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Malala Yusufzai, la joven activista paquistaní tiroteada esta semana por los talibanes paquistaníes en represalia por defender la educación femenina, continúa bajo respiración asistida en un hospital de Rawalpindi. Su caso ha levantado una ola de simpatía en Pakistán y también en el vecino Afganistán, un país muy golpeado por los talibanes, donde millones de escolares rezaron por la recuperación de la joven estudiante paquistaní antes de inicio de las clases.

Colegios cerrados en señal de duelo por Malala. Los médicos han trabajado hasta el amanecer para salvarla.

Su cabeza se hinchaba y tuvieron que extraer la bala que la oprimía detrás del cuello, cerca de la médula espinal. La delicada operación duró tres horas y parece que ha salido bien.Pero la niña continúa muy grave, en la unidad de cuidados intensivos. Se estudia su traslado fuera del país. En concreto, a Dubai, para recibir un mejor tratamiento. Un avión medicalizado está listo junto al hospital de Peshawar.

Ahí están ingresadas también las otras dos niñas heridas en el tiroteo. Una está fuera de peligro; la otra, en estado crítico.

Al menos trece personas, entre ellas tres soldados de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), han muerto y 46 más han resultado heridas en un ataque suicida talibán registrado este lunes en el este del país, según han informado a Efe distintas fuentes oficiales.

Según el portavoz afgano de Interior, Sediq Sediqui, el ataque ha tenido lugar cerca de un banco en la ciudad oriental de Jost, y los muertos son cinco civiles, cuatro policías, tres soldados de la misión de la OTAN y un intérprete de las tropas.

Los heridos, entre quienes hay tres policías afganos, han sido inmediatamente trasladados a hospitales por las fuerzas armadas de Afganistán, he explicado Sediqui, quien ha asegurado que el objetivo del suicida era una patrulla conjunta del Ejército afgano y la OTAN.

Ocho personas han muerto y otras cinco han resultado heridas cerca de la capital afgana, Kabul, en un atentado contra un minibus que la Policía del país ha atribuído a grupos talibanes.

"Una mina activada a distancia ha afectado a un minibus civil en el distrito de Paghman en torno a las cinco de la madrugada" (las 2,30 hora española), ha explicado el jefe de la Policía de Kabul, Ayub Salangi, a la agencia France Presse.