Decisión del colectivo de presos de ETA que ha expulsado a cinco de sus miembros. Destaca Valentín Lasarte, uno de los etarras más sanguinarios, condenado a 340 años de cárcel por seis asesinatos, entre ellos el del político del PP, Gregorio Ordóñez. Lasarte se distanció de ETA tras el asesinato del empresario vasco Ignacio Uría.