Enlaces accesibilidad

Malawi "justifica la discriminación" al condenar a 14 años de cárcel a un pareja homosexual

  • Amnistía Internacional denuncia que "nunca debieron ser detenidos"
  • Han sido declarados culpables de sodomía e indecencia
  • El juez quiere dar ejemplo y evitar "imitaciones futuras"

Por
Un tribunal de Malawi condena a una pareja homosexual a catorce años de cárcel

Un tribunal de Malaui ha condenado este jueves a 14 años de cárcel a Steven Monjeza y Tiwonge Chimbalanga, los dos homosexuales detenidos a finales del año pasado por contraer matrimonio y que fueron declarados culpables el pasado martes de sodomía e  indecencia.

Con esta pena "la discriminación es legalmente justificada por el sistema de justicia de Malawi", según ha afirmado la organización de defensa de los Derechos Humanos Amnistía Internacional.

Steven Monjeza, de 26 años, y Tiwonge Chimbalanga, de 20, fueron detenidos el pasado mes de diciembre mientras celebraban una ceremonia tradicional de compromiso matrimonial.

"Condeno a ambos a la pena máxima porque quiero impedir que nuestros hijos e hijas de Malaui les imiten y celebren matrimonios dentro del mismo sexo, algo impropio de Malaui y que no se ajusta a nuestras creencias culturales y religiosas", ha declarado el juez, Nyakwawa Usiwa-Usiwa.

El juez Nyakwawa Usiwa-Usiwa argumentó el pasado martes que los dos hombres habían practicado actos homosexuales "contrarios al orden natural". Monjeza y Chimbalanga han negado los cargos y sus abogados han denunciado que se han violado sus derechos constitucionales.

Condenas y manifestaciones

Los dos condenados "nunca debieron ser detenidos ni juzgados", afirma AI, que se une a las protestas de diversos grupos internacionales de defensa de los homosexuales y de los derechos humanos, como el sudafricano "Sección 27", que este jueves ha promovido manifestaciones en Pretoria y Ciudad del Cabo.

Este caso ha merecido la condena internacional y generado un debate sobre la homosexualidad en África, donde muchos países mantienen esta tendencia sexual como delito.

La legislación malauí persigue la homosexualidad. Tanto el Centro para el Desarrollo del Pueblo como el Centro para los Derechos Humanos y la Rehabilitación han pedido a las autoridades que moderen su postura hacia esta tendencia sexual, al tiempo que los donantes occidentales están presionando al Gobierno africano por esta misma cuestión.

Entre ellos, la Comisión Europea, Noruega, Reino Unido, Alemania, el Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo, también han advertido al país de que debe respetar los derechos de sus ciudadanos.

Sin embargo, diversas organizaciones locales, entre ellas las iglesias protestantes, han calificado la homosexualidad de "desviación" y han reclamado a los donantes occidentales que dejaran de amenazar con retirar sus ayudas al país si no respetaba los derechos de los homosexuales.

Noticias

anterior siguiente