Las fuerzas iraquíes han localizado grandes depósitos de armas en las zonas de Mosul que ya han sido arrebatadas al autoproclamado Estado Islámico. Allí, un equipo de RTVE ha visitado un hospital que trata de recobrar la normalidad después de casi tres años en poder del Daesh.
Un equipo de RTVE ha patrullado con la División Dorada, las tropas de élite que participan en el asedio de Mosul y que vigilan el río Tigris, la barrera natural que separa a los contendientes.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados teme que la nueva ofensiva militar contra Daesh en la zona este de Mosul pueda causar 250.000 desplazados más. Las Fuerzas Especiales Iraquíes están ya ultimando los preparativos para evitar un contraataque del Daesh. Un equipo de Televisión Española ha estado con ellos.
El Ejército iraquí prepara un nuevo ataque contra la parte de la ciudad que aún queda en manos del Estado Islámico, mientras miles de personas permanecen en campos de refugiados sin querer volver a sus casas.
Una cadena de atentados ha sacudido Bagdad y ha causado al menos 43 muertos y decenas de heridos, coincidiendo con la visita oficial a Irak del presidente francés, François Hollande. El autodenominado Estado Islámico ha reivindicado el más mortífero de los ataques. Tres de las explosiones tuvieron como objetivo la comunidad chií y se han cobrado 36 muertos y 74 heridos. Dos de ellas tuvieron lugar en el barrio de Ciudad Sadr, una zona humilde de mayoría chií a las afueras de la capital iraquí.
A última hora del día, hombres armados provistos de chalecos explosivos han atacado dos comisarías de policía en la ciudad de Samarra, en el centro del país, matando al menos a siete agentes, según han confirmado fuentes de Seguridad a Reuter. El golpe más grave, reivindicado por el grupo yihadista EI, ha matado al menos a 32 personas y herido a otras 65, algunas de ellas de gravedad, cuando un coche bomba explotó en una plaza abarrotada a las puertas de un mercado en un populoso distrito de la capital. Un comunicado del EI, difundido a través de la agencia Amaq, vinculada a los yihadistas, afirmó que ese ataque fue perpetrado por un suicida y tenía como blanco a los musulmanes chiíes, a los que el grupo extremista suní trata como "renegados".
El coronel de la Guardia Civil Manuel Navarrete, que dirige el Centro Europeo contra el Terrorismo, recuerda que unos 1.500 yihadistas europeos han vuelto a sus países de origen tras luchar en Irak y Siria, por lo que Europol estaría aprovechando las derrotas del Estado Islámico en esos países para recabar datos sobre sus combatientes extranjeros.
Apenas 300.000 creyentes cristianos permanecen en un país asolado por la guerra y en el que, en los dos últimos años, el autoproclamado Estado Islámico ha dejado una profunda huella de destrucción y represión.