En esta etapa sólo hubo un ganador pero dos ciclistas que entraron en la meta alzando los brazos. Uno de ellos era Koldo Fernández, el más rápido en el sprint y el otro era su jefe de filas, Samuel Sánchez, que celebraba como si fuera suya la victoria de su compañero. Curiosa fotografía. Parecía que había dos ganadores, aunque lógicamente, el único que iba a terminar subiendo al podio era el ciclista vitoriano.