Enlaces accesibilidad

La lucha contra el cambio climático ya tiene calendario de acción

  • Aprueban en Bangkok la agenda de negociaciones para crear "Kioto 2"
  • La primera reunión de trabajo será en Alemania el próximo mes de junio
  • Aplazan a 2009 la discusión sobre las obligaciones de Estados Unidos

Por
Sequía en Tailandia
Un grankero camina por un campo seco a 170 kilómetros de Bangkok. EFE/Narong Sangnak EFE/Narong Sangnak

Unos 1.200 delegados de 163 naciones han aprobado en Bangkok la agenda de las negociaciones de un nuevo acuerdo para combatir de manera más certera y completa el cambio climático a partir de 2012, cuando venza el Protocolo de Kioto.

"Tenemos todos los elementos del plan de acción de Bali", ha destacado el serbio Andrej Kranjc, uno de los representantes de la Comisión Europea (CE) en la reunión, en referencia a la "Hoja de Ruta" aprobada en diciembre en esa isla indonesia.

Piden más implicación a los países ricos

El llamado por algunos "Kioto 2" empezará a negociarse en Alemania en junio y lo primero que se tratará será la transferencia de tecnología de los países industrializados a los emergentes.

Las naciones en vías de desarrollo se han negado en estos cinco días de debates en la capital tailandesa a aceptar controles o reducciones de sus emisiones de gases contaminantes mientras los países ricos no se comprometan en firme con sus ayudas financieras.

Siguente paso: Ghana, en agosto

En agosto se celebrará otra reunión en Ghana que abordará, según se ha decidido, la deforestación y la reforestación, apartados que los científicos consideran esenciales para combatir el aumento de las temperaturas del planeta.

La propuesta de Japón de negociar recortes de dióxido de carbono por sectores, introducida en Bangkok, arrancó el rechazo de delegaciones como la de China o la India y se ha dejado para agosto, a pesar de la fuerte presión que ha ejercido la representación nipona.

¿Qué hacer con EE.UU.?

El grupo de trabajo decidió aplazar a 2009 las discusiones sobre las obligaciones de Estados Unidos, conla esperanza de que el presidente norteamericano que emane de las elecciones que se celebrarán en noviembre será más favorable a aceptar compromisos que el actual, George Bush.

Estados Unidos es el único país industrializado que se ha negado a ratificar el Protocolo de Kioto, que entró en vigor en 2006 para actuar sobre las emisiones de anhídrido carbónico, dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbono, perfluorocarbono y hexafluoruro sulfúrico.

El otro grupo de trabajo, con el cometido de supervisar el cumplimiento de los acuerdos de Kioto, aprobó con menos problemas que el anterior explorar vías para reducir las emisiones de gases contaminantes en aviones y barcos, un volumen que representa entre el 5 y el 8% del total de las emulsiones que causan el efecto invernadero.

Europa quería más

La Unión Europea (UE), que impulsaba la iniciativa junto a Noruega, hubiera deseado un compromiso más ambicioso, pero, al menos, el conseguido supera las reticencias de las naciones emergentes y les arranca el compromiso de estudiar la opción.

El bloque europeo, uno de los frentes que ha buscado mayores compromisos en la reunión de Bangkok, acordó en 2007 reducir en un 20% sus emisiones de CO2 para 2020.

Las delegaciones de Brasil y Sudáfrica propusieron la alternativa de que las naciones industrializadas entrasen en recortes y las emergentes abordasen controles.

No hay acuerdo para crear un fondo para tecnología limpia

Otro punto de controversia surgió con la propuesta del Banco Mundial de que se aprobase la creación de fondos especiales para que los estados en vías de desarrollo accedan a créditos con los que poder financiar las reformas necesarias.

Los afectados y las organizaciones ecologistas acusaron al Banco Mundial de tratar de controlar la financiación de la lucha contra el cambio climático, esfuerzo que los científicos y empresarios calculan que costará miles de millones de dólares.

Las ofertas del Banco Mundial de establecer un Fondo para Tecnología Limpia de entre 5.000 y 10.000 millones de dólares y otros de 500 millones de dólares para adaptación se quedaron sobre las mesas de trabajo.

A pesar de las grandes diferencias expuestas en Bangkok y que vaticinan un largo, difícil y tortuoso camino de negociaciones, el propósito de esa reunión se ha cumplido: conseguir una agenda de trabajo.

Noticias

anterior siguiente