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Lorenzo Silva y Manuel Marlasca: "Queríamos desmitificar a 'El Solitario' y homenajear a sus víctimas"

  • El escritor y el periodista relatan la historia del que fue el enemigo público número uno
  • Un libro apasionante en el que destacan las estupendas ilustraciones de Cristobal Fortúnez

Por
Los atracos de Jaime Giménez Arbe "El solitario", en cómic

Durante más de 14 años "El solitario" fue el enemigo público número uno: atracó 36 bancos, causó la muerte de tres agentes y logró un botín de más de 600.000 euros, hasta su detención en 2007. Ahora los escritores y periodistas Lorenzo Silva (El alqumista impaciente, La flaqueza del bolchevique) y Manuel Marlasca (Cazaré al monstruo por tí, Así son, así matan) y el dibujante Cristobal Fortúnez (Cuaderno Blackie Books) retratan al auténtico Jaime Giménez Arbe en El solitario. El caso del criminal que mantuvo a España en vilo (Random Cómics).

"Queríamos desmitificar a El Solitario -asegura Silva-. Y homenajear a los agentes de la policía y la Guardia Civil, que consiguieron detenerlo en flagrante delito, y a las víctimas, que sufrieron su violencia. Por eso empezamos el libro desde el punto de vista del director de uno de los bancos que atracó, para recrear el terror que podía transmitir El Solitario".

"Hemos tratado de quitarle todo el glamour y el oropel y la simpatía de la que gozó durante un tiempo por parte de algunos sectores de la sociedad, porque era un peligroso criminal. Y hemos empezado por ese suceso porque queremos que los lectores sientan como, en esos 2 o 3 minutos que dura un atraco, puede pasar cualquier cosa. Queríamos ponernos en la piel de sus víctimas. Y también de esos policías que pasaron varios días casi sin dormir, siguiéndolo, hasta que lo detuvieron en Portugal, cuando estaba a punto de atracar un banco".

Páginas de 'El Solitario', de Cristobal Fortúnez

Una sombra que atracaba bancos y desaparecía

Lorenzo Silva asegura que la carrera del solitario tuvo dos fases: "En la primera se mostró muy inteligente y consiguió mantenerse fuera del radar de la polícia gracias a atracar pequeñas sucursales bancarias rurales donde tenía fácil la huída con su todoterreno". 

"Era un atracador muy eficiente -añade Marlasca-, planificaba sus golpes minuciosamente, hasta el punto de rozar la paranoia. Estudiaba las vías de entrada y salida, llevaba un chaleco antibalas e iba muy bien armado, colocó una placa antibalas en el respaldo del coche, llevaba tiritas para no dejar huellas, siempre dejaba las llaves puestas y era un excelente tirador"

Durante siete años fue una sombra que atracaba bancos por toda España, disfrazado con barba y peluca falsas, una gorra y mucha ropa (para disimular su complexión) y desaparecía sin dejar ninguna pista. Hasta que el 10 de mayo de 2000 asaltó una sucursal de Vall d'Uixó (Castellón) y mantuvo un tiroteo con la policía local en el que hubo más de 200 disparos y en el que resultó muerto uno de los agentes (aunque fue por el disparo de otro policía).

"En ese tiroteo se enfrentó a 12 guardias civiles y demostró una sangre fría y un dominio de las armas ralmente asombroso, gracias a lo que pudo huir -afirma Marlasca-. pero también fue la primera vez que demostró que no era infalible, cometiendo graves errores como llegar justo con el cambio de turno de la vigilancia, con lo que había muchísima policía. Además, aparcó el coche lejos del banco y muy cerca de la sede de la policía local". 

Portada de 'El Solitario', de Cristobal Fortúnez

En 2004 El Solitario asesinó a tiros a dos guardias civiles que lo persiguieron. "A partír de ahí se empezó a volver descuidado -nos cuenta Lorenzo-. Tras el asesinato desapareció durante dos años para desviar la atención. En aquella época escribí varios artículos sbre él y al hablar con la Guardia Civil me dijeron que se estaba volvienod descuidado y solo era cuestión de tiempo que lo detuvieran"

"En esa época también hablé con un atracador -añade Lorenzo-, y me confesó que infringía todas las reglas de la profesión. Empezando porque los atracos no se podían hacer con una sola persona, porque era muy temerario. De hecho él me aseguró que para realizar un atraco, lo mejor era ponerse de acuerdo con los empleados del banco" (ríe). 

Tras dos años escondido, El solitario volvió a atracar bancos, esta vez cerca de La Moraleja, donde residía, y en otros municipios de Madrid, lo que permitió que la policía estrechara el cerco. También empezó a cometer numerosos errorres y a volverse cada vez más violento, llegando a disparar a empleados de banco sin ningún motivo.

Informe Semanal analiza cómo se capturó en Portugal a 'El Solitario', el atracador más buscado y peligroso de España.

La caída de El Solitario

Tras el testimonio de un pastor que le vió disfrazarse e indentificó su coche, la policía localizó a Juan Giménez Arbe y lo investigó, interviniendo su teléfono. Y descubrieron que tenía previsto dar un último golpe en Portugal. tras seguirle durante varios días, fue detenido "in fraganti" el 23 de julio de 2007 en Figueira da Foz (Portugal), cuando se disponía a atracar una sucursal bancaria. 

"Para una persona que se jactaba de ser infalible su detención fue un poco denigrante  -asegura Marlasca-. Le distrajeron dos agentes femeninas de la policía portuguesa vestidas con ropa de deporte. En menos de tres segundos ocho policías se le echaron encima y lo aplastaron contra el suelo. Llevaba un maletín donde guardaba el subfusil ametrallador que usó para matar a los guardias civiles Palmero y Vidal".

"Se había ido a Portugal porque, aunque había cambiado de disfraz y de vehículo, se sentía "quemado" (cuando un delincuente sabe que la policía lo sigue de cerca). Quería dar un último golpe e irse a Brasil, donde le esperaba una novia que se había echado por skype" -añade Marlasca-.

Como periodista de sucesos, Manuel Marlasca siguió la historia de El Solitario y casi fue testigo de su detención. "Yo sabía que lo iban a detener porque tenía contactos en la policía y la Guardia Civil. Y esa noche esperé a que los agentes volvieran de Portugal para que me pasaran las imágenes de El Solitario vigilando el banco que iba a atracar y para que me relataran la historia. Porque de esos testimonios de primera mano salen los pequeños detalles que enganchan"  

Ilustración de 'El Solitario', de Cristobal Fortúnez

"Cuando la policía registró su nave industrial de Madrid descubrió numerosas pruebas de sus atracos. "Lo había guardado todo -asegura Silva-, desde los cuadernos con sus planes detallados para los atracos, hasta las piezas del todoterreno que usaba para huir. También las armas e incluso un DNI que robó a un empleado de un banco durante un atraco".  

Tras su detención surgió el personaje bufonesco y teatral que escribió un libro (Me llaman El Solitario. Autobiografía de un expropiador de bancos), en el que aseguraba que "robaba bancos para liberar al pueblo español de los atracos de estos" y negaba haber matado a los dos guardias civiles. "Era un libelo con un discurso revolucionario sin ninguna credibilidad y para llamar la atención -asegura Marlasca-. Incluso los psiquiatras le diagnosticaron que era narcisista. pero con la cantidad de pruebas en su contra no podía salir indemne".

El Solitario

Las ilustraciones captan al auténtico Solitario

Manuel Marlasca asegura que si el libro es especial es por las ilustraciones del gallego Cristóbal Fortúnez: "Para nosotros la parte más delicada era escoger al ilustrador adecuado para el libro. Vimos a varios que nos enseñó la editorial y elegimos a Cristobal. Y su trabajo es impresionante. Destacaría la minuciosidad de sus ilustraciones, en las que ha reflejado hasta los detalles más ínfimos de la historia: el vestuario, las armas, los vehículos... pero lo más importante es que ha sabido crear a su propio personaje reflejando el carácter bufonesco e histriónico de El Solitario, que se despedía de las víctimas de sus atracos deseándoles "un buen día" o "una feliz navidad".

Ilustración de 'El Solitario', de Cristobal Fortúnez

"Antonio de la Torre podría ser El Solitario"

Lorenzo Silva ya ha visto cómo se adaptaban al cine algunas de sus obras (El alqumista impaciente, La flaqueza del bolchevique) por lo que le preguntamos si esta podría ser una más: "Creo que es una gran historia y podría hacerse una película estupenda, pero si respetaran nuestro enfoque de dar protagonismo a las víctimas y a los agentes, no solo a El Solitario. Qué tuviera en cuenta todos los puntos de vista de la trama. Y en cuanto al actor que podría interpretar a Arbe, creo que Antonio de la Torre sería estupendo". 

"Si, Antonio de la Torre o Javier Gutíerrez serían estupendos -añade Marlasca-. Pero lo tendrían muy complicado para transmitir todos los matices de su histriónica personalidad.  Me recuerda un poco al Joker de Joaquin Phoenix por su egocentrismo y vanidad. Y su violencia. Era muy violento hasta en su vida civil y protagonizó numerosas peleas, lo que contrastaba con esas minuciosa obsesión al planificar sus atracos.

"Él estaría encantado de que se hiciese una película porque sigue siendo un vanidoso tremendo -continúa Marlasca-. Lleva ya casi trece años en prisión, casi el mismo tiempo que duraron sus atracos (fue condenado a 117 años de cárcel por 36 atracos y dos asesinatos). Acaba de ser trasladado a la prisión salmantina de Topas y ha pasado a segundo grado, por lo que podrá disfrutar de permisos. Y seguirá en la cárcel una larga temprada. Actualmente trabaja sirviendo la comida a sus compañeros, que no saben quién es".

"Lo peor de todo es que las familias de sus víctimas no pudieron recibir ningún tipo de indemnización porque todo lo que robó (unos 600.000 euros) lo puso a nombre de su madre", concluye Marlasca.

Ilustración de 'El Solitario', de Cristobal Fortúnez

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