Diez millones de ucranianos escuchan una alerta en sus móviles al mismo tiempo que el Gobierno activa la alarma. Al abrir la aplicación, un mapa muestra en rojo las regiones que están en alerta y al comienzo y al final te avisa con sonido, incluso si el teléfono está en modo silencio. Una empresa ucraniana está en contacto con el Gobierno y con los servicios de emergencia para desarrollar nuevas aplicaciones que cubran las necesidades que ha creado la guerra.
Foto: Plaza de la Independencia de Kiev (EFE/Ignacio Ortega)
Un año de guerra tiene muchas consecuencias. A las económicas o políticas hay que sumar las psicológicas. El conflicto en Ucrania deja efectos demoledores en la salud mental de la población. Según el Gobierno ucraniano, alrededor de la mitad de la población necesita ayuda psicológica para afrontar la guerra, pero ahora solo pueden atender a un tercio de todos ellos.
Ursula von der Leyen ha insistido en "acelerar la producción del armamento estándar que Kiev necesita desesperadamente". Los miembros de la Unión Europea estudian realizar compras conjuntas de municiones para Ucrania. Por su parte, el secretario general de la OTAN ha dicho que no se puede cometer con China el mismo error que con Rusia, y depender económicamente de un régimen autoritario. Ante las acusaciones, el ministro de Exteriores de China ha defendido su apuesta por el diálogo.
Foto: La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la Conferencia de Seguridad de Múnich (EFE/EPA/JOHANNES SIMON)
Este viernes se ha producido un nuevo intercambio de prisioneros entre Ucrania y Rusia. 101 ucranianos y el mismo número de soldados rusos han sido liberados. Entre los reos ucraniano se encuentra el primer teniente de alcalde de Ederhodar, Ivan Samoydyuk. Su caso fue conocido después de que el alcalde de la ciudad, Dmytro Orlov, informara de que había perdido el contacto con Samoydyuk el pasado 19 de marzo, Confirmando su secuestro al día siguiente. Los otros 100 son militares, muchos de ellos participaron en la defensa de Mariúpol. Desde que comenzara la guerra, Moscú y Kiev han intercambiado alrededor de 3.000 prisioneros. El principal asesor de la Presidencia de Ucrania, Andrei Yermak, afirma que seguirán trabajando para traer de vuelta a todos los ucranianos apresados por Rusia.
¿Qué acontecimientos históricos han desencadenado la guerra de Ucrania? ¿Cuáles han sido los pasos previos al conflicto? ¿Es posible el encuentro después del desencuentro? Nos lo explica Francisco Veiga, historiador y profesor, autor de 'Ucrania 22: La guerra programada'.
Andriinos cuenta desde Kiev cómo ha ido cambiando la relación de los ucranianos con los rusos según ha ido avanzando el conflicto.
Además, la enviada especial Aurora Moreno nos describe en una foto sonora cómo Nikola se dedica a evacuar a gente de las zonas más castigadas por la guerra.
La veterana corresponsal de TVE Anna Bosch publica en unos días su nuevo libro, El Año que llegó Putin, coincidiendo precisamente con el primer año de guerra en Ucrania. La periodista ha contado las principales claves de un personaje cuyas políticas tienen en vilo a toda Europa: desde cómo fueron sus inicios como presidente a cómo ha ido evolucionando su gestión como presidente en los últimos doce meses.
"En los medios de masas (rusos) no hay ninguno crítico con Putin. Hay medios alternativos pero ya te tienes que ir a Telegram, YouTube y otros medios que no son de masas", ha señalado Bosch en la entrevista, donde ha explicado cuál es la percepción que tiene del dirigente la sociedad rusa: "Lo que echaba de menos el pueblo ruso era volver a sentirse orgulloso de sí mismo y tratado con respeto. Ahí es donde Putin conectó".
La batalla de Bajmut cumple nueve meses y ha entrado en una fase decisiva. Los hombres del batallón Aidar, una de las unidades de élite del ejército ucraniano defienden posiciones al sur de la ciudad, donde han conseguido frenar a los rusos, pero el cerco sobre Bajmut tiene tres frentes, y por el norte y el este el avance de Rusia prosigue.
Las tropas del grupo Wagner lideran la ofensiva rusa y su jefe cree que la batalla todavía está lejos de terminar. El presidente Zelenski, por su parte, ha admitido que la situación en el este es "extremadamente difícil". Las bajas diarias se cuentan por cientos, pero cada jornada ganada a la derrota permite a Kiev conservar la esperanza de que las armas occidentales lleguen a tiempo para salvar el frente.
¿Por qué ha cerrado Rusia el Grupo Helsinki de Moscú? ¿Qué futuro le espera a la organización de derechos humanos más antigua de Rusia? ¿Se puede hacer activismo en Rusia sin ser silenciado? Lo analizamos con Roman Kiselyov, jefe del departamento jurídico del grupo.
Hablamos con Lisa, una joven estudiante de Odesa que nos cuenta cómo ha cambiado su vida desde que empezó la guerra y cómo reciben los avisos para acudir a los refugios antiaéreos. Además, la enviada especial a Ucrania, Aurora Moreno, nos cuenta en su foto sonora la escasez de voluntarios para unirse al ejército ucraniano.
Pilar Requena, periodista de RTVE y presidenta de la Red de Periodismo de Investigación de la Red Europea de Radiodifusión, ha indicado en Las Mañanas de RNE que cuentan con pruebas de que un centenar de niños ucranianos habrían sido secuestrados por las fuerzas rusas, aunque el gobierno de Zelenski denuncia la ausencia de cerca de 13.000. Explica que estos menores proceden en su mayoría de orfanatos y centros de acogida, en los que “antes de la guerra se alojaba hasta 32.000 niños”, aunque también cuenta que “hay niños cuyos padres no pasan los filtros de aceptación”, e incluso familias que mandaron a sus hijos a campamentos cuando los territorios fueron ocupados, y que nunca más los volvieron a ver: “Son secuestros en toda regla”, denuncia Requena.
“Hay vídeos en los que reciben a los niños, en los que entregan a los niños a familias de acogida y en los que visitan orfanatos y hospitales en zonas ocupadas”, ha denunciado Requena, quien culpa a la comisionada para los Derechos del Niño en Rusia, María Lvova-Belova, de ser la “artífice y la cara visible”. Acusa también a Putin de haber cambiado las leyes para favorecer la rápida nacionalización y adopción de los pequeños ucranianos, y que, además, estén vendiendo la imagen de salvadores: “No se está viendo la voluntad de devolverlos por ningún lado, al contrario”, ha subrayado.