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Analizamos con nuestros corresponsales la última hora de la tensión sobre UcraniaRusia insiste en que no tiene intención de invadir el país, a pesar de que mantiene a 100.000 efectivos en la frontera. Los encuentros diplomáticos al respecto se suceden. Tanto Estados Unidos como Europa tratan de buscar una solución pacífica, aunque prometen una respuesta contundente si se produce una invasión. El ejecutivo de Joe Biden ha aprobado el envío de misiles antiblindaje y antiaéreos por valor de 200 millones de euros. La Comisión Europea, por su parte, avisa de sanciones masivas y advierte de las consecuencias económicas para Rusia. En la Mesa del Mundo, conectamos con Fran Sevilla, corresponsal en Washington; Érika Reija, corresponsal en Moscú; Sara Alonso, corresponsal en Londres, y María Carou, corresponsal en Bruselas.

El primer ministro británico, Boris Johnson, insiste en que no va a dimitir por el escándalo del partygate, las fiestas celebradas en Downing Street y en otros departamentos del Gobierno en pleno confinamiento por el coronavirus.

Este mismo miércoles, Johnson ha tenido que someterse a otra tensa sesión de control en el Parlamento, en la que la oposición le ha preguntado una y otra vez por el caso y le ha reiterado sus peticiones de dimisión.

Mientras, un grupo de diputados conservadores ha empezado a enviar cartas para activar una moción de censura interna que podría acabar por desalojarle del cargo, según avanzan los medios británicos. Los críticos necesitan 54 cartas para desencadenar la moción.

Foto: Reuters TV via REUTERS

El primer ministro británico, Boris Johnson, está contra las cuerdas por el escándalo del partygate, las fiestas celebradas en Downing Street y en otros departamentos del Gobierno en pleno confinamiento por el coronavirus, pero insiste en que no va a dimitir.

Este mismo miércoles, Johnson ha tenido que someterse a otra tensa sesión de control en el Parlamento, en la que la oposición le ha preguntado una y otra vez por el partygate y le ha reiterado sus peticiones de dimisión.

Mientras, un grupo de diputados conservadores ha empezado a enviar cartas para activar una moción de censura interna contra Johnson, según avanzan los medios británicos.

Foto: Afp Photo/PRU

Con María Carou, nuestra corresponsal en Bruselas, conocemos a la nueva presidenta del Parlamento Europeo, la conservadora maltesa Roberta Metsola, declarada antiabortista. Analizamos el futuro del primer ministro británico, Boris Johnson, con el analista David Mathieson; sabemos más sobre los contactos de Alemania con Rusia en torno a la tensión en Ucrania y entrevistamos a Fernando Camacho, coautor del libro "Miradas de Irán. Historia y cultura", con el que trata de ayudarnos a comprender mejor la república islámica.

Entrevistamos al analista y comentarista político David Mathieson, con el que charlamos sobre la delicada situación del primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, asediado por los escándalos y acusado por gran parte de su partido de mentir descaradamente.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha tenido que salir al paso de unas declaraciones de su exasesor Dominic Cummings, quien le ha acusado de mentir ante el Parlamento cuando pidió perdón por una fiesta celebrada en Downing Street en pleno confinamiento.

Johnson ha negado categóricamente haber mentido y asegura que nadie le advirtió de que aquel encuentro podía estar en contra de las restricciones por la pandemia. "Nadie me dijo que lo que estábamos haciendo era, como usted dice, contra las normas, que el evento en cuestión era algo, que íbamos a hacer algo que no fuera un evento de trabajo", ha respondido a los periodistas que le han preguntado por las revelaciones de Cummings.

Cummings ha asegurado en su blog que tanto él como al menos otro miembro del equipo advirtieron por escrito en un correo electrónico de que el encuentro convocado el 20 de mayo de 2020 "con bebidas" en el jardín de Downing Street iba "contra las normas" y "no debía ocurrir".

Foto: DANIEL LEAL / AFP

Viajamos a Ucrania para saber más sobre el proceso judicial que arranca hoy contra el expresidente del país, Petro Poroshenko. Seguimos de cerca la situación del gobierno británico y de su primer ministro, Boris Johnson, tras los últimos escándalos. Analizamos con Lucas Martín Serrano, analista de geopolítica, colaborador en Atalayar y autor del libro Visión Global: Un mundo en constante Evolución, cómo están las cosas entre Rusia y la OTAN tras las reuniones de la semana pasada.

Una de las medidas que plantea Boris Jonhson, el primer minsitro británico, es congelar la tasa anual para financiar la BBC y pretende acabar con ella para el año 2027. A raíz de este cambio, nos preguntamos cómo es el modelo de financiación de la radio televisión pública en otros países. Lo analizamos junto a nuestros corresponales: Sara Alonso, corresponsal de Radio Nacional en Reino Unido; Antonio Delgado, corresponsal en Francia; Jordi Barcia, corresponsal en Italia; y Fran Sevilla, corresponsal en Estados Unidos.

El partygate, el escándalo de las fiestas organizadas en plena pandemia en Downing Street, la residencia y oficina oficial del primer ministro, tiene contras las cuerdas a Boris Johnson, cuya popularidad se ha desplomado en cuestión de días.

Según un sondeo de YouGov, el 63 % de los británicos cree que debe dimitir, y lo mismo piensan cuatro de cada diez votantes conservadores.

La útima revelación apunta a que en diciembre de 2020, Johnson reunió a un pequeño grupo de empleados para despedir a su asesor de Defena, Steve Higham. El primer ministro dedicó "unos pocos minutos" a agradecer sus servicios a Higham, según The Mirror.

Una investigación oficial del Parlamento, dirigida por Sue Gray, funcionaria y segunda secretaria permanente en la oficina del gabinete, tendrá que dirimir si las alegaciones de Johnson son ciertas o si, por el contrario, las fiestas supusieron una violación de las medidas anti-COVID con su conocimiento.

Foto: REUTERS/Paul Childs/File Photo

En Reino Unido, continúan las peticiones de dimisión del Primer Ministro, Boris Johnson, por el llamado 'Partygate', el escándalo por las fiestas celebradas en la sede del gobierno británico en pleno confinamiento. Esto lo refleja una reciente encuesta de opinión realizada, que otorga al opositor Partido Laborista su mayor ventaja sobre los conservadores gobernantes desde 2013.

Todo ello mientras un periódico britanico asegura que las fiestas no fueron algo esporádico.

Informa Ángeles Bazán 

Siguen saliendo a la luz nuevas informaciones sobre las fiestas en la residencia del primer ministro británico, Boris Johnson, en plena pandemia. El diario The Daily Mirror ha revelado que todos los viernes se celebraba la hora del vino. La oposicion ha vuelto a pedir la dimision de Johnson. Miembros del partido conservador han iniciado un proceso interno para retirar la confianza a su líder. Para tener garantías de éxito necesitan 54 votos.

Foto: Boris Johnson en Downing Street (REUTERS/Paul Childs//File Photo)

Según informa el diario The Mirror, el personal de la residencia de Boris Johnson celebraba reuniones denominadas "viernes de vino", cuando la socialización en interiores estaba prohibida por la pandemia. El primer ministro estuvo en muchas de estas fiestas y animaba a los asistentes a "desahogarse". El personal había comprado un frigorifico para botellas de vino que mantenían abastecido acudiendo con una maleta al supermercado local. Para desbancar a Boris Johnson, al menos 54 diputados conservadores, el 15% del grupo parlamentario, deben escribir al Comité 1922 pidiendo un voto de censura. Este procedimiento es secreto, pero según el Telegraph, unos 30 diputados ya lo han hecho. Podrían sumarse más si las revelaciones continúan a un ritmo insostenible.

Foto: El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, en Downing Street (REUTERS/Dylan Martinez/File Photo)

Disculpas formales del Gobierno británico ante la Reina de Inglaterra tras conocerse que celebraron dos fiestas en su sede de Downing Street, cuando en el país había duelo nacional por la muerte del príncipe Felipe, y en la víspera del funeral, en el que Isabel II tuvo que sentarse sola y con mascarilla por las retricciones de la pandemia por COVID. 

Unas fiestas que se suman a las celebradas en pleno confinamiento por Boris Johnson, que cuenta cada vez con más voces que piden su dimisión.

Informa Sara Alonso, corresponsal en Londres