Dirigir Informe Semanal

Informe Semanal, fragmento de realidad

  • Texto escrito con motivo del 30 aniversario del programa
manuel s pereira
MANUEL SÁNCHEZ PEREIRA

Cómo reflexionar sobre algo desde dentro. Me falta la perspectiva, la distancia. Me sobra implicación personal en un proyecto al que, desde diferentes cometidos, sigo ligado desde hace más de catorce años. A decir de muchos de los que aquí estuvieron, el fenómeno Informe Semanal alcanza su máxima dimensión en la lejanía.

Cuando se comprueba el poder de su prestigio, cuando se invoca su nombre como referencia del buen hacer audiovisual entre las gentes de la profesión y las que no tienen nada que ver con ella, cuando se recuerda, en suma, la persistencia de su fórmula. A uno sí le alcanza, sin embargo, el pálpito de haber tenido acceso ¿no quiere decir que merecido- a un área restringida de la breve historia de la televisión en nuestro país.

Aún recuerdo con orgullo (y aún me pesa la responsabilidad) cuando se me confió la dirección de Informe Semanal. Fue a mediados del 94 y el panorama informativo que heredaba venía fuertemente sobrecargado. La intensidad de los dos años que siguieron sólo fue comparable con la ferocidad de la competencia entre las televisiones por informar más y mejor.

A golpe de "perotes", "condes", "roldanes", escándalos, corrupciones, guerras sucias y conspiraciones asistíamos al final de una época en lo doméstico. Pero el panorama internacional tampoco era muy halagüeño. Bosnia, Chechenia, México, Ruanda, Haití o Argelia contribuyeron a crear nuevos desafíos a los reporteros del programa. La velocidad de los acontecimientos dejaba poco tiempo para la reflexión. Pero la audiencia ratificó una vez más nuestra visión sosegada, objetiva y plural de todo lo que sucedía.

Informe Semanal ha recorrido una etapa trascendental de la actualidad española e internacional. Ha asistido como testigo privilegiado a la transformación del mundo que nos ha tocado vivir.

Pero revisar sus archivos no es sólo una lección de divulgación histórica (de la grande y la pequeña historia). En esos cientos de horas de emisión encontramos también los fragmentos de periodismo audiovisual en los que se ha cimentado la leyenda del programa. Allí conviven muchos nombres ilustres de esta profesión con los protagonistas, con las imágenes del acontecer mundial y nacional. Unos y otros forman parte ya del patrimonio de nuestra memoria.

A quienes ahora portamos el testigo de un programa emblemático nos corresponde ser fieles a esa trayectoria y a ese espíritu que han hecho de Informe Semanal una referencia ineludible en la historia de la televisión.