Con mapas, brújulas y tránsitos preparamos las maletas para hablar de poesía y viajes. La poesía vive en lo nomádico, en hacer de tu casa el tránsito, el viaje. Para comenzar este recorrido, visitamos un aeropuerto con un hermoso poema de Alexis Díaz Pimienta. Pero también pensamos en otros viajes, en el enorme vacío de la marcha, con la forzosa necesidad de la huida, con el dolor de las mantas escarchadas y el jirón de esperanza que se guarda en los abrigos; hablamos de los exilios y los éxodos, escuchamos los versos galegos de María Xosé Queizán. Pensamos en la extrañeza del migrante, en lo exótico y chocante del viaje, a través de los versos de una gran poeta alemana, Else Lasker Schüler. la poeta mexicana Mercedes Alvarado que mantiene ese cuco de la conciencia del que ya hemos hablado mucho siempre alerta en los tránsitos de la palabra. Siempre que es posible nos encanta escuchar poemas en las voces de sus poetas, pero en este caso va a ser algo más que especial escuchar a Mercedes que se prestó generosamente a recitar estos versos que nos llevan, preparemos nuestros abrigos, a Maridalsveien, Oslo. Y del frío nórdico al Madrid más castizo, porque cogemos el abono transporte para ir hasta el barrio madrileño de Chamberí, donde la poeta visita no solo una localización sino una historia. Así, en el lugar de los sueños pendientes de ser soñados, desde la infancia de la palabra y la reverberación del azafrán de la memoria, llegan a nuestras orillas los versos de Mercedes Alvarado. De obligado cumplimiento, explica Mario, es estacionar en los versos de la poeta galega Raquel Vázquez, autora entre otros del poemario "Aunque los mapas". Y, para irnos ligeros de equipaje como canta Machado y nadar hacia más allá de la línea del horizonte, terminamos la sección con un poema neoyorquino de García Lorca, "Nueva York: oficina y denuncia"
Gente despierta
Un poeta en París - Los viajes
08/04/2022
21:45