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Trump ordena al Pentágono preparar Guantánamo para detener a migrantes irregulares

  • El texto habla de expandir el actual centro "hasta su plena capacidad", que podría suponer habilitar 30.000 camas más
  • Tanto Biden como Obama se propusieron cerrar Guantánamo, pero finalizaron sus mandatos sin cumplir su promesa
Trump ordena preparar Guantánamo para detener a migrantes irregulares
RTVE.es / AGENCIAS

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva para instruir al Pentágono a habilitar 30.000 camas en la base de Guantánamo (Cuba) — normalmente reservada para detenidos acusados de terrorismo — para detener a migrantes irregulares.

El texto del memorando habla de expandir el actual centro "hasta su plena capacidad" sin indicar una cifra concreta, aunque en declaraciones durante un acto en la Casa Blanca Trump aseguró que serán 30.000 camas.

Las instalaciones, ha dicho Trump, serán utilizadas para "detener a los peores delincuentes ilegales que amenazan al pueblo estadounidense. Algunos de ellos son tan malos que ni siquiera confiamos en que los países los retengan porque no queremos que vuelvan, así que vamos a enviarlos a Guantánamo. "Esto duplicará nuestra capacidad inmediatamente, ¿verdad?", ha afirmado el presidente.

Trump también ha firmado este miércoles una ley que estipula la detención automática de migrantes en situación irregular acusados de algunos delitos, incluido el robo.

"Algunos son tan peligrosos que ni siquiera confiamos en sus países de origen para que se los queden, porque no queremos que regresen. Así que los enviaremos a Guantánamo", ha dicho Trump al promulgar una ley contra migrantes con delitos menores.

La prisión de Guantánamo se abrió en 2002, dentro de una base militar estadounidense en la isla de Cuba, en el marco de la "guerra contra el terrorismo" declarada por el expresidente George W. Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Cientos de prisioneros, entre ellos algunos miembros de Al Qaeda, fueron recluidos allí, provocando un acalorado debate en Estados Unidos por las extremas condiciones de detención y el uso de la tortura.

Díaz-Canel lo califica como "acto de brutalidad"

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha reaccionado al anuncio de Trump y ha calificado el posible envío de migrantes a Guantánamo como un "acto de brutalidad". De hacerse efectiva la medida, ha dicho, acabará con los migrantes en "las conocidas cárceles de tortura y detención ilegal" dentro la instalación estadounidense.

"En acto de brutalidad, el nuevo Gobierno de EE. UU. anuncia el encarcelamiento en la Base Naval en Guantánamo, ubicada en territorio de Cuba ilegalmente ocupado, de miles de migrantes que expulsa forzosamente a los que ubicará junto a las conocidas cárceles de tortura y detención ilegal", ha afirmado el mandatario cubano en su cuenta de X.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, ha defendido que la medida es una muestra del "desprecio hacia la condición humana y el derecho internacional" de EE.UU..

Obama y Biden prometieron cerrar Guantánamo

Los expresidentes demócratas Joe Biden y Barack Obama prometieron cerrar la prisión, pero no llegaron a cumplir su promesa durante sus respectivos mandatos. La cárcel ocupa sólo una pequeña parte de la base militar que Estados Unidos mantiene en la isla de Cuba desde hace más de un siglo y se ubicó allí para esquivar la ley.

El pasado mes de septiembre, el The New York Times obtuvo documentos gubernamentales que demostraban que Estados Unidos también ha utilizado durante décadas la base militar de Guantánamo para encarcelar a algunos migrantes interceptados en el mar. Según el periódico, los migrantes están en una zona separada de la prisión donde se recluye a los detenidos acusados de terrorismo.

Algunas asociaciones denuncian el trato que reciben allí, basándose en testimonios que explican que los migrantes son vigilados cuando llaman a un abogado, que se les obliga a llevar gafas opacas cuando son transportados y que las ratas se ven atraídas por las deplorables condiciones higiénicas del lugar.

Donald Trump fue elegido tras prometer durante su campaña que pondría fin a lo que describió como una "invasión" del país por parte de inmigrantes "ilegales" y desde su vuelta al poder no ha dudado en tomar medidas antiinmigración. Su administración ha prometido intensificar significativamente el ritmo de las deportaciones en un país en el que viven unos 11 millones de inmigrantes irregulares.