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Escuchamos al grupo venezolano Los Impala con dos versiones de los Beatles cantadas en castellano: “La vi parada allí “y “Ocho días a la semana”.

Venezuela, el país latinoamericano sigue inmerso en una permanente crisis política aunque hace un tiempo que no es noticia de primera página. Parece como si la situación se hubiera detenido o incluso encarrilado. Pero nada más lejos de la realidad. Nicolás Maduro continúa en el poder, el diálogo con la oposición democrática no avanza y los intentos de la comunidad internacional de mediar incluyendo los esfuerzos europeos no han tenido ningún éxito. Miles de personas sufren las consecuencias. Se calcula que el éxodo llega a los cuatro millones y medio. La Unión EuropeaACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones organizan una conferencia para visibilizar a toda esta gente. También quiere llamar la atención sobre los países de acogida del éxodo venezolano: Colombia, Brasil, Ecuador o Perú, algunas al límite. William Spindler pertenece a ACNUR, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los refugiados, y conoce sobre el terreno la situación en Venezuela. Nos da las necesidades y las cifras necesarias para atender dignamente a esta población. Serían más de mil millones de dólares en 2020, un dinero que, por cierto, no acaba de llegar con la rapidez necesaria.

La migración desde centroamerica hasta los Estados Unidos no era nueva. Años llevaban miles de personas realizando ese largo camino en busca de una vida mejor. Pero fue hace un año cuando pensaron en organizarse para no hacer el trayecto solos, en busca de mayor seguridad.

Los líderes mundiales abandonan Nueva York tras la Asamblea General de las Naciones Unidas que tiene por objetivo promover la cooperación entre países. Se han dado situaciones insólitas, como la de Venezuela, representada por dos delegaciones. La amenaza nuclear, las crisis y conflictos bélicos han acaparado los discursos. Pocos los han centrado en el desafío climático.

Crece la tensión en la frontera entre Colombia y Venezuela. Los dos países han enviado soldados a la zona. Nicolás Maduro denuncia que hay un plan para atacar su país y Colombia le acusa de apoyar a las narcoguerrillas.

El Asesor del Presidente de Colombia para la frontera está hoy en España para pedir recursos y más implicación de Europa en la crisis venezolana. El Gobierno de Iván Duque asegura que no hay expectativas de mejora a corto plazo y espera más implicación humanitaria y una mayor presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro.

En lo que llevamos de año, el número de peticiones de asilo en nuestro país ha superado al registrado en todo 2018. Por nacionalidades, los venezolanos son los que más lo solicitan, seguidos de los colombianos. Conocemos la situación que vive el país y qué les trae hasta aquí.

Roraima es la principal puerta de entrada a Brasil para los venezolanos que huyen de la actual crisis económica, política y social en el país. La afluencia de migrantes y solicitantes de asilo que llegan a Brasil ha aumentado desde 2017. Actualmente, alrededor de 600 venezolanos entran diariamente a territorio brasileño, cruzando la frontera y llegando a la ciudad de Pacaraima.

Actualmente, alrededor de 600 venezolanos entran diariamente a territorio brasileño, cruzando la frontera y llegando a la ciudad de Pacaraima.

Roraima ha establecido 13 refugios oficiales que operan en su máxima capacidad. Estos albergan a unas 6.000 personas y la mitad de ellos son menores, ya que la mayoría de los venezolanos que vinieron a Brasil lo hicieron con sus familias. Pero un número mucho mayor de personas vive fuera de los refugios, en edificios precarios o abandonados, o simplemente en las calles. En Boa Vista, la capital de Roraima, alrededor de 23.000 venezolanos viven actualmente en edificios muy dañados y más de 3.000 se quedan en la calle.

Las dificultades que enfrentan los migrantes y solicitantes de asilo que no están alojados en refugios tienen un impacto directo en su salud.