Los expertos rusos que investigan el accidente aéreo en el que murieron el presidente polaco y otras 95 personas, han confirmado que en la cabina había personas ajenas a la tripulación. Queda por aclarar en qué medida pudieron influir en la decisión de aterrizar, porque sí se ha confirmado que no hubo acto terrorista, ni incendio, ni fallo técnico.