Enlaces accesibilidad

Krzysztof Charamsa: "Antes de corregir el mundo, el católico tiene que corregirse a sí mismo"

  • El exsacerdote denuncia la "homofobia y misoginia" de la Iglesia en un libro 
  • La primera piedra, mi rebelión contra la hipocresía de la Iglesia

Por
Las mañanas de RNE - Krzysztof Charamsa: "Antes de corregir el mundo el católico tiene que corregirse a sí mismo"

El 3 de octubre de 2015 Krzysztof Charamsa declaró abiertamente su homosexualidad convirtiéndose en el primer sacerdote del vaticano en salir del armario. 

"Para cada homosexual salir del armario es también un acto espiritual que está conectado con la fe porque uno no puede ser creyente si no vive serenamente la propia naturaleza, si no se acepta a sí mismo. Mi fe es mucho más fuerte desde mi salida del armario", ha asegurado en Las mañanas de RNE.

Se considera creyente y practicante y aunque fue expulsado de la Iglesia, dice que su ministerio sacerdotal pasa por acciones como la escritura del libro La primera piedra, mi rebelión contra la hipocresía de la Iglesia. 

En este texto asegura, entre otras cosas, que el porcentaje de homosexuales en la iglesia no es el mismo que hay en la sociedad en general, es, afirma, mucho más alto, cerca de la mitad "porque siempre ha sido un lugar para esconder tu homosexualidad pero al mismo poder hacer una carrera importante, pero todo eso es una contradicción con los ideales del evangelio".

"No existe otro pecado que la estupidez"

Entre 2013 y 2015 este exsacerdote polaco fue oficial de la Congregación Para la Doctrina de la Fe donde durante esos 12 años trabajó "supervisando todos los documentos homofóbicos que Juan Pablo II y Ratzinger prepararon desde los años 80 para bloquear a profesores, sacerdotes, teólogos y todos aquellos que dentro de la iglesia tocaban temas importantes e intentaban arrojar luz, perseguíamos a los católicos que llevaban adelante la evolución del pensamiento católico y sin escucharlos", según ha explicado y cuenta en el libro.

Y por todo lo que allí vivió toma prestada la frase de Óscar Wilde: "No existe otro pecado que la estupidez" porque "la estupidez nace con la ignorancia, cuando uno se cierra al conocimiento, a la discursión, al debate interdisciplinar, no quiere decir que no hubiera personas inteligentes pero construían un mundo con ignorancia de la realidad y ciencia barata".

"Se trataba de obstaculizar cualquier trabajo interdisciplinar con la ciencia, explica, "era un trabajo de homófobos y misóginos, pero presentando todo con argumentos o discursos que muchas veces son una construcción paranoica de miedo hacia ciertas partes de la sociedad".

Dice que los católicos deben ser coherentes con la fe pero también con la razón. Por eso hace esta denuncia porque "el católico tiene que tener deber de conciencia y antes de corregir el mundo tenemos que corregirnos a nosotros mismos, y a nuestros doctrinamientos fríos".

El retraso "imperdonable" de la Iglesia

Considera que "la Iglesia hoy en día vive en un retraso imperdonable, en una contradicción interna, no trata profundamente y no estudia la homosexualidad y no se confronta con el conocimiento de hoy, es una fuerte institución homofóbica" que actúa como "una istitución política que quiere mantener poder sobre las masas católicas. Muchas veces suscitando miedos, manteniendo falsedad sobre la homosesualidad, por ejemplo, y no lo trata seriamente con todo el conocimiento que tenemos hoy".

Asegura que lo que pretende él con la publicación de este libro y con su comportamiento en general es "defender la esencia del cristianismo, de mi igleisa, contra su poder machista y patriarcal".

Radio

anterior siguiente