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El libro 'Estación Ucrania. El país que fue', de Borja Lasheras, retrata cómo era Ucrania antes de que comenzara la invasión rusa. Lo hace a través del análisis de sus historia, sus lugares y sus habitantes. Hablamos con su autor, investigador principal del Center for European Policy Analysis, para conocer mejor un país con una convulsa historia que lucha por recuperar el pulso que teniá antes del 24 de febrero.

La guerra en Ucrania se asoma ya al invierno con temperaturas bajo cero que pueden condicionar el avance del conflicto. Además, las denuncias internacionales se multiplican. El gobierno ucraniano considera que el último informe de Naciones Unidas sobre crímenes de guerra cometidos por Rusia avala lo que venían denunciando desde que comenzó el conflicto. 

El documento de la ONU abarca desde el 24 de febrero hasta el 6 de abril y asegura que se han cometido al menos 441 asesinatos, de los que más del 80% eran a hombres, pero también habría numerosas mujeres y niños. El escenario de esos crímenes es principalmente la región de Kiev, en especial Bucha y Borodianka pero también en la región de Sumy y Chernígov. 

Foto: SAVILOV / AFP

La capital de Ucrania, Kiev, ha sufrido en la madrugada y la mañana del miércoles un nuevo ataque ruso con drones de fabricación iraní.

El alcalde de la ciudad, Vitali Klitschkó, ha informado de explosiones en el distrito de Shevchenkivi, donde se ubican los edificios administrativos, históricos y universitarios. "Los servicios siguen operativos", ha dicho el alcalde.

Serhii Popko, jefe de la Administración Militar de la ciudad de Kiev, ha informado de que los rusos han lanzado "dos oleadas" de drones, y que 13 han sido abatidos. Los restos han caído y dañado un edificio administrativo y cuatro residenciales, sin víctimas.

El canal ruso de Telegram Ribar, que recoge la perspectiva rusa del conflicto, reconoce que Rusia ha bombardeado la capital ucraniana con ayuda de drones Geran-2 (la denominación rusa para los drones fabricados en Rusia con la tecnología iraní de los Shahed).

"Fueron alcanzados objetivos en la aldea de Vishnevoe y el distrito de Shevchenkivski", ha asegurado el canal. Ribar culpa de los daños en edificios residenciales a "los sistemas de defensa aérea ucranianos".

La capital de UcraniaKiev, ha sufrido en la madrugada y la mañana del miércoles un nuevo ataque ruso con drones de fabricación iraní, que han dañado varios edificios pero sin víctimas. 

Los rusos han bombardeado también Nikopol y Marganets, en la región de Dnipropetrovsk, así como la región de Járkov. Más de 300 personas han sido evacuadas. 

Mientras, las tropas rusas siguen avanzando en Bajmut, en la región de Donetsk.

SERGUÉI SUPINSKI / AFP

Las 'babushkas', las abuelas ucranianas, son las que más están sufriendo las consecuencias físicas y psíquicas provocadas por la invasión rusa, especialmente en las zonas rurales de la región de Járkov, que estuvo seis meses ocupada por los rusos. Natalia Torrent, coordinadora de Médicos Sin Fronteras en Ucrania, nos cuenta las huellas que el miedo, el aislamiento y la falta de medicamentos y atención médica ha dejado en estas mujeres que, pese a todo, hacen gala de una gran resistencia.

La ciudad de Bakhmut es uno de los principales objetivos rusos. Los combates y bombardeos allí son continuos y sangrientos, lo que ha motivado el abandono de civiles. En las calles de la ciudad solo quedan algunos animales, militares que van y vuelven de la primera línea de combate y, a poco más de 1.000 metros de las tropas rusas, un vehículo blindado estadounidense que espera la orden de regresar al frente. En definitiva, una batalla encarnizada por una ciudad que los rusos consideran la llave para hacerse con toda la provincia de Donetsk.

Foto: AP PHOTO / LIBKOS