Enrique García Asensio, un maestro pionero en la música española
- Protagoniza un documental sobre su vida y su obra
- Durante más de veinte temporadas ha dirigido a OCRTVE
El maestro pionero, así se titula un documental recientemente editado sobre la figura de Enrique García Asensio, uno de los directores de orquesta más carismáticos y admirados por el público español. Su nombre está vinculado a la historia de esta casa, pues ha ejercido como director titular y artístico de la Orquesta Sinfónica y Coro de Radiotelevisión durante más de veinte temporadas en dos períodos diferentes.
Nacido en 1937, este valenciano universal encontró su vocación en el seno de una familia con larga tradición musical. Su abuelo dirigía una escuela de música donde comenzarían sus estudios tanto Enrique como su hermano José Luis, recientemente fallecido. Con sólo 11 años de edad, Enrique participó como violinista en su primer concierto. Fue entonces, cuando decidió convertirse en un músico profesional.
Tras ganar los principales concursos de interpretación como virtuoso del violín, García Asensio colgó el arco para dedicarse a la dirección, teniendo la oportunidad de estudiar con el maestro Sergiu Celibidache (1912-1996), quien descubrió su enorme talento y le nombró su asistente. García Asensio aprendió de Celibidache un enfoque fenomenológico de la interpretación musical así como una técnica sólida y depurada que le ha permitido forjar una escuela de dirección en nuestro país.
García Asensio ha sido pionero en múltiples aspectos: inauguró la Cátedra de Dirección Musical en el Real Conservatorio Superior de Madrid; fue el primer español en dirigir al Este del Telón de Acero, su discografía es una de las más nutridas del panorama nacional y por si fuera poco, ha impulsado la divulgación musical a través del espacio infantil El Mundo de la Música, un programa de Televisión Española dedicado al público infantil y juvenil que estuvo en antena durante cuatro temporadas (1976-1980).
En cierta manera, García Asensio recogió el testigo del modelo que Leonard Bernstein impulsaba en los Estados Unidos, pero además, el músico valenciano concibió un nuevo método pedagógico: aprender jugando con la orquesta. El director cedía su batuta a los niños para que ellos pudieran comprobar el efecto que sus gestos provocaban en la orquesta, siguiendo una partitura de repertorio.
Más de treinta años después, García Asensio ha puesto en marcha el proyecto Semillas de la batuta para encontrar y mostrar el seguimiento de aquellos niños que comenzaron a amar la música gracias a un programa de televisión. Con esta iniciativa, el maestro desea corroborar la necesidad de la divulgación musical a través de los medios de comunicación como herramienta indispensable para la formación de melómanos a largo plazo.
El maestro García Asensio forma parte de la memoria colectiva de varias generaciones de músicos y aficionados en nuestro país. El haber dirigido a la orquesta más escuchada de España, gracias a la difusión de la radio y de la televisión, le ha convertido en un personaje muy querido por el público. Actualmente, García Asensio compagina la dirección de orquesta con la actividad de conferenciante y la impartición de clases magistrales. Y como buen valenciano, a García Asensio se le iluminan los ojos cuando habla de la Banda Sinfónica Municìpal de Madrid, institución de la cual es titular.
Enrique García Asensio visita Radio Clásica para presentar este documental coproducido por Radiotelevisión Española, la Sociedad de Artistas, Intérpretes y Ejecutantes (AIE) y Producciones Eduardo Soto. La cinta es un retrato profesional y artístico que cuenta con declaraciones de amigos y compañeros como Teresa Berganza, Antón García Abril, José Ramón Encinar, Luis Cobos, Miguel del Barco o Ernesto Bitetti, entre otros. Testimonios actuales e imágenes de archivo de Televisión Española que ilustran su valiosa contribución a nuestra historia musical reciente.
El pasado 11 de agosto en Radio Clásica, dedicamos un programa especial a su hermano, José Luis García Asensio, el admirado violinista que falleció aquella madrugada a los 67 años de edad. Concertino y director de la Orquesta de Cámara Inglesa durante casi dos décadas, compaginó su carrera como solista con dirección y la pedagogía. A pesar del dolor por una pérdida irreparable, Enrique García Asensio renueva su energía con la ilusión de seguir al pie del cañón, incombustible, tras casi medio siglo de actividad apasionante.