Nació en plena pandemia con un objetivo muy ambicioso, llegar a ochocientos cincuenta mil hogares bajo el signo de la pobreza. La complejidad para solicitarlo en un periodo de oficinas cerradas y el exceso de burocracia, impidieron que el Ingreso Mínimo Vital cogiera velocidad. La Seguridad Social necesitaba resultados, así que se lo concedió de oficio a quienes ya cobraban la ayuda por hijo a cargo. Hasta setenta y cuatro mil expedientes. Hoy muchos de ellos se encuentran con que la Administración les reclama un dinero que no pidieron. Y lo peor, como hay retrasos, hay deudas que recaen sobre menores. Habamos con afectados y con asociaciones de vecinos, caso de APOYA en el barrio madrileño de Moratalaz, donde les ayudan con los trámites para reclamar.
Diez minutos bien empleados
Cuando el ingreso mínimo vital te cuesta dinero
28/11/2022
13:19