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La capital de Ucrania, Kiev, ha puesto punto y final a la relación con Rusia con una acción mucho más que simbólica. Ha desmantelado un enorme monumento de la era soviética que simbolizaba la amistad entre Rusia y Ucrania.

Estaba compuesto por una estatua de bronce de 8 metros de altura. Dos hombres sostenían un emblema en forma de estrella, con la hoz y el martillo, que llevaba inscrito "URSS" y "Amistad de los pueblos". Fue un regalo de las autoridades soviéticas a Ucrania en 1982.

La estatua estaba rodeada por un arco en forma de arcoíris. En 2018, un grupo de activistas pintó una grieta irregular negra para escenificar el deterioro de las relaciones entre ambas naciones tras la anexión rusa de Crimea y la guerra en el Donbás.

Vitali Klitschko, el alcalde de Kiev, dijo que el arco de titanio permanecerá en su lugar pero pasará a llamarse "Arco de la Libertad del Pueblo Ucraniano".

La guerra en Ucrania, la crisis económica, la inflación y la subida de precios ha recrudecido la situación de las familias más vulnerables en España. Según la Federación de Banco de Alimentos, la demanda crecerá un 30% hasta final de año. Al acabar el 2021, los bancos de alimentos atendían a casi 1,5 millones de personas de las cuales 300.000 eran menores de 15 años.

En la Parroquia de San Amaro, en Madrid, entregan alimentos y productos básicos a 1.200 familias cada semana, el doble que hace un mes. Estas dificultades afectan más a mujeres con hijos. Ainhoa trabajaba en limpieza, fue despedida al quedarse embarazada de trillizos y no cobra ninguna prestación.

Un nuevo escenario en el que, según la Federación de Bancos de Alimentos, ya están presentes los más de 130.000 ucranianos que han llegado a España tras el inicio de la guerra.

Informa Minverva Oso



En Járkov, la segunda ciudad de Ucrania, y una de las más bombardeadas por las fuerzas rusas, los misiles siguen impactando. La caída de la ciudad sería un golpe muy duro para Ucrania, y Rusia lleva intentándolo desde hace dos meses. Ahora, según la inteligencia británica, los rusos han cambiado de estrategia: intentan rodear y embolsar a las fuerzas ucranianas para eliminarlas más fácilmente.
Foto: EFE/ Miguel Gutiérrez

Mikolaiv es el último bastión del sureste de Ucrania frente a la invasión del ejército ruso para hacerse con la costa del país, por ello los 125km que la separan de Odesa se encuentran controlados por numerosos check points y barricadas. Allí los bombardeos son diarios, no hay suministros de agua y los cortes de electricidad son habituales. Además, el aeropuerto ya no existe y los centros médicos son objetivos del ejército ruso. El portavoz del gobierno militar regional explica que la situación en los próximos días “dependerá de la gran batalla que enfrentará a rusos y ucranianos por el Donbas”. Si Moscú gana, Mikolaiv será uno de los siguientes objetivos.

Enviados especiales Aurora Moreno y David Velasco.

El enviado especial de RNE Ucrania, Fran Sevilla, se encuentra en Zaporiyia donde las fuerzas rusas están intentando avanzar hacia el norte de esta provincia. Su artillería está castigando duramente las posiciones defensivas ucranianas. Eso está generando un nuevo flujo de desplazados de civiles que huyen de las zonas que ya han sido ocupadas por los rusos o que podrían serlo. Muchos llegan hasta la capital de la provincia donde las autoridades y diversas organizaciones humanitarias les dan ayuda, alimentos y les buscan alojamiento.

Mientras tanto, en los frentes bélicos de esta provincia, según dicen las fuerzas ucranianas, intentan resistir. Saben que es clave impedir que las fuerzas rusas avancen hacia el norte, porque eso consolidaría el corredor que Rusia intenta establecer en todo el sureste uniendo el Dombás con la península de Crimea, el principal objetivo en estos momentos de las fuerzas rusas.

Rusia ha cumplido su amenaza y ha interrumpido el flujo de gas a Polonia y Bulgaria por no pagar en rublos. "Gazprom ha suspendido por completo el suministro de gas a Bulgargaz [la empresa de gas Búgara] y PGNiG [la empresa polaca] por impago en rublos", ha anunciado la empresa estatal rusa en un comunicado.

La medida se toma en cumplimiento de un decreto del presidente ruso, Vladímir Putin, que obliga a pagar en rublos a los países extranjeros considerados "hostiles" a la Federación Rusa en el contexto de la guerra de Ucrania. No obstante, la mayoría de los países europeos se han negado a pagar en rublos a Rusia, o al menos eso han declarado sus gobiernos.

La Comisión Europea ha calificado de "injustificable e inaceptable" la medida rusa, que ha tachado además de "instrumento de chantaje" y ha asegurado la "solidaridad" con los países afectados. 

Foto: OLGA MALTSEVA / AFP

¿Cómo se está adaptando la economía rusa a las sanciones que le han impuesto EE.UU. y la Unión Europea por la guerra? ¿Resistiría que la Unión deje de comprarle gas y petróleo? Se lo preguntamos a Miguel Otero, economista e investigador principal del Real Instituto Elcano.

Andrés, universitario, ha dejado su ciudad, Járkov, para vivir en el pueblo de su tía, donde los bombardeos se oyen más lejos.

Aurora Moreno, nuestra enviada especial a Odessa, nos cuenta cómo sus habitantes se han acostumbrado a vivir con el sonido de las sirenas.

En Járkov, la segunda ciudad de Ucrania, y una de las más bombardeadas por las fuerzas rusas, los misiles siguen impactando. La caída de la ciudad sería un golpe muy duro para Ucrania, y Rusia lleva intentándolo desde hace dos meses. Ahora, según la inteligencia británica, los rusos han cambiado de estrategia: intentan rodear y embolsar a las fuerzas ucranianas para eliminarlas más fácilmente.
Foto: EFE/ Miguel Gutiérrez

Mikolaiv es el último bastión del sureste de Ucrania frente a la invasión del ejército ruso para hacerse con la costa del país, por ello los 125km que la separan de Odesa se encuentran controlados por numerosos check points y barricadas. Allí los bombardeos son diarios, no hay suministros de agua y los cortes de electricidad son habituales. Además, el aeropuerto ya no existe y los centros médicos son objetivos del ejército ruso. El portavoz del gobierno militar regional explica que la situación en los próximos días “dependerá de la gran batalla que enfrentará a rusos y ucranianos por el Donbas”. Si Moscú gana, Mikolaiv será uno de los siguientes objetivos.

Enviados especiales Aurora Moreno y David Velasco.

El enviado especial de RNE Ucrania, Fran Sevilla, se encuentra en Zaporiyia donde las fuerzas rusas están intentando avanzar hacia el norte de esta provincia. Su artillería está castigando duramente las posiciones defensivas ucranianas. Eso está generando un nuevo flujo de desplazados de civiles que huyen de las zonas que ya han sido ocupadas por los rusos o que podrían serlo. Muchos llegan hasta la capital de la provincia donde las autoridades y diversas organizaciones humanitarias les dan ayuda, alimentos y les buscan alojamiento.

Mientras tanto, en los frentes bélicos de esta provincia, según dicen las fuerzas ucranianas, intentan resistir. Saben que es clave impedir que las fuerzas rusas avancen hacia el norte, porque eso consolidaría el corredor que Rusia intenta establecer en todo el sureste uniendo el Dombás con la península de Crimea, el principal objetivo en estos momentos de las fuerzas rusas.

Rusia ha cumplido su amenaza y ha interrumpido el flujo de gas a Polonia y Bulgaria por no pagar en rublos. "Gazprom ha suspendido por completo el suministro de gas a Bulgargaz [la empresa de gas Búgara] y PGNiG [la empresa polaca] por impago en rublos", ha anunciado la empresa estatal rusa en un comunicado.

La medida se toma en cumplimiento de un decreto del presidente ruso, Vladímir Putin, que obliga a pagar en rublos a los países extranjeros considerados "hostiles" a la Federación Rusa en el contexto de la guerra de Ucrania. No obstante, la mayoría de los países europeos se han negado a pagar en rublos a Rusia, o al menos eso han declarado sus gobiernos.

La Comisión Europea ha calificado de "injustificable e inaceptable" la medida rusa, que ha tachado además de "instrumento de chantaje" y ha asegurado la "solidaridad" con los países afectados. 

Foto: OLGA MALTSEVA / AFP