En paralelo a las medidas del Gobierno, comunidades autónomas y ayuntamientos se han ofrecido para acoger a algunos de los refugiados que llegan a Europa. También las ONGs y grupos de ciudadanos han empezado a movilizarse para prestar ayuda.
Ante la crisis migratoria en Europa, que muchas organizaciones califican como la peor desde la II Guerra Mundial, la Coordinadora de ONGD exige al Gobierno español y a la Unión Europea la adopción de medidas inmediatas para asegurar que se cumplan los convenios internacionales. Nos lo explica su presidenta, Mercedes Ruiz Jiménez (04/09/15).
Unos 500 refugiados que se niegan a ser trasladados a un centro de acogida en Bickse, a 40 kilómetros de Budapest, en Hungría, continúan encerrados en los trenes en los que viajan.
El tren partió el jueves de la estación de Keleti, en la capital húngara, con destino a la localidad de Sopron, junto a la frontera con Austria, pero fue detenido en Bickse. Allí las autoridades habían preparado un dispositivo policial y autobuses para trasladar a los refugiados a un centro de acogida cercano, pero la gran mayoría se ha negado.
La Policía ha informado de que los refugiados, en su mayoría sirios pero también afganos e iraquíes, ofrecen "resistencia pasiva" y se niegan a bajar del tren.
Mientras, en la estación de Keleti la Policía ha impedido que otros refugiados aborden los trenes que se dirigen a otras ciudades húngaras cercanas a la frontera.
La presidenta de la delegación del PSOE en el Parlamento Europeo, Iratxe García, cree que Europa puede y debe hacer más para solucionar el drama de los refugiados y recuerda que el Gobierno de Mariano Rajoy rechazó en su día las cuotas de refugiados. En este sentido, subraya que la Europa que debe reaccionar no se limita a sus instituciones, sino también a los gobiernos que la componen. "Europa puede hacer mucho más de lo que está haciendo en estos momentos, y quiero recordar también que Europa somos todos, son las instituciones europeas, es la Comisión Europea, pero también es el Consejo. Y quiero recordar también que los dirigentes nacionales de los países, de los gobiernos, son cogobernantes de la Unión (04/09/15).
Decenas de refugiados se han enfrentado este jueves a la policía húngara cuando han tratado de trasladarles a la fuerza a un centro de acogida tras haber detenido el tren en el que viajaban en Biscke, a 40 kilómetros de Budapest.
La familia de Aylan Kurdi, el niño sirio cuyo cadáver en una playa de Turquía ha conmocionado al mundo, había intentado conseguir asilo en Canadá tras huir de la localidad de Kobani, en el norte de Siria y que durante meses estuvo controlada por Estado Islámico.
La estación de Budapest ha abierto sus puertas a los refugiados, aunque eso no ha supuesto que pudieran embarcar en trenes hacia Europa Occidental: un primer convoy que partió con centenares de ellos fue retenido en un apeadero pocos kilómetros después.
El primer ministro húngaro, el conservador Vícktor Orban, está en Bruselas, donde se ha reunido con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que ha emplazado a los jefes de gobierno de los 28 a aceptar un reparto mayor de refugiados, de al menos 100.000 personas.
El cuerpo del niño Aylan Kurdi no tendría que estar encerrado inerte en una bolsa. Tampoco el de su hermano Galip, de cinco años, dos más que él. Ni el de su madre Rehan. Los tres cadáveres están en Turquía.