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Luis Garicano, eurodiputado de Ciudadanos, analiza en Las Mañanas de RNE el alcance las sanciones y el efecto ‘boomerang’ de las restricciones que se han impuesto a Rusia por invadir Ucrania. Garicano ha descartado cualquier intervención militar por parte de Europa: "No hay ninguna posibilidad porque Putin tiene armas nucleares. Nuestras herramientas son económicas y hemos tomado sanciones sin precedentes." Garicano destaca que a Putin esta guerra “se le va a hacer larga y con una economía totalmente paralizada, le lleva a tener que parar.”

El eurodiputado de Ciudadanos explica que es imposible aplicar sanciones sin que estas tengas costes para Europa, pero que el coste de la alternativa es inimaginable y asegura que “una guerra es algo muy serio si no tomamos las decisiones que tomamos, Putin va a seguir haciendo esto y si le hubieramos parado en Crimea, no estaríamos aquí.”

Advierte de que hay que ser conscientes de la crisis que viene en Europa y que "hay varios gastos que vamos a tener que hacer: reducir la dependencia del gas ruso, una inversión en defensa muy significativa y vamos a tener que acoger a los refugiados" y añade que "vamos a tener a la vez una subida de inflación y un parón del crecimiento. Todo va a depender de cuánto dure todo esto."

Garicano asegura que el modelo energético en el que está el mundo tiene que cambiar hacia energías renovables para no depender de países como Rusia, Venezuela o Arabia Saudí. Insiste en que la clave será EE.UU. y que esto no va de poder político sino de geopolítica y Biden está en el mismo lado que nosotros. Además, insiste que las decisiones de Europa deben ser unánimes.

Los bombardeos rusos siguen cobrando intensidad. Ciudades como Mariupol, Jarkov o Jerson están siendo objetivo principal de la artillería y de la aviación rusa. Conectamos con nuestra enviada especial al occidente ucraniano, Mónica Cartes, de camino a Leópolis. Entrevistamos a Jurag Tomaga, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores y Europeos de la República Eslovaca, uno de los países que comparte frontera con Ucrania y que está recibiendo la llegada de refugiados. Viajamos también a Perú, a Nueva Zelanda y hablamos sobre la lucha contra la contaminación plástica.

En siete días de conflicto abierto, 850.000 personas han abandonado ya Ucrania. Nuestros enviados especiales se encuentran en la estación principal de Przemysl (Polonia) donde llegan trenes desde Ucrania. El flujo de personas que huyen de la guerra es constante, la mayoría de los refugiados son ucranianos, pero el conflicto ha sorprendido también a importantes colonias de otros naciones que residían en Kiev: venezolanos, colombianos y ecuatorianos. Por los pasos situados al norte de Polonia, han salido sobre todo pakistaníes. El tiempo máximo que pueden permanecer en Polonia es de 15 días.

Informa Laura Alonso y Sergio Jiménez, enviados especiales de RNE

La escalada militar continúa y el Ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, advierte que la única alternativa a la imposición de sanciones sería el comienzo de la Tercera Guerra Mundial y asegura, además, que sería nuclear y devastadora. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, reconoce que estas sanciones han asestado un duro golpe a la economía rusa, pero que ésta sigue en pie. “El nivel de apoyo a Putin, a sus decisiones y a sus acciones, es muy alto”, así lo ha afirmado Peskov.

Informa Guillaume Bontoux.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, está interpretando el papel más complicado de su carrera. En el pasado fue cómico y actor, pero su figura nunca había sido tan mediática como en este momento. En medio de un conflicto retransmitido en vivo, ha pasado de ser un presidente cuestionado para convertirse en el líder de un país invadido.

Zelenski llegó al poder en 2019, tras barrer en las elecciones a su rival, Petró Poroshenko. Su rostro era familiar para los ucranianos tras protagonizar “Servidor del Pueblo”, la comedia televisiva que predijo su ascenso a la política. En ella interpretaba a un sencillo maestro que llegaba a convertirse, de forma inesperada, en presidente de Ucrania.

Con su discurso contra la corrupción y su intención de acabar con la guerra en el Donbás conquistó a una población descontenta con la élite gobernante. Defensor de acercar Ucrania a Europa y la OTAN, ha desarrollado una intensa actividad diplomática para conseguirlo. A pesar de todo, antes del estallido de esta guerra su popularidad estaba en caída libre por una serie de políticas erráticas fruto de su inexperiencia.

Ahora, el conflicto lo ha hecho resurgir como símbolo de la nación. Independientemente de lo que suceda, pasará a la historia como el cómico que se enfrentó a la todopoderosa Rusia de Putin.

Los oligarcas rusos, amigos y miembros del círculo más cercano de Putin, son el nuevo objetivo de las sanciones de los países occidentales contra Rusia en respuesta a la invasión de Ucrania. Millonarios con un gran peso político y económico en el rumbo del país y que podrían jugar un papel importante en el devenir de la guerra en Ucrania.

Varios expertos creen que las sanciones no tendrán un impacto tan directo en la ofensiva rusa y que parece improbable que los oligarcas acaben mordiendo la mano de quien les da de comer. No obstante, algunos grandes millonarios, como Alexei Mordashov, el cuarto hombre más rico de Rusia, ya ha alzado la voz en contra de la guerra.

Pocos han sabido ver que Vladímir Putin daría la orden de invadir Ucrania, y son pocos también los que se atreven a aventurar cuál será su siguiente paso. Lleva más de dos décadas presidiendo Rusia y Putin, exagente del KGB, sigue siento una incógnita para el mundo.

Foto: EFE/EPA/YURI KOCHETKOV

La guerra en Ucrania ha marcado el primer discurso del estado de la Unión realizado por Joe Biden. El presidente de Estados Unidos ha asegurado que Putin pagará un precio muy alto por iniciar esta guerra, y ha prometido que perseguirá a los oligarcas rusos.

Foto: EFE/EPA/SAUL LOEB / POOL

Mientras Putin señala directamente a los civiles para sus ataques, la población de Kiev sigue resistiendo. “Nunca hemos estado tan unidos”, señala Olga Tarnovska, una vecina de un pueblo aledaño a la capital. Nos comenta en Las Mañanas de RNE que los civiles ucranianos han desarrollado un “sentimiento de identidad” que hasta ahora desconocían y que, aunque sigue habiendo mucha gente intentando salir, los que se quedan lo hacen para salvar a su “tierra”. “No nos preocupa la llegada de convoy porque van a ser destruidos por nuestras tropas”, señala la ucraniana, quien destaca también los ánimos positivos de sus compatriotas. Asegura que “Kiev está segura de que puede aguantar bastante tiempo”, pero hace un llamamiento a Europa y al mundo para poder salir vencedores.

Hablamos con Yulia Pidipryhora, ucraniana que vive y continúa en Kiev con su familia (marido y dos hijos) en Las Mañanas de RNE. Pidipryhora nos comenta cómo han sido las últimas horas en la capital y asegura que esta noche ha sido más tranquila. Tanto ella como su familia no tienen pensado abandonar Kiev y lo que hacen desde casa es "ayudar a nuestro ejército en el campo informativo." 

Ante esta invasión, Yulia Pidipryhora explica que a ellos les "ayuda mucho la rabia que sentimos por esta guerra y la decisión de Putin de atacar nuestro país" para mantener la calma y puntualiza que cuando ven las imágenes de edificios destruidos y tanta muerte, sienten "tanta rabia que ya no tenemos fuerzas para sentir ningún miedo. Tenemos que luchar y nada más." Además, Pidipryhora explica que no quiere siquiera visibilizar la idea de que puedan llegar hasta Kiev combates como los de Jersón.

Yulia Pidipryhora recuerda cómo era su vida hace una semana: "Fue otra vida. Ya no la recuerdo." Yulia es profesora de español en la Universidad de Kiev y explica que siete días antes estaba trabajando a distancia por el Covid-19 y recalca que "ya todos hemos olvidado el virus."

Siguiendo con los análisis sobre la crisis de Ucrania, hablamos con Mira Milosevic, analista senior de Rusia y Eurasia para el Real Instituto El Cano, y con Pedro Pitarch, teniente general retirado del Ejército de Tierra español. Ambos coinciden en que Rusia está preparada para una guerra contra la población, pero que Putin ha evaluado de manera errónea la posible resistencia ucraniana, por lo que posiblemente se extienda el conflicto más de lo que había estimado. “Creo que el ejército ruso está más preparado de lo que creemos para este tipo de lucha”, destaca Milosevic y añade: “Está bien animar a la resistencia, pero tenemos que ser realistas”.

Pitarch señala que se está “realizando un conflicto típico del siglo pasado” y que dependerá “de su estado de moral” que Ucrania resista o no a los ataques del Kremlin. “Si Putin arrasa con Kiev y cae el gobierno ucraniano, la guerra terminará en pocas horas”, sentencia el teniente. Y, respecto al envío de armamento por parte de España y el resto de países, considera que "no es tanto el equipamiento con el que cuenten como la voluntad de vencer que tengan". 

Respecto a las sanciones, Milosevic lo tiene claro: van a tener efectos a largo plazo y mientras no se toque el sector energético, no se va a efectuar un daño real. Sobre todo, teniendo en cuenta el posible apoyo extra por parte del Gobierno chino, que Pitarch considera “indispensable” para saber cómo se resolverá esta crisis. “Los conflictos acaban si se llega a una negociación”, añade, aunque todavía ve lejos llegar a este acuerdo, dado el choque entre las condiciones de ambos dirigentes.

La frontera con Polonia continúa siendo el punto de salida más concurrido por los ucranianos que tratan de escapar del país. “Se están viendo escenas desgarradoras”, explica en Las Mañanas de RNE Mónica Revilla, portavoz de Aldeas Infantiles, haciendo referencia a todas aquellas familias que se han separado, dejando atrás a quienes no pueden trasladarse por motivos de salud.

Los últimos cálculos estiman que habrá cerca de 7 millones y medio de refugiados que Europa tendrá que asistir a causa de esta crisis y se espera conocer a partir de mañana cuándo llegarán a nuestro país.

Además de estos, Aldeas Infantiles destaca los cerca de 96.000 niños ucranianos que todavía se encuentran en instituciones residenciales en el país y que carecen de alimentos o suministros eléctricos. “Queremos hacer un llamamiento al cese de las hostilidades”, indica Revilla, quien pide ayuda para los ucranianos y todos estos menores.

El presidente de Estados Unidos se ha dirigido esta noche al país desde el Congreso. El debate sobre el Estado de la Unión ha estado centrado en la guerra de Ucrania y en la posición que defiende Washington en esta crisis sin precedentes en las últimas décadas. No habrá envío de tropas, pero sí mantendrá el apoyo a Kiev. Joe Biden asegura que Putin ha subestimado al pueblo ucraniano y endurece, un paso más, las sanciones contra Moscú. También cierra el espacio aéreo a las compañías rusas y califica a Putin de dictador. Informa Fran Sevilla.