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Lula mantiene el protagonismo en el día de la toma de posesión de Dilma Roussef. Brasil ha votado a Dilma porque quiere continuidad. Aunque también hay peticiones muy concretas: más del 50% de viviendas en Brasil no tienen saneamiento y el presupuesto en educación apenas llega al 5% del Producto Interior Bruto. El mayor reto: mejorar la vida de más de 20 millones de personas que todavía viven en la pobreza extrema. Lula tampoco pudo avanzar en reformas estructurales: todavía hoy 46.000 personas entre 193 millones de habitantes poseen de la mitad de las tierras de Brasil.

En la rampa del Palacio de Planalto de Brasilia, Dilma Rousseff no sólo se convertirá en la primera mujer que dirija Brasil tras recibir de manos de Lula la banda presidencial: se convertirá también en líder de una las potencias emergentes y de una nación que es referente política, económica y diplomáticamente en Sudamérica. Durante su mandato Dilma tendrá el gran reto de suceder a su mentor, el popular y carismático Luiz Inácio Lula da Silva, deberá aprovechar su legado o ser, simplemente, un paréntesis ante un posible regreso de Lula a la presidencia del país. De momento, y según las encuestas, el 70% de los brasileños confían en que hará un excelente o buen gobierno.

Entro los retos que afronta se encuentra el acabar con la violencia en grandes ciudades como Río de Janeiro. La militarización de los barrios más conflictivos está acorralando a las bandas criminales.

Lo ha hecho con una gran fiesta en Río de Janeiro. Su sucesora, Dilma Roussef, tendrá difícil superar los altos índices de popularidad de Lula que, por cierto, no cierra la puerta a un posible regreso.

       
  • La cifra coincide con la meta que el Gobierno ha fijado para este año
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  • En los últimos ocho años, Brasil ha creado 15 millones de puestos de empleo

La policía y el ejército brasileños aseguran que ya controlan las favelas de Alemao, en Río de Janeiro, donde podrían esconderse cientos de supuestos narcos. Hoy han lanzado el asalto final. (28/11/2010)

La policía brasileña ha entrado con seis tanques blindados cedidos por la Armada en la favela Vila Cruzeiro, considerada como el principal fortín de los grupos criminales que llevan cinco días batallando con la policía en unos enfrentamientos que dejan un saldo de más de veinte muertos y decenas de vehículos incendiados (25/11/2010).