En el Reino Unido, el Partido Laborista ha sufrido una debacle. En Alemania, los socialdemócratas del SPD se han quedado a 17 puntos de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel. En Francia, los socialistas quedan a diez puntos del partido de Sarkozy. En Italia, Berlusconi apenas se ha sido afectado por los recientes escándalos referentes a su vida privada.