! ¡Oye!

(PITA)

¡Eh, eh, eh!

-Perdona, se me ha ido la olla.

Vas a salir tú. ¿Sin calentar?

Sin calentar. Venga, vamos.

¡Venga, Manuel!

¡Muy bien, venga, Manuel!

¡Pásamela, pásamela!

¡Venga, Juanma! ¡Tira!

¡Juanma!

¡Ah!

Hay que seleccionar mejor el tiro, ¿eh?

¡Defendemos en zona!

¡En zona!

¡Defendemos! ¡Vamos!

¡No!

¡No pasa nada, equipo!

¡Vamos, equipo!

¡No pasa nada, chicos!

¡Vamos, hay que defender, chicos!

(Pitido)

¡Venga, vamos!

¡Vamos!

(PÚBLICO) ¡Enanos!

¡Enanos!

¡Enanos!

¡Enanos!

-¡Lanza!

¡Lanza! ¡Lanza!

(Pitido)

(Vítores)

¡Atacamos, chicos!

¡Venga, chicos! ¡Muy bien, Manuel!

¡Muy bien! ¡Defendemos, chicos!

¡Defendemos! ¡Muy bien, Manuel!

¡Vamos!

-¡Vamos, vamos!

-¡Uh!

¡Muy bien! ¡Venga, vamos!

¡Vamos!

¡Venga, chicos, vamos, vamos!

¡Bien!

¡Tenemos el rebote!

¡Vamos, Román!

(Pitido)

¡Vamos, nos colocamos en defensa!

¡Ese rebote, vamos, vamos!

¡Ábrete, Román, ábrete!

¡Vamos, vamos, vamos!

¡Muy bien! ¡Venga, Manuel!

¡Bien!

¡Eso es!

¡Muy bien!

¡Sí!

(Pitido)

(Aplausos)

¡Manu, ábrete!

¡Collantes, juego para Román!

¡Venga, a Román, a Román!

¡Román!

¡Para Román!

-¡Román!

¡Vamos!

¡Vamos, vamos, vamos, chicos!

¡Bien!

¡Muy bien, venga!

(Pitido)

¡Vamos!

¡Muy bien, Sergio!

¡Bravo!

Pero ¡qué canasta, Dios mío!

(SIN AUDIO)

(Vítores)

(Aplausos)

(Pitido)

(Pitido)

-¡Oh! -¡Vamos!

¡Vamos, vamos, vamos, vamos, vamos!

(Latidos de corazón)

¡Jugamos en equipo!

¡Eso es!

(Vítores)

¡Muy bien! ¡Muy bien!

¿Cuánto queda?

Un minuto, Manuel.

¡Chicos, robamos y atacamos!

¡Marín, bloqueo!

¡Que no pase, Marín, que no pase!

(TODOS) ¡Eh!

(PITA)

¡Árbitro!

Entrenador, se me ha torcido el dedo 90 grados.

No exageres, Marín.

¡Ah!

Vete a la enfermería, así no puedes jugar.

Es que quiero jugar.

Queda un minuto y perdemos de uno, el equipo me necesita.

Así no, no puedes jugar.

No puedes. Vete a la enfermería.

(Crujido)

Mucho mejor. De todas maneras, creo que iré a enfermería,

no vaya a ser que pierda la mano

y se me complique luego por todo el brazo.

Vete.

(Pitido)

¡Sí!

(Aplausos)

(Pitido)

(TODOS) ¡Eh!

¡Vamos! -¡Vamos!

¡Sí!

¡Vamos, vamos!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Aguantamos la posesión! ¡Jugamos en triple, vamos!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Chicos!

¡Nos defendemos!

¡Es nuestro!

(Vítores)

¡Atacamos!

¡Vamos!

¡10 segundos!

¡Tira, Benito, que empatamos!

¡Tira, Benito!

¡Tira!

¡Tira!

¡Hacia aquí!

¡Hacia aquí!

(Pitido)

¡Eh!

¡Yuju!

-Enhorabuena.

Muy bien, macho.

¡Ole!

¡Ole!

¡Eh, eh, eh!

(Risas)

(TODOS) ¡Eh, eh, eh, eh, eh!

-¡Uh!

¡Segundos!

¡Hemos quedado segundos!

¡Uh!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos! ¡Amigos! (COLLANTES) ¡Yuju!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Amigos!

-¡Somos unos cracks, entrenador! Pero si hemos perdido, chicos.

Qué va, hemos quedado subcampeones.

Pues eso. Subcampeón es mejor que campeones.

Ah, ¿sí? ¿Tú crees?

-Hombre, pues claro.

¿Qué es mejor, un marino o un submarino?

-¡Te quiero mucho, entrenador!

(PÚBLICO) ¡Amigos! ¡Amigos!

¡Un abrazo, entrenador!

(RÍE)

(TODOS) # ¡Oe, oe, oe!

# ¡Subcampeones, subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe!

# ¡Subcampeones, subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe! #

Mamá.

(TODOS) # ¡Subcampeones!

# ¡Oe, oe, oe! #

¡Qué partidazo, hijo!

Gracias, pero siento que no hayamos ganado.

¿Ah? ¿Que habéis perdido? Bueno, eso a una madre le da igual.

Lo importante, hijo, es que tú estés bien.

Yo estoy bien, mamá.

Yo estoy muy bien.

Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien.

Lo has hecho muy bien...

y lo mejor es que lo has hecho por tu equipo.

Mi equipo eres tú, Sonia.

Me encantaría que lo hiciésemos crecer,

que trajésemos otro jugador al equipo.

O jugadora.

Con tus ojos.

No, con los de Román, no te jode.

¡Sergio!

¿Estás tonto, Sergio?

(Graznidos)

¡Eh!

¡Vente a bañar!

Ahora voy.

Muy bien esa Muralla China, Benito.

Bien.

¿Qué tal, Román?

Estoy bien.

Me alegro.

¡Ah!

Has jugado como un campeón.

Usted tampoco lo ha hecho tan mal.

Muchas gracias, hombre.

Ha confiado en nosotros.

Sois unos campeones, como para no confiar.

Bueno, subcampeones.

No, tú ya no.

Tú ya eres un campeón.

Y eso no te lo va a quitar nunca nadie. ¿Me oyes? Nunca.

Bueno, el próximo campeonato tendremos que ganarlo.

Lo ganaremos.

Me gusta.

¿El qué?

Que digas "lo ganaremos" en vez de decir "lo ganaréis".

Ya.

¿Nunca nos vas a abandonar?

Tú no me necesitas, Román. Tú sabes de baloncesto más que yo.

Tengo ventaja. Jugué muchos años en el Getafe.

¿En el Getafe?

No sabía que el Getafe tenía equipo de personas de discapacidad.

No, en el primer equipo. Paco Carrascosa era mi entrenador.

Íbamos a subir a la división de honor cuando tuve el accidente.

¿Tuviste un accidente?

De moto. Me llevó por delante un tío que conducía borracho.

A él... A él no le pasó nada,

pero yo me golpeé en la cabeza y estuve en coma.

Cuando desperté y vieron que tenía afectada la cabeza, me dejó mi novia.

Tuve que abandonar la universidad también, quería ser arquitecto.

Lo siento mucho, Román.

No, si estoy contento.

Estoy contento porque estamos juntos y estando juntos vamos a ganar.

Mi padre se marchó de casa cuando tenía nueve años.

Ya me lo dijo Sonia.

Nosotros nunca te vamos a abandonar, entrenador, nunca.

(Graznidos)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¿Quién llama tan temprano?

¿Eh?

Es muy pronto.

(Móvil)

Cógelo.

Seguro que es Julio, ya verás.

A lo mejor es importante.

Qué va a ser importante.

(Móvil)

¿Hola?

(CARRASPEA)

¡Paco!

¿Y cómo lo sabías?

Sí, sí, sí. Subcampeones, sí.

¿Cómo?

¿Qué pasa, Marco?

"Los dos sabíamos que este momento"

iba a llegar.

Bueno, si no hubiera surgido esto...

Hace un mes que firmaste el último parte.

Nos has dado mucho más de lo que te correspondía

y no sabes lo agradecido que te está el club.

¿Entonces? Al Estudiantes, ¿no? Vuelves a casa.

No, no, a la Selección Española.

¡Coño! Entrenador de la Selección Española.

No, no.

Han fichado a Carrascosa, mi antiguo jefe

y me ha pedido que sea su segundo.

Pero sí es un sueño para mí.

Quieren que me incorpore enseguida, Julio.

No sabes cuánto me alegro por ti.

Y sabes que aquí dejas una pandilla de buenos amigos para siempre.

Te los has ganado.

Sé que no va a ser fácil despedirte de ellos,

pero verás como lo entienden.

Bueno, preferiría que lo hicieras tú.

Bueno, pero tendrás que decirles adiós

y ellos querrán decírtelo a ti.

Pues diles que me es imposible,

que volveré a verles en cuanto tenga tiempo.

¿Te vas sin despedirte, entrenador?

(COLLANTES) No dice nada. -Callado. No dice nada.

A ver, yo tengo que seguir mi camino.

Tengo una gran oportunidad y me tengo que ganar el pan.

-Claro que sí, entrenador, solo queríamos darte las gracias.

-Has sido muy, muy buena persona.

-Y nos has enseñado mucho.

Yo también he aprendido.

Sí. -Y nos has leído el pensamiento.

Y se te ha quitado el miedo a los ascensores.

Y además, de golpe. -De golpe.

-Y mi novia está orgullosa de mí porque nos ha visto por Internet.

Y eso que es puta.

-Es puta, pero está orgullosa.

-Nos has convertido... en equipo.

Y nos has tratado como un padre, como un padre bueno.

Vosotros sí que me habéis tratado bien.

El mérito es vuestro, chicos.

-Bueno, no hemos tenido mucho tiempo para encarrilarte del todo,

pero estamos contentos.

Estás llorando, entrenador. -Está llorando.

No, hombre, qué voy a estar llorando.

-Será alérgico. A mí me pasa a veces.

-No es por eso, es que Manuel le está apretando tan fuerte

que se le saltan las lágrimas. -Casi te lo cargas.

No.

-Es que nos has tratado como a personas.

Es que es lo que sois. A mí no me tutees.

(Risas)

(TODOS) ¡Eh!

(TODOS) ¡Somos la leche, somos el cacao!

¡Somos la caña, somos demasiado!

¡Naranjas, limones, Amigos campeones!

(Trinos)

Somos Cine - Campeones

El olivo

Anna del Castillo se llevó el Goya a Actriz Revelación y Javier Gutiérrez una nonimación por sus interpretaciones. Alma tiene 20 años y sobrevive trabajando en una granja de pollos en Canet, un pequeño pueblo en la provincia de Castellón. Su abuelo, que dejó para extraña sorpresa de todos de hablar hace años, es la persona que más le importa en este mundo. Ahora que el hombre ha decidido dejar de comer también, Alma se obsesiona con la idea de que lo único que puede hacer volver a su abuelo a su estado natural, vivaz y tierno, es recuperar el olivo milenario que la familia vendió contra su voluntad hace 12 años.

No recomendado para menores de 7 años Cine en TVE - El olivo - ver ahora
Transcripción completa

(Música suspense)

(Pájaros)

(Música)

Buenas.

Buenos días.

(Pájaros)

(Música)

¿Qué pasa? Voy.

(Música)

(Teléfono)

Sí.

Hola, buenos días, me llamo Marta y soy supervisora en su banco.

Sí, dígame.

Ha fallado usted en los últimos seis pagos

y tiene un saldo pendiente superior a 120 mil euros.

Según la penalización acordada en la cláusula 26 del contrato...

Espere, espere, señorita. ¿De qué contrato me está hablando?

Del contrato que usted firmó, señor.

Ya les he dicho miles de veces que yo no tengo dinero,

no tengo ahorros, no tengo nada. Es que no tengo nada.

Ya, verá, señor, pero estamos cansados

de oír siempre las mismas excusas.

Verá, nos hemos visto obligados

a meterle en una lista internacional negra, la lista, de defraudadores.

¿Qué? Que no soy la mafia.

Yo solo soy un conductor de camión, peor que eso, soy un esclavo.

Que he perdido mis camiones gracias a vosotros, sinvergüenzas.

He perdido a mi mujer, mi casa, mis hijos, lo he perdido todo.

¿Así que sabe una cosa? Que se puede meter la deuda por el culo.

(RÍEN)

¿Me ha oído?

Señor, nos preocupa la salud mental de nuestros clientes.

¿Cómo?

Le informo de que podemos ofrecerle servicio psicológico

un 30 % de descuento.

¿Qué cojones está diciendo de una ayuda psicológica?

¿Qué está diciendo de una ayuda psicológica?

Le noto tenso, señor, ¿me equivoco? ¿Se le está hinchando la vena?

¿Qué está diciendo usted? ¿Se está poniendo un poco nervioso?

¿Oye voces extrañas en su cabeza? ¿Como la de su sobrina, Alcachofa?

¿Qué pasa, cariño? ¡Hija de puta!

Alma, Alma, eres una hija de puta, que me lo había colado.

Baila.

(RÍE)

Me la ha colado, me la ha colado.

Alma.

No lo encontramos por ninguna parte.

Hemos llamado a todo el mundo, buscado en todas partes

y nadie lo ha visto.

(Música)

(Moto)

(Pájaros)

¿Lo oyes?

Yayo.

Yayo, escucha.

¿Ese que canta es un ruiseñor? No, no es un ruiseñor, es un verdún.

Esto a lo mejor lo plantaron, dicen, los romanos.

A lo mejor, yo no lo sé,

porque este árbol tiene al menos 2000 años.

¿Sabes lo que son 2000 años?

Yo no, pues, yo sé que son muchos años.

Toda la vida aquí con él y siempre viste igual.

Eso es por donde tiene que brotar el olivo.

Yo te lo enseñaré, luego lo harás tú.

(Música)

Cuerda.

¿Y quién diseñó?

Aprieta, aprieta.

Mi abuelo enseñó a mi padre, mi padre a mí y yo a ti.

Y así es la vida, unos a otros.

Espera.

Un árbol nuevo. Esperaremos a que llegue como este.

(Música)

Hala, yayo, un monstruo. ¿Hay un monstruo? ¿Dónde?

Este es un ojo, este es el otro ojo, la nariz

y está la boca superabierta.

Pero no tiene dientes.

Vendremos de vez en cuando a visitarlo, al monstruo.

Y le traeremos cosicas para que coma.

(Música)

No está aquí, yayo.

No está aquí. Venga, vámonos.

Vámonos.

Nos tiene exactamente donde nos quiere tener, detrás de él.

Donde nos ha tenido siempre, a su disposición.

Preocupados, persiguiéndole por ahí, no me jodas.

Lo único que quiere es llamar la atención.

Como tú con esos pelos, igual.

Luis. Deja a la chica.

Aquí todos con el corazón en un puño, hostia,

parece que quiere hacernos sufrir.

¿Qué? ¿No estás de acuerdo? ¿Tienes algo que decir?

Ya.

Silencio.

Ese castigo ya me lo conozco yo.

(Música reguetón)

Rafa. No la mires.

(Música reguetón)

¿A dónde vas?

(Pájaros)

¡Ah!

¡Imbécil, te he llamado seis veces!

Lo siento, no tengo batería, Nelson, lo siento.

Hay cambio de planes, tienes que llevar los pollos a Valencia.

¡Qué gilipollas! Hacerme venir para decírtelo.

No, perdona, perdóname.

¡Coño! Alma.

¡Déjale en paz, gilipollas! Loca de mierda, ¿qué haces?

¡Coño! ¡Te voy a partir la cara, gilipollas!

¡No tienes cojones! ¡Ven aquí, ven aquí!

Ni de coña, Rafa. Métete en el coche, joder.

¿Qué haces? ¡Hijo de puta!

¡Te vas a cagar, loca de mierda!

¿A dónde vas si estoy aquí, a dónde vas?

¡Puta enferma!

Cuando tú quieras, cuando tú quieras, campeón.

(Motor)

¡¿Pero tú estás loca?! Te podría hacer mucho daño.

Es que me importa una mierda.

Rafa.

¿No me vas a pedir que salga contigo esta noche?

¿Pero a ti qué coño te pasa? Pídemelo.

Pídemelo, Rafa.

(Motor)

¿Sabes lo que me dijo la enfermera, yayo?

Que lo último que se olvidan son las canciones.

¿Lo intentamos? ¿Probamos una canción?

(CANTA EN CATALÁN)

¿Cómo se ponen los labios? ¿Así? Así.

Hace cosquillas, ¿verdad?

Te tengo más miedo que a mí el disfraz.

(Pájaros)

¿Qué hacéis aquí? Fuera de mi tierra.

-Solo hemos venido a...

-¡Tú te callas! Ya sé a qué habéis venido.

¡Fuera de mi tierra y no vuelva por aquí,

no vuelva porque le meto dos tiros! ¡Fuera, fuera!

¡Tú también! ¡Fuera, fuera!

-30 000 euros, papá, cinco millones de pesetas.

Llevas toda la vida trabajando como un esclavo.

¿Qué tienes? Hay aceite adulterado tirado de precio por todos lados.

A nadie, a nadie le importa una mierda tu preciado aceite.

Tranquilo, Luis.

Es verdad, joder, a nadie le importa lo nuestro, hostia.

Algunos de tus amigos han vendido los árboles más viejos

y los han vendido como leña.

Desde que tenemos dientes, nos hemos dejado la piel en esos campos

y nunca nos has pagado un céntimo.

Nos lo debes.

¿Qué piensas?

Pienso en que no pienso venderlo.

Porque ese árbol no es nuestro.

Se ha heredado de mis abuelos, los abuelos,

los abuelos a los padres, los padres a los hijos y así.

Si yo vendo ese olivo y os doy el dinero a vosotros,

a la semana no tendréis ni olivo, ni dinero ni restaurante.

-Te suda los cojones. -Un momento.

Ese árbol no tiene precio, ese olivo es sagrado.

Y ese árbol es mi vida y vosotros queréis quitarme mi vida.

-Es solo un árbol, se ha acabado, y nosotros somos tus hijos.

-Será vuestro, no me lo llevaré.

-Te has quedado estancado en el pasado

y nos estás hundiendo a todos.

-Pero si ese árbol tampoco es nuestro,

es de la vida, es de la historia.

-No me hables de la historia de los cojones.

Tenemos familia y tenemos que sacarla adelante, papá.

(Sierra)

¡Yayo!

¡Yayo!

¡Yayo!

¡Yayo! ¡Yayo!

¡Para! ¡Para!

¡Baja de ahí! ¡Para la máquina, para!

¡Baja, Alma!

-¡Niña, bájate! Alma, baja de ahí.

(LLORA)

Venga, vamos, bájate.

(LLORA)

No llores, cariño, no llores.

(LLORA)

(Música)

(Pájaros)

Su pérdida de peso y su deterioro son muy preocupantes.

Si pudiéramos ingresarlo unos días en el hospital,

podríamos hacerle algunas pruebas, estimular su apetito

y quizás empezar a pensar en una residencia con atención continuada.

Si es lo mejor...

Yo intento pasar el máximo de tiempo aquí, pero...

Ya no es suficiente y para Luis es demasiado hacerlo todo él solo

y estar con papá.

Vamos a estar todos más tranquilos.

¡Lo vais a matar!

Si no come, se va a morir, tu abuelo ya no es tu abuelo.

El abuelo se ha ido, Alma.

¡No le pasa nada, nada!

¿Le vas a decir a un médico cómo tiene que hacer su trabajo?

¿Qué quieres decir, cariño?

Que está de duelo y ya está.

Hace mucho tiempo que murió la abuela.

¡El puto árbol! ¿Qué quieres? ¿Joder a esta familia o qué quieres?

Es que es como un hijo perdido, ¿a que sí?

Lo peor es que no sabes.

Pero, Yayo, ¿y si estuviera en un sitio bonito?

¿Eh?

Con agua, con gente que le cuida, pues sería un monstruo contento.

Si tú supieras que eso existe, ¿estarías más tranquilo?

Yayo, ¿te quieres morir?

¿Es eso? ¿Te quieres morir?

(Ruido)

Yayo.

Yayo, te he oído, te he escuchado, yayo.

¿Has cantado? Yayo, escucha.

(CANTA EN CATALÁN)

¿Lo has escuchado?

Creo que solo ha respirado hondo, cariño.

Que no, que te he escuchado.

Por favor, cántala, canta conmigo.

(CANTA EN CATALÁN)

Yayo, por favor, por favor.

Yayo.

Yo sé que estás ahí. Lo sé.

(Moto)

Un día entero nos llevó colocarlos a tu padre y a mí.

Dios.

¿Pero cómo tragamos tanta mierda?

Total, ¿para qué?

Yo perdí a Estrella. Él dejó a mamá.

No. No, las cosas no fueron así, Alma.

No, se largó ella, pero porque él no la cuidó en la vida.

No me extraña nada que se viniera abajo y se marchara.

Trabajábamos como burros. Todos hicimos cosas mal.

Y la cuidó, claro que la cuidó, pero a su manera.

Sí, ¿y al abuelo? ¿Cómo trató al abuelo?

¿Alguna vez te has preguntado cómo le trató el abuelo a él?

No, ¿te lo has preguntado? Pues era un viejo muy duro.

Siempre decíamos que le importaban más sus árboles que nosotros.

Contigo sería un abuelo maravilloso, Alma, pero con nosotros se equivocó.

Vale, que sí, que ya está.

¿Tú sabes lo humillante que tiene que ser para tu padre

volver a la casa familiar?

¿Al cuarto de cuando era niño?

Ponte en su lugar.

Hay que joderse, tú no te rindes nunca, ¿eh?

Una cosa que yo nunca he entendido, Alca.

En esa época, los bancos daban créditos a todo Dios, ¿no?

Eso dicen, que cualquiera podía tener un crédito.

Vale. Entonces, ¿vosotros por qué necesitabais 30 000 del árbol?

Bueno, fue lo que pidió el alcalde para...

Para construir tan cerca de la playa.

¡Qué asco! Sois todos iguales, ¡qué puto asco!

No, no, Alma, no somos todos iguales.

Lo hicimos por ti y por tus primos,

para poder tener un negocio familiar.

Nosotros no elegimos untar al alcalde, cojones,

las cosas se hacían así.

Siento mucho que no seamos todos unos putos santos.

A ver qué haces tú por tus hijos. Vale.

Emilio.

Qué será de él.

Todavía me acuerdo de sus chupitos.

¿Sabes de qué me acuerdo yo?

De sus dedos gordos con las uñas comidas.

De eso.

Me los metía por las bragas cuando trabajaba aquí de camarera.

Estuve todo el verano intentando contárselo a papá, todo el verano,

es que me daba tanta vergüenza que no...

Y una noche se lo conté, en la cocina.

¿Sabes qué me dijo tu hermano?

Nada, no me dijo nada.

Y se largó.

No sé, se quedaría...

Se quedaría petrificado el hombre y no sabría qué hacer.

Mira, vete a la mierda.

¡Vete a la puta mierda! ¡Tú y tu hermano!

¿Que no sabría qué hacer? ¿Que no sabría qué hacer?

Pues es que es muy fácil, proteges a tu hija, gilipollas.

(Moto)

Yo qué sé.

Algunos se fueron hasta China, Oriente Medio,

por toda Europa, hasta el Vaticano.

Miles de ellos.

Más de 100 fueron a parar a un banco en Madrid.

Ya, pero la ficha del contrato está aquí.

Si lo único que quiero saber es dónde está,

quién lo compró, se podría mirar en los registros.

¿Pero tú quién te crees que soy? ¿La Interpol?

Venga, lárgate, no te jode. Hoy no atendemos a Greenpeace.

¿Tú te acuerdas de mí?

Yo estaba en el árbol subida cuando lo arrancabais. ¿Te acuerdas?

Que me gritabas y solo tenía 8 años.

Venga, lárgate, ¡a la puta calle!

Tu familia se llevó 30 000 euros,

deberían darse con un canto en los dientes.

¿Sabes qué te digo?

Que empieces a buscar tu olivo por China. Lárgate.

Pues yo me acuerdo de todo y, sobre todo, de tu cara de cerdo.

Venga, lárgate.

-Te llamas Alma, ¿verdad?

Sí.

Yo estaba allí ese día, estaba en el coche.

Estaba con mi hermano. Sí, es mi hermano.

No se me olvida.

El olivo de tu abuelo era muy especial,

pero muchos mueren en los primeros 15 años

después de haber sido trasplantados, así que...

Puede que nunca lo encuentres. Pero quizás esto te ayude.

Es ese, ¿verdad?

Sí.

Gracias.

(Música)

Dusseldorf, Alemania.

Joder, es una compañía enorme.

Hala, míralo.

-Hostia, está en medio del lobby, en el sitio de honor.

Tía, es una estrella. ¿Y qué fecha tiene?

La página está actualizada, así que todavía tiene que estar allí.

Joder, que lo están utilizando como logo de la compañía.

-Tu abuelo va a estar superorgulloso, de verdad.

Le va a matar.

Joder, si está encerrado, ni siquiera le da el aire.

Hija, que no es un tigre y no tiene que salir a pasear.

Tía, es que está chulísimo y, encima,

en uno de los países más importantes del mundo.

Le va a partir el corazón.

(Timbre)

Ya está aquí Adri, me voy, ¿vale?

Bueno, luego nos vemos, chicas.

-Mira, con un poco de photoshop lo puedo poner donde quiera.

¿Qué tal? A ver. ¿En un jardín al aire libre?

Una pequeña mentirijilla para que no sufra

y él nunca lo sabrá.

Es que ese es el problema, que sí que lo sabe.

Pero, Alma, ¿cómo lo va a saber? Si tu abuelo ni siquiera habla.

Wiki, él lo sabe y yo no le voy a mentir.

Vale, muy bien. Entonces, ¿qué hacemos?

(Pájaros)

(Música suspense)

(SUSURRA) Yayo.

Ya sé dónde está.

No sé cómo, pero lo voy a traer.

Lo voy a traer de vuelta.

Te lo prometo.

Aguanta, Yayo.

Aguanta, por favor, que yo te lo traigo.

El señor Gorblcht era un señor alemán, jubilado, muy rico

que se fue a vivir a Valencia.

Y era muy creyente.

Y como el olivo en la Biblia es un árbol sagrado,

él tenía la ilusión de poder donar a su iglesia un árbol milenario.

De la época de Jesucristo. ¿Y qué olivo donó?

El de mi abuelo.

Entonces, el señor Gorblcht murió hace cuatro años,

y esto me lo manda el pastor de su parroquia,

que es la parroquia de San Lucas que está en Düsseldorf, Alemania.

Y me dice lo siguiente:

Silencio, que va a hablar de lo de Ramón.

"Me he reunido con los ancianos de mi iglesia.

Cuando aceptamos la donación del olivo del señor Gorblcht

lo hicimos con la mejor de nuestras intenciones,

pero ahora vemos que fue un error.

Muchos de los miembros jóvenes de nuestra comunidad

son conscientes de lo sagrada que es la naturaleza

y el medio ambiente, así que, tras muchos rezos,

hemos tomado una decisión:

estaremos encantados de que este árbol sagrado pueda traer paz

y armonía a su familia, y en especial

a un hombre mayor que se ha pasado la vida cuidando de él.

No hay lugar a dudas que debería retornar al lugar exacto

donde estaba plantado y creció..."

Que nos lo devuelven.

(Barullo)

Habla muy bien español, ¿no?

Ya... porque estuvo en las misiones de Guatemala 25 años.

¿Hablaste con él? Sí...

Y, ¿dónde dices que está el árbol?

El árbol está en Dusseldorf.

Está en los jardines de la iglesia, junto al río Rin.

No sé, ¿cómo... cómo lo has encontrado?

Me lo dijeron los del vivero.

Hay que joderse, y yo que creía que los alemanes

eran una pandilla de cabrones avariciosos que venían aquí

ya de viejos a curarse sus almorranas

en nuestra Seguridad Social. ¿Eh?

Bueno, pues nada, pido disculpas.

Así que, ahora ya lo único que necesitamos es un camión con grúa

y dos conductores voluntarios.

¿A Dusseldorf?

Pero eso es muy caro.

Está muy arriba, Alma. Debe haber un porrón de países por medio.

Hay 1659 kilómetros, tampoco es tanto.

Y dentro de nada hay un finde largo que podemos aprovechar.

¿Cómo que podemos?

Es que, si pudieras cogerle prestado el camión a tu jefe...

¿Pero qué dices?

Podemos ir y volver antes de que se entere, conducís a turnos

y no paramos. Coger un camión prestado

de un cuarto de millón de euros al psicópata que bombardeaste

a huevazos el otro día...

A ti Nelson te va a cortar los huevos.

Pues sí... Joder.

No.

Y, además, es el fin de semana del aniversario de mi boda. No.

Si estás divorciado.

Bueno, pero nos queremos, Conchita.

Si Estrella se entera de que me he ido a Dusseldorf

detrás de un árbol...

Alma que no, que no.

El diesel, el seguro, los peajes... Es muchísimo dinero.

Acabo de vender mi moto por 1000 euros.

Ya...

¿Qué has hecho? Pero si no es suficiente. ¿Y los permisos?

¿Qué permisos, Rafa?, que son fronteras abiertas,

no hace falta.

¡El abuelo se está muriendo!

Pero si no se acuerda ni de sus hijos,

¿cómo se va a acordar de un árbol? No me jodas, Alma.

Alca, el árbol, coño, el árbol.

Alma estás muy nerviosa, no seas tan pasional. Vamos a pensarlo,

que no es fácil. Estamos hablando de una carga especial

de más de 14 toneladas, coño.

Escúchame, si me tengo que ir a Dusseldorf andando

y arrastrar el olivo de vuelta lo haré.

iros a tomar por culo, gilipollas, que sois unos gilipollas.

¡Eh, eh, eh, Alma!

¡Qué no me toques! ¡Coño!

Vamos a hablarlo, Alma.

Está como una puta cabra.

Yo también vendí un olivo. No sé por qué tanto lío.

-Si la pruebas se te abrirá la gana.

Va, papá...

-¡Tío, si es que no paran de comer!

Es que tienen que crecer en 40 días.

Voy a potar.

Yo soy vegetariana, Alma...

Ya, pero te estoy pidiendo que les des de comer, no que te las comas.

Es que es muy fácil, Adeile:

los cuatro botones que te he dicho, y ya está.

mira, te lo he apuntado todo por si acaso, toma. Guárdalo.

¿Y si explotan?

Casi nunca pasa. Este está muerto.

Tira, tira para allá, no te me lo acerques.

Hay que sacarlo.

Qué asco. ¡Ah! ¡Ah! ¡Que me ha atacado!

¡Qué asco!

-Alma, he contactado con una página de españoles en el extranjero

y me ha contestado Sole,

es una española que vive en Dusseldorf.

Te va a llamar por Skype esta tarde, ¿vale?

Es que eres un genio, Wiki. Gracias. ¿Y la compañía energética?

Pues, he mandado un montón de emails al director general

y a cada jefe de departamento. Pero nada.

-Y yo he llamado 40 veces, pero se descojonan y cuelgan.

-Yo creo que no vas a poder ni acercarte al árbol.

Bueno...

Alma, ¿pero por qué no te quedas unos días más

y pensamos un poco más las cosas?

No puedo porque no puedo esperar... Mi abuelo no está bien.

Pero escúchame, ir sin un plan es idiota.

Vale, tía, pues, sigue pensando.

Wiki, tú tienes el cerebro y yo tengo el morro.

Y tú los pollos.

Que estás loca, y eres un peligro...

-Y deberían encerrarte.

Ya está, lo sé. Si para el no hay un millón de razones, si lo sé,

lo veo.

Pero tías es que, a veces te tienes que lanzar... de cabeza.

Y empiezas el viaje,

y la gente te ayuda por el camino.

¿Y por qué te van a ayudar?

Toma. No, no. No lo voy a coger.

Sí, sí, lo quieres.

-Es de parte de las dos, por si acaso.

No me va a pasar nada. Ya.

¿Vale? Nada.

(Claxon)

La madre que los parió.

Pero mírales, inocentes como corderitos

y ni idea de la trola que les has metido.

-Madre mía, es que se lo tienes que contar,

es que se van a rebotar un montón. No, no. No digáis nada.

Si se lo digo ahora se dan media vuelta y se largan.

Escucha, tú piensa algo y luego me llamas por Skype. No digáis nada.

Y ahora qué, ¿eh?

¿Ahora qué? Ya estabais tardando, "ahora qué"...

(RÍE) Hay que joderse...

(Música)

Ricardo, por favor, escúchame, se ha ido de puente a Madrid con su novia.

Este tío no vuelve seguro en tres días.

"Me he equivocado, Rafa, quiero que devuelvas el camión".

¿Pero qué dices? Pero si ya vamos de camino, tío. Oye, tranquilízate,

te estaré informando, te lo juro.

¿A Granada, dijiste?

A Granada... Pero si no va a pasar nada.

Mira, tengo un mal presentimiento con todo esto.

Ya verás, que tú tranquilo, fíate, de verdad. Fíate.

Venga, hasta luego, chao.

Es el chico de seguridad del garaje. Se ha acojonado.

Pero es un buen tipo, me quería echar un cable.

Oye, y el cura alemán este, ¿dónde vive? ¿Tienes su dirección?

¿Alguna pregunta tonta más?

No me jodas, Alma, que esto está muy lejos. ¿Eh?

A ver si luego se va a echar atrás.

¿Cómo se va a echar para atrás? Si es alemán, es cura, es protestante,

¿se te ocurre alguien más serio?

Bueno, bueno...

(CANTURREA) "¡Granada, tierra soñada por mí!".

(RÍE)

(RÍE) Granada, dice el gilipollas. Hay que joderse.

Hola, soy Sole. Esta es Katherine, que estudia derecho.

Esta es Marie... Hola.

Y esta es Sophie, que es community manager, y le gusta meterse en líos.

Bueno, ¿te han contestado algo los de la compañía energética?

No, mis amigas han estado llamando, pero no les han hecho ni caso.

Yo le escribí al director de la compañía y le ofrecí devolverle

todo el dinero del árbol, como si fuera un préstamo,

con intereses incluso, pero es que no me contestó.

¿Qué dice? Que estoy loca, ¿no?

Es que es un poquito excesivo, Alma...

¿De verdad piensas que podéis venir y llevaros el árbol así? ¿Sin más?

Pues, ese es el problema, que los que vienen conmigo sí lo creen.

¿Cómo que sí lo creen?

Que les he mentido, y les he dicho que el árbol está en una iglesia

y que nos lo van a devolver. No me jodas.

Mira, ya sé que es una locura, pero no podía sentarme

a ver cómo mi abuelo se muere de pena, ¿entiendes?

Es que no podía...

Wiki nos ha mandado fotos.

Siento mucho lo de tu abuelo.

Me podéis ayudar, ¿por favor?

(CORTA LA LLAMADA)

Yo no lo sabía, yo es que no la vi venir.

Yo tenía seis pedazo de camiones como este por valor de dos millones.

Me debían una fortuna. Un día era alguien y al día siguiente nadie.

Todo desapareció así, sin señal de aviso.

Tuviste que darte cuenta, Alca.

No... no, cariño, no.

Me mintieron.

¿Eh? Me mintieron...

Yo me mentí a mí mismo, le mentí a Estrella.

Las mentiras eran cada vez más grandes,

y cada vez había más y más mentiras.

Es que no podía parar de mentir. No podía.

Y un día, Estrella puso la cocina patas arriba.

"El país entero se está engañando a sí mismo".

(SUSPIRA) Eso fue lo que dijo,

y me dejó.

Así que decidí cambiar mi vida.

Se lo prometí.

Le juré por el crío que nunca más iba a volver a mentirle,

que siempre le diría la verdad.

Y ayer me presenté en su casa y le dije:

"mira, Estrella, me voy a perder nuestro aniversario

porque me subo a Dusseldorf".

Pues, muy bien hecho, Alca.

Pues sí, porque le dijiste la verdad.

Se echó a llorar.

Se pensó que me iban a pagar.

¿Se lo explicaste?

Se me quedaron pegados los labios, Rafa. Pegados.

Tú eres idiota, tío, si se va a enterar en dos días cuando vuelvas.

Si es que soy gilipollas.

Me doy asco a mí mismo.

Podía habérselo dicho. Podía haberle dicho:

"mira, Estrella, nada, que me subo ahí a por el árbol a Dusseldorf,

que vuelvo en dos días".

Me habría llamado imbécil, pero por lo menos lo habría entendido.

Pero justo en el momento volví a soltarle una mentira.

¡Una puta mentira!

¿Pero por qué no confiamos los unos en los otros, coño?

¿Eh? ¿Por qué no nos miramos a los ojos,

y ponemos las cartas sobre la mesa? ¿Por qué no somos honestos?

¿Por qué no resolvemos los problemas juntos? ¿Eh?

¿Tengo o no tengo razón, cari?

Alca...

(SUSURRA) Su puta madre...

¿Pero qué coño haces, tío?

Que allí vive un cabrón que me debe 90 000.

Contesta, cabrón... Contesta.

Contesta que sé que estás ahí.

¡Eh!

¡Eh! ¡Sal cabronazo, sal! ¡Sal, que sé que estás ahí dentro!

¡Pedazo de cerdo, sal! ¡Da la cara!

Alca, esto es una pérdida de tiempo.

No, no, no, seguro que el muy cabrón está...

está espiándonos con un telescopio desde un búnker, el hijo puta.

Joé, pues tiene un cochazo.

Dice que es de su cuñado, ¡ja! ¡Y la casa de su suegra!

¡Mentiroso, ladrón! ¡Sinvergüenza!

Y esto, ¿qué me decís de esto?

Se lo compró a la imbécil de su novia.

Porque le encantaba ir de compras a Nueva York.

Así es como se hacían antes las cosas. ¿Eh?

De puente, ¡a Nueva York!

Alcachofa, tío, venga tranquilízate. Vámonos.

Mi sudor, mi sudor durante 18 horas trabajando al día,

fue lo que pagó este... este mamotreto.

A mí todavía me debe 90 000. ¡90 000!

Se va a enterar el hijo de puta. Se va a enterar...

¿Dónde vas?

(Música)

Que digo, tontolava,

que a los alemanes lo que les encanta es todo lo yanqui.

¿Tú entiendes al idiota de tu tío?

Que vamos a vender esa estatua por muchísima pasta.

¿Pero qué dices?

¿No os habéis fijado en la de gnomos

que compran por aquí para los jardines?

Así que, tú y la Wiki que encuentre algún alemán rico,

que vamos a venderlo por internet, ¿me oyes?

Venga.

¿Y si nos desviamos a Disneyland París y pillamos un Mickey Mouse?

(Música)

(Música)

(Claxon)

(Móvil)

Cógelo, a ver quién es.

Tu hermano.

(SUSPIRA) Tu padre. Y siempre lo será, Alma.

Al principio cuando se lo conté no se lo podía creer.

¿Sabes qué me dijo?

Que eras muy valiente.

Mira, más de lo que puedo decir yo de él.

Solo intenta ayudar, Alma.

Es su manera de pedirte perdón,

tampoco creo que sea tan terrible eso, ¿no?

¿Eh?

Alma,

tranquila.

(Móvil)

No abres la boca, ¿eh?

Me gusta mucho eso.

Que no hagas preguntas todo el rato.

Es bonito ir en silencio.

Tú tampoco escuchas mucho.

Yo ya no me lo tomo a mal.

Tienes mucho jaleo ahí dentro.

Para, para, para, para.

Joder, Rafa, lo siento, es que no puedo.

Pero con desconocidos sí que puedes.

"Alma, esto está siendo una locura, hay uno del periódico local

que ha visto el Facebook de las alemanas, quiere hablar contigo.

¿Le puedo dar tu número? Y tu padre me está volviendo loca.

Ha venido a hablar conmigo...".

¿Qué voy a hacer, Wiki?

No lo sé. Es que es lo mismo que te dije yo justo antes de que te fueras.

¿Qué te han dicho los chicos?

Alma...

¡Joder! ¿No se lo has dicho?

¡Que Rafa se está jugando su trabajo! ¿Me oyes?

Trátales con un poquito de respeto y cuéntaselo ya, ¡coño!

Rafa está hablando con su jefe,

se ha peleado con la novia y está de vuelta.

Dice que quiere su camión.

Venga vamos, hay que tomar decisiones, Alma.

(MÓVIL) "Te voy a arrancar la cabeza, ¿me oyes?

¿Pero tú te das cuenta de lo que me has hecho?

Que me vas a buscar la ruina, chaval.

¡Pero contéstame, puto imbécil!".

Un insulto más, Nelson, y te cuelgo el teléfono.

"A ver, ¿dónde coño estás?".

¡Cállate! Y sé un poco más educado. Voy a Dusseldorf.

"¿Cómo has dicho? ¿Dusseldorf? O sea, ¿Dusseldorf en Alemania?

¡Me cago en todo!".

Todo esto es culpa mía, ¿vale? No de Ricardo. Le mentí.

Si le despides, no vuelves a ver tu camión, lo vendo a la mafia rusa.

No, no, Rafa, Rafa... "¿Será posible?

Mira, chaval, ¡cuando te pille te voy a cortar las pelotas!".

Te voy a decir una cosa, Nelson... No, no, Rafa...

Eres un matón, un gilipollas, y te puedes ir a tomar por el culo.

Joder, Rafa, que acabas de perder tu curro.

Me da igual.

Algo haré. A lo mejor me quedo en Dusseldorf. Yo que sé.

No, quiero que os volváis. Los dos, déjame hablar con él.

Le voy a decir que todo esto es una cagada, que ha sido culpa mía,

que os he mentido. Joder, y ya está. Déjame hablar con él,

es que no puedo más, si le pido perdón y le devuelves el camión

te perdonará, no puedo más. Déjame el teléfono, Rafa.

¡Dame el teléfono! No.

¡Que me des el puto teléfono! ¡Me cago en la puta!

¡Rafa, dame el puto teléfono! ¡Vale ya, joder!

Eh, eh...

Como siempre, te olvidas de un detalle.

Esto ya no sólo es cosa tuya, ¿sabes?

Nosotros también tenemos algo que decir en todo esto.

No seas gilipollas y dame el teléfono.

Que no, Alma.

Os espero en el camión.

Yo no pienso volver sin el árbol, Alma.

Es que no lo entendéis, pero esto es un desastre.

No después de todo esto.

Por favor, por favor. Alca, que no lo entiendes.

Venga, vámonos de aquí.

(HABLA EN FRANCÉS)

No, no, estamos bien.

¿Alguna vez has pensado que podrías petar...

y venirte abajo del todo?

Me pasó una vez,

a los 18,

cuando estaba entrenando con el Valencia.

Pensaba que iba a llegar lejos,

pero me hicieron una entrada sucia y a la mierda mi carrera.

Quería reventar la cabeza de ese tío. Quería machacarlo.

Me pasé dos años de mi vida, amargado.

Un día estaba con mi fisio, Agustín,

sabía decirme lo que me estaba pasando con solo tocarme.

Y un día, después de una sesión, me rompí.

Me puse a llorar como un niño pequeño.

Y él se me quedó mirando y me dijo:

"¿Tú quieres ponerte bien?

Pues, no colabores con tu propia desgracia".

Y de repente, lo entendí.

Mira, Alma,

puedes pasarte toda la vida metiendo el dedo en la vieja herida,

alimentar el dolor y no dejar que se cure,

pero hay veces que es mejor dejar las cosas ir.

Seguir adelante.

Alimentar lo que tienes, y no lo que ya no está.

¿Tú crees que yo colaboro con mi propia desgracia?

Todos lo hacemos. Unos más, otros menos.

(Música)

¿No has dormido nada?

(Continúa la música)

Alemania.

Si solo el nombre me hace sentir más bajito de lo que soy.

Ya sé que no soy muy listo,

pero es que aquí me siento el doble de tonto.

Lo altos que son.

Y cómo hablan inglés, ¿eh?

Debe ser algo que le ponen a las salchichas.

¿Tienes la dirección de la iglesia?

(Música)

¿Creéis que nos la pueden robar?

Que no...

Pues escucha, podría tener mucho éxito aquí en mitad del Rin.

Con los barcos pasando al lado, como en Nueva York.

Que sí, hombre, que sí. Pues, claro que sí.

¿Pero no íbamos a una iglesia?

Quiere que firmemos unos papeles primero en una oficina.

(Música)

Hostia...

Pero este es nuestro árbol...

¿Qué cojones hace aquí?

(HABLA EN ALEMÁN)

(Música emotiva)

(Continúa la música)

No...

¿Dónde está el cura? ¿No habíamos quedado aquí con él?

No.

¿Qué?

O sea...

O sea que no hay cura.

No hay cura, no hay iglesia, ni tipo santurrón que la palmó en Valencia,

ni los alemanes nos van a devolver el árbol.

¿Es eso?

¿Es eso?

A veces se te quedan pegados los labios.

Eso dijiste tú.

Pero en casa, coño. Se te quedan pegados los labios en casa, Rafa,

¡no en el puto Dusseldorf!

Pero por dios santo, ¿qué hacemos aquí?

¿Eh, Alma?

¿Qué hacemos aquí?

¿Qué hacemos?

¿Qué hacemos aquí?

¿Me queréis explicar qué hacemos aquí?

Vámonos, joder.

¿Pero no ves que está en shock, joder?

¡Yo sí que estoy en shock!

¿Que qué hacemos? Que nos vamos ya...

¡Yo hablo a hostias!

Sin tocar, por favor, sin tocar.

Tenemos, o no tenemos permiso para llevarnos el árbol, dímelo.

Alma, ¿me estás diciendo que hemos venido hasta aquí,

a más de 1500 kilómetros, con un camión de 40 toneladas

a por este monstruo de árbol sin permiso?

¡Oiga! ¡Eh!

¡Vale, vale!

¡Que ese árbol es de mi familia! ¡Este árbol es nuestro!

¡Eh! ¡Que me suelten, hostia!

Bueno, que ya voy yo solo... que ya voy yo solo.

Que me dejen, que ya está... pero ese árbol es nuestro.

¡Alma!

Alma, solo dime qué coño estamos haciendo aquí.

¡Déjala en paz!

¿Pero se puede saber qué cojones está pasando aquí, eh? Vamos a ver.

Porque tú no lo sabías, ¿no?

Tenía un presentimiento.

¿Un presentimiento, Rafa? No me jodas.

¿Qué pasa? Joder. Lo imaginé, pero no estaba seguro.

¿Desde cuándo?

Desde el principio.

O sea, que otra vez soy yo el único pringado, ¿no?

Conduciendo hasta aquí como un burro feliz,

mientras que vosotros dos os descojonabais del pobre imbécil.

¿Por qué no dijiste nada? ¿Por qué no dijiste nada tú?

¿Y por qué no me mandaste a la mierda?

¿Por qué no me mandaste a la mierda? Si yo me iba a venir a dedo, Rafa.

¿Por qué? ¡Joder!

¿Cómo eres tan tonto, tío? ¿Cómo eres tan tonto?

Que has perdido tu curro. y ¿para qué? Dime, ¿para qué?

¿Por qué? ¡Que me mires joder! ¿Por qué?

Escúchame, te odio, te odio, y a ti también.

¡Iros a tomar por culo! ¡Y volveros a casa ya con vuestro puto camión!

Pero ¿no visteis que intenté contároslo? ¿No lo visteis?

¡Joder, que yo lo intenté! Lo intenté en la cafetería.

Vaya par de gilipollas. ¡Gilipollas!

A ver si lo he entendido bien...

¿la culpa es nuestra?

Eso parece.

Te debe gustar mucho, ¿no?

Eso parece.

Me siento tan...

engañado, Alma, tan traicionado.

Estoy hasta los huevos de que el mundo entero

me trate como a un gilipollas.

Pero es que es lo que soy, un gilipollas.

Por confiar en ti.

Te he querido siempre con locura desde que eras así,

¿y tú no podías confiar en mí?

Mírame.

¡En mí!

¿Cuál era el plan?

Nunca en mi vida me he sentido tan...

tan insignificante.

Nunca.

Me vuelvo al camión.

Luego me voy a casa con o sin vosotros.

(Golpes de fondo)

Gilipollas que soy...

Qué gilipollez de estatua.

¡Gilipollez de vida!

¡Gilipollas!

¡Gilipollas!

¿Dónde está?

Dice que no se mueve hasta que no hable con el dueño del árbol.

¿Pero quién cojones se cree que es? ¿Mahatma Gandhi?

¿Lo dices en serio?

Pero qué familia esta... ¡Qué familia esta!

Bueno ya está, yo me voy. Se acabó.

Me voy a subir al camión, voy a poner el motor en marcha

y me voy a casa con o sin vosotros. ¿Entendido?

Justo lo que ha dicho, que tú y yo deberíamos irnos ahora para casa.

Pues ya está. Nos vamos.

Vamos.

La madre que la parió.

Vamos.

¡La madre que la parió!

(Música suave)

Lo siento.

Lo siento mucho.

(Música)

(Continúa la música)

Alma...

Papá.

Gracias por decírmelo.

Papá, ¿cómo está el abuelo?

No, no dejes de hablarle, papá, por favor, tú no dejes de hablarle.

Vale.

(Música)

(Griterío de fondo)

(CANTURREAN LEMAS EN ALEMÁN)

(COMIENZAN A TOCAR BATUCADA)

¡Alma!

¡Luis!

Luis, ¿me oyes?

¿Qué?

Vale.

(Griterío y batucada de fondo)

(Música emotiva)

(Grifo de fondo)

Pues menos mal que hemos traído el camión...

(Música)

(LLORA) Lo siento, yayo.

Lo siento.

He hecho todo lo que he podido, de verdad.

Mira, es de nuestro árbol, lo he encontrado.

Y lo vamos a replantar,

y esta vez sí que lo vamos a cuidar bien, te lo prometo.

Te quiero tanto, yayo.

Te voy a querer para siempre.

Vamos al olivar, papá.

Me siento muy avergonzado.

(AFECTADO) No tengo derecho... no tengo derecho...

(SUSPIRA)

¿Os imagináis cómo será la vida dentro de 2000 años?

A ver si esta vez lo hacemos un poquito mejor.

(Música)

(Música créditos)

Somos cine - El olivo

Un día perfecto

Tim Robbins, Benicio del Toro y Olga Kurylenko se dan cita en esta película española con reparto internacional, basada en la novela Dejarse llover, de Paula Farias y ganadora al Goya a mejor quion adaptado. Un grupo de trabajadores humanitarios trata de sacar un cadáver de un pozo en una zona de conficto armado. Alguien lo ha tirado dentro para corromper el agua y dejar sin abastecimiento a las poblaciones cercanas. Pero la tarea más simple se convierte aquí en una misión imposible.

No recomendado para menores de 12 años Somos Cine - Un día perfecto - Ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

(Motor)

(Música)

¡Para, para!

(Continúa la música)

Venga, gordito, ya casi estamos.

(Motor)

(Música)

¿Estás bien?

(HABLA EN SU LENGUA)

¡Gordo, cabrón! Este no ha pasado hambre en la guerra.

(CON ACENTO DEL ESTE) A lo mejor son las glándulas.

Se dice glándulas, ¿no?

La tiroides no genera suficiente hormona,

el cuerpo no asimila la grasa.

Glándulas, mi hermano me lo dijo.

¿Tu hermano es médico?

No, gordo.

(RÍEN)

¿De qué se ríen esos?

Nada, dicen cosas graciosas. Eso ya lo veo.

Es normal aquí.

Esta zona es famosa por eso, por yogur y por sentido del humor.

Ellos dicen siempre cosas divertidas.

Por eso la gente les invita a sus bodas.

Haz caso a Damir, cuando tú te casas,

invita a personas de aquí, ellos ríen siempre.

Los bebés aquí nacen riendo, no llorando.

Los humoristas más famosos en mi país han nacido aquí.

Petrovic. ¿Conoces a Petrovic?

No, no conozco a Petrovic.

(RÍE) Él cuenta famoso chiste de albanés en la bañera.

(RADIO) "Mike 2, aquí Mike 1, ¿me recibes?"

Lleva 30 años contándolo. La gente se ríe siempre.

Cada vez que cuenta el mismo chiste 30 años.

Sí, a lo mejor es el del pozo.

Mike 2, aquí Mike 1, ¿me recibes?

(Música)

(RADIO) "Mike 2, aquí Mike 1, ¿me recibes?"

(Canción en inglés)

Te oigo, Mambrú, aquí B.

(ININTELIGIBLE)

No te oigo bien, repite.

"¿Llevas cuerda en el coche? Cambio".

Negativo, sin cuerda a bordo.

"Vale, nos vamos de aquí en 15 minutos. Cambio y corto".

Recibido. Cambio y corto. ¡Para, para, para!

(Música)

Cuidado dónde pisas.

Quieren que la rodeemos. ¿Cómo lo sabes?

Es una trampa, mira la hierba.

La han traído arrastras.

Ponen la mina a un lado.

Así, cuando la rodeas, ¡pum! A tomar por culo.

La cuestión es a qué lado. Mejor damos la vuelta.

Esperan que pasemos por la derecha. ¿Tú crees?

Pero, si vienes de aquel lado, la derecha es la izquierda,

así que... B, había un camino.

A menos que lo sepan. ¿Que sepan qué?

Que lo sabemos.

Pero si no lo sabemos. O que nos estén vacilando.

Oh, vamos, B, demos la vuelta, había otro camino atrás.

¿Has oído eso? No.

Eso. ¿Qué?

RPG. ¿Qué es eso?

Granadas. No, yo no he oído granadas.

Sí, no podemos volver atrás, eso no es una opción.

Señora vaca,

¿es por la izquierda o por la derecha?

¿Le preguntas a la vaca?

Vamos.

¿Vamos a dar la vuelta? RPG.

Está todo aquí, en mi bitácora.

B, ¿qué haces? Estoy buscando.

El protocolo de minas dice que demos la vuelta.

El protocolo de minas,

no te creas todo lo que dice el protocolo de minas.

Lo escriben en Ginebra.

No han visto una vida en su vida en Ginebra.

Vacas sí, vacas todas, pero sin minas alrededor.

Este es mi protocolo, no el de Ginebra, aquí está.

Vaya, ¿esta es mi letra? ¿Qué cojones pone aquí?

¡Yo qué sé lo que pone, pone que demos la vuelta!

No, mira, mira, fíjate, aquí está.

Es una vaca. Es un perro.

¿Un perro? Sí, es un perro.

¿Los perros tienen cuernos? Es una vaca.

Eso es una flecha y dice que pasamos por la derecha...

O por la izquierda.

A tomar por culo, ¡vamos tarde!

¡Estoy harto de vacas! ¡No, no!

¡De flechas y de toda esta mierda! ¡No, no, da la vuelta!

No, no, por favor. No te atrevas, por favor.

No, no, no, por favor.

(GRITAN)

(Canción en inglés)

Te odio, te odio,

te odio, ¡puto loco!

Dice que el hombre del pozo no es de aquí.

Traen de fuera y tiran dentro para estropear el agua.

Escuchamos los coches venir en la noche.

Con la música alta.

Por la mañana ellos salen y hombre gordo ya está en el pozo.

Ya, ya.

Quieren saber de dónde eres. Puerto Rico.

Piculín, gran jugador de baloncesto.

Sí, sí, muy bueno, Piculín Ortiz, muy bueno.

Pregunta por qué estás aquí,

¿no tienes novia que te quiera en tu país?

Dile que sí tengo, por eso estoy aquí.

Dice que pareces de aquí por el sentido del humor.

No me vuelvo a subir a un coche contigo en la vida, ¿me oyes?

¡En la vida! ¿Qué pasa?

Se pasa las normas por los huevos.

Quería venir por un lado, yo por otro.

Lo de siempre con las tías.

Has pasado por encima de un vaca, podíamos haber volado.

He consultado mi bitácora. ¿Tu bitácora?

¿No le vas a decir nada?

Joder, B. ¿Joder B? ¿Eso es todo?

¿Qué quieres que le diga?

(RÍE) No lo sé, tú eres el responsable de seguridad aquí.

¿Qué vas a hacer ahora? ¿Castigarlo sin postre?

¿Postre? No sabía que había postre.

Mambrú, estaba todo controlado, tú me conoces, a lo loco no ha sido.

Intuitivo, puede; a lo loco, no.

Sophie,

él sabe que no había nada debajo de la vaca.

Solo quería impresionarte. Sophie, venga, Sophie.

Es adorable y tú no te haces respetar.

¿Tú sabías lo de los postres?

Menos mal que solo me queda una semana aquí.

(LLORA)

¿Qué?

¡Es un tío! Ya sé que es un tío.

Dijiste un cadáver por la radio. ¿Y?

Que un cadáver puede ser cualquier cosa, un cerdo, un perro.

Sophie, un cadáver es un cadáver,

un perro muerto no es un cadáver. Es francesa.

Un perro muerto sí es un cadáver técnicamente.

¿Es su primero? Sí.

Es enorme.

¿Es del pueblo?

No, este lo han traído de otro sitio.

Creía que lo hacían con animales.

No se tiran animales al pozo en la guerra, es comida desperdiciada.

B, échame una mano con el tubo.

¿Cuánto tiempo lleva en el pozo?

12 horas, 10 quizás.

Bueno, ¿qué dice nuestra experta? Hay que sacarlo y limpiar el pozo.

Si no lo hacemos en 24 horas, va a dar igual lo que echemos,

habrá que sellarlo.

Pediremos ayuda a los cascos azules.

Este por lo menos está entero, normalmente los trocean.

Para que haga efecto antes.

Es desagradable, pero tiene su lado bueno.

Así es más fácil sacarlos como tropezones.

Bueno...

¡Eh!

Dicen que hay una tienda pequeña, en Drusina, una aldea cerca.

A lo mejor tienen cuerda allí.

¿Es tu primero perros aparte?

¿De verdad? Increíble.

Tu primer muerto es importante, nunca lo olvidas.

Es como tu primera novia o tu primer polvo.

Recuerdo mi primer polvo, pero mi primer muerto...

Lo tengo clavado en la memoria.

Jamás olvidaré esa cara. ¿Era terrible?

No, no era terrible, era bonita.

17 años, pelirroja, buen cuerpo. ¿El cadáver?

No, mi... La chica, la primera chica con la que...

¿Pero qué te pasa?

Estás enferma. Sophie.

Te vienes conmigo al "briefing" de seguridad.

B, te vas con Damir a Drusina.

(SUSURRA) Drusina.

Hay dos pozos más al oeste.

A unos 12 kilómetros.

En Nisinje.

Estaban los dos minados la semana pasada.

Informamos a Unprofor, pero el desminaje va para largo.

Con que prioricen los pozos, no va a ser cosa de unos días.

¡Ah!

¡Joder!

No le toquéis, no le toquéis.

¡Eh! ¡Eh! Tranquilos, tranquilos.

(HABLAN EN SU LENGUA)

-Es mi pelota.

Es su pelota, es un niño, dale su pelota.

Es su pelota, es un niño.

No, no, no.

(HABLA EN SU LENGUA)

Sophie, sube al coche.

Nosotros, amigos, amigos. Nos vamos, nos vamos.

Nos vamos, nos vamos.

Al coche, al coche.

¿Quieres que te maten? Entra en el coche, entra en el coche.

¿Cómo te llamas? Nikola.

Nikola, yo te busco una pelota nueva, una pelota nueva.

¿Dónde?

En la base, los soldados tienen. ¿Trato?

Eliges una y te traemos de vuelta. Trato.

(Música acción)

La francesa tiene la lengua muy larga.

A Mambrú eso hace tres años no se lo hubiera dicho.

La tira al pozo con el gordo.

Es bueno en lo suyo, pero últimamente no es el mismo.