Los dos directores generales de Caja Castilla La Mancha dicen que la fusión con Cajastur todavía está abierta a cambios, aunque asumen que su entidad se quedará con la cartera industrial y el gasto social. Preocupa especialmente el futuro de los trabajadores.
Hasta octubre pasado más de tres mil trecientas personas acudieron de forma anónima al Teléfono de la Esperanza en Asturias en busca de ayuda. El setenta por ciento de ellas con edades comprendidas entre los 26 y los 45 años.