Por la mañana, en el Congreso de los Diputados, Leopoldo Calvo Sotelo ha sido despedido con honores de Estado. A las nueve se ha cerrado al público la capilla ardiente del primer presidente de la democracia que ha muerto. Durante toda la noche sus hijos y miembros de los 3 ejércitos, de la guardia Civil y de la Policia Nacional han velado su cuerpo.