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Uno de cada tres niños en el mundo come mal y está desnutrido o con sobrepeso

  • Dos de cada tres menores no reciben la dieta mínima para garantizar su crecimiento y desarrollo saludables
  • En España casi un 35% de los menores de 16 años tienen exceso de peso, de ellos un 14% es obeso

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Cada vez hay más niños obesos en España, según Unicef

Uno de cada tres niños menores de 5 años en el mundo no está recibiendo la alimentación para su buen desarrollo como adultos, ha alertado el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), que advierte de la creciente "triple carga de malnutrición" que consiste en desnutrición, sobrepeso y carencias de micronutrientes hace que haya en el mundo más niños desnutridos, pero también obsesos.

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"Para cada niño y adolescente en cualquier parte, la comida es vida, un derecho fundamental y la base de una nutrición saludable y un desarrollo físico y mental sano", sostiene la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta H. Fore, en el prólogo del último 'Estado Mundial de la Infancia 2019' que en esta ocasión lleva por título 'Infancia, alimentación y nutrición: creciendo bien en un mundo cambiante'.

Para cada niño y adolescente en cualquier parte, la comida es vida, un derecho fundamental y la base de una nutrición saludable y un desarrollo físico y mental sano

En la actualidad, uno de cada tres niños en el mundo presenta malnutrición en una de sus tres formas: desnutrición, deficiencia de vitaminas y minerales, y sobrepeso. Unos 149 millones se enfrentan a desnutrición crónica, con baja estatura para su edad, y casi 50 millones padecen desnutrición aguda, mientras que hay 340 millones que se enfrentan a la llamada 'hambre oculta' y el número de menores obsesos sigue en constante crecimiento.

Crecimiento constante de la obesidad infantil

La obesidad entre los niños y adolescentes ha aumentado de forma acusada entre 2000 y 2016, pasando de representar a uno de cada diez a ser en la actualidad uno de cada cinco los que presentan este problema. Los niños obesos pueden terminar desarrollando a edad temprana diabetes de tipo 2, además de sufrir estigmatización y depresión. UNICEF también advierte de que puede desembocar en adultos obesos, con las consecuencias económicas y sanitarias que ello conlleva.

En España, Un 34,9 por ciento de los niños, niñas y adolescentes (de 8 a 16 años) tienen exceso de peso, de ellos un 20,7 por ciento tienen sobrepeso y un 14,2 por ciento obesidad, ha advertido el Comité Español del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), que ha elaborado un informe sobre la situación en España, junto con la Gasol Foundation.

Un niño mide la circunferencia de su cintura.

Los nutricionistas creen cada vez más necesario incorporar la medición de la circunferencia de la cintura como un indicador de la obesidad en la infancia. iSTOCK

Los datos nacionales son los últimos datos disponibles, recogidos este año dentro del estudio Pasos en 3.803 niños de toda España, que además muestran que el porcentaje de población infantil y adolescente con obesidad abdominal es del 23,8 por ciento es prácticamente un 10 por ciento superior al porcentaje de obesos según el IMC (Índice de Masa Corporal).

No obstante, los investigadores - más de 50 pertenecientes a 13 centros de investigación repartidos por todo el territorio- alertan que en España se puede estar infradiagnósticando la epidemia de la obesidad infantil si solamente utilizamos como indicador el IMC. A su juicio, se evidencia la necesidad de incorporar la medición de la circunferencia de la cintura como un indiciador de la obesidad en la infancia.

Pobreza y sobrepeso

En cualquier caso es un dato desalentador, si se tiene en cuenta que los niños españoles están por encima de la media europea que se sitúa aproximadamente sobre el 25 por ciento con peso. Asimismo, el estudio PASOS ha evidenciado que la prevalencia de obesidad abdominal se ha incrementado en un 7,9 por ciento en las dos últimas décadas.

Los datos también señalan la existencia de una asociación entre la pobreza relativa y las cifras de exceso de peso en España. Así, la prevalencia de exceso de peso es menor (31,9%) entre los participantes que asisten a un centro educativo ubicado en una zona con un porcentaje de pobreza relativa inferior al 10 por ciento.

Un niño con ojos de súplica presenta un plato vacío pidiendo alimento.

La malnutrición afecta cada vez a más niños en todo el mundo, unos por desnutrición y otros por obesidad. iSTOCK

El problema es el actual sistema que favorece un entorno en el que los alimentos procesados y bebidas azucaradas estén permanentemente accesibles en casa, en el entorno educativo, en los espacios de ocio, en los comercios y en los restaurantes. Además, y en demasiadas ocasiones, a precios más asequibles ("calorías baratas") que los alimentos más sanos y nutritivos.

Aunque las cifras de ejercicio físico entre los niños y adolescentes en la última década parecen haberse incrementado aún están por debajo de la recomendaciones internacionales. Según el estudio PASOS de la Gasol Foundation, el 63,6 por ciento de los niños y adolescentes no cumplen la recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 60 minutos al día de actividad física moderada o vigorosa.

Entorno obesogénico

El excesivo tiempo dedicado a las pantallas (TV, ordenadores, teléfonos y tabletas), junto con la escasa disponibilidad de espacios como parques o instalaciones deportivas adecuadas, seguras y accesibles, son factores que forman parte de ese entorno obesogénico. "Estas circunstancias se dan especialmente en las ciudades y para los niños y niñas con menor capacidad adquisitiva", alertan en el informe publicado este martes.

Otros factores relacionados con la obesidad infantil tiene también que ver con el peso de los progenitores, la posibilidad de ser un niño obeso cuando al menos uno de los progenitores es obeso es entre 3 y 4 veces mayor. Además de los posibles condicionantes genéticos o relacionados, la influencia más relevante son los hábitos alimentarios y los estilos de vida que se comparten en el hogar.

Las tasas de obesidad infantil son menores en las familias que hacen al menos una comida al día juntos

Por ejemplo, explica el documento, "los estilos parentales que establecen límites y a la vez son comunicativos con los hijos y establecen vínculos afectivos fuertes, están asociados a menores tasas de obesidad, al igual que las tasas de obesidad infantil son menores en las familias que hacen al menos una comida al día juntos".

El estudio propone cinco áreas en las que trabajar. La primera es invertir en políticas de prevención de la obesidad infantil; la segunda, activar intervenciones comunitarias multinivel y multicomponente; le sigue, incrementar las horas y la calidad de la educación física; reforzar formación de los equipos de pediatría sobre la obesidad, y, por último, impulsar el plan nacional contra la obesidad infantil.