Los aficionados abuchearon a los organizadores de la F1 cuando conocieron que el GP de Australia había sido cancelado, apenas unas horas antes del comienzo de los entrenamientos. Una decisión que muchos pilotos consideraban que llegaba tarde y que los organizadores tomaron obligados por la negativa de varios equipos a participar. Una vez cancelada la primera carrera, los organizadores han anunciado dos más: "Bahrein y Vietnam". "Decisión dura, pero la que había que tomar" decía Carlos Sainz en redes sociales.