Concluye su relato Félix Santos, explicando la razón del gran número de páginas de su libro dedicadas al papel del Vaticano, y en particular del papa Pío XII, ante el fenómeno nazi, antes y durante la guerra mundial: Santos argumenta la sorpresa que le generaban desde niño los desmedidos elogios que los medios de comunicación españoles dedicaban a Pío XII. Es necesario recordar que el 2 de abril de 1939, horas después del triunfo militar a Franco, el diario ABC publica el telegrama en el que el papa Pío XII felicita a Franco: "Levantado nuestro corazón al Señor, agradecemos sinceramente con VE deseada victoria católica en España. Hacemos votos porque este queridísimo país alcanzada la paz, emprenda con nuevo giro sus antiguas y cristiana tradiciones, que tan grande le hicieron. Con esos sentimientos efusivamente enviamos a VE ya todo el noble pueblo español nuestra apostólica bendición". Pío XII.