Después de pasar por una mastectomía como consecuencia de un cáncer de mama, algunas mujeres sufren linfedema. Al haber perdido determinados ganglios, el líquido linfático se acumula y provoca una inflamación del brazo. De las soluciones a este problema, que afecta a 4.000 mujeres, se está hablando en un Congreso médico en Valencia.