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Alberto Madrigal, nominado a Mejor autor Revelación por 'Un trabajo de verdad'

  • La historia de un joven que emigra a Berlín porque quiere ser dibujante
  • Un cómic con un gran componente autobiográfico

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Alberto Madrigal y una ilustración de 'Un trabajo de verdad'
Alberto Madrigal y una ilustración de 'Un trabajo de verdad' Norma

Ahora mismo, tener un trabajo en España es un privilegio, incluso aunque no nos guste nada lo que tengamos que hacer o nos paguen un salario miserable por un montón de horas. Pero... ¿Asegurarnos el sustento justifica que estemos dispuestos a todo, incluso a renunciar a nuestros sueños?. Ese es el argumento de Un trabajo de verdad (Norma), el cómic que le ha valido a Alberto Madrigal la nominación al Mejor Autor Revelación en el Salón del Cómic de Barcelona.

El cómic cuenta la historia de Javi, un joven que abandona un trabajo de diseñador gráfico para irse a Berlín, solo, sin empleo y sin saber una palabra de alemán, para perseguir su sueño: dibujar tebeos. "Quiere hacer de su pasión, un trabajo de verdad" -asegura Alberto-. Y aunque las cosas no serán fáciles, poco a poco acariciará sus sueños.

Un cómic que tiene mucho de autobiográfico, ya que Alberto vive en Berlín desde 2007. "Sobre todo la idea general -nos comenta Alberto-. He partido de situaciones reales, pero he visto como los personajes evolucionaban por si mismos tomando sus propias decisiones. Dialogan e interactuan, haciéndome reflexionar sobre temas que me preocupan".

"Dibujar es un trabajo de verdad"

Mucha gente considera que dibujar cómics no es un trabajo de verdad y que no te puedes ganar la vida con ello. Y quizá razón no les falte en la actual situación económica. Pero Alberto defiende su pasión: "Dibujar es un trabajo de verdad, pero no es inmediato. Normalmente hace falta un tiempo en el que se cultiva pero no se recoge. Los resultados, si todo va bien, llegan después de varios años".

Después de trabajar como ilustrador freelance y colaborar en historias breves y superhéores, esta es su primera novela gráfica y la nominación al Salón del Cómic de Barcelona le ha pillado por sorpresa:"Se que es la típica respuesta, pero la nominación es lo último me que habría esperado. Por primera vez he trabajado sin querer demostrar nada, pensando durante toda la elaboración del libro, de estar cometiendo un error. ¡No pensé ni siquiera que lo publicarían!"

Pero Alberto asegura que tras tantos esfuerzos, sus sueños están empezando a hacerse realidad: "Emotivamente, sin duda. Es una gran satisfacción trabajar en algo que te gusta y ver que la gente lo aprecia. Por otro lado, los festivales, conocer autores que admiras, encontrar a los lectores.. todo esto te recarga de energía para seguir trabajando y mejorando. Economicamente, todavía tiene que pasar un tiempo para que pueda vivir de ello".

Berlín, casi un personaje más

La ciudad de Berlín y la mezcla de nacionalidades y culturas ha sido una de las fuentes de inspiración de Alberto: "En este caso, ha sido exactamente la ciudad y la diferencia cultural la que me ha inspirado mientras escribía la historia. Ha sido como empezar desde cero. Como un niño, que observando a su alrededor sin juzgar, coloca las piezas de un puzzle que le rodea, para poder entenderse a si mismo".

Pero artísticamente, Alberto no parte de cero, reconoce estar agradecido a autores como Gipi o Tony Sandoval. "Durante muchos años he intentado convertirme en un buen dibujante, aprendiendo las reglas del cómic para conseguir publicar -asegura Alberto-. Ha sido gracias a una entrevista de Gipi, y a su libro Mi vida mal dibujada, que he empezado trabajar sin pensar en los demás, dejándome llevar viendo que salía de mi mismo. De Gipi me inspiran los aspectos psicológicos de esta profesión, el ritmo de sus historias y la libertad que tiene a la hora de trabajar. Con Tony Sandoval algo parecido, ya que trabajamos en el mismo estudio y hablamos a menudo de estos temas".

"En cuanto a otras influencias, seguramente el cine, la fotografía y sentarme en un café de la ciudad a observar a las personas mientras escribo" -añade Alberto-..

Además de ser un gran dibujante, Alberto demuestra en est libro su gran dominio del color: "El color, como el dibujo y la escritura, es un modo de narrar y expresar sentimientos. Le presto la misma atención e intento trasmitir lo que necesito en el modo más simple posible".

Tras Un trabajo de verdad, Alberto ya trabaja en su nuevo cómic: "Estoy a la mitad de un nuevo libro, que terminaré a lo largo del año. Después haré otro para Futuropolis en Francia, pero esta vez escrito por otra persona".

Un autor y un cómic que nos enseñan que, casi siempre, merece la pena luchar por los sueños.

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