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El Instituto Nacional de Estadística (INE) calcula que en la actualidad existe algo más de un millón de trabajadores eventuales en el sector público, la mayor parte de ellos en comunidades autónomas y ayuntamientos. Según datos del Ministerio de Política Territorial y Función Pública, de ese millón de trabajadores eventuales, alrededor de 300.000 interinos estarían en fraude de ley, por llevar en su puesto más de los tres años que marca el Estatuto Básico del Empleado Público. Para esos 300.000 interinos en fraude de ley, el ministro Miquel Iceta planea impulsar una avalancha de oposiciones en los tres próximos años, hasta finales del 2024. Además, el ministro está negociando con los sindicatos una reforma del artículo 10 del Estatuto Básico del Empleado Público, que pretende llevar al Congreso este mismo mes de junio, para que ningún nuevo eventual pueda permanecer en su puesto más de tres años.

El ministro quiere que los nuevos eventuales tengan que ser despedidos al cabo de tres años y que su puesto se quede sin cubrir un año más, como fórmula para penalizar a las administraciones que sigan con estas prácticas. El fenómeno de la temporalidad de los empleados públicos se da sobre todo en comunidades autónomas y en ayuntamientos, donde se concentra el 80% del empleo público. En estas administraciones, la tasa de temporalidad es del 40%. En el Estado la tasa de temporalidad es del 8%, y es el porcentaje que el Gobierno quiere que sirva de referencia para el conjunto de las administraciones. El reto es cómo se hace intentando casar de la mejor manera los intereses contrapuestos en juego: de quienes llevan años en un puesto que no han podido consolidar por dejadez de las administraciones y los de quienes aspiran a poder prepararse una oposición y concurrir a pruebas abiertas para todo el mundo.

Lo cuenta Rosa Sánchez en esta sección del 24 horas.

La economía de EE.UU. se recupera con fuerza. En marzo se crearon 770.000 empleos, pero en abril, cuando se esperaba la creación de un millón, solo se crearon 266.000. Las organizaciones empresariales interpretan que si se crearon tan pocos es porque se ofertaron puestos pero no se cubrieron, a pesar de que en el país hay 8,2 millones de parados, 2,5 millones más que antes de la pandemia.

Republicanos y organizaciones empresariales culpan de esta situación a la decisión del presidente demócrata Joe Biden de extender hasta septiembre la llamada “compensación federal por desempleo pandémico” que añade 300 dólares semanales a la prestación por desempleo de los diferentes estados. Argumentan que en un momento en el que la economía está despegando esta prestación, que se suma a la que perciben de sus respectivos estados, anima a los parados a seguir en casa en lugar de salir a buscar trabajo.

De todo esto hablamos en esta sección de Rosa Sánchez en el 24 horas de RNE.

El economista indio Amartya Sen es el nuevo premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales. Profesor y filósofo, se le considera el padre del índice del desarrollo humano, incorporado por la ONU, que mide el desarrollo de un país no solo por sus datos económicos sino por otros factores como la salud o la libertad. Su ensayo más famoso es "Pobreza y hambruna", publicado en los años 80, donde explica que el hambre es producto del mal reparto de la riqueza.

Para Sen el desarrollo económico es más que una cifra, y cree que el Estado debe garantizar la igualdad de oportunidades. Nació en Bengala, en la India, hace 87 años.

Con Rosa Sánchez hablamos de lo que se puede acabar convirtiendo en una crisis de materias primas en la industria. Tiene que ver con el encarecimiento radical que están sufriendo muchas materias básicas en la producción industrial de diferentes sectores, en un momento en el que la economía intenta volver a la normalidad después de la pandemia y hay productos que no dan abasto.

Hace un año, en medio de la pandemia y de la amenaza de un desastre económico sin precedentes para Europa y el mundo, Merkel y Macron lanzaban un ambicioso plan de ayudas económicas para todos los socios: 500.000 millones de euros que luego se convertirían en 750.000, el equivalente al 6,5% del PIB europeo, para modernizar Europa y hacerla más verde y más competitiva.

El 21 de julio del año pasado, en una Cumbre record por su duración y complejidad, los países de la UE aprobaban esa gran ayuda financiera, que hacía realidad una hasta entonces desconocida solidaridad presupuestaria y la puesta en circulación de 750.000 millones de euros a lo largo de cinco años para hacer cambios radicales en las economías europeas, digitalizarlas, hacerlas más respetuosas con el medio ambiente y prepararlas para futuras nuevas crisis globales.

Sólo se podrán repartir en el momento en que todos los países de los 27 hayan ratificado los planes nacionales. De momento sólo 19 Parlamentos de la Unión han dado ya luz verde y algunos, como Holanda y Finlandia, están poniendo pegas. De todo esto hablamos con los embajadores de los dos países padres de esta iniciativa: Wolfgang Dodl, embajador de Alemania en España y Jean Michel Casa, embajador de Francia en España. También debatimos con Miguel Gil Tertre, jefe de división de la Task Force Recover de la Comisión Europea, y Eulalia Rubio, investigadora senior del Instituto Jacques Delors, especializada en analizar el presupuesto de la UE.

Tras varias dimisiones y cambios en el equipo económico que debe gestionar la llegada de los fondos europeos, nuestro compañero del área de economía Daniel Hernández Baldó se pregunta si la ideología de los cargos públicos es relevante para conocer cómo van a desarrollar su trabajo. Gonzalo García Andrés, el nuevo Secretario de Estado de Economía, ha dejado algunas pistas al respecto en un blog, "New Deal", título que remite al influyente economista John Maynard Keynes, cuyas teorías defendían un aumento del gasto público para estimular la demanda y aumentar, por tanto, la producción, la inversión y el empleo.

En su informe anual, publicado este jueves, el Banco de España pide abaratar el despido un 50 % con un sistema mixto que combine una revisión del despido y tipos de contratos y crear un fondo en el que las empresas hagan una aportación a nombre de cada trabajador que podrían recuperar si pierden el empleo o en la jubilación. Cree que la recuperación comenzará en la segunda mitad del año aunque los efectos de la pandemia persisitirán en el tiempo y no se alcanzarán niveles precovid hasta 2023.

La institución aconseja evitar una retirada prematura de los apoyos económicos como los ERTE y complementarlos con otras medidas como programas de formación. También revisar las políticas activas de empleo, corregir la elevada temporalidad y la alta tasa de paro.

Sobre las pensiones, vuelve a defender subir la edad de jubilación. Señala que hay que revisar los gastos e ingresos públicos para un mejor reparto. El impacto de las medidas aprobadas para enfrentar la crisis sanitaria sobre el saldo de las cuentas públicas ha sido en 2020 del 4,5 % del PIB. Por eso, el Banco de España señala que es esencial un ajuste y consolidación presupuestaria y reducir el déficit y la deuda. En cuanto a los fondos europeos, aconseja una buena selección de los proyectos para contribuir a las reformas y los cambios estructurales que España necesita.

FOTO: Negocios cerrados en una calle de Madrid. REUTERS/Susana Vera