Cargas policiales tras la manifestación ante la sede del PP en Madrid. Alrededor de un millar de personas han pedido la dimisión de Rajoy por la presunta financiación ilegal de su partido.
Cientos de personas piden la dimisión de Rajoy en varias ciudades españolas. En Madrid, la policía ha cargado contra los manifestantes a última hora del jueves tras varios incidentes.
- Las fuerzas de seguridad han detenido a 401 personas por los disturbios
- Partidarios de Morsi y la policía se enfrentaron durante toda la noche
- El subsecretario de Estado de EE.UU. visita El Cairo para apoyar el proceso
La calma tensa de los últimos dias se ha roto. Pequeños grupos de islamistas se han enfrentado con fuerzas de seguridad en algunos de los puentes que cruzan el Nilo en El Cairo. Los islamistas insisten en que sus movilizaciones en apoyo dede Mohamed Morsi, el presidente derrocado, son pacíficas. De nuevo se han concentrado miles de personas. El secretario de estado norteamericano adjunto Willian Burst ha calificado como de "segunda oportunidad" el momento que vive Egipto hacia la democracia.
Poco antes habían desalojado también el parque Gezi de Estambul, donde habían acudido los manifestantes tras su reapertura temporal.
- Los disturbios se han producido frente a la sede de la Guardia Republicana
- Los islamistas acusan al Ejército de la violencia y los militares a "grupos armados"
- Cientos de miles de islamistas se han concentrado otra vez en Rabea al Adauiya
- La confrontación se ha iniciado una media hora antes del comienzo del partido
- Hay al menos seis heridos, pero aún se desconoce su gravedad
- Continúa ola de manifestaciones y reivindicaciones en Brasil
- En las afueras del estadio del España-Italia en Fortaleza hubo disturbios
- Las protestas se sucedieron en Brasil, Río de Janeiro y otras ciudades
- Seis personas han muerto hasta el momento
Los manifestantes vuelven a enfrentarse a la Policía en Brasil con motivo de la Copa Confederaciones
Las inmediaciones de un estadio de fútbol en Brasil se convirtieron hoy una vez más en área de conflicto entre la Policía y los manifestantes, que aprovechan la atención por la Copa Confederaciones para airear sus reclamaciones. Después de los graves disturbios ocurridos el miércoles en Belo Horizonte, donde se disputó el partido semifinal entre Brasil y Uruguay, hoy los enfrentamientos más graves ocurrieron cerca del estadio Arena Castelao, en Fortaleza y donde jugaban España e Italia.
Sao Paulo y Río de Janeiro, las dos mayores ciudades de Brasil, cedieron el miércoles a la presión de las mayores protestas en dos décadas y bajaron el precio del transporte público, que era la reclamación inicial de los cientos de miles de manifestantes que han salido a las calles desde la semana pasada.
Las autoridades locales se resistieron durante días a tomar este paso con el argumento de que tendrán que recortar inversiones y gastos social en otras áreas, como salud y educación, cuya mejora los manifestantes también reclamaban.
Al final, las protestas continuas han puesto a las alcaldías de Sao Paulo y Rio de Janeiro contra las cuerdas, después de que el martes una decena de ciudades, entre ellas capitales importantes como Recife y Porto Alegre, ya anunciaran bajadas.
Siguen las protestas contra el alto gasto público en la Copa Confederaciones en las ciudades y los alrededores de los estadios.
Varias decenas de miles de personas han vuelto este martes a lanzarse a las calles de ciudades como Sao Paulo y Río de Janeiro para protestar por el alza del valor del transporte, criticar la corrupción y reclamar mejores servicios públicos, pocas horas después de las multitudinarias protestas que tuvieron lugar en la jornada del lunes.
A pesar de que la protesta, de nuevo, ha vuelto a iniciarse con carácter pacífico, un grupo de manifestantes ha atacado el edificio de la alcaldía de Sao Paulo, provocando que la guardia municipal se refugiase dentro del edificio.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha dicho que "la voz de la calle tiene que ser escuchada" y que las multitudes que han salido a protestar en demandas de mejores servicios han "enviado un mensaje directo a los gobernantes".
A lo largo del lunes, centenares de miles de personas se han manifestado en varias de las grandes ciudades de Brasil en una protesta que se inició la pasada semana contra la subida de precios en los transportes, pero que en las últimas horas se ha ampliado hacia una muestra de rechazo a la corrupción política y la violenta represión policial, así como la gestión que el Gobierno de Dilma Rousseff ha hecho de la organización de la Copa Confederaciones y el Mundial de Fútbol de 2014, en los que se han invertido miles de millones de dólares.
A pesar de que la mayoría de dichas protestas han sido de carácter pacífico, en algunos puntos el enfrentamiento con la Policía ha derivado en acciones violentas, con hogueras, vehículos incendiados, lanzamiento de piedras e intentos de tomar edificios correspondientes a instituciones públicas.
A lo largo del lunes, centenares de miles de personas se han manifestado en varias de las grandes ciudades de Brasil en una protesta que se inició la pasada semana contra la subida de precios en los transportes, pero que en las últimas horas se ha ampliado hacia una muestra de rechazo a la corrupción política y la violenta represión policial, así como la gestión que el Gobierno de Dilma Rousseff ha hecho de la organización de la Copa Confederaciones y el Mundial de Fútbol de 2014, en los que se han invertido miles de millones de dólares.
A pesar de que la mayoría de dichas protestas han sido de carácter pacífico, en algunos puntos el enfrentamiento con la Policía ha derivado en acciones violentas, con hogueras, vehículos incendiados, lanzamiento de piedras e intentos de tomar edificios correspondientes a instituciones públicas.
La protesta silenciosa establecida este lunes en la plaza Taksim de Estambul ha sido disuelta por la Policía turca, que ha cargado contra los cientos de personas concentradas de forma pacífica y silenciosa, de los cuales al menos una docena han sido detenidos, según ha podido comprobar Efe.
Varias decenas de policías han comenzado a presionar al resto de personas que se encontraban en la plaza e incluso hicieron el intento de detener a un periodista, al que finalmente dejaron ir.
Una pequeña multitud se había reunido en el lugar siguiendo el ejemplo de "El hombre de pie", un hombre que desde hacía seis horas permanecía inmóvil y en silencio con la mirada fija en las grandes banderas turcas que cubren un edificio en uno de los laterales de la plaza.
Además, en Ankara continúan las protestas y los enfrentamientos entre Policía y manifestantes, con los antidisturbios empleando con gases lacrimógenos y cañones de agua a presión.
El Gobierno turco ha amenazado con emplear a las Fuerzas Armadas para acabar con las protestas ciudadanas que sacuden el país si la actuación policial no es suficiente, el mismo día en el que varios sindicatos han hecho huelga y se han manifestado sin grandes incidentes.
Durante los discursos de inauguración del AVE Madrid-Alicante, en el exterior de la estación de Alicante se han escuchado pitidos y petardos de protesta.
- Los agentes han empleado vehículos blindados para cerrar la calle
- Erdogan advierte a la gente de que no vuelva a manifestarse en Taksim
- Los dos principales sindicatos llaman a la huelga general desde el lunes
La tarde de hoy ha sido un pulso en las calles de Estambul entre los que protestan contra Erdogan y la policía, unos intentando concentrarse en la plaza de Taksim y los otros decididos a impedírselo. Y mientras tanto, en la misma ciudad, Erdogan se ha dado otro baño de masas.