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Cine familiar: Anacleto, agente secreto

Ya que tenemos a los niños sin cole, y aunque no sean vacaciones, aprovechemos el ratito en el que nosotros no tenemos que teletrabajar y ellos no tienen que hacer deberes para ver la película Anacleto, agente secreto. Merece la pena no sólo porque la protagoniza Quim Gutiérrez. Es que comparte pantalla con Imanol Arias...¡juntos os harán reír!

No recomendado para menores de 16 años Versión española - Anacleto, agente secreto - ver ahora
Transcripción completa

(Chicharras)

(Motor lejano)

(Graznido)

(Música intriga)

(Reventón)

Demasiado viejo para esto.

(Continúa la música)

Puto desierto...

¿Nombre en clave? Anacleto.

Aquí no se puede fumar.

Maldita ley antitabaco.

Hace tiempo que no viene nadie por aquí.

A veces, uno tiene que venir personalmente al culo del mundo

para limpiar la mierda.

¡Anacleto!

¡Llevo 10 años encerrado aquí por tu culpa!

Te voy a... te voy a... ¡Mierda!

¡No se me ocurre nada ahora! ¡Joder!

-¡A mí tampoco! -¡Yo tenía una buenísima!

-Parece que eres un hombre muy popular por aquí.

Mi club de fans.

Voy a echarles de menos cuando me jubile.

Yo sí, yo sí que me la he apuntado...

Sí... Pero ahora así, leída, pierde toda la fuerza.

(Chirrido)

(Música tensión)

Anacleto...

Vázquez...

¿Qué han pasado? ¿30 años?

Se te nota. Tú, sin embargo,

estás mucho mejor con ese pelazo.

Veo que has pensado mucho en mí.

Cuando uno tiene un único objetivo en esta vida,

tiene que dedicarle un tiempo. No te preocupes.

Vengo a trasladarte a otra prisión más pequeña

y más sucia. Tendrás los próximos 20 años

para decorar tu nueva celda con tus dibujitos.

(Música intriga)

¿Sabes lo que es una pena? Que vayan a cerrar el GP,

parece que ya no sois... necesarios.

Tantos años luchando contra criminales como yo

y, al final, acaban contigo los recortes.

Te veo muy irritable conmigo. Anacleto,

llevo 30 años en la cárcel por tu culpa.

Créeme, irritable no es la palabra.

Ahora podrás pasar más tiempo con tu hijo.

Porque tienes un hijo, ¿verdad?

(Música tensión)

Es increíble de lo que se entera uno en una celda de aislamiento.

¡No vuelvas a hablar...!

(Estruendo)

Ah, ah...

Venga, la radial, rápido. Se me ha olvidado.

¿Qué coño dices? Córtame las esposas.

Joder con la máscara de los huevos...

Es que con lo del bazuca se nos ha pasado ese tema.

El Carnicero y el Molécula...

Veo que te sigues rodeando de los mejores.

¿Cómo era esa frase que solías decir?

¿Anacleto nunca falla?

Bueno...

Ahora mismo no parece muy acertado, ¿verdad?

Tampoco se puede decir que tu plan haya salido redondo, que digamos.

Tú no sabes en qué consiste mi plan.

Voy a acabar contigo y con tu hijo. ¡No!

Esto solo acaba de empezar.

¡Oh!

(Música intriga)

Ya te vale, córtate un poco con el peta, ¿no?

Pero si no nos ve nadie... Coño, un respeto,

que soy tu jefe y te lo estás hincando

a cara de perro tú solo. Toma, jefe.

Vaya jefe...

(ESCUPE)

Ah...

Otra dura noche de curro. Ya ves...

Si le hubiera hecho caso a mi padre,

ahora estaría limpiando mierda de vaca en la masía.

Anda, ponte otro capítulo.

Ahí va.

(Música intriga)

¿Qué hacemos? No lo sé, el jefe eres tú.

Sí, pero no soy un dictador, te pido tu opinión.

Pues yo no me veo bajando ahí a partirme la cara

con esos bicharracos, ¿eh? ¿Llamamos a la Policía?

Uf... Cuando lleguen, esos televisores están en Ucrania.

Hay que hacer denuncia, papeleo... Mucho lío.

La empresa ya cuenta con esto, ¿no? En el precio se incluye algún robo.

¿Qué somos? ¿Vigilantes?

Pues vigilamos, pero no nos peleamos tampoco.

Bueno, pues vigilado está. ¿Ponemos una peli?

(Canción en inglés)

(Claxon)

¿Puedes bajar un poco la música, por favor?

Claro.

(Clic)

Duerme tranquilo.

Hemos tenido una noche dura hoy. Nos han medio robado...

Bueno... En el hospital, en cambio,

hemos tenido una noche muy tranquila.

Hemos estado todo el tiempo tocándonos las narices.

Total, como los viernes noche, la gente no hace el loco

ni tiene comas etílicos ni accidentes...

Claro... Y mira que podría llevar

una hora en la cama, pero no. No sé,

prefería venir a buscarte al culo del mundo.

Vale. A lo mejor, solo como idea, ¿eh?

Te podías sacar el carné de conducir de una vez.

Jo... Si ya lo sé, pero es que no tengo tiempo.

Como trabajo de noche...

(Frenazo)

¿Por qué paras el coche si no hemos llegado?

Tenemos que hablar.

(RESOPLA)

Adolfo, estoy cansada de discutir siempre lo mismo.

Pues nos callamos. Mira, hago así y ya estoy callado.

No, no, no... Ese es el problema. Que nunca dices nada

ni haces nada. Te pasas el día tirado en el sofá.

Sofá, película, manta... Parece que eso es lo único

que quieres en la vida. A ti también te gusta.

¿Y cuando vemos las temporadas de series?

Que nos ponemos ahí con unas mantas y unas pizzas.

Está... está bien.

Pero yo no quiero vivir en un sofá... y lo sabes.

Sí... Ya me he sacado mi billete

para la India. Hostia...

Ha salido otra plaza en Médicos del Mundo

y esta vez, lo siento, pero no voy a esperar a que tú te decidas.

Es que te iba a acompañar. ¿Sí?

Sí, pero no ha surgido el momento. ¿No?

No.

¡En seis años! No sé qué ha pasado.

Pero si no tienes ni el pasaporte.

(MURMURA) Yo tengo pasaporte.

Yo lo siento mucho.

Te quiero. Joder, y yo con...

No, espera.

Pero sé que tú nunca te vas a mover de aquí.

Y yo... necesito otras cosas.

Necesito aventuras y emociones.

(TITUBEA) Sé que contigo nunca las tendré.

¿Qué me estás diciendo con todo esto?

¿Que me estás dejando?

Está decidido, me voy en una semana.

Hasta entonces, estaré en casa de mi madre.

¿Y yo qué? ¡Que me dejas aquí!

En medio de la nada. No, perdona,

te acerco donde quieras.

Pero lo nuestro se acabó.

(Portazo)

(Derrape)

(Tono de llamada)

Papá, ¿me vas a contestar por una vez en tu puta vida?

(Teléfono)

(Música intriga)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(Disparos)

(Música acción)

No.

No quiero alfombras, gracias.

Podemos pedir rescate a España. Ah, habláis español.

Os propongo un trato. A ver...

Me dejáis el "jeep", las armas

y todo el dinero que tenéis encima y os quedáis aquí,

en medio de este puto desierto, sin agua ni provisiones.

Aquí viene la parte buena. Me comprometo

a que, antes de abandonar el país, visitaré a vuestras mujeres.

Ojo, no me malinterpretéis, hablo de algo muy sutil.

Darles una cena romántica con champán, velas...

Ellas lo disfrutan y lo agradecen tanto

que terminarán poniendo a vuestros futuros hijos mi nombre,

Anacleto.

¿Qué os parece el trato? ¡Anacleto!

(GRITAN EN ÁRABE)

¡Ah!

(Música acción)

Anacleto nunca falla.

(TELÉFONO) "¿Nombre en clave?".

Anacleto.

(Teléfono)

"Jefe, es Anacleto". -Anacleto, ya era hora.

¿Por qué has tardado tanto?

La partida es sagrada. He tenido que hacer pareja

con Rentero, que es incapaz de apoyarme

cuando voy de farol a la grande. Parece mentira que sea un espía.

Jefe, conocían la ruta, nos estaban esperando.

No puede ser. ¿Y Vázquez? Han reventado el furgón

y ha escapado. Sabe que tengo un hijo, jefe.

"Hay que proteger a Adolfo". ¡Vamos, vamos!

¡Quiero un dispositivo especial! ¡Cerrad las fronteras!

¡Quiero una lista de los pasajeros de todos los vuelos

que vayan a despegar! -Jefe, hace años que no tenemos

presupuesto para agentes en la frontera.

Debería saberlo. -Ah...

"Necesito que me mande un helicóptero".

Claro, en un helicóptero, con jacuzzi incorporado.

¡No tenemos presupuesto para helicópteros! ¡Debería saberlo!

Tendrás que salir solo, ya sabes cómo están las cosas.

No me fastidie. Mande a alguien a vigilar a Adolfo.

Bueno, mandaré a un par de agentes.

Pero sus horas extras van a salir de tu finiquito.

(RÍE)

Demasiado viejo para esto.

(Música acción)

(Música animada)

Tío, hazme caso, es una zorra. Si no la necesitas.

Estamos bien aquí con los copazos, los colegas,

mujeres sexualmente abordables... Mira, cacahuetes gratis.

Soy alérgico, me como un cacahuete y se me para el corazón.

Me muero.

Pero me da igual. Pues a mí no.

¡Ya no hay cacahuetes! Mira a tu alrededor,

mira el mujerío, ¿también te dan alergia las mujeres?

Ninguna me gusta. Ninguna es como Katia.

Supéralo, tío, supéralo ya. No, Katia, que está ahí,

que acaba de pasar. ¿Eh?

Vámonos.

¡Esa zorra me va a oír!

¡Martín, no! ¡Ven aquí! ¡Martín!

(RÍE)

¿Y tú qué? ¿Que te vas? A la India, ¿no?

A salvar el mundo, como Gandhi. Y Adolfo ¿qué?

¿Eh? ¿Gandhi hubiera dejado a su novio tirado en la carretera?

¿A ti qué más te da cómo rompemos o dejamos de romper?

Pues me da... Porque resulta que el chaval

es mi amigo y mi subordinado. Y si hay cosas

que no se atreve a decírtelas, te las digo yo.

Fíjate, creo que el chaval es mayorcito

y no necesita que nadie le defienda y mucho menos tú.

¿Ves? Ahí lleva razón. ¿Nos vamos, Martín?

Mira, te escapas... porque están aquí tus amigas que si no...

Que si no, ¿qué?

¿Me ibas a pegar? A lo mejor sí.

Y luego, cuando te hiciese daño, ¿qué ibas a hacer?

¿Ibas a ir corriendo a mamá como has hecho siempre?

¡Si no me has ganado una pelea en tu vida!

Ah, ¿no? ¡No!

(Golpe)

¡Ah! ¡Imbécil!

Muy bien...

¡El pelo no! ¡Ah!

¡El pelo no!

(Música animada)

¿Qué mierda pasa aquí? Nada, no se preocupe,

es una pelea de hermanos. Ya sabe cómo son estas cosas.

No. Ah.

(GRITA)

¡Ah!

-¡Oh!

Ah... -En los huevos, ¿eh?

Siempre hace lo mismo. Va al pelo o a los huevos.

(RESPIRAN AGITADAMENTE)

(RÍE)

Tía, tú estás muy loca, que nos podía haber matado.

(RÍE) No sabes cómo le necesitaba.

Vaya, que este se ha llevado la que me tocaba a mí, ¿no?

Os la estabais rifando entre mi hermano y tú.

(RESPIRAN AGITADAMENTE)

(SE BESAN)

(Risas lejanas)

(Motor)

Con lo que hemos sido... y ahora aquí, haciendo de niñeras.

-Ya te digo.

¿Te acuerdas de aquella misión en la Antártida?

-Ah... ¿Y cuando nos dispararon con misiles de uranio?

(RÍE) ¿Y la que lio el doble del rey en aquella misión en Bulgaria?

¿Y la momia de Paconia? -¡La operación Heliotropo!

-Oh... ¿Y la misión Tormenta en la Luna?

-Ah... La verdad es que hemos sido grandes.

-Sí...

-Lo que pasa es que no tenemos ninguna foto.

-No, es verdad, pero no importa. Está todo aquí.

(Disparos)

(Grillos)

Eh, Adolfo...

¿Qué haces?

Pues no sé, ¿abrazarte?

(RÍE)

Que ya sé lo que ha pasado, que te lo has pensado mejor.

Este es el clásico polvo de reconciliación, ¿no?

Huy, no... No, Adolfo, no es...

Es el clásico polvo de despedida.

Si me voy en una semana.

¿Cómo? Perdóname si te he confundido.

La despedida en el coche fue tan sosa que...

he pensado que mejor así.

Pues me voy. ¿Dónde? Si esta también es tu casa.

(LLORA)

(Chirrido)

(Música intriga)

(Chasquido)

(Continúa la música)

¿Qué quieres? Quieres robar, ¿no?

Coge la tele. La grande, ¿la quieres? Toda para ti.

¿Quieres mis tarjetas? El número es muy fácil, 1234.

Toma, en el cajero de la esquina no te cobran comisión.

(Golpe)

Ah.

(RESPIRA AGITADAMENTE)

Hostia, hostia...

(Crujidos)

(SE QUEJA)

(Cristales rotos)

Oiga, ¿está usted bien?

Vale, róbeme, pero no me pegue. ¡Ah, ah!

Hostia, lo que ha hecho.

Un momento, hablemos.

No. Vale.

(GRITA)

(Cristales rotos)

Bueno, lo dejamos aquí, ¿no?

¡Ja! No, no, no.

(Golpes)

(Ladridos)

(Música intriga)

Ah...

(FORCEJEAN)

(TOSE)

(Continúa la música)

(SE ATRAGANTA)

(Espray)

(Cristales rotos)

(Música tensión)

Katia, Katia...

¡Katia, coño, que creo que he matado a un chino!

(Grillos)

(ASIENTE)

Que a lo mejor habría que ir a la Policía.

A ver qué piensan o que ha sido sin querer, pero...

(Golpe)

(Pájaros)

(SUSPIRA)

(SUSURRA) Adolfo...

¿Qué te has hecho la cara?

(TITUBEA) ¿Do... dónde?

Ah...

¡El chino!

Espera aquí.

(SUSPIRA)

Bueno, pues ya no está, pero aquí había un chino.

Entró por la puerta y empezó a pegarme.

Que yo pillé cacho. Allí, volé.

De repente, yo empecé a devolvérselas.

Aquí le tiré.

Pero muy bien. Que esto es por los videojuegos

porque nunca me he pegado. Adolfo, ¿por qué te has hecho eso?

¿Es para darme pena autolesionándote?

Katia, te juro que no he sido yo, que había un chino muerto aquí.

Que estaba todo esto lleno de sangre.

Que me agarró de aquí...

y le di con tu vibrador en la boca.

(TARTAMUDEA) ¿Cuánto hace que tienes esto?

No me cambies de tema. Vale.

¿Qué te has hecho la cara? Pero que te juro que...

Mira, mira, cómo me he hecho yo esto.

Cuando te dije lo de aventuras y emoción, ¿pensabas que era esto

a lo que me refería? ¡Te juro que es verdad!

Por favor, no hagas esto más raro y más difícil de lo que ya es.

No, Adolfo...

No vamos a volver.

(Chirrido)

(Tráfico)

(Música intriga)

¡Adolfo!

Papá, ¿qué haces aquí? He pensado que hace mucho tiempo

que no pasamos un día juntos, así que he decidido

llevarte a casa, prepararte tu comida favorita

y charlar de nuestras cosas.

¿En serio? ¿Tú qué crees?

Vengo de entregar un pedido en la charcutería,

pero ya que estoy aquí...

¿Y esas bolsas? Nada...

Me voy del piso temporalmente porque...

O sea, Katia y yo hemos pensado que ahora es lo mejor.

¿Te ha echado?

Bueno, nos hemos separado. Y te ha pegado.

Si es que no sé para qué te lo cuento.

¡Espera!

Ya te llevo yo. Pues vale.

Pero no te voy a contar nada. Porque no estoy hablador

y luego te burlas. Muy bien.

Déjame las bolsas, que tengo la parte de atrás

llena de embutido y me lo vas a machacar.

Hala, la dejas tú.

(Música tensión)

A la India, ni más ni menos. No se puede ser médico aquí, no.

Se tiene que ir a la otra punta del mundo.

Y se queja de que no tengo carné de conducir.

Soy soso, que quiere aventuras...

Ella tampoco es una fiesta que cuando propongo jugar a la Play,

me dice: "Estoy cansada del hospital".

¿Quién es la aburrida? ¿Por qué no te sacaste el carné?

¿Por qué no me llevaste a practicar como prometiste?

Eso fue cuando tenías 18 años, has tenido tiempo de sobra.

¿Por qué nunca me dices cosas positivas cuando estoy mal

y siempre metes caña? Dime...

"Hijo, es una zorra. Se va a arrepentir.

No se merece un tío como tú. Se va a quedar sola". ¡Dime eso!

Podría, pero no me gusta mentir.

O sea..., con mamá siempre eras así de agradable, ¿de verdad?

Con tu madre...

Eras un niño y ya no te acuerdas, pero tu madre sí que tenía

un talento natural para meter el dedo en la llaga.

Después de este momento emotivo y familiar, me voy a dormir.

(Música tensión)

(Chicharras)

(Continúa la música)

(Golpe)

¡Sapristi! Ay, ah...

¿Qué hay, Sapristi? ¿Eh?

Ven, ven aquí. Buen perro, Sapristi.

Adolfo...

¡Adolfo!

Estarás muerto de hambre.

Si quieres, preparamos algo para comer.

No te preocupes, hijo, ya me encargo yo de todo.

(Chirrido)

(Música nostálgica)

(VOZ INFANTIL) "El otro día, nevó un montón.

Y fue muy díver porque hice un muñeco de nieve en el huerto.

Cuando vino papá, dijo que parecía un mondongo

con boca y nariz.

Entonces, le he dicho ¡que lo que sí que era una mierda

eran sus fuets de los cojones! Y que se los podía meter

por el culo el muy hijo de puta. A papá no le gusta nada

que diga 'hijo de puta', pero yo seguí gritando:

'Hijo de puta, hijo de puta...'. Hasta que me ha encerrado

en mi cuarto el muy cabrón. ¡No voy a volver a hacer

un muñeco de nieve nunca!".

(Gallo)

(Teléfono)

¡Sí! "¿Todo OK?".

Todo limpio.

¿Sabemos algo del paradero de Vázquez?

"Déjamelo a mí, lo mejor es que os queréis vosotros

ahí tranquilos hasta que se calmen las cosas".

Bueno.

(Música tensión)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

(GRUÑE)

(Música peligro)

(GRITAN)

(Música acción)

¡Ah!

¡Uh!

(Continúa la música)

(GRITA)

(Mugido)

(Disparos)

¡Ah!

Ah...

(Música tensión)

(Música videojuego)

(Ruido metálico)

¿Qué es ese ruido? ¿Qué estás haciendo?

Ah...

(JADEA) Nada, hijo, estaba cogiendo unos cacharros

y se me ha caído esta olla.

(RESOPLA) Qué raro eres, de verdad.

¡No, no! ¡No te preocupes! Ya lo recojo yo.

Pero si no tenía ninguna intención, venía a por las galletas.

(SE QUEJA)

(Música videojuego)

Hostia, papá... ¡Has vuelto a comprar galletas con nueces!

¡Casi me da un ataque de alergia!

(Motor)

No tengo mucho tiempo para explicaciones, ¿eh?

Pero ¿por qué estás haciendo eso? Pues no pensaba decírtelo,

pero... supongo que ya no importa.

Soy agente secreto.

¿Agente secreto?

¿De qué estás hablando? Pues la verdad.

La masía es una tapadera, llevo años trabajando para el GP.

¿El GP? ¿Qué es eso? ¿Qué quiere decir eso?

Pues no sé, el nombre de la agencia, qué más da.

Se lo inventó el Jefe. ¿El Jefe? ¿Y ese quién es?

Es un nombre en clave. Ah, es un nombre en clave.

¿Y el tuyo?

Anacleto.

Anacleto, agente secreto. ¡Venga ya! Te lo acabas de inventar.

No te acerques, no te acerques. Ya...

Vamos a ver, hijo... En serio, no tenemos mucho tiempo.

Pero dime la verdad, papá, ¿qué eres?

¿Qué eres? Un psicópata, ¿no?

(Música intriga)

¡Sabía que algo raro estaba pasando! Todo el día solo, papá.

Aquí encerrado, solo con el perro ese de mierda.

Pues he desarrollado... un odio irracional por la sociedad.

Te gusta matar, trituras a la gente. ¿Qué coño dices?

Joder, si es que lo pienso... ¡y das el perfil!

Qué perfil ni qué perfil. ¡No digas sandeces!

El perfil, papá. Un hombre solo, siempre ausente,

que habla raro... ¿Quién dice "sandeces" hoy en día?

Me parece que estás desvariando.

Mírame a los ojos y dime que los embutidos con los que llevas

toda la vida cebándome, no tenían carne humana.

Que no sabían mejor porque fueran caseros.

Era por la carne...

¿Crees que esa teoría es más creíble que la del agente secreto?

(Tiros)

¡Al suelo!

(Estruendos)

¡La ETA!

(GRITA)

¡Ya están aquí!

(GRITA) ¿Pero qué coño está pasando?

Entonces, ¿qué? Caníbal, agente secreto...

¿Te va quedando claro?

¡Yo qué sé con quién estoy! ¿Por qué nos atacan?

¡Son los secuaces de Vázquez, mi archienemigo!

Tu... ¿qué? ¿Tu archienemigo?

(CHISTA)

(Silencio)

¿Qué dices?

¿Dónde vas ahora?

(Música misterio)

Chicles... ¿Guardas chicles ahí?

Toma, están entrando. ¡Dispara a matar!

Papá, tú estás loco. Yo no puedo hacer eso.

¡Que sí que puedes!

Adolfo, mírame a los ojos. Estás un poco desconcertado

con todo esto, pero estás preparado. Papá, que soy "segurata"

del ElectroMark, que no llevo ni porra...

Confía en mí, yo te entrené. ¿Que me entrenaste?

¿Cuándo me entrenaste tú a mí?

Toda la vida.

¿No te acuerdas?

(Música animada)

Vamos a volar, verás qué divertido.

Hace mucho tiempo que se acabó,

pero es que hay cosas que nunca se olvidan.

(Tiro)

¡Ah! Por mucho tiempo que pase.

(Continúa la música)

Eres un puto psicópata.

Sabía que tarde o temprano le sacarías provecho.

¡No tenías ningún derecho! Con el chino no te vino mal.

¡El chino! ¡Yo lo sabía!

(Tiros)

¡Sabía que no lo había soñado! ¡Katia no me cree!

(Disparos)

Ah, uno menos.

¿Pero qué haces que te comes un chicle ahora?

(SUSURRA) Es un chicle-bomba. ¡Cúbrete!

(Pasos)

¡Cuidado! ¡Dispara!

La suerte del principiante.

¿Pero en qué me has convertido? Tenemos que irnos.

Ya, pero es que están todos muertos y los he matado yo.

Esta gente tendrá... familia, tendrán conocidos...

Pon que cada uno tiene un hijo. ¿Tú sabes cuánta gente triste

será eso? ¿No has sentido nada? Sí...

El retroceso. O sea, que tú eres de hielo.

Si te tranquiliza, piensa que eran ellos o nosotros.

Es que no he hecho nada. Le caigo bien a la gente.

No de que quieran ser mis superamigos siempre...

Pero no quieren matarme. Es culpa mía.

Vienen a por ti porque quieren hacerme daño mí.

(RESOPLA) Pues para el caso que me haces,

más les valía haber ido a por el perro.

¿Dónde está? Yo qué sé, es tuyo.

¡Sapristi!

¡Sapristi!

¡No, no, no! ¡Quieto, quieto, quieto!

¡Al suelo!

(Estruendo)

(RESPIRA AGITADAMENTE) Sapristi...

Tenemos que irnos de aquí inmediatamente

y olvídate de la masía para siempre. De la masía me olvido rápido,

pero no voy contigo a ningún lado. Yo me voy a la Policía.

¡No tengo mucho tiempo para discutir!

¡Ni yo tampoco!

Reconoce que te habías puesto un poco cabezota.

(CON DIFICULTAD) No te jode...

Y encima fumas... ¿Qué?

Que digo que encima fumas. Has fumado de toda la vida.

Vale... Mamá ¿qué era? ¿Ninja?

Espía.

La mejor hasta el día de su muerte. Queríamos que estuvieras alejado

de todo esto. Por eso, lo mantuvimos en secreto.

Esto, para ti, es el pan de cada día.

¿A cuántos has matado en tu vida?

Qué más da. Venga, ya que estamos,

prefiero que me lo cuentes. A ver...

¿Más de 10?

(SUSPIRA) Pues, hombre, sí, más de 10,

pero todos se lo merecían.

¿Más de 50? Si lo piensas, sí. Más de 50.

¿Más de 100? Supongo... Sí, unos cientos.

¿Cómo que unos cientos? ¿Unos cuatrocientos,

unos trescientos...? Menos de mil.

¿Te quedas más tranquilo así? Pero qué dices...

Que eso son cifras de genocidio. Tampoco es para tanto.

Si lo prorrateas por los 30 años que llevo trabajando,

tocan como dos o tres al mes. Ah, bueno, claro,

si lo prorrateo, me quedo mucho más tranquilo, papá.

Mira tú, que llevas cuatro en dos días.

(Música tragaperras)

(MEGAFONÍA) "75.

9.

22".

(Pasos)

El dinero todavía no ha llegado mi cuenta.

Antes, necesito que hagas una última cosa por mí.

¿Qué más quieres? Os dije dónde estaba la masía.

He traicionado a uno de mis mejores agentes,

a mi amigo, mi pareja de mus. Lo sé y lo valoro,

pero las cosas se han complicado.

¿Qué letra es esta?

(LEE) "Goma-2 ECO".

Es una G, está bien claro. ¿Os podéis callar, por favor?

-Esos explosivos no pueden salir del GP.

Yo ya he cumplido mi parte del plan. Venga, el maletín.

(Golpe)

¡Jo...! Qué pesaditos, por Dios.

-A partir de ahora, tendrás que buscarte la vida tú solo.

¿Pero...? ¿Pero qué es esta gilipollez?

(CARRASPEA) Bueno, cuando estaba en la cárcel,

mis secuaces decidieron invertir todo el dinero del botín

en el Fórum Filatélico. Pero, vamos,

que esto se va a revalorizar. O sea, que de aquí a unos años,

vas a ser millonario... casi seguro.

En unos meses. ¡Déjate de excusas!

Tienes 24 horas para encontrar el dinero.

Si no, utilizaré todos los recursos a mi alcance para acabar contigo.

-¡Ya está bien! Aquí no se puede fumar,

¿no lo sabéis? Que es un bingo. -Ya me voy, señora.

-Ya te tenías que haber ido, pero hace mucho rato.

¡Línea! "Han cantado línea".

(Música intriga)

¡El GP!

Esto es igualito que el Pentágono, ¿eh?

Y sé que este edificio no sale en libros de arquitectura

ni en las revistas turísticas, pero te aseguro que es el pilar

sobre el que se sustenta el país. Pero... esto es Correos.

(Teléfonos)

¿Compartís oficinas con ellos? Los recortes...

Ya ni la seguridad nacional es prioritaria.

Papá, ¿cuánto cobras? Hombre, hay un sueldo base

y, luego, un porcentaje variable. Sí, pero a final de mes,

con las pagas extras y tal. ¿En cuánto se te queda?

(MURMURA) 1500...

¿En serio? ¿Brutos? Hay que sumarle los sexenios.

Pero si cobras menos que yo de vigilante.

(Chirrido)

La tortilla de patata siempre es redonda.

Venga ya, ¿en serio? ¿Esto es la contraseña?

¿Qué tiene de malo?

(Pasos)

Muy bonito el sitio, papá, muy moderno. ¿Dónde está la gente?

Es la hora del café. Ah, claro, que sois funcionarios.

Alguien está trancando la puerta. Esto me huele a chamusquina.

¿Chamusquina?

(Música intriga)

Joder...

(Continúa la música)

Veneno.

Joder, papá, pues suerte que nos hemos venido.

Yo aquí me siento superseguro. ¿Ahora qué? ¿Tienes un plan?

Hay un lugar...

Un punto encuentro en caso de emergencia.

Si hay algún agente vivo, irá para allí.

(Golpe)

Maldición...

¿Qué haces? ¿Eh? Nada...

Le estoy mandando a Katia un WhatsApp con la foto

de los agentes muertos estos...

para que vea que lo del chino es verdad.

Eran mis amigos.

Al menos, podrías fingir que te importa.

Pues sí podría, sí.

Pero es que no me gusta mentir.

(Chirrido)

(Música tensión)

(Disparos)

¡Ah!

¡Arriba!

(SUSPIRA) Estos no son del GP.

Papá, te han dado. ¡Tienes un tiro ahí!

Vázquez...

Hombre, Anacleto, tú por aquí. ¿Qué tal el paseo por el desierto?

Habéis matado a todos mis amigos. Te juro por Dios que no voy a parar

hasta que acabe con vosotros.

(Música tensión)

¡Los quiero vivos!

¡Por la escalera!

(SUSURRA) Quieto.

¡Por aquí!

(Música acción)

¡Atranca la puerta! ¿Qué?

¡Por aquí! ¿Qué? No, no, no.

Yo no me subo.

Vamos, no nos queda otra. ¡Venga! ¡Yo ahí no me subo!

(Golpes)

¡Abrid, abrid!

(Música peligro)

Ni de coña, yo no salto. ¿Cuándo pesas?

80 kilos.

Sobre el toldo del camión, resistirá.

Son 85, el toldo no me aguanta. Confía en mí, hijo.

Anacleto nunca falla. ¡No!

¡No, no, no!

(Golpes)

¡Hostia, papá!

(SUSPIRA)

¡Venga, que no ha sido para tanto! ¡Son 90 kilos!

¡Tengo los huesos muy pesados...! ¡De toda la vida!

(Cristales rotos)

(GRITA)

(Golpes)

No te vengas arriba. A tu edad,

yo me tiraba de mucho más alto. Ah, ya...

(Tiros)

(RESPIRA AGITADAMENTE)

Tenemos que ir a un hospital. Al hospital no, demasiado peligroso.

Ah, papá...

(Tiro)

Oh, huele que alimenta. Me ha salido muy rica.

Os vais a chupar los dedos. ¡Yo quiero muslo!

También quiero muslo, no te jode... Ya está la lista.

-Pues yo también quiero muslo. Es mi despedida.

Pues despídete del muslo. Pues despídete de tus dientes.

Bueno, ya está bien, por favor... Que hay pollo para todos.

A ver si podemos comer como una familia normal.

(Timbre)

¿Y ahora quién coño es?

-¿Quieres? Para tu despedida...

Ya voy yo. Sí, vete tú, hija.

¡Oye!

Qué pesaditos...

¡Adolfo! Hola...

La sangre no es mía, es mi padre. Le han pegado un tiro

y se muere. ¿Me ayudas? ¿Ya estás con tus tonterías

para llamar la atención? Que no. Mira cómo está.

¡Dios mío! ¡Hay que llevarle a un hospital!

(CHISTA) Katia, no podemos. Baja la voz.

¿Cómo que no podemos? ¡Voy a llamar a una ambulancia!

Katia, espera, escúchame.

Han intentado matarnos. Nos están buscando.

(VOZ LEJANA) ¡Katia! ¿Qué haces?

¡Nada, mamá! ¡Es Adolfo! ¡Dile que pase,

que hay pollo de sobra! -¡Pero le toca pechuga!

Esto te va a costar un poco creerlo, pero es que mi padre...

es agente secreto.

Por favor...

(GRITA) ¿Pero qué hacéis? ¿Entráis o no?

Papá... ¡No, mamá! ¡Vamos al cuarto...!

¡A hablar! A hablar, dice... ¡A follar!

¡Van a follar! Aquí, en vuestra casa, el día de la despedida.

Antes del postre, están follando ya. -Estás celoso

porque no ha venido a verte a ti. A ver si superas

todos los complejos que tienes con tu hermana.

Tienes 33 años. -A lo mejor tiene algo que ver

que me vistieras con su ropa hasta los 12 años.

-¡El 2x1! Había que aprovecharlo. ¡Venga! ¡A comer!

Esto es una locura, necesitaría anestesia y un quirófano.

Ah, ah... ¡Oh! Tranquilo, ya está.

Sujétalo, sujétalo... ¡Ah!

(Llama a la puerta)

Adolfo, no vuelvas a caer, ¿eh? Es normal que estés sensiblote

porque se va, pero sé fuerte. Ya sé que te la chupa increíble

y todo y lo del dedito que te hace, pero aguanta ahí.

¿Le has contado a mi hermano lo que hacemos en la cama?

Es que pasamos mucho rato encerrados, se acaban los temas,

pero siempre te dejo por las nubes. ¿Sí?

¡Ah!

Ya está, ya te lo está haciendo, ¿no? Ya has caído.

(GRITA)

¡Martín, entra, joder! ¡Te necesitamos!

Hombre, no sé, que somos hermanos... No digo yo que no haya fantaseado

alguna vez con la situación, pero es que me parece muy fuerte.

Entra, coño. ¡Hostias! ¿Pero qué habéis hecho?

¡Cógele las piernas! ¿Eh?

(Gritos)

No se te ocurra decir nada, ¿eh? -Pero si yo nunca digo nada.

-¿Quién se empeñó en la educación liberal?

En hablar de sexo en casa, en "El País Semanal"... ¿Quién?

¡Un par de hostias a tiempo, eso es lo que hacía falta!

-Entonces, la masía, los fuets, el look este así como de payés...

¿Todo esto era una tapadera?

Eso parece.

¿Toda tu vida ha sido una mentira?

Básicamente, sí. Joder, tu padre es muy crack.

(Teléfono)

¿Qué haces?

(CHISTA)

Podrían estar rastreando. ¿Y si es alguien de la agencia

que puede ayudarnos? Por eso mismo...

¿Quién persigue a Jason Bourne? Los de la agencia...

¿Y en "Misión imposible"?

No lo sé, no las he visto. No lo sabe.

No las controla. ¡Esto pasa siempre!

Te acusan de ser un traidor y, luego, te están tendiendo una trampa.

Lo que hay que hacer es demostrar la inocencia de tu padre.

Si no podemos demostrar nada. Estuvimos ahí, todos muertos.

¡Ahí lo tienes! ¡Todos muertos menos tu padre!

Van a pensar que el asesino es él. ¡Esto es de manual, cojones!

Ah... Papá.

¿Dónde estamos?

(Tráfico)

(RONCAN)

(Puerta)

Si se infecta, vas a tener que ir a un hospital sí o sí.

Ya lo sé, no es la primera vez.

¿Me das una calada?

No sabía que fumaras.

Bueno, porque nos conocemos tanto.

No.

¿Cómo has podido engañarlo así? ¿Y qué iba a hacer?

Solo quería protegerlo.

No sé, yo no sé hacer de padre, dar abrazos y esas cosas.

Lo mío es ser agente secreto.

Pues si no hubieses sido tan secreto, a lo mejor,

Adolfo no sería tan aburrido. Ya...

Y tú no habrías tenido que dejarle. Es una pena.

Ay...

Está claro que sois una familia de quejicas.

(RÍE)

¡Estoy rodeado de ineptos! Una cosa os pido y fracasáis.

Si quieres que algo salga bien, tienes que hacerlo tú mismo.

La llave Allen. Vamos a ver...

Y digo yo, ¿no se podría comprar el mueble ya hecho?

¿Ah, sí? ¿Y con qué dinero? ¿Dónde está mi botín, eh?

¿A quién se le ocurre que un sello, un puto sello, pueda costar 1000 E?

Vamos...

Además, no es tan complicado.

Basta con seguir estas sencillas instrucciones.

Sencillas por los cojones.

Ojalá hubiera existido esto hace 30 años.

Me hubiera ahorrado mucho dinero decorando guaridas.

(Teléfono)

¿Sí?

Ah... Muy bien.

¡Los tenemos!

Están en casa de su novia. Rápido, a por ellos.

Pero ¿acabamos el mueble y vamos a por ellos

o vamos a por ellos y ya acabaremos el mueble?

Porque a esto, aún le queda.

¿Dónde está mi padre? No... No lo sé.

Cuando me dormí, estaba ahí. Fumando.

¿Papá?

Buenos días. Buenos días.

Hola, buenos días. Papá, ¿qué tal? ¿Cómo estás?

Pues mucho mejor.

Me he levantado esta mañana muy temprano

y he decidido preparar el desayuno para compensar las molestias.

Riquísimo. Tomaros un zumo.

A ver, Martín, de un trago.

Pero ¿les has contado lo que ha pasado?

Ay, sí, qué horror.

Antes te atracaban sin más, pero ahora navajazos y todo.

Y a un señor tan mayor...

El mundo se ha convertido en un sitio muy peligroso.

Muy bien. Pues ya está. ¿Ya está qué?

El ácido pentotálico de los zumos debe haber hecho su efecto.

¿Nos has envenenado? No. Solo drogado.

Nos has metido un suero de la verdad.

Pero... ¿y nuestra conversación de anoche?

Muy agradable, Katia,

pero eso no significa que pueda fiarme de ti.

Ahora podré hacerlo. Papá, son amigos.

Es que estás descontrolado. Pero bueno...

-¿Qué pasa? No lo entiendo.

-¡Pero no bebas más, hombre! ¿No te han dicho que tiene suero?

¿Pertenece o ha pertenecido usted a alguna organización?

Fui socio del Círculo de Lectores,

pero solo porque la chica que vino a ofrecerlo a casa

estaba de muy buen ver. -¡Ah! ¿Te parece bonito?

¿Y tú, Katia?

Cuando comenzaste a salir con mi hijo,

¿te gustaba de verdad o tenías algún motivo oculto?

Eso es personal. No se lo digas.

Empecé a salir con él para putear a mi hermano.

¡Lo sabia! La celosa es ella. ¿Lo ves, mamá?

-Ya veo, ya...

Pero luego empezaste a gustarme de verdad.

No es momento para terapia de pareja.

Un poco sí. Tengo preguntas. ¿Todavía me quieres?

Claro que te quiero, pero yo quiero ser tu novia, Adolfo, no tu madre.

Me habría encantado que te vinieses conmigo,

poder viajar juntos y hacer mil cosas.

Ya, ya, ya. Que seas un hombre, como tu padre.

¡Hala! ¿Hala, qué? Hala, nada.

Que esto va a cambiar. Te lo prometo.

Siempre estás igual. Otra vez con eso.

Pero esta vez es verdad, me he tomado el suero,

no puedo mentir. Tu zumo no tiene suero.

¿Para qué lo dices? Tú siempre ayudando, de verdad.

Gracias, papá. No iba a drogar a mi hijo.

Ya te he dicho que no era momento para terapias de pareja.

Estamos en otra cosa. Martín, ¿alguna cosa que ocultar?

Bueno, hay... Hay una cosa...

Hace dos años, atropellé a una señora mayor con la Vespa.

Y me di a la fuga.

Siempre pienso que no es para tanto, porque ya era muy vieja

y, seguramente, le quedaba poco.

Pero no pasa un día sin que sepa que esa señora está muerta

por mi culpa. -Hijo mío...

-No te preocupes, hijo.

Esa señora no murió.

-¿Cómo lo sabes? -Porque yo la maté.

Ella quería denunciarte.

Iba a destrozar nuestra familia y no podía consentirlo, así que...

fui a su casa para intentar convencerla,

discutimos y una cosa llevó a la otra y...

Y, al final pues... se cayó por la ventana.

-Ay, qué disgusto. -Desde entonces, no...

No he vuelto a ser el mismo. -Sí, sí, bebe, bebe.

En realidad, llegó viva al hospital.

En cuanto describió a su atacante, comprendí que eras tú y...

Y supe lo que tenía que hacer.

Una dosis un poquito más alta de morfina y...

Al enfermero lo acusaron de negligencia.

Pero lo hice por nuestra familia.

Luego te quejabas de mis secretos. Joder, ya ves.

¿Y tú, mamá?

Hace dos años que trabajo para Vázquez pasándole información.

¿Qué? Me dijo que si veía, le avisara.

Y así lo he hecho. Ya vienen. Están al caer.

Pero mamá...

Me contactó desde la cárcel y pagaba muy bien.

-¿Pero cómo es posible?

-Mejor eso que ser una asesina gilipollas como vosotros.

Habéis necesitado tres veces para matar a la misma vieja.

Tenéis mucho que callar, ¿eh?

Ya están aquí. Claro.

¿Qué hacemos?

(Música intriga)

Pero tío, dale más para arriba. Qué torpe eres, coño.

Joder, menos mal.

¿Dónde están? -Se han escapado por la ventana.

Me han pedido que os entretenga, que os diga

que han avisado a la Policía y rodeado el edificio.

Es mentira, están desesperados. Casi no les quedan balas.

-Habéis tardado mucho. Échame un poco.

(Música, disparos)

Yo me encargo de estos mequetrefes. Iros al punto de encuentro.

¿Dónde está eso? En la Estación del Norte a las dos.

Yo que sé, no me lo habías dicho. Papá, estás herido.

Y un poco viejo. ¡Iros!

Vale, vale, vale.

¡Joder!

(Música)

¡Eh, eh! ¡Perdón!

Vienen acá.

(Continúa la música)

Por ahí.

(Continúa la música)

Vete, Katia. Y tú, ¿qué vas a hacer?

Voy a acabar con ellos.

Y me voy a apuntar a la autoescuela.

Sí, pero vete, vete. Sí, sí.

Estoy preparado.

Perdona, son míos. Ah, sí.

Me lo quedo todo. Muchas gracias.

(Música)

(Voces)

(Continúa la música)

¿Todos a la vez?

Pues todos a la vez.

Tanto karate y tanta polla.

Pringado. Ah... Ah... ¡Ah!

¡Ah!

(RÍE)

¡Martín!

¿Dónde está Adolfo? No lo sé.

Los he perdido, corren mucho.

Nunca he podido con mi hermana. Joder, me gana en todo.

Espero que hayan ido a la estación. Ah... Ah, sí, el punto de encuentro.

Bueno, bueno, bueno...

Nos ha costado lo nuestro, pero al final lo hemos conseguido.

Estoy muy orgulloso de vosotros, muchachos.

Y ahora, por fin, la venganza que llevo 30 años planeando.

¿Quién coño es esta gente? Soy el malvado Vázquez.

Y estos dos son mis secuaces.

Me duele que no sepáis con quién estáis hablando.

Yo sé quién eres. Vázquez. Sé las cosas que has hecho.

Sé que ahora quieres hacerme daño

y luego matarme para putear a mi padre, que es tu archienemigo.

Creo que no le va a importar.

Hemos tenido una relación distante, no ha habido mucho cariño.

Cuando no estaba haciendo de agente secreto,

se dedicaba a los fuets. No me hacía mucho caso.

Tiene mucho aprecio al perro, pero ya le has matado,

así que la venganza consumada ya está.

Si os queréis ir a vuestra casa, tranquilos, nos adaptamos.

¿Y tú eres el hijo de Anacleto?

Esperaba, no sé, algo más... de aguante, de valentía...

Qué va, has sido muy patético.

Me da rabia haber planeado todo esto para alguien tan cobarde.

No es por cobardía, es por ayudar.

¿Dónde está Anacleto? No lo sé.

¿Me vas a obligar a coger unas tenazas y arrancarte la lengua?

Hoy que vengo de blanco. Adolfo, aguanta, no se lo digas.

Es fácil decirlo, no es a ti a quien van a torturar.

¿Vas a vender a tu padre a la primera de cambio?

A la primera, no,

pero si me tortura, es muy probable que cante.

Valoro si me salto el sufrimiento extremo.

A nosotros nos ahorra trabajo.

Todo lo que le cuesta, ya no lo hace.

Todo lo que le suponga tener que apechugar con algo

o enfrentarse... A ver, nos estamos yendo del tema.

Vale que me hayas dejado por no tener carné de conducir,

pero aguantar una tortura... Que no es el carné, ¡que es todo!

¿Sabes dónde está el padre de tu novio?

Exnovio, me dejó ayer. No te hagas la víctima.

Sí me hago la víctima. Me va a torturar.

Aprovecha la tortura para escaquearte.

No me escaqueo, que estoy atado. Qué bien te viene, ¿eh?

¡Basta!

¡Ah! ¡Mi ojo! ¿Qué ha pasado?

¿Qué tengo en el ojo? ¿Qué has hecho?

¿Qué tengo en el ojo? Joder, Adolfo, quítamelo.

¡Hostias! ¡Quítamelo!

Joder, qué exagerada es. ¡Que la has dejado tuerta!

¿Tuerta? Bien.

Y ahora que tengo tu atención, dos cosas.

Una, no voy regalando abrazos por la calle, ¿no?

Por eso no me llaman el encantador Vázquez.

Me llaman el malvado Vázquez.

Porque soy un auténtico cabrón hijo de puta.

Claro, tiene sentido. Y dos, creo que ya ha quedado claro

que quiero saber dónde está tu padre.

Así que o me lo dices o le saco el otro ojo.

En el punto de encuentro. Estación del Norte. A las dos.

Muy bien, porque tengo una sorpresita para vosotros.

(Música intriga)

Por supuesto, el punto de encuentro es la estación.

Mantenemos un perfil bajo, nos confundimos entre la gente,

los controles de seguridad son menos estrictos

y accedemos a toda la red viaria europea.

Brillante. Sí, claro. Vamos, por aquí.

La mítica taquilla, donde guardas armas, pasaportes

y divisas de todos los países.

En realidad, es una muda. ¿Una muda? Una muda.

¿Hemos venido hasta aquí para que te cambies de ropa?

Hemos venido aquí siguiendo el protocolo de emergencia,

pero, de paso, me cambio, que para eso tengo una muda.

¿En serio? ¿Hay una para mí?

La verdad es que hacía mucho tiempo

que no me probaba una prenda tan suave.

(RÍE) Cuanto más estiras, menos planchas.

Un euro... Dame un euro, por favor. Que solo es un un eurillo.

Gimeno, tranquilo, hombre, viene con nosotros.

¡Anacleto! No coincidíamos desde aquella misión en El Cairo.

¿Cómo estás? Bien.

Qué buena caracterización, nunca hubiera dicho que fuera un agente.

-Sí, bueno, son muchos años perfeccionando el personaje.

En realidad, a día de hoy,

casi gano más pidiendo que con el sueldo del GP.

¡Jefe!

Le daba por muerto. Por los pelos.

Ha sido una masacre, Jefe. ¿Y este?

Es un amigo de mi hijo. Habíamos quedado también aquí.

Pero no ha aparecido. Tranquilo, tu hijo está bien.

Le tengo en lugar seguro.

Gimeno, tenemos que hacer una averiguación.

¿Cómo es posible...? ¡Quieto!

Aquí no se mueve nadie.

Anacleto, suelta la pistola.

Ha estado compinchado con Vázquez desde el principio.

Por eso conocían la ruta del convoy, por eso descubrieron la masía,

la casa de Katia y el trabajo de mi hijo.

Es el traidor, el típico traidor. Lo vengo diciendo desde hace rato.

-Gimeno, fue Anacleto. Él liberó a Vázquez.

Sino, ¿cómo te explicas que saliera con vida del desierto?

Llevamos toda la vida siendo pareja de mus.

Ha puesto la misma cara que cuando envida grande

con medias de pitos. Está mintiendo. ¿Por qué iba a hacer algo así?

Has visto lo que ha ocurrido. Ha acabado con el GP.

Porque Vázquez es impredecible. ¡He perdido a todos mis agentes!

Se le ha ido de las manos, Jefe. Anacleto, no seas inconsciente.

Somos dos contra uno. No tienes ninguna posibilidad.

Le voy a proponer un trato.

Usted me dice todo lo que sabe de Vázquez

y yo voy a matarle.

¿Pero qué clase de trato es ese?

Uno justo. Coño...

-Joder, Anacleto, ¿cómo sabías que no iba...?

No sabía si ibas a apretar el gatillo.

Pero sabía que no ibas a disparar. ¿Cómo?

El abrazo... Qué hijo de puta. ¿Por qué, Jefe?

Después de todos estos años... Solo quería salvar al GP.

Quería jubilarnos a todos.

El mundo nos ha sobrepasado. Nos hemos quedado obsoletos.

Necesitábamos una amenaza que solo pudiéramos resolver nosotros.

Con Vázquez en la calle, el GP volvería a ser imprescindible.

-¿Y pensaba que se podía fiar del malo?

Como plan, es un poco una mierda, ¿no?

-Una mierda para ti, hombre. -Que yo vengo aquí a aportar, ¿eh?

¿Dónde está Vázquez?

¿Dónde tiene a mi hijo? No sé.

No lo sé, Anacleto, no lo sé, te juro que si lo supiera te lo diría.

Está diciendo la verdad.

Gimeno, llévatelo. No te preocupes, me encargaré de él.

-La he cagado, Anacleto.

(Gritos)

Eso es cosa de Vázquez. Acaba con él, como en los viejos tiempos.

Ya nada es como en los viejos tiempos.

¡Pero bueno!

¡Una Beretta! Como la de Bruce Willis en "Jungla de cristal".

"Yipi ka yei", hijo de puta.

(DOLORIDO) ¡Ah! Ah... Ah... Ah...

(GRITA DOLORIDO)

(Música, gritos)

¡Aléjense! ¡Adolfo!

¡Váyanse, que exploto! ¡Adolfo!

¡Papá! Papá, que me han puesto una bomba.

Quieto, quieto. Vale. Quieto. ¡Quieta!

Sí, sí.

Perdone, ¿es usted Anacleto, agente secreto?

Sí. Esto es para usted.

Vázquez. (RÍE) "¡Premio!".

¿Qué le has hecho a mi hijo? "¿Yo? Nada de nada. Vas a ser tú.

Sí, eso es una bomba.

De plutonio líquido y Goma-2, para ser exactos".

Qué hijo de puta malnacido.

"Si intentas separarlos, explota. Si intentas desactivarla, explota.

Si intentas soltar los cierres del chaleco, explota.

Y si pasa una hora, explota.

Solo hay una forma de evitar que arrase con todo".

Matando a Adolfo. "Exacto.

El mecanismo está sincronizado con su corazón.

Si este deja de latir, la bomba se desactiva.

Un souvenir que me traje de mi última visita al GP".

Tranquilos, todo va a salir bien.

"Créeme que me encantaría quedarme para ver si aprietas el gatillo.

Lamentablemente, estoy a punto de llegar al aeropuerto. Tú decides.

Puedes venir a por mí o pasar sus últimos minutos con tu hijo.

En cualquier caso, tenme siempre presente".

Vázquez. ¡Vázquez!

(Sirenas)

Lo siento. Se me ha ido de las manos esto.

Por mi culpa te has quedado tuerta. Te van a poner un parche.

Los niños te van a llamar pirata por la calle.

Te van a quitar el carné de conducir.

Cállate, por favor, todo eso da igual. Vamos a estallar.

Lo siento, es imposible. Nunca había visto nada igual.

La única manera de que no explote... Ya sé la manera.

¿Estas paredes aguantarán la explosión?

Hemos evacuado la zona. Bueno, todo el mundo fuera.

¿Dónde vais? ¡Pero que es mi hermana!

-Vamos, vamos. -Que es mi mejor amigo.

Yo debería estar ahí. Oiga, que no se pueden rendir.

Papá, no la saques, guárdala hasta luego.

Me vas a disparar, ¿no?

Puede que sea lo mejor, así se salva Katia.

Podrás coger tu avión a la India. Manda huevos...

Tengo 30 años y no le ha dado tiempo a hacer nada.

Claro, todo el día en el sofá... No he viajado, no he hecho locuras.

¿Ahora lo piensas? Viajar está sobrevalorado.

Para no gustarte, en casa no has estado.

Toda la vida por ahí, salvando al mundo,

y a mí... ni puto caso.

Mira, ya que me voy a morir, te lo suelto y me quedo tranquilo.

Los agentes secretos no tienen hijos.

James Bond no tiene hijos. Jason Bourne tampoco.

Por algo será. ¿A que no lo pensaste?

La verdad es que no. Pues haberlo pensado.

Sucedió así, sin más. Antes no planeábamos nada de nada.

Y, de repente, ahí estabas tú,

cogiéndome la pajarita con tus dedos.

Supertierno, papá.

¿Sabes lo que me ha pasado en los últimos dos días?

Me han zurrado, me han disparado, le han sacado un ojo a mi novia

y le van a quitar el carné.

Y tengo una bomba conectada a mi corazón.

Así que perdona que no me emocione.

Igual los agentes secretos, como sois supervalientes,

no tenéis miedo. Yo ahora mismo, estoy que me cago.

Claro que conozco el miedo, lo sé de sobra.

He sido agente toda mi vida

y he hecho cosas que asustarían a cualquiera.

¿Y sabes qué? ¿Qué?

¿Sabes cuál fue el día que más miedo pasé?

A ver.

Pues no fue el día que me dispararon en el estómago

cuando se murió tu madre,

fue cuando te comiste aquellos cacahuetes.

Me acuerdo como si fuera ayer.

Ya habías cumplido 4 años y tenías los dientes separados.

De repente, te hinchaste como un globo. No podías respirar.

Yo no sabía que eras alérgico.

Ese miedo...

El miedo que pasé cuando creí que no llegarías vivo al hospital,

fue el peor.

Hasta hoy.

Joder, eso ha sido muy bonito.

¿Qué pasa? Hombre, ¿te vas ya?

No digo que te inmoles conmigo, pero quédate un rato más, ¿no?

Vuelvo en seguida, tranquilos.

(Música)

¿Pero adónde va? ¡Ayuda!

Necesito ayuda.

¿Qué coño hacías? ¡Que faltan cuatro minutos!

Tenemos que provocarte una parada cardiaca.

Tómate los cacahuetes

y la reacción alérgica hará el resto.

Cuando te quiten la bomba, te inyecto el antihistamínico.

¿Tiene sentido, Katia?

Sí, sí tiene. No, no... No lo sé. No es mi especialidad.

Se os olvida la parte en que mi corazón se para y muero.

Puedo reanimarte con un masaje cardiaco.

¿Qué dices? Tú no sabes. ¿No hace falta un desfibrilador?

Sí... ¡No lo sé! ¿Tenemos otra opción?

Tendrás que confiar en mí.

A tomar por culo.

Papá, si me muero... Tranquilo, tranquilo.

(Música)

¿Qué? Joder...

¿Qué? ¿Qué pasa?

A lo mejor no ha sido buena idea comerte toda la bolsa, hijo.

Hombre, tarde. Tarde.

¿Crees que es momento de putearme ahora o qué?

Perdona. Joder...

¡Hostias! No dejes que me entierren así.

No te vas a morir. No te preocupes. A mí me da igual. Que me incineren.

Es mi última voluntad. (RESPIRA CON DIFICULTAD)

(Pitidos)

Ya está, se ha parado. ¿Ya está?

Katia, vete. ¡No! No me voy. No me voy.

Me quedo, puedo ayudar. Ahora viene lo más difícil.

(Música)

Boca.

Vamos, hijo. Venga, no me hagas esto.

Boca.

Venga, joder.

¡Vamos!

Respira.

Adolfo... ¡Vamos!

Papá, joder, que ya está.

Adolfo, hijo. Creo que me ha roto una costilla.

Al final, no te vas a librar de la autoescuela.

¿Otra vez empiezas con los reproches? Que ha estado a punto de morir.

¿Qué clase de zorra insensible se comporta así?

Esto no ha terminado. Vázquez sigue suelto.

Será malvado, pero no se entiende lo que hace.

Organiza todo esto, ¿y no se queda a ver cómo acaba?

¿Qué querías que hiciera? ¿Que se quedara a verlo?

(Música)

Aún está en el edificio. Voy a por él.

Espera, espera, ¿dónde vas? No puedo dejarle solo.

Está herido, está mayor. Es mi padre, me necesita.

Ten mucho cuidado.

Por favor. Oh...

¿Y a mí, qué? ¿A mí no me vas a dar ni un abrazo?

(Continúa la música)

Joder, papá, que soy yo. Joder... ¿Qué haces aquí?

Nada, que el pensado:

"Baja al parking y róbate un coche, ¿no?".

¿Qué voy a hacer? Estás herido. He venido a ayudarte.

Joder...

Estoy preparado.

Pues vamos.

Estoy preparado.

(Continúa la música)

(GRITA CON RABIA)

¡Vamos!

(Música, disparos)

No le des más vueltas.

Ahí donde le ves, ese poca cosa era un hijo de puta. Cuidado.

El Carnicero ha vuelto.

(Música)

Vale, ¿y ahora qué hacemos? No lo sé.

Hombre... Pues si nos quedamos aquí, el Carnicero nos fríe.

Necesitamos un coche para salir.

Ahí están las llaves.

No. ¿Se te ocurre algo mejor?

No, que ya voy yo. Que no quiero que te pasen más cosas por mi culpa.

Cúbreme.

(Música)

Este.

Sube. Papá, así no puedes conducir.

Pues ya me contarás, porque tú no sabes.

Déjame a mí. No. No, no, no. No. No...

Y ahora, enséñame.

Pisa el pedal izquierdo, mete la primera

y levanta el pie despacio, vamos. Ahora, de repente, no lo veo claro.

Has hecho cosas increíbles, Adolfo. Te has peleado, has disparado,

te has tirado de un edificio, has sobrevivido a una bomba,

me has aguantado a mí toda la vida, estás preparado para esto, puedes.

Venga, pisa el embrague. Mete la primera.

¿Pero adónde vas? Es hacia el otro lado.

¡Hostia! ¿Qué hago? Marcha atrás. Pisa a fondo.

Vamos a por él.

Para ser la primera clase, no está nada mal.

El próximo día, te enseño a aparcar en batería.

Coño.

Vázquez. ¡Sal!

(Música tensión)

Esto tiene mala pinta, ¿no?

Bueno... Pero no te preocupes, te vas a poner bien, ¿de acuerdo?

Ahora que sé quién eres,

quiero contarle a todo el mundo que mi padre es un agente secreto.

Entonces, dejaría de ser secreto.

Vale, pues no se lo digo.

Perdona.

Por todas las mentiras.

Da igual, papá, no importa. Sí importa.

Solo quería protegerte de todo esto.

Por eso me inventé que era charcutero.

A mí los embutidos siempre me han gustado.

Uno especialmente. A tu madre le salían mejor.

Pues lo de mamá me habría gustado saberlo antes también.

Cuando murió, no supe llevarlo bien.

Por eso, cuando me metía contigo o te insultaba

o me reía de ti,

era para hacerte más fuerte.

Pues yo no lo pillaba.

Y mírate ahora.

Ahora no quiero morirme, coño. Joder, papá...

Estoy muy orgulloso de ti.

Lo siento...

si alguna vez te he fallado.

(Música triste)

Anacleto nunca falla.

(Música)

Muere, hijo de puta.

El truco del reguero de sangre.

A tu padre le hubiera dado vergüenza.

No te atrevas a hablar de él. ¡No te atrevas tú!

Él era un digno adversario y tú eres una broma.

Todos los hijos sois una decepción. Por eso yo no he tenido ninguno.

Y ni los tendrás.

Hijo de...

(Música)

Adiós, Vázquez.

Ya no estás entre nosotros, querido amigo,

pero siempre nos quedará el recuerdo

de aquellas pequeñas cosas que te gustaba hacer.

Ir a la estación, ponerte camisas limpias, el mus,

echarnos drogas en el zumo...

Pero Martín, que lo conocías de un día.

Bueno, vale, pero a mí nunca me engañó,

conmigo siempre fue de cara.

Papá, descansa por fin aquí.

En secreto, tal como viviste.

Joder, qué grande.

Katia, tenemos que hablar.

Cuando quieras. Ahora mismo, en el coche.

Claro.

¿Me puedes llevar?

A mí todo esto me ha abierto los ojos

y veo claro que tengo que dar el paso.

¿Sabes lo que he hecho esta mañana? Vas a flipar.

Me he apuntado a la autoescuela. ¿Qué te parece?

Y me voy contigo a la India.

A la India o donde quieras. Que quieres viajar, viajamos.

Que quieres tirarte en paracaídas, nos tiramos.

Vamos a vivir aventuras.

Soy un hombre nuevo. Estoy que no me reconozco.

Adolfo, perdóname, pero...

me he dado cuenta de que estaba totalmente equivocada.

¿En qué? Pues en todo.

Entiéndelo, tantas peleas...

Me han secuestrado, me han atado a una bomba,

me han jodido el ojo,... Y, bueno, todavía...

Todavía estoy intentando asimilar lo de mi madre, la chivata.

Ya... En fin, no sé,

me he dado cuenta de que no voy bien por aquí.

Yo lo que necesito es paz, tranquilidad y reposo.

Vale.

Entonces, ¿a la India ya no vamos?

Como te hacía tanta ilusión... Ya, no, y me sabe fatal.

Pero he tenido que aplazarlo, necesito quedarme un tiempo en casa.

Vale. ¿Y nosotros? Nosotros nada, Adolfo.

Ahora mismo, necesito un novio normal, sin sobresaltos.

Poder cenar tranquilamente los sábados en el sofá

con la manta y el DVD y...

Y veo que contigo eso ya no va a ser posible.

Lo siento.

Espero que ahora por fin te convenzas de que es una zorra.

Bueno... ¿Y ahora qué hacemos?

(Música)

El objetivo está a 100 m.

Calculo 15 hombres armados protegiendo al emir.

Mantén tu posición. El helicóptero llegará en 20 minutos.

Que empiece la fiesta.

(Música)

"Repito, mantén tu posición,

los refuerzos llegarán en 20 minutos".

Confirma recepción del mensaje.

"Confírmame respuesta, por favor. ¿Me oyes tú a mí? ¿Me oyes?".

No... No estoy recibiendo confirmación de la respuesta.

-¿Nombre en clave? Anacleto.

¡Anacleto! (HABLA EN OTRO IDIOMA)

Os propongo un trato.

(Música)

Chicos, creo que no me está oyendo, ¿eh?

No está recibiendo mis indicaciones.

Por favor, dejad lo que estéis haciendo

y venid a arreglar esto.

No hay red, no hay señal. La red está saturada.

¿Podéis parar de descargaros mierdas, por favor? Lo hacéis en casa.

¿Que no tenéis wifi en casa? ¡La vida de un héroe está en juego!

¡Está en el puto Oriente Medio! ¡Puede morir!

¡Hay chacales!

Amigo, amigo...

(Música)

Versión española - Anacleto, agente secreto

Comedia: Embarazados

Necesitamos desconectar un poco del Estado de alarma y reírnos con una buena comedia. Lo conseguirás con Embarazados. Paco León y Alexandra Jiménez son una pareja cerca de los 40 que decide tener un hijo. Y todo son problemas. Médicos y sociales... Pero en clave de humor:

Para todos los públicos Cine en TVE - Embarazados - ver ahora
Transcripción completa

Recibido al menos un mensaje diario

de alguna chica pidiéndome que le deje embarazada.

A mí me han escrito hasta un par de gemelas

ofreciéndoseme para un trío. ¿De verdad?

Me mandan unos tuits tan fuertes que no me atrevo ni a retuitearlos.

Yo creo que muchas veces no me atrevo ni retuitear las fotos.

Una y nos vamos.

Chao.

Lo ideal es menos de 25, 26, 27 como mucho.

Más de 30 ya es peligroso. Más de 35 es un suicidio.

Las de más de 35 no te ven como un ser humano.

Para ellas eres solo un depósito de semen.

En serio.

Están absolutamente emisión túnel en sus cabezas,

todo el rato se repite el mismo mantra.

El tiempo se acaba, el tiempo se acaba.

Es verdad... ¿Ves a esas tías de ahí?

Ahora mismo vamos tú y yo, las convencemos de que somos heteros,

de que hemos acabado el bachillerato

y de que las drogas no nos han dejado secuelas,

y las tenemos con las bragas bajadas en menos de una hora.

Te lo garantizo. Vamos, venga.

Que no, hombre, que no. ¿Tú estás loco?

¿No has oído lo que te acabo de decir?

Esas te comen vivo.

Acabas empujando un carrito de gemelos en menos que canta un gallo.

Tú lo que necesitas para solucionar lo tuyo

es una de 25 para que puedas follar hasta que se te salten las lágrimas.

¿Esa soy yo? Sí.

Oye, esto se está amuermando. Vámonos, ¿no?

Tienes razón.

Bueno, hasta mañana. Hasta luego.

¡25!

Todo llega.

¿Tú crees?

¿Premenopausia?

No te asustes, suena peor de lo que es.

Básicamente, tu cuerpo ha interpretado que ya no ibas

a querer hijos y ha enviado una orden a tu sistema reproductivo

de autodestruirse. Dios mío.

Pero si solo tengo 37.

Una mujer de más de 35 tiene la mitad de posibilidades

de quedarse embarazada que una de 20.

Así que, reproductivamente, sí, eres casi una anciana.

Ha dicho una anciana.

Pero, como suele ser habitual,

no eres la única que va a necesitar ayuda.

Porque Francisco... Fran, Fran. Que soy estéril...

Bueno, no del todo.

Tienes lo que se llama un semen de baja calidad.

Pocos espermatozoides con poca movilidad

y muchos de ellos con malformaciones.

Sí, pocos, vagos y anormales. Eso es.

Pero no os preocupéis.

Cada día veo parejas como vosotros y, de verdad,

que la in-vitro da muy buen resultado.

Tendríais que empezar a medicaros.

La medicación son hormonas, ¿no? Efectivamente, ¿por qué?

Porque he oído que afectan mucho a algunas mujeres en lo emocional.

Todas las mujeres estáis locas.

Las hormonas solo lo acentúan un poco.

Te despistas 15 años de nada y ya estás premenopáusica.

Pocos, vagos y anormales. Qué guay.

Bueno, mira, lo mismo decían de los hippies

y cambiaron el curso de la historia, ¿no?

No, Fran. Llevamos un año intentándolo.

Teníamos que haber venido antes.

Además, ya has oído al médico. Somos ancianos.

Hay que pensarlo bien, ¿eh?

La in-vitro es muy dura. Hay que estar 100 % convencido.

¿Perdona?

¿Cómo sabes tú tanto de la in-vitro?

Porque he visto un documental en YouTube.

Sale una pareja a la que la in-vitro les había destrozado la vida.

¿Ah, sí?

La chica se había metido en una secta.

Había un gurú que había convencido a un montón de mujeres

que iban a venir extraterrestres a inseminarlas.

¿Extraterrestres?

A follárselas a todas.

Yo creo que necesitamos un periodo de reflexión.

¿Cuánto? No sé. Hasta que lo tengamos claro.

Indefinido, ¿no? Sí.

Muy bien.

(Música)

Últimamente tengo un sueño que se me repite mucho.

Llego un día a casa y no hay nadie.

Está todo en silencio.

Y digo: "Me voy a preparar un gintonic".

Preparo un gintonic, me pongo a ver el fútbol y, de repente,

me invade una sensación de paz tan heavy que digo:

"Hostias, esto es el paraíso".

Cago en el punto niño de los huevos. A ver, tú. Ven un momento.

Toma.

No, no, no. Chocolate no. Perdón, ¿es alérgico?

No, es que es malísimo antes de los cuatro años.

Ah...

Mira, mi amor. Te voy a dar una galletita de fructosa.

Perdón. Es que tú también...

Ten.

¿Es del pueblo? Está espectacular. Luego te llevas uno.

Mi suegro nos ha enviado otra remesa. Bueno, ¿y vosotros qué tal?

¿Qué os han dicho? Bien, muy bien.

Estoy premenopáusica. ¿Qué?

Premenopáusica. Y el semen de Fran no sirve ni para hacer caldo.

Ay, qué asco, Alina, por favor.

Cogedla con la lengua, mira.

¿Las madres antes eran así?

¿Cómo habrá sobrevivido la humanidad sin galletas de fructosa?

¿Qué te pasa? Nada.

Estoy reflexionando. ¿No estamos en periodo de reflexión?

¿Es por lo de la in-vitro? No...

Estoy pensando a quién voy a votar en las próxima elecciones,

no te jode...

No te pongas así porque solo llevamos una tarde de reflexión.

Ya, ¿pero a qué estás esperando?

¿A que se te aparezca el maestro Yoda en sueños

o lo vas a consultar de cañas con Guille y Tito?

Dímelo cuanto antes, por favor, porque necesitaría saber

de quién depende mi futuro.

Pues lo mismo si me presionas me bloqueo y es peor.

Ya...

¿Y si lo seguimos intentando por el método tradicional, Alina?

Alina, de trigo... Alina de maíz...

Buenas noches, amor.

Pues tú te lo has buscado.

Me voy a apuntar a una web de ligoteo.

¿Eh, dónde vas? ¿No irás a hacerte una paja, no?

No...

Que no tienes el semen como para ir desperdiciándolo por ahí.

Ponerte a mirar porno no te va a ayudar a decidirte.

Ay...

(Música)

"50 millones de resultados.

A ver, no sé qué hacer.

Mi chica está totalmente obsesionada con hacer la in-vitro

y yo no lo veo claro.

Me da miedo que no dé resultado.

También me da miedo que dé resultado.

No sé, estoy hecho un lío.

Estamos muy bien, nos queremos, el sexo es genial,

ya verdad es que no veo necesidad de meterse en este follón.

Tampoco quiero perderla".

"Hola, superconfuso. Estoy exactamente igual que tú.

¿Qué hiciste?".

(TV) "Llega lo último en cosmética.

El tratamiento de diamantes más eficaz...".

(Mensaje)

"Acabo de ver tu mensaje y me he dicho:

'Tengo que echar una mano a este chico'...

La ha mandado a la mierda...

"Chantajes... He renacido, he vuelto a la vida.

Me he liberado de las cadenas.

Esa tía me había castrado y ahora no paro de follar.

Juzga tú mismo".

Joder...

¿Qué? ¿Qué tal en la web de ligoteo?

¿Tienes alguna cita?

Ali...

¿Tú has pensado en la terrorífica posibilidad de que sean dos?

Imagínate a Chucky y la hermana de Chucky

en sus tronas con la cara llena de puré.

¿Estás seguro?

Pensándolo muy friamente,

tampoco hay tanta diferencia a como lo estamos haciendo, ¿no?

Ali...

Me tengo que ir a trabajar.

(Música)

"Chantajes a mí...

La mandé a la mierda y ahora no paro de follar".

(Música animada)

Hola...

Mira, Gloria, nuestra nueva becaria, Fran, nuestro director creativo.

¿Qué tal? Encantada. Igual.

¿Has diseñado tú esta maravilla que acabo de ver?

Sí, bueno, sí. Lo he diseñado casi todo yo.

¿Te ha gustado? Buenísimo, de verdad.

Yo he hecho la programación. ¿Ah, sí? Con Flash, ¿no? Imagino.

Hemos trabajado con Flash, con After Effects

y con un programa nuevo que he diseñado yo

que optimiza hasta un 30 % los movimientos.

¿Nos perdonas un momentito? Sí, claro.

No te rasques tanto. Es que me aprieta un poco...

¿No vamos a entrevistar a nadie más o qué?

¿Pero tú la has visto bien?

A mí esta me parece bien.

Ya, pero a los demás no los vamos a despedir sin entrevistarles, ¿no?

Si queréis puedo hablar yo con ellos.

¡Ali!

Hola, pequeñín, ¿qué pasa?

¿Sabes que dentro de nada va a tener un primito o una primita?

Me lo tienes que contar todo, pero estoy con el grupo de lactancia.

¿Quieres pasar? ¿Puedo?

Claro, pasa. Vale.

Llevo ya dos meses intentando que se vuelva a enganchar

y no veo avances.

-Chicas, esta es mi hermana Alina. Hola.

Hola. ¿Os importa si me quedo un rato?

Bienvenida. Gracias.

Tu insistencia hace que estemos superorgullosas.

-Ya, pero es que yo me desespero.

Os prometo que cada vez que abro un bote de leche

es como si me metiera un clavo en el corazón.

-Somos mamíferos.

Tu pecho fabrica lo que tu cachorro necesita.

Confía en la naturaleza.

Pero ¿qué edad tiene? ¿Manuela?

Manuela tiene cinco años. ¿Y aún toma teta?

Ya decidirá ella cuándo quiere dejarlo.

Mientras lo necesita.

Bueno, ¿pero tú lo querías dejar, no?

¿Lo querías dejar?

Bueno, lo estaba pensando. -¿Cómo que pensando?

¿Tú sola?

-Ya, es que ahora con el trabajo se me complica todo.

Se me acaba la jornada reducida y mi jefa no es precisamente comprensiva.

-Entonces no es que quieras dejarlo, es que te obligan.

¿Has pensando en el mensaje

que le estás mandando a tu hijo si lo dejas?

Luego no te quejes en la guardería si se pone a morder.

-Pero bueno, ¿dónde está el problema, Alma?

Te puedes llevar el sacaleches al trabajo.

(RÍE)

Venga ya. ¿Te vas a sacar la leche en el bufete?

Perdón. Que nada, que me voy.

Bueno, estamos aquí echando la partida de los jueves.

Quédate y juegas. Mejor otro día.

Hasta luego. Hasta mañana, Gloria.

(IMITA) Hasta mañana, Gloria.

Tú ríete, pero ya he conseguido que me invite a su casa a una fiesta.

Que vive con otras dos de 25. El paraíso, vaya.

¿Te imaginas levantarte por la mañana

y encontrarte con las dos compañeras de piso?

En tanga, haciéndote el desayuno. Qué asco, ¿eh?

Si te la follas no quiero saberlo. Serías el primero en enterarte.

Oye, vente... He pillado un M...

Cremita vichisua...

No, no creo que el M le venga bien a mi semen.

Es que la semana que viene empiezo la in-vitro.

¿La in-vitro? Sí.

Bueno, ¿qué pasa? Tenemos la munición de fogueo?

Pues... más o menos. ¿Cómo que más o menos?

Pocos, vagos y anormales. Ese es mi semen.

Pocos, vagos y anormales. Qué crack.

Chicos... Llegas tarde.

No sabéis lo que me ha pasado. Fran se va a hacer la in-vitro.

¿Qué es eso, un perro? Un perro.

Me lleva siguiendo desde la parada del autobús.

Ha sido verte y ha salido directo a por mí.

Como si me conociese...

De verdad que lo he intentado todo para despistarlo,

pero es que... me ha sido imposible.

Bueno, mira, tu primer flechazo.

Hombre, saca al perro de aquí, que tiene que tener pulgas y de todo.

Fran, ¿te vas a hacer la in-vitro?

Sí...

¿Es vuestra primera vez?

Sí. Sí.

Ya me parecía, qué monos. Yo soy de las veteranas. Mi sexta.

Al principio parece que lo de las hormonas y los pinchazos

es lo peor...

pero lo verdaderamente duro es la beta.

Mi marido ya no quiere venir más. Le comprendo, ¿eh?

Yo también me he puesto límites. Diez como máximo.

¿Diez intentos? ¿Qué es la beta?

No les asustes a los pobres. -Alina Alba.

Sí... Vamos.

Suerte.

En la naturaleza, la fecundación es un proceso muy sencillo.

Un espermatozoide, un óvulo... un embrión.

Nosotros vamos a llevar a los espermatozoides de Fran

hasta las mismísimas puertas del óvulo de Alina.

Pero en lugar de que tengan que subir en bici el Tourmalet,

nosotros los vamos a llevar en helicóptero hasta la meta.

En fin... todo facilidades para conseguir ese embrión

que luego implantaremos en Alina. ¿Entendido?

Claro, que si luego el niño no aprueba las matemáticas

o le toman el pelo en el cole, no se admiten reclamaciones.

¿Esto lo hace con todos sus pacientes

o es que nos ha tocado el día del humor?

Es muy importante desdramatizar un poco.

¿Jugáis al golf? No...

Pues esto es muy parecido al golf.

Es normal que al primer golpe no lo consigamos,

pero poco a poco nos iremos acercando.

Muy mal se nos tiene que dar para que no consigamos meter la bola

en el agujerito.

Así que, sobre todo tranquilidad.

Estos para Francisco, Fran.

Estas para Alina. Una cada ocho horas.

Y...

¿Podemos seguir manteniendo...? Claro, hombre.

A ver si hay suerte y por lo menos metéis un gol,

aunque sea en la prórroga.

¿Por qué no mandamos a la mierda a este imbécil?

Porque es el mejor. Lo dicen en todos los foros.

Además, ya he pagado la mitad. ¿Cómo que has pagado la mitad?

¿Por qué? ¿Y por qué no?

Había un descuento. No, no. A ver, a ver...

Si vamos a hacer esto tenemos que tener unas reglas muy claras.

La primera, no ocultar información. Muy bien.

La segunda, no escaquearse. Vale...

Y la tercera, no obsesionarse.

Recuerda lo que dijo del golf, ¿vale?

Ajá. Pero yo qué soy, ¿el hoyo?

Efectivamente.

El hoyo.

(RESOPLA)

(Música)

Ya...

Es poco, ¿no?

Es que no es fácil ahí, en el bote.

No está diseñado bien. Espérate.

Voy a preguntar si es posible con esto.

(Mensaje)

¿Podrías intentarlo otra vez? Eh...

Si no puedes, lo intentamos con eso, pero no creo que...

Al 14. Mira a ver que procurador tenemos.

Okey... Ahora te veo.

Uy, ¿quién está aquí? Mi Martín. ¿Qué pasa?

Gracias. Que justo esta tarde tengo una reunión con mi jefa.

Si le sube la fiebre le das Apiretal. El termómetro está en mi habitación.

Que no vea muchos dibujos.

Nico, te tomas todo el zumo, ¿vale?

Ali, cuando puedas congelas esto. Besitos.

Chao. Adiós.

Bueno...

(GRUÑE)

¿Tienes el juego de Fran? ¿Me lo pones?

Pónmelo. Nico, espérate... Para.

Para... Nico, oye, ¿tú no tenías fiebre?

A ver... Vamos a ver.

(Música)

Hala...

Tía Alina, ¿tú tienes clítoris?

Oye, Nico. ¿Por qué coges el móvil sin mi permiso?

Eso no se hace.

¿Qué es el clítoris?

(RÍE)

Eh...

Vamos a ver...

El clítoris es una cosa muy divertida que tenemos las chicas.

¿Y dónde está?

Pues...

Está escondido en una cueva secreta.

Hola, soy Anita, y no soy una niña normal...

No, porque tengo superpoderes.

Cuando me enfado me convierto en... Friki Girl.

Puedo hacerme invisible o volver atrás en el tiempo

para dar su merecido a los abusones del cole.

Friki Girl. Pronto estaré en vuestros móviles y tabletas.

Friky Girl, Contra las niñas pijas.

Bueno, ¿qué? Está de puta madre.

Yo creo que le falta mucho curro. Guille, ¿tú qué dices?

¿Qué?

Macho, ¿lo tienes que llevar a todos los lados?

¿Qué quieres que haga?

Si lo dejo fuera, se pone a aullar como un loco.

Bueno, la presentación es mañana así que está de puta madre.

Con ese entusiasmo, ni aunque le lleváramos "Los Simpson".

¿Comemos?

Y tú mañana intenta no rascarte, por dios.

Guille, ¿vienes?

Tío, desde el cariño. Por ahí mal, por ahí mal.

Joder, con el señor de las bestias. Tú ni caso.

Mira, voy a hacer una foto y la subimos al Instagram.

¿Dónde estabas?

Tengo la extracción de óvulos y llego tarde.

Ya lo siento, Ali. Me ha entretenido mi jefa.

¿Quieres que te acompañemos? No, tranquila.

Va a venir Fran. Bueno...

Oye, ¿y a ti qué te pasa?

Me han ofrecido llevar un caso en el Supremo.

¿Es para estar así? He dicho que no.

Pero ¿por qué? Porque eso supone 16 horas al día.

Perdona, Ali, que no te quiero agobiar.

Venga, vete ya. Vale... Bueno.

Oye, ¿me va a ir bien, verdad? Buf...

Te van a sacar unos óvulos como melones, ya verás.

Fran, estoy en la clínica.

¿Te acuerdas que hoy a las 6

teníamos las extracción de óvulos, verdad?

Te he dejado un pósit en la nevera y te he mandado un WhatsApp.

Alina Alba. Sí...

Necesito cinco minutos. Mi marido no encuentra aparcamiento.

Miriam Romero.

Hay un parking en esta misma calle. Qué bien. Se lo digo ahora mismo.

Pero vamos a ver, Fran. ¿Se puede saber dónde coño estás?

Ya me han llamado, pero no quiero entrar sola.

Fran, haz el favor. Haz el favor.

Otra vez has dejado el teléfono móvil en el baño.

Hasta luego. Gracias, Kathy.

¿Qué pasa?

¿Vosotros no miráis el Twitter mientras cagáis o qué?

Pues no. Yo mientras cago solo cago. Estoy concentrado en eso.

El otro día cagué un número dos, perfecto.

Yo con un gorila así encogido. Mierda, me tengo que ir.

Pero ¿qué pasa? Que tenemos que dejarlo todo preparado para mañana.

Vuelvo luego. ¿Tienes extracción?

Sí. No te preocupes.

Ni te vas a enterar.

¿Tú también has pasado por esto? También.

Ahora me están llevando el embarazo. ¿Te quedaste a la primera?

Sí, he tenido suerte.

Y es raro, ¿eh? Porque yo no suelo tener suerte.

Quiero decir que no soy de esa clase de personas

que consiguen las cosas a la primera.

Yo tengo que estar ahí, pin, pin, pin... ¿Me entiendes?

Sí...

Tú vas a tener suerte, ya verás. Lo intuyo.

Yo soy muy intuitiva, ¿eh?

Oye, mañana me han invitado para que vaya a una reunión

de mi grupo de betaespera.

Suena un poquito a secta,

pero es muy útil para darnos ánimos unas a otras.

Vente si te apetece.

Pues no lo sé.

Depende cómo se me quede el cuerpo después de lo de hoy.

Anímate.

Por cierto, soy Verónica.

Extrapecista y futura madre soltera.

Yo Alina, encantada. Encantada.

-Alina Alba... Sí.

Si no pasas ahora tendrás que esperar al ciclo del mes que viene.

Tú misma.

-Esto es como coger higos maduros de una higuera.

Hay que apretar lo justo, ni más ni menos,

para que no se estropeen.

¿Has cogido alguna vez higos, Alina?

No. Yo tengo un huerto.

Paso allí los fines de semana. Podando, abonando, cavando.

Qué vida tan completa.

El huerto, el golf, los embriones...

Perdón, ¿puedo?

Bueno...

Esto ya está. Diez hermosos óvulos.

En los próximos tres días os llamaremos para la implantación.

Puede ser en cualquier momento, así que tenéis que estar disponibles.

Atentos al móvil, ¿entendido?

Ali, que te juro que me dejé el teléfono en el baño.

Pregúntale a Tito y a Guillermo.

Ali...

Alina, por favor.

Alina...

Joder, no te pongas así tampoco.

Porque he llegado solo media hora tarde.

He estado en una reunión. Se me ha ido la cabeza, joder.

Estoy muy cabreada contigo, Fran.

Pero esto son las hormonas.

¿Cómo se te puede olvidar una cosa así?

¿Tú sabes cómo me he sentido? ¿Lo sabes?

Como una mierda, Fran. Como una mierda así de grande.

Ya está. No, no está.

Ahora mismo tendríamos que estar celebrando

que me han sacado diez óvulos.

No va a volver a pasar, ¿vale? Nunca más, te lo prometo.

A partir de ahora voy a estar contigo en esto.

¿De verdad?

Ay...

Mañana tengo una reunión con un grupo de betaespera.

Ya sé que suena a secta,

pero en realidad es un grupo de parejas que está pasando

por lo mismo que nosotros, y yo creo que nos vendría muy bien ir.

Vale, vale, vale. ¿Mañana a qué hora?

A las cinco. No puedo.

Es la presentación de la serie.

Llevamos años esperando este momento. No puedo faltar.

Siempre va a haber algo por delante, ¿verdad, Fran?

Me voy a dar una vuelta... sola.

Hola.

¿Es para regalo? Es para mí.

¡Qué guay!

(Música triste)

Alina, no merece la pena que nos enfademos.

Estamos hechos el uno para el otro.

Si crees que esto lo va a solucionar Heisenberg vas listo.

Ya, pero es que...

he comprado nubes.

Lo he arreglado para ir contigo a lo de la secta.

¿Has cambiado la presentación? Van Tito y Guillermo.

No... Tienes que ir. Quiero ir contigo.

No, ve a la presentación.

Que voy a ir contigo a lo de la secta y punto.

¿Quieres una nube?

Pues cógela.

(Música)

Oye, le tendríamos que hacer su propio canal de YouTube al baby.

Claro.

Igual nos sacamos un sobresueldo.

Y un Pinterest con todas sus fotos.

Ahora, Twitter ni tocarlo hasta que por lo menos cumpla los cinco años.

Mira...

Este...

nos lo vamos a fumar tú y yo cuando acabes la cuarentena.

Antes ni tocarlo.

Es maría pata negra.

De la del primo de Tito. María del monte.

Gracias.

El día diez me hicieron la transferencia.

Dos embriones de clase A,

uno de siete células y otro de ocho.

Y...

la betaespera está siendo muy dura.

Yo intento estar tranquila y positiva,

pero es que no...

no tengo dolor de pechos ni nada. -Y ayer sangró.

-¿Lo habéis consultado con el doctor?

Bueno, pues entonces tranquilidad.

La espera siempre crea angustia.

Pero muchas veces todo sale bien.

Por eso hoy he querido que viniera con nosotros Verónica.

Ya veis que ella va a ser una mamá.

Tenéis que confiar y ser positivas. Venga, un aplauso para Verónica.

Bueno, y hoy también tenemos con nosotros

a Alina y a Fran por primera vez.

Alina, ¿qué tal? Muy bien.

Bueno, hola. Soy Alina.

Estoy a punto de que me implanten mis primeros embriones.

Y la verdad es que...

De momento estamos muy tranquilos. Estupendo, Alina.

Fran. Hola, me llamo Fran.

Y la verdad es que, por ahora, ni me estoy enterando.

Yo creo que esto hay que tomárselo un poco con deportividad.

Que si funciona, genial y si no, tampoco pasa nada.

Que no hay que convertirlo en una tragedia.

Quiero decir, que igual es que no podemos tener hijos.

Pues tampoco... es el fin de la humanidad.

Yo conozco a mucha gente que no ha tenido hijos

y que ha sido muy feliz.

Mi tía abuela, mi tía Trini no tuvo hijos

y disfrutó muchísimo de la vida.

Una mujer moderna

que viajó por todo el mundo.

Conservo yo todavía una cerbatana que me...

(Móvil)

Que me trajo de Brasil cuando era pequeño. Es...

Perdón, ¿eh? Perdón, lo siento.

Tito.

No, que ahora mismo no puedo hablar, que estoy aquí en un... coloquio.

¿Sí? De puta madre.

Venga, te llamo luego. Hasta ahora.

Perdón...

Y bueno, un poco eso, ¿no?

Me tuve que salir de la comunidad del anillo.

Joder, pero qué guay... Friki Girl. Por Friki Girl.

Por Friki Girl.

Y por el semen de Fran.

(CANTAN) "Pocos, vagos y anormales.

Pocos, vagos y anormales".

Chicos, chicos... Me parto la polla con vosotros.

Bueno, y por si fuera poco, hoy es el cumple de nuestra becaria maciza.

Ha montado una fiesta en su casa y va a estar llena de tías de 25.

¿Pero estamos invitados? Pues claro que estamos invitados.

O sea, los tres. Los tres.

Vamos a ser los abuelos. Pero ¿qué dices?

Si es justo nuestro target.

Licenciadas en paro con ganas de trabajar

en una empresa como la nuestra.

La última y vamos.

Hola, ¿está Gloria? Hombre...

Ya pensé que nos íbamos a quedar sin tíos buenos en la fiesta.

-Hola...

Nuestro target...

(Música)

Yo creo que estamos un poquito mayores para esto, ¿no?

La semana que viene vuelvo al gimnasio a saco.

Hombre, pero si habéis venido. ¿Qué tal?

Muy bien. Cuánto me alegro.

Bienvenidos. Muchas gracias.

La fiesta está en el jardín.

(Música)

El tema es que se me pone una tía delante

y es que me empiezo a rascar. No es algo que pueda evitar.

¿Eres Guillermo, verdad?

Sí.

Creo que fui alumna tuya en un curso de programación en HTML.

No sé... Había mucha gente. Era un curso online.

Te he reconocido por la foto de perfil,

aunque estás mejor al natural. Gracias.

Me encantó el curso.

De hecho, el curro que tengo ahora lo conseguí gracias a él.

Ah, pues qué práctico, ¿no?

Ahora han sacado un software nuevo que no necesita ni HTML ni nada.

Es una pasada.

Si saco tiempo, a lo mejor hago un taller

y si quieres te aviso o lo cuelgo en Facebook y eso, ¿vale?

Genial.

Bueno, nos vemos. Claro.

Pero tronco, que te ha entrado una tía.

¿Tú crees?

Y qué es esto de "Nos vemos".

Fran, código HTML. ¿En serio?

Hostia, qué fricaza. Es perfecta para ti.

No sabes ni su nombre.

¡Eh, cuidado, cuidado, cuidado!

¡Ahí va! ¿Qué pasa?

Que te he quemado el pelo un poquito.

Pero ¿qué dices? ¿Me has quemado mucho o qué?

Pero ¿tú qué llevas? ¿Llevas laca?

¿Y tú con qué te enciendes los cigarros, con un lanzallamas?

¿Me has quemado mucho?

A ver, son cuatro mechones un poco chamuscados,

pero ahora lo corto y ya está.

Llamo a Gloria, que nos traiga unas tijeras,

¿Quemar y cortar la misma noche? No, gracias.

¿Por qué no? Si es solo igualártelo un poquito.

Pero bueno, ¿tú quién te crees que eres?

¿Eduardo Manostijeras o qué?

que ya has hecho suficiente por mí esta noche, gracias.

¿Qué pasa? ¿Cómo vais?

Veo que os habéis hecho amigos de Teresa, mi vecina favorita.

Ellos son mis jefes.

-¿El pirómano es tu jefe? Bueno, ha sido sin querer...

¿Qué ha pasado? -Me ha quemado el pelo.

Es que no soporta las coletas altas...

Pues menos mal que no ha sido en la cara, que si no...

Perdóname... Vamos a bailar.

(Mensaje)

(CANTAN)

Me recuerda a las New York Dolls.

¿Te acuerdas de...? ¿Lo conoces?

El año que viene me voy a ir a Nueva York.

¿Has estado?

Pues he estado un par de veces, pero de turismo, nada más.

Yo me voy a ir una temporada larga a hacer un curso de cine.

Qué guay. ¿Por que no pruebas a irte para allá?

No sé, siendo creativo tendrías muchas más oportunidades.

Pues lo pensé en su día y no lo hice.

Ahora es todo más complicado. Tampoco eres tan viejo.

De verdad, ¿eh? Gracias, ¿eh?

Es que no...

me quiero convertir en alguien que se arrepienta de lo que no ha hecho.

¿Y Tito y Guillermo? Se han ido hace un rato.

Pues...

Yo me voy a tener que ir también.

No me apetece nada, pero...

En fin.

Me voy.

Buenos días.

Menudo fiestón. ¿Qué guay, no?

¿Vas a salir? Sí.

Me acaban de llamar de la clínica. En una hora hay que estar allí.

Te he estado llamando, pero lo tienes apagado.

Y bueno, también he estado llamando a Tito,

a Guillermo, pero ninguno de los dos me ha cogido.

Los tienes muy bien enseñados. No sé.

Yo los he dejado ahí, en...

En un after, superdesfasados. No habrán oído el teléfono.

Me ducho y nos vamos. O no...

Puedes quedarte aquí tranquilamente durmiendo la mona,

mientras a mí me meten en el útero el embrión de nuestro futuro hijo.

Pues no sabes lo que te lo agradezco, porque estoy...

Como ya nunca salgo. ¡Fran!

¿Queda ibuprofeno?

Esto es como los concursos de triples del All-Star.

¿Te gusta el baloncesto, Fran?

¿Qué?

Perdón.

Ay, mira, ya está listo.

(Timbre)

Su pedido. Tique.

Hasta luego.

¿Me traes la soja de la cocina, por favor?

Y la mantita, que tengo frío.

Y otra cosa. ¿Qué?

Perdona, tengo que estar en reposo absoluto.

Eso era en el hospital.

No creo que les pase nada a los embriones

si vas un momento a la cocina, pero ¿qué quieres?

Nada, no quiero nada, ya me levanto yo.

No, venga, ¿qué quieres, qué quieres?

Fruta. ¿Fruta antes de comer?

Es que es mejor tomarla antes de comer.

No queda.

¿Bajo al chino?

¿Adónde tengo que bajar?

Al Supercor, que todavía estará abierto.

Pero antes de salir pásame la progesterona,

que ya me toca.

Esto no, esto no es la progesterona.

La progesterona son los óvulos.

¿Dónde tienes la cabeza cuando el médico nos cuenta las cosas?

Te estás volviendo loca, ¿lo sabes, no?

Se me pasará. Pues a ver si se te pasa pronto.

¿Manzana está bien? Pink Lady, golden, reineta...

No quiero fallar.

Buenos días.

¿Qué tal, Fran?

¿Sabías que hay un montón de apps para perros?

Le encanta.

Está todo flipado el tío.

¿Y esto?

Es la camita del perro.

Pero tronco, que este es mi sitio.

Además, está todo lleno de cables.

Ya, yo creo que le gusta por eso, por el calorcito del ordenata.

Que ya está bien. El perro no se puede quedar aquí.

Si te lo vas a quedar, te lo llevas a tu casa,

Pero es que mi casa es muy pequeña, además, estoy todo el día aquí.

Me cago en mi puta madre. Fran, pero ¿qué haces?

Que le vas a hacer daño. Tu casa o la perrera, elije.

Tu casa o la perrera.

(Música)

Tronco, te has pasado con Guille esta mañana.

No ha abierto la boca en todo el día.

Una cervecita. No puedo. Tengo plan casero.

¿La conozco?

Perfectamente.

Gallina vieja hace buen caldo. Hay que probar de todo, chaval.

(Música)

Hasta luego.

No sabía que ibas a ser padre, felicidades.

Todavía no es seguro.

Me alegro de todas formas, hasta luego.

(Música)

He encontrado esta página de Internet que está genial.

¿Has encargado el desayuno por Internet?

Sí, mira, trae fruta fresca.

Está recién cortada, lo pone en la web.

¿Qué pasa? ¿Está mala?

(Música)

Fran, ¿tanto te cuesta coger un cuchillo y partirme una pera?

¿Es eso lo que quieres? Que te parta una pera.

No, no te preocupes, que ya me la apaño yo.

No, no, no, te la parto yo.

¿Quieres también café? No, prefiero té.

Pues el té, si no te importa, lo haces tú,

que yo no sé cómo va.

Tienes mil tipos de té y unos van con hierbabuena,

otros van con anís y otros con su puta madre.

Y también está la bolita esa que yo no sé hasta dónde hay que llenarla

ni cuánto tiempo tiene que hervir ni cuánto reposar.

Así que mejor te la haces tú, ¿vale?

¿Y esto cuándo se lo enseñamos a Fran?

Es que a Fran no se le enseña nada hasta que yo lo diga, ¿entendido?

¿Qué es eso?

A ver, Fran, es solo una propuesta que no han hecho.

¿Una propuesta de qué?

Quieren que sea un poco más guapa.

¿Pero cómo coño va a ser guapa si se llama Friki Girl?

Que nuestro target habría que ampliarlo un poco.

¿Es guapo Bart Simpson? ¿Es guapo Bob Esponja? ¿Es guapo Shin Chan?

Que no se han enterado de nada, que no se han enterado de nada.

A ver, Fran, no te pongas en plan talibán.

Tienen que opinar algo, es su trabajo.

Es el juego al que llevamos años queriendo jugar.

¿Eso es lo que les dijisteis en la reunión?

¿Que es el juego al que llevamos años queriendo jugar?

Yo estoy con Tito, es normal que quieran opinar.

Tenía que haber estado yo en esa reunión.

Pues te voy a decir una cosa, si llegas a estar tú,

que nunca habríamos llegado hasta aquí.

¿Qué?

¿De verdad pensáis eso? Además, ¿a dónde hemos llegado?

¿A dónde coño hemos llegado?

¿A que nos lo quieran cambiar todo y no se hayan enterado de nada?

Tenemos una serie cojonuda que nos van a destrozar

y a vosotros os da lo mismo.

¿Pero tú de qué vas? ¿De artista maldito?

Tranquilo, tranquilo.

Vete que te dé un poquito el aire, chaval.

Por encima de mi cadáver, ¿eh? Por encima de mi cadáver.

Joder, te has tomado en serio lo del reposo, ¿eh?

¿Qué tal?

De puta madre.

Han llamado los de Cartoon y dicen que les gusta mucho la serie,

pero que Friki Girl tiene que ser guapa

y que ya no se llamará Friki Girl, sino que se llamará Barbie Girl

y jugará a las princesas con sus amigas.

Lo siento.

Y lo peor es que Tito y Guillermo están como si nada,

les da lo mismo. Yo...

A lo mejor es porque tampoco es para tanto.

¿Cómo que no es para tanto?

¿Cómo que no es para tanto?

Friki Girl es así porque no puede ser de otra manera.

Porque si es de otra manera,

no solo se cargan el personaje, sino que se cargan la serie, joder.

Es que es imposible que sea guapa, imposible.

Si hubiera ido yo a esa reunión,

se la podía haber explicado a los de la tele,

pero no, había que ir a la mierda esa de las locas de la beta.

La reunión más importante de mi vida laboral

y no pude ir, joder.

Te dije que no hacía ninguna falta que vinieras.

Buenos, sí, no hace falta que vengas significa

si no vienes, me vas a oír el resto de mi vida,

Oye, Fran... ¿Oye qué? ¿Qué pasa ahora?

¿Ya estamos con la lagrimita de las hormonas o qué?

Me estas hartando. ¿Te estoy hartando de qué?

¿De qué te estás hartando? ¿Eh?

Si vives como una reina.

Ahora quiero tener hijos, si no puedo, da igual, no pasa nada,

fecundación in vitro o embriones congelados, lo que haga falta.

Porque lo más importante del mundo es tener hijos.

Y eso que todavía no estás embarazada,

yo no me quiero ni imaginar cuando lo estés.

No me quiero ni imaginar. ¿A qué viene todo esto?

Pues viene a que estoy hasta las pelotas

de que haya que hacer siempre lo que a ti te dé la gana.

Y que nuestra vida gire en torno a la mierda esta de la in vitro,

cuando te he dicho por activa y por pasiva

que yo no necesito tener hijos.

¿Qué? ¿Qué me has dicho? ¿Tú a mí qué me has dicho?

Porque yo nunca lo he oído.

Porque tú oyes solo lo que te da la gana.

¡A lo mejor es porque tú no te expresas lo suficientemente claro!

¿Quieres que te sea claro? Por favor.

No quiero tener hijos, ¿lo pilla? ¿Te queda claro?

¿Qué te pasa? Que no quiero tener hijos.

¿Y me lo dices ahora? Sí, te lo digo ahora.

Gracias.

Incluso un poquito tarde, ¿no? ¿Qué pasa si ya estoy embarazada?

Prefieres que no lo esté.

Esto es como una hipoteca, ¿no?

Nos tenemos que quedar hasta que terminemos de pagarla.

Uy, no, qué va.

Esto es mucho más importante que una hipoteca.

Además, no tienes por qué pagarla si no quieres.

Esa es la ventaja, Fran. Pues de puta madre.

¿Dónde vas, Alina?

Alina.

(Música)

(Canción en inglés)

Alina. Hola.

¿Me puedo quedar? He discutido con Fran.

Claro.

(Música)

(Mensaje)

(Música)

Los de Cartoon ya me han llamado dos veces esta mañana.

(Música)

Fran.

Fran.

A ver, que no pasa nada, que tampoco hagamos un drama.

Lo de Cartoon era una oportunidad,

pero a lo mejor tampoco era para tanto.

Podemos tirar con los anuncios de Kellogg's y antigripales.

Si empezamos a ceder, acabaríamos destrozando la serie.

Si no lo vemos, no lo vemos.

(Música)

Ahora mismo voy a llamar y le voy a decir

que "Friki Girl" es así y punto.

Siempre podemos hacer un crowdfunding y colgarlo en Youtube.

¿Un crowdfunding?

Anda, déjame leer qué proponen.

Mamá, ¿tú tienes clítoris?

-Nicolás, ¿tú a quién le has oído decir eso?

-La tía Alina me dijo que las chicas tienen clítoris.

-¿Y qué más te dijo la tía Alina?

-Pues que es muy divertido. -Qué guay.

-¿Y Martín tiene? -No, Martín no tiene clítoris.

-Mamá, quiero clítoris.

(RÍE)

(TOCA LA PUERTA) ¿Puedo pasar? Estás en tu casa.

Oye, ¿tú qué le has dicho al niño? ¿Qué le he dicho de qué?

Del clítoris.

Me preguntó, ¿qué querías que le dijera?

Ah, pues nada, muy bien, ahora se va a dedicar

a buscar la cueva secreta de todas las niñas de su clase,

que lo conozco. Que cachondo.

Sí, muy cachondo.

Mira, Ali, cuando tú tengas niños les hablas

del clítoris, del coño, de la polla, de lo...

-Vamos a ver, Alina, los embriones no han prosperado.

Simplemente hay que volver a empezar, ¿de acuerdo?

Todavía te quedan congelados.

Recuerda que a cada golpe estamos más cerca.

No voy a seguir con el tratamiento. ¿Estás segura?

Piénsalo bien, con tu diagnóstico, cuanto más lo dejes, más se complica.

Esto es como el partido de tenis.

Una vez que llegas al tie-break, no puedes abandonar.

Una sola metáfora deportiva más y te juro que te tragas el chisme ese.

(Música)

Mírame a mí. Estoy bien solo, no necesito hijos.

¿Para qué iba a querer yo tener un hijo?

¿Cómo para qué? Sí, ¿para qué?

¿Para qué iba a querer tener yo un hijo?

Pero, a ver, ¿tú crees que tu padre se preguntó eso?

Hombre, pues no.

¿Cómo para qué?

Qué idea más mercantilista del tema, vamos,

para quererlo, para cuidarlo, para...

A ver quién te va a cuidar a ti cuando seas viejo, no sé.

Entonces, ¿quieres o no quieres?

No.

Pues eso. Pues eso.

(Música)

Quería saber cómo estabas. Pues mal.

Pero tú no querías ese hijo, así que para ti mucho mejor, ¿no?

Yo nunca dije que no quisiera ese hijo, Alina.

¿Pero tú piensas las cosas antes de hablar

o vas por la vida soltando lo primero que se te ocurre, Fran?

Yo pensaba que había algo muy fuerte entre tú y yo, pero ya...

Ya me he perdido, no sé qué pensar.

Yo aún lo creo. ¿Crees? ¿Qué crees?

En lo nuestro.

¿Sabes, Fran? Cuando tenía dos años, tuve tosferina.

Algo parecido al asma, pero más grave.

Mi padre me contó que me ahogaba por las noches

y que probaron con todo, pero yo no mejoraba.

Hasta que un pediatra le contó que si me subía andando cada día

una colina de 700 metros durante un mes me curaría seguro,

por el cambio de presión, los bronquios y todo ese rollo.

Y cada día, durante un mes,

ni padre subía la colina conmigo en brazos.

Estábamos allí un rato, respirando aire puro y luego me volvía a bajar.

Cada día,

hasta que dejé de ahogarme y de toser.

Y aquí estoy.

Bravo por tu padre.

(Música)

Tú lo que querrías es volver y que todo fuera como antes, Fran,

pero ya no es antes, es ahora.

(Música)

Y ya no amanecerá como era antes.

(Música)

Lo siento.

(Música)

Te llamaré para recoger mis cosas.

(Música)

(Canción en inglés)

La verdad es que no sé dónde ponerte, hija.

¿Pero tú exactamente qué haces? Community manager.

Diseño web.

Internet.

Te voy a poner en otro.

Oiga, he oído que si ahora se quiere montar algo,

se puede capitalizar el paro. ¿Usted sabe algo de esto?

Espera un momento.

Paco, ¿de lo de capitalizar el paro le puedes informar tú?

(Música)

Hola. Hola.

Felicidades.

Gracias, ¿pero cómo sabías que era hoy?

Una que tiene sus contactos.

(Música)

Bueno, chicos, hasta mañana.

Adiós.

¿Tú sabías que hoy era su cumpleaños?

No sé ni cuándo es el mío.

Bueno, me voy. Una cervecita, ¿no?

Es que tengo cita con la peluquería para el perro.

Tío, ¿tu vida tenía sentido antes de encontrar a ese chucho?

Sí, pues no sabes lo que se liga paseando al perro por el parque.

Increíble.

Oye yo tengo entradas para The Brownies. ¿Te apetece?

(Música)

Espera un momento.

(Música)

¿A qué vamos a jugar? ¿A los médicos?

¿Rosa o azul?

Eh... azul mismo.

(Música)

Date la vuelta. ¿La vuelta?

Te va a encantar. A ver.

¿Estás depilado? Eh... no.

No pasa nada.

(Música)

Vamos a ver.

Cuidado, cuidado. Entero no, para, para.

(GIMEN)

(Música)

Tito me ha pedido dos copias del teaser.

¿Me lo pones aquí? Vale, ahora te las grabo.

¿Qué? ¿Qué tal con esta? Bien.

A lo mejor es mucha tralla para ti.

¿Por? Pues...

Por lo que se escucha desde el piso de Teresa.

¿Qué es lo que se escucha?

(Música)

Toma, la vuelta. Me he equivocado de agujero, da igual.

He sido malo, he sido malo.

(GIME)

(Música)

Hola.

¿Puedes? Sí, sí.

También te he traído el sacaleches.

Jolín, justo se me ha olvidado que tengo curro hasta las mil.

Ya que lo has traído, le doy un poco.

¿Nos sentamos aquí mismo?

Hostia, no.

-Alma, ¿se puede saber qué haces?

-Le estoy dando el pecho a mi hijo, no es ninguna vergüenza.

-¿Y crees que esta es la imagen que queremos para nuestra empresa?

-Bueno, es mi media hora de descanso, puedo hacer lo que me dé la gana

-Y tiene que ser aquí, tirada en la calle,

como una rumana y con una teta fuera.

Aquí se viene a trabajar y como mucho, te ordeñas en el baño.

(Música)

¿Sabes por qué le estoy dando de mamar?

-¡Por el amor de Dios! -Porque tengo las tetas a reventar.

-Guárdate eso. -Mira.

(GRITA)

Qué asco, ¿qué haces? Loca, por favor, ¡qué asco!

No vas a volver a la oficina ni para poner cafés,

loca, más que loca.

(Música)

Pues ya está, se acabaron mis problemas laborales.

(RÍE)

Hola.

Qué bonitas, me encantan, gracias.

Es feucho, pero me han dicho que luego se arregla.

¿No te parece que se da un aire a Woody Allen?

¿Sospechas que pueda ser el donante?

No sé, yo lo pedí con estudios, pero...

Yo lo veo igualito que tú.

¿Quieres cogerlo? ¿Puedo?

Ten cuidado, que me ha costado 8000 euros.

(Música)

Yo quería tener un hijo, pero con Fran.

¿Y sin Fran no?

Si te animas, nos podríamos echar una mano.

Seríamos dos madres autónomas con hijos de padres desconocidos.

No digas que no mola.

(Música)

Si vas a hacerlo, hazlo ahora que todavía estás a tiempo.

A lo mejor, dentro de diez años te preguntas: "¿Por qué no lo hice?"

Y para entonces quizás ya ni te acuerdes de Fran.

Ahora mismo me fumaba un cigarro.

(Música)

(Señal de llamada)

Hola, soy Fran, deja tu mensaje.

(Música)

Hola, Fran. Fran he decidido volver a hacerme la in vitro.

Voy a hacerlo con un donante anónimo,

necesitaba contártelo antes de empezar.

(GIMEN)

Tranquilo, no voy a utilizar nuestros embriones.

También quería pedirte que vendamos el coche.

Necesito el dinero.

Puedes contarlo si quieres. No, no hace falta.

Cómo son las cosas, ¿eh?

Si te hubieras quedado embarazada, ahora estaríamos juntos.

Y con un hijo.

Pero la cosa ha estado...

Tener que decidirlo, ¿no? En quererlo.

Me equivoqué, Fran. Te arrastré a hacer cosas que no querías hacer.

Pero, mira, yo ahora voy a convertirme en mamá

y tú en un soltero de oro.

Y todos tan contentos.

Que vaya muy bien.

(Canción en italiano)

¡Tenemos segunda temporada! ¡Bien! ¡Bien!

Chicos, tenemos segunda temporada.

(Aplausos)

Y ahora que estamos de celebración, quiero deciros

que le voy a dar un primito a Wondergate.

¿Eh? Que voy a ser papá.

Enhorabuena.

Pero, ¿tú no eras el de hijos para qué?

Ya, colega, pero si Teresa se ha quedado preñada con 45 tacos,

es que este niño tiene que nacer. ¿45 años?

Sí, tío. ¿A que no los aparenta? Mira.

Su primera instantánea, mira.

La verdad es que tiene toda tu cabeza.

Ya se lo he dicho a Teresa, voy a ser el primer hombre de mi familia

en ocuparse personalmente de su hijo.

Que no tengo ni idea, pero aprenderé.

Estoy pensando en montar aquí una guardería.

¿En serio? Sí, en serio.

Algo en plan sueco, contratar a alguien

para que esté con los críos mientras nosotros curramos.

Un momento, o sea, perros no y niños sí. ¿Por qué?

Hola, ellos son Nadia y Adrián.

Hoy no tienen cole y su madre se ha ido a Polonia.

¿Podrían quedarse aquí mientras yo limpio?

¿Veis? No paro de recibir señales.

No te preocupes, Kathy, si estamos pensando en montar una guardería.

¿Sabéis jugar a la play? (AMBOS) Sí.

¿Sí?

Gracias.

(Llanto bebé)

Hola, ¿todo bien?

Se acaba de calmar, es que tenía gases y...

Lleva dos horas sin parar.

Tengo deseos de estrangularlo.

Bueno, tú no te agobies, yo no sé muy bien cómo,

pero al final se sale adelante, ¿de acuerdo?

¿Huelo a mierda?

¿Por qué no te vas a dar una ducha? Me quedo yo con él.

Ven aquí, chiquitín. Gracias.

Ay, cómo pesa.

Por cierto, creo que tienes más pedidos.

¿Ah sí? Sí.

Qué bien. De puta madre.

¿A ti qué te dan de comer? Madre mía.

(Música)

(HABLA EN INGLÉS)

(Música)

Adiós, ¿eh?

(Música)

A ver, chicos, la línea ya está marcada

y además que yo voy a venir una vez al mes

para ir revisando lo de los capítulos.

Es que no es solo por lo de Wonder, es por todo.

Llevamos tres años partiéndonos la cara

y cuando empiezan las cosas a funcionar, te piras.

Tener un socio en Londres siempre da caché.

Además, que aquí entre unas cosas y otras

vais a estar bastante entretenidos, ¿eh?

Te vamos a echar de menos, cabronazo.

Lo sé, hijos de puta, lo sé.

Oye, ¿se le está poniendo dura a alguien?

(RÍE)

(Música triste)

(Música rápida)

Fran.

Hola. Hola.

¿Qué tal? Muy bien por ahora.

¿De cuánto estás? 24 semanas.

¿Y son? ¿Cuántas son? 40.

40, eso es.

Estás guapa. Gracias.

Tú también estás... muy bien.

Diferente, te quedan muy bien las gafas.

Sí, no estoy mal.

Oye, ¿y tu hermana?

Muy bien, cambio de vida radical.

Se han ido a hacer quesos al caserío.

Qué valientes. Sí, mucho.

Bueno, hay que tirarse a la piscina. Es el signo de los tiempos.

Pues he venido a traerte esto.

Estuve desmontando la casa y, bueno, aparecieron cosas tuyas.

¿Te mudas? Sí, a Londres.

A Londres.

Mañana.

También quería disculparme contigo.

Porque yo...

Alina, yo nunca he pretendido hacerte daño,

pero sé que te lo hice

y que te culpé de muchas cosas que no...

Tú no me obligaste a nada.

Es que yo me agobié y...

Y lo estropeé.

(Música)

No quería irme sin que lo supieras.

Me alegro muchísimo de que al final haya salido todo bien para ti.

Oye, perdona, ¿de qué talla son estas botas?

(Música)

37.

¿Y los vestidos? Es que parecen un poco pequeños.

Perdona, perdóname un momento.

(Música)

Gracias.

(Música)

Pues este lo mismo me lo quedo yo. ¿Es de tu hermana?

¿A que adivino en quién estás pensando?

Te parecerá raro, pero esto de que se vaya a Londres

me ha descolocado mucho.

Te da pena. Sí, no sé.

Es como que ahora sí que le pierdo para siempre

y ni siquiera me he despedido.

las cosas hay que cerrarlas o te persiguen toda la vida.

O mejor, vas a verle y le llevas esto.

Le dices que te ha recordado a él, que le va a dar suerte. Toma.

¿Cómo le voy a llevar esto, Verónica?

No seas tonta. A lo peor te llevas un polvo de despedida.

¿Con esta barriga?

A los tíos les ponen cachondos las embarazadas.

Un trío en toda regla.

Tienes casi 40 tacos y él se va mañana.

A estas alturas de la película,

o te arriesgas a cagarla o la cagas fijo.

Venga.

Llévate mi coche, lárgate.

Pero que te largues.

Cada día trato de acertar

por dónde saldrás.

Eso es tanto como adivinar qué nos va a pasar.

Has estado, hace tiempo,

algo raro por momentos.

Me pregunto algo inquieta qué nos va...

(TARAREA)

Yo me guardo la esperanza

y las cosas que en la plaza

nos dijimos hoy.

Sin embargo, mientras tanto,

yo me guardo la esperanza

y las cosas que en la plaza

nos dijimos hoy.

Ahora que te vas pediré perdón y dirás que no

y estará muy bien, ya sabes por qué.

Yo me esconderé, ahora que te vas

ya no saldré más, dime para qué,

si no te voy a ver.

Cuando pase el tiempo conocerás a alguien más

y me olvidarás, y es que es lo normal.

Aunque nos dé rabia siempre ocurre igual

y nos esforzarnos en disimular.

(Timbre)

Hola, ¿quién eres? ¿Quién eres tú?

Yo he preguntado primero. Soy Alina, ¿está Fran?

Hola, ¿qué quieres? Que qué quiero.

Eso digo yo. Vale, pues adiós.

No, no, espera, espera. Es que quiero darle esto a Fran si está.

¿Con quién estáis hablando, chicos? Con una chica, ¿es tu novia?

Alina. Hola.

Pasa, pasa. Gracias.

Chicos, ¿por qué no vais a la cocina a elegir la pizza?

He venido a traerte esto.

A ver.

Es muy fea, pero te va a dar suerte.

Es... horrorosa.

Muchas gracias.

(Pitido)

Fran, está pitando el horno.

Pues no lo toquéis, que ahora voy yo.

Son los nietos de Kathy, que no tenía con quién dejarlos y...

Pero ya ves cómo está la casa.

Mejor os dejo. No, quédate un rato,

y así me echas una mano con ellos.

Bueno. ¿Sí?

¿Se mueve? Sí, ahora mismo ha dado una patada.

Mira. A ver.

-Fran, mira qué patadón.

¿Quieres tocar?

¿Cuándo va a nacer? En dos meses, ¿no?

Sí, en agosto.

¿Y cómo se va a llamar? Rafaela.

No me jodas. ¿Rafaela? ¿No lo sabías?

Bueno, mi madre y mi abuela se llamaban Rafaela.

¿Están muertas? Sí, están muertas, las dos.

¿Y tu padre? También.

Bueno, menos mal que tienes novio. Sí, menos mal.

Bueno, a ver, ¿os gusta la pizza así?

Sí. Pues así va a ser.

Bueno, bueno, bueno.

Con este tema yo he quemado las pistas de baile.

Vais a flipar.

(Canción en inglés)

(RÍEN)

¿Estás bien? No.

Eres un viejo.

Soy un chaval, soy un chaval. No, eres un viejo.

¿Ahora a quién le toca? A mí, a mí.

-No, a mí.

Eh, me toca a mí elegir la canción.

Y la tengo. A ver.

Quiero bailar,

quiero ganar,

quiero ese trofeo.

Uh.

Va a ser un poco difícil.

(Canción en inglés)

(Timbre)

(Canción en inglés)

Espera, han llamado, ¿no? Sí, han llamado.

Oh, chicos, se acabó la fiesta.

Hola, ¿cómo se han portado? Fenomenal, han cenado ya.

Alina, enhorabuena. Gracias.

¿Cómo no me has dicho nada?

Mil gracias, hasta luego. -Adiós, Alina.

Adiós. Adiós, ratones.

Bueno, pues yo también me voy.

Ha sido una tarde muy divertida. Inesperada, pero...

Que vaya muy bien en Londres y... Gracias.

Colgarás fotos en Twitter y todo eso.

Sí, claro, supongo que sí, ya irás viendo.

(Música)

Te sienta bien el embarazo.

(Música)

Alina.

(Música)

Joder, estoy hecho un viejo.

(Música)

Bájame, que estoy muy gorda.

¿Quieres ver algo gordo?

(Música)

Alina. ¿Mmm?

Vente conmigo a Londres.

(Música)

(Canción en inglés)

Cine en TVE - Embarazados

Vivir es fácil con los ojos cerrados

Antonio es un profesor que utiliza las canciones de los Beatles para enseñar inglés en la España de 1966. Cuando se entera de que su ídolo, John Lennon, está en Almería rodando una película, decide viajar hasta allí para conocerle y hacerle una inusual petición.

La locura de Álex de la Iglesia: Mi gran noche

Protagonizada por Blanca Suárez, Pepón Nieto y Raphael, Mi gran noche es una de las grandes locuras del director de cine Álex de la Iglesia. A José lo envía la ETT a un pabellón industrial de las afueras de Madrid para trabajar en la grabación de una gala especial de Nochevieja. Alphonso, la estrella musical, es capaz de todo para asegurarse que su actuación tendrá la máxima audiencia.

No recomendado para menores de 12 años Cine en TVE - Mi gran noche - ver ahora
Transcripción completa

Vamos allá. Cristina, Roberto, ¿listos?

Chicas, chicos, ¿prevenidos?

¡Soltamos "playback"!

(Música animada)

(CANTAN EN INGLÉS)

-Amparo, espabila un poco. -Que sí, joder, son muchas cosas.

Venga, va. Vamos, pincha. Uno, cinco, uno.

¡Uno!

Cinco. Cuatro. Tres.

-¿Qué cenamos hoy? -¿Pepperoni o chino?

Chino. La dos.

(Continúa la música)

Hala, chaval.

(Gritos)

-¿Qué pasa? Corta, corta. Se me ha ido la imagen de la grúa.

-Pero ¿qué haces? -¿Qué pasa?

(Gritos)

A ver, Paco, ¿me oyes?

-Pero ¿qué haces, desgraciado? -¿Se me oye ahí dentro?

-"¡Paco!". -Se te oye.

-¡Paco! -Que se te oye, cojones.

Te dije: "Baja lentamente".

Va, va. Vamos a primera.

Rosa, por favor te lo pido. Acabamos de aplastar a un figurante.

(GRUÑE)

-¿Cómo está? -¿Cómo va a estar?

-Una ambulancia, ¿no? -Habría que quitarle eso de encima.

-¿Me bajo? -Sí, bájate.

Que no lo toque nadie, no hay que moverlo.

-Como los motoristas. -Qué coño, moved.

(Gritos)

¿Respira?

-Señorita, no se puede fumar aquí. -Fumar no, pero aplastar peña sí.

-Manda cojones. -Ha sido un accidente.

-Si no quiere seguir, váyase. -Necesito dinero.

-"¿Qué coño pasa?".

¡Dejen paso, por favor! ¡Despejen!

-Dime que está vivo. -Solo le ha rozado.

-¿Rozado? -Lo ha dejado en dos dimensiones.

-¿Tenemos seguro? -Seguro contra incendios.

-¿Y quieres que le prendamos fuego? -Hombre, chispas han saltado.

-Gracias. -Soy abogado, se puede argumentar.

Quieres que te cojan para "Supervivientes".

-El maquinista es de los sindicatos. -Van a por nosotros.

-Hay que parar esto como sea. -Esto no lo para ni Dios.

Vamos a ver, chicos, aquí no ha pasado nada.

Vamos a continuar.

¡Esta tiene que ser nuestra gran noche!

(Música suspense)

Esa mesa, Clemente. Brillo, brillo.

-Señorita, el pollo. -Aquí.

¿Empezamos otra vez o qué?

Vamos allá. Cristina, Roberto, ¿listos?

¿Prevenidos? ¡Soltamos "playback"!

(Música animada)

-Pincha la uno. Tres. ¡Fantástico! Cuatro.

¡Me cago en su puta madre!

-¡Para, para! -Así no se puede.

Ahora os digo.

-Joder, colega. -Dime.

Paco, cariño, céntrate un poquito.

"Que no acabaremos en la vida".

-¿Qué pasa ahora? -"A tu izquierda, cielo".

Hay un hueco de puta madre en la mesa 21.

-Sí, ya lo veo. -Lléname eso, anda.

-Nadie quiere sentarse ahí. -¿Por qué?

-"Dicen que les da yuyu". -¿Que les da qué?

-"No quieren, tienen miedo". -Vamos a ver...

Si se vuelve a caer la grúa, nunca será en el mismo sitio.

Amparo, bonita, ¿estás de huelga?

Si no quiere currar, pírate, pero no me jodas aquí dentro.

"Hay alguien en la mesa que da mala suerte".

-¿Un gafe? -No lo digas.

-¿Por qué? -"Da mala suerte decirlo".

-¿La palabra? -"Yo no sé, háblales tú".

Yo no hablo con nadie, búscate la vida.

Oye, si vas a traer alguien de fuera, que no sea muy alto, lo tapa todo.

Y muy bajo parece que no hay nada.

Que no sea un palo, que ocupe bien el sitio.

Y que no sea muy guapo, que distrae.

-"¿Un tipo vulgar?". -Eso, vulgar, del montón.

(Música distendida)

(Móvil)

¿Dígame? ¿Te pillo bien?

"Sí, dime". ¿Cuándo vendrás a recoger a mamá?

Pero si estamos a 15 hoy, ¿no?

José, por favor, no empecemos, no tengo el horno para bollos.

Quedamos en que tú la recogías y cambiábamos por lo de Disneylandia.

¿Que te vas a Disneylandia?

José, te mandé un WhatsApp y me contestaste "OK".

Te puse "OK" a lo de la cena del sábado.

Pero hace una semana. Ya estamos con lo de siempre.

Me contestaste "OK" y una carita sonriente.

Yo no te puse carita sonriente porque no tengo en el móvil.

"Déjalo, paso de discutir".

Pero está aquí mamá desde las cinco con el crucifijo esperándote.

Así que mueve el culo.

No puedo ir, María, me ha salido una cosa.

¿Qué? ¿Una cosa? ¿Cuál? Un curro.

¿Un curro de qué? De los de la ETT.

Llevo tres meses esperando a que me llamen

y si no voy me ponen en una lista negra y no me llaman más.

Anda, que para una vez que te pido algo.

¿Una vez? El otro día te cuidé a los niños.

Cinco minutos, lo que tardé en volver del súper.

Sí, y del cine. Jugamos al Lego y se acabaron las fichas.

Eres un exagerado. María...

Te dejo la llave bajo el felpudo. Que no.

Y las pastillas por la mañana y por la noche. Adiós.

(Portazo)

Me ha colgado.

(Sirena y radio policial)

(Alboroto)

¡Alphonso! ¡Alphonso! ¡Alphonso!

-¿Ha llegado ya? -Sí, está en el camerino.

-Pero dice que no hay toallas. -Ni flores.

¿Estas qué hacen aquí? ¿No ven que es peligroso?

Vienen en bus de Holanda.

¿Cómo sabían que cantaba aquí esta noche?

-Su representante lo habrá filtrado. -El ruso.

-No parece ruso. -Exige que Alphonso sea el primero.

¿Después de las campanadas? Imposible, ya está comprometido.

¡Benítez, cabrón! ¡Vete a casa y no vuelvas!

¡Cabrón! ¡Benítez dimisión!

-Y a este demandadle. -¿Al herido?

-Antes de que nos denuncien a nosotros, le denunciamos nosotros.

Que se acojone.

Perdón, me han llamado para una sustitución.

¿Qué pasa aquí? No pasa nada.

Pase dentro y pregunte por el regidor.

¿Allí dentro?

-¡Benítez dimisión! -¡Cabronazo!

Eres un esquirol. No sabes lo que estás haciendo.

-No entres ahí, piénsatelo. -¡Te estás jugando la vida!

Madre mía, la que hay liada fuera.

Vamos, vamos.

(SE QUEJA)

¿Qué tengo que hacer? -Nada, estar sentado.

-Aplaudir, sonreír. -Ser feliz.

¿Y a qué hora se acaba esto? Mi madre está sola.

-A qué hora se acaba dice. -Qué mono.

-¿José Díaz Marino? Soy yo. Me han llamado de la ETT.

Ya lo sé, ven conmigo.

¿Esa chaqueta no es del mago?

No, hombre, este no es nadie. Quítasela y ponle la suya.

Ya voy, ya voy.

No mires a cámara, no hables con la gente,

no te bebas lo de los vasos, la comida es de plástico.

Cuando haga falta, aplaudes. Paras cuando yo diga.

No te quedes ahí solo como un idiota.

Y sonríe todo el rato, esto es una puta fiesta.

De acuerdo. Hola, ¿qué hay?

Hola. Qué bonito esto.

Sí, es superbonito.

Joder...

-Pero ¿qué haces? ¡Joder, otra vez! ¡Estate quieto, coño!

(LEE) "Pero bueno, qué maravilla, qué bien lo estamos pasando".

-¿Empieza así? -¿Cómo quieres que empiece?

-Yo esto no lo digo. -Masculino, viril.

Vete a la mierda.

¡Eh! ¿Cómo está mi chiquitín?

Solucionado, cantas el primero. Suenan las campanadas y salís vos.

¿Y Alphonso? Por favor, olvidate de Alphonso.

A las 12 la gente te quiere ver a vos que es cuando está el "share" a tope.

Después, a la una, saldrá el yayo para los abuelos.

Trata con más respeto a Alphonso, es un gran cantante y persona.

Sí, seguro. Pero vos vas antes. Acabo de cerrarlo con Benítez.

(SUSURRA) Los dientes... Ah, por cierto.

La foto de la loca esa del centro comercial.

¿Qué pasa? Solucionado, caput.

¿Las has comprado? No.

¿Entonces? Es mejor.

Contraté a un "hacker" para que le borrase su móvil

y su ordenador personal. ¿Eso se puede hacer?

Si trabajás en el CNI, sí.

Al final la cosa era tan simple como mandarle un "mail"

con un pedazo de virus que te borra hasta la sonrisa.

¿Ha costado mucho?

Un concierto en el Palacio de Deportes.

¿Tanto? Sí, tanto.

No puede volver a ocurrir, Adanne. No te preocupes, te lo juro.

¡Por favor! Te lo prometo.

Métetelo en la cabeza, ya no estamos en los 70

y no podés ir por ahí con la bragueta abierta.

Ahora todo el mundo te graba y en 10 minutos estás en YouTube

y te vieron la polla dos millones.

¿Dos millones? Con que la mitad compren el disco.

¿Todavía no lo entendés?

Vos sos un ídolo adolescente. ¡Sí!

Pelotudo, por eso te apoyan las empresas.

Y si te ven cogiendo en Internet... "Cogiendo" significa "follando".

Ni Coca-Cola, ni Pepsi, ni nada. ¡Dios!

¡Dios! ¡Sí!

¡Dios! ¡Dios!

(RÍEN)

(Móvil)

¿Qué haría yo sin ti? Espera, pará.

¿Aló? Sí, Benítez.

No, no, eso es innegociable.

Que no, ya lo habíamos hablado.

Pero ¿cómo? Querido, Benítez... ¿Cómo que después de los comerciales?

Me estás cagando, la gente ya está en el cotillón.

Benít... ¡Chiquitín!

Tranquilo, cielo. -Le ha tirado el café a la cara.

Yuri, no entre ahora, no quiere ver a nadie.

Yo no soy nadie, creo. Le quité las tijeras por si acaso.

-Pero me ha clavado un lápiz. -¿A ver?

Si no entro ahora será peor.

Trátale de usted. ¡Y no le mires a la cara!

Lo sé, llevo toda la vida trabajando para él.

Llegas tarde.

No sabe cuánto lo siento. Su medicación.

He bajado a Madrid, aquí en Coslada no la tenían.

Me has dejado solo otra vez. No volverá a ocurrir.

Y me distraje con un bus de fans que ha venido de Holanda.

Me dieron flores para usted.

¿Por qué hemos venido aquí esta noche?

¿Para promocionar su nuevo disco? No.

¿Para relanzar su imagen? ¿Perdona?

Quiero decir, ¿para actualizarla?

¿Qué problema hay con mi imagen? Ninguno, no hay.

No venimos a relanzar nada, venimos a por lo que es nuestro.

Sí, señor. Hay que salir tras las campanadas.

Habla con Benítez y cierra esto antes de que yo cante.

Está cerrado, está en el contrato. ¿Ah, sí? Léelo.

"El cantante...".

Su actuación será la primera, lo dice aquí.

Lee la letra pequeña.

"Siempre y cuando las circunstancias no impliquen una reestructuración

del 'timing' previsto".

¡Siempre hay una circunstancia que reestructura el "timing"!

Firmar esto es como no firmar nada. ¿En qué estabas pensando?

Sería salir el segundo, que tampoco está mal.

Adanne, el chico jovencito latino que canta eso de "Bombero"

está pegando muy fuerte ahora.

Claro. Está muy bien eso que dices.

(SE QUEJA)

¿Sientes el dolor? ¡Sí!

Así me siento yo cuando dices esas cosas.

Llevo 40 años en el mundo del espectáculo.

Canté para el emperador de Japón, me adoran en Rusia,

y tú lo sabes mejor que nadie.

Arréglalo, Yuri. Eres mi relaciones públicas,

mi jefe de prensa, mi abogado, mi asistente.

También soy su hijo, señor.

No deberías mezclar lo personal con lo profesional.

Siempre te lo he dicho. Perdona, papá.

Papá, papá... ¡Adoptado! Ya, bueno, pero...

Se te olvida, pero a mí no. Hacía un frío tremendo en Moscú.

Y yo no quería ir al orfanato. Estabas en los huesos.

Pero los de promoción insistieron tanto que...

Una cosa más, Yuri. ¿Sí, señor?

¿Qué es esto? Estaban en mi maleta.

Son amenazas de muerte. ¿Por qué no me has dicho nada?

No quería molestarle. ¿Molestarme?

No. Los que estamos en la cima estamos hechos a eso.

¿Viste lo que le pasó a John? ¿Qué John?

Lennon. Ah.

Un amigo. Tú eras muy joven.

¿Has avisado a la policía? Sí, está todo controlado.

Han examinado las cartas y no les dan credibilidad.

Piensan que solo quiere llamar la atención.

¿Y cómo lo saben?

Si fueran en serio no escribirían su nombre y dirección en los sobres.

Óscar García.

Pobre hombre.

(Música tensión)

La tensión en los platós de Mediafrost crece por momentos.

La mesa de negociación está en punto muerto y según los...

Y según los sindicatos, los despidos podrían estar en 500 empleados.

-¡Sinvergüenzas! ¡Cabrones!

Hoy, para mí, es un día especial.

Puede ser mi gran noche.

Pero qué maravilla, qué bien lo estamos pasando.

Nos lo estamos pasando genial, Roberto.

-¿Tengo que repetirlo? -Para enfatizar que esto es gracioso.

Ya.

Nos lo estamos pasando genial, Roberto.

Pero la noche acaba de empezar.

Y que lo digas, Cristina. Ahora llega un plato fuerte, fuerte.

Otra repetición.

El 80 % del público tiene más de 70 años. Hay que repetirles.

-Pero fuerte, fuerte. -"¿Qué es? Dime, no me tengas así".

-¿No lo sabes? Te voy a dar pistas. -No me lo pongas muy difícil.

Lleva más de 40 años en el mundo del espectáculo.

-¡José Luis Moreno! -No, mujer.

-Ha sido número uno en Rusia. -¡Gorbachov!

Ha cantado para el emperador de Japón.

-¡Frank Sinatra! -No, Cristina, Sinatra está muerto.

-¿Tengo que parecer subnormal? -¿Por qué?

¡Coño, porque yo no sé nada! ¡Me lo tiene que explicar todo él!

-Y siempre remata los chistes. -En la 15 Tienes un chiste.

¿El de la jirafa? No me jodas.

A mí me parece muy cachondo. Si no lo quiere, pónmelo.

¡Claro que sí! Dilo tú todo, no pasa nada.

Tú eres el tío de puta madre que hace las gracias

y yo la que enseña las tetas.

¿Quieres que enseñe yo las tetas? Si tanto te molestan,

¿para qué te metes esa siliconaza? Pareces un pavo.

-Son naturales. -Sí, como el yogur.

Vamos a tranquilizarnos y seguimos repasando.

Pero qué maravilla, qué bien lo estamos pasando.

Nos lo estamos pasando genial, Roberto.

¿Crees que soy imbécil?

¿Que no me doy cuenta de lo que haces?

-¿Qué pasa? -Quieres presentar "Supervivientes".

-Eso es lo que pasa. -¿Yo?

Tu representante habla con la cadena. Me estás poniendo a parir.

Llevas tres días mandando vídeos a los de arriba

con mis meteduras de pata. -Eso no es verdad.

¡Pero si me los han reenviado a mí! ¡Y yo aquí siguiéndote el rollo!

(RÍE)

¿Qué te pasa? ¿Te hace gracia?

-Yo no me río. -Sí, te estás riendo.

¿Nos estamos riendo todos? ¡Claro que sí!

¡A reírse a la puta calle! ¡Todo el mundo fuera!

¡Venga, venga! ¡Fuera!

(SE QUEJA)

-A ver, que os dormís. Necesito unas buenas risas.

Todo el mundo riéndose, cabrones.

Hijos de puta celebrando, eso es.

(Risas)

¡Vale, suficiente!

-¿Hay wifi? -Producción ha cambiado la clave.

-Prueba con "1234". -Nada, a ver si es "Producción1234".

(NIEGA) ¿Y "Nochevieja1234"?

El mío es de los antiguos, solo saca fotos.

¿A ver?

Es como el que me regaló mi padre cuando acabé la ESO.

(LEE) "¿Estás con mamá?". ¿Cómo?

Te acaba de llegar un mensaje de María.

Es mi hermana.

Tengo que recoger a mi madre, que está en su casa.

Pues han dicho que no nos vamos hasta que esto se acabe.

¿Lo dices en serio?

Tienen miedo de que si nos vamos los piquetes no nos dejen entrar.

Pues tengo que recoger a mi madre.

-¿Cuánto te paga? -¿Qué?

Por meterle los chistes buenos. ¿500? ¿1000 euros?

Vamos a hacer una cosa. (SUSPIRA)

Yo leo sus textos... y él los míos.

Cristina, esto no es así, te estás equivocando.

¿Quieres que hable con el productor? ¿Llamo a Benítez?

-Te lo estás tirando, ¿no? -Por favor, Roberto.

-Te he hecho una pregunta directa y sencilla:

¿Te tiras o no te tiras a Benítez?

-Estamos sacando las cosas de quicio. -Yo no, no me jodas.

Tranquilicémonos y sigamos.

Leído con ganas funciona. No sé por qué, pero funciona.

¿Dices que lo leo mal?

¿Que no sé leer el texto?

¿Me vas a enseñar a leer un texto a estas alturas?

¿Tú, que no tienes dónde caerte muerto? ¡Payaso!

Chicos, venid conmigo. Vamos calentando motores.

Os quiero ver a tope.

-Vamos. -¡No me toques!

-¡Gorda! -¡Maricón!

-¿Y esto? ¿La cicatriz?

Me caí de un columpio.

Mi hermana me empujó demasiado fuerte.

Yo también tengo una. Mira, aquí.

¿La notas? Sí...

Sí, claro que la noto.

Un cristal de una botella en Sanfermines.

Al lado de la yugular, te podría haber matado.

Pero eso no es nada.

Un pastor alemán en un viaje de fin de curso a Fuengirola.

Me encanta. ¿Fuengirola?

No, la cicatriz. Me gustan mucho las cicatrices.

¿En serio? ¿Y por qué?

Porque son sexys, como los tatuajes. No...

No, ¿no?

O sea, a ver, los tatuajes son falsos.

Son lo que a ti te gustaría ser, tú te los inventas.

Pero... las cicatrices son de verdad, tú no las eliges.

Son tu vida. No lo había pensado.

(RÍE)

Santa madre de Dios, ¿eso qué es, de tiburón?

De morena. Tenía un novio submarinista.

¿Quieres ver algo fuerte?

Sí, por favor.

-José, ¿qué haces? -¡José!

Apendicitis. 14 años. Por poco me muero.

Fue horrible.

A ver, campeón, ¿te subes los pantalones?

¿Sabes cuánto llevamos aquí? Lo siento.

¡Semana y media!

Repitiendo y repitiendo tomas por culpa de gente como tú,

que no se toma en serio su trabajo. Lo siento. Perdón.

Tampoco he enseñado tanto.

(EN VOZ BAJA) Me encanta tu cicatriz.

¿De verdad?

(CHISTA)

¿Lo has conseguido? (GRITAN DE ALEGRÍA)

¡Qué fuerte, tía!

-Con esto vamos a ganar una fortuna. -¿De qué vas, tía? Métetelo.

Te quedas preñada y luego le pides una fortuna.

-¿Y eso cómo se hace? -Te vas a una clínica

y dices que es el semen de un colega, que te lo da para ser madre soltera.

-¿Y no me pedirán papeles? -¿Qué te van a pedir?

Tú con que lleves el bote y les pagues, a ellos se la suda.

Joder, es como lo del Boris Becker.

-Eso es verdad. -Ahora esa puta está forrada.

Y el niño monísimo. (RÍE)

¿Y tú qué miras?

Disculpad, no he podido evitar escucharos.

-Pues tú calladito. -Calladito.

Creo que deberían reconsiderar una decisión como esa.

¿A ti quién te ha dado vela?

Ser madre es trascendental, sobre todo a vuestra edad.

Pero ¿qué dice este pavo?

-¿Y quién es el padre? -A ti te lo vamos a decir.

No será Alphonso, ¿verdad?

¿Qué Alfonso? ¿El del gimnasio? ¿Lo conoces?

No, Alphonso el cantante, con "PH".

(RÍEN)

No, para nada. Es uno que está bueno.

Perdón, Alphonso es genéticamente perfecto.

Lo que tú digas, es uno que es más joven.

-Tía, ¿te quieres callar? -Es Adanne, ¿verdad?

El de "Bombero".

No se te puede contar nada, enseguida lo sabrá todo el mundo.

-A ver, chicos, escuchadme. Necesito aplausos.

Se acabó el recreo, ¿de acuerdo?

Todo el mundo aplaudiendo. A trabajar, venga.

(Aplausos)

Antes, todo esto se hacía bien.

La gente cantaba, tú aplaudías y se grababa a la vez.

Ahora todo se hace por separado, cantantes y figuración.

Se tarda más y queda falso.

¿Ya le has contado que estuviste en la Nochevieja del 74?

Y otra vez...

Y en la del 75, la del 80, la del 85...

En la gran época.

Aquello sí que eran Nocheviejas, ¡y qué artistas!

Pajares, María José Cantudo... Qué buena estaba.

¿Y esa quién es?

Un personaje histórico de la Transición.

¿Sabes lo que era tener a Tom Jones aquí cantando "Delilah"?

Y nosotros aplaudiendo con ganas, no como ahora.

Y haciendo coros.

Y con bebida de verdad, coño, no con esta mierda.

Es que lo recuerdo y se me saltan las lágrimas.

A mí también si vuelves a repetirlo.

-Oye, ¿tú eres el Chino? -¿Cómo?

-El que vende botellas. -50 pavos.

-No te he dicho lo que quiero. -Todo a 50.

(Música tensión)

-¿Tienes Hendricks con pepino? -Tú eres gilipollas.

-Muchachos, ahora necesito risas. ¿De acuerdo?

Pero a carcajadas.

No, más risas.

Eso, risas. ¡Ja, ja, ja!

(Risas)

¡No puedo más! ¡Por favor!

Vale, suficiente.

(TOSE) Ahora necesito aplausos.

¡Vamos!

(Aplausos)

¡Eso es!

¿Y "Cotillón1234"?

Vale, suficiente, lo tenemos también.

-No, no es la wifi. -¿Entonces qué es?

No hay nadie ahí fuera.

Somos los únicos supervivientes de la Tierra.

Un virus ha matado a todo el mundo y está todo contaminado.

¿Os imagináis?

Encerrados aquí de por vida, y sin wifi.

Aplaudiendo hasta que nos sangren las manos.

(RÍE)

Joshua, eres el tío más subnormal que he conocido en mi vida.

Pero mira cómo te gusta.

Eh, no os adelantéis, eso viene ahora, por favor.

Guardad energía.

Ahora vamos a festejar el Año Nuevo. ¿De acuerdo?

Cuando se encienda eso de ahí, "Feliz 2016", todo el mundo abrazos,

todo el mundo besos, ahí sí, brindando con champán y a tope.

¿De acuerdo?

Vamos a darlo todo, chicos. Pendientes de mí, vamos.

¿Son novios? No, se han conocido aquí.

El primer día ni se hablaban.

(Música animada)

¡Vamos allá, cabrones!

(Aplausos y vítores)

Vale, vale, suficiente. Muy bien, chicos, muchas gracias.

Vale, ya está.

De acuerdo, suficiente.

¡Vale! ¡Vale!

Bien, guardad energía que todavía queda noche.

-¡Anoche follamos debajo de la mesa! -Pero no lo cuentes, Joshua.

¿Crees que no se notó? Tirasteis las copas.

¡Hasta el pavo se movía!

-Ha estado muy bien pero vamos a por otra.

-No hay otra cosa que hacer que aplaudir, reírse.

-Es normal, son muchas horas. -Estás muy cerca.

-Y se aburren. -Empiezas a hablar...

Una cosa lleva a otra y acabas follando.

-¡Vamos allá, cabrones!

(Música animada)

¡Alegría, bien! ¡Vamos, hijos de puta!

Vale, vale, vale.

Muy bien, gracias a todos.

¿Hay que repetir esto?

El tipo que estaba sentado aquí era un coñazo.

Una semana y media con la misma gente a tu lado

todo el rato.

Menos mal que has venido tú.

Gracias.

Al final tú y yo nos enrollamos.

¿Te imaginas?

Sería como... ¡uh!

(RÍE)

(Música animada)

Me gusta mucho como besas. Sí, ¿verdad?

Pues mira que yo no beso mucho. Yo tampoco, no te creas.

Yo creo que es este sitio.

Parece que aquí no importa lo que hagas.

Es todo tan absurdo. Sí.

Uno acaba haciendo lo que le da la gana.

Sí. (RÍEN)

Por ejemplo, tú y yo, nos conocemos en una discoteca,

y nunca nos hubiéramos enseñado las cicatrices.

Ya.

Estoy pensando en operarme a corazón abierto.

Una cicatriz desde aquí hasta aquí.

(Continúa la música)

(Aplausos)

-¿Qué hacéis? -¿Qué pasa?

-No se puede beber. -Esto sí, es güisqui de verdad.

-¿De dónde lo has sacado? -Del Chino.

Roba botellas de los camerinos y las vende.

-Saca una pasta. -Botellas y lo que pille.

El año pasado le sacó 2000 pavos a una chupa de Melendi.

-¿Y las bragas de Mónica Naranjo? -Esas se las quedó.

Las lleva puestas. (RÍEN)

(Música tensión)

¡Eh! ¿Crees que no sé lo que estás haciendo?

-¿Quién, yo? -Sí, tú.

-Anda, sácate eso de ahí. -¿El qué?

El tabaco. Nadie puede salir a fumar.

-No, yo voy al baño.

¡Hala, venga! ¡Todo el mundo a mear! Parecéis viejas, no vamos a acabar.

(Música tensión)

-Eh, ¿no será usted el mago? -No.

Dani, vas a flipar.

Dos de Coslada le han hecho una mamada al cantante ese, Adanne.

El de "Bombero".

Sí, ya. Y a mí, no te jode.

Coño, que te estoy hablando en serio.

Se han guardado el tema en un tarro y quieren preñarse para sacar pasta.

Acojonante. Escúchame...

Yo me hago con la historia y se la pasamos a Luca, tu colega.

¿Cuánto podemos pedirle?

No, no, no, eso es una puta mierda.

Imagínatelo en "Supervivientes" con la prueba de paternidad.

Semanas de programa rajando sin parar.

Que si la madre, que si es verdad, que si no...

Un culebrón, lo que les gusta a las chonis.

Joder...

Coño, mira.

Dani, se ha cortado. Nos podemos hacer de oro y lo sabes.

Y luego viene el bautizo del niño, la primera comunión...

Ahí, ahí. Al niño lo metemos a cantante.

Con ocho años, bolos por toda España.

(RÍE) Yo me parto el culo.

Solo de pensarlo se me pone dura.

Llama a Luca y que traiga la pasta.

(SUSURRA) -Es un escándalo. -Vale, mamón, luego te llamo.

Están buenos.

(Música tensión)

De puta madre.

(Música de ópera)

No, imposible, lo quito.

Adanne hace el "photocall" pero no se queda a la película.

Tiene la gala de los niños autistas y después lo de Loewe.

Ya sé que te lo prometí, pero no llegamos al partido.

La gente no se sabe los textos, no hacemos más que repetir.

Te paso con tu madre.

Cielo, ¿has cenado?

Cariño, no sé a qué hora acabaremos, tu padre no para de improvisar.

Sí, ya sabes cómo es cuando se pone gracioso.

-Luego no hay quien le siga. -Perdón, te he pisado.

Sí, mi amor.

No, métete en la cama, que no pasa nada.

¿Qué haces? ¿Estás loco?

No podía esperar más, quería hacerlo ahora.

¡Ya!

Pues ahora no puedes. Está en maquillaje, hay que esperar.

Eso es. Me escondo...

...y cuando aparezca le pego un tiro y que me detengan.

No es lo que hablamos, sigamos el plan.

¿Qué plan? ¿Cómo que qué plan?

Óscar, llevamos tres meses preparando esto.

Ahora te vas a ir a tu mesa y te vas a calmar.

¿Te has tomado las pastillas? Sí, me he acabado la caja, pero nada.

Lo único que me tiembla un ojo. ¿Se me nota?

No, estás estupendamente. Repite conmigo: "Estoy bien".

Estoy bien.

No estoy bien.

¿Cómo estás? Mejor.

Muy bien. ¿Cuál es el plan?

Matar a Alphonso.

¡Hey! ¿Cómo están mis chiquitines?

Me han dicho que venga. -No era hora.

-¿Por qué no vuelves luego? -Mañana.

Canto hoy, creo, princesa.

Adanne, ha sido un error. Por favor, si pudieras esperar.

Así que tú eres Adanne, el de "Bombero".

Tenía muchas ganas de conocerte.

Alphonso.

(Música tensión)

Muy bien, estás en el "backstage". Alphonso te da la espalda.

Alphonso siempre me ha dado la espalda.

Nunca ha contestado ni una carta. No.

Alphonso te da la espalda porque mira al público

y tú estás aquí detrás. Ah, vale, de acuerdo.

Bien. Comienza la canción. Suena "Mi gran noche".

¿Y por qué no suena "Escándalo"? Yo prefiero esa.

La canción da igual, lo importante es matar a Alphonso.

Vivo mi vida, soy como soy, no hay quien me pare por donde voy.

No empecemos, por favor. La canción no la elegimos nosotros.

Es la que se ha pactado, ¿de acuerdo?

¿Qué sabe nadie? ¿Qué dices?

Si ni yo mismo muchas veces sé qué quiero.

Pues yo te lo cuento.

Quieres acabar con Alphonso porque te ha hundido la vida,

porque le has escrito 635 canciones y no le ha gustado ninguna.

A veces oigo sin querer algún murmullo.

¿Han vuelto las voces?

Óscar, por favor, no hagas caso a las voces.

No, no hago caso.

Y yo me río y me pregunto, ¿qué sabe nadie?

¿Qué sabe nadie de nadie?

(LLORANDO) De nadie, de nadie, de nadie...

Antes de nada me gustaría decirle que admiro muchísimo su trabajo.

A mí también me gusta mucho lo tuyo.

Aunque no he oído ninguna de tus canciones.

Muchas gracias, señor Alphonso.

Pues este último disco le encantará, me he metido más en la producción.

Quería un sonido tipo Miami. ¿Sabe lo que le digo?

No tengo ni la menor idea.

Como Enrique Iglesias pero más sucio, con guitarritas.

¿Ha oído a Enrique Iglesias? No.

El hijo de Julio Iglesias. No conozco a ningún Julio Iglesias.

¿Ah, no? Hablemos de ti.

Me gusta tu energía. ¿Sí?

Tienes algo en la mirada. ¿Sí?

Sí, tienes algo, aquí en el ojo. Es una pestaña.

¿Ahora? Sí. Es una mota de polvo.

¿Ya? No, déjame a mí.

A ver.

(SE QUEJA) No te muevas, abre bien el ojo.

Mi madre adoraba sus canciones. (SE QUEJA)

Siempre estaba tarareando alguna. ¿Ha muerto? Lo siento.

No, está perfectamente. Como decías "tarareaba".

(SE QUEJA) ¿Hace mucho que no la ves?

Con la gira, conciertos y demás, es complicado.

Un bastoncillo.

No deberías descuidar a tu madre. Hoy está aquí, pero mañana...

Cuando acabe la grabación me pasaré a verla.

Yo a tu edad también ponía el éxito y el dinero

por delante de mi familia. Tampoco me he portado mal con ellos.

Claro que no, tú no hagas caso de lo que dicen.

(SE QUEJA) Rizapestañas.

¿Y qué dicen? Nada, tonterías.

Lo típico, que si les has dejado tirados...

Mucha envidia hay. (SE QUEJA)

Esto ya está. Voy a ponerte un poco de agua.

(GRITA) ¡Es colonia!

(SE QUEJA) No te muevas, que es peor.

Y lo de tu madre, por favor, no le des más vueltas.

Tienes que evitar los pensamientos negativos.

Sacarlos de la cabeza.

Sobre todo cuando sales al escenario.

Vale. Bueno, chicos, me voy.

Cuídate ese ojo. No te lo toques.

No... Déjalo estar.

Chao.

Gracias por sus conejos, señor Alphonso.

Me ha dicho que tengo algo en la mirada.

(Música animada)

Dormido en mi cama, oigo la campana.

Me bajo por la barra, todo está en calma.

La adrenalina, cojo mi manguera.

Salimos a la calle, la noche nos espera.

Las llamas crecen rojas, queman mis entrañas.

En un momento, chica, pierdo la cabeza.

De pronto, aquella chica grita en la ventana.

Para salvarla de las llamas dime si hay que ser...

Bombero, echar el agua en el fuego.

No importa lo que se quema, siempre llego yo el primero.

Como un buen bombero, me quemo la cara por ti.

Ahora estoy en urgencias, escocido y chamuscado.

Ya no duermo y desvarío, que las nalgas me he pelado.

Y tú pasas de todo, no me mandas ni un WhatsApp.

Agrégame, que soy tu amigo.

¿Que tú no sabes que yo te necesito

como el agua al fuego?

¿Que si tú me haces caso yo ya me derrito?

De pronto, aquella chica grita en la ventana...

Esto no es normal, ¿eh?

Es perfectamente normal, José.

-Tú eres un tío atractivo, maduro. -Un madurito interesante, diría yo.

¿La habéis visto a ella y me habéis visto a mí?

La magia de la Nochevieja.

Me estáis ocultando algo. Esto es una broma.

-¿Todavía no se ha dado cuenta? -Cállate.

¿Cuenta de qué? ¿Qué pasa? (TODOS) Nada.

¿Cómo que nada? ¿Está casada? ¿Tiene un novio culturista?

¿Es un tío? Si fuera eso...

José, esa tía está buenísima. ¿Y qué?

Resulta que le has hecho gracia, ¿qué hay de malo?

-¡Nada! -¡Disfruta!

¡Baila, José!

Echar el agua en el fuego.

No importa lo que se quema, siempre llego yo el primero.

Como un buen bombero...

Esto no te va a gustar mucho, Perotti.

-¿Qué es esto? No veo nada. -Ponlo, Amparo.

¿De quién es este vídeo y cuánto pidieron?

-Es nuestro, no te preocupes. -¿Hay cámaras en los camerinos?

-Tranquilo, relájate. -¿Cómo que tranquilo, papito?

-¿Qué mierda es esta? -Es por seguridad.

-Evita robos. -Botellas, ropa...

Hasta un sofá se llevaron. Pero no te traemos por eso, mira.

-Mira, ahí, ¿has visto? -¿Qué?

Pónselo otra vez.

Ha escupido algo en un bote.

¡La concha de su madre!

Bombero, echar el agua en el fuego.

No importa lo que se queme, siempre llego yo el primero.

Como un buen bombero, me quemo la cara por ti.

¿Cómo que estoy en peligro? ¿De qué? De muerte.

José, parece que nos estamos pasando, que exageramos.

"¡Hala, los locos!".

No, te hablamos completamente en serio.

Cuéntale lo que le pasó al que estaba ahí.

-¿A quién? -Al que estaba ahí sentado donde él.

-El de la grúa. -Le pide el teléfono...

Le aplastan la cabeza, al hospital. ¿Y qué tiene que ver?

-Nada, José. -Cuéntale lo que pasó en el baño.

O lo de maquillaje. Joder, llevamos aquí solo una semana

y ya le han pasado muchas cosas. -Dejadlo, si es que no...

Cuéntale lo de ayer en vestuario.

Se está probando el traje, entra Paco a coger los bajos.

-Se agacha, cuando ella le mira... -¡Solo mirar!

Directo, ¡fua! Se tragó una aguja.

-Así, como suena. -Y al hospital.

-José, yo soy amiga de Paloma, la conozco de toda la vida

y no quiero hablar mal de ella, pero siempre ha tenido eso.

¿Qué es eso? Un problema.

-No se puede decir la palabra. -No, no lo digáis.

¿Qué pasa? ¿Es gafe?

-¡No lo digas! -¡José!

Entra, un cámara la sigue con la mirada.

Ella le sonríe, él le devuelve la sonrisa.

Esto te lo cuento porque lo vi, no me lo invento.

¿Y? ¡Un ictus!

Le estalla una vena en la cabeza y...

Al hospital. Como suena, directo al hospital.

Me parece que estáis sacando las cosas de quicio.

-¿Tú me has visto mirarla a la cara? -Y mira que está buena.

Relaja, ¿vale?

¿A ti te parece normal que nada más llegar

te cuente toda su vida y a los 5 minutos te come la boca?

-Está desesperada. -No le entra nadie.

-Todo el mundo lo sabe. -Se ha corrido la voz.

Se ha corrido.

Ya.

Y solo una desesperada podía besarse conmigo, ¿verdad?

-José, no te lo lleves por ahí. -Estás mezclando.

-Por ahí no vayas.

Es verdad, y si te lo contamos es porque corres peligro.

¿Qué pasa? ¿La única que baila soy yo o qué?

Es que no nos gusta el electro-latino.

Somos más de merengue, de salsa. Qué tonto.

No, en serio, ¿qué pasa?

No pasa nada, cariño, de verdad.

Me quemo la cara por ti.

¡Bombero!

(Aplausos y vítores)

¡Gracias, España!

(Móvil)

¿Diga?

Buenas noches, le llamo de la policía.

¿Cómo?

¡Solo tres palabras! ¡Os amo!

(Aplausos y vítores)

Perdone, es que no le oigo muy bien, hay mucho jaleo aquí.

¿Es usted familiar de doña Dolores Mariño Sepúlveda?

Sí, es mi madre. ¿Le ha pasado algo?

No, su madre está bien, no se preocupe.

Pero la hemos tenido que detener, ha mordido a un compañero

cuando intentábamos sacarla de casa. -¿Y vosotros qué? Móviles no.

Un segundo, por favor, han detenido a mi madre.

Pero ¿por qué la estaban sacando del piso?

Porque está en llamas.

Su madre no sabe encender la cocina de gas

y la ha encendido con papeles. Pero tranquilo, están los bomberos.

(Explosión por teléfono)

¿Se hará usted responsable de ella? "Claro que sí".

Pero ahora estoy trabajando, no me puedo mover.

Si no se hace responsable va a dormir en el calabozo.

¿Cómo va a dormir mi madre en el calabozo? No, por Dios.

"Lo que yo le diga". Hago unas llamadas y les llamo.

Usted mismo.

Ahora les llamo.

(MARCA)

José.

María... ¿Qué?

Menos mal, pensé que estabas volando.

Llevamos dos horas de retraso por un aviso de bomba.

Esto es un infierno.

No te creas, te tengo que contar una cosa.

Estamos a punto de embarcar, no tengo tiempo. ¿Qué pasa?

¿Qué has dicho?

(Música tensión)

¿Ves? No funciona. Es peligroso. Mira cómo estás.

¿Te imaginas que le pasa a una señora del público o a mí?

A ese lado del espejo es difícil. Eso es lo que te pasa.

Que me odias. ¿Quién, yo?

¿Te crees que no lo sé?

Tú lo que quieres es estar a este lado del espejo, Alicia.

¿Quién es Alicia? No te hagas el tonto.

Sé que por las noches vas por ahí de karaokes

cantando mis canciones a mis espaldas.

Son las únicas que me sé. Quieres ser como Enrique Iglesias.

Trepar y trepar hasta acabar con tu padre.

Adoptivo. Precisamente de eso quería hablarte.

Hay algo que te he ocultado durante todos estos años.

Y no me mires así, que me molesta.

Sígueme en Twitter. Sí, sí.

Un poquito más para abajo, un poquito... Ahí.

Ahí está, cariño.

¿Cómo lo has visto? Cojonudo, Adanne, a la primera.

Muchas gracias, chiquitín.

Adanne, se acabó, no aguanto más. Yo me voy.

¿Tan mal lo he hecho? ¿Qué te dije?

Te pillaron, y esta vez en serio. Mira que te lo advertí.

Pero vos pasás de todo, sos la estrellita rebelde.

Yo estaba cantando, ¿qué ha pasado? La loca esa que te hizo una mamada

mientras yo te pedía por favor que te controlaras, tiene tu semen.

¿Entendés? Tu semen. Y lo guardó en un botecito.

¿Para qué? ¿Vos qué creés? ¿Para hacer un caldo?

Para chantajearnos, Adanne. Con hijos, con custodias, con jueces.

Bien a lo grande.

Y yo por el 10 % todo esto no lo aguanto.

Perotti se va.

¿Y qué hacemos? ¿Tenemos el niño?

(RÍE)

No, no vamos a tenerlo. Vamos a encontrar a esa zorra.

Y cuando la tenga entre mis manos pienso exprimirla

hasta sacarle la última gota de lo que nos robó.

Tienes los pechos más bonitos del planeta.

-¿Qué haces luego? -¡Adanne!

Perdóname, chiquitín. No me toques.

Princesas, príncipes, se os quiere. ¡Os quiero, gente!

(Música animada)

La noche es joven, anímate.

Recuerdo aquella noche como si fuera hoy.

La Nochevieja del 74, hace 40 años.

¿Cómo doy por cámara? Espectacular.

Le tira un poquito de aquí.

Estábamos los más grandes.

Estaba Esteso, Fórmula V, Tom Jones y yo, por supuesto.

Tom y yo nos conocíamos de antes, éramos amigos.

La canción no era nada del otro mundo

pero nos lo pasábamos tan bien juntos.

El decorado era mediocre, antiguo, de los de antes,

pero lleno de encanto.

Y las fans nos perseguían por los pasillos.

No había forma de quitárselas de encima.

(RÍE)

Digamos que por eso naciste tú.

¿Qué?

Tu madre era una bailarina del ballet Zoom.

Pero ¿yo no era adoptado? Eso fue cosa de la prensa.

Tu madre, en realidad, se llamaba Gwendolyne

y era de Badajoz.

La buscaré en YouTube. Está seguro.

Gwendolyne... Qué bonito.

¿Y toda la historia del niño ruso rescatado por el cantante español

en una de sus giras...? Era un poco mentira.

Un poquito mentira, ya. Sí.

Entonces, ¿por qué me llamo Yuri? Sonaba mejor cara a la prensa.

Ah. 40 años llamándome Yuri para disimular.

Eres un juguete roto, Yuri. Sí.

Asúmelo. Sí lo soy.

Cuando Gwendolyne estaba embarazada tenía antojos.

A unas les da por las fresas, a otras por el chocolate.

Tu madre era más bien de caballo o de LSD.

Yo le decía que era malo mezclar. Claro.

Pero no me hacía caso.

Un día llegué y no te encontré en la cuna.

Te buscamos por todas partes.

Te encontramos en el horno rodeado de cebollas.

Hubo que alejarte de ella.

Bien, algo hemos avanzado.

Mi madre era una colgada de los 70 y yo he aprendido ruso por que sí.

Noto cierta ira en ti, pequeño Yuri.

Bueno, Yuri o como quieras llamarte.

De momento seguiré con Yuri, ya me he acostumbrado.

Una pregunta. Dime.

¿Por qué me lo cuenta precisamente esta noche?

Porque tienes que saberlo antes de...

¿Antes de qué? De que sea demasiado tarde.

(Música tensión)

Que no me moleste nadie hasta la grabación.

(Pitido electrónico)

(Música de conga)

(CANTAN EN INGLÉS)

(Grito)

-No me rompas las pelotas, es una de esas, estará por ahí.

No lo sé, no me acuerdo. ¿Cómo que no te acordás, boludo?

(SE QUEJA) No lo sé, no me acuerdo de su cara.

Entró medio de espaldas en el camerino,

le comí la boca, se agachó y luego ya... Y ahí...

¡No, Dios mío!

(Continúa la música)

¿No decías que querías mudarte de casa

para que cada niño tuviera su cuarto?

Pues aprovecha, mujer.

No te pongas histérica, María, lo del incendio lo paga el seguro.

No, el problema es mamá.

(Continúa la música)

Yo estoy aquí encerrado en un plató y no se puede salir.

Porque han despedido a 500 y la gente está muy quemada.

No me lo estoy inventando, que es verdad.

(CANTAN EN INGLÉS)

Te mando el teléfono de la policía y hablas tú con ellos.

Yo no tendría que estar acá, ¿entendés?

Yo tengo estudios, soy economista.

Podría estar robándole la guita a unos pelotudos en una consultora

y no con un desubicado como vos.

¿De verdad no te acordás de nada? ¿De la ropa, si era rubia, morena?

Tenía un "piercing" en la lengua.

¿Un "piercing" en la lengua, hijo de remil putas?

(Continúa la música)

Pero vamos a ver, tía, si nos vamos ahora no nos pagan.

Yo no me voy a quedar aquí por 50 pavos de mierda.

(CHISTA) -50 pavos es una pasta.

A mi padre lo han echado del Carrefour.

La gente no compra en la pescadería, lo pillan todo envasado...

Por eso nos tenemos que ir. ¿Y si esto se pone malo?

¿Malo por qué?

Yo qué sé, que se corta, como la leche o algo.

Qué ascazo, tía.

¿Que te han dicho qué?

No, eso es imposible, aquí no la pueden traer.

Yo estoy trabajando. ¡María!

Encima se corta, no hay cobertura ni hay nada.

Perdona, Paloma, es que no paran de llamarme con lo de mi madre.

¿Cómo está? Bien.

Loca, con falta de riego y la cadera rota.

La que está mal es mi hermana, le ha dado un ataque de nervios.

¿Por qué? Porque se le ha quemado la casa.

Normal.

(Alboroto exterior)

-Joder. -¿Qué hacemos?

-¿Estás segura? -No te rayes. Salimos y ya.

¿Qué va a pasar?

(Alboroto)

Dios...

Ahora el avión no sale, una amenaza de bomba.

No puede ir a recoger a mi madre a la comisaría.

Por cierto, me estaba yo preguntando...

El novio ese submarinista que tenías...

¿Qué fue de él?

Hum...

El caso es que hace mucho que no sé nada de él.

Menos mal, pensaba que le había pasado algo terrible.

¿Por qué tendría que pasarle algo terrible?

Es que como estaba buceando contigo el día que te mordió el pescado ese,

la morena, pues pensaba que a lo mejor también...

No, a él no le pasó nada. Menos mal.

Si no llega a ser por la mayonesa...

¿Cómo?

(Música tensión)

Tía, tía, tía.

¿Qué hacéis aquí? ¡Venga! ¡Adentro!

(GRITAN)

Salmonelosis. Tres semanas en el hospital.

Y yo con él, cuidándole. ¿Te lo puedes creer?

Venga, va, tampoco es para tanto.

Que no, paso de celebrar la Nochevieja en octubre.

Yo me estoy agobiando que te cagas, me quiero ir de verdad.

¿Sabéis cómo se arregla esto? Con un gin-tonic con hielo y limón.

-¿Tienes? -Tengo de todo, preciosa.

-Pues yo un Red Bull con Coca-Cola. -¡Marchando para la niña!

Nos lo vamos a pasar fetén.

Me encanta que me preguntes por mi vida.

Eso es que te gusto, ¿verdad?

Claro, claro.

No sé, es como que tú me puedes ver por dentro.

Que puede ver mis... Tus cicatrices.

¡Sí!

(SUSPIRA)

Y ya sé que nos conocemos de hace nada.

Pero creo que me estoy enamorando de ti como una tonta.

(Música de conga)

-¡Quiero veros reír!

¡Venga, felices!

¡Os gusta, cabrones!

¡A ver! ¡Sonreíd! ¡Que la vida es bella, coño!

¡Felicidad! ¡Felicidad!

"¡Sonreíd un poco más! ¡A tope!".

¿Esto qué es, una película?

No, Benítez, está pasando ahora ahí afuera.

-Hay que cortar la grabación. -Ni de coña. Me corto las venas.

¿Sabes lo que puede pasar si esa gente entra?

-Está la policía. -No sabes lo que dices.

¿Y tú sí?

Qué fácil es decirles a los demás lo que tienen que hacer

sentada aquí, en tu camión, protegida del mundo,

con tus cigarritos, pero te gusta cobrar a fin de mes.

No estaré en la lista, ¿no?

¿Cómo?

No serás tan cabrón de tenerme aquí currando durante meses

para echarme a la puta calle. -Rosa, eso no depende de mí.

-Hay un comité de empresa que... -O sea, que sí, que me echas.

Vamos a ver, ¿tú no querías hacer cine?

Me cago en tu puta...

¿Qué pasa? ¡Eh!

(Alboroto)

¡La madre que nos parió!

¡Joder! ¡Rosa!

Vas a morir, cabrón. Ni amo ni patrón.

¡Benítez dimisión!

-¡Dile a la colgada que se esté quieta!

-¿Hablas conmigo? -Rosa, por favor.

Yo estoy aquí fumando tranquilamente, mira.

-¿Esto qué es? -Es la televisión, señora.

¿Mi hijo trabaja en la televisión?

Ya sabía yo que al final le reconocerían su talento.

-Me cago en la puta, como me baje... -¡Los efectos especiales! (RÍE)

-¡No toquéis el coche! -Me encanta la televisión.

-¿Qué dices? No te entiendo. -¡Sal del coche, cabrón!

Por favor, ¿baja la ventanilla, que me están hablando?

Negativo, señora. Es completamente improcedente.

¡No es procedente!

(MANDA BESOS) Mira qué alegría tienen.

-Coño, ¿y esto? -Controlado, la policía nos protege.

No son formas, coño, nos están tirando cohetes.

-¿Cómo vamos a trabajar así? -Que se vaya el cobarde.

Está acojonado. Vete a casa y díselo a tu hijo.

-Al niño no lo metas en esto. -Da igual, de aquí no se puede salir.

-¿Cómo? -Seguridad no deja salir.

Hasta que la cosa que calme.

-Si él no quiere hacerlo, lo hago yo. -Está bien, lo haré.

Antes muerto que ver cómo estropeas mis frases, mi amor.

(Llaman a la puerta)

Señor, ha habido un giro en los acontecimientos

del que debería estar informado. Estoy informado.

Es posible que no podamos actuar. Eso no ocurrirá. Llama a Benítez.

Llevo media hora intentándolo pero no me coge el teléfono.

No me gusta la palabra "no". ¿Puedo dejar las flores?

(Música tensión)

Lo siento, caballero, no se puede salir.

Soy el representante de Alphonso.

Muy bien. Seguridad puerta 15, ¿verdad?

Usted es Ricardo Rojas y usted Francisco Colmenar.

¿Quieren perder su trabajo ahora? Solo me tienen que impedir el paso.

Hago una llamada al director de la cadena

y se van los dos de cabeza al paro. ¿Estamos?

(Alboroto)

Ginecólogo rumano, ginecólogo rumano...

¿Habéis hablado con el ministro? Que manden a más gente o lo que sea,

pero que nos saquen de aquí. -Abre el plano, la jirafa.

¡Y no se ha ido la señal!

¿Quién ha configurado el "software" y el cableado?

¡Eh! (RÍEN)

¡Muy bien! ¡Perfecto! ¡Seguimos grabando!

Estos se van a enterar.

(Sirena)

A ver, todo el día para la jirafa. ¡Cuidado, cuidado!

(INAUDIBLE)

(Gritos)

Che, ¿qué están haciendo? Perdón.

¡Dale para arriba! ¡Dale!

Lo siento, no puedo.

¡Es Roberto!

Roberto, por favor, hazte una foto conmigo.

-Soy superfán suya. -Sí, no te preocupes.

¿Me haces una foto?

-Mejor tú, Paloma. -Tengo un poquito de prisa.

-Me encanta todo lo que haces. -Ya lo sé, no te preocupes.

Ya lo sé.

(Gritos)

¡Dios mío! ¡Dios mío!

Cariño, ¿qué ha pasado? ¿Estás bien?

Le ha dado una pelota de goma en la cara. No sé qué ha pasado.

¿Cómo ha llegado aquí? ¡Imposible!

¡Traed hielo! ¡Rápido! (MÓVIL)

Sí, dime. Ay, qué loca estás. Me apunto, me parece un planazo.

-Sácame el billete y ya arreglamos. -Roberto. Joder.

-Vale, ya está. -¿Qué...?

-¡Un médico en la sala, joder! Roberto, háblame.

¡Háblame! Oye, no me jodas.

Quiero que los identifiquen a todos. ¡Quiero los nombres!

¡Benítez! ¿Quién es usted? ¿Qué quiere?

Alphonso quiere hablar con usted. Ahora no tengo tiempo.

Le tengo en FaceTime.

"Benítez". Hola, Alphonso.

Tranquilo, la policía se hace cargo de la situación.

"Todo controlado".

Me alegra mucho que tengas todo bajo control.

Solo quería comentarte que me voy.

Hay un helicóptero que viene desde Madrid para buscarme.

"¿Cómo que un helicóptero? ¿Estás de broma?".

-"Charlie, Tango Delta Siete despegando de Cuatro Vientos".

No podemos irnos, tenemos un contrato, un compromiso.

(Cristales)

-"Calculamos 15 o 20 minutos". -"¿Cómo te vas? ¿Y el programa?".

Gracias, Manuel.

¿Y la canción de las campanadas? Vamos después, ¿verdad?

"Sí, claro". Han derribado la unidad móvil.

No pasa nada, la señal sigue estable. Es verdad, funciona estupendamente.

Alphonso.

"Tienes 20 minutos para grabar la canción".

No me puedes hacer esto, joder. Con 20 minutos tenemos de sobra.

¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estamos grabando?

-La unidad móvil no va. -¡Está perfectamente!

-Ponte con lo de Alphonso ya. -Habrá que avisar a Rosa.

Habla tú con ella. Estoy harto de lesbianas histéricas.

Y dile que si acaba esta noche la saco de la lista.

-¿Qué lista? -La de Schindler, no te jode.

-¿De qué hablas? -Tú díselo, lo entenderá.

No aguanto más, déjeme descansar un momento.

Siéntese.

Oiga, disculpe, ¿esta señora quién es?

Se la tenemos que entregar, que está trabajando aquí.

¿Cómo se llama su hijo?

(MEGAFONÍA) -"José Díaz Mariño, preséntese en puerta seis del plató".

¿Te acompaño, amor? No, quédate, ya voy yo solo.

"José Díaz Mariño, le espera su madre en la puerta seis del plató".

¡Mamá! ¡Hijo!

Estás aquí, qué alegría. Vaya lío tenéis aquí dentro.

Sí, mamá. Diga que sí, señora.

Sobre todo si algunos se traen a su familia al plató.

-¿Usted manda aquí? -Sí, debería.

Se nota, tiene cara de inteligente y de buena persona.

Falta me hace. Por favor, maquillad y vestid a esta señora.

Bueno, yo me retiro. Muchas gracias.

-Hasta luego, señora. -Sentadla en la mesa 21.

¿En la 21? Querrás estar con ella, imagino.

Sí, claro. Perdón, gracias.

¿Voy a salir yo en la tele? Sí, mamá.

¡Dios mío de mi vida! ¡No me lo puedo creer!

¿Yo en la tele?

Si lo sé me pongo el traje de la boda de tu hermana.

No se preocupe, va a parecer una auténtica marquesa.

Sí, puede dejar el crucifijo ahí.

No, esto va conmigo siempre. No lo suelta.

Lo arrancó de cuajo de la caja de mi padre.

Tanto amor... Me abracé a la caja, es como mi marido, la arranqué...

Me hace compañía.

Ahí hay una morena. -Un poquito para atrás.

-Qué de gente. No será tan difícil encontrar a alguien.

-Ahí hay tres golfas. -¿A ver esa?

Esa está buena.

¡Esa! -¡Pará ahí!

¡Esa es! Tenía un "piercing", te lo dije.

Esa es muy guarra. Qué ojazos, es preciosa.

Preciosa... No hagas ninguna locura.

Por favor.

(Música animada)

Discúlpame, princesa, ¿me podés sacar la lengua?

¿Perdona? ¿Tú eres?

-¡Eh, eh! -¿Qué haces? ¿Eres gilipollas?

(CHISTA)

-A ver, Houston... -Voy.

Tenemos un problema. Así no puedo trabajar.

No tengo gente para salir y ponerte eso como Dios manda.

Pero dices que todo funciona, ¿no?

¡Estoy boca arriba! Así que una se va a su casa

a disfrutar del paro tranquilamente. -Y yo, esto es una mierda.

Espera, Rosa, por favor te lo pido. Me he encontrado con Benítez.

Me ha dado un mensaje para ti, dice...

Dice que si acabas el programa, te saca de la lista.

-¿Te ha dicho eso? -Qué hijo de puta.

-Ya ves. -¿Cómo se puede ser tan cabronazo?

¿Se cree que soy un perro que le tiras un hueso y se va detrás?

-No, si es un asqueroso. -¿Sabes lo que le vas a decir?

-Dime. -Que de acuerdo.

Lo queremos por escrito, Amparo y yo fuera de la lista.

Voy a llamarle.

Muy bien.

(Móvil)

Pues ya lo ves, no me lo coge. En cuanto lo vea se lo digo.

Pero ahora, por favor, vamos con la canción de Alphonso.

-Por favor, ya. -OK.

-Pero necesito un ensayo técnico. -No hay tiempo.

Una cosa es que yo sea una perra y otra una chapucera.

Para hacerlo mal, no lo hago.

Búscate a alguien, un doble de Alphonso.

-"Alguien que se sepa la canción". -Voy. Joder.

(Música tensión)

No te muevas, te estoy apuntando con una pistola.

Coño, ¿quién eres?

-Yo soy aquel. -¿Aquel?

Sí, y lo sé todo. El semen, el rumano, el cambiazo.

-¿Quieres una parte? -No, lo quiero todo.

Se terminó el cachondeo, acabemos con esto de una vez.

Ahora mismo me vas a dar ese bote y devolveremos el semen a su dueño.

Vale, podemos negociar.

No hay nada que negociar, hay que respetar a los artistas.

La cultura es un bien universal, una canción puede salvarte la vida.

Lo que tú quieras.

Vamos a hacer un ensayo técnico.

Necesito un voluntario que se sepa las canciones de Alphonso.

-¡Yo! -¿Tú?

A ver, "Mi gran noche", dale.

Hoy para mí es un día especial.

Hoy saldré por la noche y podré vivir lo que el mundo da...

Contratado. Chicos, lo tenemos. Cámaras en posición, ¿me oís?

Vamos, por favor.

¿De fútbol? Nada, era muy patoso.

Pero el teatro...

El teatro le llamaba muchísimo. Mamá, por favor, ya está bien.

A los ocho años hizo "Cabaret". Mamá, por Dios.

Y si vierais lo que hizo con la silla... (RÍE)

Es mentira, no había ninguna silla.

¡Había sillas! Vale ya, mamá.

Estuviste muy gracioso. ¡No se valora!

No es para tanto, por este lado casi no se nota.

-¿Cómo vas a salir con esa cara? -Cállate que te conozco.

No digas tonterías. Si tú no sales, yo tampoco.

Una cosa es que nos guste picarnos para reírnos un rato

y otra es hacerte esta putada.

Aprovechar las campanadas, con el "share" a tope,

para salir yo sola... No.

-¿Para lo bueno y para lo malo? -Y en la salud y en la enfermedad.

Mira, que te curen, nos vamos a casa con el niño

y a disfrutar de la familia, que ya va siendo hora.

-¿En serio? -Cariño, ¿nos queremos o no?

Claro.

-Sí, dime. Un golpe muy duro.

-¿Quién es? -Luego te cuento.

Pues preocupadísima, imagínate, un sinvivir, un susto...

Pues el móvil no ha sonado.

-Ahí, disimulando...

Hay dos maneras de hacer esto, por las buenas o por las malas.

Por las buenas.

-¿Me das el bote o te lo saco yo? -Sí, ¿y tú qué me vas a dar cambio?

No ahostiarte ni denunciarte por extorsión.

-Está lleno de ventajas. -¿Tú no vas a decir nada?

Tendrás algo de culpa.

¿Yo? ¡Pues sí!

Estoy flipando con que dejes que este me haga esto.

Vamos a ver... ¿Qué?

No sé, me estáis chantajeando un poco.

El bote está ahí, o sea que es verdad.

Pero ¿qué bote?

Yo me he portado de puta madre contigo.

¡No, Adanne! Al final no hemos hecho nada.

-Además, la habéis cagado, ¿vale? Lo estoy grabando todo.

¿En serio? Así que vos sos la ideóloga.

El cerebro de la operación. ¡Dame eso!

-¡Dios mío! No puede ser... ¡Si es él!

-Sí, soy. -Sí, es.

Ahora mismo soy un poco más el Hombre Elefante pero sí, soy.

Criatura, ¿qué te han hecho? Con lo guapo que tú eres.

-Usted que me mira con buenos ojos. -Estamos todas enamoradísima de ti.

Me voy a poner rojo del otro lado.

¿Cómo no me habías dicho que trabajabas con él?

Es que trabajar, lo que se dice trabajar, tampoco.

-¿Tú quién eres? -Mi hijo.

Nadie.

Mi hijo. Vamos, mamá.

¿Por qué me quitas? Para que te maquillen mejor.

Pero ¿qué haces, tío? ¿Estás "zumbao" o qué?

¡Que es un puto Samsung Galaxy!

¡Mira! A tu Galaxy me lo meto bien en el orto.

A tu Galaxy me lo cojo...

"Coger" significa "follar", ¿entendés, hija de la reputa madre?

Mira, lo tengo. Muy bien, así sí. Vamos.

Lo siento.

(Música dramática)

Luca, ¿dónde estás?

-Yo estoy fuera. -"¿Me oyes?".

-¿Qué coño pasa? -Han pillado a esas dos tías.

Y un colgado me persigue con una pistola.

O mueves el culo o se jode el "business".

¿Estás loco? Hay policías por todas partes.

Primero, tranquilo, Luca. Ya salgo yo.

No puedo pasar. Mucho riesgo.

Que no te muevas, ya salgo yo con el bote.

-No tengo papeles. -Pero tú tienes la pasta, ¿no?

-¡Soriano! -Joder con la puta cobertura. ¡Luca!

Vamos a hacer un ensayo. Suelta "playback".

(Música animada)

Hoy, para mí, es un día especial.

Hoy saldré por la noche.

Podré vivir lo que el mundo nos da cuando el sol ya se esconde.

Podré cantar una dulce canción a la luz de la luna.

Y acariciar, besar a mi amor, como no lo hice nunca.

¡A la marca!

¿Qué pasará, qué misterio habrá? Puede ser mi gran noche.

Y al despertar, ya mi vida sabrá a algo que no conoce.

Lailolá, lailolá, lailolá.

¿Qué coño son esas imágenes?

-¡Eso de ahí atrás! -¿Qué coño es eso?

La madre que me parió, qué coño pasa aquí.

-Sebas, ¿me explicáis qué es eso? -He soltado el vídeo que me han dado.

¿Un virus? ¿Un complot? ¿Qué pasa aquí?

-No lo sé, lo entiendo. -Mira, no me jodas...

El amor es mejor cuando todo está oscuro.

¿Eso qué es? ¿Las lobas de las SS? ¿Quién ha pinchado eso?

Irán a buscar otra puerta.

A ver, la grúa. ¡Síguele, no te pares!

Cámara dos, ciérrate. Ahora.

Lailolá, lailolá, lailolá.

-Mira esto, es la hostia. -Ahora no, coño.

Ha sobornado a un político para que aprueben el ERE.

"Nos vemos en Zúrich. Trae el dinero".

Con esto podemos meterlo en el trullo.

-A él y a todos sus colegas. -¿Y qué hacemos?

-Si lo publicamos vamos al paro. -Ya lo he publicado.

¿Qué?

Lo tiene El País, El Mundo, Europa Press y Colpisa.

-¡Qué haces, coño! -¿Qué?

-Podrías esperarte a ver qué opinaba. -No. Siempre hago lo que tú digas.

"Cámara uno, cámara dos, cenamos chino. Amparo, bonita...".

-Ahora se hace lo que yo diga. -Pero qué burra me pones.

Lailolá, lailolá, lailolá.

Será, será esta noche ideal, que ya nunca se olvida.

Poder reír, y cantar, y bailar disfrutando la vida.

Olvidaré la tristeza y el mal y las penas del mundo.

Y escucharé los violines cantar en la noche sin rumbo.

Cuidado con los cables, mamá.

¿Qué pasará, qué misterio habrá? Puede ser mi gran noche.

Y al despertar, mi vida sabrá a algo que no conoce.

¿Qué pasará, qué misterio habrá? Puede ser mi gran noche.

¿Qué pasará, qué misterio habrá? Puede ser mi gran noche.

(Aplausos)

(Vítores)

¡Alphonso! ¡Alphonso! ¡Alphonso!

Genial.

¡Genial! Alphonso, yo soy...

Sé quién eres.

Tú eres Óscar García y has venido aquí para matarme.

¿Qué? Ven, tenemos mucho de que hablar.

(Música tensión)

Te juro por Dios que no sé nada de eso.

-¿Tengo cara de pelotudo? -No.

¿Te crees que por sonreír mucho y ser muy educado

no te puedo romper la cabeza a trompadas

hasta sacarte los sesos por las orejas?

¡Perotti! ¡Cuidado, no te pases!

(GRITAN)

¿Estás bien, mi amor? ¿Qué pasa, pelotudo?

¡Estás despedido! ¿Cómo?

Pues eso, ya no trabajas para mí.

Si esta chica tiene un hijo mío, bienvenido sea.

Pero no la vas a matar por eso. ¿Sos subnormal?

¡Las estoy asustando! ¿No te enterás que se trataba de eso?

De meterle miedo para... ¡Presta atención!

Para que nos devuelvan el bote. Pero ya está, lo arruinaste todo.

¡Soltá! ¿Qué te pensás?

¿Que estoy tan loco que le cortaría la cabeza por una mamada?

No hace falta que asustes a nadie. Lo tengo yo.

Flípalo, tía.

Si quieres hablar de negocios, habla conmigo.

-Vamos con la presentación de Alphonso. ¿De acuerdo? ¿No, Rosa?

Rosa, ¿estás escuchando? (ASIENTE)

Pues cinco y acción. ¡Vamos ahí, aplausos!

(Aplausos)

Pero bueno, qué maravilla, qué bien nos lo estamos pasando.

Pero ¿qué coño hace ese?

Nos lo estamos pasando genial, pero la noche acaba de empezar.

¿No iba solo ella?

-Y que lo digas, Cristina. Ahora llega un plato fuerte, fuerte.

¿Qué lleva en la cara?

Lo tuyo sí que es fuerte, hija de puta.

Estás hundiendo tu carrera, ¿lo sabes, verdad?

¿Qué es? Dímelo ya, no me tengas así.

¿No lo sabes? Misterio... Te voy a dar pistas.

No me lo pongas muy difícil, porque tengo una curiosidad...

-Lleva más de 40 años en el mundo del espectáculo.

Y a ti te queda un cuarto de hora.

-¡José Luis Moreno! -Ha sido número uno en Rusia.

¿Esto lo has escrito tú? Buenísimo, lo mejor que hemos hecho.

Ha cantado para el emperador de Japón.

Pero ¿qué me comentas? ¡Frank Sinatra!

No, Cristina. Frank Sinatra está muerto.

Como tú, hija de la gran puta.

(GRITAN)

¡Te voy a hundir, zorra! ¡Cabrona de mierda!

(Aplausos)

-¡Yo soy la estrella! -¡Putón!

-¿Qué coño estrella? -¡No te soporto!

¡Gilipollas, no te metas!

Vaya par de humoristas. Están fenomenal.

Y, además, son pareja en la vida real.

-Sí, ya se ve. -Señora, ¿y esa crucecita que lleva?

Es la Cruz de Caravaca.

La tenía en mi casa, pero como ya no tengo casa.

-Habla con ella, ¿no? -¿Con la cruz?

-Sí. -Tú eres tonto.

Este chico es tonto. No le habla, pero no la suelta.

Cada cual tiene sus cosas.

Tú tienes el ordenador, te pasas el día enganchado.

-Y hablas con él, porque te he visto. -Sí, con las chicas del PornoTube.

¿Tienes Facebook? Agrégame como amiga.

Sí... ¿Quién es esta chica?

-Me llamo Paloma. Un placer, señora. -Dame un beso.

No la toques. ¿Qué?

-¿Qué pasa? Es por el maquillaje.

Le han puesto una tonelada y con lo que les ha costado...

Estás sudando. ¿Estás bien? No, mamá, no estoy bien.

Estamos trabajando, mamá. Somos figuración.

Hacemos lo que nos dicen, no lo que queremos.

Cuando nos toca reír, nos reímos, cuando toca aplaudir, aplaudimos.

No se levanta uno a dar abrazos.

Sobre todo a mí, ¿no?

¿Creéis que no me doy cuenta de lo que está pasando?

¿De lo que andáis contando a mis espaldas?

Paloma, yo... ¡Y tú el peor de todos!

A Yanire se lo paso porque siempre ha tenido celos de mí.

Y estos dos payasos, como si no existieran.

Pero que tú te hayas podido creer una cosa así...

Paloma... ¡Paloma!

¡Tengo wifi!

¿Qué has hecho?

¿Cómo se te ha ocurrido llamar la atención?

Le gusta cómo canto. ¿Qué?

Dice que tengo estilo. Óscar, no vayamos por ahí.

Tú le odias, ¿recuerdas?

Todas esas tardes en el psiquiátrico dándole vueltas al tema.

Tú me visitabas. Siempre me traías sus discos.

Eso es, hazme caso a mí. Quieres matarle.

"Descubriré que el amor es mejor cuando todo está oscuro".

Ese es el momento. "Caminaré abrazado a mi amor

por las calles sin rumbo". Muy bien.

Pero él lo sabe. ¿Cómo? ¿Se lo has contado?

No le he contado nada, pero lo sabe todo desde el principio.

Sabe que queremos matarle, lo sabe todo.

Está en todas partes.

Es un Dios.

Pues como es tan listo, no vamos a ser nosotros

los que le llevemos la contraria. ¿De acuerdo?

Digan lo que digan, yo soy un artista.

La cultura es un bien universal.

No entiendo cómo hay tipos que van por ahí robando el semen.

¿Cómo? Hay gente robando semen.

Mira, Óscar, yo no sé a qué trauma corresponde esto del semen.

Pero ahora mismo no nos interesa. ¿De acuerdo?

Vamos a centrarnos en nuestro trauma, el de siempre.

Que es Alphonso.

Alphonso. Te ha mentido, siempre lo hace.

Le he preguntado por ti. ¿Quieres saber lo que me ha dicho?

Lo grabé, sabía que no me creerías.

"Mediocre, antiguo, de los de antes. Mediocre, antiguo, de los de antes".

Entonces... ¿Te lo vuelvo a poner?

Le di mi pistola.

No te preocupes, siempre hay un roto para un descosido.

(Música tensión)

Cambiamos la canción, cantamos "Escándalo".

¿No era "Mi gran noche"? Cambio de planes.

Ha cambiado de canción. Lo sabe, ¿qué hacemos ahora?

Da igual, la cosa es matarle.

Pero no dice: "Descubriré que el amor es mejor...".

Cuando diga: "Vivo mi vida, soy como soy", disparas.

¿Y por qué no cuando diga: "Es un escándalo"?

¡Porque lo dice muchas veces y te vas a liar!

Venga, va, tira que no llegamos. Cámara dos.

-Si no te importa, claro. -Marchando cámara dos, churri.

-¿Cámara uno? -Grabando.

-¿Cámara dos? -Grabando.

-¿Cámara tres? -Grabando.

Vamos allá.

(Música animada)

(Aplausos y vítores)

Escándalo, es un escándalo.

Escándalo, es un escándalo.

Escándalo, es un escándalo.

Escándalo, es un escándalo.

Siempre la misma rutina.

Nos vemos por las esquinas evitando el que dirán.

Eh.

¿Te importa esa chica?

Hay oportunidades que solo se presentan una vez en la vida.

Yo estoy aquí por algo.

Sí, para dejarme en ridículo delante de todo el mundo.

¿Cómo le hablas así a tu madre? Porque está loca, ¿no la ves?

¿Quieres dejar el dichoso crucifijo de una puñetera vez, mamá?

A veces es mejor estar un poco loca

que ser el figurante de tu propia vida.

Solo haces lo que te mandan, te crees todo lo que te cuentan.

Hijo, ¿tú la quieres?

Más que tú a este crucifijo, mamá.

Pues ve por ella. Yo ya estoy para que me ingresen.

A tu hermana no hay quien la aguante. Y tú estás sin trabajo.

No hay mala suerte que empeore esto.

Mi cuerpo no se acostumbra a este amor entre penumbras

que es más fuerte que un volcán.

Escondidos de la luna

no se puede continuar.

Por desgracia o por fortuna,

no te dejare de amar.

¡Paloma!

Escándalo, es un escándalo.

Escándalo, es un escándalo.

Paloma.

Escándalo, es un escándalo.

¡Paloma! Paloma, por favor. José, que están grabando.

Paloma, me da igual lo que me pase estando contigo.

Quiero estar contigo y punto, ¿vale?

Si me cae una grúa encima o me muerde un tiburón,

pues me aguanto y ya está.

Yo no doy mala suerte, te lo juro.

Per a lo largo de mi vida se han dado unas circunstancias

que desde fuera puedes pensar... Que me da igual, Paloma.

Soy el hombre más afortunado del mundo.

Quiero estar contigo pase lo que pase.

Ahora no hay quien me detenga.

Sube.

"No hay quien me detenga aunque no pare...".

¿Qué dices? Estoy repasando la letra.

"Este río desbordado no se puede controlar.

Si lo nuestro es un pecado, no dejaré de pecar.

Escándalo, es un escándalo. Vivo mi vida, soy como soy".

¡Disparo!

"Vivo mi vida, soy como soy", ¡disparo!

Si lo nuestro es un pecado,

no dejaré de pecar.

Escándalo, es un escándalo.

"Vivo mi vida, soy como soy", disparo.

"Vivo mi vida, soy como soy", disparo.

"Vivo mi vida, soy como soy", disparo.

Escándalo, es un escándalo.

-Escándalo, es un escándalo. -Vivo mi vida...

(Música tensión)

Dispara, dispara.

¡Dispara, dispara!

¡No puedo! ¡Me encanta esta canción!

¡Solo tenías que apretar el gatillo! ¡No, Yuri!

¡Joder, no!

¡No, Yuri!

No puedo. ¡Le quiero!

¿Lo quieres matar? ¡No!

¡Yo le amo con la fuerza de los mares!

¡Yo le amo con el ímpetu del viento!

Alphonso es una leyenda, es historia de España.

Y además es tu padre.

(GRITA)

¡Con más razón! Hay que empezar de cero.

(Música animada)

¡No!

¡Hijo!

¡No! ¡José!

(Gritos)

José...

(GRITA)

José, lo siento, todo esto es culpa mía.

Perdóname. ¿Cómo va a ser culpa tuya?

No, mujer, habrá sido una casualidad.

Es la cruz. ¿Eh?

La cruz de tu madre ha parado la bala.

Es increíble.

Es como si la energía de mi madre hubiera anulado la tuya.

¡Sí!

Pues mira que casi no lo traigo porque pesa una barbaridad.

Menos mal que estás loca, mamá. Es un milagro.

Milagro no, la bala lo atravesó. Es superficial.

No es grave, saldrá de esta. Pues sangra mogollón, don Alphonso.

¡Ay, Dios mío! ¡Eres Alphonso!

Encantado de conocerla, señora.

Esa sonrisa...

La sonrisa de siempre. ¡Y ese cutis!

Si ese cutis es de porcelana.

Me cuido y no soy mucho de tomar el sol.

Mamá, por favor, que me estoy muriendo.

No seas quejica.

Alphonso ha dicho que es una herida superficial.

Ya están aquí.

(Música tensión)

Cuidado. José, te acompaño al hospital.

Y me llevo a tu madre. No hace falta, Paloma.

(SE QUEJA)

Que sí, amor mío. No hace falta, Paloma, no vengas.

Por favor, que no hace falta. Que sí, no me cuesta nada.

(SE QUEJA) ¡José!

¡Ha sido ese! ¡Cogedle!

Que no se acerque, por Dios.

Dejadme aquí un ratito solo, por favor.

¡Es ese! ¡A por él! ¡Quitaros, joder!

Dejadme tranquilo.

¡La puta de tu hermana!

Hombre, Ricardo Rojas y Francisco Colmenar.

Qué alegría volver a verles. ¿Todo bien?

-¿Te vale esta toma? -¿Hum?

-Si no repetimos. -No, hombre, está bien.

Si no, lo arreglamos en montaje. Tú tranquilo.

En montaje ya lo...

-¿José Luis Benítez Quintana? -¿Y esto?

Es una citación para el juzgado de guardia a declarar.

-¿Cuándo? -Ahora mismo, si no le importa.

-Está usted imputado. -¿No debería estar mi abogado?

-Por supuesto, llámele. -No tengo móvil.

Ahora el juez le deja el suyo.

Vamos a ver, esto no es necesario.

No, pero nos encanta hacerlo.

(Música alegre)

¡Alphonso! ¡Alphonso! ¡Alphonso!

¿Esto qué es?

Mamá, cuidado con la espuma.

¡Feliz año!

(SE QUEJA)

Mi nueva chiquitina.

Dime.

¿En serio?

Vale, venga.

Me acaban de llamar de "Supervivientes".

-¿Y qué te han dicho? -Que nos quieren a los dos.

Qué mal rollo, colega, que es de día.

Joder, tío, ¿ahora ir a casa? Qué bajón, ¿no?

Como cuando sales del "after" y te da el solaco en la cara.

Yo siempre me vuelvo a meter. (RÍEN)

Pues yo conozco un sitio cerca que no cierra nunca.

¿De verdad te tienes que ir, Alphonso? Qué pena.

Tengo que atender mi gira por Sudamérica.

Pero estoy encantado de haberla conocido.

¿Os llevo al hospital? No. No, no, muchas gracias.

Pero hijo, primero has dicho que no a una ambulancia.

Y ahora que Alphonso se ofrece a llevarnos...

No soy yo muy de helicópteros. Yo se lo agradezco, de verdad.

No va a pasar nada. Id vosotros.

Ay, qué tonto. Voy andando y me da el fresquito.

Que no, hombre, que no. Venga, vamos. ¡Qué superdivertido!

(INAUDIBLE)

¡José! Pues voy...

-¡Adiós! -¡Qué bonito!

-¡Adiós! -¡Adiós!

(Música distendida)

-Aquí Tango Delta despegando.

-¿Qué me he clavado? ¿Puedo quitar esto?

-Señorita, deje eso, por favor.

Paloma, siéntate y ponte el cinturón.

-¿Qué es esto? Déjalo.

-¿Lo dejo donde estaba? Perdonadme. -Señorita, siéntese.

-Ya lo he dejado donde estaba.

(Explosión)

¿A qué le has dado, Paloma? Siéntate, mujer, te lo he dicho.

Y no le sonrías tanto, mamá.

Momentos de alegría.

Maravilloso corazón, maravilloso.

Yo te agradezco tu amistad, tu compañía.

Por ser mi amigo en el dolor, mi confidente en el amor,

quiero decirte que sin ti no sé qué haría.

Maravilloso corazón, maravilloso.

Cuántas locuras y aventuras compartimos.

Cuántos recuerdos imborrables nos quedaron.

De los amores y pasiones que vivimos.

Maravilloso corazón, maravilloso.

Soy tan feliz cuando yo siento tus latidos.

Porque la vida tú me das y, cuando pido, mucho más.

Tú estás conmigo porque soy tú consentido.

Maravilloso corazón, maravilloso.

No dejes nunca de soñar, yo te lo pido.

Ni dejes nunca de sentir las emociones,

si es de emociones que los dos hemos vivido.

Maravilloso corazón, maravilloso.

Eres la llama que se anida aquí en mi pecho.

Para que siempre exista amor, para llevarlo a donde voy,

te doy las gracias por lo bien que tú lo has hecho.

-Maravilloso corazón, maravilloso.

No dejes nunca de soñar, yo te lo pido.

Ni dejes nunca de sentir las emociones,

si es de emociones que los dos hemos vivido.

Maravilloso corazón, maravilloso.

Eres la llama que se anida aquí en mi pecho.

Para que siempre exista amor, para llevarlo a donde voy,

te doy las gracias por lo bien que tú lo has hecho.

Maravilloso corazón, maravilloso.

No dejes nunca de soñar, yo te lo pido.

Ni dejes nunca de sentir las emociones,

si es de emociones que los dos hemos vivido.

Maravilloso corazón, maravilloso.

Eres la llama que se anida aquí en mi pecho.

Para que siempre exista amor, para llevarlo a donde voy...

Somos cine - Mi gran noche

El olivo

Tierna, con moraleja. Así es la historia de Javier Gutiérrez y Anna Castillo en El olivo: lma tiene 20 años y trabaja en una granja de pollos en Castellón. Su abuelo es la persona que más le importa del mundo, pero ha dejado de hablar y ahora también de comer. Alma decide recuperar el olivo que la familia vendió sin su consentimiento.

No recomendado para menores de 7 años Cine en TVE - El olivo - ver ahora
Transcripción completa

(Música suspense)

(Pájaros)

(Música)

Buenas.

Buenos días.

(Pájaros)

(Música)

¿Qué pasa? Voy.

(Música)

(Teléfono)

Sí.

Hola, buenos días, me llamo Marta y soy supervisora en su banco.

Sí, dígame.

Ha fallado usted en los últimos seis pagos

y tiene un saldo pendiente superior a 120 mil euros.

Según la penalización acordada en la cláusula 26 del contrato...

Espere, espere, señorita. ¿De qué contrato me está hablando?

Del contrato que usted firmó, señor.

Ya les he dicho miles de veces que yo no tengo dinero,

no tengo ahorros, no tengo nada. Es que no tengo nada.

Ya, verá, señor, pero estamos cansados

de oír siempre las mismas excusas.

Verá, nos hemos visto obligados

a meterle en una lista internacional negra, la lista, de defraudadores.

¿Qué? Que no soy la mafia.

Yo solo soy un conductor de camión, peor que eso, soy un esclavo.

Que he perdido mis camiones gracias a vosotros, sinvergüenzas.

He perdido a mi mujer, mi casa, mis hijos, lo he perdido todo.

¿Así que sabe una cosa? Que se puede meter la deuda por el culo.

(RÍEN)

¿Me ha oído?

Señor, nos preocupa la salud mental de nuestros clientes.

¿Cómo?

Le informo de que podemos ofrecerle servicio psicológico

un 30 % de descuento.

¿Qué cojones está diciendo de una ayuda psicológica?

¿Qué está diciendo de una ayuda psicológica?

Le noto tenso, señor, ¿me equivoco? ¿Se le está hinchando la vena?

¿Qué está diciendo usted? ¿Se está poniendo un poco nervioso?

¿Oye voces extrañas en su cabeza? ¿Como la de su sobrina, Alcachofa?

¿Qué pasa, cariño? ¡Hija de puta!

Alma, Alma, eres una hija de puta, que me lo había colado.

Baila.

(RÍE)

Me la ha colado, me la ha colado.

Alma.

No lo encontramos por ninguna parte.

Hemos llamado a todo el mundo, buscado en todas partes

y nadie lo ha visto.

(Música)

(Moto)

(Pájaros)

¿Lo oyes?

Yayo.

Yayo, escucha.

¿Ese que canta es un ruiseñor? No, no es un ruiseñor, es un verdún.

Esto a lo mejor lo plantaron, dicen, los romanos.

A lo mejor, yo no lo sé,

porque este árbol tiene al menos 2000 años.

¿Sabes lo que son 2000 años?

Yo no, pues, yo sé que son muchos años.

Toda la vida aquí con él y siempre viste igual.

Eso es por donde tiene que brotar el olivo.

Yo te lo enseñaré, luego lo harás tú.

(Música)

Cuerda.

¿Y quién diseñó?

Aprieta, aprieta.

Mi abuelo enseñó a mi padre, mi padre a mí y yo a ti.

Y así es la vida, unos a otros.

Espera.

Un árbol nuevo. Esperaremos a que llegue como este.

(Música)

Hala, yayo, un monstruo. ¿Hay un monstruo? ¿Dónde?

Este es un ojo, este es el otro ojo, la nariz

y está la boca superabierta.

Pero no tiene dientes.

Vendremos de vez en cuando a visitarlo, al monstruo.

Y le traeremos cosicas para que coma.

(Música)

No está aquí, yayo.

No está aquí. Venga, vámonos.

Vámonos.

Nos tiene exactamente donde nos quiere tener, detrás de él.

Donde nos ha tenido siempre, a su disposición.

Preocupados, persiguiéndole por ahí, no me jodas.

Lo único que quiere es llamar la atención.

Como tú con esos pelos, igual.

Luis. Deja a la chica.

Aquí todos con el corazón en un puño, hostia,

parece que quiere hacernos sufrir.

¿Qué? ¿No estás de acuerdo? ¿Tienes algo que decir?

Ya.

Silencio.

Ese castigo ya me lo conozco yo.

(Música reguetón)

Rafa. No la mires.

(Música reguetón)

¿A dónde vas?

(Pájaros)

¡Ah!

¡Imbécil, te he llamado seis veces!

Lo siento, no tengo batería, Nelson, lo siento.

Hay cambio de planes, tienes que llevar los pollos a Valencia.

¡Qué gilipollas! Hacerme venir para decírtelo.

No, perdona, perdóname.

¡Coño! Alma.

¡Déjale en paz, gilipollas! Loca de mierda, ¿qué haces?

¡Coño! ¡Te voy a partir la cara, gilipollas!

¡No tienes cojones! ¡Ven aquí, ven aquí!

Ni de coña, Rafa. Métete en el coche, joder.

¿Qué haces? ¡Hijo de puta!

¡Te vas a cagar, loca de mierda!

¿A dónde vas si estoy aquí, a dónde vas?

¡Puta enferma!

Cuando tú quieras, cuando tú quieras, campeón.

(Motor)

¡¿Pero tú estás loca?! Te podría hacer mucho daño.

Es que me importa una mierda.

Rafa.

¿No me vas a pedir que salga contigo esta noche?

¿Pero a ti qué coño te pasa? Pídemelo.

Pídemelo, Rafa.

(Motor)

¿Sabes lo que me dijo la enfermera, yayo?

Que lo último que se olvidan son las canciones.

¿Lo intentamos? ¿Probamos una canción?

(CANTA EN CATALÁN)

¿Cómo se ponen los labios? ¿Así? Así.

Hace cosquillas, ¿verdad?

Te tengo más miedo que a mí el disfraz.

(Pájaros)

¿Qué hacéis aquí? Fuera de mi tierra.

-Solo hemos venido a...

-¡Tú te callas! Ya sé a qué habéis venido.

¡Fuera de mi tierra y no vuelva por aquí,

no vuelva porque le meto dos tiros! ¡Fuera, fuera!

¡Tú también! ¡Fuera, fuera!

-30 000 euros, papá, cinco millones de pesetas.

Llevas toda la vida trabajando como un esclavo.

¿Qué tienes? Hay aceite adulterado tirado de precio por todos lados.

A nadie, a nadie le importa una mierda tu preciado aceite.

Tranquilo, Luis.

Es verdad, joder, a nadie le importa lo nuestro, hostia.

Algunos de tus amigos han vendido los árboles más viejos

y los han vendido como leña.

Desde que tenemos dientes, nos hemos dejado la piel en esos campos

y nunca nos has pagado un céntimo.

Nos lo debes.

¿Qué piensas?

Pienso en que no pienso venderlo.

Porque ese árbol no es nuestro.

Se ha heredado de mis abuelos, los abuelos,

los abuelos a los padres, los padres a los hijos y así.

Si yo vendo ese olivo y os doy el dinero a vosotros,

a la semana no tendréis ni olivo, ni dinero ni restaurante.

-Te suda los cojones. -Un momento.

Ese árbol no tiene precio, ese olivo es sagrado.

Y ese árbol es mi vida y vosotros queréis quitarme mi vida.

-Es solo un árbol, se ha acabado, y nosotros somos tus hijos.

-Será vuestro, no me lo llevaré.

-Te has quedado estancado en el pasado

y nos estás hundiendo a todos.

-Pero si ese árbol tampoco es nuestro,

es de la vida, es de la historia.

-No me hables de la historia de los cojones.

Tenemos familia y tenemos que sacarla adelante, papá.

(Sierra)

¡Yayo!

¡Yayo!

¡Yayo!

¡Yayo! ¡Yayo!

¡Para! ¡Para!

¡Baja de ahí! ¡Para la máquina, para!

¡Baja, Alma!

-¡Niña, bájate! Alma, baja de ahí.

(LLORA)

Venga, vamos, bájate.

(LLORA)

No llores, cariño, no llores.

(LLORA)

(Música)

(Pájaros)

Su pérdida de peso y su deterioro son muy preocupantes.

Si pudiéramos ingresarlo unos días en el hospital,

podríamos hacerle algunas pruebas, estimular su apetito

y quizás empezar a pensar en una residencia con atención continuada.

Si es lo mejor...

Yo intento pasar el máximo de tiempo aquí, pero...

Ya no es suficiente y para Luis es demasiado hacerlo todo él solo

y estar con papá.

Vamos a estar todos más tranquilos.

¡Lo vais a matar!

Si no come, se va a morir, tu abuelo ya no es tu abuelo.

El abuelo se ha ido, Alma.

¡No le pasa nada, nada!

¿Le vas a decir a un médico cómo tiene que hacer su trabajo?

¿Qué quieres decir, cariño?

Que está de duelo y ya está.

Hace mucho tiempo que murió la abuela.

¡El puto árbol! ¿Qué quieres? ¿Joder a esta familia o qué quieres?

Es que es como un hijo perdido, ¿a que sí?

Lo peor es que no sabes.

Pero, Yayo, ¿y si estuviera en un sitio bonito?

¿Eh?

Con agua, con gente que le cuida, pues sería un monstruo contento.

Si tú supieras que eso existe, ¿estarías más tranquilo?

Yayo, ¿te quieres morir?

¿Es eso? ¿Te quieres morir?

(Ruido)

Yayo.

Yayo, te he oído, te he escuchado, yayo.

¿Has cantado? Yayo, escucha.

(CANTA EN CATALÁN)

¿Lo has escuchado?

Creo que solo ha respirado hondo, cariño.

Que no, que te he escuchado.

Por favor, cántala, canta conmigo.

(CANTA EN CATALÁN)

Yayo, por favor, por favor.

Yayo.

Yo sé que estás ahí. Lo sé.

(Moto)

Un día entero nos llevó colocarlos a tu padre y a mí.

Dios.

¿Pero cómo tragamos tanta mierda?

Total, ¿para qué?

Yo perdí a Estrella. Él dejó a mamá.

No. No, las cosas no fueron así, Alma.

No, se largó ella, pero porque él no la cuidó en la vida.

No me extraña nada que se viniera abajo y se marchara.

Trabajábamos como burros. Todos hicimos cosas mal.

Y la cuidó, claro que la cuidó, pero a su manera.

Sí, ¿y al abuelo? ¿Cómo trató al abuelo?

¿Alguna vez te has preguntado cómo le trató el abuelo a él?

No, ¿te lo has preguntado? Pues era un viejo muy duro.

Siempre decíamos que le importaban más sus árboles que nosotros.

Contigo sería un abuelo maravilloso, Alma, pero con nosotros se equivocó.

Vale, que sí, que ya está.

¿Tú sabes lo humillante que tiene que ser para tu padre

volver a la casa familiar?

¿Al cuarto de cuando era niño?

Ponte en su lugar.

Hay que joderse, tú no te rindes nunca, ¿eh?

Una cosa que yo nunca he entendido, Alca.

En esa época, los bancos daban créditos a todo Dios, ¿no?

Eso dicen, que cualquiera podía tener un crédito.

Vale. Entonces, ¿vosotros por qué necesitabais 30 000 del árbol?

Bueno, fue lo que pidió el alcalde para...

Para construir tan cerca de la playa.

¡Qué asco! Sois todos iguales, ¡qué puto asco!

No, no, Alma, no somos todos iguales.

Lo hicimos por ti y por tus primos,

para poder tener un negocio familiar.

Nosotros no elegimos untar al alcalde, cojones,

las cosas se hacían así.

Siento mucho que no seamos todos unos putos santos.

A ver qué haces tú por tus hijos. Vale.

Emilio.

Qué será de él.

Todavía me acuerdo de sus chupitos.

¿Sabes de qué me acuerdo yo?

De sus dedos gordos con las uñas comidas.

De eso.

Me los metía por las bragas cuando trabajaba aquí de camarera.

Estuve todo el verano intentando contárselo a papá, todo el verano,

es que me daba tanta vergüenza que no...

Y una noche se lo conté, en la cocina.

¿Sabes qué me dijo tu hermano?

Nada, no me dijo nada.

Y se largó.

No sé, se quedaría...

Se quedaría petrificado el hombre y no sabría qué hacer.

Mira, vete a la mierda.

¡Vete a la puta mierda! ¡Tú y tu hermano!

¿Que no sabría qué hacer? ¿Que no sabría qué hacer?

Pues es que es muy fácil, proteges a tu hija, gilipollas.

(Moto)

Yo qué sé.

Algunos se fueron hasta China, Oriente Medio,

por toda Europa, hasta el Vaticano.

Miles de ellos.

Más de 100 fueron a parar a un banco en Madrid.

Ya, pero la ficha del contrato está aquí.

Si lo único que quiero saber es dónde está,

quién lo compró, se podría mirar en los registros.

¿Pero tú quién te crees que soy? ¿La Interpol?

Venga, lárgate, no te jode. Hoy no atendemos a Greenpeace.

¿Tú te acuerdas de mí?

Yo estaba en el árbol subida cuando lo arrancabais. ¿Te acuerdas?

Que me gritabas y solo tenía 8 años.

Venga, lárgate, ¡a la puta calle!

Tu familia se llevó 30 000 euros,

deberían darse con un canto en los dientes.

¿Sabes qué te digo?

Que empieces a buscar tu olivo por China. Lárgate.

Pues yo me acuerdo de todo y, sobre todo, de tu cara de cerdo.

Venga, lárgate.

-Te llamas Alma, ¿verdad?

Sí.

Yo estaba allí ese día, estaba en el coche.

Estaba con mi hermano. Sí, es mi hermano.

No se me olvida.

El olivo de tu abuelo era muy especial,

pero muchos mueren en los primeros 15 años

después de haber sido trasplantados, así que...

Puede que nunca lo encuentres. Pero quizás esto te ayude.

Es ese, ¿verdad?

Sí.

Gracias.

(Música)

Dusseldorf, Alemania.

Joder, es una compañía enorme.

Hala, míralo.

-Hostia, está en medio del lobby, en el sitio de honor.

Tía, es una estrella. ¿Y qué fecha tiene?

La página está actualizada, así que todavía tiene que estar allí.

Joder, que lo están utilizando como logo de la compañía.

-Tu abuelo va a estar superorgulloso, de verdad.

Le va a matar.

Joder, si está encerrado, ni siquiera le da el aire.

Hija, que no es un tigre y no tiene que salir a pasear.

Tía, es que está chulísimo y, encima,

en uno de los países más importantes del mundo.

Le va a partir el corazón.

(Timbre)

Ya está aquí Adri, me voy, ¿vale?

Bueno, luego nos vemos, chicas.

-Mira, con un poco de photoshop lo puedo poner donde quiera.

¿Qué tal? A ver. ¿En un jardín al aire libre?

Una pequeña mentirijilla para que no sufra

y él nunca lo sabrá.

Es que ese es el problema, que sí que lo sabe.

Pero, Alma, ¿cómo lo va a saber? Si tu abuelo ni siquiera habla.

Wiki, él lo sabe y yo no le voy a mentir.

Vale, muy bien. Entonces, ¿qué hacemos?

(Pájaros)

(Música suspense)

(SUSURRA) Yayo.

Ya sé dónde está.

No sé cómo, pero lo voy a traer.

Lo voy a traer de vuelta.

Te lo prometo.

Aguanta, Yayo.

Aguanta, por favor, que yo te lo traigo.

El señor Gorblcht era un señor alemán, jubilado, muy rico

que se fue a vivir a Valencia.

Y era muy creyente.

Y como el olivo en la Biblia es un árbol sagrado,

él tenía la ilusión de poder donar a su iglesia un árbol milenario.

De la época de Jesucristo. ¿Y qué olivo donó?

El de mi abuelo.

Entonces, el señor Gorblcht murió hace cuatro años,

y esto me lo manda el pastor de su parroquia,

que es la parroquia de San Lucas que está en Düsseldorf, Alemania.

Y me dice lo siguiente:

Silencio, que va a hablar de lo de Ramón.

"Me he reunido con los ancianos de mi iglesia.

Cuando aceptamos la donación del olivo del señor Gorblcht

lo hicimos con la mejor de nuestras intenciones,

pero ahora vemos que fue un error.

Muchos de los miembros jóvenes de nuestra comunidad

son conscientes de lo sagrada que es la naturaleza

y el medio ambiente, así que, tras muchos rezos,

hemos tomado una decisión:

estaremos encantados de que este árbol sagrado pueda traer paz

y armonía a su familia, y en especial

a un hombre mayor que se ha pasado la vida cuidando de él.

No hay lugar a dudas que debería retornar al lugar exacto

donde estaba plantado y creció..."

Que nos lo devuelven.

(Barullo)

Habla muy bien español, ¿no?

Ya... porque estuvo en las misiones de Guatemala 25 años.

¿Hablaste con él? Sí...

Y, ¿dónde dices que está el árbol?

El árbol está en Dusseldorf.

Está en los jardines de la iglesia, junto al río Rin.

No sé, ¿cómo... cómo lo has encontrado?

Me lo dijeron los del vivero.

Hay que joderse, y yo que creía que los alemanes

eran una pandilla de cabrones avariciosos que venían aquí

ya de viejos a curarse sus almorranas

en nuestra Seguridad Social. ¿Eh?

Bueno, pues nada, pido disculpas.

Así que, ahora ya lo único que necesitamos es un camión con grúa

y dos conductores voluntarios.

¿A Dusseldorf?

Pero eso es muy caro.

Está muy arriba, Alma. Debe haber un porrón de países por medio.

Hay 1659 kilómetros, tampoco es tanto.

Y dentro de nada hay un finde largo que podemos aprovechar.

¿Cómo que podemos?

Es que, si pudieras cogerle prestado el camión a tu jefe...

¿Pero qué dices?

Podemos ir y volver antes de que se entere, conducís a turnos

y no paramos. Coger un camión prestado

de un cuarto de millón de euros al psicópata que bombardeaste

a huevazos el otro día...

A ti Nelson te va a cortar los huevos.

Pues sí... Joder.

No.

Y, además, es el fin de semana del aniversario de mi boda. No.

Si estás divorciado.

Bueno, pero nos queremos, Conchita.

Si Estrella se entera de que me he ido a Dusseldorf

detrás de un árbol...

Alma que no, que no.

El diesel, el seguro, los peajes... Es muchísimo dinero.

Acabo de vender mi moto por 1000 euros.

Ya...

¿Qué has hecho? Pero si no es suficiente. ¿Y los permisos?

¿Qué permisos, Rafa?, que son fronteras abiertas,

no hace falta.

¡El abuelo se está muriendo!

Pero si no se acuerda ni de sus hijos,

¿cómo se va a acordar de un árbol? No me jodas, Alma.

Alca, el árbol, coño, el árbol.

Alma estás muy nerviosa, no seas tan pasional. Vamos a pensarlo,

que no es fácil. Estamos hablando de una carga especial

de más de 14 toneladas, coño.

Escúchame, si me tengo que ir a Dusseldorf andando

y arrastrar el olivo de vuelta lo haré.

iros a tomar por culo, gilipollas, que sois unos gilipollas.

¡Eh, eh, eh, Alma!

¡Qué no me toques! ¡Coño!

Vamos a hablarlo, Alma.

Está como una puta cabra.

Yo también vendí un olivo. No sé por qué tanto lío.

-Si la pruebas se te abrirá la gana.

Va, papá...

-¡Tío, si es que no paran de comer!

Es que tienen que crecer en 40 días.

Voy a potar.

Yo soy vegetariana, Alma...

Ya, pero te estoy pidiendo que les des de comer, no que te las comas.

Es que es muy fácil, Adeile:

los cuatro botones que te he dicho, y ya está.

mira, te lo he apuntado todo por si acaso, toma. Guárdalo.

¿Y si explotan?

Casi nunca pasa. Este está muerto.

Tira, tira para allá, no te me lo acerques.

Hay que sacarlo.

Qué asco. ¡Ah! ¡Ah! ¡Que me ha atacado!

¡Qué asco!

-Alma, he contactado con una página de españoles en el extranjero

y me ha contestado Sole,

es una española que vive en Dusseldorf.

Te va a llamar por Skype esta tarde, ¿vale?

Es que eres un genio, Wiki. Gracias. ¿Y la compañía energética?

Pues, he mandado un montón de emails al director general

y a cada jefe de departamento. Pero nada.

-Y yo he llamado 40 veces, pero se descojonan y cuelgan.

-Yo creo que no vas a poder ni acercarte al árbol.

Bueno...

Alma, ¿pero por qué no te quedas unos días más

y pensamos un poco más las cosas?

No puedo porque no puedo esperar... Mi abuelo no está bien.

Pero escúchame, ir sin un plan es idiota.

Vale, tía, pues, sigue pensando.

Wiki, tú tienes el cerebro y yo tengo el morro.

Y tú los pollos.

Que estás loca, y eres un peligro...

-Y deberían encerrarte.

Ya está, lo sé. Si para el no hay un millón de razones, si lo sé,

lo veo.

Pero tías es que, a veces te tienes que lanzar... de cabeza.

Y empiezas el viaje,

y la gente te ayuda por el camino.

¿Y por qué te van a ayudar?

Toma. No, no. No lo voy a coger.

Sí, sí, lo quieres.

-Es de parte de las dos, por si acaso.

No me va a pasar nada. Ya.

¿Vale? Nada.

(Claxon)

La madre que los parió.

Pero mírales, inocentes como corderitos

y ni idea de la trola que les has metido.

-Madre mía, es que se lo tienes que contar,

es que se van a rebotar un montón. No, no. No digáis nada.

Si se lo digo ahora se dan media vuelta y se largan.

Escucha, tú piensa algo y luego me llamas por Skype. No digáis nada.

Y ahora qué, ¿eh?

¿Ahora qué? Ya estabais tardando, "ahora qué"...

(RÍE) Hay que joderse...

(Música)

Ricardo, por favor, escúchame, se ha ido de puente a Madrid con su novia.

Este tío no vuelve seguro en tres días.

"Me he equivocado, Rafa, quiero que devuelvas el camión".

¿Pero qué dices? Pero si ya vamos de camino, tío. Oye, tranquilízate,

te estaré informando, te lo juro.

¿A Granada, dijiste?

A Granada... Pero si no va a pasar nada.

Mira, tengo un mal presentimiento con todo esto.

Ya verás, que tú tranquilo, fíate, de verdad. Fíate.

Venga, hasta luego, chao.

Es el chico de seguridad del garaje. Se ha acojonado.

Pero es un buen tipo, me quería echar un cable.

Oye, y el cura alemán este, ¿dónde vive? ¿Tienes su dirección?

¿Alguna pregunta tonta más?

No me jodas, Alma, que esto está muy lejos. ¿Eh?

A ver si luego se va a echar atrás.

¿Cómo se va a echar para atrás? Si es alemán, es cura, es protestante,

¿se te ocurre alguien más serio?

Bueno, bueno...

(CANTURREA) "¡Granada, tierra soñada por mí!".

(RÍE)

(RÍE) Granada, dice el gilipollas. Hay que joderse.

Hola, soy Sole. Esta es Katherine, que estudia derecho.

Esta es Marie... Hola.

Y esta es Sophie, que es community manager, y le gusta meterse en líos.

Bueno, ¿te han contestado algo los de la compañía energética?

No, mis amigas han estado llamando, pero no les han hecho ni caso.

Yo le escribí al director de la compañía y le ofrecí devolverle

todo el dinero del árbol, como si fuera un préstamo,

con intereses incluso, pero es que no me contestó.

¿Qué dice? Que estoy loca, ¿no?

Es que es un poquito excesivo, Alma...

¿De verdad piensas que podéis venir y llevaros el árbol así? ¿Sin más?

Pues, ese es el problema, que los que vienen conmigo sí lo creen.

¿Cómo que sí lo creen?

Que les he mentido, y les he dicho que el árbol está en una iglesia

y que nos lo van a devolver. No me jodas.

Mira, ya sé que es una locura, pero no podía sentarme

a ver cómo mi abuelo se muere de pena, ¿entiendes?

Es que no podía...

Wiki nos ha mandado fotos.

Siento mucho lo de tu abuelo.

Me podéis ayudar, ¿por favor?

(CORTA LA LLAMADA)

Yo no lo sabía, yo es que no la vi venir.

Yo tenía seis pedazo de camiones como este por valor de dos millones.

Me debían una fortuna. Un día era alguien y al día siguiente nadie.

Todo desapareció así, sin señal de aviso.

Tuviste que darte cuenta, Alca.

No... no, cariño, no.

Me mintieron.

¿Eh? Me mintieron...

Yo me mentí a mí mismo, le mentí a Estrella.

Las mentiras eran cada vez más grandes,

y cada vez había más y más mentiras.

Es que no podía parar de mentir. No podía.

Y un día, Estrella puso la cocina patas arriba.

"El país entero se está engañando a sí mismo".

(SUSPIRA) Eso fue lo que dijo,

y me dejó.

Así que decidí cambiar mi vida.

Se lo prometí.

Le juré por el crío que nunca más iba a volver a mentirle,

que siempre le diría la verdad.

Y ayer me presenté en su casa y le dije:

"mira, Estrella, me voy a perder nuestro aniversario

porque me subo a Dusseldorf".

Pues, muy bien hecho, Alca.

Pues sí, porque le dijiste la verdad.

Se echó a llorar.

Se pensó que me iban a pagar.

¿Se lo explicaste?

Se me quedaron pegados los labios, Rafa. Pegados.

Tú eres idiota, tío, si se va a enterar en dos días cuando vuelvas.

Si es que soy gilipollas.

Me doy asco a mí mismo.

Podía habérselo dicho. Podía haberle dicho:

"mira, Estrella, nada, que me subo ahí a por el árbol a Dusseldorf,

que vuelvo en dos días".

Me habría llamado imbécil, pero por lo menos lo habría entendido.

Pero justo en el momento volví a soltarle una mentira.

¡Una puta mentira!

¿Pero por qué no confiamos los unos en los otros, coño?

¿Eh? ¿Por qué no nos miramos a los ojos,

y ponemos las cartas sobre la mesa? ¿Por qué no somos honestos?

¿Por qué no resolvemos los problemas juntos? ¿Eh?

¿Tengo o no tengo razón, cari?

Alca...

(SUSURRA) Su puta madre...

¿Pero qué coño haces, tío?

Que allí vive un cabrón que me debe 90 000.

Contesta, cabrón... Contesta.

Contesta que sé que estás ahí.

¡Eh!

¡Eh! ¡Sal cabronazo, sal! ¡Sal, que sé que estás ahí dentro!

¡Pedazo de cerdo, sal! ¡Da la cara!

Alca, esto es una pérdida de tiempo.

No, no, no, seguro que el muy cabrón está...

está espiándonos con un telescopio desde un búnker, el hijo puta.

Joé, pues tiene un cochazo.

Dice que es de su cuñado, ¡ja! ¡Y la casa de su suegra!

¡Mentiroso, ladrón! ¡Sinvergüenza!

Y esto, ¿qué me decís de esto?

Se lo compró a la imbécil de su novia.

Porque le encantaba ir de compras a Nueva York.

Así es como se hacían antes las cosas. ¿Eh?

De puente, ¡a Nueva York!

Alcachofa, tío, venga tranquilízate. Vámonos.

Mi sudor, mi sudor durante 18 horas trabajando al día,

fue lo que pagó este... este mamotreto.

A mí todavía me debe 90 000. ¡90 000!

Se va a enterar el hijo de puta. Se va a enterar...

¿Dónde vas?

(Música)

Que digo, tontolava,

que a los alemanes lo que les encanta es todo lo yanqui.

¿Tú entiendes al idiota de tu tío?

Que vamos a vender esa estatua por muchísima pasta.

¿Pero qué dices?

¿No os habéis fijado en la de gnomos

que compran por aquí para los jardines?

Así que, tú y la Wiki que encuentre algún alemán rico,

que vamos a venderlo por internet, ¿me oyes?

Venga.

¿Y si nos desviamos a Disneyland París y pillamos un Mickey Mouse?

(Música)

(Música)

(Claxon)

(Móvil)

Cógelo, a ver quién es.

Tu hermano.

(SUSPIRA) Tu padre. Y siempre lo será, Alma.

Al principio cuando se lo conté no se lo podía creer.

¿Sabes qué me dijo?

Que eras muy valiente.

Mira, más de lo que puedo decir yo de él.

Solo intenta ayudar, Alma.

Es su manera de pedirte perdón,

tampoco creo que sea tan terrible eso, ¿no?

¿Eh?

Alma,

tranquila.

(Móvil)

No abres la boca, ¿eh?

Me gusta mucho eso.

Que no hagas preguntas todo el rato.

Es bonito ir en silencio.

Tú tampoco escuchas mucho.

Yo ya no me lo tomo a mal.

Tienes mucho jaleo ahí dentro.

Para, para, para, para.

Joder, Rafa, lo siento, es que no puedo.

Pero con desconocidos sí que puedes.

"Alma, esto está siendo una locura, hay uno del periódico local

que ha visto el Facebook de las alemanas, quiere hablar contigo.

¿Le puedo dar tu número? Y tu padre me está volviendo loca.

Ha venido a hablar conmigo...".

¿Qué voy a hacer, Wiki?

No lo sé. Es que es lo mismo que te dije yo justo antes de que te fueras.

¿Qué te han dicho los chicos?

Alma...

¡Joder! ¿No se lo has dicho?

¡Que Rafa se está jugando su trabajo! ¿Me oyes?

Trátales con un poquito de respeto y cuéntaselo ya, ¡coño!

Rafa está hablando con su jefe,

se ha peleado con la novia y está de vuelta.

Dice que quiere su camión.

Venga vamos, hay que tomar decisiones, Alma.

(MÓVIL) "Te voy a arrancar la cabeza, ¿me oyes?

¿Pero tú te das cuenta de lo que me has hecho?

Que me vas a buscar la ruina, chaval.

¡Pero contéstame, puto imbécil!".

Un insulto más, Nelson, y te cuelgo el teléfono.

"A ver, ¿dónde coño estás?".

¡Cállate! Y sé un poco más educado. Voy a Dusseldorf.

"¿Cómo has dicho? ¿Dusseldorf? O sea, ¿Dusseldorf en Alemania?

¡Me cago en todo!".

Todo esto es culpa mía, ¿vale? No de Ricardo. Le mentí.

Si le despides, no vuelves a ver tu camión, lo vendo a la mafia rusa.

No, no, Rafa, Rafa... "¿Será posible?

Mira, chaval, ¡cuando te pille te voy a cortar las pelotas!".

Te voy a decir una cosa, Nelson... No, no, Rafa...

Eres un matón, un gilipollas, y te puedes ir a tomar por el culo.

Joder, Rafa, que acabas de perder tu curro.

Me da igual.

Algo haré. A lo mejor me quedo en Dusseldorf. Yo que sé.

No, quiero que os volváis. Los dos, déjame hablar con él.

Le voy a decir que todo esto es una cagada, que ha sido culpa mía,

que os he mentido. Joder, y ya está. Déjame hablar con él,

es que no puedo más, si le pido perdón y le devuelves el camión

te perdonará, no puedo más. Déjame el teléfono, Rafa.

¡Dame el teléfono! No.

¡Que me des el puto teléfono! ¡Me cago en la puta!

¡Rafa, dame el puto teléfono! ¡Vale ya, joder!

Eh, eh...

Como siempre, te olvidas de un detalle.

Esto ya no sólo es cosa tuya, ¿sabes?

Nosotros también tenemos algo que decir en todo esto.

No seas gilipollas y dame el teléfono.

Que no, Alma.

Os espero en el camión.

Yo no pienso volver sin el árbol, Alma.

Es que no lo entendéis, pero esto es un desastre.

No después de todo esto.

Por favor, por favor. Alca, que no lo entiendes.

Venga, vámonos de aquí.

(HABLA EN FRANCÉS)

No, no, estamos bien.

¿Alguna vez has pensado que podrías petar...

y venirte abajo del todo?

Me pasó una vez,

a los 18,

cuando estaba entrenando con el Valencia.

Pensaba que iba a llegar lejos,

pero me hicieron una entrada sucia y a la mierda mi carrera.

Quería reventar la cabeza de ese tío. Quería machacarlo.

Me pasé dos años de mi vida, amargado.

Un día estaba con mi fisio, Agustín,

sabía decirme lo que me estaba pasando con solo tocarme.

Y un día, después de una sesión, me rompí.

Me puse a llorar como un niño pequeño.

Y él se me quedó mirando y me dijo:

"¿Tú quieres ponerte bien?

Pues, no colabores con tu propia desgracia".

Y de repente, lo entendí.

Mira, Alma,

puedes pasarte toda la vida metiendo el dedo en la vieja herida,

alimentar el dolor y no dejar que se cure,

pero hay veces que es mejor dejar las cosas ir.

Seguir adelante.

Alimentar lo que tienes, y no lo que ya no está.

¿Tú crees que yo colaboro con mi propia desgracia?

Todos lo hacemos. Unos más, otros menos.

(Música)

¿No has dormido nada?

(Continúa la música)

Alemania.

Si solo el nombre me hace sentir más bajito de lo que soy.

Ya sé que no soy muy listo,

pero es que aquí me siento el doble de tonto.

Lo altos que son.

Y cómo hablan inglés, ¿eh?

Debe ser algo que le ponen a las salchichas.

¿Tienes la dirección de la iglesia?

(Música)

¿Creéis que nos la pueden robar?

Que no...

Pues escucha, podría tener mucho éxito aquí en mitad del Rin.

Con los barcos pasando al lado, como en Nueva York.

Que sí, hombre, que sí. Pues, claro que sí.

¿Pero no íbamos a una iglesia?

Quiere que firmemos unos papeles primero en una oficina.

(Música)

Hostia...

Pero este es nuestro árbol...

¿Qué cojones hace aquí?

(HABLA EN ALEMÁN)

(Música emotiva)

(Continúa la música)

No...

¿Dónde está el cura? ¿No habíamos quedado aquí con él?

No.

¿Qué?

O sea...

O sea que no hay cura.

No hay cura, no hay iglesia, ni tipo santurrón que la palmó en Valencia,

ni los alemanes nos van a devolver el árbol.

¿Es eso?

¿Es eso?

A veces se te quedan pegados los labios.

Eso dijiste tú.

Pero en casa, coño. Se te quedan pegados los labios en casa, Rafa,

¡no en el puto Dusseldorf!

Pero por dios santo, ¿qué hacemos aquí?

¿Eh, Alma?

¿Qué hacemos aquí?

¿Qué hacemos?

¿Qué hacemos aquí?

¿Me queréis explicar qué hacemos aquí?

Vámonos, joder.

¿Pero no ves que está en shock, joder?

¡Yo sí que estoy en shock!

¿Que qué hacemos? Que nos vamos ya...

¡Yo hablo a hostias!

Sin tocar, por favor, sin tocar.

Tenemos, o no tenemos permiso para llevarnos el árbol, dímelo.

Alma, ¿me estás diciendo que hemos venido hasta aquí,

a más de 1500 kilómetros, con un camión de 40 toneladas

a por este monstruo de árbol sin permiso?

¡Oiga! ¡Eh!

¡Vale, vale!

¡Que ese árbol es de mi familia! ¡Este árbol es nuestro!

¡Eh! ¡Que me suelten, hostia!

Bueno, que ya voy yo solo... que ya voy yo solo.

Que me dejen, que ya está... pero ese árbol es nuestro.

¡Alma!

Alma, solo dime qué coño estamos haciendo aquí.

¡Déjala en paz!

¿Pero se puede saber qué cojones está pasando aquí, eh? Vamos a ver.

Porque tú no lo sabías, ¿no?

Tenía un presentimiento.

¿Un presentimiento, Rafa? No me jodas.

¿Qué pasa? Joder. Lo imaginé, pero no estaba seguro.

¿Desde cuándo?

Desde el principio.

O sea, que otra vez soy yo el único pringado, ¿no?

Conduciendo hasta aquí como un burro feliz,

mientras que vosotros dos os descojonabais del pobre imbécil.

¿Por qué no dijiste nada? ¿Por qué no dijiste nada tú?

¿Y por qué no me mandaste a la mierda?

¿Por qué no me mandaste a la mierda? Si yo me iba a venir a dedo, Rafa.

¿Por qué? ¡Joder!

¿Cómo eres tan tonto, tío? ¿Cómo eres tan tonto?

Que has perdido tu curro. y ¿para qué? Dime, ¿para qué?

¿Por qué? ¡Que me mires joder! ¿Por qué?

Escúchame, te odio, te odio, y a ti también.

¡Iros a tomar por culo! ¡Y volveros a casa ya con vuestro puto camión!

Pero ¿no visteis que intenté contároslo? ¿No lo visteis?

¡Joder, que yo lo intenté! Lo intenté en la cafetería.

Vaya par de gilipollas. ¡Gilipollas!

A ver si lo he entendido bien...

¿la culpa es nuestra?

Eso parece.

Te debe gustar mucho, ¿no?

Eso parece.

Me siento tan...

engañado, Alma, tan traicionado.

Estoy hasta los huevos de que el mundo entero

me trate como a un gilipollas.

Pero es que es lo que soy, un gilipollas.

Por confiar en ti.

Te he querido siempre con locura desde que eras así,

¿y tú no podías confiar en mí?

Mírame.

¡En mí!

¿Cuál era el plan?

Nunca en mi vida me he sentido tan...

tan insignificante.

Nunca.

Me vuelvo al camión.

Luego me voy a casa con o sin vosotros.

(Golpes de fondo)

Gilipollas que soy...

Qué gilipollez de estatua.

¡Gilipollez de vida!

¡Gilipollas!

¡Gilipollas!

¿Dónde está?

Dice que no se mueve hasta que no hable con el dueño del árbol.

¿Pero quién cojones se cree que es? ¿Mahatma Gandhi?

¿Lo dices en serio?

Pero qué familia esta... ¡Qué familia esta!

Bueno ya está, yo me voy. Se acabó.

Me voy a subir al camión, voy a poner el motor en marcha

y me voy a casa con o sin vosotros. ¿Entendido?

Justo lo que ha dicho, que tú y yo deberíamos irnos ahora para casa.

Pues ya está. Nos vamos.

Vamos.

La madre que la parió.

Vamos.

¡La madre que la parió!

(Música suave)

Lo siento.

Lo siento mucho.

(Música)

(Continúa la música)

Alma...

Papá.

Gracias por decírmelo.

Papá, ¿cómo está el abuelo?

No, no dejes de hablarle, papá, por favor, tú no dejes de hablarle.

Vale.

(Música)

(Griterío de fondo)

(CANTURREAN LEMAS EN ALEMÁN)

(COMIENZAN A TOCAR BATUCADA)

¡Alma!

¡Luis!

Luis, ¿me oyes?

¿Qué?

Vale.

(Griterío y batucada de fondo)

(Música emotiva)

(Grifo de fondo)

Pues menos mal que hemos traído el camión...

(Música)

(LLORA) Lo siento, yayo.

Lo siento.

He hecho todo lo que he podido, de verdad.

Mira, es de nuestro árbol, lo he encontrado.

Y lo vamos a replantar,

y esta vez sí que lo vamos a cuidar bien, te lo prometo.

Te quiero tanto, yayo.

Te voy a querer para siempre.

Vamos al olivar, papá.

Me siento muy avergonzado.

(AFECTADO) No tengo derecho... no tengo derecho...

(SUSPIRA)

¿Os imagináis cómo será la vida dentro de 2000 años?

A ver si esta vez lo hacemos un poquito mejor.

(Música)

(Música créditos)

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No recomendado para menores de 12 años Cine en TVE - ma ma - ver ahora
Transcripción completa

(Viento)

(Música)

¿Cuándo se notó este bulto? Hace dos meses,

pero no ha crecido nada desde entonces, está igual.

Tiene otro aquí, más profundo. ¿Otro?

En la pared costal.

Pues si que me he explorado bien. Lo siento.

No es fácil. Algunos nódulos se escapan a la autoexploración.

Pero son una minoría.

¿Así que ese que está tocando es una minoría?

¿Qué porcentaje de mujeres tienen cáncer de mama?

Una de cada ocho está en riesgo de padecerlo.

Por su cara, me está diciendo que teme que yo sí, ¿no?

Que estoy en el lado raro de la estadística,

en lado malo.

¿Por qué no vino hace dos meses, cuando se notó el bulto?

Pues porque, ya le dije, es pequeño, y no ha crecido nada.

No sé.

Puede vestirse.

Le voy a mandar a rayos a hacerse una ecografía y una mamografía.

Pues no he venido antes porque no me quería emparanoiar.

Porque como ahora se está diciendo tanto que la crisis y el paro

están afectando a la salud...

¿Está en paro? Sí.

Bueno, aún no, he estado dando clase a los niños

hasta la semana pasada, que acabó el curso.

Así que, no sabré lo que es estar en paro hasta después del verano.

¿Se imagina lo sola que me voy a sentir el curso que viene?

Me lo puedo imaginar.

¿Tengo algo malo? No tiene por qué ser malo.

Por eso tenemos que saber exactamente qué es.

Tome.

Es al final del pasillo.

Ahora es temprano, así que apenas habrá gente esperando.

Doctor. Hola.

Estadio III.

¿Qué tengo? Vamos a hacerle una ecografía.

Pero ¿qué es lo que se ve?

Tenemos que hacerle dos punciones.

¿Dos? Y el peor es el profundo, ¿no?

Sí, el que está en la pared costal.

Y es muy preocupante, ¿verdad?

Lo puedo ver en sus caras.

El laboratorio dirá si debemos preocuparnos.

¿Y cuándo se pronunciará el laboratorio?

En dos días.

¿Y qué significa estadio III? Les he oído.

(SUSPIRA)

¿En su familia tiene antecedentes con cáncer de mama?

Pues sí, mi madre murió de cáncer de mama.

Pero entonces, ¿por qué no se ha preocupado por venir antes?

Si casi no me acuerdo de ella, murió cuando yo tenía cuatro años.

Vamos a pedir al laboratorio una biopsia de urgencia.

Sí. Hoy, a las seis,

¿puede estar en mi consulta? Voy a estar de guardia.

A las seis... A las seis tenía yo peluquería,

pero la adelanto, claro.

Por cierto, ¿voy o no voy a la peluquería?

Vaya. Vaya.

¿Me podría recetar unos tranquilizantes, por favor?

Tengo yo aquí.

(Teléfono)

Quizá sería buena idea que viniera esta tarde acompañada por alguien.

No sé, ¿está casada? ¿Tiene marido? Marido... Pues no lo sé.

Ese es otro problema que tengo desde hace tres meses.

El paro y el marido.

¿Una? ¿Dos? Una.

(TELÉFONO) "Lo siento, Magda, estoy conduciendo.

Alejándome de Madrid, he decidido pasar este mes de julio por ahí.

Solo". Solo...

"Necesito reflexionar sobre nosotros, creo que es lo mejor para los dos

que pasemos un tiempo sin vernos.

Os mando un beso fuerte para Dani y para ti".

Muy bien, unas vacaciones sin broncas.

Adelante.

¿Has visto?

Muy guapa.

Gracias.

Bueno...

Pues aquí estamos.

El laboratorio ha confirmado que los nódulos son dos carcinomas.

Es que lo sabía...

Es que me lo he imaginado mientras me peinaba.

Que me iba a decir que tengo cáncer y que me tiene que amputar un pecho,

Bueno, el término amputar se utiliza más para quitar un miembro,

una pierna, un brazo...

Claro, yo prefiero que me quiten un pecho

a que me quiten una pierna.

No me lo puedo creer.

¿Y me lo va a quitar todo o me va a dejar un poco?

Tiene que ser una mastectomía, una extirpación completa.

Pero con el tiempo podrá hacerse una cirugía de reconstrucción.

¿Y el pezón?

¿No me va a dejar ni el pezón como recuerdo?

Está inválido.

Pues yo no quiero un pezón de silicona.

En este hospital tenemos un equipo de psicólogos que pueden ayudarla.

Piense que estamos a tiempo, y que su pronóstico es bueno.

Actualmente, el 70 % de los tumores de mama en este estadio, se curan.

Se curan...

¿Y por qué iba a pasarme al lado bueno de la estadística,

si ya he pisado hoy en lado malo?

Porque tiene más probabilidades de curarse.

Dos contra una.

(Gritos de algarabía)

Ese es mi Dani.

(Música)

Perdone.

Antes de la operación tenemos que darle varios ciclos

de quimioterapia para reducir el tamaño de los tumores.

Tendrá que estar aquí mañana a las 10:00 de la mañana.

¿Cómo? ¿Cómo que mañana? Sí, mañana aquí, a las 10,

para la primera dosis. ¿Y qué hago yo con mi hijo?

(Gritos y quejas)

Se ha tirado.

(Abucheos)

Silencio, por favor.

(Gritos de alegría)

¿Así es como educáis a vuestros hijos?

Cuando su hijo baja el balón, crea peligro.

Sí, con lo que estará sudando, que se ha puesto dos camisetas hoy.

Es un jugador extraordinario.

De esos que marcan diferencia.

Muchas gracias. Se lo diré.

A mí nunca me ha gustado el fútbol, pero como él tiene tanta afición...

Trabajo para el Real Madrid.

Ah, ¿es usted ojeador?

Entreno al equipo de alevines

y estoy buscando chavales para la próxima temporada.

A su hijo se debe un gran futuro.

Es su sueño jugar en la liga profesional.

Pues se podría cumplir.

¿De verdad?

Me estaba haciendo falta una buena noticia hoy.

Es que sí que juega bien, ¿eh?

(Música)

(Teléfono)

¿Sí?

Alejandra Yuste es mi mujer, sí.

Sí, así se llama mi hija. ¿Qué pasa?

No, no, no puedo dejar lo que estoy haciendo, estoy en el trabajo.

En media hora...

¿En qué hospital?

Pero ¿qué ha pasado?

(Música)

Señor...

Virgen... Virgen de la Luz.

El hospital Virgen de la Luz.

Mi mujer está viva.

Mi mujer está viva...

¡Enfermeros!

(Continúa música)

Estoy bien, estoy bien, tengo que ver a mi mujer.

Tenemos que llevarle al hospital donde está ella.

Tengo que esperar a que acabe el partido.

-Está a punto de acabar, así que vete tú, que ya me quedo yo.

Por favor, dígale a mi hijo, el que metido el gol...

¿El que falló el penalti? Ese, dígale que voy al hospital

a ayudar a un hombre y que me llame cuando acabe.

No se preocupe, que su mujer se pondrá bien.

(LLORA)

Han atropellado a mi niña.

A mi niña, me han matado a mi niña. Vamos un poquito rápido, por favor.

Enseguida llegamos.

Mire, se va a tomar estos dos tranquilizantes,

que le van a ayudar.

(Continúa música)

Vamos a sentarnos aquí.

Tómate otra pastilla.

¿Mamá?

Cariño, no me has llamado. Ya, me ha traído un enfermero.

Hemos perdido. Nos han metido dos goles después de que te fueras.

Bueno...

¿Ese quién es?

Es un ojeador.

¿Ah, sí? Sí, y le has gustado mucho, ¿eh?

Pues no lo parece...

Creo que me he pasado con las pastillas.

¿Le has dado pastillas?

¿Por?

Ya te lo contaré, mi amor.

Mamá, estoy cansado, vámonos a casa.

Vamos a quedarnos un poquito más con él, ¿vale?

¿Por qué, mamá? ¿Qué te pasa? Estás muy rara.

Sí, mi amor, pero te tengo a ti.

Que eres mi niño precioso.

¿Te ha gustado cómo he jugado?

No te puedes imaginar lo que me ha gustado verte jugar.

Mamá, he fallado un penalti, no exageres.

Pues eso también me ha gustado muchísimo.

Arturo.

Arturo, lo siento.

Ese hombre ha perdido a su hija.

Y su mujer está en coma.

Hermano, tienes que ser fuerte.

(Música)

Lo siento en el alma.

Te mando toda la fuerza que tengo ahora mismo,

por si te ayuda a superarlo. Muchísimas gracias.

(Continúa música)

¿Dónde está papá?

(DUDA) Eh... Papá está en un pueblo de la costa,

se ha tenido que ir a dar un curso de verano.

¿Por qué no se ha despedido? Ya te llamará, mi amor.

¿Sabes una cosa?

La tía Sofía se va mañana al pantano con los primos.

¿Te gustaría ir con ellos? Qué bien, así podré ver

la final de la Eurocopa con mis primos.

El domingo.

Es que ver el fútbol contigo y con papá es un poco muermo.

A mí solo me gusta el fútbol cuando juegas tú.

Ya, por eso, no tienes ni idea.

Y puedes quedarte en el pantano todo el tiempo que quieras.

Qué guay, así los primos me enseñarán a hacer esquí acuático.

¿Y tú qué vas hacer?

Yo me tengo que quedar. ¿Vas a ir al hospital

a ver a ese hombre? Sí, quiero conseguir como sea

que te fichen para los alevines del Real Madrid.

Bueno, si es por eso, te dejo.

Habrá que ayudar a ese hombre,

fíjate, la desgracia que le ha pasado.

¿Y sabes que esta tarde, cuando él te vio jugar,

yo le vi sonreír?

Sí, sí.

Cuánta ropa, ¿no?

Eh... Sí.

Bueno, mi amor, pásalo muy bien. Y tú también.

Y yo, mua. Chao.

(Continúa música)

Llama. Adiós. Venga, chicos.

(Música)

Sabes que de esta experiencia puedes salir muy fortalecida, ¿verdad?

Lo voy a intentar.

Tengo que prevenirte de los efectos secundarios de la quimioterapia.

Los primeros síntomas serán náuseas, intenta no vomitar.

Te van a doler los músculos y las articulaciones,

se te dormirán las palmas de las manos,

las plantas de los pies, tendrás diarrea.

Qué planazo, ¿no? Son fármacos muy fuertes

que están destruyendo las células en mitosis, es decir,

en división celular. Las cancerígenas, vamos.

Pero también están destruyendo la división de células sanas

de crecimiento rápido, como la epidermis,

se te va a secar mucho la piel y las mucosas...

Tendrás que echarte mucha crema.

También sentirás fatiga por la destrucción de glóbulos rojos,

sudoración... Sí, en verano, es normal.

Y se te va a caer el pelo.

Pero después del tratamiento, te volverá a crecer.

Cuando esté curada.

Así es como tienes que verlo. Pues claro.

Curada, sin teta, pero curada.

El tiempo que dure el tratamiento quiero que estés en tu casa,

tranquila, distraída, lee mucho, mira la televisión...

¿Es tu hija? Va a serlo, supongo.

¿La vas a adoptar? Mi mujer y yo llevamos un año

con los trámites de adopción. Si todo sale bien,

este verano viajaremos a Rusia a buscar a Natasha.

Natasha...

Guau, qué maravilla de viaje va a ser ese.

Iros los dos tan lejos a buscar a vuestra hija.

Qué bonito.

¿No te lo parece?

4000 kilómetros, está en un orfanato en Siberia.

Lo que daría yo por irme con mi niño en Siberia

a buscarle una hermanita.

(Música)

Hola.

¿Cómo está tu mujer?

Estable.

Gracias por venir. Nada.

Mañana enterramos...

Enterramos a mi niña.

Lo siento.

Lo siento, Arturo.

(TELEVISOR) "La economía española sigue cayendo en picado.

La tasa de paro se sitúa ya en el 26 %.

Los más afectados, los jóvenes, con una tasa de desempleo del 54 %.

La más alta de Europa. -También se dispara

la prima de riesgo. Expertos internacionales aconsejan

que España pida ya el rescate a la Unión Europea para evitar

el colapso económico".

(Himno de España)

(Música)

"Dentro del área, se mete hasta la cocina...

¡Gol!

¡Gol de Silva!

Llegó desde atrás, el canario, puso la cabeza y España se pone

patas arriba, en la final de la Eurocopa.

Marcó Silva, España uno, Italia cero.

Qué gol ha metido España, tocando, tocando hasta el final.

Xavi busca compañero, se desdobla como una moto Jordi Alba.

Se la ponen a Jordi Alba. -Vamos, Jordi...

¡Gol!".

¡Gol!

"¡Gol de España! ¡Qué golazo!".

(CANTA) "Oe, oe, oe, oe".

"Xavi, Torres... ¡Gol!". ¡Gol!

(CANTA) "Oe, oe, oe".

"Ahí está Busquets, el pase para Torres, posición correcta.

¡Gol de España! Y van cuatro.

Con ustedes, los campeones de Europa y del mundo".

Dani, qué alegría, mi amor. Los españoles somos los mejores

futbolistas del mundo. No hay un fútbol como el nuestro.

Pues la verdad es que sí. Yo voy a ser futbolista,

y de los buenos, lo tengo clarísimo. Por supuesto, y yo te veré

meter goles y muchos. ¿Te imaginas, mamá,

que yo llegue a ser campeón del mundo?

Lo serás, mi amor, claro que sí. Pues tú vete empezando

a entender de fútbol, ¿eh? Sí, estoy en ello.

Oye, qué divertido.

Bueno, mamá, te dejo, que aquí hay una superfiesta.

Venga...

(Música)

No tengas miedo. No le mires.

(Continúa música)

Hola. Hola.

¿Qué tal está? Igual.

Que en su caso, quiere decir peor. El tiempo va en su contra.

¿Y a ti qué te pasa? ¿Estás enferma?

Estoy en el lado raro, el malo de la estadística.

Tengo cáncer de mama.

Me están tratando en otro hospital, uno público.

Pero tengo el 70 % de posibilidades de curación, ¿eh?

Dos contra una. O sea, esa mala,

al 30 % ese, le damos una patada...

¡Gol! Gol.

Que se lo trague el otro equipo. Eso.

¿Estás sola? Bueno, es que en verano,

todo el mundo está fuera, hasta mi hijo.

¿No tienes pareja? No me queda.

¿Separada?

Bueno, Raúl es profesor de filosofía en la universidad,

y ahora está de veraneo con una estudiante.

Rubia.

Se estarán bronceando por ahí.

Bueno, ya tendrás tiempo de ir a la playa.

Con tu 70 %.

Bueno, mucha suerte.

Gracias.

(Continúa música)

Hola, mamá. Hola, cariño.

He aprendido a hacer mono. ¿Ah, sí? ¿Te has subido a un árbol?

Que no, tonta, que esquío con un solo esquí.

Ah, ya, claro. Papá no me ha llamado.

Bueno, mi amor, no pasa nada, ya sabes cómo es.

¿Y el ojeador? Bien, ahí está,

el tiempo va a su favor.

(Música)

Ánimo, Magda, que ya estamos en el último ciclo.

¿Y si después de este se me quema todo lo malo?

Igual no hace falta que me quites nada.

Venga, bajad ahora y coméis algo.

(Continúa música)

Eran sus padres.

Se han bajado al comedor, llevan muchas horas ya.

(SUSPIRA)

(CANTURREA) "Bien, bien, bien...

Y es que cuando tu boca, me toca, me besa, me provoca".

Está empeorando.

Ginecólogo, ¿está cantando?

Canta maravillosamente.

¿Ah, sí?

Sigue, por favor.

¿Y tú cómo estás?

Ah, bien, esperando a que me operen.

A ver si ya me curan del todo.

Cuánto me alegro.

Me van a quitar todo el pecho derecho.

Se llevan hasta el pezón.

(SUSPIRA)

¿Y en qué hospital? En el hospital general.

¿Quieres que te acompañe a la operación?

No. Avísame cuando...

No puedes. Sí, puedo.

No, bastante tienes tú ya aquí.

Pues sigue, por favor. Venga, un poquito.

(CANTA) "Morena mía,

si esto no es felicidad,

que baje Dios y lo vea y aunque no se lo crea,

esto es gloria.

Y por mi parte, pongo el arte, lo que me das, dámelo,

y dalo bien, un poco así, un poco, ¿a quién?".

¿Qué pasa? Le queda poco.

Si quiere puede entrar.

Los padres están en el comedor. Yo les aviso.

Que vaya todo bien.

(Música)

Arturo...

(Continúa música)

Qué pinta...

(Continúa música)

"No vale con ponerse cualquier cosa y buscar un sitio para la toalla.

En la playa, también importa la moda y este verano está marcando

un cambio de tendencia en la pieza inferior del bañador femenino".

Hola, mamá. Hola, hijo, ¿cómo estás?

Muy bien. Me ha llamado papá.

Ah, me alegro. Pero no está en la playa,

me ha dicho que el curso que está dando es en la montaña.

Pues mejor, más fresquito. Me ha preguntado por ti.

Le he dicho que te estás viendo con un ojeador del Real Madrid.

Uy... ¿He hecho bien?

Pues sí, hijo, muy bien, de maravilla.

(SUSPIRA ALIVIADO) Gracias, mamá. ¿Cuándo vas a venir a por mí?

¿Qué pasa, que me estás echando de menos?

Es que es el verano que más tiempo llevo sin verte.

Ay, yo sí que te echo de menos, mi amor.

Ya estoy harto del pantano. Yo tengo ganas de ir a la playa,

aunque solamente vayamos tú y yo solos.

Mira, aguanta un poquito, que dentro de poco nos vamos

los dos juntos a la playa más bonita de España, ¿vale?

Vale.

Raúl, mira, como no me coges, te dejo un mensaje.

Mañana tengo cita en el hospital porque me van a amputar

el pecho derecho. Bueno, amputar no sería la palabra,

pero qué más da, a ti qué coño te importa.

Ya sé que estás de vacaciones con una estudiante.

Con esa a la que llamas "mi niña rubita".

Vi su foto en el Whatsapp. Muy mona.

Lo único que te pido, es que en estos días, por favor,

llames más a tu hijo, por si necesita algo,

porque ya no voy a poder llamar mucho.

Y por favor, no se lo digas, porque no lo sabe y no quiero

que se asuste. Ya se lo diré yo cuando salga.

Respétame eso, por favor.

Y eso es todo. Adiós, Raúl.

Besos a la rubia.

Por cierto, yo ya no soy morena,

ahora soy calva, ¿qué te parece?

¿Has venido con alguien que te espere?

No, y lo prefiero así, me da fuerzas.

Pero ¿no has llamado a ningún amigo? Sí, hombre, para joderles el verano.

Y tú, ¿ya tienes preparada la maleta para ir a Siberia?

No. ¿Por qué?

No hay tiempo.

Yo sé de uno que sería tan feliz si pudiera irse a donde sea

a buscar a su niña... Bueno, pues que vaya él en mi lugar.

¿Cómo? Da igual.

Venga, Julián, cuéntamelo.

Nos hemos desgastado mucho en el intento.

Yo ya no sé si quiero tener una hija con mi mujer.

Vaya... Pobre Natasha.

Quizá ya nadie vaya a buscarla.

Y ya sabes lo que tienes que hacer,

ante la mínima posibilidad de salvar ese pezón mío.

Vale.

Pero por lo menos cántame algo antes de operarme.

Venga.

A mí me tranquiliza saber que estoy en manos de un artista.

(TODOS RÍEN)

(CANTA) "Yo voy por las calles con tu nombre,

cerrado en mi puño.

Y voy arrastrando una bufanda

con recuerdos hacia el olvido.

Amor, si tu dolor fuera mío,

y el mío, tuyo,

qué bonito sería,

amor, amar.

No tengo hoy ni ayer,

pero si tendré

un mañana para volar".

Gracias.

Pero si se parece a el mío. Qué va, no se parece nada.

¿Cómo lo sabes? ¿Me lo has visto?

(Música)

Tienes razón, no se parece nada.

Hola, mamá.

Hola, mi niño.

Me han dicho que te han quitado una teta.

Sí, pero mira, me queda otra.

Bueno, así también tienes un recuerdo de ella.

Por cierto, papá se ha enterado de dónde estabas,

ha ido a recogerme al pantano y me ha traído aquí con él.

Dani, mi amor, sal un momentito.

Dani, vete a buscarle, corre.

¿Y qué le digo? Que no me hace falta su regalo

que solo le quiero a él. Vale.

Magda, quiero quedarme contigo, lo tengo clarísimo.

Voy a cuidarte. No, Raúl.

De eso nada. Mira.

Voy a irme con Dani lo que queda del verano,

y en invierno también.

Invéntate algo para que no se preocupe.

Magda, no me rechaces, por favor. Y sal,

para siempre, de mi habitación.

Hola, mamá. Hola, mi amor.

¿Sabes quién ha venido?

¿Quién? El ojeador.

Arturo, qué alegría verte.

He soñado contigo.

¿Qué tal estás? Un poco grogui, pero bien.

¿Y tú?

Mi mujer se murió la semana pasada.

Lo siento.

(SUSURRA) Quédate aquí.

(RONCA)

(Puerta)

La operación ha sido un éxito. ¡Felicidades!

¿Me has pasado al lado bueno de la estadística?

Estás libre de enfermedad. Soy libre...

(SUSURRA) Cuando te hablé de mi amigo,

el que iría donde fuera a buscar a su hija,

es ese, se llama Arturo.

Hola.

Mañana te doy el alta. Qué bien.

¿Qué quieres hacer mañana?

Yo por mí... Por ti.

Yo te llevo a donde quieras.

Pues...

Le prometí a mi hijo que le llevaría a la playa.

Claro, con tu 70 %.

¿Y estás segura de que quieres ir precisamente a la playa?

A ver si me quito complejos desde el primer día.

Pero no podrás tomar el sol.

Pues nos compramos una sombrilla para los tres.

(Música)

Hola, mamá. Hola.

Te hemos traído una sorpresa. ¿Ah, sí?

¿El qué?

Es pelo natural.

Pero si se parece al mío.

Espera.

(Continúa música)

¡Guau, ya huele a mar!

En verano no podía faltar el mar, ¿verdad, mi amor?

Claro, sino no sería verano.

Gracias, Arturo.

(Continúa música)

Instálate tú aquí, yo dormiré en el sofá.

Sí, hombre...

Hemos venido a estar juntos, ¿no?

A acompañarnos.

Sí, tú eres el que más compañía necesita.

Dormimos en la misma cama, con camiseta y ropa interior.

Sin tocarnos, ni nada.

Pero sí vamos a mirarnos las caras.

Muy de cerca.

Esta temporada, el Madrid es mucho mejor equipo

que el Barça, ¿no? Sí.

Ya nos toca ganar la Liga.

Y la Champions.

(Música)

¿Quién me acompaña a la orilla? Vamos.

A Dani le ha impresionado verme la prótesis del pecho.

Ya, es lógico.

Pero bueno, pronto lo verá como algo normal.

¡Arturo!

(Música)

¿De qué jugabas?

Hombre, roté un poco los primeros años,

pero lateral izquierdo, luego ya, empecé a jugar en centro campo,

a repartir juego, que es lo mío.

¿Por qué lo dejaste tan joven?

Luego te lo cuento, Dani, vamos a hablar con tu madre.

No pasa nada, no os preocupéis, seguid hablando.

Venga, cariño, que te acuesto.

Es que, quería hablar un poco con Arturo.

Ah...

Arturo, que quiere que le acuestes.

Vale.

Oye, Arturo, aún no me has contado por qué dejaste el Madrid.

Pero ¿tú que te crees, que al Madrid se le puede dejar

así como así? No, el Madrid te deja a ti.

Tuve una lesión muy grave. ¿Cuántos años tenías?

22. ¿Tan joven?

¿Y cómo te lesionaste?

Pues, fui a hacer un remate con mucha fuerza,

le di mal y me rompí el ligamento cruzado de la rodilla.

¿Y ya no pudiste volver a jugar al fútbol nunca más?

No, no como profesional.

¿Por eso decidiste ser ojeador?

Sí, porque la vista aún la tenía bastante bien.

Arturo, no hace falta que te pongas la camiseta,

ya te he visto en bañador.

¿Te apetece bañarse hasta las rodillas?

Sí, hace un calor...

Dani, ¿te vienes al agua? Ahora no.

(Música)

Sí, dígame.

Magda, soy Julián, tu ginecólogo.

¡Julián! Pero bueno, qué sorpresa.

¿Cómo estás? Feliz año. Feliz año.

¿Qué tal habéis pasado las Navidades?

Pues muy bien, aquí, celebrando que estamos juntos.

Y que somos una nueva familia.

Y Arturo, es lo mejor que podía pasarnos.

Se está comportando como un auténtico padre para Dani.

Y tú, ¿qué tal estás?

Yo muy bien, en esta casa soy la que mejor está.

Ellos tienen más que superar.

Yo les ayudo, como puedo.

Pero estoy bien, el día se me hace un poco largo,

echo de menos a los alumnos,

pero estoy en esta casa, que me gusta,

me ayuda a sentir que he empezado una nueva vida.

Es Dani el que me tiene un poco preocupada.

¿Por qué?

Pues porque sigue impresionado conmigo, el pobre.

¿Cómo de impresionado? Le cuesta mirarme a los ojos.

Me mira, de vez en cuando, pero no más de dos segundos.

Estamos pensando en llevarle a un psicólogo.

Ya. Y claro, su padre no ayuda nada,

porque solo le ha visto una vez desde que empezó el curso.

Por cierto, en otoño no viniste a la revisión.

¿Cómo que no? Claro que fui. No.

Pero me dijeron que había lista de espera de meses

para una mamografía.

Pues haber venido directamente a mi consulta.

Sí, hombre, ¿y por qué iba a colarme yo

por delante de las demás? Porque soy tu ginecólogo.

Mira, vente mañana a las nueve

y así me sigues contando y yo me quedo tranquilo.

Adelante.

Hola.

Vamos a ver. Mira.

¿A que estoy de maravilla?

Si es que eres un artista, Julián. Te ha cicatrizado bien, ¿no?

Tengo una movilidad casi completa del brazo derecho.

Y está, me la exploro todos los días a conciencia.

Y como solo me queda una, pues me concentro mejor.

Además me ayuda Arturo.

Y no tengo nada, ni el más mínimo bultito.

Bueno, vamos a ver.

Pero a Arturo no se le levanta.

No hemos hecho el amor ni una vez.

Él me toca, me acaricia, muy majo y tal,

pero se queda igual.

Así que en mayo me opero y me pongo dos tetas como dos carretas

para ir a la playa, tomar el sol y gustarle.

¿Y tu hija? No es mi hija.

Uy, eso quiere decir que todavía está en Siberia.

Pues con el frío que tiene que hacer ahí ahora, pobrecilla.

Julián, no pongas esa cara que ya me la conozco.

Uy, qué miedo me das. Si lo sé no vengo.

(Música triste)

(Puerta)

Hola.

No sabes cómo ha entrenado hoy tu hijo.

Está hecho un fenómeno.

Pero si a ella le da igual el fútbol.

No, Dani, eso no es cierto.

Además tendrás que respetar sus gustos.

Pero ella no cumple su promesa. ¿Qué promesa, Dani?

La de que te ibas a poner a entender de fútbol.

¿Ah, sí? ¿Yo te prometí eso? Sí.

Pues lo siento. Anda, dame un beso.

Dani... Así no se besa a una madre.

(SUSPIRA)

¿Qué pasa, que me vas a quitar la otra también?

Esa niña está pasando frío.

Ya no es curable.

¿Cuánto tiempo me queda?

Unos seis meses, como mucho.

Seis meses, mira. Justo cuando se acaba el paro.

¿Pero me estás diciendo que no llego al verano?

¿Que no voy a poder celebrar mi primer aniversario con Arturo?

Magda, está diseminado.

Tú sola no podrías haberlo encontrado con exploración.

Ha invadido la pared del tórax y tienes metástasis en el pulmón.

Es un estadio IV avanzado.

Joder, eso sí que es estar en el puto extremo de la de estadística.

Es que no lo puedo entender.

Después de los ciclos de quimio, la mastectomía,

verdaderamente es una recaída muy rara.

¿Pero no se puede hacer nada? Además tan maligna.

Seguro que algo se puede hacer.

Si quieres, puedo indicarte un tratamiento paliativo

con quimioterapia para mejorar tu calidad de vida.

Calidad de vida...

Otra vez todo el puto día vomitando, echa una mierda, calva...

Si quieres esperarme a que termine de trabajar,

te puedo acompañar a casa y se lo digo yo a Arturo.

Arturo...

Y al niño... ¿Al niño quién se lo va a decir... al niño?

¿Quién se lo va a decir a mi hijo? Dani no se puede quedar huérfano...

(GRITA)

Dani no...

Dani no se puede quedar solo.

Dani no tiene por qué enterarse todavía.

¿Sabes cuál es el amor más grande que existe en el mundo

y que nunca puede ser superado por nada?

Creo que sí. Pero dímelo tú.

El que sale de una madre a su hijo

y el que el hijo le devuelve a su madre.

Sí, justo el que estaba pensando.

¿Entonces qué te pasa con ella?

Nada, que creo que ella no quiere que de mayor sea futbolista.

No, Dani, tu madre se siente muy orgullosa de ti.

Pero no podemos forzarla a que la guste el fútbol.

Pero es que entonces no va a poder entenderme.

Ni mis problemas, ni lo que me pasa, ni nada.

Ya sabes lo que tuvo que pasar en verano.

Y cómo te protegió para que no sufrieras.

Ahora está recuperada.

¿Cuándo le vas a regalar la teta nueva a mami?

Para antes de verano, pero no le digas nada.

Ahora vamos a rezar un Padre Nuestro.

Padre Nuestro que estás en los cielos,

santificado sea tu nombre...

Me alegro que no hayas quitado la foto de la niña.

Si aquí no está. La quité hace tiempo.

Ya se lo digo yo a Arturo. Prefirió que lo sepa por mí.

Blanco, como tu equipo.

(SOLLOZA)

Venga, no llores, cariño. No, no, no.

Vamos a pasarlo sin lloros.

Vamos a pasarlo sin lloros.

Solo tienes que ayudarme a ser fuerte. Mi amor.

(Música suave)

¿Hoy no trabajas? No, hoy me quedo.

Pues muy mal.

Solo faltaba que encima dejaras de trabajar por mí.

Magda, quiero pasar el día contigo.

He hablado antes con Julián.

Quiere que vayamos a verle para contarnos...

cómo será. ¿El camino?

No, prefiero no saberlo.

Él tiene experiencia. Puede ayudarnos.

Él nunca ha ido. ¿A dónde?

A Siberia.

Conoce a un equipo de psicólogos especialistas.

Que yo no quiero un psicólogo rondándome la cabeza.

Yo solo te quiero a ti. Y que me hagas el amor.

Aquí mismo.

Te juro por Dios que si pudiera daría mi vida por la tuya.

(Latido)

Arturo. Estás dentro de mí.

Sí, mi amor.

(Gemidos)

(CARRASPEA)

Arturo...

Tengo que darte una noticia.

Estoy embarazada.

Tranquilos, me conformo con durar los nueve meses.

Ocho, siete...

A agosto llego seguro.

¿Podría?

Sí.

Lo que tú quieras.

Pues yo quiero una niña.

Y una cosa más.

Quiero poder vivir para verle la carita.

Tampoco pido tanto, ¿no?

Luego ya despedirme de este mundo. Por la puerta grande.

¿Qué pasa, que no me vais a dar la enhorabuena o qué?

Mamá... ¿Dime, Dani?

La novia de papá se parece mucho a ti.

¿Ya ha cambiado? ¿Tan rápido?

No sé. Es la única que he conocido.

¿De qué color tiene el pelo?

Negro. Idéntico al tuyo.

¿Y de qué edad? Unos 20 o 30.

Y tiene unas tetas...

(Latido)

Uno de tus deseos se ha cumplido. ¿Qué?

Es una niña. ¡Es una niña!

Es una niña.

Es mi regalo para Dani y para ti.

(Música)

Mamá... ¿Qué tienes ahí?

Te lo digo si me miras a la cara.

Uno, dos...

Tengo un balón.

Tres, cuatro, cinco...

Mi amor, que no.

¿Te acuerdas que te prometí que te traería una hermanita?

Ajá. Pues está aquí. Mira.

¿Me habéis encargado una hermanita?

¿Cuándo va a nacer? Al final del verano.

Dani, como no mejores en lengua y matemáticas

vas a suspender. Ya... Es que no puedo con ellas.

Bueno, pues a partir de mañana,

todas las noches después de entrenar, cena y deberes con mamá.

Aunque estés cansado. Vale.

Mamá...

¿Cómo ha llegado hasta aquí? Muy fácil.

¿Tú sabes dónde está Siberia?

También te tengo que enseñar geografía, ¿eh?

Está en Rusia. Ah, sí, claro.

Pues una vez una mamá se fue sola hasta Siberia

y encontró una niña que estaba perdida.

Se llamaba Natasha y no tenía padres.

Natasha... ¿Te gusta?

Natasha tenía muchísimo frío.

Soplaba un viento helado, helado.

Así que la mamá cogió a la niña y se la metió en la tripa.

Se la trajo a casa.

Mira, mira, mira.

Es increíble.

Lo hace muy bien.

Sin tocarte el corazón.

Así todas las noches mientras sueño.

Claro, ahora me explico que estés cada vez mejor.

Claro... Os vais a llevar muy bien.

(Música)

Hola, Natasha.

Soy tu madre, Magda. Viene de Magdalena.

Espero que tú ahora estés viva, viendo este vídeo,

y yo pues no sé. Dicen que no lo estaré.

Lo dice la ciencia médica.

Ay, hija mía.

Quiero que sepas que pensar en ti,

en que te estés formando dentro de mí,

me está ayudando muchísimo.

Mamá,

¿cuando se acabe la crisis tú volverás a ser maestra?

Hombre, que yo sepa,

lo estoy siendo ahora mismo con mi único alumno.

Es el mejor porque es el más quiero.

Estoy en el último trecho del camino.

No puedo volverme atrás.

Ni desviarme, ni detenerme...

Tú me estás viendo desde el futuro y yo te hablo desde aquí,

vamos juntas. Todo recto, las dos.

Tú con tu principio y yo con mi final. Juntitas.

Mira, aquí estás.

Arturo dice que siente que ellos lo protegen.

Me parece muy bien.

¿A ti no te protege?

Pues no sé.

Arturo dice que Dios le ayuda a saber

lo que está bien y lo que está mal.

Él cree que cuando te mueres te juzga.

Y si has seguido sus consejos, te envía para siempre al paraíso.

Mi sueño es que llegues a nacer sana.

Bueno, y si además puedo verte la carita, pues...

Y también tengo otro sueño. No puedo evitarlo.

Sueño que mientras creces dentro de mí,

me cures este mal.

Estaría tan agradecida, que yo creo que me volvería loca de alegría.

¿Te imaginas?

Poder darte de mamar con la teta izquierda.

Criarte, verte crecer.

Aguantar tu adolescencia. Ir a tu boda.

Que me hagas abuela. Y que me veas morir.

Ya sé que no te puedo pedir todo esto.

Yo creo que va siendo hora de que sepas

lo que tu mami piensa de Dios.

Mira, en el principio de los tiempos,

el hombre tenía tantísimo frío que en su imaginación creó a los dioses.

¿Sabes para qué? ¿Para dar calor al hombre?

Sí, y protección.

Y para defenderle del miedo a la muerte.

El miedo a desaparecer. ¿Entonces crees en Dios?

Pero también, desde que el hombre cree en los dioses,

lleva haciéndose la misma pregunta.

Cuando el cuerpo muere, ¿el alma muere también o no?

No.

Ahora mismo tú y yo estamos vivos.

Igual que Natasha, aunque no ha nacido.

Y nos gustaría pensar que nos veremos en otra vida

después de la muerte, ¿verdad? Claro.

Pues después de tantos miles de años creyendo en los dioses,

el hombre no tiene ni una prueba de que el alma sea inmortal.

Lo que quería contarte es que

cuando me enteré de que igual me iba,

mi peor miedo fue Dani.

El pensar cómo se podía quedar mi niño,

que es lo que más quiero en este mundo.

No te pongas celosa, ¿eh?

Aunque bueno, si te pones celosa no importa,

es lógico entre hermanos.

¿A qué te estás riendo por esa tontería?

Pero a ver, ¿si no crees en el cielo, entonces en qué crees?

¿Yo, en qué creo yo? En la vida.

Es lo único que sabemos que tenemos.

Poder disfrutarla sin sacrificarla por el más allá

aunque a lo mejor exista.

Tenemos que vivir todo lo felices que podamos.

Primero con nosotros mismos

y después animando a todos los que nos rodean.

Pues eso, mi amor.

Aunque yo me vaya, tú tendrás a tu hermanito Dani

y a tu papá, Arturo.

Es un mejor padre que podéis tener.

Ellos te van a querer muchísimo.

¿Qué hay que hacer para vivir felices?

Intentar acercarnos a lo que nos produce placer.

Alejarnos de lo que nos produce dolor. Pero con medida.

¿Qué medida? No hacer daño ni mal a nadie.

Ni a nosotros mismos.

Ya te entiendo. Eres muy buena maestra.

Pero no te quedes solo con lo que yo te digo.

Tú escucha por todas partes.

A Arturo, a tu padre, Julián,

a Natasha cuando empiece a hacerse preguntas.

Escucha, escucha todo lo que puedas y saca tus propias conclusiones.

Mamá, eres muy buena maestra.

Gracias, mi amor.

Gracias por decirme eso.

Bueno, mi niña, espero que no te olvides de mí.

Si alguna vez quieres ver cómo era tu mami en cuerpo y alma,

te pones este vídeo.

Te quiero, Natasha. Por eso seguimos vivas.

¿A ti te gustaría bautizar a Natasha?

Yo lo entendería.

Quiero pedirte algo. Pide lo que quieras.

Llama a Raúl, el padre de Dani, y pídele que venga a vernos.

Le cuentas lo de mi enfermedad y hablo con los dos.

Gracias.

(Música)

Hola, Raúl. Hola.

Este es el hogar de Dani.

Quiero que siga viviendo aquí.

Con Arturo y con su hermanita. Natasha.

Tú podrás seguir viéndole bajo el régimen normal

Mi deseo es que os pongáis de acuerdo.

Los turnos, vacaciones, fines de semana.

Por supuesto, en su educación.

No le vendría mal un poco de filosofía a nuestro futbolista.

Cumpliré con tu deseo, Magda. Estate tranquila.

Antes que nada, quiero pedirte algo, Magda.

Perdóname.

Perdón, perdón.

Claro que te perdono.

Claro que sí.

Y quiero que sepas una cosa.

En esos primeros años en los que fui tu afrodita me hiciste muy feliz.

Gracias.

Está a punto de pitar, venga...

Un gol y somos campeones.

Vamos, Dani.

Dani, Dani, Dani.

(TODOS) ¡Gol!

(Gritos)

Mamá...

He aprobado todo. ¿Qué?

He aprobado todo, también matemáticas y lengua.

¡Muy bien!

Mi amor, pero qué feliz me hace eso.

El año que viene te quiero sacando buenas notas

desde el principio, ¿eh?

Contigo de maestra está chupado. Cariño...

Hola. ¿Pero tú qué haces aquí?

Pero bueno... He venido a verte.

Fíjate...

Entonces tú dejaste de ser cantante para dedicarte a curar madres.

Pues conmigo lo estás haciendo muy bien.

Deberías venir a mi consulta para que te vuelva a hacer más pruebas.

Que no...

Si la mejor prueba es tu cara.

Si me estás diciendo que no sabes cómo,

pero que esto va para adelante.

Tengo una naturaleza extraordinaria.

Sí, eso es verdad.

A este paso vamos a romper muchos moldes.

¿Y tu mujer qué? ¿Ya te ha perdonado por no ir a Siberia?

Nos estamos separando.

Mira.

Los dos hombres de la casa viendo cine.

¿Qué película es? "El cid, la conquista de Valencia".

Está muerto,

pero le han atado al caballo para que sus soldados no se enteren.

Quiero que Arturo me lleve a la playa.

Dile que no me va a sentar mal un poco de veraneo.

Es que tengo tan buen recuerdo del año pasado...

Venga, solo unos días.

Para celebrar nuestro aniversario.

(Música emotiva)

Ya huele a mar.

No hay nada mejor.

(Música suave)

¿Sabes que Arturo y yo celebramos hoy nuestro primer aniversario?

Y quiero deciros que he pasado con vosotros

el mejor año de mi vida.

Es una teta.

Lleva una inscripción grabada.

"Eres nuestra vida, Natasha, Dani y Arturo".

Gracias, mi amor.

Qué bonito, Dani.

(Música emotiva)

Uno, dos, tres,

cuatro, cinco, seis,

siete, ocho, nueve...

¿A que llegamos a mil? Eso no es nada.

Que descanses.

Mira, un ginecólogo en bañador.

¿Cómo te encuentras? Muy cansada.

Acabo de cumplir ocho meses de embarazo, es normal.

Tienes muy buen aspecto.

A mí el sol y el mar me sientan muy bien.

¿Te puedo explorar? Si acabas de llegar...

¿Vamos al agua tú y yo? Sí.

Quiero dedicar una canción a una amiga.

¿Cómo estoy, doctor?

Llegando a la meta, ¿verdad?

Va por ti, Magda.

Por tu preciosa locura.

Por todo lo que nos has dado

y por todo lo que nos vas a dejar.

Magda, tienes que ir pensando en volver a Madrid.

¿Por qué? ¿Estoy mal?

No, estás de maravilla. Ni que lo digas.

Pero es mejor que estés ingresada hasta que te pongas de parto.

(Música)

Llorar porque te aflige un gran dolor.

Gran dolor.

Luchar por conseguir una ilusión.

Qué ilusión.

Reír porque la dicha te alcanzó.

Te alcanzó.

Es vivir, es vivir, es vivir.

Hablar, pensar, soñar.

Llorar, luchar, reír.

Sentir, amar, sufrir.

Eso es vivir, vivir.

Hablar, pensar, soñar.

Llorar, luchar, reír.

Sentir, amar, sufrir.

Soñar lo que fue nuestro,

beber en las pasiones,

caminar siempre adelante

aunque tengas que sufrir.

Eso es vivir.

Toma, es tuya.

Gracias.

¿Cuántos años tiene aquí? Cinco.

¿Crees que llegaré a verla con cinco años?

Claro. ¿Así, tan fácil?

¿No te apuestas nada?

Venga, Julián, que ya no me tienes en el agua.

Aquí en tu medio me puedes decir la verdad.

¿Cuál es el plan?

Que tenemos que hacerte ya la cesaría.

Que tu niña está bien.

Y que no va a necesitar incubadora.

¿La voy a ver? ¿La voy a ver?

Guau.

¿Y luego qué?

¿Vas a empezar a destruirme las células otra vez,

con la piel tan bonita que tengo ahora?

Eso ya lo veremos, porque tú lo decides.

Julián, tú que eres un poco artista.

A mi hija dale cultura a cucharadas. ¿Vale?

Te veo ahora.

Ya sabe que estás enferma.

Ya hablaremos de mi enfermedad.

Ahora voy a ir a que me saquen a Natasha y luego vuelvo, ¿vale?

¿Quién es?

Natasha con cinco años.

Pero yo quiero que sea morena y que se parezca a ti.

Yo también.

Ah, claro, la genética. Muy bien. Pues ya veremos.

Cuando la veamos los ojitos.

Luego lo vemos y entre todos decidimos el parecido.

Vale.

Arturo... Gracias.

Gracias a ti, mi vida.

Por todo lo que has hecho por mí.

Déjame un poquito sola con Dani.

Tus hijos son mis hijos.

Y tú eres mi único dios.

(SUSPIRA)

Dani,

¿tienes una idea de qué pasa con el alma cuando muere el cuerpo?

No. ¿Lo has pensado?

Todavía no.

Bueno, no importa. Ya tendrás tiempo de pensarlo.

Pero sí estoy seguro de una cosa. Que el alma nunca muere.

Hecho. Pues la mía irá donde tú quieras,

que para eso eres lo que más quiero en el mundo.

Tu hermana ya lo sabe.

Si alguna vez se pone celosa, tendrás que ser comprensivo.

Claro, soy su hermano mayor.

Un beso para cada una.

Luego te veo.

Mi amor...

(Música triste)

Vamos ya a sacar a la niña.

(Latido)

Mi niña... Tiene los ojitos abiertos.

Me estás mirando.

Uno, dos,

tres, cuatro...

(Bebé)

Natasha.

Hola.

Hola, Natasha.

¿Qué?

Hola.

Mira...

Oye...

Mira, tiene los mismos ojos que su madre.

Te quiero, mamá.

(CANTA) "Pensar, hablar, soñar.

Llorar, luchar, reír.

Sentir, amar, sufrir.

Eso es vivir, vivir".

(CANTAN) "Llorar, luchar, reír.

Sentir, amar, sufrir.

Soñando que fue nuestro, beber en las pasiones,

caminar siempre adelante

aunque tengas que sufrir. Eso es vivir".

(Música créditos)

Somos Cine - ma ma

Felices 140

¿Te imaginas que te tocan 140 millones de euros? ¿Crees que tus amigos empezarían a verte de otra manera? Ese es el argumento de Felices 140 protagonizada por Maribel Verdú y Ginés García Millán

No recomendado para menores de 12 años Cine en TVE - Felices 140 - ver ahora
Transcripción completa

¿Te cuento un recuerdo de infancia?

Cuando era pequeño iba de la mano de mi padre

y nos paramos en una juguetería.

Yo le señalé un camión de madera precioso.

No es fácil encontrar ese tipo de juguetes de madera.

Pero antes había muchos.

Bueno, yo quería ese camión.

Pero mi padre me dijo que tenía dinero.

"No tengo dinero, hijo". Y no me lo compró.

A mí me ha ido muy bien con los negocios.

Soy millonario desde hace muchos años

y me encanta.

Dice la gente que el dinero no da la felicidad,

que es mejor tener alguien que te quiera, el amor y todo eso,

pero a mí lo que me hace feliz es tener dinero.

¿Constantes? Cardíaca 83,

saturación 80, tensión 6/11.

(SUSPIRA)

El culpable de que Sancha no pudiera respirar.

¿Eso es un botón? Parece de trenca, ¿no?

No uso trenca desde los 10 años por lo menos.

Pues están de moda otra vez.

Dicen que encontrar un botón da suerte.

Qué bien, falta me hace. He sido yo quien lo ha encontrado.

"Querido Polo:

ha llegado ese bonito momento de la vida en el que cumplo 40 años.

Para celebrar este horror

busco una casa estupenda para pasar el fin de semana todos juntos,

los de siempre.

¿Cuánto hace que no nos vemos?

Un siglo por lo menos, cuento contigo.

No me pongas excusas de viajes de negocios

que ya las pusiste cuando celebré los 30.

Ramón, por si acaso no te has enterado aún,

vuelan miles de aviones al día y se cae uno entre dos millones.

Te juro que no te va a tocar a ti.

Además te nombro jefe de avituallamiento.

Tú me dices qué quieres que comamos

y me encargo de comprar todo lo que necesites.

O si prefieres no mover un dedo

elige a alguien para que sea nuestro chef.

Yo corro con todos los gastos,

así que guardarme el fin de semana, olvidaos del restaurante,

y venid de buen humor".

¿Este fin de semana?

No sé si podremos ir, Juan tiene lío en el despacho.

"Juan que no venga, dile que no me ofendo".

Pero te vienes con Bruno. ¿Y mamá?

Pongo enfermera para que la pasee sábado y domingo.

Qué cómodo, tú lo que sea con tal de escaquearte.

¿Por qué tan lejos? No hace falta ir al quinto pino para un cumpleaños.

Me parece una marcianada.

"Deja de quejarte, joder". Haz las maletas y ven con el niño.

Lo hablo con Juan pero no te prometo nada.

Venga, adiós.

Siempre igual, hay que hacer lo que ella quiera.

Qué harta estoy, coño.

"¿Estás vivo? No coges el teléfono ni contestas mis mensajes.

Si no vienes a mi cumpleaños cancelo el plan entero,

sabes que hablo en serio.

Vienen todos así que no me puedes faltar.

Cumplo 40 y quiero estar rodeada de la gente que más quiero.

Te he comprado un regalo.

Ni en mil años adivinarías qué es.

Nos vemos enseguida.

No me falles, por favor".

Frío no creo que pasen pero hay mantas para parar un tren.

No creo que hagan falta, gracias. Las dejo en las habitaciones.

Mañana me paso a las 11. Perfecto.

(Claxon) Ya están ahí.

Con cuidado.

Póngalo ahí en el centro, por favor.

¿Ha preguntado si podía traerlo? Sí, no se preocupe.

No he visto una cosa igual, si solo se quedan un fin de semana.

Todo bien, Amalia, mañana la veo a las 11.

Si les gusta pescar hay cañas y también hay bicicletas.

Gracias.

¿Un vasito de agua?

Al cumplir 40 lo último

que se me ocurrió fue tirar la casa por la ventana.

Siempre has sido un poco tacaño.

Dejé de celebrar cumpleaños el día que cumplí 20.

(RÍEN)

Lo celebraste el año pasado con una chuletada.

Eso fue para darle gusto a tu madre.

Más que una celebración fue un funeral.

Era una fiesta sorpresa.

¿Qué culpa tengo

de que nos intoxicáramos con el romesco?

A los 20 minutos estábamos arrastrándonos por el suelo.

(RÍE)

La próxima me llamas y te ahorras el disgusto, ¿no?

No, porque ya te digo que yo no celebro nada.

Mirar, nuestra casa.

Joder, qué mansión.

Que bien te lo montas, ¿no?

Madre mía, Elia, qué barbaridad.

¿De quién es el palacio? ¿Te gusta?

Que si me gusta...

Era un antiguo secadero de tabaco.

Lo compró un alemán y se lo regaló a su mujer.

La mujer se largó con el arquitecto y al pobre no se le ha vuelto a ver.

¿Dónde pongo esto?

¿Te has limpiado las zapatillas?

Pero si no hay barro, mamá.

Ven aquí.

Deja de crecer o me pasas, ¿eh?

El médico dice que será una torre. Mira qué suerte,

has salido al abuelo.

¿Y este dispendio? ¿Esto qué es? ¿Sílex?

Toma. Está aplastado por el telescopio del niño.

Gracia. Mira, Juan,

es la encimera que quería poner en casa,

hasta el presupuesto, claro.

¿Hay piscina? Sí, claro.

Y un cuarto con una piscina enorme.

¿Quieres verlo? Vale.

Luego os llevo a vuestra habitación, coged una cervecita.

¿Voy a dormir aquí?

¿Yo solo? Toda la habitación para ti solito.

¿Cómo va todo, cariño?

Como siempre.

¿A quién más has invitado?

A Polo.

Y a Mario. ¿Te acuerdas de él? Claro.

(Móvil)

(Móvil) Hombre perro. ¿No tiene nombre?

Él no sé,

su perro se llama Sancho, lo lleva todos los días a la clínica.

A lo mejor te llama porque se ha muerto.

Sancho digo. (RÍE)

Me llama para invitarme a salir.

Pero no me gusta.

Pasa, puedes conseguir a quien quieras.

¿Tú crees?

Tú eres perfecta.

Venga ya...

Eres guapa, inteligente, te ríes.

Estás de buen humor, hueles bien, eres perfecta.

(SUSPIRA)

(CONTESTADOR) "Tiene un mensaje nuevo".

"Hola, Elia, quería decirte que de diarrea nada.

El estómago de Sancho funciona mejor que el mío.

Gracias por todo.

Me gustaría celebrar la mejoría de Sancho contigo.

Así que con esta van 10 veces que te pido una cita".

Jo,

mira qué joyas, Martina.

Lo que daría por tener unas pocas botellas como estas.

Estos borgoñas valen un cojón, ¿eh?

Valen 3000 euros. Toma.

Pero tendrían cerrado a cal y canto. No toques...

Vaya par de alcohólicos.

Estamos alucinando.

Estoy renovando la carta de vinos del restaurante.

¿Qué tal? ¿Cómo va? Muy bien.

Qué suerte, todo el mundo se queja de lo mal que va todo.

En la clínica tenemos la mitad de animales.

La gente quiere comer y beber. Olvidarse de sus cosas.

Hemos redecorado el comedor. Hemos...

Martina lo ha puesto un poco más zen, ¿no?

Vamos, que os voy a enseñar la habitación.

Qué alegría verte.

Estás estupenda, no parece que tengas 40 años.

No los tengo todavía.

(RÍEN)

¡Bruno!

¿No hay jardín? ¡Me tienes que dar a mí!

Joder, mamá, que ha sido sin querer.

¿No podéis parar un poquito?

¿Qué tal el agua? Helada.

Estupenda.

(Helicóptero)

No me lo puedo creer.

¿Qué?

Me dijo que vendría a lo grande. ¿Quién?

Polo.

¿Has invitado a Polo? (ASIENTE)

¡Eh!

¿Os gusta mi nuevo juguete? Me lo compré en marzo.

¿A que casi os caéis de culo?

Se bambolea un poco. Mario casi se caga de miedo.

¡Esa chica! ¿Y esa casa? La que te mereces, Polito.

(HABLA INGLÉS)

Encantado.

Un gusto, encantada.

Hola. Hola, ¿qué tal?

¿Cómo estás? Soy Elia y ¿tú?

Claudia.

Un gusto. Igualmente.

Viene conmigo. Sí, ya lo vemos.

La plata me convirtió en una buena actriz.

Antes hacía casting y no me daban bola nunca.

Que si el acento, que si la estatura, no daba la edad...

Ahora me toman siempre y dicen que soy una actriz rebuena.

¿Pongo plata en las películas? Es cierto.

Pero que hay mucha gente hipócrita en estas cosas, también.

Yo siempre supe que soy una actriz buenísima.

Lo que pasa es que antes la gente no me lo decía.

Si ahora me lo dicen porque tengo plata que se jodan.

Nos conocimos en un hotel de Roma.

Estaba rodando mi película. Bueno, tenía dos frases.

Pero para mí es mi película.

Ojalá la estrenen pronto, les va a encantar.

Mario llora al final.

Lo has soñado. ¿Por qué?

¿Por qué qué?

¿Por qué estás tan segura de que Mario no llora?

Quizá porque le conozco desde que tenía 15 años.

Pero vos no sabes de qué va la película.

¿O te parece mal que un hombre llore?

Sigo, es una historia tristísima

de esas que gustan a la familia,

no hay sexo, malas palabras, violencia.

Vamos, una juerga...

Mario amenizaba la fiesta de la peli al piano.

Siempre ha tocado muy bien, iba para figura, ¿verdad?

Lo que pasa que al final...

Es una figura y toca bárbaro.

¿No es lo más sexi un hombre que toca bien un instrumento?

No sé, mi marido es abogado.

A mí me mata un hombre así.

Yo estaba en la fiesta como flotando,

y oí el piano, giré,

lo vi ahí concentrado en su música,

me acerqué y le pedí "La chica de Ipanema".

Y antes de que sonara la última nota

ya estábamos cogiendo.

No es por quitar mérito, pero Mario siempre ha sido de gatillo rápido.

Cuando se estrene les invito a todos.

Ahora estoy de finalista para un papel relindo.

Tendía cinco escenas con Darín, ¿lo pueden creer?

No sé qué hago que no miro mi celular.

Mi repre me puede llamar en cualquier momento. Voy por él.

¿Con quién ha dicho? Con nadie.

Es mentira. ¿Sí?

¿No lo has visto? Qué lástima.

¿Se puede odiar a alguien a los 5 minutos de conocerla?

¿Y en 3?

Vaya sorpresa...

¿Qué edad tiene?

Mental digo. ¿12?

Igual si le das una mínima oportunidad...

¿Es verdad que lloraste?

Dice que lloraste al final de su dramón.

No, no lloré, y eso nos costó una bronca.

La película es un truño y ella mediocre,

pero me la suda porque me gusta.

¿Por qué no llamas a las cosas por su nombre?

¿Por qué no dices que es joven y que folla de maravilla?

Lo demás sobra.

Anda, ven. ¿A dónde?

Es para ti. ¿Para mí?

Un regalo.

¿De dónde has sacado el dinero? Este piano vale una millonada.

No seas grosero, ¿te gusta o no te gusta?

¿Por qué no te sientas y lo pruebas?

¿Por qué me regalas un piano?

Porque me da pena que toques en tugurios de mala muerte?

Voy a terminar de deshacer mi equipaje.

Elige cinco cartas y ponlas aquí encima.

¿Por qué te pusieron Bruno? -No tengo ni idea.

Que pregunta más rara.

Me pusieron Claudia por Claudia Cardinale.

Mira, soy actriz. El nombre es importante, ¿sabes?

Determina más de lo que parece. -Qué idiotez.

No es ninguna idiotez. Bruno,

significa morocho, moreno para ustedes.

Los Bruno se expresan por relaciones humanas

y la vida en el hogar. Y le gusta que los quieran.

Nos ha jodido... Eso les pasa a los Pedro, Rafa, Antonio...

A los Antonio ni en pedo, detestan que los quieran.

Mi mejor amigo es Antonio. -Cambia.

Prefiero que se cambie de nombre. -Tienes sentido del humor.

Tienes otras muchas cosas que veo por acá.

Como digas algo malo me cabreo.

Lo bueno y lo malo es subjetivo. -Y una mierda.

Malo es morirse mañana, que tu novia te ponga los cuernos.

¿Tienes novia? -¿No eres adivina?

No, yo no, las que hablan son las cartas.

Y por lo que veo...

¿Molesto?

¿Te importa que este esté acá?

Porque echarse las cartas es lo más parecido a ver al cura.

Me da igual. -¿Qué le va a importar?

Conozco a este chaval desde que no medía un palmo.

Bueno, Bruno, lo que tengo que decirte

es que un amor va a entrar en tu vida.

¿Cuándo? -Pronto.

En un futuro próximo.

Futuro próximo... Vaya mamarrachada.

Entiéndeme,

tiene 15 años, algún amor tendrá, no es Lama.

¿Y ya me corresponde? -Obvio.

Ella te adora, se ve clarísimo.

Enhorabuena, socio, te vas a inflar.

Pero dice tu madre que subas a darte una ducha.

(Puerta)

¿Sí? Elia.

Pasa.

Hay que tener cara de presentarse aquí con esa tía.

No me lo vas a contar, ¿verdad?

¿El qué? Pues todo.

¿Qué hacemos en este palacio? ¿Qué pinta Mario aquí?

Todo esto lo hacer por él, ¿verdad?

Te estás muriendo y has pedido un crédito

para despedirte a lo grande.

No. ¿De dónde has sacado el dinero?

Luego os lo cuento.

Vale.

Y luego lo del piano...

Con lo del piano te has pasado, ¿a quién se le ocurre?

La putada es que es guapísima.

Hay que joderse.

El caso es, marido y mujer,

los dos de 40 años, llevan 10 de casados,

y montan una empresa de buceo que les va de maravilla.

Hasta que el marido se enamora de una alumna jovencita de 25 años.

Típico, ¿no? Pregúntaselo a Mario.

A tu salud, Elia.

Crisis de 40 en su versión más patética.

No empieces, Juan.

Me has dicho que te cuente lo mejor que me ha pasado.

Pero si lanzas cuchillos...

Está bien, no voy a hacer sangre.

Esto del patetismo, del cuarentón, lo usé en el juicio.

¿Se tiró a la alumna o no?

Polo. Polo, por favor...

Que Cati piensa que Bruno tiene 5 años.

Modera tu lenguaje que le causas un trauma.

Sigue, papá.

El caso, como os podéis imaginar,

el marido y la alumna se enrollan.

Y la mujer se entera, gran pollo en la pareja.

Pero sigue con la relación adúltera.

Hasta que un día, en una inmersión de buceo supervisada,

casualmente por la mujer,

algo falla en el respirador de la chica

y se muere ahogada.

¡Qué guacha! ¿La mató? Imagínate.

Hasta el marido la acusó en el juicio de homicidio.

Conseguí que la absolvieran por falta de pruebas.

¿No se dieron cuenta de que el equipo estaba trucado?

No se pudo probar que fue ella.

El caso es que yo gané el juicio

y en el bufete me sacaron a hombros.

La justicia es una mierda. Soy un gran abogado

e hice una buena estrategia.

¿No te da cosa dejar suelto a una asesina?

No tiene escrúpulos, es abogado. Es mi obligación.

Si no lo hago yo, alguien lo hará. ¿Te han hecho socio del bufete?

Todavía no. ¿Y eso?

Ganas un caso medio imposible, llevas años con ellos.

Te lo explicaría más despacio pero no quiero aburrir con historias.

Lo digo porque hace años que estás intentando...

Por qué no hablamos un poquito de ti, ¿eh?

¿Qué es lo mejor que te ha pasado este año?

Lo voy a contar yo.

He vendido mi patente a los chinos. Hombre...

Por un pastizal, Elia.

¿Qué invento?

Una tontería se inventó un día y le ha hecho millonario.

Ese invento es una revolución.

¿Has notado que en los restaurantes hay mesas cojas?

En todos. -Muy pronto van a dejar de estarlo.

He inventado un artilugio hidráulico para calzar mesas.

¿En serio?

Es lo más ese invento, che.

¿Tienes alguno para que lo vea?

Ramón los puso en su restaurante.

Ha sido un éxito.

Una locura.

Desde que lo pusimos... para arriba.

Ese sarcasmo tuyo no lo esgrime el señor Chu Pong.

¿Ah, "Chupón"?

Un nombre muy bonito.

Se llama Chu Pong, ¿qué pasa?

No os gusta mi invento, mi comprador, sois muy tiquismiquis.

Nos da mucha envidia que te hagas rico con una cosa absurda.

Así es la vida. Eso es lo mejor que me ha pasado este año.

Un poco triste si se mira bien.

¿Y tú qué, Bruno? ¿Te ha pasado algo bonito?

No sé, lo mejor el viaje a Port Aventura con Elia.

Estuvo bien, ¿eh? Estuvo que te cagas.

Fue su regalo de cumpleaños, se montó en todo, ¿eh?

Siete veces en la catapulta.

Está emperrado en volver en verano, pero no es lo mismo.

La primera siempre es la mejor. -Pues sí.

Pues no.

El primer polvo nunca es mejor que el tercero.

¿No sabes hablar de otra cosa?

¿Y a ti, Cati? ¿Qué es lo mejor que te ha pasado?

Venga, Cati, di.

Perdonadme...

¿La he cagado con lo de los polvos? No, está mareada.

Que salga a tomar el aire, ¿no?

No te preocupes, siéntate, de verdad.

No es la primera vez que le pasan estas cosas.

Entonces, yo les voy a contar lo mejor de este año.

Y es algo que todavía no pasó.

Que vas a hacer una película con Darín.

Eso también, pero hablo de otra cosa.

Mario y yo nos mudamos a Argentina en menos de un mes.

Déjame decirlo a mí, ¿vale?

Eh...

nos casamos. ¡Olé!

Enhorabuena. -Estáis todos invitados.

Pero eras un soltero profesional.

Eras al envidia de todos.

El hombre libre. Vaya sorpresa.

Quién lo iba a decir, ¿eh?

La gente cambia. Radicalmente.

Un brindis por Mario.

¿Y por mí no? -Por los dos, claro.

Hacéis buena pareja. -Chin chin.

¡Felicidades! ¡Por esa pareja!

(CARRASPEA) Bueno, vamos a brindar por otra cosa.

No.

Dilo tú. Bueno...

Que... vamos a tener un hijo.

Pero, bueno...

Qué cojones tenéis a estas alturas del partido, tronco.

¿Qué pasa?

¡Qué bueno!

Cati, ¿te has enterado?

Mario se casa, Ramón y Martina se casan y yo con el señor "Chupón".

Me siento un pobre hombre.

Enhorabuena. -Muchas gracias.

Faltas tú, Elia.

¿Por casarme o por tener hijos?

Por decir lo mejor que te ha pasado.

Vale, muy bien, lo voy a decir.

Un poco de silencio, por favor.

Queridos amigos,

resulta increíble pero es verdad,

hay veces que la suerte se pone de nuestro lado.

Os quiero.

Y tenéis que ser los primeros en saber que soy tan afortunada

que ni me lo creo.

Lo mejor que me ha pasado este año es...

(RÍEN) Qué misterio...

...ganar 140 millones de euros.

(RÍE)

Pero, Elia, por favor...

Que cumplir 40 años no es tan grave, la cabeza en orden...

Mi cabeza está perfectamente.

Venga ya... es imposible.

¿Por qué es imposible?

Porque lo es. ¿50 millones?

Me cago en mi puta madre.

¿Eres tú?

Eres tú la que están buscando.

No me lo puedo creer... ¿Eres la ganadora del Euromillón?

Madre de Dios divino.

(RÍE) -Qué pelotazo tan bueno...

De verdad, enhorabuena.

Qué bueno. Me alegro mogollón.

La están buscando por todas partes, ¿no lo has leído?

No. Interesado está todo el mundo.

Cariño... Cariño, ¿qué tal?

Ya ves, ¿qué tal?

Bueno, a ver cuando se pasa esta etapa de las náuseas.

(LLORA)

¿Qué te pasa?

Vale.

¿Qué te pasa? No sé.

Baile de hormonas, Ramón.

Va, ya está.

Ahora te lavas la cara y nos vamos con los demás.

Y si no quiero bajar ¿qué?

No bajas y ya está, no pasa nada.

¿Y tú?

¿Yo qué? ¿Que si bajas o te quedas conmigo?

Lo hacemos como tú quieras, mi amor.

Dale tú, dale tú, ¿no?

Tú, Claudia. -Venga, vale.

Dale.

("Money"-Cabaret) (CANTAN EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTAN EN INGLÉS)

(GRITAN)

Joder, eres un puto crack.

El puto crack. Venga, más. Venga, otra.

Un bolerito. No...

Ser abogado es jodido porque estás siempre hurgandoen la mierda de la gente.

En sus problemas, en sus chanchullos, en sus matrimonios.

Y a ti te interesa que se metan en líos

porque eso es más dinero y más clientes.

Sus errores son su razón de ser.

Si eres rico no te preocupas de sacarle los higadillos

al pobre diablo que ha defraudado a Hacienda.

O al borracho que ha atropellado a un niño.

Yo diría que el dinero

te puede convertir en un abogado a escala más humana.

A la cama, hijo, que es tarde.

Voy.

¿Por qué tengo que repetirte cada cosa un millón de veces?

¿Y por qué me tratas como si tuviese cinco años?

A la cama ya.

Pero que cabrona tu hermana lo callado que se lo tenía.

Ahora eso sí, la puesta en escena me ha parecido de un gusto pésimo.

Un amigo le dice que se va a casar,

otro va a ser padre y ¿crees que se ha alegrado? Los cojones.

Ella estaba esperando lanzar su bomba ahí.

A no ser que se le haya ido la olla.

No, mucho no se le ha ido porque dinero no ha ofrecido.

¿Me escuchas, Cati?

Cati...

¿Me escuchas?

Ramón, Ramón.

¿No se te ha pasado por la cabeza?

¿De qué hablas?

Seguro que lo has pensado. Son las dos de la madrugada.

Con que nos prestara una migaja salvamos el restaurante.

Como si fuéramos buitres.

¿Buitres? Pues a lo mejor.

Pero como el niño no venga con un pan, a la calle.

Hemos echado a Loren.

Y a Adela a media jornada. No basta.

Hemos pedido un crédito. ¿Qué hay de malo en pedirle dinero?

No me gusta mendigar.

Se acaba de forrar, joder.

María Martina, por favor.

Yo no le pido dinero ni a mi padre.

Lo que te pasa es que te meas de gusto cuando está delante.

Eso es lo que te pasa.

Apaga la luz, por favor. Cállate.

Menuda cara de gilipollas que se nos ha quedado a todos.

¿No hay noticias?

Alguien tenía que haberme llamado esta noche, un mail o algo.

Pero nada, una mierda.

Cuanto más lo esperes menos va a sonar.

Ya te dirán algo mañana.

Esta oportunidad no se me puede escapar.

Me muero si no me lo dan. -Tampoco es el fin del mundo.

Anda que no hay películas y personajes.

¿A qué viene eso?

¿A qué viene qué?

Das por hecho que no me lo van a dar.

Intento animarte. -¡Así no me animas nadas!

Me prevenís para lo peor y eso trae mala suerte, ¿sabes?

Vaya por Dios.

Si no sos capaz de decirme nada que me consuele,

mejor córtala. -Si no ha pasado nada...

A fumar a fuera, ¿okey?

¿No tienes sueño?

Demasiadas emociones.

Así que te casas...

No querías pareja pero te casas.

Eso es coherencia.

¿Y quién quiere coherencia?

Menudo coñazo una vida coherente.

No estás enamorado de ella. Te conozco.

¿Y?

A lo mejor es que nos conocemos demasiado bien.

Y tú prefieres la novedad.

Fíjate que para mí conocerse no es una desventaja, lo contrario.

¿Nos damos un baño?

¿A qué has venido, Mario?

La verdad, no iba a venir.

Pero después pensé que era

una buena oportunidad para cerrar heridas.

Lo pasado pasado.

Una vez me dijiste que nunca te arrepientes de nada.

Por eso no pides perdón.

Me gustaría que me pidieras perdón.

Perdón.

Perdón por todo.

Perdón por haberte hecho sufrir.

¿Amigos?

Dame un beso.

Amigos.

(Música romántica)

Te estoy escuchando, ya me lo has dicho cien veces.

Entonces ¿qué me estás contando?

Me da vergüenza, ¿es tan difícil de entender?

¿Porque te da vergüenza? Sí.

Pero tú eres tonta.

No me insultes, por favor.

¡Que no te puede negar ni un duro!

Su madre está en una residencia

gracias a mi sueldo, no al suyo. ¡No grites!

¿No es para gritar? No le quiero pedir dinero.

Al menos no ahora, no tan pronto.

El dinero no va a volar, no pasa nada por esperar.

¿A qué vamos a esperar, Cati?

La residencia la va a pagar Elia, está claro.

Si no la paga me descojono.

Digo que afloje toda la pasta que hemos puesto.

Vale, ya lo hablaremos... ¿Cuándo?

¿Cuándo es el momento, Cati?

Cuando ya estemos jubilados

y ya nos dé igual el dinero.

Cuando tu hijo sea mayor, ¿ese es el momento?

¿Cuándo es el momento?

Contéstame.

¿Cuándo es el momento? Vale.

Hablo con mi hermana, pero no te enfades, por favor.

¿Eh?

Si es que me mato a trabajar para ganar una puta mierda.

Está forrada. Lo lógico es que pague la residencia entera.

Desde el primer día.

Y las veces que has ido tú en lugar de ella.

Eso es lo que tiene que hacer.

Ya está bien, hombre,

que tengas que ir por las casas vendiendo cremas, ¿eh?

A mí me gusta mi trabajo. Te mereces algo mejor,

mi amor, ¿eh?

Tu propio negocio.

Habla con ella.

Y me cuentas, ¿vale?

Venga...

Precioso día. -Sí que lo es.

¿Se puede ir andando al faro?

El viejo está abandonado pero el sitio es bonito.

Un camino corre por el acantilado. -¿Se tarda mucho?

Media hora, lleve buen calzado.

Estupendo, muchas gracias. -Adiós.

¡Buen día! Hola.

¿No hay leche de soja? No.

¿De cabra? Tampoco.

La de vaca cae pesadísima.

¿Copos de avena?

¿De mijo? Corrientes,

de los que come todo el mundo, la gente normal.

Che, ¿me puedes decir por qué sos tan antipática conmigo?

Porque hay cruasanes, churros, tostadas

frutas, yogures y un brioche recién hecho.

Y tú pides alfalfa.

¿Quién se viene a dar un paseo?

¿El tándem se puede usar? Sí, claro.

Qué romántico, me recuerda a Ámsterdam.

¿Conocen Ámsterdam?

Es una ciudad bárbara, se la recomiendo.

Aspiradoras robotizadas de fabricación china.

Pero ¿por qué no te compras casas como todo el mundo?

Estaría siendo insensible a los problemas de la gente.

¿Sabes las lesiones de espalda que han provocado las aspiradoras?

No lo sé, odio las aspiradoras.

Como el resto de la humanidad por eso hay robotizarlas.

Estas no son las que van por toda la casa y se chocan con los muebles.

Ven un obstáculo y lo driblan como Messi.

Te lo juro.

Se suben por la pared y la dejan sin una mota de polvo.

Lo que digas, pero un negocio de aspiradoras me parece gris.

Elia, eres rica pero no te enteras de nada.

Los negocios no son ni grises, ni rojos, ni verdes,

son buenos o malos.

Y este es cojonudo. Tampoco tengo prisa.

De momento el boleto está en una caja fuerte del banco.

Quiero tomármelo con calma.

Vale, perfecto.

Pero prométeme que cuando tengas 100 000 ofertas me consultarás.

Cómo me gustan los faros.

Ese está abandonado, cómpratelo.

¿Para qué quiero un faro? Para nada.

Mucho mejor las aspiradoras.

Mira, Elia,

cuando pagues la hipoteca, te compres una casa en la playa

y esas gilipolleces de ricos, tendrás que invertir.

Y en algo fiable. Sí, supongo.

Mandarás a tomar por culo la clínica.

¿Qué dices?

Es mi trabajo, no sé hacer otra cosa.

No entiendo el encanto de vivir entre bestias.

Qué burro eres, Polo.

Debo serlo, si tú lo dices.

Tú de eso controlas, ¿no?

Volvemos.

¿Sabes cuánto hace que no monto en bici?

¿Desde que eras pequeña? Casi.

¿Me acompañas al pueblo? Claro.

Pues coge el tándem.

(Música romántica)

Estás muy callado.

Sí, perdona.

¿Pasa algo?

No sé, que no te he dicho la verdad.

El restaurante es una ruina.

Lo intentado todo.

Cambiar la carta, redecorarlo, quedarme con la mitad del personal.

No hay manera.

Ni siquiera puedo pagarle al banco.

Le debo dos meses.

Ni cuatro, ni cinco, ni ocho, ni doce.

Los hijos de puta llaman todos los días para recordármelo.

¿Sabes qué es lo peor?

Que el restaurante era de mi abuelo

luego de mi padre y he llegado yo para joderlo todo.

No digas eso. Es la verdad.

Soy cocinero, de dinero no entiendo nada.

¿Qué dice Martina?

Saldría corriendo si no fuera por lo del niño.

Nos peleamos más que nunca.

Por qué será que a veces

todo eso se junta para mal. Deja eso.

Ven aquí.

Acabo de desayunar y me comería un buey.

Es lo que tiene estar embarazada.

Yo no me quiero poner como una bola.

Yo engordé 14 kilos.

Y vas a engordar 30

como sigas zampando 5 cruasanes como esta mañana.

Mira, Cati, qué mala leche. No...

(CHISTA)

¿Qué pasa?

¿Qué ves?

¿Juan es tu primer marido?

Sí, ¿por?

Aquí hay algo que no cierra, saca otra carta.

Querida, estás metida en un buen quilombo.

¿Ah, sí?

Tremendo lío que te hace muy infeliz.

¿Qué clase de lío?

Tiene que ver con tu marido, con mal pronóstico.

Pero no te preocupes porque veo que tiene solución.

De vos depende únicamente.

¿Solución a qué?

Vos sabrás.

Vos sabrás, qué morro.

Mejor lo dejamos acá, ¿sí?

No, no.

No lo dejamos, sigue.

En serio,

no vale la pena, lo que importante es que sea lo que sea

vos puedes salir de ahí. Eso es buenísimo.

Ya... Así de fácil, ¿no?

No dije que sea fácil.

Dije que el asunto está en tus manos.

De qué asunto hablas con este desparpajo.

Cálmate, che.

Las cartas no son las grafías.

¿De qué coño vas? Que es un juego.

¡A la mierda un juego, joder!

¡Coño!

Pero ¿qué pasa ahora, por Dios?

¿Qué le has dicho a mi madre?

¿Qué le has dicho? -Nada.

Algo le habrás dicho para que se ponga así.

Es una histérica.

Se acabaron las cartas. -Porque vos lo digas...

Si se prestan es para que les digas lo que quieren oír.

¿Qué quieres? ¿Que les mienta? -Quiero que te calles.

A mi no me manda callar ni mi viejo, ¿entiendes?

Ni que le hubiera dicho que se va a morir mañana.

Cati.

Cati...

Cati, no puedes seguir así.

¿Así cómo?

No puedes seguir ni un minuto más con un tipo que te pega.

Porque te pega.

Eso es mentira.

Eso es mentira, ¿eh?

Juan no es así.

Lo que pasa es que pasa un mal momento

porque en el despacho... No le defiendas encima.

Es un hijo de puta.

A ver si te enteras de una vez.

Cati,

tienes que dejarle.

¿Cómo? Denúnciale, empieza por ahí.

Elia...

si es que no tengo dinero, mi trabajo no da para vivir.

¿No ves que no tengo fuerza?

Él es el centro de toda mi vida.

Él es un hijo de puta.

Ay...

¿Y tú?

¿Estás bien?

Yo sí, claro que estoy bien.

Estamos hablando de ti.

Cati, mírame.

Estoy perfectamente.

Es que no sé, Elia, es todo muy raro.

¿Crees que me lo estoy inventando? No, no, no, no.

Solo digo que es todo rarísimo, Elia,

tanto dinero así de repente.

Anda, ven.

Ven.

¿Tú me dejarías dinero?

Para irme con Bruno, empezar de cero. Claro que sí.

Primero tienes que contarle a un juez qué pasa.

Es abogado...

Me dejaría sin Bruno, me dejaría sin nada.

¿Y luego qué?

¿Me quedo sola?

Eres mi hermana, nunca vas a estar sola, lo sabes, ¿verdad?

Juan quiere que te pida dinero para pagar la residencia de mamá.

Yo pago la residencia,

Y luego te doy lo que quieras para empezar una nueva vida

lejos de ese cabrón.

Pero primero tienes que denunciarle.

Y si no lo hago no me ayudas.

Siempre hay que hacerlo todo a tu manera, ¿verdad?

¿Qué?

Pero tú te has vuelto loco.

¿Cómo va a entrar Elia de socio con nosotros?

¡Que no sabe hacerse un huevo frito, joder!

Tiene dinero, quiere invertir y es una oportunidad.

No me lo puedo creer...

¿Qué hay de malo en que ponga dinero?

¡No queremos que nos compren!

Lo que necesitamos es un préstamo.

¡Ella está forrada! No grites.

Tampoco hace falta que se entere todo el mundo.

¿Le has pedido un préstamo? Le he dicho la verdad.

Eso no es pedir dinero.

Habla tú con ella a ver si se lo pides mejor.

¿No será que quiere estar cerca de ti?

Por favor, somos amigos de siempre. Sí, de siempre...

Sé muy bien lo que me digo.

No me gusta un pelo cómo te mira y el "jujú, jajá" que se trae.

Lo de siempre... ¡No me gusta!

¿Qué quieres que te diga? No me gusta.

Pero eso no te impide pedirle dinero. Anda, prueba esto.

Que te vayas a la mierda, hombre.

(SUSPIRA)

Desde pequeña he oído a mi padre la misma monserga.

"Puedo pasar porque me salgan hijos feos, hijos tontos,

gigantes o enanos, lo que no soporto es que me salgan gandules".

Mi madre murió cuando era adolescente y...

nos hacía trabajar hasta los domingos.

Fregar, las camas, los baños... Un asco.

Dicen que la infancia es el paraíso.

También dice que el trabajo dignifica al ser humano.

Una mierda lo primero y una mierda lo segundo.

El dinero lo que te permite es no dar un palo al agua.

Y sanar tu horrible infancia

a través de la de tus hijos.

¿Está bueno?

(Música romántica)

Pareces una hechicera rodeada de velas.

Llegas pronto.

Digamos que me he quitado de en medio.

Cuando Claudia se revira es mejor apartarse.

Así que la chica tiene mal genio...

¿No te da miedo? ¿Miedo Claudia?

No, a ti no te da miedo nada.

Ya sabes que no. Eres un machote.

Estás guapísima.

Preciosa.

Anda, acompáñame y eliges el vino.

Este vino vale una pasta.

No sé si nos lo merecemos. Claro que sí.

Es tu despedida.

Pero no estamos celebrando eso. No,

porque tú no te vas a ninguna parte.

¿Ah, no? No.

Antes dijiste que parecía una hechicera.

Vamos a comprobar si lo soy o no.

¿Me vas a hacer un hechizo?

¿Qué te gustaría cambiar de tu vida?

Nada. No, no me lo creo,

siempre hay algo a cambiar.

Me encanta mi vida.

Un poco menos de barriga.

Un cambio de sexo.

(RÍEN)

¿Qué tal un cambio de novia?

Cásate conmigo.

Lo digo en serio.

(RÍE) ¿Cuántos porros te has fumado?

Podríamos tener una vida maravillosa imagínatelo.

Tienes muy poca memoria tú.

Anoche dijimos que solo amigos.

Anoche nos dimos un beso.

Y no un beso cualquiera y tú lo sabes.

Eli, me voy a casar con Claudia. (CHISTA)

Te quiero, Mario.

Ya... no quiero seguir con este juego.

Dime que no me quieres.

Dímelo.

No te quiero.

¿Estás contenta?

Te he querido, mucho.

Pero ya no te quiero.

No te entiendo, de verdad.

Vamos a llevar estas botellas y luego venimos a por más.

Me hiciste abortar.

Elia...

Me hiciste un hijo y me obligaste a abortar porque querías ser libre.

Solo te dije que no quería tenerlo. Claro,

no querías ataduras.

¿Vas a tener hijos con Claudia?

¿Qué coño importa? ¿Sí o no?

Sí, voy a tener siete. Normal, siete ¿por qué no?

Como te encanta tu vida, ¿verdad?

¿Qué significa eso? Que eres un cobarde.

Que no tienes miedo de nada y una mierda.

Tienes miedo de la realidad, no te gusta tu vida.

No te gusta ser pianista fracasado

cuando ibas a ser la hostia. Quieres sacarme del fango.

Eres muy bueno, Mario, joder.

No seas tonto. ¡Basta!

Me lo debes. ¿Qué te debo?

¿Qué te debo?

Estás enamorado de mí, pero te casas con otra, joder, explícamelo.

Así empezó, ¿verdad?

Empezó ¿qué? El brote, estuviste un mes encerrada.

¿Cómo lo sabes?

Justo después de que me dejaras porque me dejaste tú.

Hiciste que yo te dejara, pero...

qué valor tienes, qué cara dura.

Hiciste lo imposible para que no me quedara otra.

Empezó con este delirio, ¿verdad? ¿Quién te lo ha contado?

Estás en brote. "Te regalo un piano, una carrera musical".

Métete tu dinero por el culo.

Eres un hijo de puta.

Sí, un hijo de puta.

Y me alegro de que te hayas dado cuenta.

Que hijo de puta.

Loca.

(GRITA)

(SOLLOZA)

(TODOS) Cumpleaños feliz,

cumpleaños feliz,

te deseamos, Elia...

cumple...

Elia, ¿qué pasa?

Estás pálida, ¿qué pasa?

¿Y Mario?

Está en la bodega.

¿Qué pasa, Elia?

¿No vas a hablar?

¿Traigo agua?

¿Qué pasa?

¿Qué ha pasado?

(GRITA)

Llama a una ambulancia.

(Música dramática)

¿Qué hiciste?

(GRITAN)

¡No, no, no, no, no!

(LLORA)

Claudia, tómate una.

(LLORA)

Papá ha dicho que me acueste.

Sí, hijo, vete a dormir. -Como si fuera a pegar ojo.

Bueno, pues lees o lo que sea.

Pero mejor que no estés por aquí en medio.

¿Vale, cariño?

Ha sido un accidente.

Me creéis, ¿verdad? Sí, Elia.

Vamos a la policía

y acabamos con esto cuanto antes. Espera un momento, Elia.

¿Qué le vas a decir?

Lo que ha pasado.

Joder, piensa un minuto.

Yo te creo.

Hay un cadáver que has desnucado.

Y te puedes meter en un buen lío.

Ha sido sin querer.

¿Vas a contar que habéis discutido? Sí.

No lo sé, Juan, no lo sé.

¿Y que estabas rabiosa porque se iba a casar con otra?

¿Qué estás diciendo?

¡Se lo van a preguntar! ¡Que puede ir a la cárcel!

Yo no quería matarle...

¿Sabes lo que es el duelo eventual, Elia?

No querías, pero sabes que un botellazo puede matar.

En el mejor de los casos es homicidio doloso y son 8 años

de cárcel y para un fisca cabrón es homicidio puro

y te mete 20 años. ¡No seas hijo de puta!

Ramón...

Joder, mira cómo está, deja de decir barbaridades.

Que vaya y que diga que ha sido un accidente.

¿Un accidente?

Sí, que diga que estaba agachado ahí

atándose los cordones o mirando una botella de abajo y claro

qué casualidad que cae una de arriba y lo desnuca.

Vaya por Dios...

Vámonos, Ramón, quiero contar lo que ha pasado.

Sí, voy con vosotros.

Si dices la verdad vas a necesitar

al mejor abogado y más con tus antecedentes médicos.

¿Qué antecedentes?

(Música dramática)

¿Y si creen que tenía motivos?

Pero ¿qué motivos?

No sé, celos, yo qué sé...

Fuimos novios, ¿no?

Cuenta lo que pasó y ya está.

No te van a condenar a 20 años de cárcel.

Es imposible.

¿Qué pasa si Juan tiene razón?

No hagas caso de Juan que siempre lo lía todo.

(GRITAN)

Se ha cruzado un conejo, coño. Como si fuera un conejo, perdón.

¿Y si me vuelven a encerrar?

Nadie te va a encerrar porque estás perfectamente.

Igual piensan que me ha vuelto a pasar.

Pero ¿de qué coño estáis hablando?

(LLORA) ¿A cuánto está el pueblo?

No sé qué le habrá dado Cati pero sigue como un tronco.

Hay que joderse cómo se ha puesto tu marido conmigo.

Es que te has pasado. ¿Ah, sí?

Meterle el miedo en el cuerpo de esa manera...

Fíjate, a mí me parece que he sido muy bueno.

Todos aquí hemos sido muy buenos.

Podíamos haber solucionado esto de un plumazo.

Qué coño hablas, Juan.

Que la pasta del premio ha cambiado nuestro silencio.

De eso habla.

Imagínatelo, Martina.

Martina, tiramos el cuerpo al mar,

limpiamos la bodega y Elia sigue con su vida.

Y nosotros nos llevamos el dinero que nos lo merecemos.

Pero ¿de qué coño estás hablando?

Tú conoces a Marido desde pequeño y estás forrado.

Bueno, ya sabes...

siempre queremos más.

No pongas esa cara era solo una hipótesis.

Total, ya han ido a denunciar, pues ya está.

Ya es tarde.

Me parece muy fuerte que lo pienses.

Ya ves.

Soy así de retorcido.

Tenías que haberlo pensado hace una hora.

¿No?

Imagínate, Martina,

no te digo ya un restaurante,

dos, tres, cuatro, los que quieras.

O mejor, uno con tres estrellas Michelin.

Con dinero puedes conseguir lo que quieras.

(RÍEN)

Es broma, joder.

(RÍE)

(Ruido motor)

Nos hemos dado la vuelta, felicidades, Juanito.

¿No habéis denunciado?

Habéis hecho bien.

¿Qué vas a hacer, Elia?

No lo sé.

¿Cómo que no lo sabes? Hay un cadáver en la bodega.

¿Nos ponemos a cenar?

Necesito estar sola.

¿Qué se supone que tenemos que hacer nosotros?

Haced lo que queráis.

Bruno, cariño, ¿qué haces aquí?

¿Te pueden meter en la cárcel?

Yo puedo decir que lo he visto todo.

Que él te provocó, que ha sido sin querer.

Pero si tú no has visto nada. ¿Y qué?

Yo estoy de tu parte, siempre.

Me da igual lo que hayas hecho.

Me da igual que te metan en la cárcel o un manicomio.

Tu madre siempre se va de la lengua, ¿verdad?

Casi siempre, pero yo me acuerdo.

¿Cómo vas a acordarte?

Me acuerdo del lío.

La abuela llorando...

Mi madre llorando...

¿De verdad se te fue la cabeza?

Estaba preparándome algo de comer y

de repente todo dejó de tener sentido.

No sabía por qué tenía una cuchara en la mano ni

qué hacía esa comida delante.

Empecé a oír voces,

música.

Estaba aterrorizada.

Conseguí moverme y llamé a tu madre.

Ya no sé más.

Me desperté en el hospital atada a la cama.

Y no salí de allí en 20 días.

Fueron los 20 días peores de toda mi vida.

Pero no te ha vuelto a pasar.

No.

Prefiero morirme antes que volver a ese lugar.

(Campanadas)

Pero ¿cómo puedes comer en este momento?

Bueno, pues ya que no lo dice nadie, me va a tocar a mí.

¿Qué pasa si lo hacemos?

Si hacemos ¿el qué?

Deshacernos del cadáver.

Ayudar a Elia a salir de esta.

Pero ¿sabes el paquete que te cae si te pillan?

Un delito de encubrimiento y otro de obstrucción a la justicia.

Dos años de prisión, tres como mucho.

No pisaríamos la cárcel.

Pero ¿qué sentido tiene pasar por todo ese lío?

Antecedentes penales, juicio, fianza, la hostia, vamos.

Compensa si tienes algo a cambio.

Si obtienes algo a cambio, nos ha jodido y si...

mi abuela deja de fumar, qué cojones.

¿No me jodáis? Pero ¿qué pasa?

Juan, ¿me puedes explicar qué está pasando?

Siempre la más lenta, ¿por qué no te vas a la cama?

Dilo claro, propones un chantaje.

Estamos.

Enterramos el cuerpo y de paso

nos quedamos con una parte del premio. Es eso, ¿no?

Os habéis vuelto locos.

Cariños, de verdad, ¿qué coño está pasando aquí?

¿De qué cojones habéis estado hablando?

Has visto a Elia, no sabe qué hacer, podemos ayudarla.

Será desplumarla, ¿no?

¿Desplumarla? No seas dramático, Ramón, ¿eh?

A ver, un momento, que es mi hermana, ¿eh?

Aquí nadie le va a quitar un duro. ¿Por qué no te callas?

Tu hermana está a tres cuartos de hora de ir a la cárcel.

Se puede tirar hasta los 60.

¿Cómo le vais a quitar el dinero?

O no me explico o no te enteras.

Estamos hablando de quitarle el marronazo de ir a la cárcel.

Ya, pero ¿a cambio? Sacamos un buen pellizco.

Que nos viene bien a todos.

¿Cuánto para ti es un pellizco, Juan?

Eso. ¿Cuánto?

No sé, eso habría que verlo.

El premio entero. Idos a tomar por culo.

Joder...

140 entre seis, yo no me la juego por menos.

Siete. ¿Cómo que siete?

Mi hijo también cuenta.

Él ha visto y oído como todos.

No es mayor de edad, somos 6.

¿Qué tendrá que ver?

¿Tú de qué lado estás, Cati?

Del de mi hermana. ¿Seguro?

Pues claro, ¿por quién me tomas?

Cati, por favor, no te engañes.

De las dos tú siempre has sido la pánfila.

¡Basta, basta, basta, basta!

Vamos a ver una cosa,

¿de verdad creéis que podemos enterrar un cuerpo, tirarlo al mar,

así sin más?

¿De verdad creéis que nadie lo va a echar en falta?

Mario no tiene familia.

Porque tiene aquí a su novia, que se iban a casar, hostias.

No sé cómo coño vais a hacer para que se coma vuestra mierda.

A no ser que hayáis pensado matarla también.

¿Se lo llevaron?

No.

¿Por qué?

Te lo imaginas.

Esto es una broma macabra, ¿no es cierto?

No es ninguna broma por increíble que parezca.

Pero es mi novio el que está muerto.

¿Piensan que no voy a hacer nada?

Claudia sabemos cómo te sientes.

Vos no sabes un carajo.

¡No tienes ni puta idea de lo que tenía con Mario!

¡Ni la más puta idea! ¿Entiendes?

(SOLLOZA)

Claudia, el mal está hecho.

Nos hemos quedado sin Mario y ante eso no podemos hacer nada.

Pero podemos salir de aquí con nuestra vida solucionada.

Son 20 millones de euros, Claudia.

Puedes hacer una película con quien te dé la gana.

Ustedes son una gente de mierda.

No tienen principios.

Acabas de decir que no querías que Elia se fuera de rositas.

Que mejor castigo que pierda el premio.

Yo no aguanto más, voy a dar una vuelta.

Ramón...

¿te puedo pedir por una vez que no salgas corriendo?

Déjame en paz, Martina.

No soporto este calor.

Déjale, necesita estar solo, normal. Ya.

Pues yo necesito pensar que su actitud no es normal.

Entonces los anormales somos nosotros.

¿No hay nada normal en ayudar a una amiga?

¿A cambio de dinero?

Creo que voy a vomitar.

¿No hay nada normal en querer salir con dinero de esto?

No estoy tan segura.

Mario era solitario, pero alguien tiene que echarle de menos.

Su hermano murió hace años.

Su padre se fue a Brasil persiguiendo una mulata, los abandonó a todos.

Nunca más se supo de él.

Y su madre se murió de pena.

Se murió de cáncer.

Yo sí que voy a vomitar.

Qué más da, el caso es que se murió, no hay nadie.

Tendrá amigos, ¿no?

Claro que tiene...

ustedes.

No te lo vas a creer

pero es la primera vez que veo un muerto en 40 años.

¿Tú crees que podemos sumergirlo?

La argentina no ha aceptado todavía.

Aceptará. ¿Cómo lo sabes?

Bueno, vale, acepto. ¿Y Elia?

Mover un cadáver son palabras mayores.

No digo que haya que moverlo, hay que estar preparados.

Ayúdame a buscar algo de peso.

(Campanas)

¿Y vos?

¿No vas a defender a tu hermana?

Vamos a la policía, por favor.

Esto es un delirio. -¿Quieres dejarla tranquila?

¿Qué te pasa?

¿Te da miedo que se ponga de mi parte?

Que no la molestes. Hablo con ella.

Te veo venir, te vas a aprovechar de la más débil.

Yo soy la más débil.

Perdona, Cati.

No quería decir eso.

Pues yo creo que la más débil eres tú.

Basta, Cati, te he pedido perdón, basta ya.

Te mueres de la envidia.

No soportas que a mi hermana le vaya bien.

Se supone que sois amigas pero no la quieres nada.

Si yo te contara... Es que tú odias a todo el mundo.

Como no eres feliz, odias a todo el mundo.

Mierda para todos.

Ni te das cuenta de lo que tienes a tu lado.

Estás casada con un hombre maravilloso.

¡No te das cuenta de nada!

No me grites. Disfruta de la vida.

Bien dicho. -Tú te callas.

Tenías ganas de decirme todo esto, ¿eh?

¿Hace cuántos años que no sonríes?

¿Sabes por qué me pareces la más débil?

¿Quieres saberlo?

Como te traga Juan, es una vergüenza.

Ni se te ocurra hablar de mi familia.

Dejas que Elia se aproveche de ti.

Te carga a vuestra madre, te juzga todo el rato, ¿eh?

Se ríe de cada cosa que intentas hacer.

Eso es mentira.

Es su hermana mayor, ¿qué quieres?

La cuida, por favor... -Que te calles.

¿Cómo reaccionó con lo de las cremas? Se mofó de ti.

"Te veo haciendo tuppersex". Te dijo eso.

¡Esa es tu estrategia! Hacerle creer que es un monstruo

para que le afane la guita. Su hermana es una hija de puta

que la trata mal, ¡joder! Hasta aquí.

¿Me vas a pegar? ¡Locas!

¿Se nos está yendo la cabeza por culpa del premio?

¡Y a ti también!

Si tanto querías a Mario, ¿qué haces aquí?

Hace 7 horas que se lo cargó, ¡vete!

¿Vos crees que estoy pensando en la guita?

¿Crees que soy como vos?

No soy como vos. No, eres peor que yo.

¿Cuánto tiempo llevabas con Mario?

¿5 meses? Me descojono.

Íbamos a casarnos. Sigues aquí, ¿sabes por qué?

Porque no le querías.

Te haces la santita, te has quedado sola y quieres tu parte.

Ten tu parte. ¿Qué mierda sabes?

Es igual, no te esfuerces, él tampoco te quería a ti.

Mario ha estado toda la vida enamorado de Elia.

Si lo sabemos todos...

Menos tú, como no le conocías.

Qué desastre...

Te han tocado 140 millones, no te olvides.

Ha sido un accidente.

A la cárcel no vas a ir, ni al loquero.

Para algo tiene que servir tanta pasta.

¿Para comprar al juez? Por ejemplo.

No es tan fácil.

Es facilísimo.

Todo el mundo quiere dinero.

Bruno, por Dios, si solo tienes 15 años.

Un día iba en el coche con mi padre

y en un programa de la radio

iban preguntando por la calle

si perderían a su mejor amigo por un millón de euros.

¿Sabes cuántos eligieron al amigo?

Ni uno.

(Puerta)

Elia, queremos hablar contigo.

¿Puedes bajar?

Elia, estás metida en un buen lío.

No me había dado cuenta.

Te vamos a ayudar a deshacerte el cadáver de Mario

a cambio del premio.

Tú ganas y nosotros también.

¿Tú también estás en esto?

No. Cree que no, pero sí está.

No, que no.

¿Y Ramón? ¿Qué?

¿Ramón también?

Elia, queremos ayudarte.

¿Sabéis lo que de verdad me apetece hacer ahora mismo?

Abrir mis regalos de cumpleaños.

Un libro de cocina asiática del Vips.

Muy útil.

Gracias, Martina.

¿Cómo sabes que es mío? Por favor...

No subestimes de esa forma mi escasa inteligencia.

Ya sabes que estamos mal de dinero. Sí,

por eso quieres robarme el mío.

Es el último modelo. Creo, vamos...

(SUSPIRA) Gracias, Polo.

Lo compró mi secretaria, yo es que no tengo tiempo...

Vamos que si tienes, lo cambias. No, no, no, no.

Qué va.

No tengo. Vamos, nunca he tenido.

Me viene de miedo.

Te vas a quedar con las ganas.

¿No me vas a dejar ver el regalo de Mario?

De Mario y mío, no te lo pienso dejar ver.

Vos lo mataste, hija de puta.

Qué bien... Las fundas son de Bruno.

Y... el pañuelo tuyo.

Es precioso.

¿No te gusta? Es precioso, Cati, de verdad.

¿Por qué nunca te gusta lo que te regalo?

¿Y Bruno? Quiero darle las gracias.

Deja a Bruno fuera de esto.

¿Yo? Que le deje fuera... Sí, que le dejes fuera.

Yo me andaría con ojo, a lo mejor ahora mismo tu hijo

está frente a un policía y os quedáis sin un duro.

¿Dónde está el niño? No sé.

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

(Móvil)

(Música dramática)

¿Por qué?

¿Por qué?

Eso digo yo, hijo.

Por qué nos das ese disgusto...

¿Por qué hacéis esto?

Estamos intentando ayudar a tu tía Elia.

Y sabemos que nos la jugamos

pero no nos importa porque la queremos.

¿Tú crees en las señales?

Siempre estás con libros de esos... ¿Qué tiene que ver?

A tu tía le tocó una millonada y después mata a una persona.

Eso es una señal.

Alguien nos está diciendo que ella no se merece el premio.

Estás loco.

Intento que lo entiendas. Le quitáis su dinero.

La ayudamos. Podéis sin quitarle el dinero.

¿No? No.

Si me juego ir a la cárcel a cambio de nada soy gilipollas, ¿vale?

¿Tú sabes en qué trabajaba tu abuelo?

Tu abuelo, en desahucios.

Si alguien no pagaba él era el que tenía que echarlo a la calle.

Un día vi como sacaba a un viejo conectado a una bombona de oxígeno.

Y le dije que era una mala persona.

Me metió una hostia...

Pero esa noche lo pillé llorando como un niño.

Un tiarrón de dos metros llorando...

¿Sabes por qué?

Tu abuela me lo dijo,

no podía soportar que su hijo tuviera una mala opinión de él.

¿Qué quieres que piense de ti? No lo sé, Bruno.

Me conformo con que no me mires como yo le miré aquel día.

¿Entiendes?

No te preocupes, eso no va a pasar.

Me alegro.

No va a pasar porque no me vais a ver el pelo más.

Me voy a vivir con Elia.

¿Sabes lo que estás diciendo?

Que yo me callo, pero con una condición...

irme a vivir con Elia.

Dime. Ramón, ¿dónde te has metido?

"Por ahí".

Por ahí... ¿Qué significa por ahí?

¿Qué estás comiendo?

Patatas fritas. ¿No has desayunado?

No he desayunado. ¿Qué cojones importa si he desayunado o no?

"¿Estás en un bar?".

En la Guardia Civil, ¿hace falta que te cuente para qué?

Mira, Ramón... Mira,

no voy a intentar convencerte de la estupidez que vas a hacer,

te digo una cosa, si hablas me largo.

"Y no me vuelves a ver y si te quedas sin mí, también sin el niño".

Me largo para siempre y a ver cómo te las arreglas solo

con un restaurante en ruinas. No sabes lo que dices.

Claro que sé lo que digo. "Tranquilízate".

¡No me da la gana de tranquilizarme!

¿Sabes por qué? Estoy harta.

de trabajar cada día, pasarlas putas y esperar que vayas a remolque.

Por una vez tenemos la oportunidad de salir a flote,

de respirar un poco, joder, y la vas a cagar con tus remilgos.

Martina, por favor. "No lo soporto, Ramón".

¿Qué pasa? Que te importa más ella que yo y el niño, ¿no?

¿Eso es lo que pasa? Cómo me va a importar más...

Vete a tomar por culo con ella, sin ella, lo que te dé la gana.

Huevos a la plancha, revueltos, pasados por agua.

Huevos a la benedictina,

huevos duros y ya está.

Esas son mis especialidades.

De pequeño mi madre siempre nos daba sopa de huevos.

Mi hermana los odia.

Dice que por eso estábamos amarillos.

A mí me encantan.

Me parece un alimento completo y barato.

Menos mal que eres millonario.

Porque miro por el dinero soy millonario, muchacho.

¿Cuál es la comida más cara que has probado?

Cavia iraní.

Una puta mierda... Menos mal que pagó otro.

Dime una cosa, socio.

¿De verdad se te pasó por la cabeza ir a la policía?

No tengo nada que decir.

Hola, papá.

Bueno sí, que me faltan 3 años para cumplir los 18.

Y no voy a decir nada más.

Eso es imposible.

Bruno no ha podido decir algo así.

Lo ha dicho, lo he oído perfectamente que no soy sordo.

¿Por qué va a querer irse a vivir con ella?

¿Porque prefiere a su tía antes que a su madre...?

¿Te has vuelto loca? Pero, Cati...

¡Bruno es mi hijo, mío!

No voy a permitir que se marche contigo.

¿Qué le has dicho para que diga que se quiere ir contigo?

Ya tengo bastante... ¿Te crees mejor que yo?

¿Te crees con derecho de quitarme a mi hijo?

Se te han echado los años encima y estás sola.

Márchate. Abortaste cuando te venía bien.

¡Ahora te jodes!

Y dejas en paz al mío.

No sabes lo que dices. Ves que sí sé.

Ya lo ves, ¿qué crees? ¿Que era un secreto?

No te enteras de nada, Elia.

Una cosa te voy a decir, Juan me quiere.

Mi hijo me quiere. Y tú estás sola.

Y te vas a quedar sola.

Y si te descuidas sola y encerrada con millones o sin millones.

Das pena.

(Música dramática)

Te prometo, hijo, que a partir de ahora todo va a ser diferente.

Tu madre te quiere con locura.

Ya lo sabes, ¿verdad?

No sé qué hay que hacer para que te den un papel.

Decímelo vos.

La prueba me salió genial, el gordo del casting se babeaba conmigo.

¿Hola? ¿Hola?

Estoy en mitad de la nada, no sé.

Okey, bueno.

Decidle que le compro la película.

Sí, oíste bien.

¿No necesitaban plata? La pongo yo.

Pero no quiero el papel de las cinco sesiones,

quiero el protagónico.

Le dices a Darín que si no me quiere de pareja se queda sin película.

¿Me oís? ¡Puta madre que parió a la cobertura de mierda!

¿Ha visto lo del cobertizo? Qué desastre.

Amalia... Si la ha cogido póngala donde estaba.

Comprendo la tentación, pero al dueño le da algo.

O la devuelve o la paga.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

Todo va a ir bien.

Sí.

Estáis locos.

¿Cómo se os ocurre mover el cadáver?

¿Y qué pasa si Elia no acepta?

Estáis locos, pero ¿qué cojones hacemos aquí?

Esperar. No va a salir bien.

Es imposible.

¿Cómo vamos a justificar el trasiego de dinero?

No habrá trasiego. ¿Ah, no?

Hemos jugado el boleto entre los siete.

Escribiremos un documento que lo refleje.

Los amigos juegan juntos a la lotería de toda la vida.

Los amigos...

El documento que hemos firmado todos dirá:

que hemos pagado el boleto a partes iguales y el premio a repartir.

¿Y si ya he cobrado la pasta y ahora mismo está en una cuenta?

O en dos o en tres...

No está cobrado, Elia, lo tienes en una caja fuerte.

¿Dónde pensáis enterrarlo?

¡Cati!

Tienes que bajar.

¿De dónde lo has sacado?

Lo de que el dinero separa a las personas no es verdad.

A ver,

separa si le prestas dinero a un amigo y no te lo devuelve.

Mi madre está en la mejor residencia, mi hijo en el mejor colegio.

Nosotros veraneamos en China o en Tailandia

o en Mauricio o donde nos da la realísima gana.

Y lo más importante de todo es que...

mi marido y yo ahora nos llevamos de maravilla.

Estamos más unidos que nunca.

Puede sonar increíble, pero...

es verdad, ahora me trata como a una reina.

¿Por qué no puedo irme contigo?

Bruno, tú eres inteligente sabes que eso es imposible.

Y menor de edad.

Eso también.

¿Qué vas a hacer ahora?

Ven aquí.

No dejes que te quiten tu parte.

¿Me oyes?

Busca a alguien que proteja lo tuyo hasta que te hagas mayor.

Prométemelo.

El presente documento privado certifica

que el boleto del Euromillón marcado con los números

2, 5, 8, 12 y 36

más las estrellas 3 y 4

pagado y sellado el 1 de junio en Madrid

es propiedad compartida de los abajo firmantes.

(Música dramática)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Música romántica)

(Música dramática)

(Continúa la música)

(Música dramática)

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