Los barcos y submarinos de guerra rusos entran al mar Negro escoltados por guardacostas turcos. Turquía controla el tráfico marítimo por los estrechos de Dardanelos y el Bósforo desde 1936, gracias a la Convención de Montreux. Es el único acceso marítimo desde el Mediterráneo. Una vía crucial para que la Armada rusa pueda llegar hasta su gran base de Sebastopol, en la península de Crimea, que se anexionó en 2014. Desde aquí ha lanzado su ofensiva a ciudades cruciales como Odesa o Mariupol.
Foto: Un barco de la Armada rusa navega por el Bósforo (EFE/EPA/ERDEM SAHIN)