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Hoy se ha conocido el informe de la policía científica sobre el contenido de las cajas negras. El A menos de 300 metros de la curva la velocidad ya está limitada a 80 kilómetros/hora y el tren va a más del doble. Siete segundos más tarde, se produce el accidente, a 179 kilómetros/hora. Mientras el tren descarrila, el maquinista acciona un segundo freno de emergencia y la velocidad se reduce a 153 kilómetros hora.

El juez que investiga el accidente del tren de Santiago ya tiene el informe final de las cajas negras. La agencia EFE avanza parte de su contenido. Asegura que el maquinista escuchó un aviso de la proximidad de una curva con límite de 80 kilómetros por hora mientras hablaba por teléfono con el interventor, que ha declarado esta mañana ante el juez. Minutos antes de las 12 del mediodía abandonaba los juzgados sin hacer declaraciones.

En Argentina, a 10 días de una convocatoria electoral, el Ministerio de Transporte ha hecho públicas unas imágenes en las que se ven a maquinistas de tren durmiendo, leyendo o usando el teléfono mientras conducen. Los sindicatos acusan al gobierno de querer desviar la atención del escaso mantenimiento de la red ferroviaria argentina, que ha provocado numerosos accidentes.

El antiguo cementerio compostelano de Bonaval acoge esta tarde un emotivo homenaje civil a las víctimas del tren accidentado en Santiago ocurrido hace una semana y en el que perdieron la vida 79 personas.

La llamada de teléfono que recibió el maquinista del tren accidentado en Santiago justo antes de descarrilar era del interventor que viajaba en el mismo Alvia, en el que murieron 79 personas, según han confirmado a TVE fuentes de la investigación.

Maletas y efectos personales de las víctimas del accidente siguen custodiadas en el polideportivo del instituto Rosalía de Castro en Santiago. Los familiares pueden retirarlos desde el pasado fin de semana pero, según fuentes policiales, solo han recogido la mitad de las maletas.

Los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, dependiente de Fomento han medido ya las ruedas del tren accidentado para determinar si estaban en perfecto estado antes del accidente. Los especialistas en infraestructuras y material rodante de la Comisión, acompañados de policía judicial, podrían hacer en los próximos días un análisis de la máquina del tren.

Francisco José Garzón, el maquinista del tren accidentado en Santiago reconoce en su declaración ante el juez que circulaba a más del doble de la velocidad permitida y que cuando frenó ya era demasiado tarde. Compareció durante dos horas en el juzgado antes de quedar en libertad sin fianza, pero acusado de 79 delitos de homicidio por imprudencia profesional. El contenido de las cajas negras ha revelado que Francisco José Garzón iba hablando por el móvil con personal de Renfe momentos antes de que el tren descarrilara y ese puede ser un elemento clave en la investigación. Se cumple justo una semana del accidente, es el último día de luto oficial y esta tarde habrá un homenaje civil a las víctimas.

Fueron 821 donaciones de sangre durante la noche del 24 de julio, el doble de las que el Centro de transfusiones de Galicia suele recoger cada día. Para ello se pusieron en marcha cinco puntos de entrevista médica, una sala de extracción adicional y tres unidades móviles. Al día siguiente los donantes atendidos fueron más de 900. La respuesta ciudadana hizo innecesaria la ayuda ofrecida desde otras comunidades y de Portugal. El servicio gallego de salud ha destacado también la rápida movilización de los recursos. Dicen que la primera ambulancia llegó al lugar dos minutos después de producirse el accidente y la una de la madrugada todos los heridos en el accidente estaban ya distribuidos en centros hospitalarios.

El maquinista del tren que descarriló hace una semana en Santiago de Compostela insistió ante el juez en que no sabe por qué no frenó, según el extracto de audio de la comparecencia en sede judicial que ha publicado el periódico El País. "No le doy explicación, no la encuentro yo todavía, ni lo comprendo ahora". El maquinista, que quedó en libertad con cargos, afirmó que "siceramente" no sabía por qué no lo hizo: "No estoy tan loco para no frenar" (31/07/2013)

El maquinista del tren que descarriló en Santiago de Compostela, Francisco José G.A., estaba hablando por su teléfono de empresa con personal de Renfe en el momento del accidente, según ha desvelado el audio de las cajas negras, cuyo contenido se ha volcado este martes en el juzgado que lleva la investigación.