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Ucranianos en el frente opinan que su país debería formar parte de la Alianza Atlántica. Volodímir, el jefe de una unidad de lanzacohetes, asegura que su experiencia es muy valiosa y va, desde el desarrollo de nuevos sistemas, hasta cómo hacer frente al ejército ruso -uno de los más potentes del mundo-, con sus viejos sistemas heredados de la Unión Soviética.

Foto: EFE/EPA/OLEG PETRASYUK

De cara a su país, Zelenski quiere dar la imagen de que esperaba más de la cumbre, pero ya se sabía que mientras Ucrania esté en guerra, no habrá invitación de adhesión a la OTAN. Para Zelenski, el resultado es bueno, pero habría sido mejor con una invitación.

Ucrania y la OTAN van a reunirse como iguales, destaca Jens Stoltenberg poco antes del Foro bilateral creado al estilo del que había con Rusia hasta un mes antes de la invasión. Ucrania podrá convocarlo siempre que se vea amenazada o necesite consultas urgentes. Será como una reunión a dos bandas en la que se tomarán decisiones.

Además del Foro, Zelenski se lleva de Vilna el compromiso de la OTAN de modernizar su equipamiento militar de tiempos soviéticos. Una de las condiciones para ser miembro. En circunstancias normales, la candidatura de Ucrania saldría adelante por su amplia experiencia en combate, pero en medio de una guerra no es el momento.

FOTO: REUTERS/Ints Kalnins

Se intensifican los combates en el frente de Bajmut. Según el bando ucraniano, han ocupado nuevas posiciones y desde estas, la artillería ucraniana puede batir posiciones rusas, alcanzar su línea de suministros e incluso su retaguardia. En el terreno se encuentra el enviado especial de RNE a Ucrania, Fran Sevilla.

¿Qué opciones tiene la diáspora rusa? ¿Pueden pedir el asilo político en EE.UU.? ¿Cuánto se tarda? Y, ¿cómo llegar hasta allí?

Mikhail Savostin ha estado dos veces en la cárcel en Rusia. Conmigo habla desde México, en la frontera con EEUU. Lleva allí un mes y medio. Es de la región del Cáucaso Norte, de un pueblo que se llama Mirenalnye Vody. La policía le acusó de llevar marihuana, pero lo que había hecho realmente era organizar protestas contra el Gobierno. Mikhail es parte de la oposición rusa contra Putin. Desde México me cuenta su complicada situación. No habla inglés ni español. Su amiga Yulia, también rusa, también exiliada, le ayuda con la traducción. Yulia era profesora en Moscú, en una escuela pública. Decidió irse sin decir nada a nadie.

Desde Minnesota, Elena me cuenta que cuando empezó la guerra pensó que tenía que hacer algo para ayudar. Está en contacto con Mikhail, y cree que quizás pueda conseguir que llegue a EEUU. Elena es rusa, y es americana, y ha creado una organización para ayudar a los rusos recién llegados a su ciudad.

La foto la hace el enviado especial de RNE Fran Sevilla, y nos lleva por la carretera de Chasiv Yar.

La muerte de Nahel por un disparo en un control policial el 27 de junio ha avivado las protestas en los balieues, las barriadas periféricas de Francia llenas de inmigración, donde el choque con las autoridades supura desde hace cuarenta años. El corresponsal, Antonio Delgado, explica cómo la segregación social en el país ha hecho pasar de protestas por la muerte del joven, a disturbios y vandalismo.

Viajamos a Venecia, una de las ciudades más bonitas del mundo. Conocida como la Ciudad de los Canales, gracias a su arquitectura única, Venecia es una ciudad mágica y romántica que parece flotar sobre las aguas del Adriático.

Una batería lanzacohetes abre fuego en la zona del frente entre Zaporiyia y Donetsk. Bombardean las posiciones rusas por detrás de las líneas enemigas, pero disponen de sistemas antiguos, muy vulnerables. "Nuestra gente no son robots, los hieren y los matan", nos dice el comandante de esta unidad de artillería, que asegura que si tuvieran más apoyo aéreo, aviones occidentales o cazas, podrían proteger mejor sus ciudades y evitar muchas muertes. Como artilleros que son saben que los Himars o los 777 estadounidenses son muy superiores a sus viejos Grad soviéticos.
Son sistemas efectivos, pero muy antiguos, por eso los ucranianos piden a los aliados occidentales que les envíen armamento más moderno.

Suecia no participa en una guerra desde hace más de 200 años. Ha mantenido una política de neutralidad a lo largo de las dos Guerras Mundiales, también de la Guerra Fría, pero con el siglo XXI se aceleró su acercamiento a la OTAN, un paraguas de seguridad sin el que los suecos consideran que ya no pueden tener una existencia tranquila debido a la, así lo consideran, creciente amenaza rusa.

Rusia es un factor de influencia en Suecia desde hace siglos. La integración en la OTAN era parte de la discusión política nacional en los últimos tiempos y la invasión de Ucrania ha unido al país hacia el fin del no alineamiento.

La guerra se ha convertido en un factor estructural en Europa que ha disparado los presupuestos de defensa. En el Este el gasto en armamento aumentó un 58% en 2022. Pero también lo hace en los países nórdicos.

FOTO: EFE/EPA/Henrik Montgomery

En Radiogaceta de los deportes aprovechamos el día de descanso en el Tour de Francia para hablar con uno de los hombres más destacados de la representación española en el pelotón, Peio Bilbao. El ciclista del Bahrein hace balance del Tour y reconoce la obligación de mejorar la clasificación y la necesidad de ganar alguna etapa.